Carlos Correa Acuña
Comentarios de Cine
lunes, 2 de febrero de 2026
El Gran Premio: a toda Velocidad
La historia se centra en Edda, una fanática de las carreras que sueña con convertirse en piloto y trabaja atendiendo en el parque de diversiones que posee su familia. Cuando la competencia automovilística llega a la ciudad, Edda desborda entusiasmo. Su ídolo, Ed, el más joven y exitoso de los pilotos, se apresta a enfrentar un nuevo desafío y ella estará allí, en primera fila, para presenciarlo. Pero no todo es almíbar. Edda es curiosa e incursiona en el Paddock, “toma prestado” el bólido del campeón, y se arriesga a conducirlo. El punto es que las consecuencias son trágicas: Ed queda lesionado cuando intenta impedir un accidente y solo hay una solución posible: que Edda ocupe su lugar en la competición.
Esta simpática cinta toma como punto de partida un sinfín de caricaturas. Cada piloto y su auto representa algún personaje especial, con características propias y una intención totalmente transparente. Por otro lado, el entorno de competición es puro glamour, parafraseando el mundo real de las competencias y esbozando claramente la línea farandulera cada vez más presente.
Lógicamente, tenemos a los buenos y a los malos, con puntos intermedios, claro está. Todo esto, además, está tras una gran capa de apariencias, de modo que no sea tan evidente lo que puede ser o no ser. Además, el guion entrelaza la historia familiar de los personajes con necesidades acuciantes -como la quiebra del parque o el pasado del joven campeón-, lo que introduce un contrapunto interesante a los sueños que tiene Edda y la ambición de Ed.
Con muchos valores involucrados, como la familia, el compañerismo y la amistad -a veces enfrentados a sus opuestos directos-, esta cinta se gana un espacio en la animación gracias a la fluidez de su desarrollo y a un colorido que llama la atención desde el primer momento. Locos efectos especiales y una velocidad extrema hacen que la película literalmente vuele y deje abiertas las puertas para nuevas aventuras. Ojalá volvamos a ver a estos carismáticos personajes, con nuevos paisajes y nuevos desafíos. El material existe y solo hay que “echar a correr” la imaginación.
Ficha técnica
Título original: Grand Prix of Europe
Año: 2025
Duración: 98 minutos
País: Alemania
Compañías: Coproducción Alemania-Reino Unido; MACK Magic, Mack Animation, Mack Media, Timeless Films
Género: Animación. Comedia. Infantil | Coches/Automovilismo. F1
Guion: Kirstie Falkous, Jeffrey Hylton, John T. Reynolds, Ben-Alexander Safier, Joe Vitale. Historia: David Ginnuttis, Ben-Alexander Safier
Animación
Dirección: Waldemar Fast
viernes, 30 de enero de 2026
Sirāt: trance en el desierto
La trama es sencilla, aunque extremadamente aguda. Un padre y su hijo buscan a su hija-hermana. Mar lleva meses desaparecida tras participar en fiestas rave en el desierto de Marruecos. Ambos están angustiados. Viajan buscando estos eventos multitudinarios, muestran su foto y dejan volantes; nadie sabe nada. No la reconocen. Pero las fiestas transitan por diferentes lugares; aún hay esperanza.
Comienza un movimiento de tropas. Llegan militares, todo debe terminar. Conminados a abandonar la zona, dos caravanas se separan de la línea y se dan a la fuga. Luis -Sergi López- y Esteban -Bruno Núñez Arjona- los siguen, asumiendo un riesgo que tal vez es la única opción para seguir buscando a Mar.
La travesía de padre e hijo ya no la realizan en solitario. Tonin -Tonin Janvier-, Jade -Jade Oukid-, Josh -Joshua Liam Henderson-, Stef -Stefania Gadda-, y Bigui -Richard Bellamy- ahora son sus guías. No es fácil la comunicación. Estos ravers se dejan llevar por el camino, no tienen un destino definido, son verdaderos nómades; ya encontrarán, tarde o temprano, un lugar donde quedar.
El tránsito a través del desierto se transforma en odisea. Cada paso involucra dificultades crecientes. Con el clima y la geografía como sus mayores peligros, la expedición prosigue su marcha hacia un incierto destino.
El director Oliver Laxe nos propone vivir una experiencia. Desde un inicio queda claro que lo suyo es la inmersión, sumergirnos en el mundo rave -desconocido totalmente para mí- como si fuéramos uno más. Y es un acierto la técnica que utiliza: se trata del sonido, tanto con su banda sonora como con la captación de cada mínimo detalle auditivo.
Notable resulta el diseño sonoro. La cinta comienza con ruidos ambientales, el viento soplando en el desierto y el armado de un conjunto de parlantes. Suena todo, clarísimo, como si estuviéramos allí, a dos pasos, insertos en el lugar. ¡Click, clack!, el sonido de los cables calzando al interior de los conectores, junto al roce de los cajones. En segundos pasamos del silencio absoluto al clamor ensordecedor de la música electrónica compuesta por Kangding Ray. Ritos, casi ancestrales, coexisten en esa monotonía rítmica, muchas veces carente de melodía y armonía. Es básica, instintiva y en ocasiones brutal. Son ritmos que parecen latidos, de desenfreno y que, simultáneamente, provocan anulación sensorial.
Sirāt podría clasificarse como una película de ruta pero es bastante más. Es una obra profunda, desgarradora, de esas incómodas de ver pero que se quedan en la retina. Se trata de un viaje con un objetivo que poco a poco se transforma, se deshace y deriva en algo diferente. Muchas vertientes confluyen, algunas evidentes y otras en extremo sutiles. Desde un conflicto armado que amenaza tener proporciones mundiales, hasta la profunda intimidad de cada uno de sus personajes en busca del sentido de la vida.
Dos aspectos para concluir. El primero, los actores, salvo López y Núñez Arjona, no son profesionales, lo que otorga un alto nivel de naturalidad a la obra. Segundo, la explicación en detalle del título: “dicen que para alcanzar el paraíso se debe cruzar un puente tendido sobre el infierno que es extremadamente fino y peligroso, tan delgado como un cabello y más afilado que una espada. Se denomina Sirāt y según indica la tradición islámica tanto justos como pecadores pasarán por este vertiginoso camino para alcanzar la salvación.”
Ficha técnica
Título original: Sirât
Año: 2025
Duración: 114 minutos
País: España
Compañías: Coproducción España-Francia; Filmes Da Ermida, El Deseo, Movistar Plus+, 4A4 Productions, Uri Films. Distribuidora: BTeam Pictures
Género: Drama. Intriga. Thriller | Road Movie. Secuestros / Desapariciones. Música
Guion: Oliver Laxe, Santiago Fillol
Música: Kangding Ray
Fotografía: Mauro Herce
Reparto: Sergi López, Bruno Núñez, Jade Oukid, Tonin Janvier, Richard Bellamy
Dirección: Oliver Laxe
¡Ayuda!
Linda Liddle -Rachel McAdams- es una destacada empleada del Departamento de Planificación y Estrategia de su empresa. Trabajadora obsesiva, sueña con obtener el ascenso que su jefe le ha prometido, pero él fallece y su hijo Bradley Preston -Dylan O'Brien- asume el puesto de CEO. Obviamente el escenario se modifica, ya que el joven líder tiene otros planes y Linda no encaja para nada.
Un viaje a Bangkok para concretar un negocio abre una puerta. A pesar de sus prejuicios, Bradley le da una oportunidad a Linda para que demuestre su valía; pero él está lejos de estar convencido y las burlas hacia ella, junto con la del resto de sus compañeros, no tardan en llegar. Pero ocurre lo inesperado: el pequeño Jet es alcanzado por un rayo, evento que desencadena un accidente que los deja varados en una isla desierta en medio del océano. Quedan solos: Linda y Bradley, nadie más. ¿Quién es ahora el jefe? Los roles se invierten -la premisa que señalaba al comienzo-, pues Linda lleva la batuta ahora y no solo se propone asegurar la supervivencia de ambos.
Sam Raimi filma un guion de Damian Shannon y Mark Swift que amenaza ser más de lo mismo. No obstante, las sorpresas, aunque tardan un poco en llegar, resultan muy bienvenidas.
Si la película comienza sobre un escenario plano, con mucha conversación y haciendo una caricatura de todas las situaciones, desde el accidente y la “nueva vida” en la isla, la dinámica cambia. Bien filmada y editada, lo típico deja de serlo paulatinamente, porque el metraje se va tiñendo de un humor negro bastante fino y especial.
Linda cuida a su jefe pero se sabe con ventaja. Y la aprovecha, porque honestamente quiere darle algunas lecciones de vida para aplacar su soberbia y altanera actitud. Por momentos, parece que lo consigue, en una especie de “venganza de los nerds”, sin embargo, hay cierta esencia en el ser humano que en verdad es muy difícil de modificar.
La dupla protagónica funciona bien. La química entre ambos es natural y fluida; no cansa que sobre sus hombros recaiga casi el 90% del metraje. Los estereotipos que ambos representan son exagerados, obviamente, pero a pesar de ello, los dos actores alcanzan puntos destacados al encarnar roles que podrían llegar a ser demasiado ficticios o fuera de lugar.
La partitura de Danny Elfman es un agrado, aunque nos deje con ganas de haber escuchado algo más. ¿Por qué? Por aquellos largos pasajes sin música que pueden ser un poco áridos, dado que los diálogos en esta cinta sobre apariencias, trabajo y condiciones personales, no logran llenar todos esos espacios.
En casi dos horas, “Send Help” se las arregla para mostrarse como una cinta interesante y diferente. De terror, poco, salvo unas escenas con jabalíes que parecen muy reales. Lo que sí tiene, en dosis mayores, es otra forma de miedo que podría ser aún más terrorífico si se llega a concretar. De hecho, el desenlace queda abierto a la reflexión y al juicio de los espectadores. ¿Qué haríamos en una situación como esa? ¿Damos lecciones o recibimos lecciones? ¿Nuestra esencia se mantiene o se modifica? Y como muestra, un botón.
Ficha técnica
Título original: Send Help
Año: 2026
Duración: 113 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Raimi Productions. Distribuidora: 20th Century Studios
Género: Terror. Thriller | Catástrofes. Supervivencia
Guion: Damian Shannon, Mark Swift
Música: Danny Elfman
Fotografía: Bill Pope
Reparto: Rachel McAdams, Chris Pang, Dylan O'Brien, Dennis Haysbert
Dirección: Sam Raimi
miércoles, 28 de enero de 2026
El día del fin del mundo: Migración
Han pasado cinco años desde los eventos catastróficos provocados por el cometa interestelar Clarke. La mayor parte del planeta Tierra fue destruido y con ello la civilización quedó reducida a una mínima expresión. El entorno se ha vuelto cada vez más caótico, pues las repentinas tormentas electromagnéticas, la precipitación radioactiva y los fuertes terremotos aún persisten con crudeza.
Cuando dejamos la historia, nuestros protagonistas se habían refugiado en Groenlandia -muy de moda en estos días-, en un búnker que hasta el momento los ha protegido adecuadamente de los peligros externos. Sin embargo, la constante inestabilidad causa fallos que ya no se pueden contener. Hay que desalojar, buscar otros cursos de acción. Deben pasar de ser quienes deciden quién se salva o no, a ser personas que claman por sobrevivir.
Desde ese instante, comienza el peregrinar -aquella migración, como dice el título- de esta familia compuesta por el ingeniero estructural John Garrity -Gerard Butler-, junto a su esposa Allison -Morena Baccarin-, y su hijo diabético Nathan -Roman Griffin Davis-. Como es de suponer, los peligros son múltiples a cada paso que dan, por lo que el viaje se transforma en una verdadera odisea en busca de la salvación.
Es tan fino el argumento que no vale la pena profundizar. No obstante, hay algunos puntos que podemos rescatar en el fondo de su propuesta. El primero es el comportamiento humano. Por ejemplo, la cinta esboza la tensión que surge cuando personas externas al búnker piden ser rescatados. ¿Los van a buscar o simplemente los dejan morir? La división interna es instantánea, algo que podemos perfectamente asimilar con los últimos flujos migratorios que bien conocemos en nuestras latitudes. En esta misma línea se inscribe el instinto de supervivencia, aunque sea pasando por encima al del lado. Solo cuenta lo propio; primero yo, segundo yo y tercero yo, un reflejo de la individualidad de los tiempos actuales.
En un segundo término, el filme roza conceptos como la discriminación y el valor transaccional que adquiere toda relación. Ya nada sería gratuito, todo sería por algo, lo que, en circunstancias catastróficas, adquiere una connotación que va más allá de cualquier discernimiento, valores o, simplemente, humanidad.
La película se desarrolla en forma completamente lineal. La angustia y la desesperación de ir superando obstáculos tras obstáculos hablan de la esperanza de una nueva vida. Por eso, el destino de la familia es el cráter Clarke, pues allí se supone que la vida se está regenerando en un reinicio, algo muy similar al evento de extinción del Cretácico-Paleógeno.
“Greenland 2: Migration” entretiene pero se olvida rápido. Más allá de eso, me quedo con algunos aspectos clave que siempre deberíamos poner en relieve. Uno de ellos es esa mano amiga que se tiende cuando la esperanza flaquea y ya todo parece perdido. Aún existe, pero cada vez más cuesta encontrarla. Lo segundo es la infinita capacidad de resiliencia que tenemos los seres humanos cuando somos sometidos a pruebas de envergadura mayor. Esta característica, que es esencialmente humana, nos distingue y, además, nos une. Debemos ser fuertes ante la adversidad, aunque la amenaza sea implacable y parezca que ya no queda nada más por hacer.
Ficha técnica
Título original: Greenland 2: Migration
Año: 2026
Duración: 98 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; ACE, G-BASE, Thunder Road Pictures, CineMachine Media Works, STX Entertainment. Distribuidora: Lionsgate
Género: Thriller. Acción | Familia. Catástrofes. Supervivencia. Fin del mundo. Secuela
Guion: Chris Sparling, Mitchell LaFortune
Música: David Buckley
Fotografía: Martin Ahlgren
Reparto: Gerard Butler, Morena Baccarin, Roman Griffin Davis
Dirección: Ric Roman Waugh
lunes, 26 de enero de 2026
Terror en Silent Hill: Regreso al Infierno
Luego de mostrarnos algunos recuerdos, la cinta entra de lleno en materia, porque aborda la historia de James -Jeremy Irvine- que regresa al pueblo donde dejó a su amada Mary -Hannah Emily Anderson-. Algo ha sucedido con el paso de los años; el cambio es impactante. Cubierto de nieve y cenizas, el lugar que antes tuvo una vida esplendorosa hoy está convertido en materia inerte. De hecho, no se ven habitantes. Solo suena a lo lejos una radio con música de Bach; el abandono parece ser total.
El énfasis de la cinematografía está puesto en la estética de cada toma. Con música incidental que conduce los cambios de secuencia, los primeros 30 minutos se hacen un poco planos, pero inclusive así avanzan. A partir de ese momento, con la aparición de figuras monstruosas -no es spoiler porque eso está en el tráiler-, la película se decide a mostrar su esencia.
La construcción que hace el director Christophe Gans del famoso videojuego responde a su estilo y formato. A pesar de no conocer la versión original y las anteriores películas, los episodios, las pruebas, los encuentros y el misterio que envuelve la trama, me hacen sentido. La estética de los cuadros, el ir paso a paso desarrollando un camino predefinido a modo de laberinto donde el protagonista entra y sale, es ya un clásico.
¿Hay algo de fondo en la historia o es solo este casi interminable transitar?
Claro que existe algo sustantivo. Se trata de una búsqueda, una búsqueda muy personal. James no solo quiere recuperar a su novia, también quiere recuperarse a sí mismo, un proceso de aceptación que tiene tanto de realidad como de imaginación. El carácter onírico de la aparición de María -Hannah Emily Anderson en su otro rol- y de Laura -Evie Templeton-, se contrapone a la oscuridad de esos demonios externos, que no son más que los miedos y contradicciones de un protagonista atribulado por la consecuencia de sus actos.
“Return to Silent Hill” no es tanto una reinvención sino, más bien, un reinicio. Llevar a la pantalla un juego, que además puede tener variantes de acuerdo a las decisiones de cada jugador, es todo un desafío. Por lo mismo, Christophe Gans es hábil en optar por una trama concreta y dejar varias aristas abiertas para ser retomadas en cualquier momento. Si funciona, tendremos el nacimiento de una nueva saga de suspenso (porque de terror, al menos acá, hay poco) y quién sabe hasta qué profundidades (o etapas de juego) podría llegar.
Ficha técnica
Título original: Return to Silent Hill
Año: 2026
Duración: 106 minutos
País: Francia
Compañías: Coproducción Francia-Alemania-Serbia-Reino Unido-Japón-Estados Unidos; Davis Films, Supernix, The Electric Shadow Company, Work in Progress, Ashland Hill Media Finance, Konami, Bloody Disgusting, Maze Pictures
Género: Terror | Sobrenatural. Videojuego
Guion: Christophe Gans, William Schneider, Sandra Vo-Anh. Videojuego: Keiichiro Toyama, Hiroyuki Owaku, Konami
Reparto: Jeremy Irvine, Hannah Emily Anderson, Evie Templeton
Dirección: Christophe Gans
jueves, 22 de enero de 2026
Hamnet
A partir de la novela publicada en 2020 por Maggie O’Farrell, la directora Chloé Zhao, junto con la propia autora, elabora un guion íntimo sobre el drama familiar de William Shakespeare -Paul Mescal- y su esposa Agnes -Jessie Buckley- tras perder a su hijo de solo 11 años.
La historia comienza cuando la pareja se conoce: él se dedica a enseñar y ella realiza labores diarias en el campo. El amor nace espontáneo; ambos jóvenes comienzan a soñar y a construir su familia.
El intenso verde de la apertura está cargado de un fuerte simbolismo. Un bosque cerrado, apacible, sonidos suaves y una abundante vegetación, reflejan la plenitud de una vida natural. Por lo mismo, no resulta sorpresiva la unión de dos personas provenientes de mundos tan distintos. Ambos coinciden en un momento y en un lugar especial con desbordante pasión.
Pronto viene el matrimonio y naturalmente los hijos. Primero Susanna y luego, cuando William ha debido ir a Londres para escribir y desarrollar su carrera teatral, los gemelos Hamnet y Judith. Las dificultades no disminuyen la intención de la pareja de vivir en familia. Agnes realiza esfuerzos enormes para sostener el hogar y brindar a su marido un espacio de desarrollo profesional. Pero los problemas los ahogan; la enfermedad y el posterior deceso del pequeño Hamnet marcan un punto de inflexión.
Chloé Zhao dirige un drama que conmueve donde la música juega un papel vital. Compuesta por Max Richter, la partitura no solo tiene una belleza intrínseca, sino que, además, transmite con sencillos motivos, el vasto mundo interior de los protagonistas, en especial, la esencia de Agnes. Como contrapunto, el silencio -que también es música- se torna importantísimo y es desarrollado magistralmente para generar tensión dramática, sobre todo en algunas escenas donde la ausencia de sonido provoca angustia y emoción.
Contemplativa y con ritmo cadencioso, esta película se cuela en las rendijas del alma. De pronto, nos vemos transportados a la época; vemos a William escribir, declamar, ensayar y abrumarse, al borde de tomar caminos drásticos luego de la muerte de Hamnet. Por otra parte, Agnes no logra superar la pérdida. Su semblante refleja carencias, falta de afecto, golpes duros que parecen insuperables.
¡Qué delgada es la línea que separa la felicidad de la angustia! Chloé Zhao lo sabe muy bien y lo transmite con poesía y apelando a bellas metáforas, describiendo paso a paso, un proceso que es muy complejo de expresar y retratar solo con palabras, imágenes o sonidos. Por eso cautiva, porque su carácter desgarrador no deja indiferente al espectador.
Maravillosa caracterización de Jessie Buckley para representar a Agnes. Con naturalidad, imprime a su personaje un raudal de emociones con sus gestos y miradas, las que encuentran contrapunto en la contención que construye lentamente Paul Mescal. Ambos protagonistas logran sintonizar hasta en los más mínimos detalles, al punto de encontrarse en escenas separadas, aunque siempre unidos por un hilo invisible.
“Hamnet” emociona, no solo por lo que significa perder un hijo, sino por la forma en que la cinta enfrenta ese drama. ¿Cómo se puede seguir con la vida luego de una tragedia de este tipo? Parece imposible. Las recriminaciones y el vacío deben doler como puñales clavados en el corazón. No obstante, la esperanza se abre paso gracias a la creación literaria del genio de William y la inquebrantable fe de Agnes.
Ficha técnica
Título original: Hamnet
Año: 2025
Duración: 125 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Amblin Entertainment, Amblin Partners, Book of Shadows, Hera Pictures, Neal Street Productions. Distribuidora: Universal Pictures, Focus Features
Género: Drama | Biográfico. Literatura. Maternidad. Paternidad
Guion: Maggie O'Farrell, Chloé Zhao. Novela: Maggie O'Farrell
Música: Max Richter
Fotografía: Lukasz Zal
Reparto: Jessie Buckley, Paul Mescal, Emily Watson, Joe Alwyn
Dirección: Chloé Zhao
martes, 20 de enero de 2026
El Botín
Al inicio vemos la frase “inspirada en hechos reales”, y aunque el toque dramático esté presente desde un comienzo, bien sabemos que “basado” o “inspirado” no necesariamente implica que vayamos a presenciar una historia real. Sin embargo, esta producción del director Joe Carnahan sí da cuenta de elementos que sintonizan con la premisa: primero, operativos antinarcóticos que remiten al Miami de los 80; segundo, la amistad del director con un ex encargado de la policía, experto en redadas; y tercero, el decomiso, en 2016, de una enorme cantidad de dinero escondida al interior de las paredes de una casa ubicada en un barrio residencial del sur de Florida.
Vamos a la historia. La cinta parte con una muerte y su investigación. Todo es confuso y sucede rápido, hasta que el teniente Dane Dumars -Matt Damon-, quien ha recibido un soplo sobre una dirección en Hialeah donde podría encontrar una buena cantidad de dinero, decide concretar un operativo de incautación. Para llevarlo a cabo, concurre al lugar con sus compañeros detectives, JD Byrne -Ben Affleck-, Mike Ro -Steven Yeun-, Numa Baptiste -Teyana Taylor- y Lolo Salazar -Catalina Sandino Moreno-. ¿El objetivo? Registrar la casa en busca de dinero ilícito. Y ojo porque acá les dejo una clave: cuando se le pregunta cuánto dinero, Dumars le dice a cada miembro del equipo un número diferente. ¡Sospechoso! Muy sospechoso, sobre todo si tomamos en cuenta que las cifras entregadas resultan irrisorias respecto al verdadero monto involucrado, el que asciende a varios millones de dólares.
Escrita por el propio director, “El Botín” se juega en pocas horas, básicamente en una noche. El ambiente es oscuro, denso y claustrofóbico. La amenaza es importante. Mal que mal, se trata de dinero y este se protege con toda la fuerza posible. Además, enfrentar directamente a un cártel de la droga, ciertamente provocará bastante resistencia. Sin embargo, esta es solo una parte, porque ante la magnitud del dinero encontrado, las tentaciones surgen espontáneamente, sembrando desconfianza en todos y cada uno de los participantes del operativo. Y no solo en ellos.
Joe Carnahan mueve sus piezas en torno a la ética y a la corrupción en cada paso que la cinta da. Y la propuesta funciona con precisión, porque ni los protagonistas ni nosotros podemos saber quién está limpio, quién oculta cosas, quién está involucrado en temas corruptos o quién solo quiere sacar ventajas personales. Para conseguir un registro así, las actuaciones deben ser importantes. En ese aspecto, Matt Damon y Ben Affleck cumplen a cabalidad sus roles. Incluso sin brillar, su despliegue y cercanía convencen, apoyados por compañeros que hasta última hora se muestran indescifrables. Un acierto la elección del elenco, ya que entrega naturalidad a un relato de por sí enrevesado, pero que gracias a esos roles, incursiona un poco más en los aspectos humanos de los protagonistas.
Donde “El Botín” se muestra débil es en la acción. Pocas escenas, con escasa visibilidad y algo forzadas, no están a la altura del resto de la producción. Tal vez se trate del presupuesto asignado o por limitaciones de producción, pero se extraña un mejor foco y atención en aspectos que, si se incluyen expresamente, deberían ser mejor resueltos y resultar más atractivos.
En algo menos de dos horas, “The Rip” funciona. Entretiene, nos mantiene alertas y, aunque no es su principal objetivo, pone de manifiesto la importancia de la ética en el actuar de la policía. Si habitualmente decimos que la realidad supera la ficción, el desafío es aún mayor. La necesidad de mecanismos de control interno es imperiosa; todo esfuerzo en esa línea resulta vital para tratar de disminuir al máximo las posibilidades de caer en la espiral infinita de la corrupción.
Ficha técnica
Título original: The Rip
Año: 2026
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Artists Equity. Distribuidora: Netflix
Género: Thriller. Acción | Policíaco. Crimen
Guion: Joe Carnahan. Historia: Michael McGrale
Música: Clinton Shorter
Fotografía: Juan Miguel Azpiroz
Reparto: Matt Damon, Ben Affleck, Steven Yeun, Teyana Taylor, Sasha Calle, Catalina Sandino Moreno, Scott Adkins, Kyle Chandler
Dirección: Joe Carnahan
jueves, 15 de enero de 2026
La única opción
Man-su -Lee Byung-hun- es un empleado que lleva 25 años trabajando en la empresa de fabricación de papel Solar Paper. Con un muy buen salario, ha logrado comprar su casa de infancia, y vive feliz con su esposa Mi-ri, su hijastro adolescente Si-one, su pequeña hija Ri-one y sus dos perros. Sin embargo, la empresa se vende a capitales estadounidenses y proceden a despedir a muchos empleados, incluido nuestro protagonista. Ahora, sin trabajo y después de infructuosas gestiones, entrevistas e incluso humillaciones, debe tomar una decisión: si no existe una vacante de trabajo para él, entonces lo que tiene que hacer es crear una, a como dé lugar, aunque aquello implique eliminar su competencia directa.
Coescrita, producida y dirigida por Park Chan-wook, y basada en “The Ax” de Donald Westlake -llevada al cine anteriormente por el cineasta Costa-Gavras en 2005-, esta cinta entra de lleno a la problemática de perder el empleo y no poder recuperarlo oportunamente. Man-su siente que su vida es soñada, pero en un abrir y cerrar de ojos, el mundo se desvanece. Aunque no se queda de brazos cruzados, las posibilidades que tiene son cada vez más reducidas, sobre todo por su nivel de experticia, en un mundo laboral cada vez más sofisticado.
El golpe es brutal. Man-su lo resiente y su familia carga con las consecuencias. Deben reducirse, ahorrar, vender bienes e incluso desprenderse temporalmente de sus mascotas para aliviar los gastos. En ese momento hace perfecto sentido el título de la película, pues esa “única opción” que le queda es abrirse paso anulando todos los obstáculos habidos y por haber. En ese instante, la cinta adquiere un tono oscuro, sin dejar de lado la comedia negra, y en forma lineal va dando cuenta de las andanzas que emprende Man-su para descartar a sus principales rivales.
Park Chan-wook plantea con fuerza el problema moral que enfrenta el protagonista. Y acá hay varias lecturas, desde las superficiales a las profundas, y nos entrega la facultad de sumergirnos con mayor o menor intensidad en cada una de ellas. El ejercicio no deja de ser interesante y desafiante, pero la cinta baja paulatinamente el ritmo dando paso a situaciones donde la contemplación de los hechos y las cavilaciones del protagonista disminuyen la tensión y diluyen la atención del espectador.
Mencionaba al inicio la música. Casi al final, vuelve el Concierto No.23, como si fuera algo circular, pero se intensifica la partitura de cello interpretada por Ri-one, la hija de Man-su. Los sonidos de "Le Badinage" de Marin Marais, se hacen cada vez más presentes, tal vez como algo premonitorio, una suerte de sueño de una vida mejor.
“No Other Choice”, con actuaciones sólidas de un elenco muy bien escogido, funciona bien como crítica punzante al capitalismo salvaje y sus costos colaterales. Nadie está libre de pasar por algo como lo descrito, sin embargo poner de manifiesto una opción claramente amoral, fuera de ser disruptivo, tiene el peso de ser una provocación sustantiva. Muchas de las capas de la película no se logran cerrar, quedan en nuestra retina. Lo mismo que su final, que puede ser analizado y juzgado desde múltiples perspectivas.
Trabajo interesante, que invita a la reflexión -y tal vez a ver a ver nuevamente- para poder captar todos los puntos que conforman su esencia.
Ficha técnica
Título original: No Other Choice
Año: 2025
Duración: 139 minutos
País: Corea del Sur
Compañías: Moho Films, CJ Entertainment
Género: Thriller. Comedia. Drama | Crimen. Familia. Comedia negra. Trabajo/empleo
Guion: Park Chan-wook, Don McKellar, Lee Kyoung-mi, Jahye Lee. Novela: Donald E. Westlake
Música: Jo Yeong-wook
Reparto: Lee Byung-hun, Son Ye-jin, Park Hee-soon, Lee Sung-min ,Yeom Hye-ran, Cha Seung-won
Dirección: Park Chan-wook
martes, 13 de enero de 2026
Valor Sentimental
Con la “Sinfonía Fantástica” de Berlioz de fondo, observamos a Nora Borg -Renate Reinsve-, una joven actriz que hace frente a sus demonios. Sufre parálisis teatral; intenta despegar y no puede, sin embargo, cuando se repone consigue un éxito rotundo. Su hermana, Agnes -Inga Ibsdotter Lilleaas-, parece ser la otra cara de la moneda. Ella es una mujer tranquila, con un matrimonio estable. Cría a un hijo pequeño, tan travieso como inquieto.
El escenario de estas hermanas se modifica radicalmente al morir su madre. De manera imprevista regresa su padre, Gustav Borg -Stellan Skarsgård-, un célebre director de cine que lleva años alejado de sus hijas sin dar señales de vida. En ese momento, la casa cobra todavía más protagonismo, no solo por los ritos fúnebres, sino porque el refugio ha sido mudo testigo de varias generaciones y tal parece que el ciclo familiar estaría llegando a su fin.
La visita de Gustav no solo es personal. Transcurridos quince años desde su última película, tiene en sus manos un nuevo proyecto fílmico que retrata una intimidad familiar, la propia, la de su familia. Por eso, desea que Nora sea la protagonista, se lo propone directamente, pero ella, en forma tajante, lo rechaza. Como Gustav está decidido a concretar la película, recurre a Rachel Kemp -Elle Fanning-, una exitosa actriz norteamericana con la que coincide en un reconocido festival.
El director Joachim Trier construye un relato profundo y melancólico sobre la vida. Con personajes delineados, claros e intrigantes, aborda varias décadas de emociones y frustraciones familiares. Tenemos historias paralelas, cada una con sus propios detalles y líneas: la del director, la de sus dos hijas (juntas y separadas) y la de la promisoria actriz, oportuna protagonista de su filme. Pero eso no es todo, también está presente la industria del cine (y un guiño a Netflix como productora omnipresente), además de varias otras aristas sobre el proceso de confección cinematográfica.
Trier se apoya en múltiples elementos para narrar esta historia. El más claro es la casa, pero no es solo su estructura física ya que le entrega un significado aún mayor, de permanencia, de base, de solidez. Surge de inmediato, y casi sin advertirlo, ese contraste respecto a su familia. Y eso duele. La relación se encuentra dañada; quebrada.
“Los personajes son para no ser uno mismo”, parece una frase suelta, pero cuando se trata de narrar la vida, la propia, ¿dónde está el límite? Las relaciones pasan a ser, entonces, lo más importante. Sin embargo, acá están rotas y casi no existen. Se deben limpiar, rehacer, reconstruir. O tal vez elaborar algo nuevo, dejando de lado las recriminaciones y centrándose en el arrepentimiento verdadero. ¡Qué ardua y difícil tarea!
Joachim Trier reflexiona sobre la vida cruzando innumerables ámbitos. Y la expone con mucho nervio, en forma artística, abarcando dimensiones que se tornan difusas con el correr del metraje. Su estilo constituye un modo de expresar intimidad que, en ocasiones, genera pudor por sentirse viendo algo tremendamente reservado. La tristeza inunda el espacio. Lo que no resuelto ahoga. ¿Y el futuro? No existe. Únicamente tenemos el presente y el pasado. Nada más.
Trier ahonda todavía más en el daño causado por relaciones familiares mal llevadas. La sensación es de incomodidad permanente, una dolorosa lejanía cuya sanación solo puede ser producto de la honestidad y de la valentía para reconocer acciones, omisiones y, naturalmente, los errores.
“Valor Sentimental” es una película que posee muchísimas capas, a las que podemos llegar desde muchas vertientes. Cada cuadro, cada toma, cada silencio está dispuesto con delicadeza extrema. Cada corte y cada detalle confeccionado con sutileza, sin nada al azar, ubicado donde corresponde, con gran sintonía. ¡Y qué decir de su música! Espléndida.
Una escena particular produce un cambio fundamental. Se trata del encuentro entre las dos hermanas con el guion de la película como elemento central. Tras años de caminos divergentes, se reencuentran. Surge acá un punto de inflexión, en este cambio, en esta transformación.
En algo más de dos horas, Joachim Trier nos brinda una mirada personal y profunda al interior de los sentimientos de sus protagonistas. Son mucho más importantes los silencios, las miradas y lo que no se dice, que aquello que está expresamente dibujado en pantalla a través de imágenes y textos.
No en vano se dice que las crisis son oportunidades. Identificarlas es, tal vez, la mayor dificultad, porque significa admitir vulnerabilidad, pero ese reconocimiento es absolutamente necesario para renovar, rehacer y recomponer lo esencial: nuestros vínculos emocionales y, tal como señala el título, su valor sentimental.
¡Imperdible!
Ficha técnica
Título original: Sentimental Value
Año: 2025
Duración: 135 minutos
País: Noruega
Compañías: Coproducción Noruega-Francia-Dinamarca-Alemania-Reino Unido; MER Film, Eye Eye Pictures, Lumen Production, Komplizen Film, BBC Film, Zentropa Productions, MK2 Productions
Género: Drama | Familia. Cine dentro del cine
Guion: Joachim Trier, Eskil Vogt
Música: Hania Rani
Fotografía: Kasper Tuxen
Reparto: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning
Dirección: Joachim Trier
viernes, 9 de enero de 2026
Fue solo un accidente
Un auto con tres ocupantes circula por la carretera. Es de noche. Chocan con un perro. Lo matan. El coche queda averiado y necesita reparación. Les prestan ayuda en un taller cercano.
Lo que parece ser un incidente menor se transforma en el corazón de este relato, pues Vahid -Vahid Mobasseri-, mecánico del taller, percibe algo que le resulta extraño pero difícil de olvidar. Se trata del sonido seco producido por una prótesis que solo puede corresponder a quien, tiempo atrás, fue su carcelero y torturador. Inseguro, se oculta y lo sigue hasta su casa. ¿Será efectivamente Eghbal -Ebrahim Azizi-, ese implacable agente del régimen que le hizo tanto daño y castró su vida?
Escrita y dirigida con maestría por Jafar Panahi, esta cinta establece con claridad el conflicto en menos de veinte minutos. Y no es un nudo cualquiera. Estamos ante un problema moral, donde la duda se transforma en lo esencial.
Vahid no está completamente seguro de que se trate de Eghbal, y es por eso que no concreta su improvisado plan y decide pedir ayuda. En el fondo, no sabe qué hacer, y tampoco quiere ejecutar lo que le nace: cobrar venganza. Lo que busca, en realidad, son certezas. Sin embargo, sus ex compañeros de reclusión, enfrentados a la evidencia, tampoco las tienen. ¿Y si fuera un error, una desafortunada coincidencia? TTodos se postergan y, ante la duda, se abstienen.
Mientras la tensión sube y buscan despejar la incógnita, Jafar Panahi nos sumerge en el contexto, mostrando la cultura iraní, sus calles, su gente y su forma de proceder. Sabemos que el director no tiene permiso para filmar en su tierra natal, sin embargo, lo realiza de todos modos, a pesar de haber estado encarcelado y ser una persona non grata para este régimen islámico teocrático que gobierna la nación.
El conflicto moral sube de tono. ¿Se combate la violencia con más violencia? ¿La venganza es un camino posible hacia la justicia? La situación se torna dramática, pero Panahi introduce con habilidad toques de humor negro que podrían parecer ridículos bajo algunas circunstancias, pero que, providencialmente, acá logran alivianar el registro.
El recuerdo de las torturas sigue vivo. Se necesita justicia. Pero ¿realmente vale todo? Se trata de un sistema perverso. Sin embargo, sin la mínima humanidad, cualquier acto pierde sentido. La tensión aumenta. Los personajes se tornan más densos. Aflora con más fuerza el dolor. Ni siquiera es posible pensar en el perdón.
Ante un escenario tan complejo, ¿es posible apelar a la razón y a la cordura? Las dudas persisten y se agigantan cada vez más, pero también transforman a las personas. Tal vez, esa es la clave. El diálogo final es sobrecogedor, tan notable como su cierre de antología, el que, solo mediante el sonido, logra detener la respiración del protagonista y también la nuestra, como espectadores.
Con actuaciones naturales y una impecable dirección de arte, “Fue solo un accidente” destaca por sus sutilezas: iluminación inquietante, un sonido prístino y una cámara que se transforma en nuestros ojos. Jafar Panahi sabe perfectamente cómo involucrarnos, y emocionarnos. Nos regala un drama de resolución incierta que en todo momento pone a prueba nuestros valores fundamentales.
¡Notable!
Ficha técnica
Título original: It Was Just an Accident
Año: 2025
Duración: 105 minutos
País: Irán
Compañías: Coproducción Irán-Francia-Luxemburgo; Les Films Pelléas, Bidibul Productions, Jafar Panahi Film Productions, Pio & Co, arte France Cinéma
Género: Thriller. Drama
Guion: Jafar Panahi
Reparto: Ebrahim Azizi, Madjid Panahi, Vahid Mobasseri, Mariam Afshari, Hadis Pakbaten, Delmaz Najafi, George Hashemzadeh
Fotografía: Amin Jaferi
Dirección: Jafar Panahi
jueves, 8 de enero de 2026
El Beso de la Mujer Araña
No tengo especial afinidad con los musicales pero aquí hay dos razones para ver este trabajo: las canciones y, por supuesto, Jennifer Lopez.
En plena dictadura militar argentina, Valentín Arregui -Diego Luna-, es tomado prisionero y llevado a una oscura prisión. Su compañero de celda resulta ser Luis Molina -Tonatiuh-, un modisto homosexual que ha sido apresado por participar en un incidente callejero. Con personalidades opuestas, Arregui introvertido, y Molina, extremadamente locuaz, ambos reos chocan de inmediato. Pero no solo son sus personalidades, también tienen secretos: Arregui posee información vital sobre la resistencia y Molina tiene presión del alcaide para obtenerla.
¿Y Jennifer Lopez? Ella interpreta a Ingrid Luna, la protagonista del musical de Hollywood favorito de Molina, “El beso de la mujer araña”, y que es, prácticamente, su razón de ser. Y es perfecto, porque el relato del musical -hecho película- sirve tanto para establecer la conexión entre Molina y Arregui, como también de excusa para que ambos puedan evadir una realidad angustiante marcada por presiones y torturas.
Así las cosas, tenemos una película dentro de una película, dos historias paralelas que permiten ir saltando entre ellas como una suerte de sueño o proyección. Se revela poco del pasado de los protagonistas, aunque se vislumbra con el correr de los minutos. La realidad es la cárcel; el escape, la película. Molina la cuenta en detalle, con un brío tal que logra captar la atención de Arregui. Poco a poco, ambos se comienzan a involucrar y construyen otro mundo, uno muy diferente al encierro injusto e inmundo que les toca compartir.
¿Qué es verdadero y qué es imaginación? Poco importa. El paso del tiempo genera vínculo, confianza y empatía entre dos hombres solitarios que, por circunstancias de la vida, están juntos al interior de una celda. El vuelo de la película en boca de Molina da cuenta de un contraste mayor. Allí todo es glamour, belleza, libertad. Jennifer Lopez brilla como la diva que es, acompañada por estos mismos dos hombres pero en papeles muy diferentes, a pesar de finas similitudes con la realidad. Sin entrar a la trama del musical, lo más importante es su tono simbólico, especialmente lo que significa aquel beso, un sacrificio necesario para obtener un bien mayor.
“Kiss of the Spider Woman”, en poco más de dos horas, resulta un filme interesante a pesar de decaer en los últimos quince minutos. Tal vez otra forma de resolver la historia -sin cambiarla- habría resultado mejor. No lo sabemos, pero la presencia de al menos tres posibles momentos que marcan un “cuasi” final, dejan la sensación de una extensión que quizá podría haberse limitado.
Si le gustan las coreografías, los cantos y la versatilidad de Jennifer Lopez, esta es su película. Y si no, bien vale verla la pena para despertar el interés por la novela original, sin duda disruptiva para la época, gracias a su fuerte carga política, social y emocional.
Ficha técnica
Título original: Kiss of the Spider Woman
Año: 2025
Duración: 128 minutos
País: Estados Unidos
Género: Drama. Musical | Drama carcelario. Homosexualidad. Amistad. Cine dentro del cine. Remake
Compañías: 1000 Eyes, Artists Equity, Josephson Entertainment, Nuyorican Productions
Grupos: Adaptaciones de Manuel Puig
Guion: Bill Condon. Musical: Terrence McNally. Novela: Manuel Puig
Música: John Kander
Fotografía: Tobias A. Schliessler
Reparto: Diego Luna, Tonatiuh, Jennifer Lopez
Dirección: Bill Condon
miércoles, 7 de enero de 2026
Bugonia
Teddy manipula. Tiene un plan. Don solo acepta. Colabora. La idea es secuestrar a Michelle Fuller -Emma Stone-, jefa máxima de una importante compañía farmacéutica. ¿La razón? Teddy cree que ella es un ser extraterrestre, miembro de una especie alienígena que está matando las abejas para subordinar la vida humana en el planeta. De hecho, la madre de Teddy está en coma luego de participar en un ensayo clínico de un medicamento generado por la compañía. Las pruebas están claras. ¡Hay que actuar! El secuestro, cuya secuencia es de antología, tendrá graves consecuencias.
Yorgos Lanthimos dirige un remake de una película coreana de 2003 -“Save the Green Planet!”, de Jang Joon-hwan-, y lo hace a partir de un guion adaptado por Will Tracy. Hay variaciones, por cierto, pero la esencia se mantiene intacta. La historia es, en sí, originalísima, pero Lanthimos imprime su sello magistralmente.
¿Qué tenemos? Temas fundamentales cubiertos con deliciosas capas de comedia negra. Muy a lo Lanthimos, ciertamente, aunque mucho menos personal respecto a lo que el director griego nos tiene acostumbrados. No obstante, la denuncia es clara. Estamos matando el planeta y hay que hacer algo. En este caso, la amenaza viene desde el exterior, pero ¿será tan así?
Figuras centrales son estos dos héroes que se proponen salvar el mundo. Teddy lidera, Don acompaña. Están solos en esto, la paranoia es total y el plazo fatal; solo quedan tres días para el eclipse.
Los textos de Will Tracy son un manjar, con diálogos áridos y punzantes que coronan cada escena. No resultan fáciles y las imágenes tampoco. Se debe esperar para digerir cada secuencia. La música se torna apoteósica por momentos, lo que contrasta con la ausencia de sonido en varios pasajes del metraje. Lanthimos, una vez más.
Jesse Plemons está brillante para dar vida a un indignado conspiranoico. Su actitud corporal, pasando por cada gesto, revela detalles de una mente que tiene claro su propósito. Emma Stone, en otra vereda, no es la dulzura transformada en mujer. No. Ella tiene claro su papel y lo juega en todo momento, conteniendo los ataques y esperando el momento para tomar la iniciativa. Finalmente, el personaje construido por Aidan Delbis resulta enigmático. Quiere escapar, se siente oprimido, quiere salvarse, pero no sabe cómo. Solo le sigue el amén a su primo, pero ¿está realmente convencido?
El “sello Lanthimos” es perfectamente coherente, desde la estética hasta el manejo de cada uno de los cuadros. Se trata de un arte diferente, sugerente, con permanentes gallitos psicológicos y una buena dosis de locura. Enfoques especiales, porque en grandes pasajes no sabemos si lo que vemos es cierto o solo una tomadura de pelo.
“Bugonia” advierte la amenaza que el ser humano representa para la supervivencia del planeta. Y lo hace de una forma particular, apoyado en una historia sólida y un guion que no permite concesiones. De la mano de Yorgos Lanthimos experimentamos muchas sensaciones y, por supuesto, quedamos con más dudas que respuestas, porque el arte de este director griego es que obliga a pensar y a tomar partido.
Ficha técnica
Título original: Bugonia
Año: 2025
Duración: 118 minutos
País: Irlanda
Compañías: Coproducción Irlanda-Reino Unido-Canadá-Corea del Sur-Estados Unidos; Element Pictures, Fruit Tree, Square Peg, CJ Entertainment, Fremantle Media North America. Distribuidora: Focus Features, Universal Pictures
Género: Comedia. Ciencia ficción. Thriller | Comedia negra. Extraterrestres. Remake
Guion: Will Tracy. Remake: Jang Joon-hwan
Música: Jerskin Fendrix
Fotografía: Robbie Ryan
Reparto: Emma Stone, Jesse Plemons, Aidan Delbis, Stavros Halkias, Alicia Silverstone
Dirección: Yorgos Lanthimos










