Daguzi, un hombre pobre, descubre a un niño flotando en un río y decide adoptarlo como su hijo. Se llama Mantou. Juntos viajan a la Bahía del Gran Dragón en busca de un tesoro escondido a bordo de un misterioso barco negro. Sin embargo, Daguzi es atacado y comienza a transformarse lentamente. Mantou quiere salvarlo, pero se encuentra en el interior del barco con espíritus de artistas de la Ópera de Pekín y se da cuenta de que quienes han subido a bordo no han salido realmente vivos.
Algo de mito, leyenda e historia está presente en este relato del director Yang Zhigang. La película explora algunos elementos simbólicos como la codicia humana, el castigo sobrenatural, la búsqueda de redención y la restauración del equilibrio con criaturas místicas, como medusas y dragones, y también con la presencia de algunos pájaros míticos. La cinta, entonces, funciona como una parábola social, donde el barco no es solo el escenario, sino el espejo de una sociedad decadente compuesta tanto por seres vivos como por espectros culposos.
Tal vez el punto más alto de esta animación sea su estética. Inspirada en la pintura tradicional china, cada cuadro combina detalles artesanales con un clima húmedo y amenazante, conectando tradición y modernidad, y generando una identidad propia.
Este relato está compuesto de muchas luces y sombras. La idea de esta “arca oscura” viene a ser opuesta a la luminosidad de aves y peces que abren camino hacia la vida. La figura blanca en el interior del barco, tal vez representando la imagen de un “Ser Superior”, remarca esa búsqueda de redención, algo que se puede observar con mayor claridad al ser representada por aquel satín de luz que luego se posiciona como elemento central. Al mismo tiempo, la tormenta, que da título a esta obra, remite a un concepto universal: cae sobre todos por igual, sin distinguir a los justos de los injustos.
“The Storm: El Secreto del Gran Barco Negro” no es solo una narración fantástica. Es, más bien, un comentario profundamente crítico sobre la condición humana. En sus múltiples capas cargadas de simbolismo, se expresa lo político, lo moral y lo existencial, todo ello envuelto en un estilo visual que irradia fuerza y singularidad. La tormenta, también sinónimo de caos y desesperación, instala la necesidad de salvación. De esa forma, el barco presentado esta vez como un “arca” de rescate, cumpliría el propósito, funcionando como metáfora de la liberación de los necesitados y del fin del mal.
Llama la atención la banda sonora de este filme. Compuesta con un marcado uso de figuras rítmicas y abundantes matices, fácilmente remite a música para ballet. Incluso propone algunos guiños expresos a “La Consagración de la Primavera” de Igor Stravinsky, dentro de una partitura interesante y, curiosamente muy occidental. Es otro contrapunto, quizá menos visible, pero igualmente importante.
“The Storm”, con una duración de 112 minutos, apuesta por un relato adulto, simbólico y con un expresivo trasfondo filosófico. Al crear un lugar donde la ambición y la maldad chocan con la bondad y la inocencia, Yang Zhigang no busca competir en el terreno del entretenimiento rápido, sino presentar un cine de autor encarnado en una animación de gran densidad política y cultural.
Ficha técnica
Título original: The Storm (大雨).
Año: 2024
Duración: 102 minutos
País: China
Fotografía: Animación
Género: Animación. Aventuras. Fantástico
Reparto: Animación
Dirección: Yang Zhigang
No hay comentarios:
Publicar un comentario