Disponible en Ondamedia.cl
En torno a una mesa compartida Abuela, abuelo y su nieto Akun se preparan para la veranada. Hace años que no van, unos seis, aproximadamente. Tienen malos recuerdos. Brotan del abuelo palabras sentidas sobre los ancestros de su pueblo, sobre la tierra, sobre el sufrimiento y la pena. Debe dejarlo atrás, seguir adelante. Akun escucha, en silencio, obediente. Las imágenes son elocuentes. El sur de Chile en el Alto Bío Bío emerge frondoso, resplandece, es exuberante.
Campo abierto, animales y un verde intenso dan inicio al viaje. El abuelo ha enseñado a Akun sobre el respeto y el cuidado de la tierra. Ambos se internan por un precioso bosque nativo lleno de Araucarias donde recogen sus piñones. Ya habían hablado sobre la cumbre del volcán Kallaquen. Allí se encontraría el "Konün Wenu, la entrada al cielo”. El niño está ansioso porque podría ver a su madre, tal vez incluso hablarle si el Gran Padre lo permitiera. Entonces, cuando separan caminos y Akun se extravía, decide iniciar su propia búsqueda para llegar al lugar del encuentro.
Los paisajes, las luces y el color de la cinta son llamativos. El viaje implica un nuevo sol, una tierra nueva, siempre acompañado con la sabia enseñanza de los ancestros. La película reitera la importancia de este ejemplo a través de lo cotidiano, de la tradición y la cultura.
Escrita y dirigida por Francisco Toro Lessen, “Könun Wenu” tiene un tratamiento audiovisual que pone acento en su texto declamado. Hablada en mapudungún, las palabras y frases adquieren un indudable sentido poético. Las imágenes tiene menos cercanía, son más bien generales, planos abiertos con fotografías de hermosos paisajes y encuadres que resaltan la belleza del lugar. La emoción está en las palabras, en los diálogos y en la voz “en off” de Akun que describe sus sentimientos.
Este camino, a través de la lluvia, la nieve y las montañas, no está exento de dificultades. Akun se ve enfrentado a decisiones cruciales. Se encuentra cara a cara con el mal. Debe decidir si confía o no. El impulso de su madre es vital, sigue adelante, persiste. También se hace gráfico un encuentro con el bien. Los ritos y enseñanzas del abuelo cobran sentido. Ahora es Akun quien debe pedir permiso para beber el agua y continuar su marcha.
“Könun Wenu” tiene un gran sentido religioso. El reconocimiento al Creador, al Gran Padre, que todo lo sabe, que todo lo escucha, es permanente. Akun lo entiende y lo lleva a la práctica. Sabe que está allí, con él, acompañándole en su viaje. Las imágenes son majestuosas y distantes, solo al final nos entrega primeros planos cercanos. El acento está puesto en la naturaleza, en la tierra, en el agua, en el viento. Francisco Toro Lessen invita a realizar un recorrido con más poesía que elaboración visual. Aceptemos su propuesta, dejémonos llevar y aprovechemos esta ventana al alma del pueblo Pehuenche.
Ficha técnica
Título original: Könun Wenu
Año: 2010
Duración: 75 minutos
País: Chile
Productora: Imaginaria Audiovisual
Género: Drama
Guion: Francisco Toro Lessen
Música: Kalule, Diego Fuentealba, Álvaro del Canto
Fotografía: Jorge Aguilar
Reparto: Pedro Manquepi, Juan Purran, Carmen Neculman
Dirección: Francisco Toro Lessen
lunes, 7 de septiembre de 2020
domingo, 6 de septiembre de 2020
Un partido decisivo
Disponible en Netflix.
Antonio -Gabriele Fiore-, un joven y promisorio futbolista, es el capitán y el goleador de su equipo, usa la camiseta “10”, la de las estrellas, la de los famosos. Claudio Bulla -Francesco Pannofino-, es el entrenador. El equipo es el “Sporting Roma” y sabemos que en su historia no ha ganado nada. Entonces el desafío de este entrenador que lleva años en el club es magno. Esta vez, con Antonio a la cabeza, están en la final y la posibilidad de ganar está realmente al alcance. Italo -Alberto Di Stasio-, es el presidente del Sporting. Hombre mayor, sabe de sufrimientos, deportivos por cierto, y también debido a las adicciones de su hijo. Tres personas, tres historias que confluyen en torno a esta anhelada final.
La ópera prima de Francesco Carnesecchi dura 94 minutos, tiempo similar a un partido de fútbol y sus respectivos descuentos. No es coincidencia, es una decisión. También la forma del relato en dos partes o dos lapsos. Carnesecchi es hábil para introducirnos en la historia. De golpe estamos en el juego, en la disputa, en una cancha de tierra que se come a los jóvenes deportistas. La lucha es intensa, las faltas aumentan, el contacto físico deriva en agresiones. Es el partido decisivo, hay que darlo todo, dejar el espíritu en la cancha.
“La partita” se centra en el juego, pero está lejos de ser solo eso. Este juego se juega dentro y fuera de la cancha lo que se refleja en las historias de los tres principales protagonistas. Ya hablamos de Antonio, el goleador. Su padre lo impulsa y lo acompaña detrás de la reja al borde de la cancha junto a su hermana pequeña. Es la final, han dejado de ir a una ceremonia de Primera Comunión por asistir al reducto. Están ahí, están con Antonio. Recibimos más información sobre Claudio, el entrenador. Quiere ganar algo alguna vez, y como espera un hijo necesita más dinero, tal vez otro trabajo, estable, mejor remunerado. Ítalo, por su parte, está en problemas. Apuros económicos graves, por su propia gestión, por decisiones de su hijo, por elecciones equivocadas, y un largo etcétera. Necesita que el equipo gane, apostó todo, quizá hasta su vida.
La cinta es entretenida. Tiene toques de humor negro y la cámara del director nos sumerge en el juego sobre la tierra. Pero también nos saca de ello completamente. Hace un paralelo con la final del Calcio, en el Estadio Olímpico de Roma, Inter versus Lazio. Se escucha por la radio, 60.000 fanáticos dentro del estadio, millones por TV, mientras estos dos clubes amateurs se disputan la vida en Quarticciolo.
El guion original de Francesco Carnesecchi rápidamente nos brinda el amplio abanico de los personajes del relato, las relaciones que existen entre ellos, los aspectos principales de cada uno, lo que está en juego en sus vidas. El principal mérito de la cinta es mostrar el partido que se juega fuera de la cancha, allí apunta sus fichas. El director señala que la película “trata sobre elecciones. Elecciones ligadas en este caso a un partido de fútbol; incluso el lenguaje cinematográfico se acerca al juego, de hecho la película y el juego tienen la misma duración. Se trata de tres personajes encerrados en la esquina que tienen que tomar las decisiones más importantes de sus vidas en un tiempo muy limitado. Habla de las elecciones que te marcan para siempre”.
“La partita” resulta interesante y vertiginosa hasta sus tres cuartas partes. Estamos pendientes del resultado del juego mientras conocemos la vida de sus personajes. La cámara se fija en detalles y les dedica tiempo. Es como si el reloj se detuviera de pronto para cada una de las historias. El tema es que el partido se resuelve y queda metraje. En ese momento siento que decae el ritmo narrativo. Es cierto, se deben cerrar historias, concluir algunos pendientes y falta entregar contexto al relato. Pero pierde vigor, pierde fuerza. Incluso parece que tuviera más de un final, porque parece que cierra pero continúa. Arriesgada decisión del director para el epílogo de su película, porque bien sabemos, justamente por el fútbol, que el partido termina con el pitazo final.
Ficha técnica
Título original: La partita
Año: 2019
Duración: 94 minutos
País: Italia
Guion: Francesco Carnesecchi
Música: Vanni Fiorelli, Alessio Lottero
Fotografía: Stefano Ferrari
Reparto: Francesco Pannofino, Alberto Di Stasio, Giorgio Colangeli, Gabriele Fiore, Daniele Mariani, Lidia Vitale, Fabrizio Sabatucci, Veruska Rossi, Simone Liberati, Giulia Schiavo, Giada Fradeani, Stefano Ambrogi, Francesca Antonelli, Gabriel Montesi, Riccardo Russo, Stefano Fabrizi
Productora: Duel Produzioni, Freak Factory, Illmatic Film Group, Pyramid Factory, Wrong Way Pictures
Género: Drama | Deporte. Fútbol
Dirección: Francesco Carnesecchi
Antonio -Gabriele Fiore-, un joven y promisorio futbolista, es el capitán y el goleador de su equipo, usa la camiseta “10”, la de las estrellas, la de los famosos. Claudio Bulla -Francesco Pannofino-, es el entrenador. El equipo es el “Sporting Roma” y sabemos que en su historia no ha ganado nada. Entonces el desafío de este entrenador que lleva años en el club es magno. Esta vez, con Antonio a la cabeza, están en la final y la posibilidad de ganar está realmente al alcance. Italo -Alberto Di Stasio-, es el presidente del Sporting. Hombre mayor, sabe de sufrimientos, deportivos por cierto, y también debido a las adicciones de su hijo. Tres personas, tres historias que confluyen en torno a esta anhelada final.
La ópera prima de Francesco Carnesecchi dura 94 minutos, tiempo similar a un partido de fútbol y sus respectivos descuentos. No es coincidencia, es una decisión. También la forma del relato en dos partes o dos lapsos. Carnesecchi es hábil para introducirnos en la historia. De golpe estamos en el juego, en la disputa, en una cancha de tierra que se come a los jóvenes deportistas. La lucha es intensa, las faltas aumentan, el contacto físico deriva en agresiones. Es el partido decisivo, hay que darlo todo, dejar el espíritu en la cancha.
“La partita” se centra en el juego, pero está lejos de ser solo eso. Este juego se juega dentro y fuera de la cancha lo que se refleja en las historias de los tres principales protagonistas. Ya hablamos de Antonio, el goleador. Su padre lo impulsa y lo acompaña detrás de la reja al borde de la cancha junto a su hermana pequeña. Es la final, han dejado de ir a una ceremonia de Primera Comunión por asistir al reducto. Están ahí, están con Antonio. Recibimos más información sobre Claudio, el entrenador. Quiere ganar algo alguna vez, y como espera un hijo necesita más dinero, tal vez otro trabajo, estable, mejor remunerado. Ítalo, por su parte, está en problemas. Apuros económicos graves, por su propia gestión, por decisiones de su hijo, por elecciones equivocadas, y un largo etcétera. Necesita que el equipo gane, apostó todo, quizá hasta su vida.
La cinta es entretenida. Tiene toques de humor negro y la cámara del director nos sumerge en el juego sobre la tierra. Pero también nos saca de ello completamente. Hace un paralelo con la final del Calcio, en el Estadio Olímpico de Roma, Inter versus Lazio. Se escucha por la radio, 60.000 fanáticos dentro del estadio, millones por TV, mientras estos dos clubes amateurs se disputan la vida en Quarticciolo.
El guion original de Francesco Carnesecchi rápidamente nos brinda el amplio abanico de los personajes del relato, las relaciones que existen entre ellos, los aspectos principales de cada uno, lo que está en juego en sus vidas. El principal mérito de la cinta es mostrar el partido que se juega fuera de la cancha, allí apunta sus fichas. El director señala que la película “trata sobre elecciones. Elecciones ligadas en este caso a un partido de fútbol; incluso el lenguaje cinematográfico se acerca al juego, de hecho la película y el juego tienen la misma duración. Se trata de tres personajes encerrados en la esquina que tienen que tomar las decisiones más importantes de sus vidas en un tiempo muy limitado. Habla de las elecciones que te marcan para siempre”.
“La partita” resulta interesante y vertiginosa hasta sus tres cuartas partes. Estamos pendientes del resultado del juego mientras conocemos la vida de sus personajes. La cámara se fija en detalles y les dedica tiempo. Es como si el reloj se detuviera de pronto para cada una de las historias. El tema es que el partido se resuelve y queda metraje. En ese momento siento que decae el ritmo narrativo. Es cierto, se deben cerrar historias, concluir algunos pendientes y falta entregar contexto al relato. Pero pierde vigor, pierde fuerza. Incluso parece que tuviera más de un final, porque parece que cierra pero continúa. Arriesgada decisión del director para el epílogo de su película, porque bien sabemos, justamente por el fútbol, que el partido termina con el pitazo final.
Ficha técnica
Título original: La partita
Año: 2019
Duración: 94 minutos
País: Italia
Guion: Francesco Carnesecchi
Música: Vanni Fiorelli, Alessio Lottero
Fotografía: Stefano Ferrari
Reparto: Francesco Pannofino, Alberto Di Stasio, Giorgio Colangeli, Gabriele Fiore, Daniele Mariani, Lidia Vitale, Fabrizio Sabatucci, Veruska Rossi, Simone Liberati, Giulia Schiavo, Giada Fradeani, Stefano Ambrogi, Francesca Antonelli, Gabriel Montesi, Riccardo Russo, Stefano Fabrizi
Productora: Duel Produzioni, Freak Factory, Illmatic Film Group, Pyramid Factory, Wrong Way Pictures
Género: Drama | Deporte. Fútbol
Dirección: Francesco Carnesecchi
sábado, 5 de septiembre de 2020
Princesita
Disponible en Ondamedia.cl
Sur de Chile, orillas del lago Llanquihue. En una cerrada comunidad vive Tamara -Sara Caballero-, una joven de 12 años que admira al líder y guía de esta secta. El grupo es reducido pero diverso, no se atisban conflictos, todo fluye, se ven felices, sin embargo dos hechos marcan su destino. Tamara debe asistir a la escuela y además está próxima su primera menstruación. Miguel -Marcelo Alonso-, le ha dicho que ese es un momento crucial porque el destino de la joven es concebir, con él, a su sucesor.
Esta película dirigida por Marialy Rivas no deja indiferente. La temática es intensa y el metraje se interna en la profundidad de un espacio que tiene marcadas características. Describe en forma muy clara el ambiente que rodea a Miguel, la admiración que produce en sus seguidores, el ensueño que genera creando una realidad que provoca engaños. Existen distinciones y privilegios. El ser elegido o elegida es una gran virtud. Tamara lo siente así, es privilegiada, ella es la elección de Miguel.
La sugestión, la hipnosis y la atracción de este líder, provoca sentimientos de seguridad y refugio. No obstante, lo que no se ve, bien sabemos, es la influencia en la conciencia de las personas que limita su actuar y genera miedo. La estrategia también incluye victimización, generando culpabilidad.
El asistir a la escuela rompe el círculo para Tamara. Hay otros jóvenes, son sus pares. Mujeres y hombres de la misma edad que comparten un espacio diferente. La joven sale entonces de la zona acostumbrada y sus preguntas podrían ser resueltas. La profesora -María Gracia Omegna- abre la posibilidad, surge la inquietud sexual, las dudas de Tamara aumentan.
Miguel parece alguien muy religioso pero su sentido de fe es diferente. Él lo ve como algo simple, tiene una visión distinta, incluso más cercana, pero es un poco a su medida. La comunidad está creado también bajo ese mismo concepto, con sus propias reglas y sus ideales. Las personas que la conforman deben someterse, no hay opción.
Marialy Rivas es directa. Muestra la transformación de Tamara y la usurpación de su niñez. Desnuda el abuso sin ninguna clase de velo. Lo presenta tal como es, con la complejidad del entorno en que se desarrolla y el temor que provoca. La inspiración en hechos verídicos se percibe en el metraje, lo que observamos se ve real, las proporciones resultan adecuadas. El centro es la aberración, en cómo se generan condiciones propicias. ¿Existe una posible salida?
Ficha técnica
Título original: Princesita
Año: 2017
Duración: 78 minutos
País: Chile
Productora: Coproducción Chile-Argentina-España; Fabula, Setembro Cine, Sudestada Cine S.R.L, Casting del Sur
Género: Drama | Sectas. Abusos sexuales. Basado en hechos reales
Guion: Marialy Rivas, Camila Gutiérrez
Música: Ignacio Pérez Marín
Fotografía: Sergio Armstrong
Reparto: Sara Caballero, Marcelo Alonso, María Gracia Omegna, Nathalia Acevedo, Nahuel Cantillano, Stefano Mardones, Agustín Silva, Isidora Uribe
Dirección: Marialy Rivas
Sur de Chile, orillas del lago Llanquihue. En una cerrada comunidad vive Tamara -Sara Caballero-, una joven de 12 años que admira al líder y guía de esta secta. El grupo es reducido pero diverso, no se atisban conflictos, todo fluye, se ven felices, sin embargo dos hechos marcan su destino. Tamara debe asistir a la escuela y además está próxima su primera menstruación. Miguel -Marcelo Alonso-, le ha dicho que ese es un momento crucial porque el destino de la joven es concebir, con él, a su sucesor.
Esta película dirigida por Marialy Rivas no deja indiferente. La temática es intensa y el metraje se interna en la profundidad de un espacio que tiene marcadas características. Describe en forma muy clara el ambiente que rodea a Miguel, la admiración que produce en sus seguidores, el ensueño que genera creando una realidad que provoca engaños. Existen distinciones y privilegios. El ser elegido o elegida es una gran virtud. Tamara lo siente así, es privilegiada, ella es la elección de Miguel.
La sugestión, la hipnosis y la atracción de este líder, provoca sentimientos de seguridad y refugio. No obstante, lo que no se ve, bien sabemos, es la influencia en la conciencia de las personas que limita su actuar y genera miedo. La estrategia también incluye victimización, generando culpabilidad.
El asistir a la escuela rompe el círculo para Tamara. Hay otros jóvenes, son sus pares. Mujeres y hombres de la misma edad que comparten un espacio diferente. La joven sale entonces de la zona acostumbrada y sus preguntas podrían ser resueltas. La profesora -María Gracia Omegna- abre la posibilidad, surge la inquietud sexual, las dudas de Tamara aumentan.
Miguel parece alguien muy religioso pero su sentido de fe es diferente. Él lo ve como algo simple, tiene una visión distinta, incluso más cercana, pero es un poco a su medida. La comunidad está creado también bajo ese mismo concepto, con sus propias reglas y sus ideales. Las personas que la conforman deben someterse, no hay opción.
Marialy Rivas es directa. Muestra la transformación de Tamara y la usurpación de su niñez. Desnuda el abuso sin ninguna clase de velo. Lo presenta tal como es, con la complejidad del entorno en que se desarrolla y el temor que provoca. La inspiración en hechos verídicos se percibe en el metraje, lo que observamos se ve real, las proporciones resultan adecuadas. El centro es la aberración, en cómo se generan condiciones propicias. ¿Existe una posible salida?
Ficha técnica
Título original: Princesita
Año: 2017
Duración: 78 minutos
País: Chile
Productora: Coproducción Chile-Argentina-España; Fabula, Setembro Cine, Sudestada Cine S.R.L, Casting del Sur
Género: Drama | Sectas. Abusos sexuales. Basado en hechos reales
Guion: Marialy Rivas, Camila Gutiérrez
Música: Ignacio Pérez Marín
Fotografía: Sergio Armstrong
Reparto: Sara Caballero, Marcelo Alonso, María Gracia Omegna, Nathalia Acevedo, Nahuel Cantillano, Stefano Mardones, Agustín Silva, Isidora Uribe
Dirección: Marialy Rivas
viernes, 4 de septiembre de 2020
Boys State
Disponible en Apple TV+.
Este documental, ganador del Gran Premio del Jurado del Festival de Sundance 2020, se interna en un programa educativo destinado a jóvenes estudiantes de secundaria en los Estados Unidos. Fundado en 1935 por dos legionarios de Illinois, Hayes Kennedy y Harold Card, tiene ya varias décadas de historia y por el han pasado figuras reconocidas como el ex vicepresidente Dick Cheney, el actual CEO de Apple, Tim Cook y el ex presidente Bill Clinton, entre muchos otros. Comprende una semana de actividades, se desarrolla anualmente en todos los estados de E.E.U.U., excepto Hawái, y cuenta con la participación de un millar de estudiantes en cada evento.
Los participantes de esta experiencia profundizan sobre los derechos y responsabilidades de los ciudadanos. La enseñanza se centra en la estructura de los gobiernos de la ciudad, del condado y del estado. Los estudiantes deben ser elegidos para ocupar cargos de representación administrativos y ejecutivos. Las actividades comprenden llevar a la práctica sesiones legislativas, procedimientos judiciales, presentaciones policiales, asambleas, participación en bandas y coros, programas recreativos y el desafío mayor; elegir al Gobernador del Estado.
Dirigido por Amanda McBaine y Jesse Moss, “Boys State” presenta el “Texas Boys State” del año 2018. Es extraño que no incluya mujeres. Solo es masculino. Esto choca de entrada, pero después, al buscar más información, comprendemos que existe una iniciativa paralela para mujeres llamada “Girls State”, y que incluso varios estados tienen el mismo programa desarrollado en forma mixta.
El relato sigue a cuatro jóvenes, Ben Feinstein, Robert MacDougall, René Otero y Steven Garza. A través de ellos descubrimos motivaciones y sueños. Las actividades son intensas, los diálogos dispersos. Todo fluye, existe un alto grado de ebullición, la vibración es potente, el desafío mayúsculo.
Los jóvenes participantes son divididos aleatoriamente en dos alas, nacionalistas y federalistas. No hay nada preconcebido. Ellos deben dar forma, discutir y decidir las bases de su plataforma y los principios fundantes que cada bloque promueve. Deben reunir firmas para presentarse como candidatos, necesitan interactuar, convencer, seducir. Provocan aceptación y también rechazo. El tiempo apremia, deben moverse rápido para constituir una base que les permita avanzar en sus propuestas.
El documental sorprende porque tiene una edición que le imprime un ritmo vertiginoso. Por momentos parece una película, sin embargo son siempre imágenes reales. Además, los temas tratados tienen plena actualidad; aborto, posesión de armas, verificación de antecedentes, segregación, racismo, multiculturalidad, etc. Las divisiones son claras e intentar unidad en tal diversidad es una tarea compleja. Se posicionan fácilmente los extremos aunque también se vislumbra sensatez, moderación, honestidad y sinceridad.
Se desata la carrera por ganar. Hay cosas que se conceden y otras que no se transan por ningún motivo. Aparece también la mentira y hasta se justifica. Se polarizan las opiniones y aumentan las fracturas, sin embargo cuando el bloque elige finalmente a su representante, todos se alinean tras él. El tema es que para ganar la elección de gobernador se deben obtener votos del otro sector. No basta con los propios adherentes y algunos ni siquiera están asegurados. Los cruces son mayores, las discusiones más hostiles y las variadas estrategias incluso pueden llegar hasta las descalificaciones personales.
Este trabajo genera emoción. Está muy bien hecho, a pesar de avanzar muy rápido y dejar cabos sueltos en la narración. El énfasis está puesto en la vivencia y en el testimonio. Las pausas son precisas y el recorrido extenuante. Los acompañamos en su pasión y también en sus penas y frustraciones. El orgullo por lo realizado sobresale, la resiliencia emerge como respuesta. El resultado es un documental vibrante, lleno de significado, esperanza e ilusión.
Ficha técnica
Título original: Boys State
Año: 2020
Duración: 109 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Emitida por Apple TV+. Concordia Studio
Género: Documental | Política
Música: T. Griffin
Fotografía: Thorsten Thielow
Reparto: Documentary
Dirección: Amanda McBaine, Jesse Moss
Este documental, ganador del Gran Premio del Jurado del Festival de Sundance 2020, se interna en un programa educativo destinado a jóvenes estudiantes de secundaria en los Estados Unidos. Fundado en 1935 por dos legionarios de Illinois, Hayes Kennedy y Harold Card, tiene ya varias décadas de historia y por el han pasado figuras reconocidas como el ex vicepresidente Dick Cheney, el actual CEO de Apple, Tim Cook y el ex presidente Bill Clinton, entre muchos otros. Comprende una semana de actividades, se desarrolla anualmente en todos los estados de E.E.U.U., excepto Hawái, y cuenta con la participación de un millar de estudiantes en cada evento.
Los participantes de esta experiencia profundizan sobre los derechos y responsabilidades de los ciudadanos. La enseñanza se centra en la estructura de los gobiernos de la ciudad, del condado y del estado. Los estudiantes deben ser elegidos para ocupar cargos de representación administrativos y ejecutivos. Las actividades comprenden llevar a la práctica sesiones legislativas, procedimientos judiciales, presentaciones policiales, asambleas, participación en bandas y coros, programas recreativos y el desafío mayor; elegir al Gobernador del Estado.
Dirigido por Amanda McBaine y Jesse Moss, “Boys State” presenta el “Texas Boys State” del año 2018. Es extraño que no incluya mujeres. Solo es masculino. Esto choca de entrada, pero después, al buscar más información, comprendemos que existe una iniciativa paralela para mujeres llamada “Girls State”, y que incluso varios estados tienen el mismo programa desarrollado en forma mixta.
El relato sigue a cuatro jóvenes, Ben Feinstein, Robert MacDougall, René Otero y Steven Garza. A través de ellos descubrimos motivaciones y sueños. Las actividades son intensas, los diálogos dispersos. Todo fluye, existe un alto grado de ebullición, la vibración es potente, el desafío mayúsculo.
Los jóvenes participantes son divididos aleatoriamente en dos alas, nacionalistas y federalistas. No hay nada preconcebido. Ellos deben dar forma, discutir y decidir las bases de su plataforma y los principios fundantes que cada bloque promueve. Deben reunir firmas para presentarse como candidatos, necesitan interactuar, convencer, seducir. Provocan aceptación y también rechazo. El tiempo apremia, deben moverse rápido para constituir una base que les permita avanzar en sus propuestas.
El documental sorprende porque tiene una edición que le imprime un ritmo vertiginoso. Por momentos parece una película, sin embargo son siempre imágenes reales. Además, los temas tratados tienen plena actualidad; aborto, posesión de armas, verificación de antecedentes, segregación, racismo, multiculturalidad, etc. Las divisiones son claras e intentar unidad en tal diversidad es una tarea compleja. Se posicionan fácilmente los extremos aunque también se vislumbra sensatez, moderación, honestidad y sinceridad.
Se desata la carrera por ganar. Hay cosas que se conceden y otras que no se transan por ningún motivo. Aparece también la mentira y hasta se justifica. Se polarizan las opiniones y aumentan las fracturas, sin embargo cuando el bloque elige finalmente a su representante, todos se alinean tras él. El tema es que para ganar la elección de gobernador se deben obtener votos del otro sector. No basta con los propios adherentes y algunos ni siquiera están asegurados. Los cruces son mayores, las discusiones más hostiles y las variadas estrategias incluso pueden llegar hasta las descalificaciones personales.
Este trabajo genera emoción. Está muy bien hecho, a pesar de avanzar muy rápido y dejar cabos sueltos en la narración. El énfasis está puesto en la vivencia y en el testimonio. Las pausas son precisas y el recorrido extenuante. Los acompañamos en su pasión y también en sus penas y frustraciones. El orgullo por lo realizado sobresale, la resiliencia emerge como respuesta. El resultado es un documental vibrante, lleno de significado, esperanza e ilusión.
Ficha técnica
Título original: Boys State
Año: 2020
Duración: 109 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Emitida por Apple TV+. Concordia Studio
Género: Documental | Política
Música: T. Griffin
Fotografía: Thorsten Thielow
Reparto: Documentary
Dirección: Amanda McBaine, Jesse Moss
jueves, 3 de septiembre de 2020
Una historia de fantasmas
Disponible en Netflix.
Un matrimonio, una joven pareja. Conocemos poco de la historia de C y M. Los vemos en su casa mientras extraños ruidos los despiertan en la noche. No se trata, al parecer, de nada grave, solo un incidente. Vuelven a la cama, vuelven a dormir. Descubrimos más, ella quiere mudarse, él no. Sobreviene entonces lo que da origen al relato. C -Casey Affleck- muere en un accidente de tránsito a metros de su casa. M -Rooney Mara-, desconsolada, lo observa inerte en una camilla. Desde la soledad en esa fría habitación del hospital, C se levanta convertido en un fantasma.
Esta película escrita y dirigida por David Lowery es especial. Su idea central es interesante. En base a lapsos de tiempo, nos muestra la amplitud de aquello que no podemos delimitar, observar desde la muerte, la vida que continúa sin la presencia física de quien se encuentra ahora en otra dimensión. No obstante esta premisa, cercana a la metafísica, la realización merece reparos. El uso de largas escenas, muchas de ellas fijas en pantalla, tiende a exasperar. También su ritmo, de una abismante lentitud. Corresponde a una decisión arriesgada para una apuesta diferente que no recorre un camino habitual.
Tengo la tentación de describir un poco más los sucesos pero me debo contener. Sería sencillo enunciarlos y tal vez así explicar otros aspectos de esta cinta. Reconozco que las historias de fantasmas no son lo mío. Prefiero hablar de la presencia de espíritus, algo no tan banal como la imagen de un cuerpo cubierto con una sábana blanca y un par de agujeros negros sobre los ojos. Invisibles para los seres humanos, fantasmas o espíritus sí comparten una esencia. Se trata del alma, o aquello que podemos llamar de muchas formas, que tal vez queda suspendido en un estado que no le permite el descanso eterno. En ocasiones se asocia a asuntos no resueltos o bien a situaciones o condiciones de una muerte trágica e inesperada.
“Una historia de fantasmas” se completa con nuestra propia historia, con lo que pensamos al respecto. En mi caso, conecto con el misterio posterior a la muerte pero me resisto a pensar que aquello se transforme en una presencia, menos de fantasmas. Tal vez no he vivido experiencias de ese tipo y por ello mi incredulidad. Sin embargo, trato de abrirme a la experiencia porque realmente me cuesta bastante. La película hace reflexionar más sobre el tema.
Con un poco de distancia, hay algunas capas que impiden entrar con mayor profundidad. Son capas formales, que tienen que ver con opciones y también con la manera de presentar aquello que es difícil de graficar. El desafío es superar dichas capas para entrar al fondo, construir la historia y elaborar una interpretación propia. El proceso adquiere así un significado distinto y tal vez ese sea el legado de esta historia. El tiempo lo dirá.
Ficha técnica
Título original: A Ghost Story
Año: 2017
Duración: 87 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por A24. Ideaman Studios, Sailor Bear, Zero Trans Fat Productions
Género: Drama. Romance | Sobrenatural. Fantasmas. Casas encantadas. Cine independiente USA
Guion: David Lowery
Música: Daniel Hart
Fotografía: Andrew Droz Palermo
Reparto: Rooney Mara, Casey Affleck, Rob Zabrecky, Will Oldham, Liz Franke, Sonia Acevedo, Augustine Frizzell
Dirección: David Lowery
Un matrimonio, una joven pareja. Conocemos poco de la historia de C y M. Los vemos en su casa mientras extraños ruidos los despiertan en la noche. No se trata, al parecer, de nada grave, solo un incidente. Vuelven a la cama, vuelven a dormir. Descubrimos más, ella quiere mudarse, él no. Sobreviene entonces lo que da origen al relato. C -Casey Affleck- muere en un accidente de tránsito a metros de su casa. M -Rooney Mara-, desconsolada, lo observa inerte en una camilla. Desde la soledad en esa fría habitación del hospital, C se levanta convertido en un fantasma.
Esta película escrita y dirigida por David Lowery es especial. Su idea central es interesante. En base a lapsos de tiempo, nos muestra la amplitud de aquello que no podemos delimitar, observar desde la muerte, la vida que continúa sin la presencia física de quien se encuentra ahora en otra dimensión. No obstante esta premisa, cercana a la metafísica, la realización merece reparos. El uso de largas escenas, muchas de ellas fijas en pantalla, tiende a exasperar. También su ritmo, de una abismante lentitud. Corresponde a una decisión arriesgada para una apuesta diferente que no recorre un camino habitual.
Tengo la tentación de describir un poco más los sucesos pero me debo contener. Sería sencillo enunciarlos y tal vez así explicar otros aspectos de esta cinta. Reconozco que las historias de fantasmas no son lo mío. Prefiero hablar de la presencia de espíritus, algo no tan banal como la imagen de un cuerpo cubierto con una sábana blanca y un par de agujeros negros sobre los ojos. Invisibles para los seres humanos, fantasmas o espíritus sí comparten una esencia. Se trata del alma, o aquello que podemos llamar de muchas formas, que tal vez queda suspendido en un estado que no le permite el descanso eterno. En ocasiones se asocia a asuntos no resueltos o bien a situaciones o condiciones de una muerte trágica e inesperada.
“Una historia de fantasmas” se completa con nuestra propia historia, con lo que pensamos al respecto. En mi caso, conecto con el misterio posterior a la muerte pero me resisto a pensar que aquello se transforme en una presencia, menos de fantasmas. Tal vez no he vivido experiencias de ese tipo y por ello mi incredulidad. Sin embargo, trato de abrirme a la experiencia porque realmente me cuesta bastante. La película hace reflexionar más sobre el tema.
Con un poco de distancia, hay algunas capas que impiden entrar con mayor profundidad. Son capas formales, que tienen que ver con opciones y también con la manera de presentar aquello que es difícil de graficar. El desafío es superar dichas capas para entrar al fondo, construir la historia y elaborar una interpretación propia. El proceso adquiere así un significado distinto y tal vez ese sea el legado de esta historia. El tiempo lo dirá.
Ficha técnica
Título original: A Ghost Story
Año: 2017
Duración: 87 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por A24. Ideaman Studios, Sailor Bear, Zero Trans Fat Productions
Género: Drama. Romance | Sobrenatural. Fantasmas. Casas encantadas. Cine independiente USA
Guion: David Lowery
Música: Daniel Hart
Fotografía: Andrew Droz Palermo
Reparto: Rooney Mara, Casey Affleck, Rob Zabrecky, Will Oldham, Liz Franke, Sonia Acevedo, Augustine Frizzell
Dirección: David Lowery
miércoles, 2 de septiembre de 2020
Los hermanos Santana
Disponible en Netflix.
La cinta comienza con un asalto brutal, disparos, muerte. En medio de aquello nace un bebé. 35 años después, el mismo día, observamos a Mathias y Dias Santana -Raul Rosario y Paulo Americano, respectivamente-, dos hermanos que tienen grabado a fuego el asesinato de sus padres aquel 14 de abril. Mathias es un General de Ejército, y Dias un agente de la DNIC, unidad especial de la policía. Es el cumpleaños del menor de ellos pero no hay nada que celebrar. Los hermanos se reúnen porque Mathias asume la jefatura de la DNIC. La misión es encontrar un laboratorio de fabricación de cocaína liderado por X -Hakeem Kae-Kazim-. Las pistas los llevan a Ferreira -Rapulana Seiphemo- lo que cierra el círculo, se trata del hombre que asesinó a sus padres.
Estamos en Angola pero la operación es internacional. La red involucra muchos países de África Central cuyos movimientos se dirigen desde Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Allí, Ferreira y su jefe, Calum Mackie -David O’Hara-, manejan los hilos de la organización. Luego de ser emboscados en sus domicilios, Dias y Matias se ven obligados a diseñar un plan que implica viajar como agentes encubiertos a suelo sudafricano, con ayuda del gobierno, para encontrar a los responsables y así desbaratar el cartel. Pero no es solo la lucha antidrogas su motivación. También hay mucho interés personal, es la posibilidad que han esperado por años; justicia para su familia.
Esta cinta dirigida por Maradona Dias Dos Santos y Chris Roland es violenta de principio a fin. Mucha acción, persecuciones, peleas, enfrentamientos, disparos, emboscadas, asaltos, etc. La policía contra el tráfico de drogas, la ley contra la ilegalidad. Se le suma la historia personal de los hermanos Santana, su forma de ser, sus valores, sus personalidades. El pasado está presente y les ha marcado la vida. Se advierte en la búsqueda de justicia un deseo de venganza. Más en Dias que en Mathias, es comprensible. Su cumpleaños es el día de la muerte de sus padres.
La película es ágil en todas sus secuencias de acción. La edición es impecable. En las pausas, se nos cae el relato y tenemos que esperar nuevas secuencias para que el ritmo se recupere y retomar la atención. Es normal. Fiestas, lujos, viajes y hasta un tipo de brujería negra están presentes en el texto. Hay de todo un poco, incluso toques de humor y otras sorpresas gracias a un par de giros del guion. También vemos cómo se cuestionan las lealtades y otros valores como la consecuencia y la honestidad. Aunque el metraje vaya de más a menos y pierda fuelle sobre el final, no importa. La película no es tan larga y además deja abierta la puerta para continuar la historia. Interesante coproducción Sudáfrica-Angola, porque además es algo poco frecuente en el nutrido catálogo de Netflix.
Ficha técnica
Título original: Santana
Año: 2020
Duración: 106 minutos
País: Sudáfrica
Productora: Distribuida por My Movies Distribution, Gravel Road Distribution Group. Coproducción Sudáfrica-Angola; Giant Sables Entertainment Media, ZenHQ
Género: Acción. Aventuras | CrimenGuion: Chris Roland, Maradona Dias Dos Santos
Guion: Chris Roland, Maradona Dias Dos Santos
Música: Graham Ward
Fotografía: Trevor Michael Brown
Reparto: Paulo Americano, Terence Bridgett, Tamer Burjaq, Nompilo Gwala, Paul Hampshire, Dale Jackson, Hakeem Kae-Kazim, Terri Lane, Robin Minifie, Raul Rosario, Rapulana Seiphemo, Jenna Upton, Neide Vieira
Dirección: Maradona Dias Dos Santos, Chris Roland
La cinta comienza con un asalto brutal, disparos, muerte. En medio de aquello nace un bebé. 35 años después, el mismo día, observamos a Mathias y Dias Santana -Raul Rosario y Paulo Americano, respectivamente-, dos hermanos que tienen grabado a fuego el asesinato de sus padres aquel 14 de abril. Mathias es un General de Ejército, y Dias un agente de la DNIC, unidad especial de la policía. Es el cumpleaños del menor de ellos pero no hay nada que celebrar. Los hermanos se reúnen porque Mathias asume la jefatura de la DNIC. La misión es encontrar un laboratorio de fabricación de cocaína liderado por X -Hakeem Kae-Kazim-. Las pistas los llevan a Ferreira -Rapulana Seiphemo- lo que cierra el círculo, se trata del hombre que asesinó a sus padres.
Estamos en Angola pero la operación es internacional. La red involucra muchos países de África Central cuyos movimientos se dirigen desde Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Allí, Ferreira y su jefe, Calum Mackie -David O’Hara-, manejan los hilos de la organización. Luego de ser emboscados en sus domicilios, Dias y Matias se ven obligados a diseñar un plan que implica viajar como agentes encubiertos a suelo sudafricano, con ayuda del gobierno, para encontrar a los responsables y así desbaratar el cartel. Pero no es solo la lucha antidrogas su motivación. También hay mucho interés personal, es la posibilidad que han esperado por años; justicia para su familia.
Esta cinta dirigida por Maradona Dias Dos Santos y Chris Roland es violenta de principio a fin. Mucha acción, persecuciones, peleas, enfrentamientos, disparos, emboscadas, asaltos, etc. La policía contra el tráfico de drogas, la ley contra la ilegalidad. Se le suma la historia personal de los hermanos Santana, su forma de ser, sus valores, sus personalidades. El pasado está presente y les ha marcado la vida. Se advierte en la búsqueda de justicia un deseo de venganza. Más en Dias que en Mathias, es comprensible. Su cumpleaños es el día de la muerte de sus padres.
La película es ágil en todas sus secuencias de acción. La edición es impecable. En las pausas, se nos cae el relato y tenemos que esperar nuevas secuencias para que el ritmo se recupere y retomar la atención. Es normal. Fiestas, lujos, viajes y hasta un tipo de brujería negra están presentes en el texto. Hay de todo un poco, incluso toques de humor y otras sorpresas gracias a un par de giros del guion. También vemos cómo se cuestionan las lealtades y otros valores como la consecuencia y la honestidad. Aunque el metraje vaya de más a menos y pierda fuelle sobre el final, no importa. La película no es tan larga y además deja abierta la puerta para continuar la historia. Interesante coproducción Sudáfrica-Angola, porque además es algo poco frecuente en el nutrido catálogo de Netflix.
Ficha técnica
Título original: Santana
Año: 2020
Duración: 106 minutos
País: Sudáfrica
Productora: Distribuida por My Movies Distribution, Gravel Road Distribution Group. Coproducción Sudáfrica-Angola; Giant Sables Entertainment Media, ZenHQ
Género: Acción. Aventuras | CrimenGuion: Chris Roland, Maradona Dias Dos Santos
Guion: Chris Roland, Maradona Dias Dos Santos
Música: Graham Ward
Fotografía: Trevor Michael Brown
Reparto: Paulo Americano, Terence Bridgett, Tamer Burjaq, Nompilo Gwala, Paul Hampshire, Dale Jackson, Hakeem Kae-Kazim, Terri Lane, Robin Minifie, Raul Rosario, Rapulana Seiphemo, Jenna Upton, Neide Vieira
Dirección: Maradona Dias Dos Santos, Chris Roland
martes, 1 de septiembre de 2020
Orígenes secretos
Disponible en Netflix.
David Galán Galindo lleva al cine su propio cómic publicado el año 2016. La historia es sobre una serie de asesinatos que imitan las apariciones iniciales de algunos conocidos superhéroes. Las primeras pistas las consigue Cosme -Antonio Resine-, un detective que, contra su voluntad, se encuentra a punto de jubilar. Norma -Verónica Echegui-, jefa de la comisaría y ya tiene decidido quien relevará al detective. El puesto lo toma David -Javier Rey-, un joven y promisorio investigador que llega al caso con una dosis de ilusión pero con desconocimiento de la temática “superheroística”. Por eso encaja Jorge Elías -Brays Efe-, hijo de Cosme y dueño de la tienda de cómics Planeta K. Él sí es experto y su ayuda fundamental para que este singular trío vaya tras el responsable de los crímenes.
En un metraje híbrido, la cinta explora diversas particularidades. Por un lado, Jorge ama los superhéroes. Es un “friki” que sabe mucho, conoce la historia de los cómics, datos, fechas, andanzas y se desenvuelve como pez en el agua en el mundo de las historietas. Norma, por su parte, es una jefa atípica. Le gusta el “manga” y el “cosplay”, y por eso le atrae el misterio que deben desentrañar. El “extraño” en este grupo es el protagonista, David, sin embargo se suma con ímpetu a la misión.
La cinta me resultó demasiado dispersa. Comparto el gusto por los superhéroes y la conexión con las primeras apariciones de algunos la encontré interesante. Sin embargo, me descolocan estas mezclas, cuando se mete todo en la juguera y sale un líquido difícil de distinguir. “Orígenes secretos” es un poco eso, un thriller inclasificable, un cómic, una historieta, una caricatura, algo referencial.
El aporte de algunos personajes secundarios son luces interesantes, en particular dos de ellos: Galván -Carlos Areces-, fanático del tebeo que se lo “baja todo de Internet”, y Bruguera -Ernesto Alterio-, un forense que en los momentos más ácidos de una autopsia está siempre con una sonrisa.
Reconozco que tenía más expectativas de “Orígenes secretos”. Para mi, al menos, queda al debe. La historia no me sedujo y la verdad, tampoco me convenció el papel de Javier Rey. Forzado lo encontré. Brays Efe, en cambio, se nota cómodo y junto a los demás le dan fluidez a las cápsulas que componen el relato. Otro detalle a raíz de esto último. Creo que no ayuda mucho la forma de desarrollar la trama. Estos compartimentos que se van sucediendo, unos tras otros, producen micro espacios, escenas unitarias, que luego del montaje no alcanzan a lograr una unidad. En fin, tal vez tiene que ver más con la recepción y el gusto personal que con la elaboración de la cinta. Destaco, eso sí, la dosis de originalidad y también la idea de no hacer algo convencional. Veo allí un camino a explorar.
Ficha técnica
Título original: Orígenes secretos
Año: 2020
Duración: 92 minutos
País: España
Guion: David Galán Galindo, Fernando Navarro
Música: Federico Jusid
Fotografía: Rita Noriega
Reparto: Javier Rey, Verónica Echegui, Brays Efe, Antonio Resines, Ernesto Alterio, Carlos Areces, Leonardo Sbaraglia, Álex García, Roman Rymar, Fran Bleu, Mario Mayo, Axel Amores, Rodrigo Poisón, Daniel Pérez Prada
Productora: Distribuida por Netflix. Coproducción España-Argentina; Nadie es perfecto, La Chica de la Curva, In Post We Trust, Quexito Films, Televisión Española (TVE)
Género: Thriller | Asesinos en serie. Superhéroes
Dirección: David Galán Galindo
David Galán Galindo lleva al cine su propio cómic publicado el año 2016. La historia es sobre una serie de asesinatos que imitan las apariciones iniciales de algunos conocidos superhéroes. Las primeras pistas las consigue Cosme -Antonio Resine-, un detective que, contra su voluntad, se encuentra a punto de jubilar. Norma -Verónica Echegui-, jefa de la comisaría y ya tiene decidido quien relevará al detective. El puesto lo toma David -Javier Rey-, un joven y promisorio investigador que llega al caso con una dosis de ilusión pero con desconocimiento de la temática “superheroística”. Por eso encaja Jorge Elías -Brays Efe-, hijo de Cosme y dueño de la tienda de cómics Planeta K. Él sí es experto y su ayuda fundamental para que este singular trío vaya tras el responsable de los crímenes.
En un metraje híbrido, la cinta explora diversas particularidades. Por un lado, Jorge ama los superhéroes. Es un “friki” que sabe mucho, conoce la historia de los cómics, datos, fechas, andanzas y se desenvuelve como pez en el agua en el mundo de las historietas. Norma, por su parte, es una jefa atípica. Le gusta el “manga” y el “cosplay”, y por eso le atrae el misterio que deben desentrañar. El “extraño” en este grupo es el protagonista, David, sin embargo se suma con ímpetu a la misión.
La cinta me resultó demasiado dispersa. Comparto el gusto por los superhéroes y la conexión con las primeras apariciones de algunos la encontré interesante. Sin embargo, me descolocan estas mezclas, cuando se mete todo en la juguera y sale un líquido difícil de distinguir. “Orígenes secretos” es un poco eso, un thriller inclasificable, un cómic, una historieta, una caricatura, algo referencial.
El aporte de algunos personajes secundarios son luces interesantes, en particular dos de ellos: Galván -Carlos Areces-, fanático del tebeo que se lo “baja todo de Internet”, y Bruguera -Ernesto Alterio-, un forense que en los momentos más ácidos de una autopsia está siempre con una sonrisa.
Reconozco que tenía más expectativas de “Orígenes secretos”. Para mi, al menos, queda al debe. La historia no me sedujo y la verdad, tampoco me convenció el papel de Javier Rey. Forzado lo encontré. Brays Efe, en cambio, se nota cómodo y junto a los demás le dan fluidez a las cápsulas que componen el relato. Otro detalle a raíz de esto último. Creo que no ayuda mucho la forma de desarrollar la trama. Estos compartimentos que se van sucediendo, unos tras otros, producen micro espacios, escenas unitarias, que luego del montaje no alcanzan a lograr una unidad. En fin, tal vez tiene que ver más con la recepción y el gusto personal que con la elaboración de la cinta. Destaco, eso sí, la dosis de originalidad y también la idea de no hacer algo convencional. Veo allí un camino a explorar.
Ficha técnica
Título original: Orígenes secretos
Año: 2020
Duración: 92 minutos
País: España
Guion: David Galán Galindo, Fernando Navarro
Música: Federico Jusid
Fotografía: Rita Noriega
Reparto: Javier Rey, Verónica Echegui, Brays Efe, Antonio Resines, Ernesto Alterio, Carlos Areces, Leonardo Sbaraglia, Álex García, Roman Rymar, Fran Bleu, Mario Mayo, Axel Amores, Rodrigo Poisón, Daniel Pérez Prada
Productora: Distribuida por Netflix. Coproducción España-Argentina; Nadie es perfecto, La Chica de la Curva, In Post We Trust, Quexito Films, Televisión Española (TVE)
Género: Thriller | Asesinos en serie. Superhéroes
Dirección: David Galán Galindo
lunes, 31 de agosto de 2020
Calibre
Disponible en Netflix.
Dos amigos en un fin de semana de recreación. A Marcus -Martin McCann- le gusta la caza. Convence a Vaughn -Jack Lowden- para aventurarse hacia las Tierras Altas de Escocia. Allí, en un bosque extenso y solitario, podrán dar rienda suelta a esta afición. El pueblo es pequeño y llegan a un confortable alojamiento. Les reciben con amabilidad, ya es de noche. Concurren al bar del lugar, unas cervezas, unos whiskies, unas nuevas amigas… En la mañana siguiente comienza la actividad, la caza, pero un hecho inesperado pone de cabeza sus planes y trastoca absolutamente lo planificado.
Esta cinta estrenada en el Festival Internacional de Cine de Edimburgo el año 2018 es el primer trabajo del director Matt Palmer. También a cargo del guion, Palmer presenta un relato que se mueve en diferentes direcciones.
Primero, los dos amigos, viejos amigos, en busca de diversión y escape. La prometida de Vaughn espera un hijo y Marcus quiere que su partner pueda liberarse un poco antes de asumir lo que viene, las responsabilidades propias de la paternidad. Luego un pueblo pequeño. Sin una estructura oficial, Logan McClay -Tony Curran- ejerce como el reconocido y respetado líder comunitario, algo así como el alguacil del lugar. Entabla amistad con dos visitantes, está al tanto de todo lo que sucede en su territorio. A continuación, los sucesos. Se desencadena el drama, los trazos se juntan y se alejan. Marcus y Vaughn a la deriva, todo adquiere una nueva dimensión.
La historia se construye con astucia. El guion, del mismo Palmer, tiene un desarrollo lento pero cada elemento que agrega lo hace más interesante. El suspenso crece, la incertidumbre también. El pulso del metraje es tenso. Advertimos algunos puntos que resultan evidentes, incluso los podemos adelantar, sin embargo aun sí, nos sorprenden sus giros.
A mi modo de ver, lo más interesante del relato es el dilema moral que la cinta presenta. Lo que ambos amigos deben enfrentar es decisivo. ¿Qué es lo correcto? ¿Cómo deben proceder? De cada decisión surge una acción y cada una tiene consecuencias. También profundiza la duda, otorgando bastante tiempo a primeros planos con secuencias largas. Los protagonistas no tienen claro el camino a tomar. Ellos están divididos, hay impulsos, pulsiones, instintos. También sucede algo similar con los habitantes del lugar; emociones, reacciones, decisiones… ¿justicia?
“Calibre” pone su foco en valores morales, en esas disyuntivas profundas a las que nos vemos enfrentados en situaciones límite. A través del agobio nos involucra con los protagonistas. Por momentos, incluso apela un poco al terror, es decir un suspenso que llega a dar escalofríos. Estamos dentro del relato, hacemos nuestro propio análisis y tal vez tomamos opciones. El metraje sigue y nos desenfoca. Cuando concluye, seguimos pensando en él. Mérito de la película y de la propuesta de su creador.
Ficha técnica
Título original: Calibre
Año: 2018
Duración: 100 minutos
País: Reino Unido
Productora: Distribuida por Netflix. Wellington Films, Scope Pictures, Creative Scotland, Tip-Top Productions, Creative England, Head Gear Films, Pont Neuf Productions, Metrol Technology
Género: Thriller. Drama | Caza
Guion: Matt Palmer
Música: Anne Nikitin
Fotografía: Márk Gyõri
Reparto: Jack Lowden, Martin McCann, Tony Curran, Ian Pirie, George Anton, Kate Bracken, Cal Macaninch, Cameron Jack, Kitty Lovett, Therese Bradley
Dirección: Matt Palmer
Dos amigos en un fin de semana de recreación. A Marcus -Martin McCann- le gusta la caza. Convence a Vaughn -Jack Lowden- para aventurarse hacia las Tierras Altas de Escocia. Allí, en un bosque extenso y solitario, podrán dar rienda suelta a esta afición. El pueblo es pequeño y llegan a un confortable alojamiento. Les reciben con amabilidad, ya es de noche. Concurren al bar del lugar, unas cervezas, unos whiskies, unas nuevas amigas… En la mañana siguiente comienza la actividad, la caza, pero un hecho inesperado pone de cabeza sus planes y trastoca absolutamente lo planificado.
Esta cinta estrenada en el Festival Internacional de Cine de Edimburgo el año 2018 es el primer trabajo del director Matt Palmer. También a cargo del guion, Palmer presenta un relato que se mueve en diferentes direcciones.
Primero, los dos amigos, viejos amigos, en busca de diversión y escape. La prometida de Vaughn espera un hijo y Marcus quiere que su partner pueda liberarse un poco antes de asumir lo que viene, las responsabilidades propias de la paternidad. Luego un pueblo pequeño. Sin una estructura oficial, Logan McClay -Tony Curran- ejerce como el reconocido y respetado líder comunitario, algo así como el alguacil del lugar. Entabla amistad con dos visitantes, está al tanto de todo lo que sucede en su territorio. A continuación, los sucesos. Se desencadena el drama, los trazos se juntan y se alejan. Marcus y Vaughn a la deriva, todo adquiere una nueva dimensión.
La historia se construye con astucia. El guion, del mismo Palmer, tiene un desarrollo lento pero cada elemento que agrega lo hace más interesante. El suspenso crece, la incertidumbre también. El pulso del metraje es tenso. Advertimos algunos puntos que resultan evidentes, incluso los podemos adelantar, sin embargo aun sí, nos sorprenden sus giros.
A mi modo de ver, lo más interesante del relato es el dilema moral que la cinta presenta. Lo que ambos amigos deben enfrentar es decisivo. ¿Qué es lo correcto? ¿Cómo deben proceder? De cada decisión surge una acción y cada una tiene consecuencias. También profundiza la duda, otorgando bastante tiempo a primeros planos con secuencias largas. Los protagonistas no tienen claro el camino a tomar. Ellos están divididos, hay impulsos, pulsiones, instintos. También sucede algo similar con los habitantes del lugar; emociones, reacciones, decisiones… ¿justicia?
“Calibre” pone su foco en valores morales, en esas disyuntivas profundas a las que nos vemos enfrentados en situaciones límite. A través del agobio nos involucra con los protagonistas. Por momentos, incluso apela un poco al terror, es decir un suspenso que llega a dar escalofríos. Estamos dentro del relato, hacemos nuestro propio análisis y tal vez tomamos opciones. El metraje sigue y nos desenfoca. Cuando concluye, seguimos pensando en él. Mérito de la película y de la propuesta de su creador.
Ficha técnica
Título original: Calibre
Año: 2018
Duración: 100 minutos
País: Reino Unido
Productora: Distribuida por Netflix. Wellington Films, Scope Pictures, Creative Scotland, Tip-Top Productions, Creative England, Head Gear Films, Pont Neuf Productions, Metrol Technology
Género: Thriller. Drama | Caza
Guion: Matt Palmer
Música: Anne Nikitin
Fotografía: Márk Gyõri
Reparto: Jack Lowden, Martin McCann, Tony Curran, Ian Pirie, George Anton, Kate Bracken, Cal Macaninch, Cameron Jack, Kitty Lovett, Therese Bradley
Dirección: Matt Palmer
domingo, 30 de agosto de 2020
El muñeco de nieve
Disponible en Netflix.
En esta novela del escritor noruego Jo Nesbø, escrita el año 2007, el protagonista es el Inspector Harry Hole. La saga tiene ya doce títulos y este es el séptimo relato. Interpretado por Michael Fassbender, Hole debe que investigar la desaparición de la madre de un pequeño niño. La policía de Oslo se encuentra desconcertada con la situación. Katrine Bratt -Rebecca Ferguson-, una agente novata, es asignada para ayudar a este particular detective. Juntos recopilan las pistas mientras reciben la denuncia de un nuevo caso de características similares.
La trama de “El muñeco de nieve” es bastante enrevesada. Los elementos son parcelados. El comienzo de la cinta nos remite a años pretéritos; un niño cuya madre muere en circunstancias extrañas, ahogada en un lago. ¿Suicidio? En el presente, observamos a Harry Hole con algunos problemas personales. El término de la relación con su novia Rakel Fauke -Charlotte Gainsbourg- y su hijo Oleg, lo tiene intranquilo. La observa a distancia mientras ella rehace su vida con otro hombre, Mathias -Jonas Karlsson-. Asimismo, el relato vuelve nueve años atrás. Sigue una investigación liderada en ese entonces por Gert Rafto -Val Kilmer-, detective a cargo de una búsqueda parecida, otra extraña desaparición femenina.
La cinta puede resultar desconcertante al intentar armar sus piezas desde el comienzo. Calma. No vale la pena apurarse, porque se van a frustrar. Es mejor disfrutar de las amplias escenas, los extensos paisajes y la abundante nieve que cubre todo. Y claro, no es secreto ni spoiler mencionar que una pista fundamental de la trama es esa figura de nieve, el muñeco, recurrente en varios momentos importantes.
Los puntos a favor de esta cinta no están en su relato. Tampoco, incluso, en los protagonistas, a pesar de tener un buen elenco. ¿Dónde entonces? En la filmación y en la edición. La película posee un bello entorno, una fotografía cautivante de exteriores en Noruega y momentos donde la música de Marco Beltrami destaca por sobre lo que sucede en la pantalla.
“The Snowman” cumple con su cartel de thriller. Tiene suspenso, historias paralelas, encrucijadas y caminos que nos confunden. Dudamos de todos los personajes que la cámara nos muestra como sospechosos. Nos invita a anticipar algunos veredictos y los giros del guion nos devuelven un “siga participando”. Regresamos al ruedo, acompañamos a los investigadores. Ya estamos más conectados pero igual volvemos a ser sorprendidos. Insisto, mejor no buscar las fortalezas del relato. Es confuso. Dejemos que transcurra y tratemos de descifrar un poco la historia del ya famoso Harry Hole. Por supuesto, desconocemos mucho de su historia, es la primera vez que lo vemos en pantalla. Pero no importa, sigamos, porque la cinta lentamente va develando sus secretos. Con expectativas mesuradas y sin pedir mucho, son dos horas entretenidas que pasan raudamente.
Ficha técnica
Título original: The Snowman
Año: 2017
Duración: 125 minutos
País: Reino Unido
Productora
Productor: Martin Scorsese. Another Park Film, Universal Pictures, Working Title Films, Perfect World Pictures
Género: Intriga. Thriller | Crimen. Asesinos en serie
Grupos: Adaptaciones de Jo Nesbø
Guion: Hossein Amini, Peter Straughan, Søren Sveistrup (Novela: Jo Nesbø)
Música: Marco Beltrami
Fotografía: Dion Beebe
Reparto: Michael Fassbender, Rebecca Ferguson, Charlotte Gainsbourg, Jonas Karlsson, J.K. Simmons, Val Kilmer, James D'Arcy, Chloë Sevigny, David Dencik, Michael Yates, Jamie Clayton, Toby Jones, Sofia Helin, Ronan Vibert, Jakob Oftebro, Alec Newman, Silvia Busuioc
Dirección: Tomas Alfredson
En esta novela del escritor noruego Jo Nesbø, escrita el año 2007, el protagonista es el Inspector Harry Hole. La saga tiene ya doce títulos y este es el séptimo relato. Interpretado por Michael Fassbender, Hole debe que investigar la desaparición de la madre de un pequeño niño. La policía de Oslo se encuentra desconcertada con la situación. Katrine Bratt -Rebecca Ferguson-, una agente novata, es asignada para ayudar a este particular detective. Juntos recopilan las pistas mientras reciben la denuncia de un nuevo caso de características similares.
La trama de “El muñeco de nieve” es bastante enrevesada. Los elementos son parcelados. El comienzo de la cinta nos remite a años pretéritos; un niño cuya madre muere en circunstancias extrañas, ahogada en un lago. ¿Suicidio? En el presente, observamos a Harry Hole con algunos problemas personales. El término de la relación con su novia Rakel Fauke -Charlotte Gainsbourg- y su hijo Oleg, lo tiene intranquilo. La observa a distancia mientras ella rehace su vida con otro hombre, Mathias -Jonas Karlsson-. Asimismo, el relato vuelve nueve años atrás. Sigue una investigación liderada en ese entonces por Gert Rafto -Val Kilmer-, detective a cargo de una búsqueda parecida, otra extraña desaparición femenina.
La cinta puede resultar desconcertante al intentar armar sus piezas desde el comienzo. Calma. No vale la pena apurarse, porque se van a frustrar. Es mejor disfrutar de las amplias escenas, los extensos paisajes y la abundante nieve que cubre todo. Y claro, no es secreto ni spoiler mencionar que una pista fundamental de la trama es esa figura de nieve, el muñeco, recurrente en varios momentos importantes.
Los puntos a favor de esta cinta no están en su relato. Tampoco, incluso, en los protagonistas, a pesar de tener un buen elenco. ¿Dónde entonces? En la filmación y en la edición. La película posee un bello entorno, una fotografía cautivante de exteriores en Noruega y momentos donde la música de Marco Beltrami destaca por sobre lo que sucede en la pantalla.
“The Snowman” cumple con su cartel de thriller. Tiene suspenso, historias paralelas, encrucijadas y caminos que nos confunden. Dudamos de todos los personajes que la cámara nos muestra como sospechosos. Nos invita a anticipar algunos veredictos y los giros del guion nos devuelven un “siga participando”. Regresamos al ruedo, acompañamos a los investigadores. Ya estamos más conectados pero igual volvemos a ser sorprendidos. Insisto, mejor no buscar las fortalezas del relato. Es confuso. Dejemos que transcurra y tratemos de descifrar un poco la historia del ya famoso Harry Hole. Por supuesto, desconocemos mucho de su historia, es la primera vez que lo vemos en pantalla. Pero no importa, sigamos, porque la cinta lentamente va develando sus secretos. Con expectativas mesuradas y sin pedir mucho, son dos horas entretenidas que pasan raudamente.
Ficha técnica
Título original: The Snowman
Año: 2017
Duración: 125 minutos
País: Reino Unido
Productora
Productor: Martin Scorsese. Another Park Film, Universal Pictures, Working Title Films, Perfect World Pictures
Género: Intriga. Thriller | Crimen. Asesinos en serie
Grupos: Adaptaciones de Jo Nesbø
Guion: Hossein Amini, Peter Straughan, Søren Sveistrup (Novela: Jo Nesbø)
Música: Marco Beltrami
Fotografía: Dion Beebe
Reparto: Michael Fassbender, Rebecca Ferguson, Charlotte Gainsbourg, Jonas Karlsson, J.K. Simmons, Val Kilmer, James D'Arcy, Chloë Sevigny, David Dencik, Michael Yates, Jamie Clayton, Toby Jones, Sofia Helin, Ronan Vibert, Jakob Oftebro, Alec Newman, Silvia Busuioc
Dirección: Tomas Alfredson
sábado, 29 de agosto de 2020
Crímenes de familia
Disponible en Netflix.
En La Recoleta, barrio céntrico y residencial de Buenos Aires, Argentina, viven Alicia -Cecilia Roth- e Ignacio -Miguel Ángel Solá-, un matrimonio de muchos años. Tienen un buen pasar. Ignacio es jubilado aunque “se inventa motivos para ir a la oficina” según su esposa. “Mejor, así no lo tengo en casa todo el día”, resume. Les ayuda en las labores de la casa, Gladys -Yanina Ávila-, empleada doméstica “cama adentro”. Ella tiene a Santiago, su pequeño hijo de tres años. La vida apacible termina cuando Daniel -Benjamín Amadeo-, de 35 años, hijo de los dueños de casa, enfrenta una acusación de violación e intento de homicidio de su ex esposa. Un delito que es “agravado por el vínculo”, algo que por supuesto tiene una mayor connotación.
Otra historia corre en paralelo y es lo que sucede con Gladys. La vemos como la asesora del hogar y también como acusada de un delito grave. La cinta intercala saltos temporales y las piezas del puzzle esperan para ser colocadas en su lugar. El comienzo sombrío nos da las primeras pistas. También los relatos de ambos procesos criminales. Son hechos serios. Lo que primero se despeja es lo que sucede con Daniel. Necesita ayuda, y en forma urgente, si no quiere ser condenado por su delito. Las pruebas en su contra son claras, la salida no es sencilla, involucra no solo una buena defensa sino algo más. Sobre Gladys, la situación es transversal al relato. Cualquier idea sobre ello sería un adelanto y se perdería la sorpresa de descubrir la esencia del misterio.
El director Sebastián Schindel dirige una cinta con un alto nivel de producción y un sólido elenco. El guion, firmado por él mismo junto a Pablo Del Teso, está inspirado en hechos reales. Sobre la historia, Schindel señala que la base fue unir “dos crímenes reales, sin relación alguna entre sí, salvo que ambos eran delitos “agravados por el vínculo”, que fue el título preliminar del proyecto durante mucho tiempo”. Profundiza mencionando que este trabajo corresponde a una “película de mujeres, una historia de tres madres y qué son capaces de hacer por el amor a sus hijos”. Schindel señala que “los conflictos que más me gusta trabajar son los conflictos que no tienen solución, que son los de la vida misma.”
La cinta tiene un suspenso adictivo. No conocemos el paso siguiente y tampoco podemos dar por sentada la relación que establecemos previamente. Alicia es la protagonista del relato. Todo remite a ella, todos los caminos conducen hacia Alicia. La relación con su marido, las disputas por la ayuda y protección a su hijo Daniel requieren una definición. También su rol con el hijo de Gladys a quien prácticamente ella misma ha criado y su papel de madre para esta joven empleada semi analfabeta. Asimismo sumamos la distancia obligada que mantiene con su nieto Martín producto de la disputa legal entre su nuera y su hijo. Tres historias, tres caminos, tres encrucijadas.
La cinta expone tópicos con mucha actualidad. La corrupción, la justicia, el feminismo, el abuso, son temas que involucran valores y cuyo derrotero apunta a la actuación de las personas bajo diferentes presiones y circunstancias. ¿Todo vale para ayudar a un hijo? Es probable, pero ¿dónde está el límite, la línea roja? El abuso no se puede permitir y tampoco un crimen puede quedar impune, pero ¿si es un familiar el que está acusado? Asimismo, las atrocidades deben tener un castigo ejemplar, aun cuando existan atenuantes respecto a la acción. Complejo, opinable, sobre todo porque se produce una colisión de valores fundamentales.
“Crímenes de familia” logra atraparnos. Está bien filmada y bien actuada. Solo tengo algunas dudas con la edición y el montaje porque me quedo con interrogantes sobre la unión de las secuencias y los saltos temporales. No estoy seguro si la sensación de tiempos paralelos que se logra al comienzo es intencional o casual. Tampoco se me aclara cuando percibo que puede tratarse de un todo consecutivo. No obstante, con o sin intención, la dirección tomada confunde y agrega al relato un mayor grado de incertidumbre mientras nos acercamos hacia el epílogo. Como en otras producciones me quedo más con la historia y sus detalles que con la realización, reconociendo en esta cinta de Sebastián Schindel un trabajo elaborado, hecho con esmero y dedicación.
Ficha técnica
Título original: Crímenes de familia
Año: 2020
Duración: 99 minutos
País: Argentina
Productora: Distribuida por Netflix. Buffalo Films, Magoya Films, INCAA, Directv, Tieless Media
Género: Drama. Thriller | Drama psicológico. Drama judicial. Thriller psicológico. Crimen
Guion: Sebastián Schindel, Pablo Del Teso
Música: Sebastián Escofet
Fotografía: Julián Apezteguia
Reparto: Cecilia Roth, Miguel Ángel Solá, Benjamín Amadeo, Sofía Gala Castiglione, Yanina Ávila, Paola Barrientos, Diego Cremonesi, Marcelo Subiotto, Claudio Martínez Bel, Santiago Ávila, Marcelo D'Andrea
Dirección: Sebastián Schindel
Otra historia corre en paralelo y es lo que sucede con Gladys. La vemos como la asesora del hogar y también como acusada de un delito grave. La cinta intercala saltos temporales y las piezas del puzzle esperan para ser colocadas en su lugar. El comienzo sombrío nos da las primeras pistas. También los relatos de ambos procesos criminales. Son hechos serios. Lo que primero se despeja es lo que sucede con Daniel. Necesita ayuda, y en forma urgente, si no quiere ser condenado por su delito. Las pruebas en su contra son claras, la salida no es sencilla, involucra no solo una buena defensa sino algo más. Sobre Gladys, la situación es transversal al relato. Cualquier idea sobre ello sería un adelanto y se perdería la sorpresa de descubrir la esencia del misterio.
El director Sebastián Schindel dirige una cinta con un alto nivel de producción y un sólido elenco. El guion, firmado por él mismo junto a Pablo Del Teso, está inspirado en hechos reales. Sobre la historia, Schindel señala que la base fue unir “dos crímenes reales, sin relación alguna entre sí, salvo que ambos eran delitos “agravados por el vínculo”, que fue el título preliminar del proyecto durante mucho tiempo”. Profundiza mencionando que este trabajo corresponde a una “película de mujeres, una historia de tres madres y qué son capaces de hacer por el amor a sus hijos”. Schindel señala que “los conflictos que más me gusta trabajar son los conflictos que no tienen solución, que son los de la vida misma.”
La cinta tiene un suspenso adictivo. No conocemos el paso siguiente y tampoco podemos dar por sentada la relación que establecemos previamente. Alicia es la protagonista del relato. Todo remite a ella, todos los caminos conducen hacia Alicia. La relación con su marido, las disputas por la ayuda y protección a su hijo Daniel requieren una definición. También su rol con el hijo de Gladys a quien prácticamente ella misma ha criado y su papel de madre para esta joven empleada semi analfabeta. Asimismo sumamos la distancia obligada que mantiene con su nieto Martín producto de la disputa legal entre su nuera y su hijo. Tres historias, tres caminos, tres encrucijadas.
La cinta expone tópicos con mucha actualidad. La corrupción, la justicia, el feminismo, el abuso, son temas que involucran valores y cuyo derrotero apunta a la actuación de las personas bajo diferentes presiones y circunstancias. ¿Todo vale para ayudar a un hijo? Es probable, pero ¿dónde está el límite, la línea roja? El abuso no se puede permitir y tampoco un crimen puede quedar impune, pero ¿si es un familiar el que está acusado? Asimismo, las atrocidades deben tener un castigo ejemplar, aun cuando existan atenuantes respecto a la acción. Complejo, opinable, sobre todo porque se produce una colisión de valores fundamentales.
“Crímenes de familia” logra atraparnos. Está bien filmada y bien actuada. Solo tengo algunas dudas con la edición y el montaje porque me quedo con interrogantes sobre la unión de las secuencias y los saltos temporales. No estoy seguro si la sensación de tiempos paralelos que se logra al comienzo es intencional o casual. Tampoco se me aclara cuando percibo que puede tratarse de un todo consecutivo. No obstante, con o sin intención, la dirección tomada confunde y agrega al relato un mayor grado de incertidumbre mientras nos acercamos hacia el epílogo. Como en otras producciones me quedo más con la historia y sus detalles que con la realización, reconociendo en esta cinta de Sebastián Schindel un trabajo elaborado, hecho con esmero y dedicación.
Ficha técnica
Título original: Crímenes de familia
Año: 2020
Duración: 99 minutos
País: Argentina
Productora: Distribuida por Netflix. Buffalo Films, Magoya Films, INCAA, Directv, Tieless Media
Género: Drama. Thriller | Drama psicológico. Drama judicial. Thriller psicológico. Crimen
Guion: Sebastián Schindel, Pablo Del Teso
Música: Sebastián Escofet
Fotografía: Julián Apezteguia
Reparto: Cecilia Roth, Miguel Ángel Solá, Benjamín Amadeo, Sofía Gala Castiglione, Yanina Ávila, Paola Barrientos, Diego Cremonesi, Marcelo Subiotto, Claudio Martínez Bel, Santiago Ávila, Marcelo D'Andrea
Dirección: Sebastián Schindel
viernes, 28 de agosto de 2020
Sumergida
Disponible en Ondamedia.cl
Ángela -Luna Martínez-, es una joven nadadora que vive con su madre que es interpretada por Katty Kowaleczko. Trabaja en una piscina y su vida está lejos de ser sencilla. Tiene problemas con el sueño, toma píldoras para poder dormir. Además, la relación entre ambas genera conflictos. Hay una historia, también frustración y desconexión. El nadar es un factor común, pero al parecer no basta. La rutina carcome y la última discusión provoca que su madre no regrese a casa.
Ángela vive una realidad que es angustiante. Su soledad interior es tremenda. El vacío, la pena, la confusión, aumentan sin la presencia de su madre. Los trastornos del sueño solo son la punta del iceberg. Los medicamentos la ayudan, la desconectan, pero eso le trae problemas. Patricio -Julio Milostich-, su jefe, le llama la atención por sus distracciones en el trabajo. También su compañero, Dani -Nicolás Rojas-, quien le dice “deja esas pastillas”. Ángela está como ausente, perdida. La llegada de la joven Rebeca -Rebeca Pereira- para arrendar una pieza en su casa marca un punto de inflexión.
Estrenada en SANFIC15, el año 2019 donde recibió el Premio del Público, la película literalmente se sumerge en el interior de la protagonista. Su director Andrés Finat es muy claro con su propuesta. La salud mental de Ángela está en el primer plano. El conflicto interior es lo principal y todo lo externo, solo síntomas. El foco es la intimidad y lo desarrolla con gran virtud.
El guion de “Sumergida” es muy interesante. Muestra la vulnerabilidad de la protagonista sin ambages. El tema de la soledad y la depresión no son sencillos de tratar. Finat se arriesga y su trabajo resulta convincente. Nos hace parte, nos involucra, nos interpela. Además, desarrolla el entorno. La amistad de Rebeca, que intenta liberar a Ángela al darle otra perspectiva sobre sus decisiones, juega un papel vital en este relato. “Que nadie te conozca para que puedas hacer lo que quieras”, le dice Rebeca. Puede ser una ventana, una salida, un posible escape.
“Sumergida” trata de carencias y ausencias afectivas. También de familia, de cercanía, de un apoyo necesario. Explora la amistad y también la necesidad de una conexión emocional que permita seguir adelante luego de una pérdida importante, algo que impida “morir de pena”. Una luz al final del túnel, un salvavidas, una oportunidad. Andrés Finat sorprende con este debut, más todavía, conociendo que esta cinta corresponde a su proyecto de egreso. Sensible y comprometido, su cine es cercano y profundo, un relato que logra transmitir emociones y cuyos elementos resuenan al elaborar nuestra propia interpretación.
Ficha técnica
Título original: Sumergida
Año: 2019
Duración: 82 minutos
País: Chile
Productora: Barricada, Universidad del Desarrollo
Género: Drama. Thriller
Guion: Andrés Finat, Lorenzo Galindo, Joaquín Salinas
Música: Cristián Bravo
Fotografía: Benjamín Faz
Reparto: Katty Kowaleczko, Luna Martínez, María Olga Matte, Julio Milostich, Rebeca Pereira, Nicolás Rojas, Gastón Salgado
Dirección: Andrés Finat
Ángela -Luna Martínez-, es una joven nadadora que vive con su madre que es interpretada por Katty Kowaleczko. Trabaja en una piscina y su vida está lejos de ser sencilla. Tiene problemas con el sueño, toma píldoras para poder dormir. Además, la relación entre ambas genera conflictos. Hay una historia, también frustración y desconexión. El nadar es un factor común, pero al parecer no basta. La rutina carcome y la última discusión provoca que su madre no regrese a casa.
Ángela vive una realidad que es angustiante. Su soledad interior es tremenda. El vacío, la pena, la confusión, aumentan sin la presencia de su madre. Los trastornos del sueño solo son la punta del iceberg. Los medicamentos la ayudan, la desconectan, pero eso le trae problemas. Patricio -Julio Milostich-, su jefe, le llama la atención por sus distracciones en el trabajo. También su compañero, Dani -Nicolás Rojas-, quien le dice “deja esas pastillas”. Ángela está como ausente, perdida. La llegada de la joven Rebeca -Rebeca Pereira- para arrendar una pieza en su casa marca un punto de inflexión.
Estrenada en SANFIC15, el año 2019 donde recibió el Premio del Público, la película literalmente se sumerge en el interior de la protagonista. Su director Andrés Finat es muy claro con su propuesta. La salud mental de Ángela está en el primer plano. El conflicto interior es lo principal y todo lo externo, solo síntomas. El foco es la intimidad y lo desarrolla con gran virtud.
El guion de “Sumergida” es muy interesante. Muestra la vulnerabilidad de la protagonista sin ambages. El tema de la soledad y la depresión no son sencillos de tratar. Finat se arriesga y su trabajo resulta convincente. Nos hace parte, nos involucra, nos interpela. Además, desarrolla el entorno. La amistad de Rebeca, que intenta liberar a Ángela al darle otra perspectiva sobre sus decisiones, juega un papel vital en este relato. “Que nadie te conozca para que puedas hacer lo que quieras”, le dice Rebeca. Puede ser una ventana, una salida, un posible escape.
“Sumergida” trata de carencias y ausencias afectivas. También de familia, de cercanía, de un apoyo necesario. Explora la amistad y también la necesidad de una conexión emocional que permita seguir adelante luego de una pérdida importante, algo que impida “morir de pena”. Una luz al final del túnel, un salvavidas, una oportunidad. Andrés Finat sorprende con este debut, más todavía, conociendo que esta cinta corresponde a su proyecto de egreso. Sensible y comprometido, su cine es cercano y profundo, un relato que logra transmitir emociones y cuyos elementos resuenan al elaborar nuestra propia interpretación.
Ficha técnica
Título original: Sumergida
Año: 2019
Duración: 82 minutos
País: Chile
Productora: Barricada, Universidad del Desarrollo
Género: Drama. Thriller
Guion: Andrés Finat, Lorenzo Galindo, Joaquín Salinas
Música: Cristián Bravo
Fotografía: Benjamín Faz
Reparto: Katty Kowaleczko, Luna Martínez, María Olga Matte, Julio Milostich, Rebeca Pereira, Nicolás Rojas, Gastón Salgado
Dirección: Andrés Finat
jueves, 27 de agosto de 2020
Whisky
Disponible en Netflix.
La cámara nos muestra el interior de un auto. Está oscuro. El conductor avanza por calles en penumbra. Amanece. Desayuna en una cafetería de barrio. Jacobo -Andrés Pazos- sigue siempre los mismos pasos. A continuación se dirige a su fábrica de calcetines. En la puerta está Marta -Mirella Pascual-, operaria de confianza, supervisora, siempre puntual. Espera la apertura. Se levanta la cortina de acero, ingresan. Jacobo enciende las máquinas, Marta prepara una bebida caliente. El día comienza siempre de la misma manera. Los mismos hábitos, la misma forma, la misma vida, la misma rutina, día a día, semana a semana.
Se cumple casi un año de la muerte de su madre. Para Jacobo es importante. Se comunica con su hermano que vive hace años en Brasil e inesperadamente, Herman -Jorge Bolani-, anuncia que le visitará. Algo que podríamos ver como tan natural produce un quiebre para Jacobo. Tanto es así que le pide ayuda a Marta para que se quede con él, en su casa, mientras hospeda a su hermano.
Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll dirigen esta película y también son responsables del guion junto a Gonzalo Delgado. Hay un minimalismo expreso, secuencias marcadas, una rutina asfixiante. Son pocos los momentos de apertura antes de la llegada de Herman. La relación de Jacobo con Marta es estrictamente laboral, con incómodos silencios, solo un par de cruces de palabras y monosílabos.
La magia de esta cinta radica en su fino seguimiento de las acciones de los protagonistas. Primero, Marta y Jacobo, en diferentes situaciones, separados y juntos, en su cotidiano día a día. Después, ambos mientras se preparan para recibir a la visita. Luego se suma Herman. Tres personas, tres personalidades, tres vidas que confluyen en un mismo espacio de tiempo. Desde ese momento, nada es esperable, ya no hay rutina, la incertidumbre avanza.
“Whisky” es una película extraña, casi una rareza. Sorprende por su punto de vista. Abre la ventana a la intimidad de sus protagonistas. Muestra su soledad, sus temores, su vulnerabilidad. También sus sueños y sus reacciones cuando aquello que acostumbran, varía. Algunos toques de humor nos alertan. Estamos inmersos en una seriedad y monotonía abismante y en segundos una acción -o también una omisión- nos saca una carcajada. Contradictorio y especial; tensión y reposo; luz y sombra.
La cinta, así como el licor, es áspera. Tal vez, incluso, no sea del gusto de todos. Posee una serenidad inquietante y más que nada, preguntas. Es un cine que se completa con nosotros, con nuestra experiencia y aun más, con nuestro estado de ánimo. Un cine diligente e inteligente, con detalles y atmósferas especiales. Un cine para degustar en dosis justas. “Whisky”, tal como un buen “Scotch”, deja su gusto para saborear y disfrutar.
Ficha técnica
Título original: Whisky
Año: 2004
Duración: 105 minutos
País: Uruguay
Productora: Coproducción Uruguay-Alemania-España;
Género: Comedia. Drama | Comedia dramática
Guion: Juan Pablo Rebella, Pablo Stoll, Gonzalo Delgado
Música: Pequeña Orquesta Reincidentes
Fotografía: Barbara Alvarez
Reparto: Andrés Pazos, Mirella Pascual, Jorge Bolani, Ana Katz, Daniel Hendler, Adrián Biniez, Leonor Svarcas, Romina Peluffo
Dirección: Juan Pablo Rebella, Pablo Stoll
La cámara nos muestra el interior de un auto. Está oscuro. El conductor avanza por calles en penumbra. Amanece. Desayuna en una cafetería de barrio. Jacobo -Andrés Pazos- sigue siempre los mismos pasos. A continuación se dirige a su fábrica de calcetines. En la puerta está Marta -Mirella Pascual-, operaria de confianza, supervisora, siempre puntual. Espera la apertura. Se levanta la cortina de acero, ingresan. Jacobo enciende las máquinas, Marta prepara una bebida caliente. El día comienza siempre de la misma manera. Los mismos hábitos, la misma forma, la misma vida, la misma rutina, día a día, semana a semana.
Se cumple casi un año de la muerte de su madre. Para Jacobo es importante. Se comunica con su hermano que vive hace años en Brasil e inesperadamente, Herman -Jorge Bolani-, anuncia que le visitará. Algo que podríamos ver como tan natural produce un quiebre para Jacobo. Tanto es así que le pide ayuda a Marta para que se quede con él, en su casa, mientras hospeda a su hermano.
Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll dirigen esta película y también son responsables del guion junto a Gonzalo Delgado. Hay un minimalismo expreso, secuencias marcadas, una rutina asfixiante. Son pocos los momentos de apertura antes de la llegada de Herman. La relación de Jacobo con Marta es estrictamente laboral, con incómodos silencios, solo un par de cruces de palabras y monosílabos.
La magia de esta cinta radica en su fino seguimiento de las acciones de los protagonistas. Primero, Marta y Jacobo, en diferentes situaciones, separados y juntos, en su cotidiano día a día. Después, ambos mientras se preparan para recibir a la visita. Luego se suma Herman. Tres personas, tres personalidades, tres vidas que confluyen en un mismo espacio de tiempo. Desde ese momento, nada es esperable, ya no hay rutina, la incertidumbre avanza.
“Whisky” es una película extraña, casi una rareza. Sorprende por su punto de vista. Abre la ventana a la intimidad de sus protagonistas. Muestra su soledad, sus temores, su vulnerabilidad. También sus sueños y sus reacciones cuando aquello que acostumbran, varía. Algunos toques de humor nos alertan. Estamos inmersos en una seriedad y monotonía abismante y en segundos una acción -o también una omisión- nos saca una carcajada. Contradictorio y especial; tensión y reposo; luz y sombra.
La cinta, así como el licor, es áspera. Tal vez, incluso, no sea del gusto de todos. Posee una serenidad inquietante y más que nada, preguntas. Es un cine que se completa con nosotros, con nuestra experiencia y aun más, con nuestro estado de ánimo. Un cine diligente e inteligente, con detalles y atmósferas especiales. Un cine para degustar en dosis justas. “Whisky”, tal como un buen “Scotch”, deja su gusto para saborear y disfrutar.
Ficha técnica
Título original: Whisky
Año: 2004
Duración: 105 minutos
País: Uruguay
Productora: Coproducción Uruguay-Alemania-España;
Género: Comedia. Drama | Comedia dramática
Guion: Juan Pablo Rebella, Pablo Stoll, Gonzalo Delgado
Música: Pequeña Orquesta Reincidentes
Fotografía: Barbara Alvarez
Reparto: Andrés Pazos, Mirella Pascual, Jorge Bolani, Ana Katz, Daniel Hendler, Adrián Biniez, Leonor Svarcas, Romina Peluffo
Dirección: Juan Pablo Rebella, Pablo Stoll
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