Este trabajo dirigido por Sabrina y Steven Gunnell contiene hermosos testimonios sobre el misterio del Sagrado Corazón de Jesús. Usando un formato documental combinado con recreaciones históricas, la película se basa en las apariciones del Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque, ocurridas entre 1673 y 1675 en Paray-le-Monial, Francia, para luego explorar numerosos ejemplos que llegan hasta nuestros días.
Quizá el aspecto más particular de la devoción al Sagrado Corazón sea precisamente su misterio. Sin embargo, esta cinta comienza recreando de manera directa lo sucedido en Paray-le-Monial, para luego explicar, a través de diversas voces, la trascendencia del hecho y su profundo significado. Si bien corresponde a una decisión editorial, esta elección dice mucho sobre la narrativa que sus autores han escogido para dar forma a la película.
Los diversos testimonios se suceden sin pausa. Las recreaciones sirven para separar algunas de las historias y también como complemento, pero el relato es asumido siempre en primera persona. La cercanía de este formato es innegable; sin embargo, tiende a ser cansador debido a la alta carga emocional que conlleva cada una de las situaciones expuestas en pantalla.
La enfermedad, la conversión juvenil, la mirada latina, la fe adulta y lo social son algunos de los temas que se abordan
a través de los casos individuales. Son preciosos, potentes y permiten apreciar de cerca cada detalle, cuyo punto de unión es siempre el Sagrado Corazón, eje claro de la acción de Jesús en estas personas, que transmiten su fe desde su propia experiencia.
Dicho lo anterior, los reparos que emergen no son de fondo, sino de forma. La elección narrativa obliga a un formato tradicional, es decir, a la exposición testimonial continua que, aunque deja entrever algunos espacios de apertura, como cuando se menciona que los casos de abuso duelen al Sagrado Corazón, vuelve siempre a un relato de conversión. Esta dinámica hace que el trabajo se sienta confesional y particularmente orientado a un público cercano a la Iglesia.
En el último tercio del filme, cuando vemos que se intercalan algunos episodios, los directores se embarcan en una nueva apertura: ejemplos del Sagrado Corazón en Buenos Aires, Normandía y El Salvador, además de su presencia durante la Primera Guerra Mundial. Comenzar este nuevo recorrido, que posteriormente conduce hacia el epílogo, no permite concluir adecuadamente pues, al abordar más temas, comprime demasiado un material rico en detalles que podría haber recibido un tratamiento diferente.
En síntesis, “Sagrado Corazón: su reino no tendrá fin” es una película que, aun teniendo una bella factura y preciosos testimonios, no logra salir a las periferias. Sin duda, deja una sensación satisfactoria porque sus historias transmiten humanidad y fe a raudales. No obstante, me habría gustado que hubiese tomado más riesgos. El lenguaje cinematográfico permite ir más allá sin necesidad de ser tan explícito, para dejar espacio al descubrimiento y a la reflexión mediante el suspenso y el misterio, algo poco presente en este trabajo.
Ficha técnica
Título original: Sacré Coeur: Son règne n'a pas de fin
Año: 2025
Duración: 95 minutos
País: Francia
Compañías: Krea Film-Makers, Canal+, Ciné+OCS, KTO, C8
Género: Documental | Religión
Guion: Steven Gunnel, Sabrina Gunnell
Música: Thierry Malet
Fotografía: Matthieu Misiraca (B&W)
Reparto: Documental
Dirección: Sabrina & Steven Gunnell
Carlos Correa Acuña
Comentarios de Cine
jueves, 20 de agosto de 2026
miércoles, 19 de agosto de 2026
LocaMente
¿Qué sucede en la mente de una pareja cuando se enfrentan a su primera cita? Esta es la premisa que esta película aborda desde una perspectiva diferente.
Después de reunirse en un bar, Lara -Pilar Fogliati- y Piero -Edoardo Leo- acuerdan su primera cita en casa de Lara. Ella, restauradora de muebles de 35 años, acaba de terminar una relación con un hombre casado; Piero, profesor de secundaria de 50 años, acaba de divorciarse y mantiene la custodia compartida de su pequeña hija. Ambos se ilusionan, pero arrastran temores que amenazan con hacer fracasar todo.
Con la descripción anterior, no hay nada nuevo bajo el sol. Sin embargo, la propuesta va un poco más allá. Al estilo de “Intensamente”, la novedad es que simultáneamente observamos cuatro personalidades dentro de Piero y otras cuatro dentro de Lara, todas luchando por el control de cada situación: la romántica, la racional, la insegura y la pasional discuten e intentan imponerse, desatando en su interior un torbellino de emociones imposible de controlar.
El formato, que resulta entretenido especialmente durante el primer tercio, tiende a repetirse, lo que lleva a perder un poco de interés. Los diálogos, agudos al comienzo, progresivamente se desdibujan al volverse más banales y subir de tono. Los compartimentos, marcados cada vez con más precisión, funcionan de forma independiente, alternándose en una secuencia continua que busca resolver el nudo central: saber si la cita tendrá éxito o fracasará.
En esta comedia romántica, el director Paolo Genovese se mueve con mucho cuidado. El estilo elegido, lo que podríamos denominar una obra de cámara, pues transcurre mayormente al interior de un departamento, marca límites muy claros. Ese es el lugar de la acción central, pero las mentes de ambos protagonistas constituyen otros dos escenarios que no son fáciles de configurar. En ese sentido, dos protagonistas y ocho actores de reparto parecen ser demasiados para tan poco espacio -físico y de metraje-, por lo que la construcción de personajes se ve naturalmente reducida.
Pilar Fogliati y Edoardo Leo tienen química y la transmiten con naturalidad, lo que ayuda a que la densidad dramática no resulte excesiva y podamos disfrutar de los momentos de distensión y los actos fallidos provocados por sus mentes. En esos momentos, la narración es ágil, pero el ritmo es desigual; hay momentos logrados y otros que se vuelven largos y predecibles.
Sin ser especialmente novedoso, este éxito de taquilla italiano del año 2025 resulta liviano y agradable. No se trata de un estudio de personalidades ni de algo totalmente desechable; es una cinta que, sin muchas pretensiones, se presenta como una distracción de la rutina diaria y que, en poco más de una hora y media, parece perfecta para disfrutarla durante un fin de semana.
Ficha técnica
Título original: Follemente
Año: 2025
Duración: 97 minutos
País: Italia
Compañías: Lotus Productions. Distribuidora: Rai
Género: Romance. Comedia | Comedia romántica
Guion: Isabella Aguilar, Lucia Calamaro, Paolo Costella, Paolo Genovese, Flaminia Gressi
Música: Maurizio Filardo
Fotografía: Fabrizio Lucci
Reparto: Pilar Fogliati, Edoardo Leo, Emanuela Fanelli, Maria Chiara Giannetta, Claudia Pandolfi, Vittoria Puccini, Marco Giallini, Maurizio Lastrico, Rocco Papaleo, Claudio Santamaria
Dirección: Paolo Genovese
Después de reunirse en un bar, Lara -Pilar Fogliati- y Piero -Edoardo Leo- acuerdan su primera cita en casa de Lara. Ella, restauradora de muebles de 35 años, acaba de terminar una relación con un hombre casado; Piero, profesor de secundaria de 50 años, acaba de divorciarse y mantiene la custodia compartida de su pequeña hija. Ambos se ilusionan, pero arrastran temores que amenazan con hacer fracasar todo.
Con la descripción anterior, no hay nada nuevo bajo el sol. Sin embargo, la propuesta va un poco más allá. Al estilo de “Intensamente”, la novedad es que simultáneamente observamos cuatro personalidades dentro de Piero y otras cuatro dentro de Lara, todas luchando por el control de cada situación: la romántica, la racional, la insegura y la pasional discuten e intentan imponerse, desatando en su interior un torbellino de emociones imposible de controlar.
El formato, que resulta entretenido especialmente durante el primer tercio, tiende a repetirse, lo que lleva a perder un poco de interés. Los diálogos, agudos al comienzo, progresivamente se desdibujan al volverse más banales y subir de tono. Los compartimentos, marcados cada vez con más precisión, funcionan de forma independiente, alternándose en una secuencia continua que busca resolver el nudo central: saber si la cita tendrá éxito o fracasará.
En esta comedia romántica, el director Paolo Genovese se mueve con mucho cuidado. El estilo elegido, lo que podríamos denominar una obra de cámara, pues transcurre mayormente al interior de un departamento, marca límites muy claros. Ese es el lugar de la acción central, pero las mentes de ambos protagonistas constituyen otros dos escenarios que no son fáciles de configurar. En ese sentido, dos protagonistas y ocho actores de reparto parecen ser demasiados para tan poco espacio -físico y de metraje-, por lo que la construcción de personajes se ve naturalmente reducida.
Pilar Fogliati y Edoardo Leo tienen química y la transmiten con naturalidad, lo que ayuda a que la densidad dramática no resulte excesiva y podamos disfrutar de los momentos de distensión y los actos fallidos provocados por sus mentes. En esos momentos, la narración es ágil, pero el ritmo es desigual; hay momentos logrados y otros que se vuelven largos y predecibles.
Sin ser especialmente novedoso, este éxito de taquilla italiano del año 2025 resulta liviano y agradable. No se trata de un estudio de personalidades ni de algo totalmente desechable; es una cinta que, sin muchas pretensiones, se presenta como una distracción de la rutina diaria y que, en poco más de una hora y media, parece perfecta para disfrutarla durante un fin de semana.
Ficha técnica
Título original: Follemente
Año: 2025
Duración: 97 minutos
País: Italia
Compañías: Lotus Productions. Distribuidora: Rai
Género: Romance. Comedia | Comedia romántica
Guion: Isabella Aguilar, Lucia Calamaro, Paolo Costella, Paolo Genovese, Flaminia Gressi
Música: Maurizio Filardo
Fotografía: Fabrizio Lucci
Reparto: Pilar Fogliati, Edoardo Leo, Emanuela Fanelli, Maria Chiara Giannetta, Claudia Pandolfi, Vittoria Puccini, Marco Giallini, Maurizio Lastrico, Rocco Papaleo, Claudio Santamaria
Dirección: Paolo Genovese
sábado, 1 de agosto de 2026
La Odisea
¡Monumental!
El director Christopher Nolan regresa para sorprendernos con una especial versión del antiguo poema épico griego de Homero, “La Odisea”. La dificultad manifiesta de llevar a la pantalla grande un clásico de la literatura universal es sorteada por Nolan de manera brillante, no solo por la elaboración de una atractiva narrativa, sino también por su refinado gusto estético y su amplia comprensión del lenguaje cinematográfico. Vamos por partes.
Sintetizando una historia extensa y con muchos detalles, “La Odisea” trata del viaje de regreso del rey Odiseo a Ítaca, luego de veinte años de ausencia. Durante ese tiempo transcurre la guerra de Troya y, posteriormente, una serie de aventuras que llevan a Odiseo a enfrentarse con dioses hostiles y criaturas mitológicas que amenazan su vida y le impiden cumplir su propósito. Con audacia, ingenio y valentía, Odiseo debe superar cada una de las pruebas para regresar a su reino.
Hay un aspecto en el cine de Christopher Nolan en el que vale la pena profundizar y es el que se refiere al tiempo. En varias de sus películas anteriores, ese tiempo y su medición son fundamentales. Aquí, en “La Odisea”, también se encuentra presente, sin embargo, adquiere otra dimensión. Sin ser obsesivo como en “Dunkerque” o “Interestelar”, este factor se expresa en los años transcurridos y su milimétrica condensación en un relato de un poco menos de tres horas. Nolan, además, construye los personajes a partir de esa base, pues los configura mediante analepsis que, cada vez que aparecen, profundizan y agregan nuevas capas.
El elenco elegido es otro de los puntos fuertes de “La Odisea”. La elección de Matt Damon para representar a Odiseo no puede ser más acertada. Damon consigue cabalmente esa combinación de fortaleza y delgadez, para la que debió someterse a una dieta estricta y rigurosa, y logra separarse en forma clara de otros roles al asumir un papel diferente a lo habitual. En otras palabras, enfrenta un enorme desafío y obtiene un éxito rotundo que, seguramente, le traerá abundantes nominaciones y premios. Anne Hathaway, frecuente colaboradora del director, también vuela alto. Encarnando a Penélope, la actriz comparte su carisma para dotar a la reina de un aire melancólico y, a la vez, esperanzado que traspasa la historia y es, a su vez, el imán alrededor del cual gira la historia en Ítaca. Tom Holland, quien al comienzo no convence del todo como Telémaco, el príncipe heredero, supera una fase inicial algo débil para imponerse en el tercio final, con un carácter y una convicción que logran dejar atrás cualquier atisbo juvenil. Robert Pattinson, en la piel de Antinous, uno de los pretendientes de Penélope, construye a un antagonista de manual, un personaje oscuro y sórdido que intenta aprovechar cualquier vulnerabilidad, pero sin exponerse abiertamente. Otra parte importante del elenco, tan extenso como sólido, se encuentra conformado por Lupita Nyong’o, Samantha Morton, Zendaya y Charlize Theron, quienes, con decididas intervenciones, entregan caracterizaciones destacadas en momentos clave, mostrando una diversidad propia de los tiempos actuales.
“La Odisea” es Christopher Nolan en estado puro. La filmación es impresionante. La decisión de rodar en cámaras IMAX de 70mm, sumada a la búsqueda de locaciones reales amplias y hermosas, aportan al filme una naturalidad de la que es difícil sustraerse. Parece necesario apelar a lo verdadero en un mundo cada vez más devorado por lo artificial. Este rescate prioritario de la esencia del cine, donde no solo se trata de contar bien una historia, sino también de realizarla tomando en cuenta todos los elementos audiovisuales que implica este arte, es probablemente lo más valioso de este trabajo. Cada mínimo detalle está pensado: cada ángulo, cada toma. Desde las épicas batallas hasta la escena más íntima, todo está calculado y desarrollado con una precisión de relojería. Hay un gran trabajo de edición y montaje, acompañado por una banda sonora, compuesta por Ludwig Göransson, que no se escabulle, sino que acompaña cada cuadro y cada secuencia del metraje.
En síntesis, “La Odisea”, ya está transformándose en un hito. Fuera de su éxito en la taquilla, ha despertado una gran curiosidad por volver a la fuente, al poema original, tanto a su lectura como a su análisis. También ha generado polémica, cómo no, en torno a la fidelidad a tal o cual traducción o versión. En todo caso, sorprende constatar que aún existen muchísimas personas dispuestas a vivir la experiencia del cine. No es menor. Son casi tres horas de un contenido largo, muy largo y sin pausa, lo que en tiempos actuales va totalmente a contra corriente de aquellos “reels” de 30 segundos que pasan y pasan mientras desplazamos la pantalla de nuestros teléfonos.
¡Maravilloso! Esto es el cine: experiencia y vivencia, algo que solo una buena sala de cine puede entregar a la altura de un artista como Christopher Nolan, quien ya es, en sí mismo, una leyenda.
Ficha técnica
Título original: The Odyssey
Año: 2026
Duración: 172 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Syncopy Production, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures
Género: Aventuras. Fantástico | Antigua Grecia. Mitología. Aventuras marinas. Cine épico
Guion: Christopher Nolan. Obra: Homero
Música: Ludwig Göransson
Fotografía: Hoyte van Hoytema
Reparto: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o, Samantha Morton, Zendaya, Charlize Theron
Dirección: Christopher Nolan
El director Christopher Nolan regresa para sorprendernos con una especial versión del antiguo poema épico griego de Homero, “La Odisea”. La dificultad manifiesta de llevar a la pantalla grande un clásico de la literatura universal es sorteada por Nolan de manera brillante, no solo por la elaboración de una atractiva narrativa, sino también por su refinado gusto estético y su amplia comprensión del lenguaje cinematográfico. Vamos por partes.
Sintetizando una historia extensa y con muchos detalles, “La Odisea” trata del viaje de regreso del rey Odiseo a Ítaca, luego de veinte años de ausencia. Durante ese tiempo transcurre la guerra de Troya y, posteriormente, una serie de aventuras que llevan a Odiseo a enfrentarse con dioses hostiles y criaturas mitológicas que amenazan su vida y le impiden cumplir su propósito. Con audacia, ingenio y valentía, Odiseo debe superar cada una de las pruebas para regresar a su reino.
Hay un aspecto en el cine de Christopher Nolan en el que vale la pena profundizar y es el que se refiere al tiempo. En varias de sus películas anteriores, ese tiempo y su medición son fundamentales. Aquí, en “La Odisea”, también se encuentra presente, sin embargo, adquiere otra dimensión. Sin ser obsesivo como en “Dunkerque” o “Interestelar”, este factor se expresa en los años transcurridos y su milimétrica condensación en un relato de un poco menos de tres horas. Nolan, además, construye los personajes a partir de esa base, pues los configura mediante analepsis que, cada vez que aparecen, profundizan y agregan nuevas capas.
El elenco elegido es otro de los puntos fuertes de “La Odisea”. La elección de Matt Damon para representar a Odiseo no puede ser más acertada. Damon consigue cabalmente esa combinación de fortaleza y delgadez, para la que debió someterse a una dieta estricta y rigurosa, y logra separarse en forma clara de otros roles al asumir un papel diferente a lo habitual. En otras palabras, enfrenta un enorme desafío y obtiene un éxito rotundo que, seguramente, le traerá abundantes nominaciones y premios. Anne Hathaway, frecuente colaboradora del director, también vuela alto. Encarnando a Penélope, la actriz comparte su carisma para dotar a la reina de un aire melancólico y, a la vez, esperanzado que traspasa la historia y es, a su vez, el imán alrededor del cual gira la historia en Ítaca. Tom Holland, quien al comienzo no convence del todo como Telémaco, el príncipe heredero, supera una fase inicial algo débil para imponerse en el tercio final, con un carácter y una convicción que logran dejar atrás cualquier atisbo juvenil. Robert Pattinson, en la piel de Antinous, uno de los pretendientes de Penélope, construye a un antagonista de manual, un personaje oscuro y sórdido que intenta aprovechar cualquier vulnerabilidad, pero sin exponerse abiertamente. Otra parte importante del elenco, tan extenso como sólido, se encuentra conformado por Lupita Nyong’o, Samantha Morton, Zendaya y Charlize Theron, quienes, con decididas intervenciones, entregan caracterizaciones destacadas en momentos clave, mostrando una diversidad propia de los tiempos actuales.
“La Odisea” es Christopher Nolan en estado puro. La filmación es impresionante. La decisión de rodar en cámaras IMAX de 70mm, sumada a la búsqueda de locaciones reales amplias y hermosas, aportan al filme una naturalidad de la que es difícil sustraerse. Parece necesario apelar a lo verdadero en un mundo cada vez más devorado por lo artificial. Este rescate prioritario de la esencia del cine, donde no solo se trata de contar bien una historia, sino también de realizarla tomando en cuenta todos los elementos audiovisuales que implica este arte, es probablemente lo más valioso de este trabajo. Cada mínimo detalle está pensado: cada ángulo, cada toma. Desde las épicas batallas hasta la escena más íntima, todo está calculado y desarrollado con una precisión de relojería. Hay un gran trabajo de edición y montaje, acompañado por una banda sonora, compuesta por Ludwig Göransson, que no se escabulle, sino que acompaña cada cuadro y cada secuencia del metraje.
En síntesis, “La Odisea”, ya está transformándose en un hito. Fuera de su éxito en la taquilla, ha despertado una gran curiosidad por volver a la fuente, al poema original, tanto a su lectura como a su análisis. También ha generado polémica, cómo no, en torno a la fidelidad a tal o cual traducción o versión. En todo caso, sorprende constatar que aún existen muchísimas personas dispuestas a vivir la experiencia del cine. No es menor. Son casi tres horas de un contenido largo, muy largo y sin pausa, lo que en tiempos actuales va totalmente a contra corriente de aquellos “reels” de 30 segundos que pasan y pasan mientras desplazamos la pantalla de nuestros teléfonos.
¡Maravilloso! Esto es el cine: experiencia y vivencia, algo que solo una buena sala de cine puede entregar a la altura de un artista como Christopher Nolan, quien ya es, en sí mismo, una leyenda.
Ficha técnica
Título original: The Odyssey
Año: 2026
Duración: 172 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Syncopy Production, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures
Género: Aventuras. Fantástico | Antigua Grecia. Mitología. Aventuras marinas. Cine épico
Guion: Christopher Nolan. Obra: Homero
Música: Ludwig Göransson
Fotografía: Hoyte van Hoytema
Reparto: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o, Samantha Morton, Zendaya, Charlize Theron
Dirección: Christopher Nolan
viernes, 17 de julio de 2026
Minions y Monstruos
Esta nueva historia de estos carismáticos personajes nos invita a explorar un pasado totalmente desconocido, pues los Minions han estado presentes desde tiempos remotos. Esta entrega se sitúa en el Hollywood de la época dorada, lugar al que los pequeños llegan tras un largo periplo al servicio de múltiples villanos.
James, Henry y Ed son los protagonistas de esta aventura. Unidos por sus gustos artísticos y una amistad estrecha, su vínculo es tan sólido como su ambición: de la noche a la mañana, el proyecto de filmar una película de monstruos los mete en grandes problemas.
Esta cinta, la séptima de la franquicia de “Mi villano favorito” y la tercera de los Minions en solitario, mantiene la esencia de estas tiernas criaturas. Con un repaso a cintas clásicas, como “Casablanca”, la llegada de los Minions a Hollywood es un verdadero deleite. Arriban por casualidad pero pronto se convierten en estrellas del cine mudo, íconos de una época, con una fama que nadie habría anticipado.
Pero llega la crisis con la transición al cine sonoro. El lenguaje de los Minions, ininteligible por naturaleza, los hace caer en desgracia: pierden todo lo conseguido y son rápidamente despedidos. Allí surge el proyecto de la película y la idea de dar vida a monstruos que puedan ser puntos de atracción.
En ese momento, la película dirigida por Pierre Coffin se divide en dos frentes narrativos: uno con los Minions y el extraterrestre Dort, y otro con los Minions dedicados a los monstruos y a su película. Es cierto que el metraje baja bastante en ritmo e interés porque la tensión y la atención decaen, pero logra sobreponerse hacia el último cuarto, con un final audaz y vertiginoso que recompensa la espera.
“Minions & Monsters” es una delicia para chicos y grandes, una película para ver en familia, llena de guiños para los adultos y de locas secuencias para los más pequeños. Los Minions parecen incombustibles. Al representar una amplia variedad de personalidades, encajan en cualquier tiempo o lugar.
Larga vida a los Minions. Y a Gru, que tarde o temprano tendrá que volver.
Ficha técnica
Título original: Minions & Monsters
James, Henry y Ed son los protagonistas de esta aventura. Unidos por sus gustos artísticos y una amistad estrecha, su vínculo es tan sólido como su ambición: de la noche a la mañana, el proyecto de filmar una película de monstruos los mete en grandes problemas.
Esta cinta, la séptima de la franquicia de “Mi villano favorito” y la tercera de los Minions en solitario, mantiene la esencia de estas tiernas criaturas. Con un repaso a cintas clásicas, como “Casablanca”, la llegada de los Minions a Hollywood es un verdadero deleite. Arriban por casualidad pero pronto se convierten en estrellas del cine mudo, íconos de una época, con una fama que nadie habría anticipado.
Pero llega la crisis con la transición al cine sonoro. El lenguaje de los Minions, ininteligible por naturaleza, los hace caer en desgracia: pierden todo lo conseguido y son rápidamente despedidos. Allí surge el proyecto de la película y la idea de dar vida a monstruos que puedan ser puntos de atracción.
En ese momento, la película dirigida por Pierre Coffin se divide en dos frentes narrativos: uno con los Minions y el extraterrestre Dort, y otro con los Minions dedicados a los monstruos y a su película. Es cierto que el metraje baja bastante en ritmo e interés porque la tensión y la atención decaen, pero logra sobreponerse hacia el último cuarto, con un final audaz y vertiginoso que recompensa la espera.
“Minions & Monsters” es una delicia para chicos y grandes, una película para ver en familia, llena de guiños para los adultos y de locas secuencias para los más pequeños. Los Minions parecen incombustibles. Al representar una amplia variedad de personalidades, encajan en cualquier tiempo o lugar.
Larga vida a los Minions. Y a Gru, que tarde o temprano tendrá que volver.
Ficha técnica
Título original: Minions & Monsters
Año: 2026
Duración: 90 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Illumination, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures
Género: Animación. Comedia. Aventuras | Cine dentro del cine. Secuela. Cine familiar
Guion: Brian Lynch
Música: Heitor Pereira, John Powell
Fotografía: Animación
Reparto: Animación
Duración: 90 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Illumination, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures
Género: Animación. Comedia. Aventuras | Cine dentro del cine. Secuela. Cine familiar
Guion: Brian Lynch
Música: Heitor Pereira, John Powell
Fotografía: Animación
Reparto: Animación
Dirección: Pierre Coffin
viernes, 3 de julio de 2026
La Invitación
¿Quién no ha escuchado ruidos provenientes de un departamento superior? Excluyendo a los habitantes de una casa o de un último piso, probablemente todos hemos estado más o menos expuestos a una situación que, sobre todo a altas horas de la noche, puede ser al menos incómoda.
Esta es solo una parte de la premisa de esta película protagonizada por Olivia Wilde y Seth Rogen, una pareja que invita a cenar a sus vecinos de arriba. Joe -Rogen-, es profesor de música y arrastra años de frustraciones. De hecho, la cinta abre con él dirigiendo un ensayo de la banda del colegio en el que ignora las imperfecciones y se limita a decir “buen trabajo”, “repitan”, para luego dejarlos solos. La rutina y el desgano con que Joe enfrenta la vida aumenta en su incómodo retorno a casa -primero en metro y luego en bicicleta- en la única secuencia de la película filmada en exteriores y que da contexto a los créditos iniciales.
En casa, Angela -Wilde- le dice a Joe que tienen invitados. Se trata de los habitantes del piso superior, un encuentro largamente postergado. Joe se niega, no quiere, está cansado y abrumado. Ángela insiste. Discuten acaloradamente pero no hay vuelta atrás. Suena el timbre y llegan Pina -Penelope Cruz- y Hawk -Edward Norton-, dispuestos a pasar una velada que no solo tendrá sorpresas, sino que pondrá en tela de juicio las complejas relaciones de pareja de hoy en día.
Basada en la exitosa obra de teatro “Los Vecinos de arriba”, escrita por Cesc Gay a mediados de la década de 2010, “La Invitación” es un remake de “Sentimental”, una versión llevada al cine por el propio director el año 2020. En esta oportunidad, es Olivia Wilde quien se hace cargo de dirigir y actuar una cinta que no se aparta nunca de su esencia al transcurrir casi en su totalidad en un espacio cerrado. Con textos inteligentes y una música trepidante compuesta por Devonte Hynes, en la que un violoncello lleva la voz cantante, el filme resulta incisivo gracias a una buena dosis de audacia provista por mordaces diálogos que escalan en una espiral que por momentos parece perder el control.
Solo cuatro actores dentro de una habitación logran construir y deconstruir el mundo de las relaciones de pareja en muy pocos minutos. Por momentos es intimidad pura, con movimientos y gestos sutiles; otros responden a dinámicas particulares, individuales, donde cada uno expresa su profunda personalidad; y en gran parte del metraje, la película encuentra su base en un juego de duplas, en aquella identidad de pareja que no es solo la suma de sus partes.
Cuando el tono de la discusión sube y la temperatura aumenta, la sexualidad pasa a ser el centro. Efusiva -motivo de los ruidos- y prácticamente perdida -la realidad de Angela y Joe-, la temática no deja a nadie indiferente cuando la pareja invitada coloca sobre la mesa un posible intercambio. Allí es cuando surgen las complicidades, los cuestionamientos y aquellos puntos de fricción que llevan al filme hacia su ebullición, tal como una olla a presión a punto de explotar.
La acertada elección del elenco no pasa inadvertida. Seth Rogen se ve tan natural en el rol de Joe que es difícil saber si está sujeto al guion o bien improvisa varios de sus pasajes. Lo cierto es que su actuación logra algo muy difícil, esa mezcla de drama y comedia que involucra a la audiencia. Olivia Wilde se separa de su labor de directora al dar vida a Ángela, un personaje complejo de construir pues es quien sostiene las piezas del relato. Edward Norton, como Hawk, resulta inescrutable, y esa faceta -muy bien encarnada por el actor- resulta fundamental para generar un contrapunto que no se advierte sino hasta los minutos finales. En último término, la inclusión de Penélope Cruz, interpretando a Pina, entrega una gran dosis de sensualidad gracias a ese toque hispano latino que contribuye a subir la temperatura de la caldera.
En poco menos de dos horas, “La Invitación” no deja dudas. Cuando hay un guion potente y actores sólidos, el resultado no puede ser mejor en una película que no esconde los problemas. Al contrario, los pone sobre la mesa, los desarrolla y literalmente los desnuda para provocar una discusión sin pretender ser la palabra final o entregar un veredicto circunstancial. Un poco a contracorriente, esta película tal vez no sea para todo público. Su conflicto se desarrolla más en el plano de las ideas que en el de la acción física, algo que en estos días tiende a sucumbir ante la inmediatez y la carencia de una genuina atención.
Ficha técnica
Título original: The Invite
Año: 2026
País: Estados Unidos
Duración: 108 minutos
Compañías: Filmnation Entertainment, Annapurna Pictures, Permut Productions
Género: Comedia. Drama | Comedia dramática. Remake. Cine independiente USA
Guion: Rashida Jones, Will McCormack. Obra: Cesc Gay
Música: Devonte Hynes
Fotografía: Adam Newport-Berra
Reparto: Seth Rogen, Olivia Wilde, Penélope Cruz, Edward Norton
Dirección: Olivia Wilde
Esta es solo una parte de la premisa de esta película protagonizada por Olivia Wilde y Seth Rogen, una pareja que invita a cenar a sus vecinos de arriba. Joe -Rogen-, es profesor de música y arrastra años de frustraciones. De hecho, la cinta abre con él dirigiendo un ensayo de la banda del colegio en el que ignora las imperfecciones y se limita a decir “buen trabajo”, “repitan”, para luego dejarlos solos. La rutina y el desgano con que Joe enfrenta la vida aumenta en su incómodo retorno a casa -primero en metro y luego en bicicleta- en la única secuencia de la película filmada en exteriores y que da contexto a los créditos iniciales.
En casa, Angela -Wilde- le dice a Joe que tienen invitados. Se trata de los habitantes del piso superior, un encuentro largamente postergado. Joe se niega, no quiere, está cansado y abrumado. Ángela insiste. Discuten acaloradamente pero no hay vuelta atrás. Suena el timbre y llegan Pina -Penelope Cruz- y Hawk -Edward Norton-, dispuestos a pasar una velada que no solo tendrá sorpresas, sino que pondrá en tela de juicio las complejas relaciones de pareja de hoy en día.
Basada en la exitosa obra de teatro “Los Vecinos de arriba”, escrita por Cesc Gay a mediados de la década de 2010, “La Invitación” es un remake de “Sentimental”, una versión llevada al cine por el propio director el año 2020. En esta oportunidad, es Olivia Wilde quien se hace cargo de dirigir y actuar una cinta que no se aparta nunca de su esencia al transcurrir casi en su totalidad en un espacio cerrado. Con textos inteligentes y una música trepidante compuesta por Devonte Hynes, en la que un violoncello lleva la voz cantante, el filme resulta incisivo gracias a una buena dosis de audacia provista por mordaces diálogos que escalan en una espiral que por momentos parece perder el control.
Solo cuatro actores dentro de una habitación logran construir y deconstruir el mundo de las relaciones de pareja en muy pocos minutos. Por momentos es intimidad pura, con movimientos y gestos sutiles; otros responden a dinámicas particulares, individuales, donde cada uno expresa su profunda personalidad; y en gran parte del metraje, la película encuentra su base en un juego de duplas, en aquella identidad de pareja que no es solo la suma de sus partes.
Cuando el tono de la discusión sube y la temperatura aumenta, la sexualidad pasa a ser el centro. Efusiva -motivo de los ruidos- y prácticamente perdida -la realidad de Angela y Joe-, la temática no deja a nadie indiferente cuando la pareja invitada coloca sobre la mesa un posible intercambio. Allí es cuando surgen las complicidades, los cuestionamientos y aquellos puntos de fricción que llevan al filme hacia su ebullición, tal como una olla a presión a punto de explotar.
La acertada elección del elenco no pasa inadvertida. Seth Rogen se ve tan natural en el rol de Joe que es difícil saber si está sujeto al guion o bien improvisa varios de sus pasajes. Lo cierto es que su actuación logra algo muy difícil, esa mezcla de drama y comedia que involucra a la audiencia. Olivia Wilde se separa de su labor de directora al dar vida a Ángela, un personaje complejo de construir pues es quien sostiene las piezas del relato. Edward Norton, como Hawk, resulta inescrutable, y esa faceta -muy bien encarnada por el actor- resulta fundamental para generar un contrapunto que no se advierte sino hasta los minutos finales. En último término, la inclusión de Penélope Cruz, interpretando a Pina, entrega una gran dosis de sensualidad gracias a ese toque hispano latino que contribuye a subir la temperatura de la caldera.
En poco menos de dos horas, “La Invitación” no deja dudas. Cuando hay un guion potente y actores sólidos, el resultado no puede ser mejor en una película que no esconde los problemas. Al contrario, los pone sobre la mesa, los desarrolla y literalmente los desnuda para provocar una discusión sin pretender ser la palabra final o entregar un veredicto circunstancial. Un poco a contracorriente, esta película tal vez no sea para todo público. Su conflicto se desarrolla más en el plano de las ideas que en el de la acción física, algo que en estos días tiende a sucumbir ante la inmediatez y la carencia de una genuina atención.
Ficha técnica
Título original: The Invite
Año: 2026
País: Estados Unidos
Duración: 108 minutos
Compañías: Filmnation Entertainment, Annapurna Pictures, Permut Productions
Género: Comedia. Drama | Comedia dramática. Remake. Cine independiente USA
Guion: Rashida Jones, Will McCormack. Obra: Cesc Gay
Música: Devonte Hynes
Fotografía: Adam Newport-Berra
Reparto: Seth Rogen, Olivia Wilde, Penélope Cruz, Edward Norton
Dirección: Olivia Wilde
sábado, 27 de junio de 2026
Supergirl
Esta cinta está construida desde una perspectiva muy diferente al imaginario colectivo que tenemos sobre su protagonista. Como prima de Superman, es inevitable asociarla con el icónico superhéroe, sin embargo, en esta ocasión, Supergirl representa a una mujer que ha recorrido un camino muy difícil, marcado por sus primeros años de vida en una astilla del planeta Krypton mientras todo moría a su alrededor, hasta que su padre decidió salvarla, enviándola a la Tierra.
Kara Zor-El -Milly Alcock- acaba de cumplir 23 años y lo celebra en grande. Asiste a fiestas, se emborracha y así trata de huir de lo que por años la ha perseguido. En eso está cuando se cruza en su camino Ruthye Marye Knoll -Eve Ridley-, una joven que acaba de perder a su familia cruelmente asesinada por el líder de los Brigands, Krem -Matthias Schoenaerts-, una banda de piratas y traficantes que recorren el universo.
Ruthye quiere ayuda para vengarse pero Kara solo quiere seguir con su vida. No obstante, cuando es atacada por Krem, quien además ha envenenado con un dardo a su perrito Kripto, decide que es el momento de perseguir al bandido para conseguir un antídoto que debe aplicarle en menos de tres días.
Tomando como base la miniserie Supergirl: Woman of Tomorrow (2021-2022), escrita por Tom King e ilustrada por Bilquis Evely, el director Craig Gillespie compone un universo distópico en el que predominan fuerzas intergalácticas. Con guion de Ana Nogueira, la película nunca termina de definir su propia esencia. Por momentos, corresponde al drama íntimo de una adolescente tardía; en otros, privilegia las batallas y peleas; y en los menos, pone el énfasis en sus personajes, la mayoría caricaturas que no tienen mayor desarrollo ni profundidad.
Desde el punto de vista de las actuaciones, Milly Alcock destaca por la soltura con que enfrenta su rol de Kara. Sin embargo, con la vestimenta de Supergirl, no consigue el grado de desdoblamiento requerido. Por su parte, la joven Eve Ridley responde a un contrapunto efectivo. Es ella la que logra remover a Kara con tesón, sobreponiéndose a la adversidad con mucha más naturalidad que la protagonista. En esta dinámica más cercana a la de una hermana mayor y una menor, se recogen pistas del pasado de Kara y se advierten luces del papel que Ruthye podría cumplir en el futuro.
El resto del elenco lo conforman Matthias Schoenaerts, quien construye un arquetipo antagónico sin más peso que el de su crueldad, siempre jugando y no tomando nada en serio; y Jason Momoa, quien da vida a Lobo, un estrafalario mercenario alienígena y cazarrecompensas del planeta utópico llamado Czarnia. La introducción de este último en la saga promete nuevas aventuras y tal vez más un spin off.
En menos de dos horas los tres actos de “Supergirl” fluyen correctamente. Ni la estética ni el enfoque de la película son de mi gusto, pero debo reconocer que las secuencias y efectos especiales cumplen con lo esperado. Tal vez, el mérito mayor de esta nueva entrega es justamente el cambio de esencia que propone para su personaje principal. No sé si estoy de acuerdo con ello, pero me inclino a pensar que se enmarca en la renovación que DC Comics está impulsando. Sin duda atraerá nuevas audiencias y con ello puede que logre despegar, aunque el verdadero veredicto lo entregará la taquilla.
Ficha técnica
Título original: Supergirl
Año: 2026
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: DC Comics, DC Entertainment, Warner Bros., DC Studios. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Ciencia ficción. Fantástico. Acción | Superhéroes. Cómic. DC Comics
Guion: Ana Nogueira. Cómic: Tom King. Personajes: DC Comics
Reparto: Milly Alcock, Matthias Schoenaerts, Eve Ridley, David Krumholtz, Emily Beecham, David Corenswet, Jason Momoa
Dirección: Craig Gillespie
Kara Zor-El -Milly Alcock- acaba de cumplir 23 años y lo celebra en grande. Asiste a fiestas, se emborracha y así trata de huir de lo que por años la ha perseguido. En eso está cuando se cruza en su camino Ruthye Marye Knoll -Eve Ridley-, una joven que acaba de perder a su familia cruelmente asesinada por el líder de los Brigands, Krem -Matthias Schoenaerts-, una banda de piratas y traficantes que recorren el universo.
Ruthye quiere ayuda para vengarse pero Kara solo quiere seguir con su vida. No obstante, cuando es atacada por Krem, quien además ha envenenado con un dardo a su perrito Kripto, decide que es el momento de perseguir al bandido para conseguir un antídoto que debe aplicarle en menos de tres días.
Tomando como base la miniserie Supergirl: Woman of Tomorrow (2021-2022), escrita por Tom King e ilustrada por Bilquis Evely, el director Craig Gillespie compone un universo distópico en el que predominan fuerzas intergalácticas. Con guion de Ana Nogueira, la película nunca termina de definir su propia esencia. Por momentos, corresponde al drama íntimo de una adolescente tardía; en otros, privilegia las batallas y peleas; y en los menos, pone el énfasis en sus personajes, la mayoría caricaturas que no tienen mayor desarrollo ni profundidad.
Desde el punto de vista de las actuaciones, Milly Alcock destaca por la soltura con que enfrenta su rol de Kara. Sin embargo, con la vestimenta de Supergirl, no consigue el grado de desdoblamiento requerido. Por su parte, la joven Eve Ridley responde a un contrapunto efectivo. Es ella la que logra remover a Kara con tesón, sobreponiéndose a la adversidad con mucha más naturalidad que la protagonista. En esta dinámica más cercana a la de una hermana mayor y una menor, se recogen pistas del pasado de Kara y se advierten luces del papel que Ruthye podría cumplir en el futuro.
El resto del elenco lo conforman Matthias Schoenaerts, quien construye un arquetipo antagónico sin más peso que el de su crueldad, siempre jugando y no tomando nada en serio; y Jason Momoa, quien da vida a Lobo, un estrafalario mercenario alienígena y cazarrecompensas del planeta utópico llamado Czarnia. La introducción de este último en la saga promete nuevas aventuras y tal vez más un spin off.
En menos de dos horas los tres actos de “Supergirl” fluyen correctamente. Ni la estética ni el enfoque de la película son de mi gusto, pero debo reconocer que las secuencias y efectos especiales cumplen con lo esperado. Tal vez, el mérito mayor de esta nueva entrega es justamente el cambio de esencia que propone para su personaje principal. No sé si estoy de acuerdo con ello, pero me inclino a pensar que se enmarca en la renovación que DC Comics está impulsando. Sin duda atraerá nuevas audiencias y con ello puede que logre despegar, aunque el verdadero veredicto lo entregará la taquilla.
Ficha técnica
Título original: Supergirl
Año: 2026
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: DC Comics, DC Entertainment, Warner Bros., DC Studios. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Ciencia ficción. Fantástico. Acción | Superhéroes. Cómic. DC Comics
Guion: Ana Nogueira. Cómic: Tom King. Personajes: DC Comics
Reparto: Milly Alcock, Matthias Schoenaerts, Eve Ridley, David Krumholtz, Emily Beecham, David Corenswet, Jason Momoa
Dirección: Craig Gillespie
jueves, 25 de junio de 2026
El Afinador
Las películas que incorporan elementos musicales como eje central de su trama son poco frecuentes. Ya por eso, vale la pena mirar con atención esta obra dirigida por Daniel Roher y coescrita junto a Robert Ramsey.
La historia presenta a Harry Horowitz -Dustin Hoffman- y a Niki White -Leo Woodall-, maestro y aprendiz de un oficio muy poco conocido: la afinación de pianos. La relación entre ambos es estrecha. Amantes de la música y eficientes en su trabajo, tienen una agenda completa que los lleva de casa en casa para afinar los instrumentos de sus clientes.
Niki tiene una particularidad bastante especial. Padece de hiperacusia, una alteración auditiva que le hace percibir todos los sonidos a un volumen exageradamente alto, por lo que lleva tapones en sus oídos de forma permanente. Pero una condición tan adversa tiene también una contrapartida beneficiosa. Con el tiempo, Niki descubre que puede descifrar las combinaciones más complejas de los sofisticados mecanismos de las cajas fuertes, solo escuchando el movimiento de sus engranajes.
Con este escenario, al que se suman Ruthie -Havana Rose Liu-, una talentosa estudiante de composición y objeto del interés romántico de Niki, y la repentina enfermedad de Harry, la historia deriva hacia el thriller policial y el drama, géneros que la película equilibra hasta el final.
Los méritos de esta cinta no radican necesariamente en su estructura narrativa, sino en la exploración de sus temas. Primero, el arduo proceso que implica afinar un piano. Si bien no se explica en detalle, sí es posible advertir lo complejo de la tarea y la necesaria virtud que se debe tener para enfrentarla. Y el resultado es convincente, porque la película contrasta un piano afinado mecánicamente, de sonido más duro y áspero, con otro afinado de forma manual, más rico en armónicos, algo que puede tardar fácilmente dos horas o más. Aparte, la cinta introduce el oído absoluto: la capacidad de identificar con exactitud la altura de cualquier sonido, es decir, qué nota suena con solo escucharla, sin referencia externa, y no solo notas aisladas, sino también acordes y secciones completas.
La segunda característica que explora la cinta es el volumen de sonido. Niki escucha todos los sonidos a una intensidad exagerada. Es una ventaja en ciertos contextos, pero también una fuente constante de dolor. Por eso debe usar tapones. Sin embargo, es justamente esa condición la que le permite escuchar esos mínimos detalles que lo llevan a desarrollar su nueva faceta. Y por supuesto, hay dos factores clave para que Niki ceda a la tentación: la necesidad económica y el dinero fácil.
De edición rápida, pero ritmo lento, a “Tuner” le cuesta fluir hacia su tercio final. La actuación de Leo Woodall es creíble y su química con Havana Rose Liu es innegable, lo que ayuda mucho al metraje. Sin embargo, el desarrollo de la parte criminal con la banda liderada por Uri -Lior Raz-, se vuelve árido y extenso. Pese a ello, las pocas apariciones de Dustin Hoffman destacan por su carisma y la intervención de Jean Reno, como el maestro de Ruthie, completan un elenco sólido y experimentado.
En casi dos horas, que se hacen un poco extensas, esta película trata sobre la búsqueda de la perfección y lo difícil que resulta aceptar las propias imperfecciones. Asimismo, y de manera lúdica, la cinta nunca pierde el foco en el arte del sonido y, al menos para mí, la secuencia final -aunque condensada- constituye su momento más logrado.
Ficha técnica
Título original: Tuner
Año: 2025
Duración: 109 minutos
País: Canadá
Compañías: Coproducción Canadá-Estados Unidos; Black Bear, Elevation Pictures
Género: Thriller | Robos & Atracos. Discapacidad auditiva. Música
Guion: Robert Ramsey, Daniel Roher
Música: Marius De Vries, Will Bates
Fotografía: Lowell A. Meyer
Reparto: Leo Woodall, Havana Rose Liu, Lior Raz, Tovah Feldshuh, Jean Reno, Dustin Hoffman
Dirección: Daniel Roher
La historia presenta a Harry Horowitz -Dustin Hoffman- y a Niki White -Leo Woodall-, maestro y aprendiz de un oficio muy poco conocido: la afinación de pianos. La relación entre ambos es estrecha. Amantes de la música y eficientes en su trabajo, tienen una agenda completa que los lleva de casa en casa para afinar los instrumentos de sus clientes.
Niki tiene una particularidad bastante especial. Padece de hiperacusia, una alteración auditiva que le hace percibir todos los sonidos a un volumen exageradamente alto, por lo que lleva tapones en sus oídos de forma permanente. Pero una condición tan adversa tiene también una contrapartida beneficiosa. Con el tiempo, Niki descubre que puede descifrar las combinaciones más complejas de los sofisticados mecanismos de las cajas fuertes, solo escuchando el movimiento de sus engranajes.
Con este escenario, al que se suman Ruthie -Havana Rose Liu-, una talentosa estudiante de composición y objeto del interés romántico de Niki, y la repentina enfermedad de Harry, la historia deriva hacia el thriller policial y el drama, géneros que la película equilibra hasta el final.
Los méritos de esta cinta no radican necesariamente en su estructura narrativa, sino en la exploración de sus temas. Primero, el arduo proceso que implica afinar un piano. Si bien no se explica en detalle, sí es posible advertir lo complejo de la tarea y la necesaria virtud que se debe tener para enfrentarla. Y el resultado es convincente, porque la película contrasta un piano afinado mecánicamente, de sonido más duro y áspero, con otro afinado de forma manual, más rico en armónicos, algo que puede tardar fácilmente dos horas o más. Aparte, la cinta introduce el oído absoluto: la capacidad de identificar con exactitud la altura de cualquier sonido, es decir, qué nota suena con solo escucharla, sin referencia externa, y no solo notas aisladas, sino también acordes y secciones completas.
La segunda característica que explora la cinta es el volumen de sonido. Niki escucha todos los sonidos a una intensidad exagerada. Es una ventaja en ciertos contextos, pero también una fuente constante de dolor. Por eso debe usar tapones. Sin embargo, es justamente esa condición la que le permite escuchar esos mínimos detalles que lo llevan a desarrollar su nueva faceta. Y por supuesto, hay dos factores clave para que Niki ceda a la tentación: la necesidad económica y el dinero fácil.
De edición rápida, pero ritmo lento, a “Tuner” le cuesta fluir hacia su tercio final. La actuación de Leo Woodall es creíble y su química con Havana Rose Liu es innegable, lo que ayuda mucho al metraje. Sin embargo, el desarrollo de la parte criminal con la banda liderada por Uri -Lior Raz-, se vuelve árido y extenso. Pese a ello, las pocas apariciones de Dustin Hoffman destacan por su carisma y la intervención de Jean Reno, como el maestro de Ruthie, completan un elenco sólido y experimentado.
En casi dos horas, que se hacen un poco extensas, esta película trata sobre la búsqueda de la perfección y lo difícil que resulta aceptar las propias imperfecciones. Asimismo, y de manera lúdica, la cinta nunca pierde el foco en el arte del sonido y, al menos para mí, la secuencia final -aunque condensada- constituye su momento más logrado.
Ficha técnica
Título original: Tuner
Año: 2025
Duración: 109 minutos
País: Canadá
Compañías: Coproducción Canadá-Estados Unidos; Black Bear, Elevation Pictures
Género: Thriller | Robos & Atracos. Discapacidad auditiva. Música
Guion: Robert Ramsey, Daniel Roher
Música: Marius De Vries, Will Bates
Fotografía: Lowell A. Meyer
Reparto: Leo Woodall, Havana Rose Liu, Lior Raz, Tovah Feldshuh, Jean Reno, Dustin Hoffman
Dirección: Daniel Roher
viernes, 19 de junio de 2026
Los Renacidos
Un tema de fondo subyace en esta cinta del director argentino Santiago Esteves. Cuesta llegar a él porque, aunque el título de la película entrega una luz importante, bajo la cobertura de un thriller policial se encuentra una historia humana y familiar compleja. Vamos por parte.
Manuel -Pedro Fontaine- quiere dejar atrás el pasado y vive con su familia aislado en la montaña. Cuando su tío Horacio -Óscar de la Fuente- lo busca para ejecutar un nuevo encargo, junto a su hermano Óscar -Marco Antonio Caponi-, Manuel se ve obligado a aceptar. Distanciados hace un tiempo, los dos tienen experiencia en simular la muerte de personas para luego sacarlos del país con nuevas identidades. Ahora, corresponde el turno del contador de un cartel narco que está en problemas, sin embargo, una serie de acontecimientos desvían el curso de los hechos y lo que era un caso de rutina, se convierte en una persecución implacable en la que la consigna es sobrevivir o morir.
Escrito y dirigido por Esteves, el filme está compuesto por varias capas que se entremezclan a lo largo del metraje. El no saber qué fue lo que separó a los hermanos es la primera intriga. El negocio familiar constituye la segunda, y descubrir el verdadero papel de cada uno es el enigma principal. Esteves no es explícito en el relato, deja mucho a la interpretación y apela a que podamos rellenar varias partes con nuestras propias especulaciones. Esto resulta interesante, pero cansa, porque añade una capa adicional de interpretación a una trama ya bastante enrevesada que en su desarrollo central parece escaparse de las manos.
Los roles principales son masculinos, qué duda cabe. Lo que está en juego es la fortaleza física y mental de los protagonistas, donde cualquier debilidad puede costarles la vida. Tanto Pedro Fontaine como Marco Antonio Caponi, asumen sus papeles con propiedad, pero dejan abiertas algunas rendijas por las cuales se filtran las dudas y vulnerabilidades de un pasado desconocido. En ellos recae el peso del drama, porque en el resto del elenco observamos escaso desarrollo, respondiendo más bien a arquetipos reconocibles y bastante caricaturizados.
La premisa de esta cinta resulta atractiva porque es muy actual. Los ingredientes empleados permiten elaborar un relato que es perfectamente plausible, aún cuando algunas situaciones resulten poco creíbles. El manejo de la tensión, dosificada pero permanente, es quizá el logro mayor de este trabajo, junto con una fotografía que expone la belleza de la cordillera en contrapunto con las oscuras intenciones humanas.
“Los renacidos”, en solo 81 minutos, condensa una historia que podría haber tenido un mayor desarrollo de sus personajes. Si bien logramos hacernos una idea, me quedo con la sensación de que faltó construcción para crear raíces más profundas. Decidir qué entregar y qué ocultar no resulta sencillo, más aún cuando la tentación es propiciar el suspenso a través de la falta de información. Así y todo, esta película mantiene una buena dosis de nervio de comienzo a fin y se las arregla para quedar dando vueltas varios días.
Ficha técnica
Título original: Los renacidos
Año: 2025
Duración: 81 minutos
País: Argentina
Compañías: Coproducción Argentina-España-Chile; Rio Films, Le Tiro Cine, El Otro Lado Films, Zabriskie Films
Género: Thriller. Intriga | Policíaco
Guion: Santiago Esteves
Música: Mario Galván
Fotografía: Enrique Stindt
Reparto: Pedro Fontaine, Marco Antonio Caponi, Óscar de la Fuente, Juan Ignacio Cané, Federico Liss, Verónica Gerez
Dirección: Santiago Esteves
Manuel -Pedro Fontaine- quiere dejar atrás el pasado y vive con su familia aislado en la montaña. Cuando su tío Horacio -Óscar de la Fuente- lo busca para ejecutar un nuevo encargo, junto a su hermano Óscar -Marco Antonio Caponi-, Manuel se ve obligado a aceptar. Distanciados hace un tiempo, los dos tienen experiencia en simular la muerte de personas para luego sacarlos del país con nuevas identidades. Ahora, corresponde el turno del contador de un cartel narco que está en problemas, sin embargo, una serie de acontecimientos desvían el curso de los hechos y lo que era un caso de rutina, se convierte en una persecución implacable en la que la consigna es sobrevivir o morir.
Escrito y dirigido por Esteves, el filme está compuesto por varias capas que se entremezclan a lo largo del metraje. El no saber qué fue lo que separó a los hermanos es la primera intriga. El negocio familiar constituye la segunda, y descubrir el verdadero papel de cada uno es el enigma principal. Esteves no es explícito en el relato, deja mucho a la interpretación y apela a que podamos rellenar varias partes con nuestras propias especulaciones. Esto resulta interesante, pero cansa, porque añade una capa adicional de interpretación a una trama ya bastante enrevesada que en su desarrollo central parece escaparse de las manos.
Los roles principales son masculinos, qué duda cabe. Lo que está en juego es la fortaleza física y mental de los protagonistas, donde cualquier debilidad puede costarles la vida. Tanto Pedro Fontaine como Marco Antonio Caponi, asumen sus papeles con propiedad, pero dejan abiertas algunas rendijas por las cuales se filtran las dudas y vulnerabilidades de un pasado desconocido. En ellos recae el peso del drama, porque en el resto del elenco observamos escaso desarrollo, respondiendo más bien a arquetipos reconocibles y bastante caricaturizados.
La premisa de esta cinta resulta atractiva porque es muy actual. Los ingredientes empleados permiten elaborar un relato que es perfectamente plausible, aún cuando algunas situaciones resulten poco creíbles. El manejo de la tensión, dosificada pero permanente, es quizá el logro mayor de este trabajo, junto con una fotografía que expone la belleza de la cordillera en contrapunto con las oscuras intenciones humanas.
“Los renacidos”, en solo 81 minutos, condensa una historia que podría haber tenido un mayor desarrollo de sus personajes. Si bien logramos hacernos una idea, me quedo con la sensación de que faltó construcción para crear raíces más profundas. Decidir qué entregar y qué ocultar no resulta sencillo, más aún cuando la tentación es propiciar el suspenso a través de la falta de información. Así y todo, esta película mantiene una buena dosis de nervio de comienzo a fin y se las arregla para quedar dando vueltas varios días.
Ficha técnica
Título original: Los renacidos
Año: 2025
Duración: 81 minutos
País: Argentina
Compañías: Coproducción Argentina-España-Chile; Rio Films, Le Tiro Cine, El Otro Lado Films, Zabriskie Films
Género: Thriller. Intriga | Policíaco
Guion: Santiago Esteves
Música: Mario Galván
Fotografía: Enrique Stindt
Reparto: Pedro Fontaine, Marco Antonio Caponi, Óscar de la Fuente, Juan Ignacio Cané, Federico Liss, Verónica Gerez
Dirección: Santiago Esteves
jueves, 18 de junio de 2026
Toy Story 5
¡Bonnie y sus juguetes están de regreso! Jessie, Buzz Lightyear y Woody enfrentan algo desconocido, una pantalla que amenaza robar la atención de la pequeña de ocho años y relegarlos definitivamente a la bodega.
Esta quinta entrega de la saga tiene un giro protagónico. Después de que Woody dejara a Bonnie para quedarse con Bo Peep y ayudar a los juguetes abandonados a encontrar dueños, Jessie se ha convertido en la líder de la habitación, con Buzz como el segundo a cargo. Cuando comienza la cinta, observamos numerosos Buzz replicados, aunque su presencia queda inicialmente sin explicación. En paralelo, Jessie está feliz en su nuevo rol, sin embargo, algo no está bien en Bonnie: se siente sola, sin amigas, triste, y sus padres están muy preocupados por ella.
El crecimiento de Bonnie trae consigo nuevos conflictos. Ella puede ver y comparar lo que hacen sus compañeras y siente que algo le falta. Ya no es suficiente la diversión con sus juguetes, necesita más contacto y poder socializar. De hecho, la principal preocupación de sus padres es que tenga amigas, pero Bonnie es tan tímida que ni siquiera logra relacionarse con otros niños de su entorno.
La solución que surge es eminentemente práctica. Como las tabletas se han vuelto tan populares, permitiendo jugar y estar en contacto con otros niños, santo remedio, piensan sus papás y se la regalan. Lilypad es ahora el nuevo foco de atención de Bonnie y los juguetes pasan al olvido. Y no es que Bonnie no quiera jugar con ellos. El problema es que eso ya no es bien visto por sus pares pues sería un signo infantil, en una edad en que comienzan aspiraciones mayores.
Este filme entra de lleno en los problemas de identidad y libertad de los más pequeños. No son tan chicos como para ignorar lo que ocurre ni tan maduros como para enfrentarlo adecuadamente. Son especialmente sensibles a los estímulos externos, mucho más que respecto a las guías paternas. ¿A quién sigue Bonnie entonces, a sus amigas o a sus papás? El camino parece ser claro.
Lo interesante es que el problema no es la tableta como instrumento tecnológico, sino la virtualidad e instantaneidad que permite para interactuar con otros, lo que provoca cambios radicales de comportamiento. Es tan fácil ver lo que los otros hacen y admirar las vidas externas, que eso obliga a tomar opciones que muchas veces van contra la propia esencia. La película no esconde una crítica de fondo al uso de pantallas y las redes de comunicación, y pone énfasis en que el bullying se traslada tal cual del mundo real al digital.
Pero volvamos a los juguetes. Como resultado, van quedando cada vez más desplazados. Algunos lo asumen con pesar y resignación, pero otros toman las banderas y se rebelan para dar la pelea. Es por eso que la travesía de esta cinta contiene épica, no se trata de algo menor. Hablamos de una aventura orientada a la recuperación de las prioridades, sobre la centralidad de los valores y el desarrollo de la propia esencia.
Los personajes son realmente encantadores. Jessie y Buzz llevan el peso ahora, mientras Woody regresa como colaborador, y pese a que no cumple un papel decisivo, aporta desde la experiencia que tiene y también desde una mirada más externa. También es el momento de destacar a los Buzz, a quienes conocimos en las primeras escenas, un gran grupo organizado que persigue un objetivo, y al resto del elenco que, con sus intervenciones, suma frescura y anécdotas graciosas al metraje.
El punto central de esta película son los cambios culturales. También propone un interesante contrapunto: la soledad de Bonnie versus la unidad de los juguetes. Obviamente, la tableta es presentada como el símbolo visible de la amenaza, pero ¿en verdad lo es? En rigor, sería solo un vehículo, porque los verdaderos problemas serían las apariencias, la vida aspiracional y la soledad en las redes.
“Toy Story 5” es una preciosa fábula y resulta muy actual. Sus enseñanzas son variadas y el mensaje se transmite con facilidad. En forma lúdica, la película entrega muchísimos valores sencillos de asimilar por los más pequeños, tales como el compañerismo, el trabajo en equipo, la amistad verdadera y la entrega desinteresada. Estos no se enseñan mediante discursos, sino a través de las acciones de los personajes, un mérito enorme para tiempos en que la capacidad de concentración es cada vez menor y la competencia por captar la atención está desatada.
Durante noventa minutos, la película construye una historia sobre afecto, crecimiento y transformación, una cinta para chicos y grandes, bien hecha, entretenida y tremendamente educativa. ¡Imperdible!
Ficha técnica
Título original: Toy Story 5
Año: 2026
País: Estados Unidos
Compañías: Pixar Animation Studios, Walt Disney Pictures
Género: Animación. Comedia. Aventuras | Pixar. Secuela
Música: Randy Newman
Fotografía: Animación
Reparto: Animación
Dirección: Andrew Stanton
Esta quinta entrega de la saga tiene un giro protagónico. Después de que Woody dejara a Bonnie para quedarse con Bo Peep y ayudar a los juguetes abandonados a encontrar dueños, Jessie se ha convertido en la líder de la habitación, con Buzz como el segundo a cargo. Cuando comienza la cinta, observamos numerosos Buzz replicados, aunque su presencia queda inicialmente sin explicación. En paralelo, Jessie está feliz en su nuevo rol, sin embargo, algo no está bien en Bonnie: se siente sola, sin amigas, triste, y sus padres están muy preocupados por ella.
El crecimiento de Bonnie trae consigo nuevos conflictos. Ella puede ver y comparar lo que hacen sus compañeras y siente que algo le falta. Ya no es suficiente la diversión con sus juguetes, necesita más contacto y poder socializar. De hecho, la principal preocupación de sus padres es que tenga amigas, pero Bonnie es tan tímida que ni siquiera logra relacionarse con otros niños de su entorno.
La solución que surge es eminentemente práctica. Como las tabletas se han vuelto tan populares, permitiendo jugar y estar en contacto con otros niños, santo remedio, piensan sus papás y se la regalan. Lilypad es ahora el nuevo foco de atención de Bonnie y los juguetes pasan al olvido. Y no es que Bonnie no quiera jugar con ellos. El problema es que eso ya no es bien visto por sus pares pues sería un signo infantil, en una edad en que comienzan aspiraciones mayores.
Este filme entra de lleno en los problemas de identidad y libertad de los más pequeños. No son tan chicos como para ignorar lo que ocurre ni tan maduros como para enfrentarlo adecuadamente. Son especialmente sensibles a los estímulos externos, mucho más que respecto a las guías paternas. ¿A quién sigue Bonnie entonces, a sus amigas o a sus papás? El camino parece ser claro.
Lo interesante es que el problema no es la tableta como instrumento tecnológico, sino la virtualidad e instantaneidad que permite para interactuar con otros, lo que provoca cambios radicales de comportamiento. Es tan fácil ver lo que los otros hacen y admirar las vidas externas, que eso obliga a tomar opciones que muchas veces van contra la propia esencia. La película no esconde una crítica de fondo al uso de pantallas y las redes de comunicación, y pone énfasis en que el bullying se traslada tal cual del mundo real al digital.
Pero volvamos a los juguetes. Como resultado, van quedando cada vez más desplazados. Algunos lo asumen con pesar y resignación, pero otros toman las banderas y se rebelan para dar la pelea. Es por eso que la travesía de esta cinta contiene épica, no se trata de algo menor. Hablamos de una aventura orientada a la recuperación de las prioridades, sobre la centralidad de los valores y el desarrollo de la propia esencia.
Los personajes son realmente encantadores. Jessie y Buzz llevan el peso ahora, mientras Woody regresa como colaborador, y pese a que no cumple un papel decisivo, aporta desde la experiencia que tiene y también desde una mirada más externa. También es el momento de destacar a los Buzz, a quienes conocimos en las primeras escenas, un gran grupo organizado que persigue un objetivo, y al resto del elenco que, con sus intervenciones, suma frescura y anécdotas graciosas al metraje.
El punto central de esta película son los cambios culturales. También propone un interesante contrapunto: la soledad de Bonnie versus la unidad de los juguetes. Obviamente, la tableta es presentada como el símbolo visible de la amenaza, pero ¿en verdad lo es? En rigor, sería solo un vehículo, porque los verdaderos problemas serían las apariencias, la vida aspiracional y la soledad en las redes.
“Toy Story 5” es una preciosa fábula y resulta muy actual. Sus enseñanzas son variadas y el mensaje se transmite con facilidad. En forma lúdica, la película entrega muchísimos valores sencillos de asimilar por los más pequeños, tales como el compañerismo, el trabajo en equipo, la amistad verdadera y la entrega desinteresada. Estos no se enseñan mediante discursos, sino a través de las acciones de los personajes, un mérito enorme para tiempos en que la capacidad de concentración es cada vez menor y la competencia por captar la atención está desatada.
Durante noventa minutos, la película construye una historia sobre afecto, crecimiento y transformación, una cinta para chicos y grandes, bien hecha, entretenida y tremendamente educativa. ¡Imperdible!
Ficha técnica
Título original: Toy Story 5
Año: 2026
País: Estados Unidos
Compañías: Pixar Animation Studios, Walt Disney Pictures
Género: Animación. Comedia. Aventuras | Pixar. Secuela
Música: Randy Newman
Fotografía: Animación
Reparto: Animación
Dirección: Andrew Stanton
lunes, 15 de junio de 2026
Las 100 noches del deseo
Dos hombres aceptan un trato: Manfred tiene cien noches para ganarse el afecto de Cherry y, si tiene éxito, ganará el patrimonio de Jerome; si fracasa, en cambio, debe tener un hijo y presentarlo como legítimo heredero.
Esta premisa tiene un contexto específico, porque sucede en un mundo creado por el dios Kiddo, un jardín pacífico donde nunca sucede nada en particular. Ante eso, su padre, el dios Birdman, interviene para crear las reglas que gobernarán la sociedad, incluidas estrictas expectativas en torno al matrimonio y al género.
En un enorme castillo viven Jerome -Amir El-Masry- y Cherry -Maika Monroe-, casados hace poco tiempo y quienes no han podido concebir un heredero, un hijo que permita continuar la estirpe de la familia. Y las normas sociales son claras: si esto no sucede, Cherry enfrentará la muerte, por lo que tiene 100 días para quedar embarazada. El tema es que Jerome evita a Cherry y ante la llegada de su amigo Manfred -Nicholas Galitzine- diseña un plan astuto y arriesgado: se ausentará del castillo, excusándose detrás de un viaje de negocios, para dejar solos a su mujer y a su amigo.
Cherry se resiste a la seducción de Manfred, sin embargo, no es fácil. En este punto, Hero -Emma Corrin-, su criada, asume un papel fundamental, pues sugiere la idea de contar una historia cada vez que Cherry se encuentre en problemas. Y así, comienzan a pasar las noches, relato tras relato, mientras se acumula tensión entre los tres personajes principales: Cherry, Manfred y Hero.
Basada en la novela gráfica “The One Hundred Nights of Hero” de Isabel Greenberg, Julia Jackman guioniza y dirige este relato inspirado en Scheherezade y las “Mil y una noches”. Esta adaptación resulta original, lúdica y también mágica, sin embargo, lentamente comienza a trabarse y perder fluidez. Indudablemente es una historia femenina con una carga importante aunque implícita de sexualidad, una fábula que muestra determinación, rebelión y empoderamiento, pero que no logra desarrollar un arco que vaya más allá de lo formal.
La preocupación principal del filme se centra en las personalidades representadas. Los personajes son caricaturas, piezas clave que deben tener factores que las destaquen para que se enfrenten entre ellos. Aunque los decorados son preciosos, con un gran trabajo de producción, se sienten vacíos debido al poco movimiento y a la escasa música que acompaña cada escena.
En su valle central, la cinta se torna plana y lenta. Los tiempos de la narración son irregulares y el desafío de cubrir las 100 noches se hace extenso. Esto es una lástima, porque el mundo mágico no alcanza a sostener un hilo que parece que siempre está a punto de romperse.
Si hay algo que merece destacarse en esta película es la naturaleza del contar historias. Creo que es lo más importante y con eso me quedo, con la relevancia y el poder de la narración, al punto que los relatos de Hero cobran incluso más peso que la trama principal. En ese juego de intercambios protagónicos, también representados en pantalla, vemos cómo las historias generan acciones, cambian a sus protagonistas y transforman las realidades. Además, es muy interesante ver cómo aquí la fórmula clásica funciona a la perfección: quedar en suspenso, querer saber más… la historia continuará.
Sin grandes conflictos, el quiebre en esta película llega muy al final, cuando ya queda muy poco espacio para desarrollarlo. Una vez más se percibe un desequilibrio en los tiempos y se condensa metraje en un cierre que podría haber tenido un mejor desarrollo. Las normas, las dudas, el abandono de la resistencia, las transgresiones y sus consecuencias, todo eso queda sin tiempo y sin explicación, una opción que impide cerrar de mejor forma la narración.
Puntos más, puntos menos, “100 Nights of Hero” no destaca aunque entretiene en sus 90 minutos de duración. Es cierto que al final se logran calzar las piezas, pero eso hace aún más evidente que la confección es solo un envoltorio para una historia de amor no tradicional que destaca un poder femenino cuya fortaleza aumenta mientras más adversas sean las condiciones.
Ficha técnica
Título original: 100 Nights of Hero
Año: 2025
Duración: 90 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Erebus Pictures, Project Infinity, Piecrust Productions
Género: Fantástico. Romance. Thriller
Guion: Julia Jackman. Libro: Isabel Greenberg
Música: Oliver Coates
Fotografía: Xenia Patricia
Reparto: Emma Corrin, Nicholas Galitzine, Maika Monroe, Amir El-Masry, Charli XCX, Richard E. Grant, Felicity Jones
Dirección: Julia Jackman
Esta premisa tiene un contexto específico, porque sucede en un mundo creado por el dios Kiddo, un jardín pacífico donde nunca sucede nada en particular. Ante eso, su padre, el dios Birdman, interviene para crear las reglas que gobernarán la sociedad, incluidas estrictas expectativas en torno al matrimonio y al género.
En un enorme castillo viven Jerome -Amir El-Masry- y Cherry -Maika Monroe-, casados hace poco tiempo y quienes no han podido concebir un heredero, un hijo que permita continuar la estirpe de la familia. Y las normas sociales son claras: si esto no sucede, Cherry enfrentará la muerte, por lo que tiene 100 días para quedar embarazada. El tema es que Jerome evita a Cherry y ante la llegada de su amigo Manfred -Nicholas Galitzine- diseña un plan astuto y arriesgado: se ausentará del castillo, excusándose detrás de un viaje de negocios, para dejar solos a su mujer y a su amigo.
Cherry se resiste a la seducción de Manfred, sin embargo, no es fácil. En este punto, Hero -Emma Corrin-, su criada, asume un papel fundamental, pues sugiere la idea de contar una historia cada vez que Cherry se encuentre en problemas. Y así, comienzan a pasar las noches, relato tras relato, mientras se acumula tensión entre los tres personajes principales: Cherry, Manfred y Hero.
Basada en la novela gráfica “The One Hundred Nights of Hero” de Isabel Greenberg, Julia Jackman guioniza y dirige este relato inspirado en Scheherezade y las “Mil y una noches”. Esta adaptación resulta original, lúdica y también mágica, sin embargo, lentamente comienza a trabarse y perder fluidez. Indudablemente es una historia femenina con una carga importante aunque implícita de sexualidad, una fábula que muestra determinación, rebelión y empoderamiento, pero que no logra desarrollar un arco que vaya más allá de lo formal.
La preocupación principal del filme se centra en las personalidades representadas. Los personajes son caricaturas, piezas clave que deben tener factores que las destaquen para que se enfrenten entre ellos. Aunque los decorados son preciosos, con un gran trabajo de producción, se sienten vacíos debido al poco movimiento y a la escasa música que acompaña cada escena.
En su valle central, la cinta se torna plana y lenta. Los tiempos de la narración son irregulares y el desafío de cubrir las 100 noches se hace extenso. Esto es una lástima, porque el mundo mágico no alcanza a sostener un hilo que parece que siempre está a punto de romperse.
Si hay algo que merece destacarse en esta película es la naturaleza del contar historias. Creo que es lo más importante y con eso me quedo, con la relevancia y el poder de la narración, al punto que los relatos de Hero cobran incluso más peso que la trama principal. En ese juego de intercambios protagónicos, también representados en pantalla, vemos cómo las historias generan acciones, cambian a sus protagonistas y transforman las realidades. Además, es muy interesante ver cómo aquí la fórmula clásica funciona a la perfección: quedar en suspenso, querer saber más… la historia continuará.
Sin grandes conflictos, el quiebre en esta película llega muy al final, cuando ya queda muy poco espacio para desarrollarlo. Una vez más se percibe un desequilibrio en los tiempos y se condensa metraje en un cierre que podría haber tenido un mejor desarrollo. Las normas, las dudas, el abandono de la resistencia, las transgresiones y sus consecuencias, todo eso queda sin tiempo y sin explicación, una opción que impide cerrar de mejor forma la narración.
Puntos más, puntos menos, “100 Nights of Hero” no destaca aunque entretiene en sus 90 minutos de duración. Es cierto que al final se logran calzar las piezas, pero eso hace aún más evidente que la confección es solo un envoltorio para una historia de amor no tradicional que destaca un poder femenino cuya fortaleza aumenta mientras más adversas sean las condiciones.
Ficha técnica
Título original: 100 Nights of Hero
Año: 2025
Duración: 90 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Erebus Pictures, Project Infinity, Piecrust Productions
Género: Fantástico. Romance. Thriller
Guion: Julia Jackman. Libro: Isabel Greenberg
Música: Oliver Coates
Fotografía: Xenia Patricia
Reparto: Emma Corrin, Nicholas Galitzine, Maika Monroe, Amir El-Masry, Charli XCX, Richard E. Grant, Felicity Jones
Dirección: Julia Jackman
jueves, 11 de junio de 2026
Backrooms
Estamos en 1990. En una grabación casera se observa un recorrido al interior de un edificio con grandes espacios vacíos, paredes amarillas y múltiples laberintos. Portando una cámara, el protagonista nos hace estar allí. A él no lo vemos, solo lo sentimos. Sus movimientos rápidos contagian miedo y desesperación. Entendemos poco pero la experiencia sensorial es clara.
Volver a los años 90 tiene aires retro. Allí vemos a Clark -Chiwetel Ejiofor-, el dueño de una tienda de muebles con problemas económicos. La ausencia de clientes agrava lo que ya pesa: un divorcio reciente. La terapia con la doctora Mary Kline -Renate Reinsve- ofrece un alivio que rápidamente se revela como insuficiente.
Clark no tiene claro qué hacer. Las deudas se acumulan y la factura eléctrica es anormalmente alta. Un técnico le ayuda y le hace ver que hay un interruptor que no responde, aunque las luces se comportan como si tuvieran voluntad propia.
El escenario es inquietante. Mientras Clark vive su soledad con angustia le sucede algo imprevisto. A través de una pared del subterráneo accede a un espacio amplio, mayormente vacío, pero que contiene señales extrañas: un montón de muebles, infinitos laberintos, varios carteles, algunas sillas repartidas, voces en distintos idiomas, etc.
Basada en la serie web de Parsons e inspirada en la creepypasta "Backrooms", esta cinta presenta un mundo paralelo. Se trata de otra dimensión, un lugar que no sabemos dónde está ubicado y que provoca incertidumbre. La curiosidad de Clark lo lleva a actuar, a descubrir y recorrer ese espacio, a interpretar señales que muchas veces no llevan a ninguna parte. A moverse constantemente entre dos realidades.
¿Será una representación vívida de sus temores, o bien corresponderá a una revisión de su mundo interior? ¿Por qué se ve obligado a vivir este trance? ¿Qué es lo que lo lleva a investigar e incluso a pedir ayuda a sus asistentes para incursionar al interior del lugar?
La música de Edo Van Breemen y del propio Kane Parsons sostiene el relato por largos pasajes. Es más: cuando la acción se desplaza al exterior, cuando los diálogos cobran mayor protagonismo, la tensión cae de forma notoria. Afortunadamente, pronto volvemos al misterio, ahora en grupo, para registrar cada uno de los movimientos. En ese instante, la película migra del suspenso al terror y es cuando obtiene los mejores resultados.
Interesante desde muchos puntos de vista, este trabajo merece atención. Primero, surge de una especie de mito que se viralizó en internet en 2019, a partir de la publicación de una foto. A raíz de ello, el adolescente Kane Parsons creó en 2022, con apenas 16 años, una serie web que ahora llega a la gran pantalla con una inversión inicial de 10 millones de dólares y una recaudación en ascenso.
En segundo lugar, la trama no es teórica sino experiencial. Las actuaciones de Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve intensifican la experiencia sensorial a través de sus reacciones y gestos. El mérito radica no solo en lo que observamos en pantalla sino en lo que nosotros mismos imaginamos, algo que puede diferir de lo que sienten los propios protagonistas pero que tiene elementos comunes: amenaza permanente, terror a lo desconocido y desprotección.
En último término, para no extenderme demasiado, este filme trabaja de manera muy acertada los planos y las dimensiones para provocar dudas y sorpresas progresivas. No pretende dar respuestas. Lo que quiere es que descubramos cada acción al momento de verla, pero que aquello no sea racional sino emocional. Entonces, el objetivo se cumple si empatizamos, si sentimos y si nos fundimos con lo que ocurre en pantalla.
“Backrooms” es diferente, una película que propone nuevas formas de inquietar y perturbar sin apelar a las fórmulas tradicionales. Además, el hecho de que su director solo tenga 20 años, anticipa una carrera que merece seguimiento. Es de esperar que los desafíos comerciales no consuman el talento y que este director conserve espacios de experimentación y desarrollo fuera de los parámetros regulares. Porque acá tenemos atrevimiento, osadía y una buena cuota de riesgo, elementos imprescindibles para innovar y crecer.
Ficha técnica
Título original: Backrooms
Año: 2026
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: A24, 21 Laps Entertainment, Atomic Monster, Blumhouse-Atomic Monster, Chernin Entertainment, Oddfellows Pictures, Phobos. Distribuidora: A24
Género: Intriga. Terror. Fantástico | Thriller psicológico. Años 90. Creepypasta. Espacios liminales
Guion: William Bromell, Kane Parsons. Historia: Kane Parsons
Música: Edo Van Breemen, Kane Parsons
Fotografía: Jeremy Cox
Reparto: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell
Dirección: Kane Parsons
Volver a los años 90 tiene aires retro. Allí vemos a Clark -Chiwetel Ejiofor-, el dueño de una tienda de muebles con problemas económicos. La ausencia de clientes agrava lo que ya pesa: un divorcio reciente. La terapia con la doctora Mary Kline -Renate Reinsve- ofrece un alivio que rápidamente se revela como insuficiente.
Clark no tiene claro qué hacer. Las deudas se acumulan y la factura eléctrica es anormalmente alta. Un técnico le ayuda y le hace ver que hay un interruptor que no responde, aunque las luces se comportan como si tuvieran voluntad propia.
El escenario es inquietante. Mientras Clark vive su soledad con angustia le sucede algo imprevisto. A través de una pared del subterráneo accede a un espacio amplio, mayormente vacío, pero que contiene señales extrañas: un montón de muebles, infinitos laberintos, varios carteles, algunas sillas repartidas, voces en distintos idiomas, etc.
Basada en la serie web de Parsons e inspirada en la creepypasta "Backrooms", esta cinta presenta un mundo paralelo. Se trata de otra dimensión, un lugar que no sabemos dónde está ubicado y que provoca incertidumbre. La curiosidad de Clark lo lleva a actuar, a descubrir y recorrer ese espacio, a interpretar señales que muchas veces no llevan a ninguna parte. A moverse constantemente entre dos realidades.
¿Será una representación vívida de sus temores, o bien corresponderá a una revisión de su mundo interior? ¿Por qué se ve obligado a vivir este trance? ¿Qué es lo que lo lleva a investigar e incluso a pedir ayuda a sus asistentes para incursionar al interior del lugar?
La música de Edo Van Breemen y del propio Kane Parsons sostiene el relato por largos pasajes. Es más: cuando la acción se desplaza al exterior, cuando los diálogos cobran mayor protagonismo, la tensión cae de forma notoria. Afortunadamente, pronto volvemos al misterio, ahora en grupo, para registrar cada uno de los movimientos. En ese instante, la película migra del suspenso al terror y es cuando obtiene los mejores resultados.
Interesante desde muchos puntos de vista, este trabajo merece atención. Primero, surge de una especie de mito que se viralizó en internet en 2019, a partir de la publicación de una foto. A raíz de ello, el adolescente Kane Parsons creó en 2022, con apenas 16 años, una serie web que ahora llega a la gran pantalla con una inversión inicial de 10 millones de dólares y una recaudación en ascenso.
En segundo lugar, la trama no es teórica sino experiencial. Las actuaciones de Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve intensifican la experiencia sensorial a través de sus reacciones y gestos. El mérito radica no solo en lo que observamos en pantalla sino en lo que nosotros mismos imaginamos, algo que puede diferir de lo que sienten los propios protagonistas pero que tiene elementos comunes: amenaza permanente, terror a lo desconocido y desprotección.
En último término, para no extenderme demasiado, este filme trabaja de manera muy acertada los planos y las dimensiones para provocar dudas y sorpresas progresivas. No pretende dar respuestas. Lo que quiere es que descubramos cada acción al momento de verla, pero que aquello no sea racional sino emocional. Entonces, el objetivo se cumple si empatizamos, si sentimos y si nos fundimos con lo que ocurre en pantalla.
“Backrooms” es diferente, una película que propone nuevas formas de inquietar y perturbar sin apelar a las fórmulas tradicionales. Además, el hecho de que su director solo tenga 20 años, anticipa una carrera que merece seguimiento. Es de esperar que los desafíos comerciales no consuman el talento y que este director conserve espacios de experimentación y desarrollo fuera de los parámetros regulares. Porque acá tenemos atrevimiento, osadía y una buena cuota de riesgo, elementos imprescindibles para innovar y crecer.
Ficha técnica
Título original: Backrooms
Año: 2026
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: A24, 21 Laps Entertainment, Atomic Monster, Blumhouse-Atomic Monster, Chernin Entertainment, Oddfellows Pictures, Phobos. Distribuidora: A24
Género: Intriga. Terror. Fantástico | Thriller psicológico. Años 90. Creepypasta. Espacios liminales
Guion: William Bromell, Kane Parsons. Historia: Kane Parsons
Música: Edo Van Breemen, Kane Parsons
Fotografía: Jeremy Cox
Reparto: Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell
Dirección: Kane Parsons
martes, 9 de junio de 2026
Ella y su hijo
Mahnaz -Parinaz Izadyar-, una enfermera viuda de 40 años, debe lidiar día a día con su hijo adolescente. Aliyar -Sinan Mohebi - ha sido expulsado de la escuela y las tensiones familiares no hacen más que aumentar. Poco después de su compromiso con Hamid -Payman Maadi-, su novio, sobreviene un trágico accidente. Tras el hecho, Mahnaz se enfoca en la búsqueda de justicia y reparación, enfrentando la pérdida y la traición en una espiral que parece no tener fin.
El director iraní Saeed Roustayi escribe y dirige una historia concebida por Azad Jafarian, un drama sobre una mujer y un niño ambientado en una realidad social muy distinta de la occidental. Se trata de una cultura radicalmente diferente, con ritos y costumbres que pueden resultar incluso chocantes, en la que el patriarcado estructura buena parte de la vida cotidiana, mientras las mujeres, relegadas habitualmente a papeles secundarios, o aceptan ese orden o se rebelan asumiendo grandes costos.
En esta cinta, que tiene un antes y un después del incidente, no solo existe la diferencia entre mujeres y hombres. Desde una mirada marcadamente femenina, el director se propone mostrarnos otros dos mundos, el de los adultos y el de los niños -por ello el título original “Mujer y Niño”-, para acentuar la distancia entre ambos universos, exponer las tensiones de la vida cotidiana y reflejar mejor las constantes tensiones de la vida cotidiana.
En el momento en que se produce el giro, la crisis pasa a dominar el relato. Es justo la mitad del metraje y el dolor es incontenible. La actriz Parinaz Izadyar lo vive intensamente. No parece interpretarlo; lo habita, en una caracterización que compromete a la audiencia. En ese instante, sus objetivos cambian y la película también. El deseo de superar la tragedia choca de frente con las dificultades de un sistema que parece estar absolutamente en contra. Ni la escuela de su hijo ni la justicia entienden la situación. Su otra hija parece no existir. Su madre, su hermana y su exnovio, a esa altura, tampoco empatizan con quien atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida.
El descubrimiento gradual de lo que realmente ocurrió, sumado a cambios importantes en su núcleo más cercano, ahonda la inestabilidad de la protagonista. A partir de allí, el relato toma un nuevo rumbo y el camino hacia la sanación se torna todavía más pedregoso y complejo. Se trata de un viaje con destino incierto, que nos mantiene alerta y cuyo final difícilmente podemos prever.
“Woman and Child” está muy bien filmada y maneja adecuadamente el ritmo, adoptando pausas e imprimiendo velocidad según cada necesidad, lo que configura un metraje coherente que no pierde foco. Tomas amplias, efectivos distanciamientos visuales y una serie de encuadres no tradicionales dan a las escenas una frescura y dinamismo poco habituales. Saeed Roustayi nos hace sentir que estamos allí, como observadores, o bien como parte de la acción. De esa forma, nos sumerge en las emociones de sus protagonistas y también nos obliga a tomar una postura frente a los acontecimientos, en un viaje íntimo que atrapa nuestra atención.
Ficha técnica
Título original: Woman and Child
Año: 2025
Duración: 131 minutos
País: Irán
Compañías: Coproducción Irán-Francia; Boshra Film, Goodfellas Media
Género: Drama | Maternidad. Familia
Guion: Saeed Roustayi. Historia: Azad Jafarian
Música: Ramin Kousha
Fotografía: Adib Sobhani
Reparto: Parinaz Izadyar, Payman Maadi, Hasan Pourshirazi, Fereshteh Sadre Orafaee, Sahar Goldoost, Soha Niasti, Arshida Dorostkar, Sinan Mohebi, Kaveh Ebrahim
Dirección: Saeed Roustayi
El director iraní Saeed Roustayi escribe y dirige una historia concebida por Azad Jafarian, un drama sobre una mujer y un niño ambientado en una realidad social muy distinta de la occidental. Se trata de una cultura radicalmente diferente, con ritos y costumbres que pueden resultar incluso chocantes, en la que el patriarcado estructura buena parte de la vida cotidiana, mientras las mujeres, relegadas habitualmente a papeles secundarios, o aceptan ese orden o se rebelan asumiendo grandes costos.
En esta cinta, que tiene un antes y un después del incidente, no solo existe la diferencia entre mujeres y hombres. Desde una mirada marcadamente femenina, el director se propone mostrarnos otros dos mundos, el de los adultos y el de los niños -por ello el título original “Mujer y Niño”-, para acentuar la distancia entre ambos universos, exponer las tensiones de la vida cotidiana y reflejar mejor las constantes tensiones de la vida cotidiana.
En el momento en que se produce el giro, la crisis pasa a dominar el relato. Es justo la mitad del metraje y el dolor es incontenible. La actriz Parinaz Izadyar lo vive intensamente. No parece interpretarlo; lo habita, en una caracterización que compromete a la audiencia. En ese instante, sus objetivos cambian y la película también. El deseo de superar la tragedia choca de frente con las dificultades de un sistema que parece estar absolutamente en contra. Ni la escuela de su hijo ni la justicia entienden la situación. Su otra hija parece no existir. Su madre, su hermana y su exnovio, a esa altura, tampoco empatizan con quien atraviesa uno de los momentos más dolorosos de su vida.
El descubrimiento gradual de lo que realmente ocurrió, sumado a cambios importantes en su núcleo más cercano, ahonda la inestabilidad de la protagonista. A partir de allí, el relato toma un nuevo rumbo y el camino hacia la sanación se torna todavía más pedregoso y complejo. Se trata de un viaje con destino incierto, que nos mantiene alerta y cuyo final difícilmente podemos prever.
“Woman and Child” está muy bien filmada y maneja adecuadamente el ritmo, adoptando pausas e imprimiendo velocidad según cada necesidad, lo que configura un metraje coherente que no pierde foco. Tomas amplias, efectivos distanciamientos visuales y una serie de encuadres no tradicionales dan a las escenas una frescura y dinamismo poco habituales. Saeed Roustayi nos hace sentir que estamos allí, como observadores, o bien como parte de la acción. De esa forma, nos sumerge en las emociones de sus protagonistas y también nos obliga a tomar una postura frente a los acontecimientos, en un viaje íntimo que atrapa nuestra atención.
Ficha técnica
Título original: Woman and Child
Año: 2025
Duración: 131 minutos
País: Irán
Compañías: Coproducción Irán-Francia; Boshra Film, Goodfellas Media
Género: Drama | Maternidad. Familia
Guion: Saeed Roustayi. Historia: Azad Jafarian
Música: Ramin Kousha
Fotografía: Adib Sobhani
Reparto: Parinaz Izadyar, Payman Maadi, Hasan Pourshirazi, Fereshteh Sadre Orafaee, Sahar Goldoost, Soha Niasti, Arshida Dorostkar, Sinan Mohebi, Kaveh Ebrahim
Dirección: Saeed Roustayi
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