miércoles, 12 de julio de 2017

Cars 3

Añorando la primera entrega de Cars, aquella del año 2006, esta tercera versión nos devuelve a la esencia de la historia. En esta oportunidad el gran Rayo McQueen parece vivir del pasado. Sus días de gloria podrían haber quedado atrás pues nuevos y jóvenes corredores que son mucho más rápidos que él, le superan fácilmente en la pista de carrera. Sin embargo, el “95” no quiere dar su brazo a torcer ni menos pensar en su retiro. Aún no es tiempo, aún puede luchar, aún puede defender su liderazgo.

La cinta se construye hábilmente como una metáfora de la vida. Alguna vez McQueen también fue un joven que irrumpió en el circuito de la “Copa Piston” y lo ganó todo, arrasando con sus rivales y provocando el retiro de más de algún histórico. Ahora son otros los que irrumpen en escena, llenos de ímpetu, energía y tecnología. ¿Y Rayo? ¿Perdió su lugar, puede mantenerse en competencia, cuál es su futuro?

Emotiva y situada desde esta otra perspectiva, “Cars 3” funciona muy bien en este estilo de fábula. El mundo va evolucionando y lo que ayer resultaba, no necesariamente tiene el mismo éxito hoy. Los cambios son imposibles de frenar y la adaptación a ellos es requisito fundamental para seguir -literalmente- en carrera.

La película explora una serie de elementos, como ya es clásico en la exitosa fórmula de Pixar. La presencia femenina está encarnada por Cruz Ramírez, joven entrenadora y mecánica de carreras, quien es la encargada de guiar y animar al protagonista para que retome los triunfos con diferentes estrategias, herramientas motivacionales, técnicas y actitudes personales. Otro elemento que aparece como fundamental es aquél que visibiliza el rol que cumplimos en diferentes etapas de nuestra vida. Indudablemente no es el mismo siempre y va sufriendo transformaciones. Saber diferenciar este rol es clave en el proceso de maduración necesario para seguir adelante. Los avances tecnológicos también se destacan y se ponen en relieve en el relato. Son nuevos tiempos y hay nuevos aires. Nuevas formas parecen desplazar todo lo conocido hasta ahora. La prensa insistiendo en el retiro de Rayo, el amor propio que lleva a McQueen a tomar decisiones que terminan en un accidente que casi le cuesta la vida y la inspiración en el fallecido “Fabuloso Hudson Hornet”, su mentor, también son argumentos que suponen giros inesperados en una historia llena de sensibilidad y nobleza.

“Cars 3” retoma mucho del vigor de su primera entrega. Se centra en sus personajes y en su desarrollo sin alejarse. No es tan vertiginosa como sus predecesoras, es cierto, sin embargo la animación es simplemente de lujo, muy bien cuidada en los detalles y con el tratamiento de excelencia al que ya nos tiene acostumbrados Pixar Animation Studios.

Por supuesto, esta vez es el turno de “LOU”, el corto animado que siempre nos sorprende previo a cada una de las producciones. Realmente es una pequeña joyita que vale la pena verla con detención. Otra mini fábula animada que tiene mucho que aportar con una temática relevante y actual para reflexionar.

Ficha técnica

Título original: Cars 3
Año: 2017
Duración: 109 minutos
País: Estados Unidos
Pixar Animation Studios
Género: Animación. Aventuras. Comedia | Coches / Automovilismo. Secuela. Pixar
Guión: Kiel Murray, Bob Peterson, Mike Rich
Historia: Brian Fee, Ben Queen, Eyal Podell, Jonathon E. Stewart
Música: Randy Newman
Fotografía: Jeremy Lasky
Director: Brian Fee

domingo, 9 de julio de 2017

Mi villano favorito 3

Esta tercera entrega nos trae de regreso a la pantalla grande al entrañable Gru, Lucy, a las niñas Margo, Edith y Agnes y sus fieles Minions. Sin la frescura de las anteriores (en especial la recordada y ya nostálgica primera parte), la cinta se comporta algo floja, sin mucha novedad y bastante plana desde el punto argumental. Esta vez el villano de turno es Balthazar Bratt , un personaje televisivo de los 80 que una vez que fue desechado, se dedicó a construir su alter ego real. También es el turno de la introducción de otra parte de la historia. Gru tiene un hermano gemelo, Dru, quien lo ha venido a buscar para poder aprender de él y así seguir la tradición familiar de villanos.

Cuando las historias se van gastando y los personajes comienzan a naufragar en una constante repetición de muletillas y acciones, la entretención se limita solo a las situaciones que pueden alterar en algo la rutina que bien conocemos. Es un poco lo que pasa con esta tercera parte, cuyo ritmo narrativo se pierde al no poder sostener el relato, tal vez por predecible, tal vez por conocido o tal vez por la ya vista separación de los Minions en una saga independiente.

El trabajo de animación, siempre pulcro y detallista, se mantiene técnicamente en gran nivel, pero sin duda al carecer de una buena historia que contar, pierde en esencia gran parte de su reconocida fortaleza artística. Por otra parte, la repetición incansable de escenas y acciones también dan cuenta de un desgaste importante. Ya no basta con ver los gags de los Minions o la ya conocida bondad de Gru. Tampoco logran destacar las niñas y el villano de turno, que es solo una mala copia, aparece en un tono muy menor que no representa problema alguno para los protagonistas.

Con una onda retro ochentena en la estética y en la música, “Despicable Me 3” producida por Illumination Entertainment y dirigida por el mismo director de las anteriores entregas, Pierre Coffin y Kyle Balda, y co-dirigido por Eric Guillon, se sitúa lejos de sus antecesoras lo que es una lástima. Buenas ideas que se van trillando, personajes que pierden naturalidad no contribuyen a mantener en alto el nivel. Sabemos que son productos comerciales sin embargo la exigencia es cada vez mayor. No dormirse en los laureles aunque se tenga éxito desde el punto de vista de taquilla parece fundamental para una cuarta parte que está a solo cinco minutos, que es la pequeña ventaja que Lucy y Gru le han dado a Dru al final de la película para ir tras él.

Ficha técnica
Título original: Despicable Me 3
2017 - 90 minutos
Producción: Chris Meledandri, Janet Healy
Guión: Ken Daurio, Cinco Paul
Música: Heitor Pereira, Pharrell Williams
Montaje: Gregory Perler
Dirección: Pierre Coffin, Kyle Balda, Eric Guillon (Co-Director)

sábado, 8 de julio de 2017

Spider-Man: regreso a casa

En Marvel pueden estar tranquilos. Spider-Man volvió a casa este 2017. Luego de un periplo difícil de entender, sin duda comercial, el querido súper héroe ha vuelto a reiniciar una historia que ya conocemos, la de Peter Parker, un adolescente que tras la picadura de una araña mutada genéticamente, ha desarrollado poderes increíbles.

Peter -Tom Holland- es un tímido estudiante de secundaria en Queens, más cercano a los “nerds” que a los “populares”, víctima de bullying y de bondadoso corazón. Y aquí una novedad que ya había sido esbozada en la última “Avengers”: su mentor es nada menos que Tony Stark -Robert Downey Jr.-, el mismísimo Iron-Man, quien le ha reclutado por su gran potencial para ser parte del equipo de vengadores. Esta vez, el villano de turno es Vulture -un nuevo personaje alado de Michael Keaton- quien se ha apoderado de una tecnología extraterrestre con la que ha desarrollado todo un negocio de armas e ilícitos.

Extenderse en la descripción del relato es revelar una historia que, aunque se basa en la estructura que tienen todas las películas de Comics, en este caso solo se enriquece gracias a las vinculaciones con el universo de Marvel. Escrita en un tono naturalmente más juvenil, ahora Peter no está solo. Su gran amigo Ned Leeds -Jacob Batalon- le acompaña, le acoge, le anima y juntos hacen frente a los desafíos del colegio y también son compañeros en las aventuras de este aspirante a vengador.

La cinta entrega la entretención esperada. El relato, si bien no es tan ágil, resulta medianamente convincente para mantener los 133 minutos de duración. Lo que si extraña de sobre manera es la animación. Esta vez resulta poco reconocible, casi un paso atrás respecto de las anteriores producciones. Los efectos, la fotografía y la velocidad de las escenas más importantes se sienten forzadas. No fluyen, se trancan, pierden dinamismo y con ello frescura. En ese sentido, el contrapunto lo da la naturalidad y simpatía del protagonista, que logra una singular cercanía con el espectador, tanto así que podríamos llegar a pensar que Tom Holland siempre fue Peter Parker, algo extraño luego de tantas recreaciones anteriores.

En una clara intención de mostrar a un joven normal, este regreso a casa del hombre araña marca un nuevo despertar de la saga siempre y cuando crezca en intención, emoción y producción. Ya sabemos que solo el nombre no asegura el éxito, por lo tanto el desafío no es menor si se quiere mantener los niveles de audiencia a los que están acostumbrados. “Spider-Man: Homecoming”, en ese sentido, no es ni la mejor ni la más débil de las entregas a la fecha. Probablemente está situada en un plano intermedio donde con nuevas historias y nuevos personajes -ojo con Michael Keaton- seguramente seguirán interactuando en el futuro lo que nos asegura muchos años más de criminales malvados y superhéroes vengadores.

Ficha técnica

Título original: Spider-Man: Homecoming
Año: 2017
Duración: 133 minutos
País: Estados Unidos
Guión: John Francis Daley, Jonathan Goldstein, Jon Watts, Christopher Ford, Chris McKenna, Erik Sommers (Historia: John Francis Daley, Jonathan Goldstein; Personajes: Steve Ditko, Stan Lee)
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Salvatore Totino
Productora: Marvel Studios / Marvel Enterprises / Columbia Pictures / Sony Pictures
Género: Fantástico. Comedia. Acción. Ciencia ficción | Superhéroes. Cómic. Marvel Comics. Adolescencia
Actores: Tom Holland, Robert Downey Jr, Michael Keaton, Marisa Tomei, Zendaya, Jacob Batalon, Jon Favreau, Tony Revolori, Laura Harrier, Angourie Rice, Michael Barbieri, Logan Marshall-Green,  Donald Glover, Tyne Daly, Kenneth Choi, Martin Starr, Hannibal Buress, Abraham Attah, Michael Mando, Bokeem Woodbine, Jona Xiao, Chris Evans, Gwyneth Paltrow
Director: Jon Watts

Perfectos desconocidos

Esta cinta del director italiano Paolo Genovese retrata la reunión de siete amigos (tres parejas y un soltero) que se juntan a cenar en la noche de un eclipse de luna. Eva -Kasia Smutniak- y Rocco -Marco Giallini- son los anfitriones -ella analista y él médico especialista en cirugías plásticas- de Bianca, Cosimo, Carlotta, Lele y Peppe. La cita transcurre como un reencuentro de quienes se conocen por varios años, todos sub 50, amigos que han compartido muchas situaciones de sus vidas. Sin embargo, Eva propone un juego. El juego de la verdad, que significa dejar en la mesa los teléfonos celulares y desde ese momento compartir cualquier mensaje o llamado de forma pública como muestra que nadie tiene nada que ocultar. Todos aceptan pero con marcados reparos, pues claro, en este minúsculo aparato podrían ocultarse los secretos más importantes y trascendentes de nuestra vida secuestrada por la tecnología y el entorno digital.

Más cercana al teatro que al cine, el relato no tiene una definición tan clara. El guión, que sin duda es lo fuerte de la historia, combina inteligentemente variadísimos e intensos diálogos. Salvo un formal comienzo y un final desconcertante, la acción transcurre íntegramente en torno a la cena, en la mesa, en el living o en la terraza observando el fenómeno lunar. Y aquello que en un comienzo llama poderosamente la atención -que es la secuencia dramatúrgica- va perdiendo densidad pues lo observamos a través de un lente que por más que intenta variar de ángulo, no logra cautivar con elementos visuales propios.

Vamos al tema de fondo. La caja de pandora que se abre -predeciblemente- con cada llamado y mensaje va complejizando las relaciones a puntos de tensión que parecen salirse de control. Estos amigos comienzan a visualizar que en realidad no se conocen. Las parejas, todas en crisis por diversas razones, descubren realidades difíciles de mantener unidas y la decepción es el sentimiento más generalizado. El soltero, evidentemente también descubierto en un secreto trascendente, es el contrapunto a los casados en un conflicto que le supera con creces.

No es menor la cantidad de producciones actuales que giran en torno al mundo digital en el que estamos actualmente inmersos. No solo nos llama a reflexionar sobre el tema, sobre nuestra capacidad de relacionarnos cara a cara, sino que con claro acento crítico, pone de manifiesto una central preocupación referida a las decisiones que tomamos cotidianamente. Es cierto que el mundo digital no es sino una extensión de nuestro mundo personal, sin embargo las posibilidades que entrega y la forma en que nos desenvolvemos en dicho entorno marcan indudablemente nuestro comportamiento. Si hay secretos en las relaciones personales también los habrá en las relaciones virtuales. Y las mezclas entre ambos mundos producen aun mayor incógnita.

Tal vez si lo más interesante de este trabajo es su estructura dramática basada en el cuestionamiento a lo que estamos viviendo, lo más decepcionante es el tratamiento cinematográfico a la temática que es bastante plano y pobre en cuanto a elementos visuales y artísticos. No obstante lo anterior, y al más fiel espíritu italiano, una vez más es la comedia la que permite pone en relieve temáticas que de otra forma se harían muchísimo más densas y difíciles de abordar, lo que en si mismo ya es un mérito de Pablo Genovese. Pero no basta con el mérito, esperamos que vaya más allá y lamentablemente ello no se produce, al menos esta vez.

Ficha técnica

Título Original: Perfetti Sconosciuti
Diamond Films Chile
Tragicomedia Italia – 97 minutos
Fotografía: Fabrizio Lucci
Edición: Consuelo Catucci
Música: Maurizio Filardo
Guionistas: Filippo Bologna, Paolo Costella
Actores: GGiuseppe Battiston, Anna Foglietta, Marco Giallini 
Director: Paolo Genovese

viernes, 30 de junio de 2017

El Círculo

Basada en la novela del mismo nombre escrita el año 2013 por Dave Eggers, “El Círculo” narra la historia de la joven Mae Holland -Emma Watson- quien es contratada por la empresa líder de Internet, oportunidad que se le presenta como vital su desarrollo personal y profesional. Mae comienza haciendo lo que sabe, que es atención al cliente. Una amiga suya ya trabaja en la compañía. Ella le ha conseguido la entrevista y ocupa un alto cargo que la obliga a viajar por todo el mundo.

“The Circle” es una película que pudo ser. La historia es muy interesante y suponemos que el Best Seller debe ser entretenido y provocador a pesar que podemos imaginarnos que la estructura puede no ser novedosa ni innovadora. Sin embargo, la historia no basta. El argumento de la cinta se va derrumbando en la medida que avanzan los minutos. Lo que promete acción se queda inmóvil. La tensión no existe y el desarrollo de la principal temática queda abandonado a una suerte de estado de “desconexión”.

No obstante lo anterior, el gran mérito del relato es justamente poner en lenguaje juvenil y moderno uno de los temas más importantes que la era digital ha provocado en nuestra forma de relacionarnos. Lamentablemente, es justamente la forma de abordarlo lo que hace sucumbir la película y a pesar de intentar levantar el vuelo, tropieza y se cae.

La privacidad versus la transparencia es aquí lo trascendente. El Círculo, la empresa, sueña con diferentes formas de tecnología que permitan aumentar la observación de todas las personas y de todo lo que ocurre. La teoría es que si las personas nos sabemos observadas, actuaremos bien. Es decir, los secretos son mentiras y mientras esté todo cada vez más al descubierto, el control social será lo que regule nuestros actos. Peligrosa teoría, sin duda, pero que en ciertos ámbitos puede hasta ser razonable. El punto es que ni el director ni los actores logran dotar a la cinta de un ritmo y convicción adecuados. Las reflexiones se diluyen y se incluyen tantos temas (hasta el registro de todos los ciudadanos y su voto obligatorio por dar un ejemplo) que pierde efectividad, emoción y vitalidad.

Pudo ser una buena película. Podría haber profundizado en temas actuales para los que no tenemos respuestas ni menos recetas. Pudo ser una oportunidad para la dupla Watson - Hanks pero no resultó. Podría haber sido más provocadora (como lo fue “Nerve”) pero ni siquiera alcanzó a generar mayor reflexión. Pudo ser tantas cosas y lamentablemente no consiguió ninguna.

Insisto en un aspecto medular. La idea central está, nos preocupa, no sabemos qué hacer y probablemente estamos permanentemente buscando soluciones. Por ahora seguimos caminando por un mundo que todos los días nos depara algo nuevo, algo distinto, y que si no es así, nos aburre fácilmente. Parecemos estar inmersos en un reality permanente, provocado por nosotros mismos, a veces intencionalmente y a veces sin querer. ¿Cuán conscientes somos de lo que vivimos? ¿Hacia dónde vamos en este mundo digital? ¿Nos respetamos? ¿Nos dejamos pautear por el rating de los “social media”? Si al menos quedamos con las inquietudes, ya será un grano de arena aportado a la discusión de fondo.

Ficha técnica

Título original: The Circle
Año: 2017
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Género: Ciencia ficción. Thriller. Internet. Informática
Guión: James Ponsoldt, Dave Eggers (Novela: Dave Eggers)
Música: Danny Elfman
Fotografía: Matthew Libatique
Actores: Emma Watson, Tom Hanks, John Boyega, Karen Gillan, Bill Paxton, Patton Oswalt, Ellar Coltrane, Ellen Wong, Nate Corddry, Jimmy Wong, Poorna Jagannathan, Kelli Barksdale, Allyson Nicole Jones, Amir Talai, Regina Saldivar
Director: James Ponsoldt

sábado, 17 de junio de 2017

La mujer maravilla

Las películas de superhéroes son un género que parece no tener fin. En general son entretenidas, tienen grandes audiencias pero en general no son mayor novedad. Los efectos especiales brillan, las tramas suelen ser complejas y en general el guión decae, perdiendo interés en la medida que la cinta avanza hacia su desarrollo y conclusión. Sin embargo hay algo en esta nueva película que es diferente. Puede ser su tono “retro”, la centralidad femenina, la composición del ritmo del relato o bien todas las anteriores, lo que dota a esta película de una inusual novedad que hace recomendar verla en pantalla grande.

Diana -Gal Gadot- es una princesa de las Amazonas que ha sido entrenada para ser guerrera. Se nos relata su vida desde pequeña, donde su tía -Robin Wright, si, la mismísima, interpretando a la General Antiope- le enseña a escondidas a pesar de la resistencia de su hermana Hippolyta -Connie Nielsen-, madre de la pequeña. Viven en una idílica y protegida isla, habitada solo por mujeres, donde Diana crece y descubre sus poderes. Un piloto americano, el Mayor Steve Trevor -Chris Pine-, escapando de los enemigos, ingresa a este mundo protegido donde luego de hundir su avión en el mar, es rescatado por Diana. Son tiempos de la Primera Guerra Mundial, Steve es un espía y la confrontación está en un momento clave. Diana, al enterarse que el mundo está en conflicto, decide ir a enfrentar al Dios de la guerra para acabarla y restaurar la paz.

Lo interesante en términos argumentales se visualiza en varios aspectos. Diana es de otro mundo, por tanto su inocencia es algo que llama la atención de Steve, quien pacientemente acoge y responde las preguntas. La centralidad femenina es tal, que en este caso los papeles se invierten en relación a lo que estamos acostumbrados a ver. Es ella quien toma las decisiones, lleva la iniciativa y finalmente conduce la relación con Steve. Los super poderes son importantes, sin embargo es la sensibilidad y fortaleza femenina lo que finalmente hace que esta líder de las Amazonas, princesa de Themiscyra y semidiosa hija de Zeus, sea la mujer maravilla. La natural belleza de Gal Gadot entrega a la protagonista un encanto adicional, que seduce desde sus primeras apariciones en pantalla, adquiriendo fuerza y diversidad en la medida que el metraje avanza.

La firme y amable mano de la directora Patty Jenkins entrega al relato un ritmo particular. La cinta avanza sin contratiempos, el guión no decae y aunque muchos de los nudos son adivinables, la trama se va desarrollando en forma fluida. El buen manejo de los efectos especiales, las pausas y el espacio para cada uno de los personajes hacen aun más interesante el trabajo. Aunque tal vez los 141 minutos parecen bastante, la película no se hace pesada, al contrario, juega con el género y hay más sorpresas que moldes establecidos. Buena película y altamente recomendable.

Ficha técnica

Título original: Wonder Woman
Año: 2017
Duración: 141 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. Pictures / DC Entertainment
Género: Ciencia ficción, Acción, Superhéroes, cómic. DC Comics
Guión: Allan Heinberg
Música: Rupert Gregson-Williams
Fotografía: Matthew Jensen
Reparto: Gal Gadot, Chris Pine, Robin Wright, Connie Nielsen, David Thewlis, Elena Anaya, Lucy Davis, Danny Huston, Ewen Bremner, Samantha Jo, Saïd Taghmaoui, Lisa Loven Kongsli, Florence Kasumba, Mayling Ng, Tilly Powell, Doutzen Kroes
Directora: Patty Jenkins

miércoles, 7 de junio de 2017

Los niños

Reconozco que cuando vi por primera vez el trailer de "Los niños" me sentí incómodo. Si para mi era difícil verlo en pantalla, pensaba en lo complejo que debe ser filmar una realidad de la que poco conocemos y que en muchos casos se omite o al menos se oculta. Maite Alberdi, la premiada directora de "La once", es valiente y se atreve a mostrarnos una nueva dimensión a través de una cinta documental que esta vez incluye a personas con Síndrome de Down. Y el resultado es realmente maravilloso.

Este grupo de amigos y amigas lleva juntos 40 años. Asisten al Centro Educacional Especial y Laboral COOCENDE y participan en un taller de gastronomía donde ofrecen a la comunidad diversos productos de elaboración propia. Ricardo, Anita, Andrés y Rita son los cuatro protagonistas de este relato que tiene tanto de cotidiano como de futuro y de esperanza. Es difícil imaginar un acercamiento fílmico a este particular mundo sin el talento de la joven directora. Su delicadeza para situar las cámaras y configurar tomas precisas, la sensibilidad sobre los tiempos de exposición, la construcción del relato a partir de situaciones simples y un extremo cuidado y respeto por quienes son retratados, son características que dotan a esta cinta de un encanto y una magia que conmueve.

El metraje se desarrolla en varios planos. Uno de ellos, el descriptivo, nos muestra el día a día con sus luces y sombras. Otro es de ensueño, abarca las ilusiones explícitas -y principalmente las implícitas- de los protagonistas, sus deseos de llevar una vida normal, de acercarse al modelo idealizado de sus padres, de ser independientes, de poder ganar lo suficiente para mantener su propia vida, de acompañar y velar por la persona amada y tantos otros deseos que tal vez nosotros consideramos tan normales y que para todos ellos son anhelos casi inalcanzables. La dimensión social pone de manifiesto una discriminación que no debe ser tolerada, y el amor, principio central de la historia, profundiza su fundamental importancia en la relación de Andrés y Anita, y es así también reflejado en las otras parejas que la cinta nos revela.

La película construye un relato cercano, amable y también ameno gracias a un guión sencillo, bien elaborado y muy bien narrado, gracias a una sorprendente naturalidad. Lentamente vamos conociendo a los protagonistas hasta sentirlos inexplicablemente -y entrañablemente- cercanos. Somos capaces de vibrar con la difícil -también curiosa y llena de guiños- elección entre Anita y Ricardo como representante del grupo, sufrir con la tristeza de Anita por la muerte de su padre, proteger a Rita en su debilidad por el chocolate y empatizar con los deseos irrefrenables de Andrés por formar su propio hogar. Esta fuerte y sincera transmisión de sentimientos hace de "Los niños" una película tremendamente emotiva y profunda.

Aquello que se ve simple es tal vez lo más difícil de hacer, es por ello que la genialidad está muy cerca de la sencillez. El cine de Maite Alberdi tiene ese talento, hacer sencillo aquello que es tremendamente complejo, y esto es una virtud notable que nos permite acceder a mundos que tal vez nunca imaginamos conocer ni menos apreciar y valorar. "Los niños" no solo es un bellísimo relato, es al mismo tiempo una oportunidad de acercamiento a una realidad compleja. El cine puede ser una excelente mediación y en este caso esta expresión de arte cumple cabalmente su misión. Encanta, entretiene, conmueve e involucra.

Ficha técnica

Título original: Los niños
Título en ingles: The Grown-Ups
Países productores: Chile- Holanda -Francia
Año de finalización: 2016
Director de fotografía: Pablo Valdés
Montajistas: Juan Eduardo Murillo-Menno Boerema
Música original: Miguel Miranda, José Miguel Tobar
Productor: Maite Alberdi.
Compañía Productora: Micromundo Producciones, www.micromundo.cl
Productores: Maite Alberdi, Denis Vaslin, Fleur Knopperts, Sebastián Brahm.
Directora y guionista: Maite Alberdi

martes, 6 de junio de 2017

La mentirilla blanca

Esta cinta chilena explora una temática que resulta interesante en los tiempos que corren. En un pequeño pueblo rural del sur de Chile, el Diario “El Esfuerzo” se está quedando sin auspicios y corre el riesgo de cerrar. Las personas ya no lo compran y los avisadores no ven sentido a seguir publicando allí sus menciones. Edgardo -Rodrigo Salinas- es el periodista que ante la necesidad de mantener su trabajo y junto a su ayudante Vladimir -Ernesto Meléndez- comienza inocentemente a inventar noticias para levantar la venta y recuperarse económicamente. Esto tal vez funcione en un comienzo, pero luego la fama, la soberbia, el poco tino, la falta de preparación y los errores naturales que provocan una seguidilla de falsedades van complicando cada vez más a los protagonistas de esta película.

La cinta del joven director Tomás Alzamora posee un ritmo lento. Nada apura, todo transcurre en calma, no hay urgencias y la vida pasa sencilla y engañosamente plácida. Hay amenazas, pero al parecer no son lo suficientemente importantes como para movilizarse con premura. En este contexto, se observan dos conflictos muy claros. Por un lado la posibilidad de quedarse sin trabajo y por otro, el compromiso con la honestidad profesional del periodismo. Esta problemática, Alzamora la resuelve inclinando la balanza hacia lo práctico, hacia lo que podríamos llamar “conveniencia”. Si puedo perder mi trabajo, soy capaz de sacrificar mi ética para salir adelante.

Esta película no falla en la argumentación ni en el fondo de la historia. Tropieza -y cae- debido a una fuerte carencia de estructura dramática que le proporcione identidad. Es un relato a medias, donde los personajes solo son esbozos, donde no hay desarrollo ni profundidad y a pesar de los reconocibles esfuerzos, no logran soportar el peso que significa llevar una historia.

Demasiadas caricaturas tampoco aportan a su construcción. El dueño -“el patrón”- del Diario, la hermana enferma del protagonista, el ayudante de imprenta iletrado y el jefe de Carabineros, entre otros, son personajes cuya inclusión y justificación por momentos no se comprende. Hay una sensación de corrupción general y de ignorancia extrema que cuesta asimilar, entendiendo por supuesto el fondo de la argumentación que la historia representa y la moraleja que quiere entregar al concluir.

Dejo para el final algo que me cuesta aún más entender. Enmarcada dentro del género comedia, no recuerdo haber compartido ninguna sonrisa cómplice durante sus casi 80 minutos de duración. Tal vez no tengo un sentido del humor propio para películas como esta, o bien no me causa risa la sola actuación de Rodrigo Salinas, reconociendo que este es tal vez su papel más serio de los últimos años. Entiendo también que las historias de aprovechamiento, de abuso por tener información privilegiada y finalmente del poder que subyuga a los más débiles son temáticas cada vez más presentes en la actual realidad socio cultural de nuestro país. Sin embargo, no entiendo la forma en que se relatan, la manera como cobran forma y el estilo que imprimen a una película como “La mentirilla blanca”. Aspiraría a un mayor desarrollo, a la transmisión de un mensaje más enfocado y a una historia con mayor narrativa.

Pero claro, esto es arte y podemos tener opiniones diferentes, intereses distintos y muchos otros variados grados de subjetividad. Y esta película está en cartelera y gracias a ello podemos apreciar, disentir y conversar. La posibilidad de debatir está abierta, y de nosotros depende.

Ficha técnica

Título original: La Mentirita Blanca
Calificación: Todo Espectador
Duración: 75 minutos
Género: Comedia
Producción: Pablo Calisto
Empresa Productora: EQUECO
Dirección de fotografía: Jonathan Maldonado
Dirección de arte: Michelle Mege
Montaje: Tomás Alzamora y Roberto Doveris
Sonido: Sebastián Arjona
Música Original: Martín Schlotfeldt
Productor asociado: Christian Turres
Elenco: Rodrigo Salinas, Ernesto Meléndez, Catalina Saavedra, Daniel Antivilo, Jonas Sanche, Daniel Candia, Alejandra Yáñez
Dirección y guión: Tomás Alzamora

miércoles, 31 de mayo de 2017

Niñas Araña

Primera plana de diarios y apariciones reiteradas en los principales noticiarios de televisión. La historia de las tres adolescentes denominadas "niñas araña" porque trepaban altos edificios para entrar a departamentos desocupados, y que conmocionó a la opinión pública hace algunos años, entrega la base para esta película del director Guillermo Helo. Inspirada en "hechos reales", como señala su publicidad y basada en la obra de Teatro de Luis Barrales, la cinta intenta incursionar en una problemática difícil, compleja, vulnerable y de extrema sensibilidad social.

Avi -Michelle Mella-, Cindy -Javiera Orellana- y Estefany -Dominique Silva- son tres amigas que viven en la Toma de Peñalolén. Juntas, sus aventuras cerca de la toma, que incluyen pequeños hurtos, cambian de matiz y de carácter cuando deciden ir al "barrio alto" y al observar las grandes diferencias existentes con su precario entorno, ven la posibilidad de acceder a lugares y a bienes que a ellas les son negados.

Helo no hace concesiones. Los planos con los que filma la carencia -material y mayormente afectiva- suelen ser crudos y a veces chocantes. Nos cuesta asimilarlos, podrían resultarnos ajenos si no hemos tenido la posibilidad de conocerlos y en muchos casos esta ficción es claramente superada por una realidad dinámica, presente y agobiante.

Un guión activo nos lleva por una senda delicada, donde parece que no hay solución, un callejón aparentemente sin salida. El cuestionamiento que la película provoca es inmenso. En su logro, las convincentes actuaciones de las tres protagonistas colaboran muchísimo. Sus caracterizaciones resultan naturales y la cámara del director es capaz de mostrar de cerca los sentimientos que cada una experimenta en diferentes momentos, en un excelente trabajo conjunto. La fotografía de Mauro Veloso es intensa e inquieta. El transitar, el movimiento continuo, la premura y la pausa se hacen presentes a cada momento.

La película va más allá de un relato policial o de una trama simplemente delictual. Es una historia de vida, de falta de oportunidades, de pobreza, de diferencias que no se entienden y de aspiraciones que exceden las posibilidades, mostrando claramente con ello una brecha real que muchos aspiramos cambiar, o al menos reducir. La inspiración es este bullado caso, sin embargo el fondo es provocador, intenso, desafiante y al mismo tiempo presenta una humilde falta de respuestas. ¿Un sistema económico insensible que aniquila a los más desposeídos y vulnerables? ¿Una realidad social imposible de cambiar? ¿Existen luces de esperanza o todo es negativo? Las preguntas y posibles respuestas son nuestro trabajo si nos dejamos interpelar por la cinta. Guillermo Helo nos entrega un relato vívido, incomodo y honesto, que nos hace estar en permanente tensión y no nos defrauda.

Ficha técnica

Título original: Niñas araña
Año: 2017
Duración: 94 minutos
País: Chile
Género: Drama | Basado en hechos reales
Guión: Daniela Aguayo, Ticoy Rodríguez, Guillermo Helo (Obra: Luis Barrales)
Música: Angelo Pierattini
Fotografía: Mauro Veloso
Productora: Altirosapiens / Demente
Reparto: Michelle Mella, Javiera Orellana, Dominique Silva, Patricio Contreras, Francisca Gavilán, Pablo Schwartz, Pablo Macaya, Francisco Diaz, Marcelo Castro
Director: Guillermo Helo

miércoles, 17 de mayo de 2017

Alien: Covenant

Ridley Scott y "Alien" a esta altura son inseparables, fecundos e inagotables, sobre todo luego que el director propusiera filmar la precuela de la saga original que debutara hace ya 38 años, en 1979. El modelo es similar y solo cambia la forma, lo que naturalmente no es tan original pero si muy efectivo. Y esta nueva entrega, ”Alien: Covenant”, no es la excepción.

Walter -excelente actuación de Michael Fassbender personificando al androide asistente de esta misión- colabora en la nave colonizadora Covenant que se traslada hacia el remoto planeta Origae-6. Es el año 2104, la distancia es larga y la tripulación humana junto a los 2.000 colonos viajan en estado de hibernación. En una rutinaria recarga de energía, una onda de radiación afecta a la nave, se declara una seria emergencia y "Madre" -el cerebro informático- debe despertar a la tripulación. Los daños son importantes y le cuestan la vida al capitán de la misión. Mientras se reparan los destrozos, una señal de radio de origen desconocido es captada, lo que llama la atención del ahora responsable de la operación -el capitán Christopher Oram, Billy Crudup,- quien decide, pese a la oposición de Daniels -Katherine Waterston-, la experta en terraformación, explorar un planeta que ofrece características similares a la Tierra y que se encuentra considerablemente más cerca que el destino original. Y claro, nada es lo que parece. Cuando se acercan y aterrizan en este supuesto "paraíso", descubren que el peligro está mucho más cerca de lo que imaginan.

En tres secciones claramente identificables, Scott da forma a este relato futurista que conjuga ciencia ficción y terror extraterrestre en una alucinarte aventura espacial. La primera de ellas es una joya de tecnología y diseño, donde los elementos expuestos son tan transparentes como la luminosa secuencia de apertura. La segunda sección responde al clásico "encuentro", donde en luchas totalmente desiguales y crudas los colonizadores pierden a varios de sus compañeros de manos de un enemigo muy poco convencional. Naturalmente la parte final relata el escape de los sobrevivientes, o más bien los esfuerzos extraordinarios que deben realizar para poder lograrlo.

Una fórmula así de probada es funcional al resultado, lo que no le resta ningún mérito al filme. Scott tiene un gran talento para situar las cámaras, generar tensión y mantenernos alerta durante los 123 minutos que dura el metraje. La banda sonora de Jed Kurzel es particularmente atractiva y acompaña muy bien el desarrollo de la acción. Los efectos especiales están muy en consonancia con la tecnología que visualizamos y entregan fluidez a un relato que, si bien es muy predecible, resulta atractivo.

Al parecer tenemos asegurada la continuación de la franquicia, al menos con la tercera parte de esta serie de precuelas a la que le correspondería enlazar con la versión original. El tema seguramente ya no estará en qué novedad nos podrá aportar sino en la forma que Ridley Scott elegirá para desarrollar la nueva historia, completando un círculo y probablemente abriendo múltiples ramificaciones. Bienvenido sea, para los fans y para quienes lo vemos un poco más de lejos. Como mucho en la vida, se dice, la historia se repite y solo cambian los protagonistas. Y "Alien" en eso, tampoco es la excepción.

Ficha técnica

Título original: Alien: Covenant
Año: 2017
Duración: 123 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Twentieth Century Fox Film Corporation / Scott Free Productions / Brandywine Productions
Género: Ciencia ficción. Terror | Extraterrestres. Aventura espacial
Guión: John Logan, Dante Harper (Historia: Jack Paglen, Michael Green)
Música: Jed Kurzel
Fotografía: Dariusz Wolski
Reparto: Michael Fassbender, Katherine Waterston, Billy Crudup, Demián Bichir, Danny McBride, Carmen Ejogo, Jussie Smollett, Amy Seimetz, Callie Hernandez, Benjamin Rigby, Alexander England, Uli Latukefu, Tess Haubrich, Guy Pearce, Noomi Rapace, James Franco
Director: Ridley Scott

martes, 16 de mayo de 2017

Si no despierto

Parece, a simple vista, una película más sobre temáticas adolescentes: chicas populares, jóvenes en busca de experiencias, juegos, diversión, fiestas, carretes que se salen de control y un fuerte bullying. Sin embargo esta historia, basada en el libro “Before I Fall” de Lauren Oliver, y que tiene como eje el fenómeno del "Día de la Marmota" -volver a revivir, una y otra vez el mismo día-, va un paso más allá en sus intenciones.

Samantha Kingston -Zoey Deutch- parece tenerlo todo: su grupo de amigas, cuatro en total, son las “chicas top”, su novio es guapo y su vida promete mucha más aventura y diversión que algún desencanto. Sin embargo, ese viernes 12 de febrero algo extraño sucede pues luego de un día normal de colegio y una masiva fiesta con todos los ingredientes ya descritos, Sam y sus amigas se ven envueltas en un accidente automovilístico donde la protagonista muere… pero despierta, asustada, en la misma mañana del viernes 12 de febrero. Lo que al principio parece solo un “Déjà vu”, comienza a tomar forma y Sam lo hace consciente: está viviendo lo mismo, una y otra vez, y el final es siempre igual.

Una película juvenil, abordando el tema de la muerte, está directamente en la actual contingencia y es una razón más que poderosa para verla. Sin embargo esta cinta, a diferencia de la exitosa serie “13 Reasons Why”, enfrenta los problemas de la protagonista desde otro ámbito. El hecho de volver a vivir lo mismo, día a día, jornada tras jornada, impone a la protagonista un esfuerzo consciente de realizar variantes a sus conductas para observar diferencias, ya sea en el final o bien en la interacción con sus compañeros, amigos y familia. Estos cambios que Sam va experimentando e intencionado, nos muestran claramente lo que las relaciones provocan en cada uno de nosotros. Sabemos -o más bien nos vamos dando cuenta con el tiempo- que a veces sin querer podemos herir y otras veces cuesta muy poco acoger y hacer sentir bien a otra persona. Sin embargo la poca conciencia que tenemos sobre esto muchas veces nos juega en contra. Un libreto conocido permite hacer cambios, pero no es sencillo. Hay que probar, no sabemos que puede suceder, ¿y si no despierto?…

“Before I Fall” -Antes de caer- su título original, da una pista del enfoque y perspectiva que guía la historia. A pesar que nosotros como audiencia conocemos el desenlace del día al igual que la protagonista, hay algo en el relato que no nos permite bajar la guardia y que nos compromete con el resultado de este “tema con variaciones”. La tensión se respira, por momentos tal vez somos nosotros quienes hacemos los cambios -de perspectiva, claro- para entender una u otra acción, actitud u omisión. El metraje es activo, actual, consistente y plantea más preguntas que respuestas. Es como una fotografía de los tiempos actuales, donde no sabemos muy bien cómo leer la dinámica juvenil, su relación con la tecnología, y/o con sus amigos y amigas. Lo que si vemos, en ocasiones con temor, son los pasos que aceleradamente van dando hacia un mundo que es diferente al que nos tocó vivir a nosotros cuando teníamos su edad.

Es cierto que tal vez esta película como construcción dramática es sencilla, sin embargo su contenido no deja de ser importante y central. Acá prima la historia, el relato, la construcción de un personaje -muy bien caracterizado por Zoey Deutch- que va cambiando, que toma conciencia lentamente de lo trascendente que es el camino que se recorre día a día. Y abrir un espacio de conversación a partir de esta cinta -como también es bueno hacerlo sobre “13 …”- puede ser una excelente oportunidad para observar, apreciar y acercarse al mundo juvenil. Por supuesto que hay estereotipos y moldes, lugares comunes y frases cliché, sin embargo la suma de los elementos es positiva y lleva a la reflexión y aquello ya es un paso adelante, sin duda.

Ficha técnica

Título Original: Before I Fall
BfDistribution
Drama, misterio EE.UU.
98 minutos
Música: Adam Taylor
Fotografía: Michael Fimognari
Edición: Joe Landauer
Guión: Maria Maggenti, Lauren Oliver (novela)
Actrices: Zoey Deutch, Halston Sage, Cynthy Wu, Jennifer Beals
Directora: Ry Russo-Young

martes, 9 de mayo de 2017

Huye

Este filme del director Jordan Peele es un thriller diferente a lo que acostumbramos observar habitualmente. Chris -Daniel Kaluuya- es afroamericano y tiene a una novia, Rose -Allison Williams-, que es blanca. La relación es perfecta y el paso natural es que él pueda conocer a sus padres. Con cierto recelo, temor y nerviosismo, Chris accede a pasar un fin de semana con sus futuros suegros. Todo va de maravillas, la acogida es generosa y la bienvenida es muy distinta a todo lo que Chris podía imaginar para una relación interracial. Sin embargo lo que parece ser no lo es necesariamente, y lo que va descubriendo en el camino es inquietante y perturbador.

Fuera de los moldes tradicionales, con agudeza y precisión, Jordan Peele como guionista y director nos regala una composición de contrastes. Hay crítica social, diferencias raciales, psicosis, peligro y un sinnúmero personalidades y algunas caricaturas, por cierto, que van retratando este tiempo que vive Estados Unidos post Barack Obama que no parece ser tan distinta a la realidad actual.

Las actuaciones resultan convincentes y naturales. Hay planos muy interesantes que logran transmitir la angustia del protagonista, que avanza sin entender lo que está sucediendo. La edición está hecha a medida para conseguir que todo se vea real, entregando un ritmo que luego de los dos tercios se va agilizando enormemente. Cámaras, banda sonora e iluminación contribuyen a generar atmósferas concretas que dan a la cinta una textura propia y una sensación de estar al filo de la sorpresa en casi en todo el metraje.

“Get Out”, su título original es naturalmente más apropiado que “Déjame salir” -traducción en otros países-, en el contexto de la trama. “Huye” -el título para nuestros países- es similar al imperativo y a la orden que no se discute sino solo se obedece, que nos señala la expresión en inglés. Y a raíz de esto una advertencia: que sea un thriller diferente no significa la ausencia de aquello que esperamos del género. Hay sangre, terror y suspenso pero con altas dosis de humor negro desopilante que altera las líneas y que lleva a esos elementos a insertarse en un cine más profundo, afilado, no consecuente y a la vez altamente contingente.

Ficha técnica

Título original: Get Out
Año: 2017
Duración: 103 minutos
País: Estados Unidos
Género: Terror. Thriller
Productora: Blumhouse Productions / QC Entertainment
Guión: Jordan Peele
Música: Michael Abels
Fotografía: Toby Oliver
Reparto: Daniel Kaluuya, Bradley Whitford, Allison Williams, Catherine Keener, Betty Gabriel, Caleb Landry Jones, Lyle Brocato, Ashley LeConte Campbell, Marcus Henderson, LilRel Howery, Gary Wayne Loper, Jeronimo Spinx, Rutherford Cravens
Director: Jordan Peele