viernes, 31 de enero de 2020

Judy

La figura de Judy Judy Garland genera curiosidad. Tempranamente lanzada a la fama gracias a su brillante rol protagónico en “El mago de Oz” interpretando a la huérfana Dorothy Gale, los últimos meses de su carrera y de su vida son controvertidos. Judy sigue siendo una estrella pero vive ya su ocaso. Los problemas son imparables y pese a sus grandes esfuerzos para sobreponerse, fundamentalmente su temple y actitud, no consigue detener un declive que ya no tiene vuelta atrás.

Renée Zellweger encarna a Judy de una forma incombustible. Tanto internaliza el personaje que podríamos decir que ella es, en esencia, esa Judy que batalla con su vida, con sus problemas psicológicos, con sus adicciones, con sus temores y frustraciones, con su deseo de poder revertir su realidad y entregar a sus dos hijos menores lo que necesitan; una madre presente y preocupada por ellos.

Rupert Goold filma un guion de Tom Edge que coloca sobre la protagonista la responsabilidad y el peso total del relato. Renée Zellweger despliega un esfuerzo encomiable que la lleva a realizar una actuación memorable, que ya ha recibido merecidos premios y reconocimientos, y que sin duda será recordada por estar en un nivel muy alto. Pese a aquello, la cinta carece de un fondo con más sustancia y que entregue una narrativa con mayores elementos que permitan profundizar en la historia. Solo observamos los recuerdos de juventud de Judy mientras filmaba su ópera prima, lo que es muy importante pero insuficiente. Allí vemos cómo la joven Judy -Darci Shaw- bajo la supervisión y abuso de poder de Louis B. Mayer -Richard Cordery- sufre consecuencias producto de severas restricciones. Claro, la relación de ese oscuro pasado tiene consecuencias en el presente pero no logra explicar del todo el por qué Judy ha llegado al estado en el que se encuentra.

En una cinta de esta envergadura, con una actuación principal tan maciza, no es comprensible que para escenas musicales con una banda, no haya siempre músicos profesionales. Las mímicas percibidas en algunos cuadros disminuyen sus bonos de inmediato, tanto como los efectos de doblaje en el canto cuando no logran sincronizarse a pesar de una intencionada edición. La banda sonora, con algunos momentos muy altos, tampoco logra una mayor presencia emotiva pues varias escenas importantes no tienen sonido, solo diálogo, y aquello redunda en un contexto más vacío. Por cierto existe una salvedad y que es la gran escena final. Con una notable construcción emocional y audiovisual, aminora en algo la simpleza previa logrando una mejor sensación final.

Bravo por Renée Zellweger que se consagra con este papel tras haber aceptado un desafío enorme. Solo por ella vale la pena ir a ver la cinta, porque Renée llena la pantalla y logra que su personaje transmita fuerza y emoción. Aunque el desarrollo del metraje quede en deuda y la película no despegue, el magnetismo de Judy lo tendremos presente durante mucho tiempo.

Ficha técnica

Título original: Judy
Año: 2019
Duración: 118 minutos
País: Reino Unido
Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; BBC Films / Calamity Films / Pathé / 20th Century Fox
Género: Drama | Biográfico. Años 60. Música
Guion: Tom Edge (Obra: Peter Quilter)
Música: Gabriel Yared
Fotografía: Ole Bratt Birkeland
Reparto: Renée Zellweger, Rufus Sewell, Finn Wittrock, Michael Gambon, Jessie Buckley, Bella Ramsey, John Dagleish, Gemma Leah Devereux, Gaia Weiss, Andy Nyman, Fenella Woolgar, Phil Dunster, Julian Ferro, Royce Pierreson, Lucy Russell, Philippe Spall, Kate Margo
Dirección: Rupert Goold

lunes, 27 de enero de 2020

Pacto de Fuga

La factura de “Pacto de Fuga” es notable. No existe detalle dejado al azar y todos sus aspectos de producción están excelentemente desarrollados. La cinta da cuenta de un hecho histórico, la fuga de 49 presos de la Cárcel Pública de Santiago -entre ellos siete condenados a muerte-, ocurrida la madrugada del 20 de enero de 1990, a pocos días de concretarse el retorno a la democracia en Chile. El relato describe la “Operación Éxito”, planeada y ejecutada por 24 presos que construyeron un túnel de más de 80 metros de largo, extrayendo y escondiendo 55 toneladas de tierra en el entretecho del penal, lo que significó más de un año de laboriosa y cuidada construcción.

David Albala dirige una producción que deja huella porque el relato es dinámico y profundamente tenso. Esto es un mérito enorme porque ya conocemos el final, ya sabemos que el plan se concreta, pero no tenemos información sobre los detalles. El guion se hace cargo de nutrir la historia de contexto y conectarnos con sus protagonistas. Benjamín Vicuña interpreta a León Vargas, el ingeniero y líder del plan, un tipo serio y enfocado que no pierde tiempo y tiene su misión absolutamente clara. Rafael Jiménez es interpretado por Roberto Farías, un condenado a muerte que ve que el tiempo se le acaba por lo que la huida es su única opción de seguir con vida. Ambos son los líderes más visibles de un plan incierto y tremendamente arriesgado, y es por ello que la ayuda externa de Paulina -Francisca Gavilán- y de la abogada Fabiola Pizarro -Amparo Noguera-, resulta vital para concretarlo exitosamente.

La música incidental compuesta por Juan Cristóbal Meza es de lo mejor de la cinta. La partitura aporta tensión en muchísimas escenas y además es responsable del ritmo de la mayoría de las secuencias. De la mano de una prolija edición, la fotografía de Jorge González y Kako Correa logra recrear la perspectiva de cada una de las locaciones de la cárcel, las pequeñas celdas, los laberintos y pasillos, el patio, las escaleras y el entretecho, junto al agobiante y asfixiante trabajo llevado a cabo en el túnel.

“Pacto de Fuga” se inscribe sin duda dentro de los mejores thrillers chilenos. Logra transmitir incertidumbre, tensión, compromiso y reacción ante los hechos que observamos en pantalla, independiente de la visión que cada uno pueda tener sobre el contexto histórico o sobre el escape. La solidez de las actuaciones y la maximización de los roles -en especial de Mateo Iribarren y Willy Semler como Fiscal y Alcaide respectivamente-, entregan al relato una fuerza narrativa que logra provocar desde muchos puntos de vista. Los diálogos y los silencios más la comunicación no verbal, aportan muchos elementos para que el metraje avance sin contratiempos, incluso a pesar que sobre el comienzo de su último cuarto se aprecia su extension.

La historia de una fuga llevada a pantalla grande genera siempre atención y curiosidad. Ésta, en particular, genera aun más expectativa porque está inspirada en hechos reales y quienes vivimos esos años recordamos la convulsión social y mediática que el hecho provocó. Es quizá por ello que la motivación es mayor y el riesgo aún más alto, sin embargo la película de David Albala supera con creces lo esperado elaborando una propuesta sólida, bien ejecutada y que ademas entrega importantes elementos para una posterior reflexión.

Ficha técnica

Título original: Pacto de fuga
Año: 2019
Duración: 135 minutos
País: Chile
Productora: Calibre 71 producciones / Storyboard Media
Género: Thriller | Basado en hechos reales. Años 90
Guion: David Albala, Loreto Caro-Valdes, Susana Quiroz-Saavedra, José Córdova-Llanos, Manola Palomera, Raúl Blanchet, Cecilia Ruz
Música: Jonathan Grandcamp, Stuart Menderman, Juan Cristóbal Meza, Anita Tijoux
Fotografía: Jorge González, Kako Correa
Reparto: Benjamín Vicuña, Amparo Noguera, Patricio Contreras, Francisca Gavilán, Eusebio Arenas,  Mateo Iribarren, Roberto Farias, Willy Semler, Alberto Ellena, Victor Montero, Diego Ruiz, Vladimir Huaiquiñir
Dirección: David Albala

viernes, 24 de enero de 2020

El Escándalo

Basada en hechos reales, esta interesante película del director Jay Roach reconstruye la estrepitosa caída del imperio Fox News, una de las cadenas mediáticas más poderosas de Estados Unidos, producto de las acusaciones de acoso sexual sobre su responsable y fundador. Y lo hace de forma dinámica y audaz, gracias al vertiginoso guion de Charles Randolph que no da tregua a lo largo de sus 108 minutos de duración.

Tres mujeres son sus protagonistas. Megyn Kelly -Charlize Theron-, Gretchen Carlson -Nicole Kidman- y Kayla Pospisil -Margot Robbie-. Solo esta última corresponde a un personaje ficticio, por lo que el realismo de sus papeles se impregna en sus excelentes actuaciones. Un hombre es el foco de la historia, Roger Ailes -John Lithgow-, el poderoso mandamás que construye y desarrolla la cadena usando a las mujeres como objeto de deseo para subir las audiencias además de abusar indignamente de ellas gracias a su manifiesto posición de poder.

Una acusación pública desata la explosión. Gretchen Carlson, luego de ser despedida, asume con valentía la denuncia de lo que era un secreto a voces: los constantes acosos y abusos de Ailes hacia sus subordinadas durante décadas. En un principio, Carlson lucha sola contra el mundo. Parece que nadie la apoya y no se vislumbra que otras voces salgan a respaldar sus dichos. Es angustiante su soledad, eso agiganta su valor, sin embargo y pese a todo, la lucha es absolutamente desigual. Al interior de Fox, las opiniones están divididas y por cierto bajo cuerda. Se sabe, pero no se comenta. Hay temor y sobretodo una sensación de complicidad que les afecta transversalmente. Es allí cuando Megyn Kelly asume su rol y su responsabilidad. Su credibilidad es vital para refrendar la denuncia y con ello marcar el principio del fin de un indigno escándalo.

La cinta es rápida y su guion está lleno de detalles. En ocaciones, y producto de la gran cantidad de elementos, puede incluso confundir o marear, no obstante está bien llevada y se resuelve exitosamente luego de todas su vueltas, nudos y revueltas. La fotografía de Barry Ackroyd permite observar planos cercanos que logran conmover, en especial en las dos escenas más intensas, emocionalmente, desplegadas brillantemente por Margot Robbie.

“Bombshell” es una denuncia amplificada, un relato condensado del horror que los abusos de poder y los acosos sexuales provocan en quienes los sufren y cómo afecta transversalmente a todos quienes son parte de un ambiente tóxico, degradante y humillante. es un retrato crudo y sin filtro de atrocidades que hasta hace poco no se denunciaban y que gracias a la valentía de sus víctimas y a las explícitas denuncias, podemos hoy delatar y condenar sin duda alguna.

Ficha técnica

Título original: Bombshell
Año: 2019
Duración: 108 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Lionsgate / Lighthouse Management & Media / Bron Studios
Género: Drama | Biográfico. Basado en hechos reales. Periodismo
Guion: Charles Randolph
Música: Theodore Shapiro
Fotografía: Barry Ackroyd
Reparto: Charlize Theron, Margot Robbie, Nicole Kidman, John Lithgow, Allison Janney, Kate McKinnon, Malcolm McDowell, Mark Duplass, Alice Eve, Connie Britton, Alanna Ubach, Elisabeth Röhm, Madeline Zima, Brigette Lundy-Paine, Liv Hewson, London Fuller, Ashley Greene, Nazanin Boniadi, Stephen Root
Dirección: Jay Roach

martes, 21 de enero de 2020

Jojo Rabbit

Basada en el libro “Caging Skies” de Christine Leunens, “Jojo Rabbit” está ambientada a fines de la Segunda Guerra Mundial. Johannes Betzle -Roman Griffin Davis- es un niño alemán de diez años que con entusiasmo ingresa a las Juventudes Hitlerianas. No es lo que esperaba, sin embargo su espíritu pro Nazi sigue intacto gracias a un amigo imaginario que es nada menos que el mismísimo Adolf Hitler, interpretado por el director Taika Waititi. El escenario cambia cuando Jojo descubre que su madre Rosie -Scarlett Johansson-, esconde en el ático a Elsa -Thomasin McKenzie-, una joven judía que escapa de la persecución y barbarie nacionalista del Tercer Reich.

La cinta no abandona el tono ridículo en ningún momento. La caricatura permanente se transforma en el sello del director para contar esta historia desde un punto de vista diferente. Su papel como amigo imaginario del pequeño Jojo es tan absurdo como insufrible, algo que me provoca rechazo cada vez que aparece. Solo la gran actuación de Roman Griffin Davis a la que se suman, en tono menor, los otros personajes que secundan al protagonista, me permite digerir este trago amargo.

Taika Waititi presenta esta historia con una forma irreverente y audaz, porque un tema tan sensible como el que narra no puede ser tomado como un juego. Es cierto que la relación madre-hijo, el drama de la guerra, la persecución a los judíos, el lavado de cerebro y el masivo engaño alemán están presentes en la cinta, sin embargo su aspecto de comedia liviana -como una pseudo comedia negra- no permite siquiera superar esa primera capa. La confección del relato a través de una suma de “gag” tampoco ayuda a salvar una barrera que con el correr de los minutos se hace cada vez más difícil de franquear.

“Jojo Rabbit”, precedida de varias nominaciones a importantes premios, genera expectativas que, en mi caso, se derrumban desde los primeros minutos. Con el correr del metraje se confirman, además, mis peores temores, es decir, las debilidades propias que poseen algunas sátiras que no logran conmover y cuyo desarrollo se torna obvio y evidente.

A pesar de lo descrito, sugiero ver esta película para poder formarse opinión propia. El arte es tan subjetivo que podemos tener legítimas diferencias en torno a su apreciación. Tal vez este sea un buen ejemplo pues ya se observa controversia y opiniones muy opuestas acerca del trabajo de Waititi. Y esto, aunque incómodo, es un mérito en sí mismo, pues genera discusión, debate y opinión sobre temas delicados gracias a una película que en ningún caso deja indiferente.

Ficha técnica

Título original: Jojo Rabbit
Año: 2019
Duración: 108 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Coproducción Estados Unidos-Alemania; Fox Searchlight / Defender Films / Piki Films / Czech Anglo Productions
Género: Comedia. Drama | II Guerra Mundial. Sátira. Nazismo
Guion: Taika Waititi (Novela: Christine Leunens)
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Mihai Malaimare Jr.
Reparto: Roman Griffin Davis, Scarlett Johansson, Thomasin McKenzie, Taika Waititi, Sam Rockwell, Rebel Wilson, Alfie Allen, Stephen Merchant, Archie Yates
Dirección: Taika Waititi

viernes, 17 de enero de 2020

Mujercitas

Un clásico de la literatura tiene una nueva adaptación a la pantalla grande. Esta vez, la directora y guionista Greta Gerwig -“Lady Bird”-, desarrolla una cinta que recoge el material de la famosa novela de Louisa May Alcott que narra la vida de las cuatro hermanas March, su relación familiar, sus vecinos, sus amores adolescentes, sus conflictos cotidianos, sus sueños e ilusiones y sus decepciones, con el contexto de la Guerra Civil norteamericana como telón de fondo.

La película, desde el punto de vista de su realización, es espléndida. Finos decorados, bellas recreaciones de época, vestuario, iluminación, hermosas locaciones y maravillosos paisajes funcionan como un todo orgánico sin puntos bajos. La cámara de Gerwig brinda comodidad a los personajes, no los atosiga ni presiona, y con ello permite que luzcan con soltura y espontaneidad.

Cada una de las protagonistas, Jo -Saoirse Ronan-, Meg -Emma Watson-, Beth -Eliza Scanlen-, y Amy -Florence Pugh-, tienen personalidades marcadas. Grandes sueños artísticos las mueven, la escritura, la pintura, la actuación, la música, pero también lo cotidiano, su propio desarrollo personal. La relación entre las hermanas no es sencilla y su madre, Marmee -Laura Dern- logra conducirlas con mano tierna y sabia ante las visibles dificultades económicas y la ausencia del padre que combate en la guerra. No tenemos antagonistas ni conflictos externos. El corazón del guión está en estas “Mujercitas”, en sus emociones y en sus relaciones, donde los personajes masculinos son solo referenciales y en algunos casos apenas parte del decorado.

Greta Gerwig decide presentar el relato con saltos temporales. La historia va y vuelve entre presente y pasado, tanto para explicar el contexto como para adicionar un toque de refresco a una narración que si fuera lineal tal vez sería mucho menos dinámica. Esta opción hace confuso el comienzo de la cinta, sumándose a ello las pocas diferencias físicas que presentan las protagonistas a pesar de los varios años transcurridos entre cada espacio de tiempo.

También acierta Greta Gerwig al componer un guion con múltiples subtextos y que en ocasiones se superponen sin priorización ni jerarquía. Esto es algo tan propio del relato que las conversaciones simultáneas entre las hermanas, estas acciones que transcurren en simultáneo, se observan difusas e incluso contradictorias. Esta virtud reconocida, al menos en mi caso, me pone una dificultad adicional.

Sólidas actuaciones y una música maravillosa de Alexandre Desplat le entregan a “Little Women” un toque de belleza estética indiscutida. Sin embargo, a pesar de la gran cantidad de aciertos técnicos y narrativos, no logré conectar con la cinta. Algo me pasó que no pude empatizar con los personajes y aquello me llevó a verla como un espectador distante sin ser parte del relato. Es posible que los saltos temporales o lo confuso del primer tercio me produjeran cierta incomodidad que no logré superar hasta la recta final momento donde la novel directora imprime su mensaje para los tiempos actuales, basado en una historia que definitivamente es atemporal y que vive y revive cada vez que tenemos la oportunidad de acercarnos a ella.

Ficha técnica 

Título original: Little Women
Año: 2019
Duración: 135 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Columbia Pictures / Sony Pictures Entertainment (SPE) / New Regency Pictures / Pascal Pictures / Regency Enterprises. Distribuida por Columbia Pictures
Género: Drama. Romance | Vida rural (Norteamérica). Familia. Siglo XIX
Guion: Greta Gerwig (Novela: Louisa May Alcott)
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Yorick Le Saux
Reparto: Saoirse Ronan, Timothée Chalamet, Emma Watson, Florence Pugh, Eliza Scanlen, Laura Dern, Meryl Streep, James Norton, Louis Garrel, Bob Odenkirk, Chris Cooper, Tracy Letts, Abby Quinn, Sasha Frolova, Jamie Ghazarian, Hadley Robinson, Ken Holmes, David Arthur Sousa, Jayne Houdyshell, Jen Nikolaisen, Domenic Arduino, Tom Kemp, Mikayla S. Campbell, Edward Fletcher, Lilly Englert, Rob Lévesque, Kayla Caulfield, Cassidy Neal, Adam Desautels, Bill Salvatore, Dash Barber, Jason Mulcahy, Tom Stratford, Erin Rose, Lonnie Farmer, Robert Marsella, Bill Mootos, Yefim Somin, Adam Teper, Alexander Davis, Thomas J Berry, Scott Sederquist, Michael Cassata, Dave Maguire, Yair Koas, Brian Tobin
Dirección: Greta Gerwig

lunes, 13 de enero de 2020

1917

Esta cinta del director Sam Mendes es una proeza cinematográfica por donde se la mire. Deslumbra por la calidad técnica de su factura y es imposible dejar de pensar en ello, a riesgo de dejar de lado algunos detalles.

Estamos en la Primera Guerra Mundial y la misión que reciben dos jóvenes soldados británicos, Schofield -George MacKay- y Blake -Dean-Charles Chapman- es prácticamente imposible. Deben atravesar territorio enemigo para entregar un mensaje que evitará una emboscada alemana que cobrará cientos de víctimas, entre los que se encuentra el hermano de Blake. Para lograrlo tienen solo un día y las condiciones son en extremo adversas por lo que esta travesía es una verdadera odisea.

Los hechos se inspiran en una anécdota contada a Mendes por su abuelo paterno, Alfred Mendes, por lo que el compromiso personal que tiene el director con el relato resulta ser vital. Mendes, quien escribe el guion junto a Krysty Wilson-Cairns, toma una importante decisión que se transforma en el sello de la historia: la narración es una gran secuencia lineal provista por una cámara que sigue y acompaña a los protagonistas sin despegarse de ellos en ningún momento.

La calidad de la fotografía de Roger Deakins es excepcional. Capta mínimos detalles con una precisión maravillosa que permite observar permanentemente y con diversas perspectivas esta épica aventura. Es todo tan real que parece que nosotros estamos acompañando a los protagonistas. Sentimos su temor, percibimos sus dudas y admiramos su arrojo y valentía. Es un mérito innegable que Sam Mendez nos haga parte del relato empatizando con ambos soldados.

Hay que conocer y saber mucho de cine para intentar detectar los cortes y la edición en una filmación que se inscribe dentro de lo mejor del último tiempo. La verdad, a mi en lo personal me cuesta mucho y prefiero no hacerlo porque podría disminuir la magia de una cinta que se vive y se percibe como una sola y larga escena, casi en tiempo real.

Cada lugar y cada cambio de locación se desarrolla con una continuidad asombrosa. Aparecen personajes, batallones enteros, trincheras repletas de soldados, otras completamente abandonadas, trampas por doquier, enfrentamientos y lugares que parecen desolados pero no lo están. Todo ello implica sorpresa. No sabemos qué hay detrás del túnel o al interior de una ubicación enemiga. La tensión es máxima, por momentos agobiante y abrumadora, no cede y nos mantiene en permanente estado de alerta.

Sam Mendes logra esta proeza gracias a una acertada reunión de elementos que logra coordinar al milímetro. La banda sonora de Thomas Newman permite dividir el relato y dotar de color cada una de las escenas que lo componen. Logra quietud, reflexión y a la vez permite movilizar la acción como consecuencia de la situación que se debe enfrentar.

“1917” es estupenda y no puede dejarse de ver en el cine, en pantalla grande y en las mejores condiciones. Es de un virtuosismo tan alto que gracias a ello podemos dejar pasar algunos detalles que tal vez en otras cintas no podríamos dejar de mencionar. Es tan sólida su construcción y tan potente lo que logra transmitir que aquello es lo más importante y lo más destacado. Colin Firth y Benedict Cumberbatch, interpretando al general Erinmore y al coronel Mackenzie respectivamente, aparecen menos de cinco minutos en pantalla y sus intervenciones son cruciales. Es solo una pequeña muestra del arte conseguido por Mendez en una cinta que cautiva, sorprende y emociona de comienzo a fin.

Ficha técnica

Título original: 1917
Año: 2019
Duración: 119 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; Amblin Partners / Neal Street Productions / DreamWorks SKG / New Republic Pictures. Distribuida por Universal Pictures
Género: Bélico. Drama | I Guerra Mundial
Guion: Sam Mendes, Krysty Wilson-Cairns
Música: Thomas Newman
Fotografía: Roger Deakins
Reparto: George MacKay, Dean-Charles Chapman, Richard Madden, Benedict Cumberbatch, Mark Strong, Colin Firth, Andrew Scott, Teresa Mahoney, Daniel Mays, Adrian Scarborough, Jamie Parker, Nabhaan Rizwan, Justin Edwards, Gerran Howell, Richard McCabe, Robert Maaser, John Hollingworth, Anson Boon, Jonny Lavelle, Michael Jibson, Chris Walley
Dirección: Sam Mendes

miércoles, 1 de enero de 2020

El caso de Richard Jewell

Clint Eastwood regresa a la silla de director para conducir una película sobre un caso real sucedido durante el desarrollo de los Juegos Olímpicos en el año 1996. Richard Jewell -Paul Walter Hauser, mientras estaba de guardia durante un Concierto en el Centennial Olympic Park de Atlanta, descubrió una mochila sospechosa. Con premura hizo activar el protocolo de seguridad y logró evacuar a cientos de personas. Efectivamente la amenaza era cierta, la mochila contenía un aparato explosivo que detonó en el concurrido lugar causando dos muertos y un centenar de heridos. La acción de Richard, oportuna y a la vez arriesgada, evitó que las consecuencias fueran aún más lamentables. Hasta ese momento, los hechos lo posicionaban como figura nacional, un héroe que con valentía había impedido una tragedia mayor, sin embargo, la historia cambia radicalmente; comienza a ser investigado por el FBI como principal sospechoso y el caso adquiere una inusual cobertura cuando la investigación es filtrada por la prensa.

Eastwood configura el relato en torno a la personalidad de Richard. El comienzo de la cinta, algo lento y con detalles que no parecen demasiado trascendentes, es fundamental para comprender lo que el metraje ofrece desde su segundo tercio. La vida de Richard, su permanente ilusión de ser reconocido junto a sus sueños y fracasos, nos da luces sobre lo que viene. El protagonista vive con su madre, Barbara "Bobi" Jewell -Kathy Bates-, en una pequeña casa de Atlanta. La relación de ambos es estrecha y naturalmente las características de hijo único brotan espontáneamente como rasgos importantes de su personalidad.

Paralelamente, el director desarrolla la otra cara de la moneda, es decir lo que sucede con los responsables en el FBI y su necesidad imperiosa de encontrar culpables. Suma a lo anterior el decisivo papel e influencia que los medios de comunicación ejercen una vez que se hacen públicas las sospechas sobre el guardia. En estos dos papeles, tanto en del agente a cargo del FBI como en el de la reportera que difunde la noticia, Eastwood sitúa una mirada que, desconociendo si es verdadera o no, introduce un aspecto polémico pues expone el intercambio de información a cambio de favores sexuales.

En el centro del relato está la relación de Richard con Watson Bryant -Sam Rockwell-, el abogado que toma la defensa de su caso. Ambos se conocieron anteriormente en una pequeña oficina de abogados donde Richard era el encargado del correo postal. Ahora, en este momento angustiante, Watson es la única carta a la que puede recurrir y para su beneficio, el ahora abogado independiente no duda en tomar su representación. Jewell debe soportar la humillación de ser investigado sin mayores pruebas que acrediten su participación y de ver cómo su madre sufre por esta situación. También asume estoicamente presiones indebidas. Su respeto a la autoridad y a la ley le hace más vulnerable aún pero con ello también muestra un coraje digno de destacar e imitar. Watson no solo debe lidiar con las implicancias jurídicas de una situación que a todas luces se presenta como un caso débil sino que también con la firme convicción de inocencia de su representado la que tal vez por lo mismo le impide defenderse y se expone en demasía.

Clint Eastwood filma un guion escrito por Billy Ray, basado en el artículo de 1997 “American Nightmare: The Ballad of Richard Jewell” de Marie Brenner y lo dota de carácter documental. “Es una historia que necesita ser contada”, señala el director y con ello define su posición sobre la injusticia que recae sobre Richard, las investigaciones parciales y guiadas hacia el primer sospechoso, las verdaderas responsabilidades del acto terrorista y la influencia de los medios en casos de esta connotación social. “Es por eso que quise hacer esta película", continúa el director, "para devolverle el honor a Richard. Porque es el hombre común, que quiere ser un oficial de policía, más que nada, para dedicarse a mejorar a la humanidad, quien hace esta acción heroica y luego paga un alto precio por ello”.

“El caso de Richard Jewell” encierra muchos detalles y puntos de vista. Es real, compleja y tambien polémica; fija posiciones que naturalmente pueden ser compartidas, rebatidas o tal vez solo desestimadas. Eastwood, con una cámara precisa y clara que pone su foco en la humanidad de los personajes, en sus sentimientos y emociones, logra trasmitir un mensaje vital sobre una realidad que muchas veces se instala por sobre la veracidad de los hechos. Nuevamente Clint Eastwood nos regala, fiel a su estilo y a su manera, un homenaje a la justicia filmando una historia que lleva a la reivindicación definitiva de Richard Jewell.

Ficha técnica 

Título original: Richard Jewell
Año: 2019
Duración: 131 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Malpaso Productions / Warner Bros. Brasil / Appian Way / Misher Films / 75 Year Plan Productions. Distribuida por Warner Bros. Brasil
Género: Drama | Basado en hechos reales. Juegos olímpicos. Años 90. Periodismo
Guion: Marie Brenner, Billy Ray
Música: Arturo Sandoval
Fotografía: Yves Bélanger
Reparto: Paul Walter Hauser, Jon Hamm, Olivia Wilde, Sam Rockwell, Kathy Bates, Wayne Duvall, Dexter Tillis, Desmond Phillips, Nina Arianda, Ian Gomez, Randy Havens, Mike Pniewski, Niko Nicotera, Dylan Kussman, Beth Keener, Billy Slaughter, David Shae, Shiquita James, Deja Dee, Kendrick Cross, Jill-Michele Melean, Mitchell Hoog, David Lengel, Marc Farley, Victoria Paige Watkins, Charles Green, Shawn Weston Thacker
Dirección: Clint Eastwood

martes, 24 de diciembre de 2019

Los Dos Papas

Inspirada en hechos reales, esta película del director brasileño Fernando Meirelles -“Ciudad de Dios”- se interna en uno de los sucesos más relevantes para la Iglesia Católica en siglos. En febrero del año 2013, el Papa Benedicto XVI -el alemán Joseph Ratzinger- renunció a su cargo, algo tan inesperado y fuera de lo común que no se había visto en casi 600 año. Este hecho sorpresivo y radical obligó una nueva elección y el Cónclave eligió como nuevo Pontífice al argentino Jorge Mario Bergoglio, entonces Cardenal Arzobispo de Buenos Aires.

El guion elaborado por Anthony McCarten es muy interesante y ameno. Mezclando historia, especulaciones y aquello que podría llamarse “intrigas vaticanas”, el relato gira entorno a una ficticia visita del Cardenal Bergoglio al Vaticano hacia fines de 2012 para entrevistarse personalmente con el Santo Padre y conseguir de él la aceptación de su renuncia ya presentada por escrito a pesar de no haber cumplido aún la edad de retiro de los obispos, es decir 75 años.

La caracterización de la historia recae en dos actores que llenan la pantalla con su carisma y solidez. Jonathan Pryce, quien además se parece bastante físicamente, interpreta a Bergoglio y Anthony Hopkins a Benedicto XVI. Ambos realizan un trabajo de estupendo, imprimen detalles que reflejan una parte de la personalidad de sus representados gracias a la solidez de sus gestos, tonos de voz y miradas, con diálogos certeros y precisos. Meirelles sabe sacar partido a sus actores y filmar estos encuentros. Su uso de primeros planos destaca muchísimos detalles, la movilidad inquieta de su cámara se enfoca en incertidumbres y dudas, todo con un excelente trabajo de fotografía que realza las locaciones con recreaciones muy convincentes de los rincones vaticanos y sus entornos.

La cinta presenta una mirada que tal vez exagera algunas de las características de sus protagonistas. Por una parte, Benedicto XVI es presentado como una persona solitaria, en extremo conservadora, apegada a normas y tradiciones que no puede evadir. Por la otra, Bergoglio es alguien que transita por un camino rupturista de aquellos lejanos formalismos, con autenticidad y gestos que desconciertan a sus interlocutores. Ambos son presentados en veredas opuestas lo que también se refleja en las opiniones que expresan sobre temas de actualidad eclesial como el celibato, la comunión a los divorciados, la homosexualidad y tantos otros.

El relato resulta entretenido y sin pausas. El peso dramático lo mantienen ambos protagonistas durante casi todo el metraje y solo en el caso del Cardenal argentino observamos una caracterización del tiempo en que era un joven sacerdote en una época crítica cuando, durante la dictadura militar, desempeñaba el cargo de superior de la Compañía de Jesús en su país.

“Los Dos Papas” es un acierto desde muchos puntos de vista. La polarización asumida por Fernando Meirelles ayuda al relato pues amplifica el conflicto. Las actuaciones personifican a ambas figuras de manera vibrante, usando un tono más cercano a la comedia cuando el drama amenaza con tomarse la historia. La simpatía de los dos actores y una química natural entre ellos permite alcanzar un alto vuelo durante varios momentos de sus múltiples encuentros. Así, la cinta motiva al espectador a profundizar para formarse su propia opinión pues el Papa Francisco está plenamente activo y Benedicto XVI aún vive pese a su avanzada edad y delicado estado de salud. Conocerlos un poco más puede ser un desafío que comience con esta película para alguien que no conoce demasiado y no es cercano a la Iglesia. Para los católicos, una mirada fresca y diferente como esta, ofrece un ángulo que bien vale la pena explorar para recordar momentos importantes de los últimos años y también para acercarse a ambas figuras desde otra perspectiva, tal vez caricaturizada pero también más humana.

Ficha técnica

Título original: The Two Popes
Año: 2019
Duración: 126 minutos
País: Reino Unido
Productora: Coproducción Reino Unido-Italia-Argentina-Estados Unidos; Netflix. Distribuida por Netflix
Género: Comedia. Drama | Religión. Basado en hechos reales
Guion: Anthony McCarten
Música: Bryce Dessner
Fotografía: César Charlone
Reparto: Jonathan Pryce, Anthony Hopkins, Juan Minujín, Cristina Banegas, Sidney Cole, Luis Gnecco, Federico Torre, María Ucedo, Thomas D Williams, Pablo Trimarchi
Dirección: Fernando Meirelles

jueves, 19 de diciembre de 2019

Star Wars: El Ascenso de Skywalker

No es sencillo escribir sobre Star Wars. Y no es por la calidad de la producción, o la siempre difícil comparación con la trilogía original de George Lucas, o los nuevos personajes, historias y universos creados desde que Disney tiene los derechos exclusivos de la franquicia, o por el estilo de J.J. Abrams, alabado por algunos y criticado por otros. La verdad es que la dificultad radica en mi propio compromiso emocional con una historia que me acompaña hace 42 años y que hoy concluye, al menos formalmente, en su diseño original de tres trilogías.

“El ascenso de Skywalker” es el Capítulo IX de una saga que marcó mi generación y por cierto a muchas otras. Ahora, al completarse con la pieza que faltaba para cerrar el ciclo, podemos tomar distancia, analizar en perspectiva y valorar en forma integral lo que hemos podido observar durante años y que posiblemente nunca dejaremos de tener presente.

No se trata de la historia de este capítulo en particular ni de los personajes, de los nuevos que recién se incorporan o de quienes ya nos han dejado. La sustancia, lo medular es aquello que sucede conmigo desde el primer acorde musical y las letras inclinadas que forman parte de una obertura que es ya clásica. Lo que sucede que me toca la fibra, me despierta recuerdos de infancia y hace que mis emociones broten sin contención. Tal vez es por ello que agradezco la oportunidad de disfrutar “Star Wars”. Dejo que fluya naturalmente, me entrego al relato y a las andanzas espaciales para volver a ser ese niño de 8 años que vio el Episodio IV cuando se estrenó en el Cine Centenario de La Serena en 1977 y que dio inicio a este universo.

Volviendo a la película, las cosas están así. Kylo Ren -Adam Driver- líder supremo de las fuerzas, viaja al planeta Exogol gracias al dispositivo Sith Wayfinder -hay solo dos y el otro está extremadamente oculto-, para enfrentar a Palpatine -sí, el mismísimo Ian McDiarmid-, el poderoso Emperador de la Primera Orden y que planea la realización de un ataque aniquilador a gran escala con una flota impresionante de destructores. Por su parte, la resistencia liderada por la Generala Leia Organa -gran homenaje a Carrie Fisher-, intercepta información sobre el viaje de Kylo. Leia dispone una misión liderada por Rey -Daisy Ridley-, Finn -John Boyega- y Poe -Oscar Isaac-, cuyo objetivo es ubicar el Wayfinder para luego llegar a Exogol y destruir la amenaza. Las peripecias se suceden en forma continua, la acción es por momentos frenética y la tensión nos mantiene alertas durante todo el metraje. El regreso de viejos personajes, conocidos en las anteriores entregas, nos conectan con esta trilogía final y otros, iconos ya a esta altura, con el resto de la histórica saga, manteniendo siempre a la vista las vertientes y nueva savia de los jóvenes héroes.

“El ascenso de Skywalker” es un épico final para Star Wars. Conmueve porque apela a la emocionalidad de toda esta larga historia permitiendo que afloren rápidamente los recuerdos. En varios pasajes nos reflejamos en los personajes, hacemos nuestro el valor y coraje de la resistencia que transforma esta guerra desigual en un desafío esperanzador. Esta lucha contra el lado oscuro de la fuerza -el mal encarnado-, que por años han liderado los Jedi, la asumimos empáticamente y tal vez la llevamos a la vida diaria, a lo que sentimos o tal vez vivimos en nuestros entornos. La unidad que se logra con “la fuerza” forma una familia llena de valores; lealtad, amor, comprensión, contención, arrojo y valentía surgen espontáneamente; se transforman en caminos y rumbos a imitar y seguir.

La dirección de J.J. Abrams no deja nada al azar. Los escenarios, las coreografías, las batallas, los efectos especiales, todo está en su lugar y al servicio de un guion firmado por él junto a Derek Connolly, Colin Trevorrow y Chris Terrio.

¡Qué decir de la música! esencial y fundamental, núcleo del relato y una vez más a cargo del maestro John Williams. Escribo estas líneas escuchando y gozando los detalles de la banda sonora con los que me vuelvo a encantar. Esta gran “ópera espacial”, repleta de motivos, armonías, explosiones de los bronces, con percusiones arrebatadas y melodías inconfundibles, desarrolla una partitura inseparable de la imagen, con vida propia y que tal vez es de los elementos más logrados del filme, algo que ya es característico en estas películas.

Star Wars llega a su fin, al menos en lo que respecta al diseño original de sus tres trilogías. Ahora el desafío tal vez sea continuar la historia con nuevos bríos, nuevos personajes, nuevas aventuras que se desprendan de este cuerpo vital, de esta idea que tiene mucho que entregar y que está totalmente abierta a la imaginación de creadores y guionistas para entretener y emocionar a más generaciones. Y como no es bueno hacer anticipos, solo concluyo estas palabras señalando que hay muchos detalles presentes en la cinta que tal vez en una primera lectura pasen muy rápido. Yo, al menos, quiero verla de nuevo para apreciar con más calma varios de ellos, disfrutar aún más con algunos retornos y “cameos” -físicos y también de voces-, y escuchar nuevamente la música que hace de Star Wars una experiencia mágica y única.

Ficha técnica  

Título original: Star Wars: The Rise of Skywalker
Año: 2019
Duración: 142 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Lucasfilm / Bad Robot / Walt Disney Pictures
Género: Ciencia ficción. Fantástico. Aventuras. Acción | Aventura espacial. Secuela. Star Wars
Guion: J.J. Abrams, Chris Terrio (Personajes: George Lucas)
Música: John Williams
Fotografía: Daniel Mindel
Reparto: Daisy Ridley, Adam Driver, John Boyega, Oscar Isaac, Domhnall Gleeson, Kelly Marie Tran, Joonas Suotamo, Ian McDiarmid, Carrie Fisher, Keri Russell, Billie Lourd, Lupita Nyong'o, Naomi Ackie, Richard E. Grant, Billy Dee Williams, Anthony Daniels, Dominic Monaghan, Mark Hamill, Matt Smith
Dirección: J.J. Abrams

sábado, 14 de diciembre de 2019

Historia de un matrimonio

Los procesos de ruptura de una pareja son siempre dolorosos y complejos por lo que muchas veces al observarlos en una película no permiten acercarse a una realidad difícil de describir y también de entender si no se ha vivido. Por ello, lo que hace el guionista y director Noah Baumbach con “Historia de un matrimonio” es notable. Logra desarrollar un relato profundamente emotivo y real, cuyo resultado es desgarrador.

Charlie -Adam Driver- y Nicole -Scarlett Johansson- son una pareja de artistas. Su vida gira en torno a las artes escénicas: él un talentoso y exitoso director de teatro, ella una bella y versátil actriz cada vez más reconocida. Se conocieron compartiendo los mismos intereses, se casaron, tuvieron un hijo y su vida se ha desarrollado por casi 10 años entre ensayos, funciones y su hogar en Nueva York. Podríamos, con estos antecedentes, caer en el “cliché” de decir que son una pareja normal, sin embargo la realidad dice otra cosa. A pesar de unos profundos y sentidos escritos donde cada uno reconoce lo mejor del otro, aquello que le encanta y por qué se enamoraron, se ven enfrentados a sus diferencias y con ello se precipitan al fin de su relación.

Baumbach escribe un guion estupendo, repleto de contenido y detalles. Justamente por ello es sumamente exigente. Hay mucho texto, muchos niveles, variadas lecturas y sub lecturas, por lo que los actores deben esforzarse al máximo. Secciones del relato corresponden a monólogos, otras a discusiones fuertes que, sin caer en la violencia física, son en extremo hirientes. Los dos protagonistas, Scarlett Johansson y Adam Driver logran un realismo conmovedor con sus actuaciones. No solo viven sus personajes, sino que ellos viven en sus cuerpos y mentes todo el tiempo. Ante este desafío a gran escala, el talento de ambos arrasa con un trabajo que será reconocido y recordado por mucho tiempo.

La cinta mantiene una tensión emocional permanente. Por instantes agobia, porque es imposible sustraerse a lo que sienten y expresan Nicole y Charlie. El director Noah Baumbach filma delicadamente cada escena, con el tiempo y el espacio para que la acción se desarrolle con su propio ritmo, con sus pausas y con dinámica cuando así lo requiere. Para ello cuenta con un reparto de lujo que además incluye a la cada vez más vibrante Laura Dern interpretando a Nora Fanshaw, la estilosa abogada de Nicole, y al carismático Ray Liotta como Jay, su contraparte jurídica.

“Historia de un matrimonio” llega directo a la emoción. Se inscribe con letras mayúsculas dentro de los relatos más directos sobre conflictos de pareja. Además tiene una virtud aún más interesante. Genera reflexiones posteriores, se sigue recordando por días y junto con ello vuelven las escenas, los diálogos, las situaciones y nuevas emociones. También surgen preguntas, muchas preguntas… ¿Qué sucedió, cuándo? ¿Qué no vimos, qué no hicimos? ¿Por qué pasó? ¿En qué nos equivocamos? ¿Cuándo nos perdimos? Todas son preguntas abiertas que buscan alguna respuesta en momentos que tal vez ya sea demasiado tarde…

Punto especial para “Being Alive” la canción del musical “Company”, de George Furth y Stephen Sondheim y que casi al finalizar la cinta es cantada por Charlie en un bar, rodeado de sus amigos y actores de la compañía. Su sentida interpretación enmarca muy bien la sensación que queda -y es para ambos- al final de un proceso tan angustiante como devastador; un juicio de divorcio que les daña profundamente y que deja un vacío muy difícil de llenar. Mirar hacia adelante en un momento así se hace cuesta arriba, se ve como una montaña casi imposible de subir, sin embargo existe algo fundamental para poder volver a creer y sentir; aquello es tomar verdadera conciencia de “estar vivo”

Ficha técnica

Título original: Marriage Story
Año: 2019
Duración: 136 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Netflix / Heyday Films. Distribuida por Netflix
Género: Drama | Comedia dramática. Teatro
Guion: Noah Baumbach
Música: Randy Newman
Fotografía: Robbie Ryan
Reparto: Scarlett Johansson, Adam Driver, Laura Dern, Azhy Robertson, Alan Alda, Julie Hagerty, Merritt Wever, Mary Hollis Inboden, Amir Talai, Ray Liotta, Wallace Shawn, Emily Cass McDonnell, Matthew Maher, Ayden Mayeri, Kyle Bornheimer, Mark O'Brien, Gideon Glick, Brooke Bloom, Matthew Shear, George Todd McLachlan, Annie Hamilton, Juan Alfonso, Justin Claiborne, Mickey Sumner
Dirección: Noah Baumbach

jueves, 12 de diciembre de 2019

Doctor Sueño

La expectativa es alta. Se promociona como la secuela de "El resplandor" -1980- dirigido por Stanley Kubrick y la historia es del mismísimo Stephen King quien ha alabado esta realización del director Mike Flanagan. No obstante todos estos títulos, “Doctor Sueño” queda al debe y por varias razones.

El relato sucede algunos años después de los hechos que narra "The Shining”. Esta vez sigue a un ya adulto Danny Torrance -Ewan McGregor- que tiene severos traumas y problemas graves con el alcohol. Sus habilidades psíquicas se mantienen aunque están algo alteradas por su condición actual, asunto que no le impide tomar contacto telepático con Abra Stone -Kyliegh Curran- a raíz de un brutal asesinato que un culto de psíquicos conocido como el “Nudo Verdadero” ha cometido en su búsqueda insaciable del escaso y fundamental “vapor", elixir producido en los momentos de la muerte de personas con habilidad brillante y que para quienes lo reciben implica retrasar el envejecimiento.

Hasta allí, lo que va de cinta es interesante y no hay mayores pistas sobre lo que viene a continuación. Rose the Hat -brillante y divina Rebecca Ferguson-, quien lidera el culto, va acercándose lentamente tanto a Abra como a Dan. Los poderes mentales se enfrentan y disputan una cerrada lucha a distancia que tiene tanto de misterio como de inexplicable fuerza sobrenatural. Justamente es en ese momento cuando la cinta se torna evidente y cede terreno al exponer los elementos demasiado explícitos dejando poco y nada a nuestra imaginación.

La extensión desde su segundo tercio se siente. Existe un alargue innecesario que cae en la pereza sin aportar demasiado a la centralidad del argumento. Al entrar al último tercio todo pareciera encarrilarse cuando la historia vuelve al escenario del famoso y recordado “Hotel Overlook”. Y en parte casi lo logra, porque la recreación es estupenda pero al mismo tiempo la configuración del relato nuevamente cae en lo lineal y en lo evidente.

“Doctor Sleep” es víctima de sus propias y altas expectativas. ¡Cuán diferente es imaginarse los relatos de las novelas y luego observarlos en imágenes! Aquí, sin haber leído la novela, podemos inferir que la gran imaginación de Stephen King debe plantear en sus diferentes capítulos un desafío enorme. Recogerlo en formato guión y luego filmarlo debe ser tremendamente difícil, en especial por la cantidad de posibilidades que tiene y las limitaciones que implica la toma decisiones para configurar una película. La deuda entonces queda, no ha sido saldada y “El Resplandor” aún goza de excelente salud a pesar de no ser del agrado del escritor. Quienes la recordamos como un icono del cine del Siglo XX la continuamos admirando y su impronta se engrandece cada día más.

Ficha técnica

Título original: Doctor Sleep
Año: 2019
Duración: 151 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. / Intrepid Pictures / Vertigo Entertainment. Distribuida por Warner Bros.
Género: Terror. Thriller | Thriller psicológico. Sobrenatural. Secuela
Guion: Akiva Goldsman, Mike Flanagan (Novela: Stephen King)
Música: The Newton Brothers
Fotografía: Michael Fimognari
Reparto: Ewan McGregor, Rebecca Ferguson, Kyliegh Curran, Zahn McClarnon, Carl Lumbly, Alex Essoe, Bruce Greenwood, Jacob Tremblay, Catherine Parker, Robert Longstreet, Carel Struycken, Emily Alyn Lind, Selena Anduze, Jocelin Donahue, Chelsea Talmadge, Juan Gaspard, Deadra Moore, David Michael-Smith, Kevin Petruski Jr., Mistie Gibby, Met Clark
Dirección: Mike Flanagan

El Guru

Este documental chileno sigue de cerca al boxeador Carlos “Guru” Ruiz. Filmado en blanco y negro y con un inquieto trabajo de cámaras y edición, muestra un trabajo diferente a lo acostumbrado. Su mirada nos abre una ventana a lo cotidiano de la vida de Ruíz, quien se gana el sustento como operario en una industria de alimentos para salmones en Castro, Chiloé.

Rory Barrientos Lamas desarrolla un trabajo casi unipersonal con este filme pues el sonido, el montaje, la fotografía, el guion y la dirección están bajo su firma, mientras las cámaras a cargo de Lester Rojas Romero, Jerman Catalán Barros y Henry Bórquez entregan perspectiva a un relato que se centra en el protagonista sin dejar de lado el entorno familiar y social que le rodea.

En sus 70 minutos, el tiempo transcurre corre a favor del joven púgil. En un comienzo no sabemos mucho de qué se trata y qué camino tomará la historia. A poco andar podemos enlazar elementos y sentimos algo de tierra firme. Al avanzar y profundizar, empatizamos con las situaciones que observamos y llama especialmente la atención el carisma y sencillez de “el Guru” despertando nuestra simpatía pues, incluso en los combates en los que participa, ya somos parte de sus seguidores.

Este trabajo documental tuvo su estreno mundial el año 2019 en el prestigioso festival de documentales “Visions du Réel” -Nyon, Suiza-, participó recientemente en la competencia de cine chileno en el Festival de Valdivia y también en FIDOCS, el Festival Internacional de Documentales de Santiago.

Carlos “Guru” Ruiz va por la gloria y nosotros lo apoyamos en su desafío. También quisiéramos acompañarlo; ya nos hemos encariñado con él. El boxeo es duro, una disciplina que es siempre cuestionada por ser un deporte que provoca daño y cuyo fin es aturdir al rival, sin embargo logramos superar esa difícil primera capa para entrar en el interior del “Guru”, dejarnos encantar por su insospechado espíritu de superación, por su deseo incontenible de vencer, por representar fervientemente a su pueblo y también con ello a su país.

Ficha Técnica

Dirigida por: Rory Barrientos Lamas
Guion: Rory Barrientos Lamas
Casa productora: Hay que Hacerlo Producciones - Storyboard Media
Producción ejecutiva: Carlos Núñez - Gabriela Sandoval - Rory Barrientos Lamas
Dirección de fotografía: Rory Barrientos Lamas
Montaje: Rory Barrientos Lamas
Sonido: Rory Barrientos Lamas