viernes, 21 de agosto de 2026

La Negociación

Con una estética de época y un formato tipo documental, el director Gus Van Sant recrea un hecho real sucedido en 1977.

El protagonista es Tony Kiritsis -Bill Skarsgård-, quien una mañana llega a su banco, en Indianápolis, decidido a reclamar lo que considera fue una estafa. Su objetivo es entrevistarse con el presidente de la compañía; sin embargo, M.L. Hall -Al Pacino- se ha ido de vacaciones a Florida. Richard -Dacre Montgomery-, hijo del magnate y el ejecutivo de mayor rango en la oficina, recibe a Tony sin saber que a partir de esa inesperada reunión comenzará a vivir un calvario que se extenderá por varios días.

Las exigencias de Tony son claras: quiere su dinero de vuelta, una millonaria indemnización y disculpas públicas, pero sabe que verbalmente no podrá conseguir nada. Su plan, urdido al detalle, considera generar alarma mediática y para lograrlo, utiliza un arma provista de un sistema artesanal que, atado con un alambre al cuello de Richard, gatillará la escopeta en caso de un movimiento brusco o de cualquier intento de escape.

Resulta interesante cómo una historia puede generar tanta tensión gracias al formato de su narración. Aun conociendo los hechos, lo importante no radica en cómo se resuelven, sino más bien en la manera de estructurar las secuencias para lograr un desarrollo que transmita en todo momento incertidumbre y emoción.

Por ejemplo, la composición inicial con tres escenarios permite alternar el foco. El departamento de Tony, el lugar donde se encuentra el magnate en Florida y los estudios de la radio local, donde emerge con un rol importante el locutor Fred Temple -Colman Domingo-, son lugares físicos que encuentran correlato con otros tres actores relevantes: la propia empresa, la policía y la prensa.

Al Pacino tiene un rol bastante acotado pero importante. La conversación con Tony aporta antecedentes decisivos y obliga a tomar partido. ¿Dónde están las empatías? La opinión pública se divide. La prensa, los expertos, la familia, el actuar de la policía son todos papeles que pueden fácilmente invertirse y también jugar en contra. Cuando presenciamos en vivo un hecho de esta naturaleza, no hay espacio para la reflexión. Solo existen emociones y la tensión propia de algo en desarrollo que no sabemos cuándo ni cómo va a terminar.

El director Gus Van Sant, apoyado por una banda sonora compuesta por Danny Elfman, sabe muy bien cómo dosificar el ritmo y manejar el relato. La historia, en rigor, es bastante concisa a pesar de desarrollarse en varios días. Y no se trata de alargarla sin sentido, sino más bien de transmitir la angustia del tiempo transcurrido, aunque en su mayor parte, dicho tiempo constituya una tensa espera y no sucedan cambios importantes. Entonces cobra relevancia el tratamiento de las imágenes y sus perspectivas, pues es el manejo de ese lenguaje característico del cine lo que finalmente produce suspenso y captura la atención.

Por cierto, las actuaciones aportan mucho. Bill Skarsgård y Dacre Montgomery destacan gracias a la naturalidad con que enfrentan sus roles. Skarsgård transmite esa mezcla de ingenuidad y locura necesarias para llevar a cabo un acto de este tipo. Si bien nunca entramos en la mente de Tony, basta mirar sus movimientos para percibir incomodidad y sentir que algo no cuadra entre lo que piensa y lo que hace. Por otra parte, Montgomery reviste a su personaje de algo muy difícil de conseguir: esa aparente tranquilidad que muestra que la procesión va por dentro. Eso está en sus ojos, en su cara, en su gestualidad, no así en las pocas palabras que pronuncia a lo largo de su cautiverio. Colman Domingo y Al Pacino apoyan a los protagonistas con dos secundarios sólidos, demostrando el oficio de los años, esta vez en roles de soporte.

“Dead Man's Wire” es una agradable sorpresa. Su baja recaudación en taquilla no se condice con la calidad de su factura. Reitero, esta cinta vale por el viaje más que por la solución del enigma. Si no conoce los hechos, se va a sorprender con su final; y si los conoce, disfrutará del recorrido y de una recreación cuyos créditos finales incluyen algunas imágenes reales del suceso y que permiten ponderar el muy buen trabajo realizado.

Ficha técnica

Título original: Dead Man's Wire
Año: 2025
Duración: 104 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Elevated Films, Pinstripes, Balcony 9 Productions, Co Created Media, Peak Distribution Partners, Edward R. Pressman Film, SIPUR, Va Bene Productions
Género: Drama. Thriller | Basado en hechos reales. Secuestros / Desapariciones. Televisión. Años 70. Crimen
Guion: Austin Kolodney
Música: Danny Elfman
Fotografía: Arnaud Potier
Reparto: Bill Skarsgård, Dacre Montgomery, Cary Elwes, Myha'la, Colman Domingo, Al Pacino
Dirección: Gus Van Sant 

No hay comentarios: