Pese a las críticas, en su mayoría negativas, la trama de esta película me llamó la atención como para darle una oportunidad. La historia se desarrolla en un futuro no tan lejano, en el que el detective Chris Raven -Chris Pratt- es acusado de asesinar a su esposa. En un juicio express, el otrora destacado oficial de la policía de Los Ángeles tiene solo 90 minutos para demostrar su inocencia ante la jueza Maddox -Rebecca Ferguson-, una IA avanzada que forma parte de un programa denominado Mercy.
¿Verdad que la premisa es interesante? Claro, sobre todo hoy que estamos rodeados de noticias sobre los avances de la Inteligencia Artificial y cómo el mundo está cambiando sus costumbres y procesos. Imaginemos nuestro mundo actual, inundado de delitos, una criminalidad en aumento, procedimientos engorrosos para capturar y juzgar a los delincuentes, etc. Y de pronto llega una solución tecnológica que promete agilidad, respeto de los derechos, basarse únicamente en hechos comprobables, infalibilidad y un valor que resulta esencial: la imparcialidad.
Da para pensar, sin duda, pero, ¿qué pasa entonces con el acusado? En este ejemplo, se trata de un policía pionero en el nuevo sistema llamado Mercy -que da el título a la película y significa misericordia-, y que ha sido parte de los primeros procesos llevados a cabo. Pero ahora tiene todo en su contra y se encuentra ubicado justo al otro lado del tablero. Su angustia es extrema. No recuerda nada, los actos lo incriminan, no sabe cómo defenderse y en solo 90 minutos su caso será historia. Con un índice de culpabilidad superior al 97 %, como figura el suyo, solo si reduce ese porcentaje al 92 % y si logra aportar evidencia objetiva, podría salvarse de la ejecución. No es sencillo hacerlo, sin embargo, no todo es negativo. Producto de los protocolos, Raven tiene acceso a la misma información que la jueza ha revisado para determinar su condición. Pero ¿por dónde comienza, cómo usa todo ese caudal de datos para poder exculparse?
Poco a poco aparecen algunas pistas: un segundo teléfono perteneciente a su esposa está extraviado, hay datos sobre una relación paralela, un evento en casa con sus compañeros de trabajo… nada muy claro, pero, al menos, pequeñas pistas que permiten iniciar una investigación que pueda dilucidar lo que realmente sucedió. El tiempo corre; el tic-tac es implacable.
El director Timur Bekmambetov se las arregla para presentar en pantalla un mundo inquietantemente familiar, en el que drones, teléfonos y cámaras ubicadas en todas partes, registran permanentemente nuestros movimientos. Si bien la ejecución resulta parecida a otras cintas de su género, esta producción logra generar tensión entre un escenario único -el lugar donde está encerrado el protagonista- y el mundo exterior, gracias a varias imágenes, rápidas y breves, que van configurando cada una de las vertientes de la historia. Lo anterior implica un gran esfuerzo de producción y un plan bien ejecutado que se sostenga con una edición prolija y dinámica.
Chris Pratt y Rebecca Ferguson logran bastante química en pantalla. Por otra parte, los personajes fuera del recinto, Jaq Diallo -Kali Reis-, la compañera de Chris y Rob Nelson -Chris Sullivan-, el compañero de trabajo de la mujer asesinada, evitan que la historia quede encerrada en una caja y lo amplían hacia un mundo más abierto que incluye múltiples posibilidades.
“Mercy” vuela en sus 100 minutos de duración y, además con entretener, deja un par de sensaciones. ¿Puede la IA tener actos de humanidad? ¿Son los hechos más importantes que conocer la verdad? Parece un asunto en blanco y negro, sin embargo, está lleno de zonas grises, tal vez de aquella materia gris que todavía podemos llamar inteligencia natural.
Ficha técnica
Título original: Mercy
Año: 2026
Duración: 100 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Atlas Entertainment, Amazon MGM Studios, Bazelevs Production, Big Indie Pictures. Distribuidora: Amazon MGM Studios
Género: Ciencia ficción. Thriller. Acción | Crimen. Distopía. Inteligencia artificial
Guion: Marco van Belle
Música: Ramin Djawadi
Fotografía: Khalid Mohtaseb
Reparto: Chris Pratt, Rebecca Ferguson, Kali Reis, Annabelle Wallis, Chris Sullivan, Kylie Rogers
Dirección: Timur Bekmambetov
martes, 12 de mayo de 2026
viernes, 8 de mayo de 2026
La vida que vendrá
Tres decisiones de la directora Karin Cuyul marcan este trabajo documental. La primera, mostrar imágenes en color de una época asociada al blanco y negro. La segunda, componer el metraje con imágenes poco conocidas, la mayoría registradas de manera casera. Y la tercera, no hacer una película triste, elección que apunta hacia el futuro.
Este es un recorrido muy personal de la autora y comienza con el funeral oficial del presidente Salvador Allende, realizado el 4 de septiembre de 1990, apenas recuperada la democracia en Chile. Karin Cuyul deja claros sus sentimientos de pesadumbre y desesperanza debido a las muchas expectativas existentes ante un futuro que se ha va quedando atrás, subsumido por un presente que, finalmente, resulta ser eterno. La búsqueda de paz y tranquilidad queda a medio camino. ¿Existen otras opciones, otros caminos, otros rumbos?
Pronto pasamos al plebiscito del Sí y el No del año 1988. Ante la derrota de la dictadura en las urnas, la elección presidencial lleva a que, en 1990, Patricio Aylwin asuma el mando de la nación mientras el General Augusto Pinochet se queda como Comandante en Jefe del Ejército y luego como Senador vitalicio. El cuestionamiento surge espontáneo en uno de los testimonios: “tenemos un No ganador pero un Sí mandador”. La esperanza comienza a transformarse en resignación; la resistencia es vital para poder seguir creyendo en algo. Los sentimientos cambian, derivan en pesimismo y tristeza.
Si el eje principal de esta cinta es la figura de Salvador Allende, Karin Cuyul sitúa a Pinochet en la vereda opuesta. Se detiene en el proceso judicial desarrollado en el extranjero, su detención en Londres, su defensa por parte del Estado, su regreso a Chile y su muerte el 10 de diciembre de 2006, sin que en el país se concretara una sentencia judicial.
Más adelante, la directora conecta con el denominado “estallido social”, ocurrido el 18 octubre 2019 y la expectativa que provocó en muchas personas: la posibilidad concreta de impulsar cambios profundos y redactar una nueva Constitución. Todo aquello se desmorona el 4 de septiembre de 2022, cuando, en el plebiscito de salida, la opción Rechazo alcanza un 62% contra un 38% del Apruebo. La resignación se transforma en aceptación, algo similar a un “statu quo” que se torna permanente.
“La vida que vendrá” tiene una línea editorial coherente y clara. Archivos amateurs e imágenes desconocidas agregan gran valor a un trabajo sobre una etapa política del país. Karin Cuyul logra generar un relato que se transforma en un testimonio personal e intenso, una voz que, en palabras de la propia directora, da cuenta de un país que no fue.
Ficha técnica
Año: 2025
País: Chile, Colombia
Duración: 92 minutos
Producción: Joséphine Schroeder (Chile)
Co-producción: Jerónimo Atehortúa (Colombia)
Guión: Karin Cuyul
Producción ejecutiva: Joséphine Schroeder, Miguel Yilales, Jerónimo Atehortúa, Juan Sebastián Mora Baquero, María José Alarcón Ardila
Compañías productoras: Pequén Producciones (Chile), Invasión Cine (Colombia)
Sonido: Diana Martínez Muñoz
Montaje: Federico Atehortúa
Postproducción de sonido: Guateque Cine
Post de color: Darío Órdenes (Albatros Post – Chile)
Diseño sonoro: Diana Martínez Muñoz, José Delgadillo Gaviria
Dirección: Karin Cuyul
Este es un recorrido muy personal de la autora y comienza con el funeral oficial del presidente Salvador Allende, realizado el 4 de septiembre de 1990, apenas recuperada la democracia en Chile. Karin Cuyul deja claros sus sentimientos de pesadumbre y desesperanza debido a las muchas expectativas existentes ante un futuro que se ha va quedando atrás, subsumido por un presente que, finalmente, resulta ser eterno. La búsqueda de paz y tranquilidad queda a medio camino. ¿Existen otras opciones, otros caminos, otros rumbos?
Pronto pasamos al plebiscito del Sí y el No del año 1988. Ante la derrota de la dictadura en las urnas, la elección presidencial lleva a que, en 1990, Patricio Aylwin asuma el mando de la nación mientras el General Augusto Pinochet se queda como Comandante en Jefe del Ejército y luego como Senador vitalicio. El cuestionamiento surge espontáneo en uno de los testimonios: “tenemos un No ganador pero un Sí mandador”. La esperanza comienza a transformarse en resignación; la resistencia es vital para poder seguir creyendo en algo. Los sentimientos cambian, derivan en pesimismo y tristeza.
Si el eje principal de esta cinta es la figura de Salvador Allende, Karin Cuyul sitúa a Pinochet en la vereda opuesta. Se detiene en el proceso judicial desarrollado en el extranjero, su detención en Londres, su defensa por parte del Estado, su regreso a Chile y su muerte el 10 de diciembre de 2006, sin que en el país se concretara una sentencia judicial.
Más adelante, la directora conecta con el denominado “estallido social”, ocurrido el 18 octubre 2019 y la expectativa que provocó en muchas personas: la posibilidad concreta de impulsar cambios profundos y redactar una nueva Constitución. Todo aquello se desmorona el 4 de septiembre de 2022, cuando, en el plebiscito de salida, la opción Rechazo alcanza un 62% contra un 38% del Apruebo. La resignación se transforma en aceptación, algo similar a un “statu quo” que se torna permanente.
“La vida que vendrá” tiene una línea editorial coherente y clara. Archivos amateurs e imágenes desconocidas agregan gran valor a un trabajo sobre una etapa política del país. Karin Cuyul logra generar un relato que se transforma en un testimonio personal e intenso, una voz que, en palabras de la propia directora, da cuenta de un país que no fue.
Ficha técnica
Año: 2025
País: Chile, Colombia
Duración: 92 minutos
Producción: Joséphine Schroeder (Chile)
Co-producción: Jerónimo Atehortúa (Colombia)
Guión: Karin Cuyul
Producción ejecutiva: Joséphine Schroeder, Miguel Yilales, Jerónimo Atehortúa, Juan Sebastián Mora Baquero, María José Alarcón Ardila
Compañías productoras: Pequén Producciones (Chile), Invasión Cine (Colombia)
Sonido: Diana Martínez Muñoz
Montaje: Federico Atehortúa
Postproducción de sonido: Guateque Cine
Post de color: Darío Órdenes (Albatros Post – Chile)
Diseño sonoro: Diana Martínez Muñoz, José Delgadillo Gaviria
Dirección: Karin Cuyul
jueves, 7 de mayo de 2026
Hokum
En un amplio plano del desierto, aparece un hombre ataviado con una armadura acompañado de un niño pequeño. El paisaje es desolador, seco, caluroso y agobiante. Sin más detalles, solo observamos la acción. Es el final del viaje; no hay salida posible.
Mientras esas imágenes se asientan, encontramos al escritor Ohm Bauman -Adam Scott- en medio de un dilema. No sabe cómo concluir su libro y debe saldar deudas emocionales pendientes. Sus padres han muerto y aún conserva sus cenizas, por lo que es el momento de cerrar esa parte de su historia. Viene a su mente el Hotel Bilberry Woods, en Irlanda, donde sus padres pasaron su luna de miel. ¿Acaso llevar sus restos hasta ese lugar le permitiría cerrar el duelo?
Ohm es un escritor de historias de terror, de muy pocas palabras, hosco, de mal carácter y retraído, un personaje bastante antisocial, casi un ermitaño. El viaje lo saca de su zona de confort, porque se enfrenta a experiencias completamente nuevas. La búsqueda de un lugar para dejar las cenizas de sus padres lo lleva a un encuentro extraño con alguien que más adelante terminará siendo clave en la trama. Se trata de Jerry -David Wilmot-, un hombre que vive en su camioneta y que acostumbra beber leche mezclada con hongos mágicos.
Muy pronto, dos acontecimientos marcan el relato. Al mismo tiempo, Fiona -Florence Ordesh-, la encargada del bar del hotel; Mal -Peter Coonan-, el recepcionista; Fergal -Michael Patric-, el jardinero; y Alby -Will O'Connell-, el botones, asumen papeles importantes en la historia. Desde ese momento, la búsqueda inicial de Ohm se transforma en el camino para superar su pasado y, al mismo tiempo, en una lucha por sobrevivir.
Escrita y dirigida por Damian McCarthy, “Hokum” no es la típica película de terror a la que estamos acostumbrados. Al contrario, va un poco más allá, pues no se apura en revelar sus cartas a pesar de usar varios recursos asociados al género. A través de enlaces, recuerdos y breves diálogos, el director nos propone una experiencia más atmosférica que real, para que la imaginación complete los vacíos. Con una construcción lenta, son las imágenes, junto con la música, las que generan impacto, siempre en ambientes poco iluminados, con colores pálidos y luces que potencian una penumbra en la que los sonidos se cuelan por las rendijas del relato.
La cinta desarrolla varias capas temáticas. Una de ellas es la brujería, pero no abusa ni recurre a soluciones sobrenaturales ridículas. Esa decisión marca una diferencia, porque es el espectador el que debe cuestionar qué es real y qué no, y hasta qué punto la historia personal de Ohm -su pasado traumático y su camino de redención- constituye realmente el motor del metraje.
En el plano de las actuaciones, ayuda mucho la presencia de Adam Scott ocupando el rol central. Quienes lo hemos visto en producciones como “Severance”, podemos ratificar que es un actor difícil de leer y predecir, capaz de confundirnos con su mirada, alguien que saca mucho partido al manejo de la ambigüedad en escenas con pocos diálogos. Respaldado por un equipo sólido, Scott asume gran parte del peso dramático y se mueve con comodidad, manteniendo la tensión hasta la última escena.
“Hokum”, en un poco menos de dos horas, resulta interesante justamente por ser diferente. Afortunadamente no cae en clichés; evita así exageraciones y rumbos fáciles, para cerrar de manera coherente y circular, muy por encima de lo que promete en un comienzo.
Ficha técnica
Título original: Hokum
Año: 2026
Duración: 101 minutos
País: Irlanda
Compañías: Coproducción Irlanda-Emiratos Árabes-Estados Unidos; Cweature Features, Imagenation Abu Dhabi FZ, Neon Films, Spooky Pictures, Team Thrives, Waypoint Entertainment. Distribuidora: Neon
Género: Terror | Sobrenatural. Literatura. Familia. Brujería
Guion: Damian McCarthy
Música: Joseph Bishara
Fotografía: Colm Hogan
Reparto: Adam Scott, Peter Coonan, David Wilmot, Florence Ordesh, Michael Patric, Will O'Connell, Brendan Conroy, Austin Amelio
Dirección: Damian McCarthy
Mientras esas imágenes se asientan, encontramos al escritor Ohm Bauman -Adam Scott- en medio de un dilema. No sabe cómo concluir su libro y debe saldar deudas emocionales pendientes. Sus padres han muerto y aún conserva sus cenizas, por lo que es el momento de cerrar esa parte de su historia. Viene a su mente el Hotel Bilberry Woods, en Irlanda, donde sus padres pasaron su luna de miel. ¿Acaso llevar sus restos hasta ese lugar le permitiría cerrar el duelo?
Ohm es un escritor de historias de terror, de muy pocas palabras, hosco, de mal carácter y retraído, un personaje bastante antisocial, casi un ermitaño. El viaje lo saca de su zona de confort, porque se enfrenta a experiencias completamente nuevas. La búsqueda de un lugar para dejar las cenizas de sus padres lo lleva a un encuentro extraño con alguien que más adelante terminará siendo clave en la trama. Se trata de Jerry -David Wilmot-, un hombre que vive en su camioneta y que acostumbra beber leche mezclada con hongos mágicos.
Muy pronto, dos acontecimientos marcan el relato. Al mismo tiempo, Fiona -Florence Ordesh-, la encargada del bar del hotel; Mal -Peter Coonan-, el recepcionista; Fergal -Michael Patric-, el jardinero; y Alby -Will O'Connell-, el botones, asumen papeles importantes en la historia. Desde ese momento, la búsqueda inicial de Ohm se transforma en el camino para superar su pasado y, al mismo tiempo, en una lucha por sobrevivir.
Escrita y dirigida por Damian McCarthy, “Hokum” no es la típica película de terror a la que estamos acostumbrados. Al contrario, va un poco más allá, pues no se apura en revelar sus cartas a pesar de usar varios recursos asociados al género. A través de enlaces, recuerdos y breves diálogos, el director nos propone una experiencia más atmosférica que real, para que la imaginación complete los vacíos. Con una construcción lenta, son las imágenes, junto con la música, las que generan impacto, siempre en ambientes poco iluminados, con colores pálidos y luces que potencian una penumbra en la que los sonidos se cuelan por las rendijas del relato.
La cinta desarrolla varias capas temáticas. Una de ellas es la brujería, pero no abusa ni recurre a soluciones sobrenaturales ridículas. Esa decisión marca una diferencia, porque es el espectador el que debe cuestionar qué es real y qué no, y hasta qué punto la historia personal de Ohm -su pasado traumático y su camino de redención- constituye realmente el motor del metraje.
En el plano de las actuaciones, ayuda mucho la presencia de Adam Scott ocupando el rol central. Quienes lo hemos visto en producciones como “Severance”, podemos ratificar que es un actor difícil de leer y predecir, capaz de confundirnos con su mirada, alguien que saca mucho partido al manejo de la ambigüedad en escenas con pocos diálogos. Respaldado por un equipo sólido, Scott asume gran parte del peso dramático y se mueve con comodidad, manteniendo la tensión hasta la última escena.
“Hokum”, en un poco menos de dos horas, resulta interesante justamente por ser diferente. Afortunadamente no cae en clichés; evita así exageraciones y rumbos fáciles, para cerrar de manera coherente y circular, muy por encima de lo que promete en un comienzo.
Ficha técnica
Título original: Hokum
Año: 2026
Duración: 101 minutos
País: Irlanda
Compañías: Coproducción Irlanda-Emiratos Árabes-Estados Unidos; Cweature Features, Imagenation Abu Dhabi FZ, Neon Films, Spooky Pictures, Team Thrives, Waypoint Entertainment. Distribuidora: Neon
Género: Terror | Sobrenatural. Literatura. Familia. Brujería
Guion: Damian McCarthy
Música: Joseph Bishara
Fotografía: Colm Hogan
Reparto: Adam Scott, Peter Coonan, David Wilmot, Florence Ordesh, Michael Patric, Will O'Connell, Brendan Conroy, Austin Amelio
Dirección: Damian McCarthy
miércoles, 6 de mayo de 2026
Michael
No exenta de polémica llega esta película sobre Michael Jackson, un ícono de la música pop que probablemente no deja a nadie indiferente. Escrita por John Logan y dirigida por Antoine Fuqua, “Michael” se enfoca en los primeros años del cantante. Con sencillez y humildad, el menor de los hermanos Jackson destaca desde sus primeros años por su carisma y una facilidad vocal distintiva. Su padre Joseph -Colman Domingo-, un trabajador esforzado, está convencido de que la única forma de surgir está en el sacrificio y el trabajo duro. “El mundo se divide en dos: ganadores y perdedores”, les repite a sus hijos, más de una vez. Su forma de ver la vida establece una férrea disciplina que aplica con dureza a los “Jackson 5”, el grupo musical de hermanos que pronto consiguen sus primeros éxitos.
Esta dureza de Joseph -evidentemente abusiva y con castigos físicos-, encuentra contraste en la bondad y el amor de una madre que se transforma en el pilar emocional de Michael. “Deja brillar la luz que hay en ti”, le señala, dando un respiro y un futuro a un niño extremadamente talentoso cuya voz resulta deslumbrante.
Destaca en esta primera sección la actuación de Juliano Krue Valdi como el joven Michael, alegre y espontáneo, un contrapunto respecto a sus hermanos y a una cierta caricaturización de los padres, todo esto en un segmento que funciona correctamente como introducción, pero que no logra despegar del todo.
El paso de los años es bastante brusco. Michael, aún niño en muchos aspectos, es todo sonrisas. Su canto fluye de manera tan natural, que los detalles y las sutilezas de su voz encandilan a los expertos, y también a quienes perciben que están frente a un verdadero diamante con un potencial que parece no tener techo. La producción de un disco en solitario, mientras su vida transcurre entre mascotas y juguetes, multiplica exponencialmente su fama. Ya no es una promesa, es una realidad. Ya no es un diamante, es una joya. No obstante, Michael ya comienza a exhibir gustos excéntricos y algunas rarezas difíciles de comprender, las que parecen ser solo el preámbulo de sus futuros cuestionamientos.
La ruptura con su padre y el alejamiento de la familia no tarda en llegar. Michael necesita ser libre para crear, para componer. Viene el disco “Thriller” y la filmación de su famoso clip; también “Billie Jean” y varios éxitos más; un accidente grave, una nueva gira con sus hermanos y sus primeros conciertos globales.
La actuación de Jaafar Jackson -sobrino de Michael- resulta muy convincente. No solo existe una gran similitud física sino que su caracterización posee esencia. Los genes está allí. La sangre, el brío y la convicción, una herencia familiar innegable que proviene de un gran tronco compartido. Los roles de soporte se ubican, todos, un peldaño más abajo. Nunca gravitan, quedan relegados a la órbita de Michael y parece que solo están allí para poblar un escenario donde la luz del Rey del Pop brilla por sí sola.
Lo más destacado de esta producción es sin duda el espectáculo audiovisual que ofrece de algunas de las canciones más icónicas de Jackson. Las recreaciones de los conciertos, los escenarios y las grabaciones en estudio se encuentran en un altísimo nivel, en contraste con las escenas más íntimas, esas secuencias mucho menos vibrantes donde la cinta presenta sus principales baches narrativos. Tal vez por ello es que las críticas por la ausencia de los aspectos negativos -las acusaciones en contra de Michael Jackson por diversos tipos de abuso-, ha despertado más de alguna polémica. Es cierto que la película está acotada a un período específico y que los casos denunciados adquieren relevancia pública con posterioridad. Sin embargo, al conocerse que, por acuerdos judiciales, no pudieron ser incorporados, tal vez aquello justifica en parte un desequilibrio que perjudica la parte relacional y emocional del relato, algo que apenas se esboza, pero que en ningún caso se llega a profundizar.
Con sus altos y bajos, quedémonos con lo mejor de esta producción: la música, el baile y lo que representa un fenómeno social y de masas. “Michael” consigue, en solo dos horas, reflejar el impacto cultural que generó. Vibrante y con un vuelo artístico único, Jackson será recordado siempre como una gran estrella: histriónico, desafiante y con un talento arrollador, pese a las persistentes dudas sobre su vida privada y sus dudosos comportamientos.
“La historia continúa”, señala el último cartel de la cinta. ¿Vendrá una segunda parte que profundice en los cuestionamientos o será solo una ampliación de esta primera? Solamente nos queda esperar lo que viene al ritmo de “Billie Jean” y “Thriller”, esos éxitos inmortales ya instalados en nuestra memoria colectiva.
Ficha técnica
Título original: Michael
Año: 2026
Duración: 127 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Lionsgate, GK Films, Universal Pictures. Distribuidora: Lionsgate
Género: Drama | Biográfico. Música. Años 80. Años 70
Guion: John Logan. Biografía sobre: Michael Jackson
Esta dureza de Joseph -evidentemente abusiva y con castigos físicos-, encuentra contraste en la bondad y el amor de una madre que se transforma en el pilar emocional de Michael. “Deja brillar la luz que hay en ti”, le señala, dando un respiro y un futuro a un niño extremadamente talentoso cuya voz resulta deslumbrante.
Destaca en esta primera sección la actuación de Juliano Krue Valdi como el joven Michael, alegre y espontáneo, un contrapunto respecto a sus hermanos y a una cierta caricaturización de los padres, todo esto en un segmento que funciona correctamente como introducción, pero que no logra despegar del todo.
El paso de los años es bastante brusco. Michael, aún niño en muchos aspectos, es todo sonrisas. Su canto fluye de manera tan natural, que los detalles y las sutilezas de su voz encandilan a los expertos, y también a quienes perciben que están frente a un verdadero diamante con un potencial que parece no tener techo. La producción de un disco en solitario, mientras su vida transcurre entre mascotas y juguetes, multiplica exponencialmente su fama. Ya no es una promesa, es una realidad. Ya no es un diamante, es una joya. No obstante, Michael ya comienza a exhibir gustos excéntricos y algunas rarezas difíciles de comprender, las que parecen ser solo el preámbulo de sus futuros cuestionamientos.
La ruptura con su padre y el alejamiento de la familia no tarda en llegar. Michael necesita ser libre para crear, para componer. Viene el disco “Thriller” y la filmación de su famoso clip; también “Billie Jean” y varios éxitos más; un accidente grave, una nueva gira con sus hermanos y sus primeros conciertos globales.
La actuación de Jaafar Jackson -sobrino de Michael- resulta muy convincente. No solo existe una gran similitud física sino que su caracterización posee esencia. Los genes está allí. La sangre, el brío y la convicción, una herencia familiar innegable que proviene de un gran tronco compartido. Los roles de soporte se ubican, todos, un peldaño más abajo. Nunca gravitan, quedan relegados a la órbita de Michael y parece que solo están allí para poblar un escenario donde la luz del Rey del Pop brilla por sí sola.
Lo más destacado de esta producción es sin duda el espectáculo audiovisual que ofrece de algunas de las canciones más icónicas de Jackson. Las recreaciones de los conciertos, los escenarios y las grabaciones en estudio se encuentran en un altísimo nivel, en contraste con las escenas más íntimas, esas secuencias mucho menos vibrantes donde la cinta presenta sus principales baches narrativos. Tal vez por ello es que las críticas por la ausencia de los aspectos negativos -las acusaciones en contra de Michael Jackson por diversos tipos de abuso-, ha despertado más de alguna polémica. Es cierto que la película está acotada a un período específico y que los casos denunciados adquieren relevancia pública con posterioridad. Sin embargo, al conocerse que, por acuerdos judiciales, no pudieron ser incorporados, tal vez aquello justifica en parte un desequilibrio que perjudica la parte relacional y emocional del relato, algo que apenas se esboza, pero que en ningún caso se llega a profundizar.
Con sus altos y bajos, quedémonos con lo mejor de esta producción: la música, el baile y lo que representa un fenómeno social y de masas. “Michael” consigue, en solo dos horas, reflejar el impacto cultural que generó. Vibrante y con un vuelo artístico único, Jackson será recordado siempre como una gran estrella: histriónico, desafiante y con un talento arrollador, pese a las persistentes dudas sobre su vida privada y sus dudosos comportamientos.
“La historia continúa”, señala el último cartel de la cinta. ¿Vendrá una segunda parte que profundice en los cuestionamientos o será solo una ampliación de esta primera? Solamente nos queda esperar lo que viene al ritmo de “Billie Jean” y “Thriller”, esos éxitos inmortales ya instalados en nuestra memoria colectiva.
Ficha técnica
Título original: Michael
Año: 2026
Duración: 127 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Lionsgate, GK Films, Universal Pictures. Distribuidora: Lionsgate
Género: Drama | Biográfico. Música. Años 80. Años 70
Guion: John Logan. Biografía sobre: Michael Jackson
Música original: Lior Rosner
Fotografía: Dion Beebe
Reparto: Jaafar Jackson, Nia Long, Juliano Valdi, KeiLyn Durrel Jones, Laura Harrier, Jessica Sula, Mike Myers, Miles Teller, Colman Domingo
Dirección: Antoine Fuqua
Fotografía: Dion Beebe
Reparto: Jaafar Jackson, Nia Long, Juliano Valdi, KeiLyn Durrel Jones, Laura Harrier, Jessica Sula, Mike Myers, Miles Teller, Colman Domingo
Dirección: Antoine Fuqua
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