Es difícil sustraerse a un inicio premonitoriamente desgarrador. Desde los primeros compases, la música de Alberto Iglesias entra en profundidad. La nota principal, bordeada por sus notas contiguas, anuncia lo que viene: un solemne modo menor que asemeja una sentida marcha fúnebre.
Basada en la novela “¿Cuál es tu tormento?”, de la escritora neoyorquina Sigrid Nunez, el cineasta Pedro Almodovar se aventura con su primera película rodada exclusivamente en inglés. “La habitación de al lado”, como el director ha llamado a esta adaptación de su autoría, contiene mucho más que el título original que le da vida. De hecho, Nunez parte su obra a partir de una frase de la filósofa francesa Simone Weil, que se incluye como epígrafe: “La plenitud del amor al prójimo estriba, simplemente, en preguntar al prójimo: ¿Cuál es tu tormento?”
Pues bien, Almodóvar toma eso como punto de partida de un viaje lleno de humanidad, comprensión y compasión frente a una persona que va a morir o, mejor dicho, ha decidido morir, ante un presente y un futuro de dolor irremediable. Las ráfagas de amistad, recuerdos, afectos, culpa, perdón, empatía y amor, no se dejan esperar; emergen como brisa otoñal que promete conducirnos hacia el invierno de la vida.
Ingrid -Julianne Moore- y Martha -Tilda Swinton-, muy amigas en su juventud, siguieron caminos diferentes: la primera, el de una exitosa novelista; la segunda, como una destacada corresponsal de guerra. A pesar de compartir la escritura como principal talento, no se van a reencontrar hasta que Ingrid, en el lanzamiento de su última novela, se entera por casualidad de que Martha está enferma de cáncer y que su situación es bastante delicada.
La cinta avanza raudamente hacia esa primera visita, el inicio de una historia que rellena sus capas intermedias con recuerdos que Martha comparte con Ingrid, y que explican su actual situación de vida. Su hija distante, su tristeza por no haber sido una madre más cercana y presente, sus aventuras de juventud, sus trabajos en terreno, y su actual enfermedad, se va cruzando con los oídos atentos de Ingrid, quien no solo la escucha sino que además, la acoge con calidez y genuino cariño.
Almodóvar muestra sus cartas desde un comienzo. Colores fuertes y vivos, contrastan con otros más opacos y apagados para configurar escenarios que reflejan no solo los estados de ánimo, sino también resumir personalidades. En pocos minutos tenemos varias situaciones, intercaladas pero completas, que nos revelan el escenario en el que el director quiere que estemos antes de iniciar el desarrollo temático, propiamente tal.
Un diálogo profundo en un hermoso jardín, con un acercamiento lento de la cámara y un plano que se va sumergiendo, ofrece, a mi modo de ver, el cierre de la introducción de esta pieza. Brillante en la forma, y sólido en el fondo, en poco más de 30 minutos Almodóvar ya nos tiene capturados para iniciar la construcción de lo que será literalmente una escapada a las afueras de la ciudad, pero que sabemos, no terminará allí.
La parte central de la película constituye su esencia, la sustancia que formará la raíz principal de lo que veremos en la resolución. Las largas conversaciones entre ambas mujeres, la compañía mutua y también la necesidad de sus propios espacios personales, van creando las condiciones necesarias que el climax necesita.
El tercio final es la espera. La incapacidad de Martha para hacer algunas actividades que la realicen, como la lectura, la escritura, o solo escuchar música, se hace manifiesta. Emerge el desinterés, y la agonía se hace cada vez más presente. Cobra importancia el papel interpretado por John Turturro, un ex amante de ambas, y ambientalista acérrimo. “El mundo agoniza si no hacemos nada contra el cambio climático”, le dice a Ingrid. No hay vuelta atrás. La comparación con lo que está viviendo Martha es evidente. Si no se actúa pronto, la desgracia está a la vuelta de la esquina.
“La habitación de al lado” es una película sobre el dolor y la muerte. ¿Dónde queda, entonces, el amor y la esperanza? Puede no resultar fácil visualizarlo, pero se encuentra en todo momento, en una capa persistente que está en el epígrafe del libro y que vuelvo a transcribir acá: “La plenitud del amor al prójimo estriba, simplemente, en preguntar al prójimo: ¿Cuál es tu tormento?” Tal vez no haya amor más grande que reconocer al prójimo en su sufrimiento más profundo, sin juzgarlo y sin querer cambiarlo. Quizá sea lo más difícil pero es algo que realmente vale la pena. Ponerse en el lugar del otro es justamente acoger y comprender genuinamente, dejando de lado nuestros propios temores y dudas. Hacer nuestros esos dolores es quitar la carga de quien los sufre. ¿Acaso hay algo más humano -y también divino- que eso?
Ficha técnica
Título original: La habitación de al lado
Año: 2024
Duración: 106 minutos
País: España
Compañías: El Deseo, Movistar Plus+. Distribuidora: Warner Bros. España, Sony Pictures Classics
Género: Drama | Amistad. Literatura. Enfermedad
Guion: Pedro Almodóvar. Novela: Sigrid Nunez
Música: Alberto Iglesias
Fotografía: Eduard Grau
Reparto: Tilda Swinton, Julianne Moore, John Turturro, Alessandro Nivola
Dirección: Pedro Almodóvar
sábado, 7 de diciembre de 2024
jueves, 5 de diciembre de 2024
Asesino Serial
Atmosférica. Blanco y negro, luego color. Sobre los créditos iniciales una mujer corre y corre. Nos pone en alerta. El color rojo es persistente. La canción también. A medida que se va acercando comprendemos de qué se trata. Es una persecución implacable. En auto, a pié. Ella corre por su vida.
Interesante y novedoso el inicio de este thriller escrito y dirigido por J.T. Mollner. Y lo que sigue se torna aún más audaz, porque se nos avisa que la historia tiene seis capítulos y todo comienza en el tercero: la dama, perseguida por el demonio, pide ayuda.
Ya la forma descoloca. No es lineal. Pero eso no es todo. Le siguen, en este orden, el número 5, el 1, el 4, el 2 y el 6. No hay parámetros. Cada una de estas unidades contiene un título particular y su propia historia. ¿Basta para comprender? En principio sí, pero no hay que saber nada, o lo menos posible, para poder descubrir la propuesta, porque la sinopsis de esta cinta es tan escueta como puede ser esta sola línea de texto: “una joven tiene una aventura de una noche con un asesino en serie, comenzando una persecución de pesadilla”
Mollner se preocupa de controlar todo, y para ello la banda sonora es clave. Hablamos de música concreta y también aleatoria a cargo de Craig Deleon, algo muy poco común en películas de este estilo, pero que agrega valor a los detalles estéticos que se ofrecen en cada rincón de esta filmación. Qué decir del “Nocturno Op. 9 No. 1 en Si bemol menor”, de F. Chopin. Un detalle delicioso usado para unir los capítulos. Notable.
Las rosas, el jardín frondoso, los cuadros y los decorados interiores son una muestra de unidad. No distraen. Al contrario, aportan. Porque las primeras secuencias no tienen ningún diálogo. Debemos centrarnos en la escena, en las persecución, en el resultado, porque ofrece solo una perspectiva. Luego sabremos que hay más de una, pero ya será tarde. Lo que creíamos, ya no existe. Las piezas adoptan otras posiciones. El puzzle se desordena mucho más que el mencionado desorden -ordenado- de los capítulos.
Diferente, sin duda, e inesperada, emocionalmente hablando, “Strange Darling” contiene una vertiente de impulsos que se potencian con las actuaciones “eléctricas” de Willa Fitzgerald y Kyle Gallner. Lo que parece no es, y aunque el capítulo 1 es quizá el más flojo en términos de narrativa, entrega las pistas necesarias para poder entender la globalidad de un metraje tan desenfrenado como constreñido.
Duración perfecta para una grata sorpresa que refresca el género -o mejor dicho varios géneros-; una apuesta firme que se siente innovadora dentro de una temática sobre la que se ha generado bastante material en el último tiempo. Pero acá no importa, porque es solo la excusa para plantar una idea original y desarrollarla libre de ataduras convencionales y límites planos. Un buen ejemplo de cine independiente que no sigue las estructuras habituales. A veces no funciona, pero esta vez sí que da buen resultado. ¡Bravo!
Ficha técnica
Título original: Strange Darling
Año: 2024
Duración: 96 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Miramax, No Remake Pictures, Spooky Pictures
Género: Thriller. Terror | Asesinos en serie. Cine independiente USA
Guion: J.T. Mollner
Música: Craig Deleon
Fotografía: Giovanni Ribisi
Reparto: Willa Fitzgerald, Kyle Gallner, Barbara Hershey, and Ed Begley Jr.
Dirección: J.T. Mollner
Interesante y novedoso el inicio de este thriller escrito y dirigido por J.T. Mollner. Y lo que sigue se torna aún más audaz, porque se nos avisa que la historia tiene seis capítulos y todo comienza en el tercero: la dama, perseguida por el demonio, pide ayuda.
Ya la forma descoloca. No es lineal. Pero eso no es todo. Le siguen, en este orden, el número 5, el 1, el 4, el 2 y el 6. No hay parámetros. Cada una de estas unidades contiene un título particular y su propia historia. ¿Basta para comprender? En principio sí, pero no hay que saber nada, o lo menos posible, para poder descubrir la propuesta, porque la sinopsis de esta cinta es tan escueta como puede ser esta sola línea de texto: “una joven tiene una aventura de una noche con un asesino en serie, comenzando una persecución de pesadilla”
Mollner se preocupa de controlar todo, y para ello la banda sonora es clave. Hablamos de música concreta y también aleatoria a cargo de Craig Deleon, algo muy poco común en películas de este estilo, pero que agrega valor a los detalles estéticos que se ofrecen en cada rincón de esta filmación. Qué decir del “Nocturno Op. 9 No. 1 en Si bemol menor”, de F. Chopin. Un detalle delicioso usado para unir los capítulos. Notable.
Las rosas, el jardín frondoso, los cuadros y los decorados interiores son una muestra de unidad. No distraen. Al contrario, aportan. Porque las primeras secuencias no tienen ningún diálogo. Debemos centrarnos en la escena, en las persecución, en el resultado, porque ofrece solo una perspectiva. Luego sabremos que hay más de una, pero ya será tarde. Lo que creíamos, ya no existe. Las piezas adoptan otras posiciones. El puzzle se desordena mucho más que el mencionado desorden -ordenado- de los capítulos.
Diferente, sin duda, e inesperada, emocionalmente hablando, “Strange Darling” contiene una vertiente de impulsos que se potencian con las actuaciones “eléctricas” de Willa Fitzgerald y Kyle Gallner. Lo que parece no es, y aunque el capítulo 1 es quizá el más flojo en términos de narrativa, entrega las pistas necesarias para poder entender la globalidad de un metraje tan desenfrenado como constreñido.
Duración perfecta para una grata sorpresa que refresca el género -o mejor dicho varios géneros-; una apuesta firme que se siente innovadora dentro de una temática sobre la que se ha generado bastante material en el último tiempo. Pero acá no importa, porque es solo la excusa para plantar una idea original y desarrollarla libre de ataduras convencionales y límites planos. Un buen ejemplo de cine independiente que no sigue las estructuras habituales. A veces no funciona, pero esta vez sí que da buen resultado. ¡Bravo!
Ficha técnica
Título original: Strange Darling
Año: 2024
Duración: 96 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Miramax, No Remake Pictures, Spooky Pictures
Género: Thriller. Terror | Asesinos en serie. Cine independiente USA
Guion: J.T. Mollner
Música: Craig Deleon
Fotografía: Giovanni Ribisi
Reparto: Willa Fitzgerald, Kyle Gallner, Barbara Hershey, and Ed Begley Jr.
Dirección: J.T. Mollner
miércoles, 4 de diciembre de 2024
Hereje
Hugh Grant se luce en esta película escrita y dirigida por Scott Beck y Bryan Woods. Con más intriga que terror, “Heretic”, se mueve en un escenario acotado que se acerca más al de una obra de teatro que al de una cinta de mayor desarrollo. Cuando dos misioneras de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, las hermanas Barnes y Paxton -Sophie Thatcher y Chloe East, respectivamente-, visitan la casa de Mr. Reed -Grant-, ubicada al interior de una pequeña comunidad en el estado de Utah, no imaginan de lo que serán testigos durante una larga noche que tiene una espesa tormenta de nieve como telón de fondo.
La película destaca desde sus minutos iniciales gracias a una construcción cuidadosa del entorno y por una banda sonora que nos hace suponer, de antemano, que las apariencias engañan y que los hechos que vendrán irán de mal en peor con el correr de los minutos.
Dividido en capítulos, una decisión inteligente de los directores, el desarrollo de la cinta se configura en varios capítulos. El primero es calmo, un verdadero debate intelectual que sitúa a Mr. Reed como un instructor, y a las dos jóvenes como aprendices, con evidentes carencias para defender o rebatir lo que conocen sobre su iglesia y la religión en general. Convincente, Reed las lleva a través de un viaje, y se aprovecha de la inocencia de ambas para “embolinarles la perdiz” y hacerles dudar de cada paso que dan.
El ecuador de la cinta muta hacia la acción, aunque siempre medida y cautelosa, pero que involucra movimientos internos dentro de una casa que es una recreación a gran escala de múltiples laberintos. De hecho, observamos más de una vez la maqueta a escala del lugar, y resulta interesante ver cómo se producen allí simulaciones de los movimientos interiores. Pero volvamos a la trama, porque en su tercio final, el filme despliega su esencia. Intenta pasar del suspenso al terror, preparando una resolución que espera atar cabos y unir los hechos.
“Hereje” no se plantea como un debate religioso pero se acerca bastante. El carisma de Hugh Grant permite que su discurso parezca verídico, al remover fácilmente las convicciones de las dos muchachas, cuya formación en la fe deja un poco que desear. Pero este no es el punto principal, porque lo que subyace es la confianza y rapidez con la que un sujeto desconocido puede capturar no solo la atención sino también la voluntad de dos personas frágiles, llenas de dudas, y que buscan un ideal que tal vez solo está presente en libros y manuales.
Luego de 110 minutos, con altos y bajos y una buena dosis de misterio, “Heretic” remata mejor que el promedio de las cintas de su tipo. Mérito indiscutido de Scott Beck y Bryan Woods, pero principalmente de Hugh Grant, quien nunca pierde el norte y personifica sólidamente a quien podría ser un gran maestro o un psicópata empedernido.
Ficha técnica
Título original: Heretic
Año: 2024
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Beck Woods, Catchlight Studios, Shiny Penny Productions. Distribuidora: A24
Género: Terror. Intriga | Escenario único
Guion: Scott Beck, Bryan Woods
Música: Chris Bacon
Fotografía: Chung Chung-hoon
Reparto: Hugh Grant, Sophie Thatcher, Chloe East
Dirección: Scott Beck, Bryan Woods
La película destaca desde sus minutos iniciales gracias a una construcción cuidadosa del entorno y por una banda sonora que nos hace suponer, de antemano, que las apariencias engañan y que los hechos que vendrán irán de mal en peor con el correr de los minutos.
Dividido en capítulos, una decisión inteligente de los directores, el desarrollo de la cinta se configura en varios capítulos. El primero es calmo, un verdadero debate intelectual que sitúa a Mr. Reed como un instructor, y a las dos jóvenes como aprendices, con evidentes carencias para defender o rebatir lo que conocen sobre su iglesia y la religión en general. Convincente, Reed las lleva a través de un viaje, y se aprovecha de la inocencia de ambas para “embolinarles la perdiz” y hacerles dudar de cada paso que dan.
El ecuador de la cinta muta hacia la acción, aunque siempre medida y cautelosa, pero que involucra movimientos internos dentro de una casa que es una recreación a gran escala de múltiples laberintos. De hecho, observamos más de una vez la maqueta a escala del lugar, y resulta interesante ver cómo se producen allí simulaciones de los movimientos interiores. Pero volvamos a la trama, porque en su tercio final, el filme despliega su esencia. Intenta pasar del suspenso al terror, preparando una resolución que espera atar cabos y unir los hechos.
“Hereje” no se plantea como un debate religioso pero se acerca bastante. El carisma de Hugh Grant permite que su discurso parezca verídico, al remover fácilmente las convicciones de las dos muchachas, cuya formación en la fe deja un poco que desear. Pero este no es el punto principal, porque lo que subyace es la confianza y rapidez con la que un sujeto desconocido puede capturar no solo la atención sino también la voluntad de dos personas frágiles, llenas de dudas, y que buscan un ideal que tal vez solo está presente en libros y manuales.
Luego de 110 minutos, con altos y bajos y una buena dosis de misterio, “Heretic” remata mejor que el promedio de las cintas de su tipo. Mérito indiscutido de Scott Beck y Bryan Woods, pero principalmente de Hugh Grant, quien nunca pierde el norte y personifica sólidamente a quien podría ser un gran maestro o un psicópata empedernido.
Ficha técnica
Título original: Heretic
Año: 2024
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Beck Woods, Catchlight Studios, Shiny Penny Productions. Distribuidora: A24
Género: Terror. Intriga | Escenario único
Guion: Scott Beck, Bryan Woods
Música: Chris Bacon
Fotografía: Chung Chung-hoon
Reparto: Hugh Grant, Sophie Thatcher, Chloe East
Dirección: Scott Beck, Bryan Woods
lunes, 2 de diciembre de 2024
El tiempo que tenemos
Almut y Tobias. Florence Pugh y Andrew Garfield dan vida a estos dos jóvenes cuyo amor traspasa la pantalla. Y no se trata de cualquier amor. Es uno que se va construyendo con el paso del tiempo, que se va forjando ante la adversidad, y cuya fuerza radica en la resiliencia que emerge de los acontecimientos que enfrentan a lo largo de una década.
La cronología es muy clara pero no en un comienzo. El director John Crowley dirige un guion de Nick Payne que utiliza una línea de tiempo desordenada como recurso narrativo, con saltos temporales que, si no estamos atentos, podrían confundirnos y enredar ligeramente la secuencia de los hechos. Esta es, a mi juicio, una decisión acertada, pues si la historia fuera lineal, es posible que sin el efecto sorpresa la cinta hubiera perdido gran porcentaje de su encanto.
La trama, simplificando al máximo, presenta a dos jóvenes que se encuentran casualmente. Está bien, las casualidades no existen, pero en este caso parece que definitivamente sí, porque ambos son “acontecidos”, porque ambos son de esas personas a las que les sucede todo tipo de cosas y llaman permanentemente la puerta del destino. Creo que no vale la pena adelantar mucha más información, porque justamente la magia consiste en descubrirla a medida que los minutos avanzan. Dejarse llevar, enlazar hechos, suponer, equivocarse, y finalmente armar un puzzle, en apariencia complejo, que se revela hacia el final en todo su esplendor.
Los protagonistas de la historia hacen un muy buen trabajo. Existe buena química, pero hay algo más: son creíbles en sus interpretaciones. Garfield está siempre con un nudo en la garganta, en un trance intermedio entre su interior y su exterior. Por otra parte, Florence Pugh convence, no solo por sus cambios físicos, sino por una inesperada evolución en todos los sentidos.
Hay pistas claras si estamos alertas. Y, por cierto, hay otras más escondidas que se revelan a posteriori para completar así el relato. No me refiero a lo evidente, sino a aquello que se encuentra un par de niveles más profundos, radicado en la historia íntima de la pareja. El dolor, la esperanza y la resignación pugnan por ser los ejes principales, sin embargo se eleva con fuerza el valor de la familia, tanto el amor de pareja como el filial, para completar un círculo virtuoso que entrega vitalidad a un futuro incierto.
El título original, “We Live in Time”, es mejor que el que recibe en español. Al llamarla “El tiempo que tenemos”, sin querer, o bien queriendo, entrega demasiada información sobre lo que veremos en un poco menos de dos horas. Puede parecer exagerado lo que digo, sí, pero es indudable que uno va con ciertos prejuicios a ver una película que más o menos sabe por dónde va, y que desarrollará una temática tan profunda como es la enfermedad y la muerte.
Si bien no estamos ante una cinta inolvidable, puedo decir que esta película supera con creces la media del género romántico habitual. Y quiero destacar dos razones para esta afirmación: la primera, por supuesto, la pareja protagónica junto a la natural figura de la pequeña Grace Delaney; y segundo, el abordar una temática actual y acuciante respecto a una enfermedad como el cáncer, su tratamiento (o no tratamiento), y lo que significa la calidad de vida producto de las decisiones que se tomen. El guion no se inclina ni toma partido por ninguna opción. Expone un camino, sí, pero plantea muchas más interrogantes, que, bien abordadas, podrían ofrecer herramientas útiles para enfrentar este tipo de situaciones.
Ficha técnica
Título original: We Live in Time
Año: 2024
Duración: 107 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Coproducción Reino Unido-Francia; Film4 Productions, Studiocanal, SunnyMarch, Film Four, Shoebox Films, Canal+. Distribuidora: A24
Género: Romance. Drama | Drama romántico. Enfermedad
Guion: Nick Payne
Música: Bryce Dessner
Fotografía: Stuart Bentley
Reparto: Andrew Garfield, Florence Pugh, Grace Delaney, Lee Braithwaite, Aoife Hinds, Adam James
Dirección: John Crowley
La cronología es muy clara pero no en un comienzo. El director John Crowley dirige un guion de Nick Payne que utiliza una línea de tiempo desordenada como recurso narrativo, con saltos temporales que, si no estamos atentos, podrían confundirnos y enredar ligeramente la secuencia de los hechos. Esta es, a mi juicio, una decisión acertada, pues si la historia fuera lineal, es posible que sin el efecto sorpresa la cinta hubiera perdido gran porcentaje de su encanto.
La trama, simplificando al máximo, presenta a dos jóvenes que se encuentran casualmente. Está bien, las casualidades no existen, pero en este caso parece que definitivamente sí, porque ambos son “acontecidos”, porque ambos son de esas personas a las que les sucede todo tipo de cosas y llaman permanentemente la puerta del destino. Creo que no vale la pena adelantar mucha más información, porque justamente la magia consiste en descubrirla a medida que los minutos avanzan. Dejarse llevar, enlazar hechos, suponer, equivocarse, y finalmente armar un puzzle, en apariencia complejo, que se revela hacia el final en todo su esplendor.
Los protagonistas de la historia hacen un muy buen trabajo. Existe buena química, pero hay algo más: son creíbles en sus interpretaciones. Garfield está siempre con un nudo en la garganta, en un trance intermedio entre su interior y su exterior. Por otra parte, Florence Pugh convence, no solo por sus cambios físicos, sino por una inesperada evolución en todos los sentidos.
Hay pistas claras si estamos alertas. Y, por cierto, hay otras más escondidas que se revelan a posteriori para completar así el relato. No me refiero a lo evidente, sino a aquello que se encuentra un par de niveles más profundos, radicado en la historia íntima de la pareja. El dolor, la esperanza y la resignación pugnan por ser los ejes principales, sin embargo se eleva con fuerza el valor de la familia, tanto el amor de pareja como el filial, para completar un círculo virtuoso que entrega vitalidad a un futuro incierto.
El título original, “We Live in Time”, es mejor que el que recibe en español. Al llamarla “El tiempo que tenemos”, sin querer, o bien queriendo, entrega demasiada información sobre lo que veremos en un poco menos de dos horas. Puede parecer exagerado lo que digo, sí, pero es indudable que uno va con ciertos prejuicios a ver una película que más o menos sabe por dónde va, y que desarrollará una temática tan profunda como es la enfermedad y la muerte.
Si bien no estamos ante una cinta inolvidable, puedo decir que esta película supera con creces la media del género romántico habitual. Y quiero destacar dos razones para esta afirmación: la primera, por supuesto, la pareja protagónica junto a la natural figura de la pequeña Grace Delaney; y segundo, el abordar una temática actual y acuciante respecto a una enfermedad como el cáncer, su tratamiento (o no tratamiento), y lo que significa la calidad de vida producto de las decisiones que se tomen. El guion no se inclina ni toma partido por ninguna opción. Expone un camino, sí, pero plantea muchas más interrogantes, que, bien abordadas, podrían ofrecer herramientas útiles para enfrentar este tipo de situaciones.
Ficha técnica
Título original: We Live in Time
Año: 2024
Duración: 107 minutos
País: Reino Unido
Compañías: Coproducción Reino Unido-Francia; Film4 Productions, Studiocanal, SunnyMarch, Film Four, Shoebox Films, Canal+. Distribuidora: A24
Género: Romance. Drama | Drama romántico. Enfermedad
Guion: Nick Payne
Música: Bryce Dessner
Fotografía: Stuart Bentley
Reparto: Andrew Garfield, Florence Pugh, Grace Delaney, Lee Braithwaite, Aoife Hinds, Adam James
Dirección: John Crowley
viernes, 29 de noviembre de 2024
Moana 2
Han pasado tres años desde los eventos de la primera película y Moana parece estar más feliz que nunca al lado de su familia y de su gente, aunque persiste en ella una inquietud que no la deja tranquila. Moana quiere ir más allá y explorar. Intuye que hay un mundo desconocido que la espera y que es vital para el desafío de liderar a su comunidad.
Cuando se hacen presentes los antepasados, su llamado es clave. ¿La misión? Romper el maleficio del dios Nalo y conectar a la gente del océano a través de la isla oculta de Motufetu. El camino no es sencillo. Debe armarse de valor, formar su propio equipo y embarcarse hacia los lejanos mares de Oceanía. Pero no está sola. En esta aventura la acompañan sus inseparables amigos y, por supuesto, el semidios Maui, con quienes deberá enfrentar a viejos y nuevos enemigos, incluidos los Kakamoras y la diosa del inframundo Matangi.
Visualmente, esta segunda película de Disney resulta tan deslumbrante como la primera. Desde un comienzo existe preocupación máxima por infinitos detalles. Como muestra un botón: la composición del pelo de Moana y la forma ondulante cómo este se mueve. La música es arrebatadora. Colabora enormemente para marcar los caracteres de personajes que transitan por animaciones veloces que, en general, casi no dan tregua. ¡Qué decir del colorido! Exuberante, con una paleta vibrante que queda impresa en la retina, con verdes y azules intensos combinados con colores pasteles que brillan también dentro de un conjunto estético perfectamente organizado.
La trama aborda temáticas profundas de manera sencilla y lúdica. Destaca la presencia de los ancestros, estos valorados antepasados que sirven de guía y de compañía, y respetados debido a su conexión con la historia. Asimismo, el sentido de comunidad está presente siempre, al igual que el valor de la familia como vínculo fundamental, bellamente retratado en su relación con Simea, su pequeña hermanita. La diversidad es otro mensaje importante de la cinta, reflejado en las cualidades únicas de cada personaje, como también por lo que representan algunos otros secundarios que por momentos se roban la película.
En “Moana 2” la entretención está garantizada. Esta esperada segunda parte, llena de aventuras continuas y mucho humor, resulta graciosa, amable y tremendamente positiva. La forma de presentar la naturaleza y sus diversas criaturas es muy atractiva, y la relación que se da entre todos, a todo nivel, abre una ventana de esperanza para el mundo actual. Es cierto que es una película destinada a un público infantil; sin embargo es mucho más transversal de lo que parece. Los que somos niños de corazón también podemos disfrutar de esta fábula animada, pues abriga mensajes que pueden quedar resonando fuertemente, y que son ideales para conversar con los más pequeños después de verla.
“¿Quién dijo que todo está perdido?”, preguntaba Fito Páez en su canción. Moana nos enseña con su carácter, decisión y entrega, que hay mucho por hacer y que efectivamente no está todo perdido cuando se persigue honestamente el bien común. “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, responde Fito, y Moana lo hace realidad con una generosidad a toda prueba, y literalmente, contra viento y marea.
Ficha técnica
Título original: Moana 2
Año: 2024
Duración: 99 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Walt Disney Animation Studios. Distribuidora: Walt Disney Pictures
Género: Animación. Aventuras. Fantástico | Secuela
Guion: Jared Bush, Dana Ledoux Miller. Historia: Jared Bush, Dana Ledoux Miller, Rebekah F. Smith
Música: Opetaia Foa'i, Mark Mancina, Abigail Barlow, Emily Bear
Fotografía: Animación
Reparto: Auliʻi Cravalho, Dwayne Johnson, Temuera Morrison, Nicole Scherzinger, Rachel House y Alan Tudyk
Dirección: David G. Derrick Jr., Jason Hand, Dana Ledoux Miller
Cuando se hacen presentes los antepasados, su llamado es clave. ¿La misión? Romper el maleficio del dios Nalo y conectar a la gente del océano a través de la isla oculta de Motufetu. El camino no es sencillo. Debe armarse de valor, formar su propio equipo y embarcarse hacia los lejanos mares de Oceanía. Pero no está sola. En esta aventura la acompañan sus inseparables amigos y, por supuesto, el semidios Maui, con quienes deberá enfrentar a viejos y nuevos enemigos, incluidos los Kakamoras y la diosa del inframundo Matangi.
Visualmente, esta segunda película de Disney resulta tan deslumbrante como la primera. Desde un comienzo existe preocupación máxima por infinitos detalles. Como muestra un botón: la composición del pelo de Moana y la forma ondulante cómo este se mueve. La música es arrebatadora. Colabora enormemente para marcar los caracteres de personajes que transitan por animaciones veloces que, en general, casi no dan tregua. ¡Qué decir del colorido! Exuberante, con una paleta vibrante que queda impresa en la retina, con verdes y azules intensos combinados con colores pasteles que brillan también dentro de un conjunto estético perfectamente organizado.
La trama aborda temáticas profundas de manera sencilla y lúdica. Destaca la presencia de los ancestros, estos valorados antepasados que sirven de guía y de compañía, y respetados debido a su conexión con la historia. Asimismo, el sentido de comunidad está presente siempre, al igual que el valor de la familia como vínculo fundamental, bellamente retratado en su relación con Simea, su pequeña hermanita. La diversidad es otro mensaje importante de la cinta, reflejado en las cualidades únicas de cada personaje, como también por lo que representan algunos otros secundarios que por momentos se roban la película.
En “Moana 2” la entretención está garantizada. Esta esperada segunda parte, llena de aventuras continuas y mucho humor, resulta graciosa, amable y tremendamente positiva. La forma de presentar la naturaleza y sus diversas criaturas es muy atractiva, y la relación que se da entre todos, a todo nivel, abre una ventana de esperanza para el mundo actual. Es cierto que es una película destinada a un público infantil; sin embargo es mucho más transversal de lo que parece. Los que somos niños de corazón también podemos disfrutar de esta fábula animada, pues abriga mensajes que pueden quedar resonando fuertemente, y que son ideales para conversar con los más pequeños después de verla.
“¿Quién dijo que todo está perdido?”, preguntaba Fito Páez en su canción. Moana nos enseña con su carácter, decisión y entrega, que hay mucho por hacer y que efectivamente no está todo perdido cuando se persigue honestamente el bien común. “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, responde Fito, y Moana lo hace realidad con una generosidad a toda prueba, y literalmente, contra viento y marea.
Ficha técnica
Título original: Moana 2
Año: 2024
Duración: 99 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Walt Disney Animation Studios. Distribuidora: Walt Disney Pictures
Género: Animación. Aventuras. Fantástico | Secuela
Guion: Jared Bush, Dana Ledoux Miller. Historia: Jared Bush, Dana Ledoux Miller, Rebekah F. Smith
Música: Opetaia Foa'i, Mark Mancina, Abigail Barlow, Emily Bear
Fotografía: Animación
Reparto: Auliʻi Cravalho, Dwayne Johnson, Temuera Morrison, Nicole Scherzinger, Rachel House y Alan Tudyk
Dirección: David G. Derrick Jr., Jason Hand, Dana Ledoux Miller
miércoles, 27 de noviembre de 2024
Los Hiperbóreos
Sinopsis: La actriz y psicóloga Antonia Giesen decide filmar un guión revelado por una voz dentro de la mente de uno de sus pacientes. Buscando la colaboración del dúo de cineastas León & Cociña, elaboran un cruce de teatro, ciencia ficción, animación y biopic fabulado, poblado de mundos paralelos y perseguido por la sombra de un escritor nazi chileno, Miguel Serrano, como figura demoníaca.
Esta película lleva el sello de los directores Joaquín Cociña y Cristóbal León. Y tal vez eso es bastante más que un sello, porque estamos ante un estilo particular que mezcla varios géneros y se propone innovar en cada uno de ellos. Si vamos por parte, el argumento es bastante claro, hasta clásico podríamos decir, cuando reconstruye los pasos del mencionado escritor chileno. Pero esa es solo una línea, porque varias más se entrelazan a partir de la historia central presentada por la actriz principal en su faceta de psicóloga profesional, cuyas vertientes se funden con el protagonismo de los mismos directores.
En este trabajo prima la forma por sobre el fondo, al menos en mi percepción, y esta opción distrae y tiende a desenfocar, nublando el verdadero hilo conductor del relato. No resulta fácil comprender las secuencias, sobre todo porque constantemente se está moviendo el eje central. Pasamos de una arista a otra sin cerrar completamente, mientras se abren nuevas puertas hacia satélites que empiezan a brillar poco a poco.
Uno de los aspectos más interesantes es el montaje que propone esta obra audiovisual. No podemos anticipar ninguna jugada, porque todo va y viene con rapidez y frescura. Debemos estar atentos, porque la estructura se va llenando de símbolos y figuras etéreas. Todo esto se da, en parte, por la mezcla de acción en vivo, stop-motion, títeres y otros recursos artísticos que sirven para ilustrar una biografía poco convencional del poeta Serrano, reconocido por su cercanía con las filosofías neonazis.
“Los hiperbóreos” es una obra abstracta, propia de un surrealismo que desafía la imaginación y que puede transformarse en algo complejo e incluso desagradable. Por momentos, todos los elementos parecen estar en una batidora de la que no sabemos qué podría salir. Sin embargo, los realizadores logran sortear con éxito algunos nudos que podrían frenar en seco cualquier intento de avance multilineal.
En algo en que tal vez podemos estar de acuerdo con los cineastas es que lo que observamos se trata de un viaje. En ese sentido, surgen de inmediato algunas preguntas: ¿es un viaje interno, tiene algún destino, o está radicado en el mundo interior de sus personajes, enraizado como una búsqueda propia y vital? Aflora allí la temporalidad; el pasado, con los padres de Antonia -Chile, Alemania, el Nazismo-; el presente, con la recreación del momento; y el futuro, con la definición de diferentes avatares.
El que el guion remita a una película ya filmada, robada desde las oficinas de la producción, entrega el piso para construir una recreación de la misma en 360 grados, y que no distingue entre cuadros principales o accesorios complementarios. En la escena todo se funde, al igual que los elementos artísticos, la vida, la política, la historia de nuestro país y la llegada a esa “tierra hueca” que tal vez represente el vacío absoluto o la mayor de las esperanzas.
León & Cociña nos presentan un desafío. Se trata de cine experimental, un laboratorio que requiere ser analizado e interpretado. Sigue la línea de películas complejas de ver y ricas en elementos para debatir posteriormente. Es, sin duda, una apuesta que juega cartas altas con el riesgo de quedarse con el naipe en la mano, sin poder descartarse. Acaso este sería su mayor mérito; apostar a ganador con una propuesta diferente y enrevesada, una madeja llena de enlaces que debemos ser capaces de unir para intentar llegar a la esencia del mensaje a transmitir. ¿Podremos hacerlo?
Ficha técnica
Título original: Los hiperbóreos
Año: 2024
Duración: 71 minutos
País: Chile
Compañías: León & Cociña Films, Globo Rojo Films
Género: Animación | Surrealismo. Histórico
Guion: Joaquín Cociña, Cristóbal León, Alejandra Moffat
Música: Valo Sonoro
Fotografía: Animación, Natalia Medina Leiva
Reparto: Antonia Giesen, Francisco Visceral, Jaime Vadell, Marcelo Liápiz, Álvaro Morales.
Dirección: Joaquín Cociña, Cristóbal León
Esta película lleva el sello de los directores Joaquín Cociña y Cristóbal León. Y tal vez eso es bastante más que un sello, porque estamos ante un estilo particular que mezcla varios géneros y se propone innovar en cada uno de ellos. Si vamos por parte, el argumento es bastante claro, hasta clásico podríamos decir, cuando reconstruye los pasos del mencionado escritor chileno. Pero esa es solo una línea, porque varias más se entrelazan a partir de la historia central presentada por la actriz principal en su faceta de psicóloga profesional, cuyas vertientes se funden con el protagonismo de los mismos directores.
En este trabajo prima la forma por sobre el fondo, al menos en mi percepción, y esta opción distrae y tiende a desenfocar, nublando el verdadero hilo conductor del relato. No resulta fácil comprender las secuencias, sobre todo porque constantemente se está moviendo el eje central. Pasamos de una arista a otra sin cerrar completamente, mientras se abren nuevas puertas hacia satélites que empiezan a brillar poco a poco.
Uno de los aspectos más interesantes es el montaje que propone esta obra audiovisual. No podemos anticipar ninguna jugada, porque todo va y viene con rapidez y frescura. Debemos estar atentos, porque la estructura se va llenando de símbolos y figuras etéreas. Todo esto se da, en parte, por la mezcla de acción en vivo, stop-motion, títeres y otros recursos artísticos que sirven para ilustrar una biografía poco convencional del poeta Serrano, reconocido por su cercanía con las filosofías neonazis.
“Los hiperbóreos” es una obra abstracta, propia de un surrealismo que desafía la imaginación y que puede transformarse en algo complejo e incluso desagradable. Por momentos, todos los elementos parecen estar en una batidora de la que no sabemos qué podría salir. Sin embargo, los realizadores logran sortear con éxito algunos nudos que podrían frenar en seco cualquier intento de avance multilineal.
En algo en que tal vez podemos estar de acuerdo con los cineastas es que lo que observamos se trata de un viaje. En ese sentido, surgen de inmediato algunas preguntas: ¿es un viaje interno, tiene algún destino, o está radicado en el mundo interior de sus personajes, enraizado como una búsqueda propia y vital? Aflora allí la temporalidad; el pasado, con los padres de Antonia -Chile, Alemania, el Nazismo-; el presente, con la recreación del momento; y el futuro, con la definición de diferentes avatares.
El que el guion remita a una película ya filmada, robada desde las oficinas de la producción, entrega el piso para construir una recreación de la misma en 360 grados, y que no distingue entre cuadros principales o accesorios complementarios. En la escena todo se funde, al igual que los elementos artísticos, la vida, la política, la historia de nuestro país y la llegada a esa “tierra hueca” que tal vez represente el vacío absoluto o la mayor de las esperanzas.
León & Cociña nos presentan un desafío. Se trata de cine experimental, un laboratorio que requiere ser analizado e interpretado. Sigue la línea de películas complejas de ver y ricas en elementos para debatir posteriormente. Es, sin duda, una apuesta que juega cartas altas con el riesgo de quedarse con el naipe en la mano, sin poder descartarse. Acaso este sería su mayor mérito; apostar a ganador con una propuesta diferente y enrevesada, una madeja llena de enlaces que debemos ser capaces de unir para intentar llegar a la esencia del mensaje a transmitir. ¿Podremos hacerlo?
Ficha técnica
Título original: Los hiperbóreos
Año: 2024
Duración: 71 minutos
País: Chile
Compañías: León & Cociña Films, Globo Rojo Films
Género: Animación | Surrealismo. Histórico
Guion: Joaquín Cociña, Cristóbal León, Alejandra Moffat
Música: Valo Sonoro
Fotografía: Animación, Natalia Medina Leiva
Reparto: Antonia Giesen, Francisco Visceral, Jaime Vadell, Marcelo Liápiz, Álvaro Morales.
Dirección: Joaquín Cociña, Cristóbal León
lunes, 25 de noviembre de 2024
Un muñeco de nieve para derretirse
¿Quieren desconectarse un poco en estos días? Tenemos aquí una opción liviana con un toque navideño, algo de comedia, y también uno que otro guiño reflexivo. ¿De qué se trata? Veamos.
Kathy Barrett -Lacey Chabert-, es dueña del Kathy's Kafe en pleno centro de Hope Springs, Nueva York. Recientemente ha perdido a su esposo por lo que se encuentra triste y deprimida. Además, problemas domésticos la agobian, tiene averiada la calefacción en su casa, el techo que gotea y una tabla de su escalera en pésimo estado. Al llevarle una colación a sus amigos de la tienda de ropa "Reclaimed Rags”, amorosamente le regalan una bufanda roja "destinada" para ella. La animan, con esto, a buscar felicidad después del duelo. Pero al regresar a casa, Kathy observa varias esculturas de nieve, pone la bufanda en un musculoso muñeco y le toma una foto. Sin que ella siquiera lo sospeche, el muñeco cobra vida, y sus aventuras comienzan a transitar entre el frío polar ambiente y el calor de hogar.
No resulta sencillo, sobre todo en estos tiempos, crear algo nuevo sobre las fiestas de fin de año. O son temas derechamente románticos y familiares, o bien aventuras en tono fantasioso que se escapan del ámbito de lo material y concreto. No obstante, en esta película, el guion escrito por Russell Hainline emprende camino hacia una arista que la hace un poquito distinta, aunque ya hayamos visto temáticas similares.
La idea de dar vida a un muñeco es de larga data, pero en este caso, la figura de nieve se transforma en la gran atracción para un pequeño pueblo que vive fuertemente el sentido de comunidad. Como un ángel caído del cielo, no solo para nuestra protagonista, Jack se las arregla para solucionar cada uno de los problemas con los que se encuentra en el camino. Dueño de una simpatía deslumbrante y un físico hecho a mano, el actor Dustin Milligan da vida a un personaje sencillo, ingenuo y libre de cualquier contaminación terrena.
“Hot Frosty” no desperdicia tiempo en detalles innecesarios y tampoco es necesario ser avezado para pronosticar lo que sucederá en el camino. La idea es disfrutar de esta entretención y dejarse llevar por un halo de misterio improbable que solo puede ser posible gracias a la magia que nos trae el tiempo de Navidad. Las formas de superar un duelo pueden ser muchas y diversas, pero tal vez la forma presentada sea una de las más reconfortantes.
Recibir un regalo de Navidad de esta naturaleza puede ayudar, y mucho. Pero también, aunque bastante oculto, podríamos encontrar el valor de dar vida que aún posee una persona que ha perdido lo más preciado para ella en el mundo. ¿Con cuál de estas dos hipótesis se quedan ustedes? A mí me gusta la segunda, pero solo si queremos ir un poco más allá en este filme grato y simpático, ideal para pasarlo bien una tranquila tarde de domingo.
Ficha técnica
Título original: Hot Frosty
Año: 2024
Duración: 90 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Canadá; Muse Entertainment, Muse Entertainment LLC. Distribuidora: Netflix
Género: Comedia. Romance. Fantástico | Comedia romántica. Navidad
Guion: Russell Hainline
Música: Ari Posner
Fotografía: Eric Cayla
Reparto: Lacey Chabert, Dustin Milligan, Katy Mixon Greer, Lauren Holly, Chrishell Stause, Joe Lo Truglio, and Craig Robinson
Dirección: Jerry Ciccoritti
Kathy Barrett -Lacey Chabert-, es dueña del Kathy's Kafe en pleno centro de Hope Springs, Nueva York. Recientemente ha perdido a su esposo por lo que se encuentra triste y deprimida. Además, problemas domésticos la agobian, tiene averiada la calefacción en su casa, el techo que gotea y una tabla de su escalera en pésimo estado. Al llevarle una colación a sus amigos de la tienda de ropa "Reclaimed Rags”, amorosamente le regalan una bufanda roja "destinada" para ella. La animan, con esto, a buscar felicidad después del duelo. Pero al regresar a casa, Kathy observa varias esculturas de nieve, pone la bufanda en un musculoso muñeco y le toma una foto. Sin que ella siquiera lo sospeche, el muñeco cobra vida, y sus aventuras comienzan a transitar entre el frío polar ambiente y el calor de hogar.
No resulta sencillo, sobre todo en estos tiempos, crear algo nuevo sobre las fiestas de fin de año. O son temas derechamente románticos y familiares, o bien aventuras en tono fantasioso que se escapan del ámbito de lo material y concreto. No obstante, en esta película, el guion escrito por Russell Hainline emprende camino hacia una arista que la hace un poquito distinta, aunque ya hayamos visto temáticas similares.
La idea de dar vida a un muñeco es de larga data, pero en este caso, la figura de nieve se transforma en la gran atracción para un pequeño pueblo que vive fuertemente el sentido de comunidad. Como un ángel caído del cielo, no solo para nuestra protagonista, Jack se las arregla para solucionar cada uno de los problemas con los que se encuentra en el camino. Dueño de una simpatía deslumbrante y un físico hecho a mano, el actor Dustin Milligan da vida a un personaje sencillo, ingenuo y libre de cualquier contaminación terrena.
“Hot Frosty” no desperdicia tiempo en detalles innecesarios y tampoco es necesario ser avezado para pronosticar lo que sucederá en el camino. La idea es disfrutar de esta entretención y dejarse llevar por un halo de misterio improbable que solo puede ser posible gracias a la magia que nos trae el tiempo de Navidad. Las formas de superar un duelo pueden ser muchas y diversas, pero tal vez la forma presentada sea una de las más reconfortantes.
Recibir un regalo de Navidad de esta naturaleza puede ayudar, y mucho. Pero también, aunque bastante oculto, podríamos encontrar el valor de dar vida que aún posee una persona que ha perdido lo más preciado para ella en el mundo. ¿Con cuál de estas dos hipótesis se quedan ustedes? A mí me gusta la segunda, pero solo si queremos ir un poco más allá en este filme grato y simpático, ideal para pasarlo bien una tranquila tarde de domingo.
Ficha técnica
Título original: Hot Frosty
Año: 2024
Duración: 90 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Canadá; Muse Entertainment, Muse Entertainment LLC. Distribuidora: Netflix
Género: Comedia. Romance. Fantástico | Comedia romántica. Navidad
Guion: Russell Hainline
Música: Ari Posner
Fotografía: Eric Cayla
Reparto: Lacey Chabert, Dustin Milligan, Katy Mixon Greer, Lauren Holly, Chrishell Stause, Joe Lo Truglio, and Craig Robinson
Dirección: Jerry Ciccoritti
viernes, 22 de noviembre de 2024
Deepfaked
Una cautivante premisa presenta esta cinta escrita y dirigida por Iñaki Velásquez. En solo 31 minutos, despliega una buena cantidad de elementos que actualmente se encuentran en el ojo del huracán. Veamos.
Los antecedentes señalan que estamos en medio de una campaña presidencial en la que deepfakes con contenido generado por inteligencia artificial se han vuelto un dolor de cabeza para la jefa del comando de la candidata Danka Marull -Katty Kowaleczko. Priscilla Ebers -Tamara Acosta-, sospecha que ha sido alguien de su misma oficina quien ha falseado contenido de su contrincante.
Primero surge lo más evidente. Una elección presidencial en Chile que enfrenta a dos candidatas mujeres. ¿Pasado? ¿Futuro? Aunque no es tan trascendente, porque el segundo punto es que la campaña ha traspasado varios límites. La película comienza con un video de la contrincante de Danka, el que puede otorgarle dividendos políticos, pero resulta que es falso. Dos temas acá. Uno, el logrado truco que hace parecer reales las declaraciones de la candidata; y dos, que la procedencia del video sea del comando opositor a ella.
Vamos un poco más adentro entonces. La pregunta que emerge es qué hacer con todo esto. Priscilla, asumiendo valientemente su responsabilidad, comienza a investigar, pide ayuda, consulta, pregunta, y lo que recibe de vuelta es una bofetada. Todo apunta a su comando, pero nadie asume nada. El encargado de Redes Sociales está “en llamas” con los últimos acontecimientos de la campaña. Solo importan los números, los “likes”, el impacto en la opinión pública. Y todo aquello va en alza sostenida. Entonces, Priscilla recurre directamente a la candidata, y es la misma Danka la que termina por sepultar toda posibilidad de esperanza. Priscilla se queda sola, sin piso, y en ese momento se hace evidente lo más trascendente: cuál es su convicción moral, aquellos principios intransables que pueden poner en riesgo el ganar una elección.
Dos subtramas se tejen en paralelo a la historia principal. El tema familiar de Priscilla, y su relación con Danka. Sin profundizar, el director deja claras las piezas para que armemos rápidamente el mapa y entendamos mejor las acciones que lleva a cabo la jefa de campaña. No es necesario ahondar más, los quiebres son tan claros como el agua, y el daño, profundo como un océano.
Excelentes actuaciones de Tamara Acosta y Katty Kowaleczko, sensibles, emotivas, y al mismo tiempo violentas, fuertes y sinceras. Es una lástima que los personajes secundarios no estén a la misma altura, porque la diferencia es demasiado grande, no solo en sus diálogos, sino que también en posturas corporales, miradas y actitudes.
El tema de la inteligencia artificial captura el debate actual. ¿Usarla, no usarla? Beneficios y ventajas, versus falencias y pérdida de autenticidad. La película no toma una opción, pero sí nos hace ver, al menos, algunos de sus peligros. Y no están en la tecnología, sino en la manera cómo la utilizamos. Hace mucho tiempo que la falsedad se ha tomado los espacios públicos digitales con audios falsos y videos falsos. No es de ahora, esto lleva años. El tema es que actualmente las herramientas para crearlos están disponibles casi para todo el mundo y de forma prácticamente gratuita, y tal vez por ello el riesgo es aún mayor.
Quizás sin proponérselo, esta apuesta de Iñaki Velásquez se decanta por sensibilizar acerca de este tema que está en boga aportando una mirada lúcida respecto a las prioridades que están en juego. Primero, la verdad, segundo, la convicción moral en el actuar, y tercero, firmes principios que hagan frente a potentes efectos desestabilizadores. ¿Cómo se consigue todo esto? No hay recetas, sin embargo intuyo que la respuesta va por el camino de la educación y el discernimiento en valores. Y esto ha sido y sigue siendo fundamental, con o sin inteligencia artificial.
Disponible en YouTube.
Ficha técnica
Título original (Español): Deepfaked_
Título en Inglés: Deepfaked_
Formato: Cortometraje
Género: Ficción
Sub-género: Drama / Thriller
Duración: 31 minutos
Año: 2024
Productora: Prismático Cine / Mags Films
Los antecedentes señalan que estamos en medio de una campaña presidencial en la que deepfakes con contenido generado por inteligencia artificial se han vuelto un dolor de cabeza para la jefa del comando de la candidata Danka Marull -Katty Kowaleczko. Priscilla Ebers -Tamara Acosta-, sospecha que ha sido alguien de su misma oficina quien ha falseado contenido de su contrincante.
Primero surge lo más evidente. Una elección presidencial en Chile que enfrenta a dos candidatas mujeres. ¿Pasado? ¿Futuro? Aunque no es tan trascendente, porque el segundo punto es que la campaña ha traspasado varios límites. La película comienza con un video de la contrincante de Danka, el que puede otorgarle dividendos políticos, pero resulta que es falso. Dos temas acá. Uno, el logrado truco que hace parecer reales las declaraciones de la candidata; y dos, que la procedencia del video sea del comando opositor a ella.
Vamos un poco más adentro entonces. La pregunta que emerge es qué hacer con todo esto. Priscilla, asumiendo valientemente su responsabilidad, comienza a investigar, pide ayuda, consulta, pregunta, y lo que recibe de vuelta es una bofetada. Todo apunta a su comando, pero nadie asume nada. El encargado de Redes Sociales está “en llamas” con los últimos acontecimientos de la campaña. Solo importan los números, los “likes”, el impacto en la opinión pública. Y todo aquello va en alza sostenida. Entonces, Priscilla recurre directamente a la candidata, y es la misma Danka la que termina por sepultar toda posibilidad de esperanza. Priscilla se queda sola, sin piso, y en ese momento se hace evidente lo más trascendente: cuál es su convicción moral, aquellos principios intransables que pueden poner en riesgo el ganar una elección.
Dos subtramas se tejen en paralelo a la historia principal. El tema familiar de Priscilla, y su relación con Danka. Sin profundizar, el director deja claras las piezas para que armemos rápidamente el mapa y entendamos mejor las acciones que lleva a cabo la jefa de campaña. No es necesario ahondar más, los quiebres son tan claros como el agua, y el daño, profundo como un océano.
Excelentes actuaciones de Tamara Acosta y Katty Kowaleczko, sensibles, emotivas, y al mismo tiempo violentas, fuertes y sinceras. Es una lástima que los personajes secundarios no estén a la misma altura, porque la diferencia es demasiado grande, no solo en sus diálogos, sino que también en posturas corporales, miradas y actitudes.
El tema de la inteligencia artificial captura el debate actual. ¿Usarla, no usarla? Beneficios y ventajas, versus falencias y pérdida de autenticidad. La película no toma una opción, pero sí nos hace ver, al menos, algunos de sus peligros. Y no están en la tecnología, sino en la manera cómo la utilizamos. Hace mucho tiempo que la falsedad se ha tomado los espacios públicos digitales con audios falsos y videos falsos. No es de ahora, esto lleva años. El tema es que actualmente las herramientas para crearlos están disponibles casi para todo el mundo y de forma prácticamente gratuita, y tal vez por ello el riesgo es aún mayor.
Quizás sin proponérselo, esta apuesta de Iñaki Velásquez se decanta por sensibilizar acerca de este tema que está en boga aportando una mirada lúcida respecto a las prioridades que están en juego. Primero, la verdad, segundo, la convicción moral en el actuar, y tercero, firmes principios que hagan frente a potentes efectos desestabilizadores. ¿Cómo se consigue todo esto? No hay recetas, sin embargo intuyo que la respuesta va por el camino de la educación y el discernimiento en valores. Y esto ha sido y sigue siendo fundamental, con o sin inteligencia artificial.
Disponible en YouTube.
Ficha técnica
Título original (Español): Deepfaked_
Título en Inglés: Deepfaked_
Formato: Cortometraje
Género: Ficción
Sub-género: Drama / Thriller
Duración: 31 minutos
Año: 2024
Productora: Prismático Cine / Mags Films
miércoles, 20 de noviembre de 2024
Wicked
Una pregunta detona todo: ¿eran amigas? Hablamos de la Bruja Buena del Norte y la Bruja Mala del Oeste, las dos protagonistas de “Wicked”, compuesto por Stephen Schwartz, y que se convirtió en un verdadero fenómeno de taquilla luego de ser estrenado el año 2023. Broadway marca la pauta; era solo cuestión de tiempo para que este musical, el segundo más exitoso de la historia y uno de los “top 3” en superar el millón de dólares en recaudación, llegara a la pantalla grande.
Pasaron 21 años y ya tenemos el producto terminado, o al menos en su fase uno, pues esta película de 2024 se limita solo al primer acto de la exitosa obra. En un escenario anterior a los hechos narrados por Baum en la historia original, vemos a Galinda -Ariana Grande-, y a Elphaba -Cynthia Erivo-, cuando llegan a la Universidad Shiz para formarse como hechiceras. Es decir, esta primera entrega describe con lujo de detalles la juventud de las que serán futuras enemigas.
Elphaba, de piel verde y tímidos comportamientos, asiste principalmente para acompañar y cuidar a su hermana Nessarose -Marissa Bode-, pero destaca de inmediato debido a poderes que llaman la atención de Madame Morrible -Michelle Yeoh-, la directora de la institución. Elphaba y Galinda hacen cortocircuito, no se llevan por nada, marcando un inicio en el que son como agua y aceite, y que, con el correr de los minutos, va mutando hacia una gran amistad que les llevará a ubicarse en primera línea y emprender un viaje alucinante para conocer, nada más y nada menos, que al renombrado y misterioso Mago de Oz -Jeff Goldblum-.
Lo primero que destaca de esta mega producción es su sonido y filmación. La partitura de Stephen Schwartz es vibrante, y responde casi al cien por ciento de la esencia de este trabajo. Representa muy bien el ensueño, un mundo mágico muy bien llevado a la pantalla que combina coreografías y cantos, con un amplio despliegue escénico propio del mundo de las maravillas.
Si bien no es mucho lo que en acontecimientos sucede, la película se da todo el tiempo del mundo para explorar en las características de sus protagonistas, casi como si se tratara de un estudio acabado de personalidades. Y aquí, al menos, tenemos dos estereotipos básicos. Galinda, que representa la corrección absoluta, el deber ser, y el camino trazado con mucha anticipación; y el de Elphaba, en las antípodas, muy diferente y en extremo conflictuado, lleno de temores que provienen de un sinnúmero de situaciones no resueltas.
Aparecen dos conceptos clave a la hora de mostrar los caminos que finalmente emprenden ambas jóvenes. Uno, lo que implica ser popular; y dos, el enorme valor de la amistad. Galinda es popular, lo sabe y además lo usa. Tiene todo a su favor, sin embargo algo le dice que no puede dejar atrás a Elphaba. Es interesante cómo se va desarrollando este acercamiento, desde una enemistad odiosa, hasta una cercanía como si fueran hermanas de sangre.
A pesar de no ser fan de los musicales, “Wicked” me parece que está bien logrado. Si bien no me cautivó, reconozco sus méritos y percibo que tendrá un gran éxito, tal como su obra homónima. Los 160 minutos de duración, eso sí, se sienten, no pasan rápido, pero la música aliviana muchas escenas argumentalmente débiles gracias al desplante de los roles protagónicos. Dentro de los números, uno de los más logrados es “No soy esa chica”, un solo de Elphaba que corresponde a un momento de inflexión tanto dentro de la historia como también respecto a la propuesta vocal y musical.
“Wicked: Part One”, también tiene un par de cartas bajo la manga con las que quiero finalizar mi reflexión. La estrategia de lograr la unión en base a un enemigo común es tan vieja como el hilo negro, tanto como la premisa “divide para gobernar”. En este caso, aplican al cien por ciento, y su dureza se hace sentir. Aunque la historia parte con los hechos recientes y luego se remonta al pasado, parece que en miles de años el mundo no ha cambiado un ápice. La segunda carta se refiere al proteccionismo animal y sus consecuencias, algo que daría para otro comentario pero no es menester profundizar en estas líneas. Y como tercera, lo que representa la figura del Mago de Oz: ese gran poder de liberación que encarna y que logra cambiar el rumbo de la historia y, por supuesto, de sus protagonistas.
En un año más tendremos la segunda parte y se cerrará el ciclo. Solo 365 días de espera, nada más. Vamos por ello.
Ficha técnica
Título original: Wicked: Part One
Año: 2024
Duración: 160 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Universal Pictures, Marc Platt Productions. Distribuidora: Universal Pictures
Género: Fantástico. Aventuras. Musical | Tornados / Huracanes
Guion: Winnie Holzman, Stephen Schwartz. Musical: Winnie Holzman. Novela: Gregory Maguire. Personaje: L. Frank Baum
Música: Stephen Schwartz
Fotografía: Alice Brooks
Reparto: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Ethan Slater, Bowen Yang, Marissa Bode, Peter Dinklage, Michelle Yeoh, and Jeff Goldblum
Dirección: Jon M. Chu
Pasaron 21 años y ya tenemos el producto terminado, o al menos en su fase uno, pues esta película de 2024 se limita solo al primer acto de la exitosa obra. En un escenario anterior a los hechos narrados por Baum en la historia original, vemos a Galinda -Ariana Grande-, y a Elphaba -Cynthia Erivo-, cuando llegan a la Universidad Shiz para formarse como hechiceras. Es decir, esta primera entrega describe con lujo de detalles la juventud de las que serán futuras enemigas.
Elphaba, de piel verde y tímidos comportamientos, asiste principalmente para acompañar y cuidar a su hermana Nessarose -Marissa Bode-, pero destaca de inmediato debido a poderes que llaman la atención de Madame Morrible -Michelle Yeoh-, la directora de la institución. Elphaba y Galinda hacen cortocircuito, no se llevan por nada, marcando un inicio en el que son como agua y aceite, y que, con el correr de los minutos, va mutando hacia una gran amistad que les llevará a ubicarse en primera línea y emprender un viaje alucinante para conocer, nada más y nada menos, que al renombrado y misterioso Mago de Oz -Jeff Goldblum-.
Lo primero que destaca de esta mega producción es su sonido y filmación. La partitura de Stephen Schwartz es vibrante, y responde casi al cien por ciento de la esencia de este trabajo. Representa muy bien el ensueño, un mundo mágico muy bien llevado a la pantalla que combina coreografías y cantos, con un amplio despliegue escénico propio del mundo de las maravillas.
Si bien no es mucho lo que en acontecimientos sucede, la película se da todo el tiempo del mundo para explorar en las características de sus protagonistas, casi como si se tratara de un estudio acabado de personalidades. Y aquí, al menos, tenemos dos estereotipos básicos. Galinda, que representa la corrección absoluta, el deber ser, y el camino trazado con mucha anticipación; y el de Elphaba, en las antípodas, muy diferente y en extremo conflictuado, lleno de temores que provienen de un sinnúmero de situaciones no resueltas.
Aparecen dos conceptos clave a la hora de mostrar los caminos que finalmente emprenden ambas jóvenes. Uno, lo que implica ser popular; y dos, el enorme valor de la amistad. Galinda es popular, lo sabe y además lo usa. Tiene todo a su favor, sin embargo algo le dice que no puede dejar atrás a Elphaba. Es interesante cómo se va desarrollando este acercamiento, desde una enemistad odiosa, hasta una cercanía como si fueran hermanas de sangre.
A pesar de no ser fan de los musicales, “Wicked” me parece que está bien logrado. Si bien no me cautivó, reconozco sus méritos y percibo que tendrá un gran éxito, tal como su obra homónima. Los 160 minutos de duración, eso sí, se sienten, no pasan rápido, pero la música aliviana muchas escenas argumentalmente débiles gracias al desplante de los roles protagónicos. Dentro de los números, uno de los más logrados es “No soy esa chica”, un solo de Elphaba que corresponde a un momento de inflexión tanto dentro de la historia como también respecto a la propuesta vocal y musical.
“Wicked: Part One”, también tiene un par de cartas bajo la manga con las que quiero finalizar mi reflexión. La estrategia de lograr la unión en base a un enemigo común es tan vieja como el hilo negro, tanto como la premisa “divide para gobernar”. En este caso, aplican al cien por ciento, y su dureza se hace sentir. Aunque la historia parte con los hechos recientes y luego se remonta al pasado, parece que en miles de años el mundo no ha cambiado un ápice. La segunda carta se refiere al proteccionismo animal y sus consecuencias, algo que daría para otro comentario pero no es menester profundizar en estas líneas. Y como tercera, lo que representa la figura del Mago de Oz: ese gran poder de liberación que encarna y que logra cambiar el rumbo de la historia y, por supuesto, de sus protagonistas.
En un año más tendremos la segunda parte y se cerrará el ciclo. Solo 365 días de espera, nada más. Vamos por ello.
Ficha técnica
Título original: Wicked: Part One
Año: 2024
Duración: 160 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Universal Pictures, Marc Platt Productions. Distribuidora: Universal Pictures
Género: Fantástico. Aventuras. Musical | Tornados / Huracanes
Guion: Winnie Holzman, Stephen Schwartz. Musical: Winnie Holzman. Novela: Gregory Maguire. Personaje: L. Frank Baum
Música: Stephen Schwartz
Fotografía: Alice Brooks
Reparto: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Ethan Slater, Bowen Yang, Marissa Bode, Peter Dinklage, Michelle Yeoh, and Jeff Goldblum
Dirección: Jon M. Chu
lunes, 18 de noviembre de 2024
Aullido de Invierno
Sinopsis: Una pareja de adultos mayores, que sobrevivieron décadas de esclavitud dentro de un poderoso enclave en el sur de Chile, ahora vive aislada en la Patagonia. Su único propósito es vivir, en el presente, el pasado que nunca tuvieron, mientras luchan contra su mayor miedo: el olvido de la sociedad. Esta historia documental se combina con una historia de ficción, en la que una mujer, ante la inminente pérdida de su memoria, decide adentrarse en un bosque para desenterrar un secreto, y así intentar pedir perdón por una culpa que ha cargado toda su vida, que se vincula con el capítulo más oscuro de la historia reciente de Chile.
Tres partes, dos historias. Un documental y una ficción que se enlazan para narrar temas aparentemente muy distintos pero que tienen mucho en común. El director Matías Rojas Valencia dibuja el vértice entre ambas uniendo en un solo lamento la memoria y el olvido.
De Colonia Dignidad hemos conocido bastante, pero tal como en otros sucesos desgarradores y traumáticos, parece que nunca es suficiente. Esta vez, y desde una perspectiva íntima, el relato en primera persona de Ingrid Zsurgelis y Franz Bäa, resulta ser un testimonio vivo de años de sufrimientos y postergaciones que, a pesar de su extrema dureza, fortalecieron una relación de pareja que en el presente es más firme que una roca.
En cambio, la ficción corre por un camino opuesto. Vemos a una mujer que no quiere perder su recuerdo y que necesita redención por sus actos. Teme olvidar, cuando lo más sencillo tal vez sería hacerlo, para así desligarse de un pasado que le carcome y que tiene el peso de una mochila de acero.
“Aullido de invierno” es una historia de amor. La de los colonos, claro, pero también la de esa mujer que busca expiar su culpa. Puede parecer extraño, incluso una paradoja, sin embargo es necesario escarbar capas adentro para encontrar aquella significación. En Ingrid y Franz eso es clara como el agua, un amor que pudo ser destruido por las circunstancias que lo rodearon pero que sobrevivió y se concretó en forma sólida. En el otro caso, y esa es mi hipótesis, hubo una historia de amor que fue interrumpida bruscamente y lo que busca esa mujer es rescatarla, reconstruirla y recomponerla, esperando que no sea demasiado tarde.
“Aullido de Invierno”, ganadora del Sanfic 20, “ex aqueo”, quiere plantearse como un poema lleno de signos y melancolía. Si el invierno se pudiera asociar a la vida, lo podríamos plasmar en la historia presente de los colonos. Y si lo asociáramos a nuestra mente, bien podría corresponder al deterioro de la memoria de esta mujer que que deambula en busca de la luz. En ambos casos, invierno podría entonces ser sinónimo de frío y ocaso, una progresión hacia un final tan desconocido como inevitable, al que solo la fortaleza del amor y el perdón podría hacerle frente sin condiciones.
Tal vez la elección del Minuetto en sol menor de Handel representa figurativamente el invierno, y la Pasacaglia sobre un tema del mismo compositor inglés (de la Suite no.7, HWV 432), y arreglada como tema con variaciones por Johan Halvorsen, represente la redención y un paso más allá. ¿Qué piensan ustedes?
Ficha técnica
Título original: Aullido de invierno
Año: 2023
Duración: 98 minutos
País: Chile
Compañías: A Simple Vista Producciones, Clara Films, MaravillaCine. Distribuidora: Storyboard Media
Género: Documental. Drama
Guion: Matías Rojas Valencia
Fotografía: Andrés Cárdenas
Reparto: Ingrid Zsurgelis, Franz Bäar, Paulina García, Amalia Kassai, Patricia Cuyul y Clara Larraín
Dirección: Matías Rojas Valencia
Tres partes, dos historias. Un documental y una ficción que se enlazan para narrar temas aparentemente muy distintos pero que tienen mucho en común. El director Matías Rojas Valencia dibuja el vértice entre ambas uniendo en un solo lamento la memoria y el olvido.
De Colonia Dignidad hemos conocido bastante, pero tal como en otros sucesos desgarradores y traumáticos, parece que nunca es suficiente. Esta vez, y desde una perspectiva íntima, el relato en primera persona de Ingrid Zsurgelis y Franz Bäa, resulta ser un testimonio vivo de años de sufrimientos y postergaciones que, a pesar de su extrema dureza, fortalecieron una relación de pareja que en el presente es más firme que una roca.
En cambio, la ficción corre por un camino opuesto. Vemos a una mujer que no quiere perder su recuerdo y que necesita redención por sus actos. Teme olvidar, cuando lo más sencillo tal vez sería hacerlo, para así desligarse de un pasado que le carcome y que tiene el peso de una mochila de acero.
“Aullido de invierno” es una historia de amor. La de los colonos, claro, pero también la de esa mujer que busca expiar su culpa. Puede parecer extraño, incluso una paradoja, sin embargo es necesario escarbar capas adentro para encontrar aquella significación. En Ingrid y Franz eso es clara como el agua, un amor que pudo ser destruido por las circunstancias que lo rodearon pero que sobrevivió y se concretó en forma sólida. En el otro caso, y esa es mi hipótesis, hubo una historia de amor que fue interrumpida bruscamente y lo que busca esa mujer es rescatarla, reconstruirla y recomponerla, esperando que no sea demasiado tarde.
“Aullido de Invierno”, ganadora del Sanfic 20, “ex aqueo”, quiere plantearse como un poema lleno de signos y melancolía. Si el invierno se pudiera asociar a la vida, lo podríamos plasmar en la historia presente de los colonos. Y si lo asociáramos a nuestra mente, bien podría corresponder al deterioro de la memoria de esta mujer que que deambula en busca de la luz. En ambos casos, invierno podría entonces ser sinónimo de frío y ocaso, una progresión hacia un final tan desconocido como inevitable, al que solo la fortaleza del amor y el perdón podría hacerle frente sin condiciones.
Tal vez la elección del Minuetto en sol menor de Handel representa figurativamente el invierno, y la Pasacaglia sobre un tema del mismo compositor inglés (de la Suite no.7, HWV 432), y arreglada como tema con variaciones por Johan Halvorsen, represente la redención y un paso más allá. ¿Qué piensan ustedes?
Ficha técnica
Título original: Aullido de invierno
Año: 2023
Duración: 98 minutos
País: Chile
Compañías: A Simple Vista Producciones, Clara Films, MaravillaCine. Distribuidora: Storyboard Media
Género: Documental. Drama
Guion: Matías Rojas Valencia
Fotografía: Andrés Cárdenas
Reparto: Ingrid Zsurgelis, Franz Bäar, Paulina García, Amalia Kassai, Patricia Cuyul y Clara Larraín
Dirección: Matías Rojas Valencia
viernes, 15 de noviembre de 2024
Mi vecino Adolf
Sinopsis: En mayo de 1960, el Sr. Polsky, un judío polaco, anciano y gruñón, sobreviviente del Holocausto, vive solo en un remoto campo de Colombia, pasando su tiempo haciendo jardinería y jugando al ajedrez. Un día, poco después del secuestro del criminal nazi Adolf Eichmann por agentes del Mossad en Argentina, un misterioso anciano alemán, Herzog, se muda a la casa de al lado. Polsky comienza a sospechar que el hombre no es otro que el propio Adolf Hitler, creyendo que Hitler fingió su propio suicidio, cambió su apariencia y huyó a América del Sur. A pesar de que nadie le cree, Polsky está decidido a demostrar su punto de vista, por lo que decide acercarse a Herzog para reunir pruebas.
El director Leonid Prudovsky, un poco en broma, un poco en serio, se sumerge en un estudio de personalidades con esta pieza íntima de corte teatral. Después de los primeros cinco minutos, un brusco salto temporal, de 1934 a 1960, nos sitúa directamente en el escenario en el que se desenvuelve la trama. Polsky -David Hayman-, como se ha mencionado, es un hombre solitario golpeado por la crudeza de la vida. De pocos amigos, nada le cae en gracia, menos aún cuando llega este nuevo vecino a revolucionar la tranquilidad de su entorno.
El rosal que Marek Polsky cuida con esmero resulta ser el mayor punto de conflicto, pues la cerca que separa ambas viviendas debería ir justo al medio de la plantación. Pero el rosal no se puede trasplantar; las flores morirían. Por eso, en un acto de desprendimiento, eso sí con condiciones impuestas al nuevo vecino, Polsky cede para que el conjunto quede ahora en la propiedad contigua. Pero el significado de las rosas es más trascendente, por lo que no puede dejar de cuidarlas de la noche a la mañana, hasta que… lo sabemos, Marek Polsky se convence de que su vecino es el mismísimo Adolf Hitler.
La película fluye con altos y bajos y con ritmo oscilante entre la comedia, el drama y los juegos. La banda sonora, compuesta especialmente por Łukasz Targosz, es interesante, especialmente al comienzo; sin embargo, pronto se torna repetitiva en sus motivos y pierde frescura al transformarse en un protagonista que se roba la escena. Y no está mal, por momentos es un verdadero concierto, pero desvía el foco hacia algo distinto provocando más una distracción que un natural acompañamiento.
Volvamos a la trama, porque es el acusado de ser Hitler quien da el primer paso para un posible acercamiento. Y es en torno al ajedrez, un tema que queda en el aire luego de un breve primer encuentro entre ambos. Y aquí un detalle. En medio de una de las partidas, escuchamos Bruckner de fondo. ¿Algún significado? ¿Algo más profundo? Bueno, sigamos, porque el punto de inflexión llega con la inesperada muerte del perro de Hermann Herzog. No entraré en detalles, pero este evento propicia la unión entre estos dos hombres. Lo que ocurre a continuación es predecible, ya que la película no busca innovar sino mostrar una intensa historia de amistad desde otra perspectiva.
“My Neighbor Adolf”, en una hora y media, habla sobre temores y pérdidas. También reflexiona sobre la soledad y una vida carente de motivaciones significativas. Cuando están juntos, estos dos hombres se reconocen en sus carencias, descubren que pueden complementar sus diferencias para finalmente abrirse a la posibilidad de interpretar las cosas de un modo diferente al convencional y establecido.
Ficha técnica
Título original: My Neighbor Adolf
Año: 2022
Duración: 96 minutos
País: Israel
Compañías: Coproducción Israel-Polonia-Colombia; 2-Team Productions, Film Produkcja, Tango Films, United King Films, Reisdor Productions
Género: Comedia | Años 60. Nazismo. Comedia dramática
Guion: Dmitry Malinsky, Leonid Prudovsky
Fotografía: Radosław Ładczuk
Reparto: David Hayman, Udo Kier, Olivia Silhavy, Kineret Peled
Dirección: Leonid Prudovsky
El director Leonid Prudovsky, un poco en broma, un poco en serio, se sumerge en un estudio de personalidades con esta pieza íntima de corte teatral. Después de los primeros cinco minutos, un brusco salto temporal, de 1934 a 1960, nos sitúa directamente en el escenario en el que se desenvuelve la trama. Polsky -David Hayman-, como se ha mencionado, es un hombre solitario golpeado por la crudeza de la vida. De pocos amigos, nada le cae en gracia, menos aún cuando llega este nuevo vecino a revolucionar la tranquilidad de su entorno.
El rosal que Marek Polsky cuida con esmero resulta ser el mayor punto de conflicto, pues la cerca que separa ambas viviendas debería ir justo al medio de la plantación. Pero el rosal no se puede trasplantar; las flores morirían. Por eso, en un acto de desprendimiento, eso sí con condiciones impuestas al nuevo vecino, Polsky cede para que el conjunto quede ahora en la propiedad contigua. Pero el significado de las rosas es más trascendente, por lo que no puede dejar de cuidarlas de la noche a la mañana, hasta que… lo sabemos, Marek Polsky se convence de que su vecino es el mismísimo Adolf Hitler.
La película fluye con altos y bajos y con ritmo oscilante entre la comedia, el drama y los juegos. La banda sonora, compuesta especialmente por Łukasz Targosz, es interesante, especialmente al comienzo; sin embargo, pronto se torna repetitiva en sus motivos y pierde frescura al transformarse en un protagonista que se roba la escena. Y no está mal, por momentos es un verdadero concierto, pero desvía el foco hacia algo distinto provocando más una distracción que un natural acompañamiento.
Volvamos a la trama, porque es el acusado de ser Hitler quien da el primer paso para un posible acercamiento. Y es en torno al ajedrez, un tema que queda en el aire luego de un breve primer encuentro entre ambos. Y aquí un detalle. En medio de una de las partidas, escuchamos Bruckner de fondo. ¿Algún significado? ¿Algo más profundo? Bueno, sigamos, porque el punto de inflexión llega con la inesperada muerte del perro de Hermann Herzog. No entraré en detalles, pero este evento propicia la unión entre estos dos hombres. Lo que ocurre a continuación es predecible, ya que la película no busca innovar sino mostrar una intensa historia de amistad desde otra perspectiva.
“My Neighbor Adolf”, en una hora y media, habla sobre temores y pérdidas. También reflexiona sobre la soledad y una vida carente de motivaciones significativas. Cuando están juntos, estos dos hombres se reconocen en sus carencias, descubren que pueden complementar sus diferencias para finalmente abrirse a la posibilidad de interpretar las cosas de un modo diferente al convencional y establecido.
Ficha técnica
Título original: My Neighbor Adolf
Año: 2022
Duración: 96 minutos
País: Israel
Compañías: Coproducción Israel-Polonia-Colombia; 2-Team Productions, Film Produkcja, Tango Films, United King Films, Reisdor Productions
Género: Comedia | Años 60. Nazismo. Comedia dramática
Guion: Dmitry Malinsky, Leonid Prudovsky
Fotografía: Radosław Ładczuk
Reparto: David Hayman, Udo Kier, Olivia Silhavy, Kineret Peled
Dirección: Leonid Prudovsky
jueves, 14 de noviembre de 2024
Niko: La aventura de las narices frías
Procedente de Finlandia llega esta simpática animación dirigida por Kari Juusonen y Jørgen Lerdam. Con trazos sencillos, la película deja muy claros sus propósitos al ver cómo un joven reno volador sueña con ser parte del equipo del trineo de Santa Claus. Niko quiere ser grande. Desea salir de casa, enfrentar nuevos desafíos, desprenderse de la guía de sus padres y superar sus temores.
Cumplir su sueño no es sencillo. Pese a ser el principal candidato, debe competir por el puesto con una joven llamada Stella. Las pruebas se suceden una tras otra y se transforman en verdaderas aventuras en el aire y en el hielo. Solo hay un cupo, y ambos jóvenes dan lo mejor de sí para ganarlo.
Niko es amable y, en un acto de generosidad, le muestra el trineo de Santa a Stella. Sin embargo, ocurre algo inesperado: el vehículo de Papá Noel desaparece y el desconcierto es generalizado. ¿Qué pasó? ¿Quién lo robó? Con mucha alegría, la cinta comienza a avanzar para responder estas preguntas centrándose en la búsqueda del preciado trineo, y en el transcurso de su desarrollo descubrimos que hay otro bando, liderado por el padre de Stella, quien tiene una historia pasada que arrastra un fracaso aún no superado.
Con pocos elementos, esta película destaca temas importantes como la confianza y la traición. Casi como si se tratara de una fábula, la cinta no duda en plantear una interrogante profunda sobre qué es lo más valioso, si la misión o la familia. La relación padres-hijos, los lazos familiares, la fidelidad y la honestidad se ponen a prueba frente a numerosas dificultades, logrando que prevalezcan siempre los valores positivos.
“Niko: Beyond the Northern Lights” habla de la necesidad de la amistad, de reconciliarse y de trabajar por el bien común. El mejor ejemplo de esto lo ofrecen los Lemmings, esas adorables criaturas que pueden ser muy pequeñas, pero que todas juntas, enfocadas en un mismo propósito, pueden mover montañas.
Especialmente diseñada para los más pequeños, esta cinta de solo una hora y media de duración nos hace pasar un rato agradable entregando enseñanzas universales de forma lúdica y entretenida.
Ficha técnica
Título original: Niko: Beyond the Northern Lights
Año: 2024
Duración: 86 minutos
País: Finlandia
Compañías: Coproducción Finlandia-Alemania-Dinamarca-Irlanda; Distribuidora: Leonine Distribution, Bac Films, Bir Film, Bluelabel Pictures, Flins & Pinículas, Kino Swiat, Nos Lusomundo Audiovisuais, Pro Film, Svoe Kino, Vertigo
Género: Animación. Aventuras. Infantil | Cine familiar. Navidad. Secuela
Guion: Kari Juusonen, Marteinn Thorisson, Hannu Tuomainen
Música: Craig Stuart, Eimear Noone
Fotografía: Animación
Reparto: Animación
Dirección: Kari Juusonen, Jørgen Lerdam
Cumplir su sueño no es sencillo. Pese a ser el principal candidato, debe competir por el puesto con una joven llamada Stella. Las pruebas se suceden una tras otra y se transforman en verdaderas aventuras en el aire y en el hielo. Solo hay un cupo, y ambos jóvenes dan lo mejor de sí para ganarlo.
Niko es amable y, en un acto de generosidad, le muestra el trineo de Santa a Stella. Sin embargo, ocurre algo inesperado: el vehículo de Papá Noel desaparece y el desconcierto es generalizado. ¿Qué pasó? ¿Quién lo robó? Con mucha alegría, la cinta comienza a avanzar para responder estas preguntas centrándose en la búsqueda del preciado trineo, y en el transcurso de su desarrollo descubrimos que hay otro bando, liderado por el padre de Stella, quien tiene una historia pasada que arrastra un fracaso aún no superado.
Con pocos elementos, esta película destaca temas importantes como la confianza y la traición. Casi como si se tratara de una fábula, la cinta no duda en plantear una interrogante profunda sobre qué es lo más valioso, si la misión o la familia. La relación padres-hijos, los lazos familiares, la fidelidad y la honestidad se ponen a prueba frente a numerosas dificultades, logrando que prevalezcan siempre los valores positivos.
“Niko: Beyond the Northern Lights” habla de la necesidad de la amistad, de reconciliarse y de trabajar por el bien común. El mejor ejemplo de esto lo ofrecen los Lemmings, esas adorables criaturas que pueden ser muy pequeñas, pero que todas juntas, enfocadas en un mismo propósito, pueden mover montañas.
Especialmente diseñada para los más pequeños, esta cinta de solo una hora y media de duración nos hace pasar un rato agradable entregando enseñanzas universales de forma lúdica y entretenida.
Ficha técnica
Título original: Niko: Beyond the Northern Lights
Año: 2024
Duración: 86 minutos
País: Finlandia
Compañías: Coproducción Finlandia-Alemania-Dinamarca-Irlanda; Distribuidora: Leonine Distribution, Bac Films, Bir Film, Bluelabel Pictures, Flins & Pinículas, Kino Swiat, Nos Lusomundo Audiovisuais, Pro Film, Svoe Kino, Vertigo
Género: Animación. Aventuras. Infantil | Cine familiar. Navidad. Secuela
Guion: Kari Juusonen, Marteinn Thorisson, Hannu Tuomainen
Música: Craig Stuart, Eimear Noone
Fotografía: Animación
Reparto: Animación
Dirección: Kari Juusonen, Jørgen Lerdam
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