domingo, 12 de julio de 2020

La vieja guardia

Disponible en Netflix.

Un grupo de mercenarios lleva a cabo una nueva misión. Esta vez se trata del recate de unos niños secuestrados en Sudán del Sur pero en realidad les han plantado una emboscada. A los 15 minutos descubrimos la causa; tienen un poder especial que los transforma en inmortales pues son capaces de curar sus heridas. Andrómaca de Escitia -Charlize Theron- es quien lidera el grupo. “Andy” es secundada por Booker -Matthias Schoenaerts-, Joe -Marwan Kenzari- y Nicky -Luca Marinelli-, y por siglos han luchado para proteger al mundo. Ahora, un ex agente de la CIA, James Copley -Chiwetel Ejiofor-, les ha engañado con el objetivo de sacar a la luz sus habilidades únicas. 

Estos milenarios guerreros están cansados, quieren poner fin a sus misiones, pero no se encuentran solos. En Afganistán, la soldado Nile Freeman -KiKi Layne- sufre un brutal corte en la garganta y muere. Ante la sorpresa de todos, despierta sin un solo rasguño y sin saber ni comprender lo que le ha sucedido. Un sueño de Nile con el grupo los conecta y hace que Andy la vaya a buscar pues una amenaza se les viene encima. Un ambicioso ejecutivo farmacéutico, Steven Merrick -Harry Melling -, quiere capturarles para experimentar con ellos, descifrar los secretos de su poder regenerativo y por supuesto, enriquecerse. Andy le dice a Nile que ellos son “bastante difíciles de matar” y es momento de confirmarlo. 

Esta cinta dirigida por Gina Prince-Bythewood se basa en la novela gráfica del año 2017 escrita por Greg Rucka e ilustrada por Leandro Fernandez. El guion, del mismo Rucka, en general es bastante ágil. Las preguntas son más que las respuestas. La progresión es constante y no hay tiempo para pensar. La trama, algo confusa al comienzo, se va develando con el correr de los minutos y en realidad es sustancialmente más sencilla de lo que puede parecer.  

“La vieja guardia” tiene sus puntos más altos en las logradas coreografías de acción y en la actuación de Charlize Theron. La actriz sudafricana y nacionalizada estadounidense está espléndida en su caracterización. Da vida a su personaje con soltura y ritmo, siempre a cargo de la situación pero al mismo tiempo dejando traslucir sus vulnerabilidades. Las coreografías son efectivas, tanto en las escenas más violentas como en aquellas donde la lucha cuerpo a cuerpo se toma la pantalla. La elección de Charlize Theron para el rol principal es quizá el mayor acierto de la película. 

Dejo para el final algo que tal vez es una diferencia con algunos otros relatos de superhéroes. Conocemos que la mayoría de los poderes que poseen estos personajes son características especiales; resistencia extrema, fortaleza sobre humana, capacidad de volar, etc. Sin embargo, esta vez el gran poder es la inmortalidad gracias a la increíble capacidad de auto curación que tienen sus protagonistas. Sin embargo, esta habilidad tiene un cara y sello. Si bien esto podría ser un anhelo profundo, la cinta también presenta la otra mirada, aquella que habla de la carga o de lo difícil que puede ser vivir tanto tiempo, cuando la muerte podría verse como una aspiración intensa o como un esperado descanso. Interesante, porque sin duda vendrán secuelas gracias a un final que justamente deja abierta la posibilidad de explorar el tema. Veremos, entonces, cómo continúan las acciones de este grupo y cómo enfrentan esta singular característica en sus futuros relatos. 

Ficha técnica 

Título original: The Old Guard 
Año: 2020 
Duración: 125 minutos 
País: Estados Unidos 
Productora: Distribuida por Netflix. Netflix, Denver and Delilah Productions, Skydance Productions, Dune Films 
Género: Fantástico. Acción | Cómic 
Guion: Greg Rucka (Novela gráfica: Greg Rucka, Leandro Fernandez) 
Música: Volker Bertelmann, Dustin O'Halloran 
Fotografía: Barry Ackroyd 
Reparto: Charlize Theron, Chiwetel Ejiofor, KiKi Layne, Chico Kenzari, Matthias Schoenaerts, Luca Marinelli, Harry Melling, Veronica Ngo, Anamaria Marinca, Joey Ansah, Adam Collins, Jill Buchanan, Peter Brooke, Tuncay Gunes, Oliver Simms, Steve Healey, Natacha Karam, Russell Balogh, Adam Basil, Obie Matthew 
Dirección: Gina Prince-Bythewood

miércoles, 8 de julio de 2020

The Report

Disponible en Amazon Prime.

Escrita y dirigida por Scott Z. Burns, “The Report” centra la mirada en Daniel Jones -excelente personificación de Adam Driver-, un joven miembro del personal del Senado de Estados Unidos, quien recibe la misión de liderar una investigación sobre las acciones realizadas en el Programa de Detención e Interrogación de la CIA post 11-S. Todo comienza cuando la agencia norteamericana destruye, el año 2005, cientos de cintas con los interrogatorios. Por esta razón, el Comité de Inteligencia de la Cámara Alta liderado por la senadora Dianne Feinstein -Annette Bening-, designa el año 2009 un grupo de 6 personas con dedicación exclusiva a la investigación detallada de los hechos. 

Basada en eventos reales y en el artículo "Rorschach and Awe" de Katherine Eban, la cinta se propone mostrar cómo se llega a configurar el informe de 6.700 páginas que da cuenta del fallido programa de “técnicas de interrogación mejoradas”. Revisando miles de páginas con evidencias, los investigadores descubren la brutalidad de las torturas ejecutadas durante los interrogatorios de la CIA tras el 11-S. Jones se obsesiona con la investigación. Mientras más profundiza, es testigo principal de las trabas que la agencia y el poder político le ponen a su trabajo con el fin de ocultad la verdad de lo acontecido. 

El guion es muy nutrido, tienen muchos antecedentes y la cantidad de texto por momentos abruma. Sin perder agilidad vamos pasando por diferentes escenarios, confrontando a los protagonistas y a través de flashback, conociendo lo que sucede realmente con esas “nuevas técnicas”. La inclusión de ahogamientos con agua, encierros en cubículos minúsculos, impedimento del sueño con música a todo volumen y tantas otras, las justifican por el miedo producido por los atentando de Septiembre de 2001. La investigación de Jones derriba mitos entorno a la efectividad de los interrogatorios. Esas torturas no solo fueron inhumanas y una inaceptable violación sistemática a los Derechos Humanos de los prisioneros; claramente no cumplieron su objetivo, no aportaron ninguna información trascendente o que permitiera salvar vidas. 

“The Report” es profunda. No solo se trata de una investigación para dar a luz una verdad, se trata de la necesidad de corregir errores, de aceptarlos y enmendarlos. El énfasis, a veces enfocado en una sola persona como es el caso de Jones, desvía un poco la atención, sin embargo la altura política de la senadora Feinstein va al fondo del cuestionamiento. No podemos perder de vista que se trata de acciones políticas. Lo fue la tortura implementada en esos años, lo fue la supresión de aquello al asumir el presidente Obama en 2009 y también lo es la investigación que revela la cinta. La lucha de poder entre la Casa Blanca, el Senado y la CIA no es trivial. Se trata de fuerzas poderosas, que responden a intereses diversos y que son juzgados permanentemente por todos los actores. 

Scott Z. Burns y las excelentes actuaciones de Adam Driver y Annette Bening, dan el tono perfecto a una temática polémica y que genera por cierto mucho debate. Pone el centro en un concepto que es vital al hablar de política; “accountability”, difícil de traducir y que implica hacerse cargo, asumir la responsabilidad de las acciones y dar cuenta de ello. Este es el punto central, es lo que la confección del informe se propone al investigar los hechos. Saber qué sucedió, entender los contextos, analizarlos, describirlos y luego de evaluarlos entregar una opinión. Con estos elementos nos acercamos a la “accountability”” no para juzgar el pasado sino con el fin de enmendar lo necesario y aprender de los errores para no cometerlos en el futuro. 

“The Report” es intensa y también agobia. Al mismo tiempo, proporciona una luz de esperanza. Las cosas pueden hacerse bien, por las vías oficiales y llegar a buen puerto. La persistencia de Daniel Jones habla de aquello. También la conducción política acertada, honesta y valiente de la senadora Dianne Feinstein. Varios elementos se juntan para poder sobrellevar los obstáculos. Después de muchos años, trabajo arduo, discusiones infinitas y diálogos interminables, el informe vio la luz como un resumen de 500 páginas, suficiente para acreditar los hechos y conocer la verdad de lo sucedido. Un paso adelante y una tarea cumplida. Enaltece que personas dediquen sus esfuerzos por el bien común a pesar de las amenazas, incluso arriesgando su integridad. Todo esfuerzo por la transparencia y la verdad bien vale su reconocimiento y esta cinta así lo pone de relieve. 

Ficha técnica  

Título original: The Report 
Año: 2019 
Duración: 118 minutos 
País: Estados Unidos 
Productora: Distribuida por Amazon Studios. Productor: Steven Soderbergh. Vice, Topic Studios, Margin of Error, Unbranded Pictures 
Género: Drama. Thriller | Política. Basado en hechos reales 
Guion: Scott Z. Burns 
Música: David Wingo 
Fotografía: Eigil Bryld 
Reparto: Adam Driver, Annette Bening, Jon Hamm, Ted Levine, Maura Tierney, Michael C. Hall, Tim Blake Nelson, Jennifer Morrison, Matthew Rhys, Ben McKenzie, Sarah Goldberg, Noah Bean, Carlos Gómez, Daniel London, Linda Powell, Victor Slezak, Joseph Siravo, Hope Blackstock, Jane May Graves, Evander Duck Jr., Julia Murney, Pun Bandhu, T. Ryder Smith, Jake Silbermann, Frances Eve, CJ Parson, Gregory Jones, Ratnesh Dubey, Corey Stoll, John Rothman, Alexander Chaplin, Guy Boyd, Dominic Fumusa, Ian Blackman, Fajer Al-Kaisi, Douglas Hodge, Scott Shepherd, Kate Beahan 
Dirección: Scott Z. Burns

martes, 7 de julio de 2020

El silencio de otros

Disponible en Netflix.

Este es un documental que impacta. Impacta porque duele, porque muestra una verdad, se hace cargo de una injusticia que persiste hasta el día de hoy. Almudena Carracedo y Robert Bahar filmaron durante seis años este testimonio de valor, un homenaje honesto, valiente y directo a las miles de víctimas de la dictadura de Franco en España.

Qué duda cabe, las dictaduras dividen. Hay vencedores y vencidos; víctimas y victimarios. Cuando son extensas, aquello se multiplica exponencialmente. Lo hemos vivido en carne propia en Chile y Sudamérica. En España el poder lo ejerció el General Francisco Franco durante casi 40 años, entre 1939 y 1975, desde la Guerra Civil hasta la muerte del dictador. Este documental nos entrega el contexto muy gráficamente con imágenes de la época. Nos introduce de golpe en un tiempo oscuro y desolador.

A través del testimonio de víctimas de la dictadura, el trabajo de los realizadores profundiza aspectos vitales. El primero es la necesidad que tienen de conocer el paradero de sus parientes asesinados. Enterrados mayoritariamente en fosas comunes, sus deudos no han podido despedirse de sus restos y les han negado por años la posibilidad de siquiera identificarlos. La ley de Amnistía aprobada en España en 1977 ha cerrado esa posibilidad. Solo la apertura de la “querella argentina”, una acción legal interpuesta en Buenos Aires, le ha permitido a un grupo de abogados poder tener una luz de esperanza para que decenas de víctimas sean escuchadas por la justicia y asimismo torturadores y responsables sean llamados a comparecer por sus acciones. 

El documental tiene mucha fuerza. El trabajo es delicado y metódico. La música de Leonardo Heiblum y Jacobo Lieberman es precisa. La narración, intrigante y los testimonios, emocionantes. Son seis años de seguimiento directo, seis años de trabajo incesante en la búsqueda de justicia. Justicia, no venganza. Es increíble cuán profundo es el sentimiento expresado en este sentido. Porque sin duda esta búsqueda afanosa y decidida de justicia podría parecer, superficialmente, una búsqueda de venganza. Sin embargo es genuino lo que vemos y escuchamos; poder exhumar los restos, identificarlos, sindicar a los responsables y que estos asuman las consecuencias de sus actos. Eso no es venganza, es un acto de justicia. Los Derechos Humanos son universales y su violación no prescribe, jamás.

“El Silencio de otros” conmueve de comienzo a fin. La realización técnica es de excelencia y su edición permite que el testimonio de cada persona tenga el espacio que merece. Emociona la fuerza narrativa porque está impregnada de verdad y honestidad. Quienes encabezan el movimiento se muestran vigorosos, aun cuando reciben negativas o las puertas se cierran en sus narices. A pesar de todo, continuan la acción. Todo un ejemplo de perseverancia y de resiliencia.

Este documental presentado por Pedro Almodóvar, premiado por el público en Berlín, ganador del Premio Goya, Forqué y Platino, es en sí mismo un acto de justicia. Reconocer a quienes luchan por no olvidar lo sucedido. Le entrega voz a quienes ya casi la han perdido. Presenta un registro relevante que contribuye a tener claridad que las situaciones expuestas no pueden suceder jamás y que para ello la solución no es el olvido. Al contrario, la obligación de olvidar solo agudiza la injusticia; hace más latente la necesidad de tener siempre presente la memoria histórica. No hay herida que sane sin antes limpiarla, y con mucho dolor. “El silencio de otros” lo hace profundamente, con rigor, con emoción. Un homenaje indispensable, necesario. Imperdible.

Ficha técnica

Título original: El silencio de otros
Año: 2018
Duración: 95 minutos
País: España
Productora: Coproducción España-Estados Unidos-Francia-Canadá; Semilla Verde Productions, Lucernam Films, American Documentary POV, Independent Television Service, Latino Public Broadcasting (LPB), El Deseo
Género: Documental | Posguerra española
Guion: Almudena Carracedo, Robert Bahar
Música: Leonardo Heiblum, Jacobo Lieberman
Fotografía: Almudena Carracedo
Reparto: Documentary
Dirección: Almudena Carracedo, Robert Bahar

Adú

Disponible en Netflix.

A orillas del Mar Mediterráneo está Melilla, una ciudad española que se encuentra en el norte de África. Allí, un grupo de inmigrantes intenta cruzar una alta valla que les separa de lo que ven como un mundo mejor. Es de noche, los alambres de púas los hieren, sin embargo la ilusión es mayor. La guardia civil protege el lugar pero son muy pocos oficiales. Es algo que se repite día a día y noche tras noche, sin embargo en esta ocasión, uno de los inmigrantes cae desde lo alto de la estructura divisoria y muere. 

En Camerún, un activista ambiental español intenta frenar la caza ilegal de elefantes. Los matan para obtener sus colmillos. En un gran Parque Nacional sus esfuerzos se desvanecen no solo por la poca colaboración de los guardias a cargo sino también por su mal carácter, algo que le juega siempre en contra. La visita de su hija para pasar el verano con él modifica su vida. Debe protegerla y tomar aun más conciencia de los peligros a los que está expuesto. 

En medio de la selva, un niño pequeño y su hermana algunos años mayor son testigos de un brutal ataque del que logran escapar apenas. Comienza, desde ese momento, un viaje sin retorno en busca de un sueño, la ilusión de una mejor vida y sobre todo de una anhelada protección. 

Estos son los tres frentes que presenta esta cinta del director Salvador Calvo. Con guion de Alejandro Hernández, la película va intercalando los tres escenarios y desde un comienzo hace explícitas sus conexiones.  

Mateo -Álvaro Cervantes- es uno de los guardias que está en el lugar cuando muere el inmigrante. Obediente, respalda la versión de sus compañeros a pesar de saber que la verdad es otra. Es cierto, son siempre atacados y cada vez con más violencia, pero nada les da el derecho a terminar con una vida.  

Gonzalo -Luis Tosar- es malas pulgas, cierto. Defiende con exceso de vehemencia sus ideales, protege a los elefantes y lucha contra la corrupción en una zona que parece fuera de control. Su hija Sandra -Anna Castillo-, heredera del carácter de su padre y a quien no ha visto en años, llega en un momento que los obliga a parar. Es el momento de una pausa, de reflexionar y reconectar. 

Adú -Moustapha Oumarou- es pequeño y frágil. Su ternura se transmite de inmediato y la protección de su hermana resulta fundamental. Deben huir, su padre ha pagado para que les lleven a Marruecos, sin embargo los encargados no cumplen su palabra y los abandonan a su suerte. Al borde de una pista de aterrizaje, la única opción posible es colarse en las bodegas de un avión y emprender rumbo a lo desconocido. 

La película nos va conduciendo al interior de las tres historias. Sabemos que están relacionadas y esperamos el momento del encuentro. Cada una tiene su relato particular y también su ritmo. La hermosa fotografía de Sergi Vilanova junto con una banda sonora muy adecuada compuesta por Roque Baños entregan luces de contextos muy distintos. Selva, extensos parajes, ciudad, pobreza, hacinamiento; subdesarrollo, barrios marginales, delincuencia, falta de oportunidades, inseguridad. Tras la cámara de Calvo vemos muchos matices de un claro-oscuro marcado por la discriminación y por la supervivencia del más fuerte. 

“Adú” recorre un camino lento para mostrarnos realidades que hoy son cada vez más urgentes. Si bien no está basada en hechos reales, su inspiración se remite a miles de historias similares, historias que no llegan a concretarse y otras pocas que tal vez tienen un final feliz. Las vemos reflejadas en números, en esa creciente masa que se mueve hacia un desconocido futuro, hacia algo mejor. Pero no son números ni una masa, son personas. Cada una de ellas es una vida, un mundo, una ilusión. Cuando vemos a Adú nos conmovemos, queremos salir a rescatarlo y ayudarlo. Cuando vemos cifras, olvidamos la historia que hay detrás.  

Salvador Calvo pone imagen a lo que ya conocemos desde lejos. Entrega perspectivas distintas y agrega dramatismo para su mejor comprensión. El reflejo de estas tres historias en suelo africano nos hacen pensar. Adú nos brinda los momentos más dramáticos, los más tristes y desoladores. Gonzalo y Sandra nos conectan con los lazos filiales, con la protección y contención necesaria. Mateo, con sus silencios íntimos, con la reflexión sobre lo que es correcto y lo que no lo es. Los relatos también nos interpelan hacia una toma de conciencia necesaria. Las historias deben tener nombre, deben ser personales, porque cuando solo vemos cifras, las observamos como un dato más. El mayor valor de esta cinta es precisamente mostrar esta odisea de “Adú” para alertar que como él, cientos, tal vez miles, día a día viven esta realidad. Algo que no debiera suceder pero sucede. Algo que debiera ser resuelto porque lo que está en juego es el derecho más fundamental del ser humano, la vida. 

Ficha técnica 

Título original: Adú 
Año: 2020 
Duración: 119 minutos 
País: España 
Productora: Ikiru Films, La Terraza Films, Telecinco Cinema, ICAA, Mediaset España, Mogambo, Netflix
Género: Drama | Inmigración. África. Historias cruzadas 
Guion: Alejandro Hernández 
Música: Roque Baños 
Fotografía: Sergi Vilanova 
Reparto: Luis Tosar, Anna Castillo, Moustapha Oumarou, Álvaro Cervantes, Miquel Fernández, Zayiddiya Dissou, Jesús Carroza, Ana Wagener, Nora Navas, Marta Calvó, Josean Bengoetxea, Jose María Chumo, Candela Cruz, Rubén Miralles, Emilio Buale 
Dirección: Salvador Calvo

lunes, 6 de julio de 2020

Hecho en casa

Disponible en Netflix.

En este tiempo de COVID-19 surge una respuesta artística, “Homemade”, una idea del cineasta chileno Pablo Larraín, que convoca a 17 directores de todo el mundo con el desafío de reunir diferentes miradas sobre el confinamiento decretado en diversas latitudes para enfrentar al virus y evitar su dispersión.

Reconozco que cuando supe de este proyecto no me llamó particularmente la atención. Pensaba en lo que podría surgir desde el encierro, con recursos limitados y bajo una presión difícil de describir. La verdad, no me tincaba para nada. Sin embargo, el resultado es sorprendente y por supuesto estaba totalmente equivocado. El arte es como el agua, se abre paso a raudales y la creatividad, cuando más escasos son los recursos, parece que fuera un río torrentoso que se desborda en todo momento. Esto es lo que sucede con “Hecho en casa”, un reflejo de miradas particulares y globales a la vez; focos específicos, historias distintas pero todas con un nivel de humanidad que sobresale y que nos llega profundamente. 

Los nombres que firman los relatos son reconocidos. Cada uno tiene un sello particular. Han elegido temáticas diversas, han optado por crear historias desde diferentes ópticas y en conjunto ofrecen una riqueza digna de alabanza. Describirlos creo que no corresponde. Es necesaria la experiencia de descubrirlos. Considero que mientras menos información tengamos la sorpresa es mayor.

Aunque me gustaría nombrarlos a todos por su valor particular, los que más me llaman la atención son los trabajos del italiano Paolo Sorrentino -un diálogo entre el papa Francisco y la reina Isabel-; del alemán Sebastián Schipper -un desdoblamiento en varios “yo”-; de la keniata Gurinder Chadha -su vida en familia y el tiempo con sus hijos-; del maliense Ladj Ly -un drone que retrata la cuarentena en un barrio de inmigrantes de París-; del chileno Pablo Larraín -una hilarante puesta en escena de Jaime Vadell con Mercedes Morán a través de videollamada-; del chino Johnny Ma -una carta-homenaje a su madre desde México-; y el aislamiento-denuncia en modo musical creado por el chileno Sebastián Lelio.

“Hecho en casa” es necesario. Abre una ventana al mundo. En tiempos de encierro nos hace bien saber que no somos los únicos. El arte y la creatividad expande el horizonte y nos hace abandonar aquello que nos ata. Experimentar esa sensación es lo más vital que tiene este volumen de 17 cortos que retratan los últimos meses. ¿Un regalo? Puede ser. Pero en realidad es más que un regalo. Es un desafío que queda sembrado; mirar más allá, con otros ojos, la diversidad de personas, sentimientos y realidades. Pensar fuera de la pecera, fuera de la caja, algo que tal vez sabemos en teoría pero que sin duda llevarlo a cabo es incómodo y difícil. “Otra cosa es con guitarra” dice el dicho y “Hecho en casa” nos ofrece el testimonio de 17 cineastas que aceptan el desafío, nos emocionan, nos entretienen, nos cautivan y nos entregan vida.

Ficha técnica

Título original: Homemade (TV Series)
Año: 2020
Duración: 138 minutos
País: Italia
Productora: Distribuida por Netflix. Coproducción Italia-Chile-Francia-Reino Unido-Estados Unidos; The Apartment, Fabula
Género: Drama. Serie de TV | Coronavirus (COVID-19). Serie de antología
Reparto: Peter Sarsgaard, Kristen Stewart, Mercedes Morán, Jaime Vadell, Amalia Kassai
Dirección: Ladj Ly, Paolo Sorrentino, Rachel Morrison, Pablo Larraín, Rungano Nyoni, Natalia Beristain, Sebastian Schipper, Naomi Kawase, David Mackenzie, Maggie Gyllenhaal, Nadine Labaki, Khaled Mouzanar, Antonio Campos, Johnny Ma, Kristen Stewart, Gurinder Chadha, Sebastián Lelio, Ana Lily Amirpour

El libro de Henry

Disponible en Netflix. 

Esta es la historia de Henry -Jaeden Martell-, su hermano Peter -Jacob Tremblay-, su madre Susan -Naomi Watts- y la chica del lado, su vecina y compañera de curso, Christina -Maddie Ziegler-. Henry tiene 11 años y es superdotado. Posee una madurez que impacta a su corta edad. Y no solo eso, es él quien parece llevar sobre sus hombros la responsabilidad del hogar. Su madre le consulta todas las decisiones que debe tomar. Susan escribe libros infantiles y trabaja como camarera en una pequeña ciudad del valle de Hudson. Henry lleva las cuentas, los estados financieros, las inversiones y también se hace cargo de su hermano menor en la escuela. 

Colin Trevorrow dirige una cinta que pone énfasis en el seguimiento de sus protagonistas. Durante la exposición, se toma bastante tiempo para entregarnos el contexto en el que la historia transcurre. Hermosos lugares retratados por una fotografía precisa de John Schwartzman más la estupenda partitura de Michael Giacchino, dan cuenta de la belleza del entorno que rodea a esta particular familia. También dedica varios minutos a mostrarnos cómo Henry actúa en la escuela. Asiste a un establecimiento regular y no a uno de niños genios. La razón, el “bienestar para su desarrollo psico-social e interacción con un grupo de sus mismos intereses”, en sus propias palabras. 

Hasta el primer tercio no sabemos hacia dónde conduce la historia. Una luz aparece cuando descubrimos que Cristina está en problemas. Ella vive con su padrastro Glenn Sickleman -Dean Norris- quien aparece como un hombre normal, comisionado de la policía local y un hombre muy respetado en la ciudad. Cristina se ha vuelto callada y tímida, mucho más de lo habitual, y por eso surge una sospecha que se hace realidad cuando Henry observa que ella es abusada. A pesar de hacerlo ver en la escuela y a las autoridades, la impronta de Glenn impide que se realice una investigación y se tome en cuenta la denuncia. En ese momento surge el plan; Henry está dispuesto a poner freno a la situación, documenta todo en un libro -un libro rojo-, y elabora una secuencia detallada para librar a Cristina de su actual condición de vulnerabilidad. 

La cinta es bastante lineal y el guion de Gregg Hurwitz, si bien aporta antecedentes, deja de lado varios aspectos. El más importante es el desarrollo de sus personajes. Salvo Henry, los demás roles carecen de mayor profundidad. Susan, por ejemplo, no logra configurarse pese al esfuerzo de la reconocida Naomi Watts. Lo mismo sucede con el padre de Cristina. Dean Norris imprime a Glenn algo de misterio y de oscuridad, pero no es suficiente para configurar el retrato de un abusador y menos aquello que lo lleva a cometer esas brutales acciones. Una excepción es Peter gracias al gran trabajo de Jacob Tremblay que lo interpreta con mucha soltura y frescura. La complicidad de los hermanos, su complemento con Jaeden Martell y su relación cercana, es de lo mejor de la cinta.  

La película toma un ritmo y un matiz distinto en su último tercio. Un hecho inesperado marca la historia y desencadena que los acontecimientos aceleren el plan de Henry. Susan deja de lado su dependencia, adquiere seguridad y decisión para ayudar a Cristina, mientras el resto de las piezas, coincidentemente, se alinean en una secuencia casi perfecta. 

“The Book of Henry” resulta débil en el relato al no configurar relaciones más estrechas y solo observar el desarrollo desde una distancia más bien lejana. Es un retrato general de situaciones cotidianas y que respecto al tema del abuso ofrece una solución que dista bastante de la racionalidad. Ni la brillante mente de Henry ni la frescura de Peter logran revertir un descenso argumental que se percibe desde su medianía. Así todo, la cinta logra un desenlace diferente que permite, al menos, mantenernos atentos hasta el final. 

Ficha técnica 

Título original: The Book of Henry 
Año: 2017 
Duración: 105 minutos 
País: Estados Unidos 
Productora: Focus Features, Double Nickel Entertainment, Sidney Kimmel 
Género: Drama | Familia 
Guion: Gregg Hurwitz 
Música: Michael Giacchino 
Fotografía: John Schwartzman 
Reparto: Naomi Watts, Jaeden Martell, Jacob Tremblay, Dean Norris, Sarah Silverman, Lee Pace, Maddie Ziegler, Bobby Moynihan, Marjan Neshat, Deborah Rayne, Maxwell Simkins, Mary Joy 
Dirección: Colin Trevorrow

lunes, 29 de junio de 2020

7500

Disponible en Amazon Prime.

Es un vuelo de rutina para el Primer Oficial Tobias Ellis -Joseph Gordon-Levitt-. La ruta Berlin-Paris no presenta mayores dificultades y solo unas pequeñas turbulencias en el despegue anuncian algo de movimiento. Junto al Capitán Michael Lutzmann -Carlo Kitzlinger-, realizan los controles previos del vuelo, preparan la carga del avión, autorizan abordar e incluso bromean. La perspectiva es una noche apacible. Pero la cabina es atacada por secuestradores y allí se desata la emergencia. Tobias logra cerrar la puerta de seguridad. Los secuestradores amenazan con matar a los pasajeros si él no los deja entrar. La situación es dramática y agobiante. El peso de la responsabilidad está sobre sus hombros. De sus acciones depende su vida y la de los demás. El destino está en sus manos. 

El director Patrick Vollrath ofrece un relato vibrante. El guion escrito por él mismo y basado en la historia de Senad Halilbasic es inversivo y profundamente tenso. Admiro las películas capaces de contar historias en dos metros cuadrados, donde no solo el espacio es reducido sino que casi no hay movimiento posible. La actuación de Gordon-Levitt es brillante. Gracias a su excelente interpretación, vemos reflejado en su rostro y en sus movimientos lo que siente en cada momento. El traspaso de sus emociones al espectador es uno de los puntos mejor logrados de la película. 

“7500”, su título, es el código de emergencia que se emplea cuando un avión es secuestrado. Tobias llama al control de tráfico, entrega el código y recibe instrucciones. A 30 minutos está el aeropuerto de Hannover y allí se prepara un aterrizaje de emergencia. Además, dos bombarderos le acompañarán en el camino. Se le unirán en 18 minutos. Finalmente, recibe perentorias instrucciones que bajo ningún punto de vista puede abrir la cabina, pase lo que pase, suceda lo que suceda en el avión. Pero no es fácil, Tobias está herido y en la cabina está inconsciente uno de los secuestradores. 

La cinta transcurre a un ritmo acelerado. No nos damos ni cuenta y ya llevamos dos tercios cuando la presencia de Vedat -Omid Memar-, el más joven del grupo de terroristas con tan solo 18 años, provee a la historia un curso diferente. En ese momento el vértigo comienza a decrecer para dar paso a una conclusión mucho más lenta con énfasis en lo que el piloto y el secuestrador sienten en veredas opuestas. 

“7500” tiene bastantes detalles que se pueden anticipar pero muchos otros que son inesperados. El texto juega con ambos y por ello no perdemos concentración ni interés. Es cierto que el ritmo disminuye en el último tercio pero es perfectamente entendible la decisión. De alguna manera se debe bajar la velocidad del relato para poder concluir adecuadamente.  

Sólido debut cinematográfico de Patrick Vollrath con una propuesta bien desarrollada y bien filmada. Sostener la tensión en un espacio claustrofóbico, con primeros planos asfixiantes, con situaciones al límite y con mínima capacidad de movimiento es una gran virtud. Sus tomas son precisas y una cuidadosa edición ayudan a que podamos visualizar perspectivas diferentes dentro de una cabina que se aprecia realmente pequeña. Si sumamos a ello el estupendo trabajo de Joseph Gordon-Levitt, tenemos una cinta con gran energía, un relato que entrega vértigo y que nos mantiene en la punta de la silla por 92 minutos. 

Ficha técnica 

Título original: 7500 
Año: 2019 
Duración: 92 minutos 
País: Alemania 
Productora: Augenschein Filmproduktion 
Género: Thriller. Drama | Terrorismo. Secuestros / Desapariciones 
Guion: Patrick Vollrath (Historia: Senad Halilbasic, Patrick Vollrath) 
Fotografía: Sebastian Thaler 
Reparto: Joseph Gordon-Levitt, Aylin Tezel, Max Schimmelpfennig, Aurélie Thépaut, Christian Skibinski, Denis Schmidt, Nino Porzio, Omid Memar, Carlo Kitzlinger, Anna Suk, Hicham Sebiai, Cornel Nussbaum, Passar Hariky, Christoph Wielinger, Paul Wollin 
Dirección: Patrick Vollrath

sábado, 27 de junio de 2020

Nadie sabe que estoy aquí

Disponible en Netflix.

Memo Garrido -Jorge Garcia- vive en el sur de Chile. Es la zona de Llanquihue y junto a su tío Braulio -Luis Gnecco- llevan una vida apacible curtiendo pieles. El paisaje es paradisiaco, de gran belleza y naturaleza exuberante, algo que contrasta con la intimidad del protagonista. Memo casi no habla. Sus pocas palabras denotan además un acento extraño. Claro, cuando niño vivía en Miami y esa es la historia que marca su vida. Su voz privilegiada no calzaba con su físico y su padre Jacinto -Alejandro Goic- aceptó un trato para que Memo fuera la voz de Angelo Casas, otro cantante con mejor “look”. Memo ahora lo recuerda con nostalgia, escucha “Nobody knows I’m here”, el gran éxito con su voz y aun sueña con los escenarios.

El director Gaspar Antillo filma un guion escrito en conjunto con Enrique Videla y Josefina Fernández que tiene su centro en aquello que Memo siente y no expresa. Solo la llegada de Marta -Millaray Lobos García- produce un quiebre. Es ella quien percibe a Memo, diríamos que lo toma en cuenta, que advierte su presencia y se le acerca lentamente, respetando sus silencios y sus temores.

Son varios los detalles que contiene la cinta y no todos tienen una explicación satisfactoria. Durante su exposición, el lenguaje es parcelado. Micro cápsulas nos dan el contexto, son varias escenas independientes que parecen no tener mayor relación entre si. Solo nos permiten comprender el entorno, qué hace el protagonista en ese idílico paraje y alguna que otra cosas que divisamos. Por ejemplo, Memo entra a casas sin moradores y sueña que son suyas. Acto seguido ayuda a su tío, comen juntos -casi sin hablar- y luego se encierra en sus audífonos para que su mente divague. En el desarrollo, la interacción en la cinta es un poco mayor. Marta está más presente y Memo está obligado a abrirse gracias a la asertividad de una mujer que se muestra genuina y libre de todo prejuicio. El último tercio de la cinta agrega el regreso del padre de Memo por el conflicto que se ha desatado al hacerse viral un video subido a la red con Memo cantando “Nobody knows I’m here”. En ese momento la película deja de ser íntima y explora otros escenarios, eso si sin vulnerar el espacio interior de su protagonista.

Esta cinta, debut del director Gaspar Antillo apoyado por un gran trabajo de productora de “Fabula”, es también la primera película chilena para Netflix. La figura de Jorge Garcia, recordado por interpretar a Hurley en la serie “Lost”, naturalmente se transforma en un gancho para esta producción que se estrena con altos niveles de audiencia y también con altas expectativas. Si bien no defrauda, el estilo de narración merece reparos, básicamente porque no explora en profundidad sus personajes. No obstante imágenes aéreas y tomas abiertas preciosas, carece de primeros planos que muestren un mayor compromiso emocional. De hecho se percibe la intención de visualizar sentimientos pero se mantienen atrapados en capas intermedias que no necesariamente se abren con facilidad. Queda así a nivel muy subjetivo el cuánto nos involucramos con la historia y también con la forma de ser de de Memo y Marta.

“Nadie sabe que estoy aquí” viene a ser una propuesta diferente, con un entorno marcado por una fotografía  amplia y hermosa de Sergio Armstrong y con poco texto explícito. Largas escenas sin diálogos hacen que el trabajo de los actores por comunicar su sentir sea aun más valorado aunque en ocasiones no logren totalmente el objetivo. Aun así la historia mantiene el interés. Con un ritmo pausado, lento, propio de la zona donde se desarrollan los hechos, la película se abre paso hacia un desenlace que no es conclusivo y cuyo énfasis está más en la reflexión, en lo que la historia nos deja y en la impresión que genera en nosotros lo que Memo ha vivido, sus temores, sus traumas, sus sueños e ilusiones.

Ficha técnica

Título original: Nadie sabe que estoy aquí
Año: 2020
Duración: 91 minutos
País: Chile
Productora: Distribuida por Netflix. Fabula
Género: Drama
Guion: Enrique Videla, Gaspar Antillo, Josefina Fernández
Música: Carlos Cabezas
Fotografía: Sergio Armstrong
Reparto: Jorge Garcia, Luis Gnecco, Millaray Lobos García, Nelson Brodt, Juan Falcón, Julio Fuentes, Alejandro Goic, María Paz Grandjean, Solange Lackington, Gastón Pauls, Eduardo Paxeco, Roberto Vander
Dirección: Gaspar Antillo

Bala Perdida

Disponible en Netflix.

“Balle perdue” es una película francesa escrita y dirigida por Guillaume Pierret. Narra la historia de Lino -Alban Lenoir-, un mecánico diestro en optimizar el rendimiento y resistencia de los autos. Detenido por un atraco frustrado, Charas -Ramzy Bedia-, el jefe de la policía antidrogas, lo recluta para poner sus habilidades al servicio del departamento. Lino tiene una segunda oportunidad, sin embargo todo se complica cuando Charas es asesinado. 

Este thriller tiene un relato condensado. Sus 92 minutos de duración son precisos para mostrar todo cuanto quiere ofrecer. Sin gran vuelo pero efectivo, centra sus recursos en la acción. No hay rodeos, ni tampoco demasiadas explicaciones. De alguna manera, vamos directo al grano y esto es una virtud para este tipo de películas. Ofrece entretención y cumple con ello. 

La cinta tampoco pretende explorar más allá en sus personajes. Del protagonista sabemos poco y nada. Ingenioso y habilidoso mecánico, trabaja con un amigo, quien a la primera de cambios huye y lo deja a su suerte. La cinta los junta de nuevo más adelante pero las condiciones han variado. Quentin -Rod Paradot- ahora trabaja para una banda de narcos sin sospechar que hay otros policías involucrados en la acción. Son momentos donde el relato es algo más confuso pero que suceden rápido para dejar solo incógnitas pasajeras. 

Los estereotipos abundan. El policía corrupto más todos quienes se cuadran tras él. Una jefatura algo distante de la realidad y que no logra tomar cartas en el asunto. Otra policía, Julia -Stéfi Celma-, leal a su jefe pero involucrada sentimentalmente con Lino, queda “fuera de juego” con los eventos y no logra descubrir lo que realmente sucede. Y otros varios actores secundarios que se pierden en la escena y que no gravitan en absoluto. 

¨Bala perdida” sin embargo funciona. Tiene acción, algo de intriga y un final que se empieza a vislumbrar desde la medianía del metraje. Eso no es malo, porque no anticipa nada. Al contrario, nos distrae con secuencias, persecuciones, enfrentamientos, peleas y un “corre que te pillo” que finalmente concluye. Pasan los 92 minutos muy velozmente, paradójicamente como la velocidad de los autos, y dejan buen gusto. Podemos remarcar que aun podemos obtener películas más que correctas en un género que, en ocasiones, deja mucho que desear. 

Ficha técnica 

Título original: Balle perdue 
Año: 2020 
Duración: 92 minutos 
País: Francia 
Productora: Distribuida por Netflix. Inoxy Films, Nolita TV, Versus Production 
Género: Acción. Thriller | Crimen 
Música: André Dziezuk 
Fotografía: Morgan S. Dalibert 
Reparto: Alban Lenoir, Ramzy Bedia, Nicolas Duvauchelle, Stefi Celma, Rod Paradot, Pascale Arbillot, Sebastien Lalanne, Patrick Médioni, Arthur Aspaturian 
Guion y Dirección: Guillaume Pierret

lunes, 22 de junio de 2020

La Red Avispa

Disponible en Netflix.

René González -Édgar Ramírez-, roba un avión, vuela bajo los radares y aterriza en una base militar en Miami. Huye de Cuba para iniciar una nueva vida en Estados Unidos y justifica su deserción porque en la isla escasea todo; la electricidad y la comida. Atrás queda su esposa Olga Salanueva -Penélope Cruz- y su hija Irma, lo que hace aun más difícil su radical decisión. Corren los años 90 y los cruces en balsa desde la isla a las costas de Florida están en pleno apogeo. René, recién llegado, se une a un grupo de exiliados cubanos y opositores de Castro denominado “Hermanos al rescate”, que es liderada por José Basulto -Leonardo Sbaraglia-, y que vuelan sobre el espacio aéreo cubano para ayudar a los balseros a completar su anhelado viaje. Este grupo también realiza operaciones militares para degradar la industria turística cubana y tiene más de alguna conexión con el contrabando de drogas y armas en centro américa. 

Dirigida por Olivier Assayas e inspirada en el libro “The Last Soldiers on the Cold War” de Fernando Morais, “Wasp Network” está basada en el caso denominado “Miami Five”, cinco oficiales de inteligencia cubanos destinados a observar e infiltrarse en los grupos terroristas “Alpha 66”, los “Comandos F4”, la “Fundación Nacional Cubano Americana” y “Hermanos al Rescate” formando una red de contraespionaje llamada “La Red Avispa” dirigida por Manuel Viramontez, también conocido como Gerardo Hernández que es interpretado por Gael García Bernal. 

El guion escrito por el mismo Olivier Assayas abarca muchos personajes. Por ejemplo, otro piloto cubano, Juan Pablo Roque -Wagner Moura-, escapa del régimen militar nadando aguas peligrosas, solicita asilo político en la Base Naval de Guantánamo y llega a Miami. La película lo muestra como una estrella, se establece en territorio norteamericano y se casa con Ana Margarita Martínez -Ana de Armas-. Poco después regresa a La Habana dejando clara su misión de infiltrado en asociaciones anticastristas como primer aviso que las cosas no son lo que parecen y que en realidad nuestro protagonista, René González, no es un “gusano” sino un verdadero héroe de la revolución. 

La cinta tiene una premisa interesante que lamentablemente se enreda por la forma sinuosa que adquiere el relato. Si bien la acción se centra en René y en Olga, la aparición y desaparición de otros personajes diluyen la tensión narrativa. Es allí donde se confunden los roles, de buenas a primeras entendemos poco lo que está pasando y solo algunas luces nos dan cuenta que en realidad “La Red Avispa” es una contra organización castrista. Al despejar incógnitas, la trama se hace más interesante, los hechos reales cobran protagonismo y las bombas C-4 detonadas en hoteles de La Habana en septiembre de 1997 marcan un giro radical en la historia. 

“La Red Avispa” tiene un elenco potente. Vemos a sus actores adoptar el acento cubano, como la española Penélope Cruz, el argentino Leonardo Sbaraglia y el venezolano Edgar Ramirez. Ellos se notan algo forzados en varias escenas aunque pasan la difícil prueba con altos y bajos. Gael García Bernal, quien entra a escena desde la mitad del relato, se ve bastante cómodo. Con él, la cinta adquiere otro tono e incluso otro ritmo, ya que se transforma en el contrapunto de los protagonistas que han sido un poco abandonados a su propia suerte. 

Son numerosos los cabos sueltos que deja la cinta. El director juega al menos a dos bandas -en contra y a favor del régimen cubano, apoyando y criticando a las agrupaciones anticastristas norteamericanas- sin tomar un partido definitivo por alguna de las partes. Por momentos un aspecto documental asoma en el relato pero se abandona rápidamente cuando las piezas no terminan de cuajar. Aquello genera más confusión en una película que se alarga y que al final no profundiza en ninguno de sus aspectos más importantes. Lo bueno, eso si, es que deja tarea para la casa. Nos insta a investigar un poco más sobre la historia de los “Miami Five”, con lo sucedido con estas redes de espionaje-contraespionaje en los albores del siglo 21 y la realidad actual de Cuba a más de 60 años de la revolución. 

Ficha técnica 

Título original: Wasp Network 
Año: 2019 
Duración: 123 minutos 
País: Francia 
Productora: Coproducción Francia-España-Bélgica-Brasil; CG Cinéma / RT Features / Nostromo Pictures / Scope Pictures 
Género: Thriller | Años 90. Espionaje 
Guion: Olivier Assayas 
Fotografía: Denis Lenoir 
Reparto: Penélope Cruz, Edgar Ramirez, Wagner Moura, Gael García Bernal, Ana de Armas, Leonardo Sbaraglia, Harlys Becerra, Julian Flynn, Gisela Chipe, Steve Howard, Michael Vitovich, Brannon Cross, Stephen W. Tenner, Johanna Sol, Eric Goode, Thomas Dubyna, Ruairi Rhodes, Julio Gabay, Adria Carey Perez 
Dirección: Olivier Assayas

martes, 16 de junio de 2020

5 Sangres

Disponible en Netflix.

Cuatro ex veteranos de guerra regresan a Vietnam. El presente es muy diferente a lo que dejaron atrás a principios de los años setenta. Ho Chi Minh City -Saigon- una ciudad moderna, luminosa y con gran presencia de la cultura occidental es el contrapunto de la selva donde pelearon la más cruda de sus batallas. Ellos eran cinco y se llamaban “5 sangres”. Pedieron a su referente, al jefe del escuadrón, al mejor soldado. Paul -Delroy Lindo-, Otis -Clarke Peters-, Eddie -Norm Lewis- y Melvin -Isiah Whitlock, Jr.-, vuelven entonces con dos objetivos claros: encontrar los restos de Norman -Chadwick Boseman-, para llevarlo de regreso a casa, y desenterrar un millonario tesoro destinado al pago del ejército vietnamita que dejaron oculto en el lugar. 

Spike Lee y Kevin Willmott firman un guion construido sobre una historia escrita por Danny Bilson, Paul De Meo y Matthew Billingsly. Los guiños son permanentes y el tono de comedia negra y sátira no abandona el metraje. Lee se sumerge en los traumas de la guerra, en la injusticia y principalmente en el racismo. Muchas imágenes de esos años entremezcladas con las del presente evocan el envío de afroamericanos a Vietnam destinados al sacrificio de la primera línea; en secuencias crudas lo revivimos y observamos las cuestionadas decisiones de la época. Todo es veloz. Parodia, lírica y otros géneros se cruzan en pantalla y por momentos nos desorientan, sin embargo la batuta del cineasta, con convicción, no pierde nunca de vista el objetivo final. La cinta es un homenaje a los abatidos en la guerra que pasa por un explícito recuerdo de “Apocalypse Now” de Francis Ford Coppola, un referente indispensable para Lee sobre Vietnam. Pero no solo recuerda a los soldados muertos. Cuando descubrimos uno a uno a los protagonistas vemos las profundas secuelas que sufren, aquello que les atormenta, sus conflictos internos y el pulso vital que aun les mantiene con vida. Es fuerte pues no solo vemos, sino que además lo llegamos a sentir gracias a planos cercanos, llenos de detalles y de emociones.

Concebida “a gran escala”, como el mismo director señala, esta búsqueda del hermano caído y de honrar su memoria se dificulta por la codicia que despierta en cada uno de ellos el tesoro redescubierto. Esta dualidad es peligrosa, atenta contra sus principios esenciales y hace que los ex combatientes pierdan fácilmente el horizonte de realidad y también la razón. Los mismos actores se representan de jóvenes, no hay trucos ni maquillajes, algo que llama la atención y produce confusión temporal aunque la pantalla se recoja en esos momentos. Solo cobra sentido posteriormente al conocer la visión del director quien lo explica por carencia de presupuesto y las condiciones del lugar. Lee agrega que le pareció interesante “transportar el físico de los viejos a sus yo juveniles, así el espectador observa a personajes que se contemplan a sí mismos”. 

La banda sonora proporcionada por Terence Blanchard es muy interesante. Colaborador de años con el cineasta, el compositor combina canciones, trozos musicales y una partitura escrita especialmente para la película. Destacan los temas de Marvin Gaye y por supuesto la famosa “Cabalgata de las valquirias”, en otro enlace con “Apocalypse…”. El oficio de Blanchard se explaya en variadas secuencias que por momentos parecieran no congeniar con la escena y que sin embargo cobran luego un valor particular. 

Las referencias políticas son marcadas especialmente cuando aparecen en pantalla los ex-presidentes Lyndon B. Johnson y Nixon. En contraposición observamos la enorme figura de Martin Luther King junto a intervenciones de Muhammad Ali y muchos otros. Nada es ajeno para el cineasta quien también endurece el tono contra Donal Trump -el detalle de la gorra de campaña que usa Paul es notable- sin esquivar ningún tema. “Da 5 Bloods” es controvertida y tal vez por ello se siente tan actual. Spike Lee, fiel a su lenguaje audaz, nos provoca, nos hace sentir, nos desafía y nos lleva a reflexionar. El cine es mayormente emoción y el director nos lo recuerda secuencia tras secuencia. La fotografía nos maravilla, la música nos sumerge y el relato, que se toma bastante tiempo para un pausado desarrollo narrativo, nos llega a fascinar al recorrerlo junto a los protagonistas. Es difícil ser solo espectadores de una cinta de esta naturaleza pues indudablemente logra que nos involucremos. Lee, con talento y maestría, sabe ubicar cada elemento para lograrlo y en “5 Sangres”, una vez más, lo consigue con creces. 

Ficha técnica 

Título original: Da 5 Bloods 
Año: 2020 
Duración: 154 minutos 
País: Estados Unidos 
Productora: 40 Acres & A Mule Filmworks. Distribuida por Netflix 
Género: Bélico. Drama | Guerra de Vietnam 
Guion: Spike Lee, Kevin Willmott (Historia: Danny Bilson, Paul De Meo, Matthew Billingsly) 
Música: Terence Blanchard 
Fotografía: Newton Thomas Sigel 
Reparto: Delroy Lindo, Clarke Peters, Norm Lewis, Isiah Whitlock Jr., Chadwick Boseman, Jonathan Majors, Jean Reno, Paul Walter Hauser, Veronica Ngo, Mélanie Thierry, Jasper Pääkkönen, Rick Shuster, Mav Kang, Alexander Winters, Devin Rumer, Casey Clark, Andrey Kasushkin 
Dirección: Spike Lee

miércoles, 10 de junio de 2020

La fiebre del ladrillo

Disponible en Netflix.

Escrita y dirigida por Cüneyt Kaya, narra la historia de Viktor -David Kross-, un joven que se muda a Berlín en busca de oportunidades y un futuro mejor. Cuando conoce a Gerry -Frederick Lau-, se propone explotar el negocio inmobiliario y transformarse en millonario. La vida de Viktor no ha sido fácil. La infancia y adolescencia con un padre cariñoso y preocupado pero lleno de deudas forja en el protagonista un especial espíritu de resiliencia al punto de confundir la realidad. “Sonríe y conquistarás el mundo” le dice su padre, y es lo que Viktor ha decidido poner en práctica.

La película posee un ritmo ágil y tiene mucha similitud con otros trabajos que conocemos. Algo del aroma de “Atrápame si puedes” y una conexión mayor con la trama de “El lobo de Wall Street” es lo que el metraje se propone desarrollar. El texto se interna en los negocios turbios, en la corrupción y en las estafas; específicamente en cómo estos socios con la ayuda de una joven ejecutiva bancaria, Nicole -Janina Uhse-, van tejiendo una red implacable que avanza sin consideraciones legales, morales ni éticas con el solo objetivo de ganar dinero.

“La fiebre del ladrillo” -“Betonrausch” su original y “Rising High” en inglés”- juega siempre con un doble estándar, no solo en la forma de actuar de Viktor sino también con el tono con el que narra la historia. Hay tanto de drama como de comedia, el relato se nutre de ello y lo desarrolla a través de un “racconto” conducido por el propio Viktor.

El guion tiene varios cabos sueltos. No desarrolla demasiado la forma en que se producen los fraudes, especialmente los que dicen relación con los préstamos de dinero y las nuevas inversiones del negocio. Destaca a las víctimas porque desde un punto de vista el propio Viktor es una de ellas, Así la historia esboza a quienes quedan en el camino porque el éxito de Viktor es también su fracaso. Su matrimonio con Nicole es el día más feliz de su vida y también el comienzo del fin.

La conciencia de que el éxito no se puede comprar y que las estafas tarde o temprano se descubren -o se desmoronan por los impuestos- es lo que Viktor entiende cuando ya es demasiado tarde. En ese momento debe emplear al máximo su resiliencia y resignificar su vida. No está claro que lo pueda hacer y tampoco la historia profundiza en ello. La rueda gira y sigue girando. Tal vez la reinvención es necesaria para comenzar un nuevo ciclo. No lo sabemos, pero conocemos la sonrisa de Viktor y entendemos que con ella está decidido a conquistar el mundo.

Ficha técnica

Título original: Betonrausch
Año: 2020
Duración: 94 minutos
País: Alemania
Productora: Distribuida por Netflix
Género: Comedia | Bolsa & Negocios
Música: Christopher Bremus
Fotografía: Sebastian Bäumler
Reparto: David Kross, Emily Goss, Frederick Lau, Dejan Bucin, Janina Uhse, Jerry Kwarteng, Uwe Preuss, Silvina Buchbauer, Heike Hanold-Lynch, Alexander Yassin, Jimmy Gutzeit, Enrico Lo Verso,  David Haack, Sophia Thomalla, Anne Schäfer
Guion y Dirección: Cüneyt Kaya