jueves, 30 de septiembre de 2021

Testigos silenciosos

Disponible en Cinemark.cl


Se anuncia un diluvio para nochebuena. La recomendación es no salir de casa y resguardarse, para así evitar contratiempos y accidentes. Pero para Chen, un médico forense, y su asistente Lynn, dichas precauciones no sirven de mucho pues aun se encuentran en la morgue realizando su trabajo cotidiano: hacer autopsias. 

La sorpresa de la noche no se produce por el agua que cae a cántaros, o por el cierre del trabajo, o la pizza compartida, sino que está dada por el intempestivo ingreso al lugar de tres sujetos enmascarados y fuertemente armados, que exigen extraer una bala de un cuerpo femenino que se encuentra en el depósito de cadáveres. Chen deduce de inmediato sus intenciones, eliminar rastros y deshacerse de pruebas que los inculpen, por lo que estratégicamente intenta convencerlos de que la bala no está alojada en el cuerpo de la mujer. Parece resultar, pero las cosas se complican cuando los hombres regresan, piden explicaciones y obviamente actúan con más violencia. La noche avanza y lo de “buena” queda totalmente en el olvido. 

Renny Harlin dirige con oficio un thriller de acción que imprime un ritmo vertiginoso de comienzo a fin. No hay pausas, y si las hay, los respiros solo son momentáneos. Como es lógico, hay demasiadas cosas inverosímiles, pero qué importa, se disculpan entre los tiroteos, los golpes y la progresiva destrucción del lugar. 

La película funciona y la verdad es que uno no le pide mucho más. ¿Qué es lo que vale? Que siga su línea, que respete el género, que no decaiga en tensión y que llegue al final entera, sin grandes tropiezos o desencajes. Lo consigue en cortos 94 minutos, donde vemos cosas archiconocidas, peleas de todo tipo y situaciones absurdas que, a pesar de todo, nos mantienen alerta esperando el desenlace. 

“Testigos silenciosos”, nombre en español para “Chen mo de zheng ren” y también titulada en inglés como “Bodies at Rest”, genera adrenalina. Con actores y locaciones diferentes para una plantilla conocida pero que de igual forma se debe ejecutar correctamente, Renny Harlin no tiene inconvenientes para unir las piezas de forma adecuada e imprimirle un estilo ágil, para un producto de consumo que resulta bien armado y articulado, y que cumple con la premisa de entretener sin mayores pretensiones. 

Ficha técnica 

Título original: Chen mo de zheng ren 
Año: 2019 
Duración: 94 minutos 
País: Hong Kong 
Productora: Media Asia Films, Wanda Media 
Género: Acción. Thriller 
Guion: David Lesser 
Música: Lasse Enersen 
Fotografía: Perry Ho 
Reparto: Nick Cheung, Richie Ren, Yang Zi, Feng Jiayi, Carlos Chan, Ron Ng, Clara Lee, Sonija Kwok, Shu-liang Ma, Jin Auyeung, Roger Kwok 
Dirección: Renny Harlin

lunes, 27 de septiembre de 2021

Cry Macho

Disponible en Cines.


Fines de los años 70, Texas, Estados Unidos. Mike Milo -Clint Eastwood-, es despedido del puesto que desempeñó por años como criador de caballos por su jefe y amigo Howard Polk -Dwight Yoakam-, quien se hartó de su creciente displicencia e indolencia, dejando como un lindo recuerdo aquellos años de estrella rutilante del rodeo tejano. 

No obstante, las vueltas de la vida siempre traen alguna sorpresa. Al cabo de un año, Howard regresa para pedirle un favor: necesita que viaje a México y que traiga de regreso a su hijo adolescente para darle una mejor vida, lejos de su conflictiva madre. Sin convicción, pero con espíritu solidario y consciente de su deuda por todas las ayudas brindadas en el pasado por su amigo, Mike emprende un viaje que no comienza de la mejor forma. 

Leta -Fernanda Urrejola-, no quiere dar su brazo a torcer, a pesar de que su hijo “Rafo” -Eduardo Minett-, pasa su vida cotidiana en la calle participando en peleas de gallos, tal vez la única actividad que le permite tener un espacio propio, algo de identidad y quizás algún arraigo. Inseparable de su gallo “Macho”, Rafo resulta ser un joven escurridizo, sin embargo Mike da con él con prontitud para exponerle los motivos de su encargo y pese a encontrar las obvias reticencias del muchacho, logra convencerle de regresar a la casa de su padre, lo que seguramente le podría entregar mejores horizontes. 

Clint Eastwood, como actor y director, nos trae una película íntima, muy íntima, tal vez de las más personales a su haber. Y es que a sus 91 años no solo sigue vigente como productor y cineasta, sino que aun logra conmover y sorprender. En la cinta también pueden verse ciertas contradicciones, por el uso de formas y elementos que su autor declara. Ver en pantalla el cuerpo delgado y frágil de Eastwood, y a la vez observar la robustez de su dirección, puede ser un claro ejemplo. Este eje debilidad-fortaleza también se expresa a través de otros marcados contrapuntos, como presente-pasado, vejez-juventud y desdicha-amor. 

“Cry Macho” puede ser visto como un relato sobre el ocaso de la vida. ¿Qué viene cuando se pierde el sentido? ¿Se vive del pasado o existe algún futuro? Las preguntas en esta realización son más profundas que las respuestas. La filmación es hermosa, hay detalles muy cuidados en varias de sus escenas que, junto con una particular iluminación, entregan algunas pistas acerca del fuero más íntimo del protagonista. Eastwood también filma con la calma que dan los años, con esa sabiduría que solo entrega la edad y la experiencia junto con kilómetros de rodaje. 

Basada en la novela de N. Richard Nash, el guion es continuo, no tiene grandes sorpresas y tampoco presenta muchos desafíos. El ingrediente especial, entonces, es la forma de llevar la historia, es decir, todos esos condimentos que Clint Eastwood sabe combinar muy bien. Aunque hay algunas secuencias que carecen de un correlato, las podemos disculpar porque priman otros aspectos que resultan fundamentales como la búsqueda de paz interior, la reconciliación, la pausa necesaria y el amor. 

El viaje por el desierto es también simbólico, otra metáfora unida por polos opuestos: uno de ellos se dirige hacia una nueva oportunidad, el otro, hacia su parada final. Acá, el blanco y negro no es literal, está en las capas más profundas, esas capas que descubrimos una vez que logramos sortear la inocencia juvenil de Rafo, las verdaderas intenciones de sus padres y las decisiones que Mike toma en su camino. 

Una mención para dos actuaciones femeninas, también con un contrapunto marcado. Fernanda Urrejola logra, en pocos minutos, componer un personaje complejo y del que nos imaginamos claramente su esencia. Por otra parte, Natalia Traven da vida a Marta, una viuda que acoge a los viajeros con una hospitalidad que evoca generosidad y entrega, algo que se transforma en un punto de inicio o tal vez de llegada, una estación cercana, acogedora e inspiradora. 

“Cry Macho” esconde bastante tras su aparente simpleza. Miramos a través de los ojos de sus protagonistas y podemos atisbar así el interior de nuestras propias historias. Tal como en muchas oportunidades, completamos el relato en la medida que nos comprometemos con él. Y de la mano de Clint Eastwood no oponemos resistencia, porque nos cautiva con pequeños detalles, nos guía amablemente con una mirada penetrante y una leve sonrisa. Sabemos que allí hay profundidad, lo vemos a través de sus ojos transparentes y lo confirmamos al percibir las debilidades de su cuerpo. Sin embargo, lo que hay allí es un roble, un árbol maduro, un pilar indiscutido, que sigue haciendo lo que más le gusta hacer que es componer buen cine. 

Ficha técnica 

Título original: Cry Macho 
Año: 2021 
Duración: 104 minutos 
País: Estados Unidos 
Productora: Malpaso Productions, Albert S. Ruddy Productions, Daniel Grodnik Productions, QED International. Distribuidora: Warner Bros., HBO Max 
Género: Drama | Road Movie. Vejez / Madurez. Años 70. Años 80 
Guion: N. Richard Nash, Nick Schenk. Novela: N. Richard Nash 
Música: Mark Mancina 
Fotografía: Ben Davis 
Reparto: Clint Eastwood, Eduardo Minett, Natalia Traven, Dwight Yoakam, Fernanda Urrejola, Sebestien Soliz, Horacio García Rojas, Daniel V. Graulau, Ana Rey, Brytnee Ratledge, Paul Lincoln Alayo, Alexandra Ruddy, Amber Lynn Ashley 
Dirección: Clint Eastwood

jueves, 23 de septiembre de 2021

Viejos

Disponible en Cines.


Una familia llega de vacaciones a un Resort paradisiaco sin sospechar lo que vendrá a continuación. Guy -Gael García Bernal- y Prisca -Vicky Krieps-, solo quieren tener un espacio de descanso, desconectarse de sus problemas y brindar a sus dos hijos pequeños, Maddox y Trent, una experiencia inolvidable. 

La pareja pasa por momentos estresantes por lo que esta escapada la visualizan como una oportunidad ideal. Sin embargo, y a poco andar, nos damos cuenta de que el matrimonio se encuentra en serias dificultades y que la decisión de concurrir a este lujoso hotel es producto de otras razones. 

El lugar es hermoso, el entorno es ideal y la hospitalidad de quienes están allí para facilitar sus días destaca por amabilidad, simpatía y disposición. Es por ello que, cuando el gerente les ofrece visitar una playa exclusiva a la que solo algunos de los huéspedes son invitados, la oferta se enmarca perfectamente dentro de un cuadro que resulta imposible de rechazar. 

La excursión los sorprende en compañía de otras personas: Charles -Rufus Sewell-, un médico cirujano acompañado por su madre Agnes, su esposa Chrystal -Abbey Lee- y su hija Kara; Jarin -Ken Leung-, un enfermero casado con Patricia -Nikki Amuka-Bird-, de profesión psicóloga; y Mid-Sized Sedan -Aaron Pierre-, un conocido y famoso rapero. 

La verdad sea dicha, el lugar es un paraíso en la tierra, o bien, como dicen sus anfitriones, “su propia versión del paraíso”. No obstante tanta maravilla, surge una gran preocupación: en la playa comienzan a suceder varias situaciones extrañas que no tienen explicación razonable. La sorpresa es aún mayor ante descubrimientos que parecen imposibles referidos a una situación que comienza poco a poco a desesperarles: se dan cuenta que el tiempo transcurre muchísimo, pero muchísimo más rápido de lo habitual, envejecen aceleradamente y, además, se ven imposibilitados de abandonar el lugar. 

M. Night Shyamalan, con su imaginación y oficio, nos brinda un baño teñido de aspectos que comenzamos a dilucidar lentamente en la medida que avanza el metraje. Basada en la novela gráfica “Sandcastle”, escrita por Pierre Oscar Levy y Frederik Peeters, el director compone un guion que nos sumerge en el misterio de este envejecimiento repentino. La premisa es interesantísima, porque reduce el espacio-tiempo, lo comprime al máximo y además le entrega elementos de suspenso que capturan nuestra atención de manera consistente. 

Quienes están en la playa deben resolver la ecuación que se les presenta. Desconocen lo que sucede sin embargo deben intentar despejar los términos correspondientes. ¿Cómo actuamos ante lo desconocido?¿Cómo cambiamos nuestro actuar ante aquello que no logramos entender? Hay acá, una reflexión sobre estar atrapados, con múltiples variables pero una constante que es inexorable: el vertiginoso avance del tiempo. En la playa todo pasa extremadamente rápido, no hay espacio para comprender aquello, no hay forma de detenerse y reflexionar; es una bola de nueve que amenaza con pasarles por encima en fracción de minutos. 

Como el núcleo central es el tiempo, Shyamalan retrata con sus personajes lo que podríamos asimilar a la angustia por la falta de tiempo sumada al agobio de un encierro forzado. Claro, la pandemia mundial ha provocado un cambio de paradigma y de percepciones: parece que el tiempo se hubiese detenido, o bien no observamos claramente su avance; o tal vez todo ha sucedido tan rápido en estos últimos casi dos años que nos perdemos totalmente, o quizá es como si se tratara de una dimensión que nunca hubiera existido. Este juego abstracto -qué es real, qué no es real, qué percibo, qué no percibo-, es la esencia de un relato que no da tregua en sus 108 minutos de duración. 

Shyamalan nos llena de preguntas sin respuestas a través de los diálogos y las acciones de sus protagonistas. Observamos el vacío, la infinitud, la desesperación y la calma, tanto en forma contradictoria como complementaria. Asimismo, y en una reflexión sobre la vida, se presenta un conflicto humano, moral, ético y científico de insospechadas proporciones. 

¿Y si la vida fuera así de corta? ¿Nos reconciliaríamos con el paso del tiempo? ¿Alcanzaríamos la anhelada paz ? La película entrega un sinnúmero de sensaciones y se transforma por ello en una experiencia. Estamos viendo algo diferente y podemos dejarnos envolver para disfrutarlo al máximo. Además, Shyamalan filma todo al detalle, con un estilo particular, con enfoques especiales, vivos colores y una edición que destaca por su natural continuidad. Sumemos a esto que las actuaciones resultan convincentes para terminar de configurar una producción que asoma impetuosa gracias a su buena ambientación y a una banda sonora precisa para generar tensión y reacción. 

En pocas palabras, “Old” se inscribe en la lista del director de “Sexto Sentido” y “Fragmentados”, como un relato sólido, tal vez no para todo público, pero que a quienes seguimos a este realizador no nos defrauda en absoluto. 108 minutos que pasan tan rápido como lo que la película recrea, tal vez en una asociación sublineal con su esencia. Una nueva experiencia, otra dimensión del paso del tiempo, tan reflexiva y profunda como el punto al que queramos llegar. 

Ficha técnica 

Título original: Old 
Año: 2021 
Duración: 108 minutos 
País: Estados Unidos 
Productora: Blinding Edge Pictures, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures 
Género: Intriga. Fantástico. Thriller. Drama | Familia. Sobrenatural. Cómic 
Guion: M. Night Shyamalan. Novela gráfica: Pierre-Oscar Lévy, Frederick Peeters 
Música: Trevor Gureckis 
Fotografía: Mike Gioulakis 
Reparto: Gael García Bernal, Vicky Krieps, Rufus Sewell, Thomasin McKenzie, Alex Wolff, Nikki Amuka-Bird, Abbey Lee, Ken Leung, Aaron Pierre, Eliza Scanlen, Emun Elliott, Embeth Davidtz, Alexa Swinton 
Dirección: M. Night Shyamalan

lunes, 20 de septiembre de 2021

Locked Down

Disponible en HBO Max.


Londres, Marzo de 2020. Una pareja vive el confinamiento producto de la pandemia de COVID-19. Ella, Linda -Anne Hathaway-, es directora ejecutiva de una empresa multinacional y desarrolla teletrabajo. Él, Paxton -Chiwetel Ejiofor-, oficia de conductor de camiones de reparto. Ambos llevan un buen tiempo juntos pero están pasando por malos momentos, agravados por el encierro y las escasas perspectivas con que ven su relación para el futuro. 

Sin embargo, surge una luz. Producto del cierre de inventarios en los almacenes Harrods, Linda debe gestionar el envío de un oneroso diamante a Estados Unidos, pieza avaluada en más de 3 millones de dólares. Y como en la tienda existe una réplica, una idea resulta prometedora: enviar la copia al comprador anónimo, conservar el original y después que todo pase, venderlo al mejor postor. 

Paxton y Linda deciden aplazar sus decisiones radicales de separación por el atractivo de este inusual atraco, para el que deberán coordinar todos los detalles en forma precisa, en una ciudad prácticamente vacía, con controles de seguridad estrictos aunque siempre con espacios sensibles y vulnerables. 

Doug Liman dirige un guion de Steven Knight que sitúa la acción mayormente en locaciones cerradas. Es obvio, remite a la necesidad de evitar al máximo la circulación por la amenaza global del coronavirus. Y dado el contexto, gran parte del metraje juega con las ya conocidas reuniones virtuales, espacios caseros, rutinas aprendidas a la fuerza y muy pocos exteriores, solo los indispensables para dar cuenta de un ambiente que se percibe absolutamente anormal, algo que para todos nosotros es revivir los peores momentos del confinamiento personal y familiar. 

La cinta fluye a pesar de sus ripios. El ritmo es cansino y solo por momentos pisa un poquito el acelerador. La filmación se mantiene gracias al ángel y carisma de Anne Hathaway y Chiwetel Ejiofor, y solo ellos, porque resulta muy curioso el poco desarrollo y configuración de los personajes secundarios que les acompañan en esta oportunidad. 

La historia, a pesar de su aparente simpleza, tiene otros elementos de los que pudo haber obtenido un mejor partido. Por ejemplo, en los nutridos diálogos de la pareja se dejan entrever temáticas de su vida juntos y también sobre las decisiones acerca del futuro. Por eso resulta confuso que el texto desaproveche la oportunidad de profundizar, máxime si tampoco se enfoca en una acción que, supuestamente, los mantiene reunidos. 

También se explora en dilemas morales, en hacer o no lo correcto a pesar de una evidente oportunidad. Acá, quizás, está un poco más extendido su desarrollo, pero aun así no alcanza a situarse como un tema sustantivo y de mayor reflexión. Otros esbozos corresponden a las disquisiciones individuales de Paxton y Linda: qué han hecho con sus vidas, cómo les afecta el pasado y qué quieren construir a futuro, ya sea juntos o cada cual por caminos individuales. Si bien surgen luces, tampoco es algo que el guion logre enrielar ni menos elaborar en forma apropiada. 

En resumen, “Locked Down” -muy mal titulada en español como ”El amor en tiempos del Covid”-, algo entretiene y se deja ver, pero deja el sabor agridulce de haber perdido una oportunidad inmejorable, no obstante un elenco poderoso, para elaborar una película más inquietante sobre una realidad que a todos nos ha pasado por encima y que naturalmente tiene de antemano nuestra cercanía y empatía. 

Ficha técnica 

Título original: Locked Down
Año: 2021 
Duración: 118 minutos 
País: Reino Unido 
Productora: Storyteller Productions. Distribuidora: Warner Bros., HBO Max, HBO 
Género: Romance. Comedia | Robos & Atracos. Coronavirus (COVID-19) 
Guion: Steven Knight
Música: John Powell
Fotografía: Remi Adefarasin
Reparto: Anne Hathaway, Chiwetel Ejiofor, Ben Stiller, Lucy Boynton, Ben Kingsley, Mindy Kaling, Stephen Merchant, Dulé Hill, Mark Gatiss, Jazmyn Simon, Bobby Schofield
Dirección: Doug Liman

jueves, 16 de septiembre de 2021

J’accuse

Disponible en Cines.

Un batallón de soldados marcha solemnemente. La extensión parece amplia y la cámara lentamente acompaña sus movimientos. El ambiente es tenso, algo importante sucederá. Se trata de una declaración, la lectura de una sentencia, un antes y un después en la vida del capitán francés Alfred Dreyfus -Louis Garrel-. Para este joven oficial judío el castigo por sus actos de espionaje para favorecer a Alemania consiste en cadena perpetua y relegación a la Isla del Diablo, en la Guyana Francesa. Dreyfus insiste que es un hombre inocente. 

Posterior a su nombramiento como jefe de la sección de inteligencia del ejército, el coronel Georges Picquart -Jean Dujardin-, quien fuera parte en el juicio contra Dreyfus, observa nuevos antecedentes que le hacen dudar respecto del verdadero responsable de las filtraciones, debido a que el flujo de secretos aun continúa. Por eso, y ahora desde otra posición, comienza a investigar, y lo que encuentra es una red oscura de encubrimientos, mentiras y corrupción, en un grado difícil de imaginar y comprender. 

Basada en la novela "An Oficial and a Spy”, escrita por Robert Harris, la esencia de la cinta es el verdadero caso Dreyfus, que adquiere una connotación especial desde que el escritor Èmile Zola publicara en 1898 en el diario L'Aurore la famosa carta J’accuse…!, dirigida al Presidente de la República, exponiendo inconsistencias y detalles precisos acerca de un hecho que conmocionó fuertemente a la sociedad de la época. 

Roman Polanski dirige esta película con indudable maestría. Gracias a un pulso y un ritmo “in crescendo”, la narración compromete en la medida que entramos en su interior. La edición es notable, no hay detalle dejado al azar. Asimismo, la ambientación de cada uno de los lugares, su particular luminosidad y colores empleados, entregan al relato una dimensión que se complementa con encuadres estéticos y una banda sonora que está posicionada en momentos clave. 

El guion resulta apasionante. Si bien se cocina a fuego lento y va de menos a más, su forma de construcción permite ir sumando poco a poco los antecedentes que permiten componer el cuadro general. Es hermosa la forma de introducir los recuerdos y también la manera de volver al presente. Son ventanas simbólicas, una transición artística y a la vez sicológica para un protagonista que se cuestiona, reflexiona y decide sus acciones, reflejando una interioridad que se expresa en forma gráfica y convincente. 

La personificación de Picquart es excelente, coincidente con el trabajo actoral de un grupo que destaca en todas las secuencias. Resulta creíble que se desafíe la institucionalidad, adquiere peso la importancia de hacer lo correcto, de ir contra la corriente para destapar el oscurantismo de la corrupción. También se evidencian las falsas lealtades y la conveniencia de los actos que colisionan con principios rectores que no debieran ser vulnerados. Punto aparte para el vigor de la defensa que se lleva a cabo, la decidida lucha por demostrar la inocencia de una persona aun sin que existan vínculos de afecto o amistad. 

Obviamente, no todo en Picquart es fortaleza, valores y principios. Tiene debilidades, como cualquier ser humano y también es vulnerable, sin embargo su impulso por descubrir la verdad, es lo que prima en su actuar. No es sencillo para él enfrentarse al poder militar y político. Implica un esfuerzo extenuante e incluso peligroso. Además, sus acciones se inscriben dentro de la manera de resolver los problemas de esa época, donde el honor está en juego y los duelos a muerte son habituales. 

Una consideración adicional. La carta pública " J’accuse" destapa algo que se transforma en escándalo, da cuenta del poder de la prensa -el llamado cuarto poder-, el que, incluso con su influencia y notoriedad, no logra encausar el orden de las cosas, ni tampoco develar la verdad de los sucesos. Pero aun así hay consecuencias; exponer públicamente es algo que trae cola, puede resultar tan beneficioso como perjudicial y peligroso. Acá lo vemos, con un segundo juicio y una apelación, con el paso de años y años para conseguir que se aclarare todo. 

Sin eludir la actual condición legal de Roman Polanski, esta cinta se podría perfectamente relacionar con su propia situación, lo que agrega discusión respeto de esta expresión artística. Y como todo elemento importante, se transforma en parte sustancial del debate, aunque sobrepase este trabajo puntual o se asocie a otras condiciones. No obstante lo anterior, “J’accuse” es interesante por sí misma, independiente su realizador, pero sin duda no es posible separarles del todo.  

Como consideración final una ratificación: Polanski filma de una manera excelente, su relato es sólido y sus acentos son ya característicos. Ver su cine siempre es una experiencia y esta película no desentona en lo absoluto. Y por favor no se pierda los créditos finales, momento para el que Alexandre Desplat junto con el director, destinan, tal vez, la mejor partitura de la cinta. 

Ficha técnica 

Título original: J’accuse 
Año: 2019 
Duración: 126 minutos 
País: Francia 
Productora: Coproducción Francia-Italia; Gaumont, Légende Films, Canal+, Eliseo Cinema, France 2 Cinema, France 3 Cinéma, RAI Cinema 
Género: Drama. Intriga | Biográfico. Histórico. Siglo XIX. Ejército. Años 1900 (circa) 
Guion: Roman Polanski, Robert Harris. Novela: Robert Harris 
Música: Alexandre Desplat 
Fotografía: Pawel Edelman 
Reparto: Jean Dujardin, Louis Garrel, Emmanuelle Seigner, Grégory Gadebois, Hervé Pierre, Wladimir Yordanoff, Didier Sandre, Melvil Poupaud, Mathieu Amalric, Laurent Stocker, Eric Ruf, Vincent Pérez, Michel Vuillermoz, ver 10 más 
Dirección: Roman Polanski

lunes, 13 de septiembre de 2021

Misha y los lobos

Disponible en Netflix. 


Este documental narra la historia que está detrás del libro “Misha: una memoria de los años del Holocausto”. El trabajo se centra en la autora, quien en su escrito da cuenta de una impresionante historia sobre cómo sobrevivió desde los siete años caminando por países ocupados por las fuerzas nazi, en un recorrido de cientos de kilómetros acompañada solo por lobos, buscando a sus padres deportados. 

El relato de Misha genera una tremenda oportunidad literaria. Los planes de un libro a gran escala toman forma e incluso se observan perspectivas de llegar a una audiencia aun mayor por el interés de Oprah, sin embargo todo aquello se frustra con una demanda y un millonario juicio que obliga, a quien publicaría el testimonio, el pago de 22.5 millones de dólares, como resultado de una sentencia abrumadora y lapidaria. 

Jane Daniel, editora de Mt. Ivy Press, recibe el fuerte golpe y no da crédito a los acontecimientos. Algo no cuadra, esto no puede ser posible. Inicia, entonces, una investigación incierta. Contacta a Evelyne Haendel, genealogista belga y también sobreviviente del Holocausto, para buscar información, datos, fechas, nombres y circunstancias. Lo que parecía una increíble historia de supervivencia, a la luz de los nuevos antecedentes recabados, adquiere una perspectiva diferente, con infinitas aristas y muchísimos más protagonistas. 

Este documental, escrito y dirigido por Sam Hobkinson, pasa de ser un testimonio pasivo a componer un verdadero thriller activo. Atrapa, aunque no de entrada, porque vamos por un camino y de improviso giramos hacia otro, nos devolvemos, giramos de nuevo y tomamos un rumbo diferente. Su composición lineal ayuda a presentar los elementos y así acompañar cada vertiente, con entrevistas que crecen en audacia y que sorprenden por sus aportes y giros. El tratamiento, como modelo, es clásico, sin embargo la acertada edición del documental genera inquietud: ansiamos conocer la resolución de sus diferentes ramificaciones. 

Adelantar la trama haría un flaco favor. Yo, al menos, lo vi sin ningún antecedente salvo el título, por lo que me fui sorprendiendo de una forma que no me lo esperaba en absoluto. La madeja de la historia se va desenredando gradualmente y emergen temas trascendentes que tienen que ver con la verdad y su precio, el surgimiento de cuestionamientos, la verificación de fuentes, el contraste de opiniones, lo meticuloso que debe ser el trabajo periodístico y la labor fundamental de la validación editorial respecto de cualquier tipo de contenido que se quiera hacer público. 

Si usted quiere descubrir por sí mismo el documental, le sugiero leer solo hasta acá, no por riesgo de spoiler, sino por algunas apreciaciones sobre aspectos que se ponen de relieve en este trabajo. 

Una mención importante es que, en general, ante una tragedia mayor no parece existir ningún asomo de duda de parte de quienes reciben la información. ¿Cómo cuestionar a una persona que ha sufrido en extremo? Esa actitud, ¿es correcta o incorrecta? El documental no opina, solo expone, porque es un trauma de proporciones, y la confianza ante los hechos descritos no se pone en duda. Sin embargo, cuando se traiciona la credibilidad aparecen los problemas, porque alguien que es víctima puede, irreparablemente, pasar a ser un villano. ¿O puede, también, pertenecer a ambas categorías? 

Sam Hobkinson presenta, además, otros puntos de inflexión en su trabajo, sin embargo nos deja a nosotros que hagamos la interpretación. ¿Son verdaderos esos puntos? ¿Están definidos o son difusos? ¿Existen límites, que en este caso, se han cruzado? 

Finalmente, algunas preguntas adicionales en esta reflexión. ¿Hay, acá, mala intención? ¿Corresponde a un aprovechamiento? ¿El objetivo es la fama, o el dinero, o ambos? ¿O tan solo nos encontramos con un ser humano sufriente, que posee su propia verdad, que con su imaginación se protege de su vulnerabilidad y construye una historia que tiene características sanadoras y reparadoras? Los elementos están en la mesa para componer nuestro juicio de valor. 

Ficha técnica 

Título original: Misha and the Wolves 
Año: 2021 
Duración: 89 minutos 
País: Reino Unido 
Productora: Coproducción Reino Unido-Bélgica; APT Film and Television, Arts Alliance Productions, Bright Yellow Films, Las Belgas, Met Film Production, Take Five 
Género: Documental | Holocausto 
Guion: Sam Hobkinson 
Música: Nick Foster 
Fotografía: Will Pugh 
Reparto: Documental 
Dirección: Sam Hobkinson

jueves, 9 de septiembre de 2021

Venganza Implacable

Disponible en Cines. 


Tom Carter, -Liam Neeson- es un escrupuloso ladrón que ya ha robado 12 bancos en 7 estados, tiene más de 9 millones de dólares en efectivo y nadie sabe quién es. La vida le sonríe en ese aspecto pero cuando busca una bodega para guardar su tesoro se encuentra con algo inesperado. Conoce a Annie Sumpter -Kate Walsh-, una estudiante de posgrado en psicología, encargada del lugar, con escasa suerte en el amor. Sin más, pasa un año y el compromiso entre ambos aumenta de grado por lo que Tom, sin consultarlo con su prometida, decide entregarse al FBI para obtener un acuerdo que implique pasar menos tiempo en la cárcel purgando sus delitos. 

Su ofrecimiento no inicia bien. La policía no le cree -varios han llamado haciéndose pasar por el reconocido ladrón-, sin embargo, luego de varios intentos y casi a punto de claudicar, Tom logra que una pareja de agentes le visite. Son jóvenes y también incrédulos, sin embargo aceptan ir en busca del dinero como prueba de su culpabilidad. Cuando dan con el botín, todo cambia. La ambición de uno de ellos es desmedida, los planes se trastocan y ahora Tom y Annie corren peligro. Ante este grado de complicación, no hay más asunto que luchar y defender la vida para aclarar los hechos, limpiar su nombre y cumplir con el enunciado propósito. 

Podríamos decir que “Honest Thief”, su título original, es una película que está realizada con apego absoluto a todos los moldes de su género y creo que no nos equivocamos con dicha sentencia. Naturalmente, esto no es ni bueno ni malo; es solo un hecho de la causa. El tema es que, a pesar de lo clásica que resulta su construcción, la cinta funciona y funciona bien. 

No debe ser sencillo para Liam Neeson renunciar a los papeles de acción que le han dado tanto resultado en los últimos años. Pero claro, el paso del tiempo es tan implacable como el título otorgado en español a muchos de sus trabajos. ¿Por qué tan implacable todo? Qué lata, ojalá hubiera mejores títulos en beneficio de la sustancia y no solo del marketing. En fin. 

Volviendo a la cinta, tener a Neeson en el protagónico entrega ventajas, las que en este caso junto a Kate Walsh, se potencian con una química sencilla, amable e incluso creíble. Gracias a esta particularidad, la película no solo discurre sobre la acción, sobre el escape o la cacería, sino que también agrega un telón de fondo que, si bien no es explorado con profundidad, se advierte interesante como núcleo motriz. Pero por sobre todo, observamos esa necesidad de redención que entrega una segunda oportunidad, claro que en este caso, las buenas intenciones deben esperar, porque la fuerza de la realidad que Tom enfrenta es avasalladora, aunque hay un contrapunto. El guion del mismo director junto a Steve Allrich, amarra algunos puntos transversales con las caracterizaciones de los policías de mayor rango, y aunque en segundo plano, están siempre presentes. Se crea un contrapeso pero no es suficiente. La balanza se encuentra desequilibrada y la película cede ante el peso de los acontecimientos. 

¿Por qué nos identificamos con este ladrón? No queremos que lo encuentren, que lo apresen, es decir, queremos que pueda conseguir su objetivo, que rescate a su chica y que lleve a cabo su plan mayor. ¿Será porque los policías son aún más deshonestos? ¿O nos despierta comprensión un sujeto que ha robado bancos y acumulado un botín nada despreciable? Hipótesis, muchas, pero sí que empatizamos, no queda duda. 

“Honest Thief” entretiene. Eso basta para darle una oportunidad, porque no decepciona como otras películas de su género. Sí, es un cine que algunos denominan como clase b, pero que no por ello carece de interés o de atención. ¿Pantalla grande o chica? Siempre será mejor en una sala de cine, y con este trabajo podemos aprovechar la oportunidad de verla en formato presencial. Son 99 minutos de acción, romance, arrepentimiento, búsqueda de la verdad y principalmente de amor. Y un amor que obliga a renunciar a todo, sin ambages y sin condiciones; sin letra chica, para recomenzar desde cero. 

Ficha técnica  

Título original: Honest Thief 
Año: 2020 
Duración: 99 minutos 
País: Estados Unidos 
Productora: Dreadnought Films, Ingenious Media, Zero Gravity Management (Distribuidora: VVS Films) 
Género: Acción. Drama | Crimen 
Guion: Steve Allrich, Mark Williams 
Música: Mark Isham 
Fotografía: Shelly Johnson 
Reparto: Liam Neeson, Robert Patrick, Jai Courtney, Kate Walsh, Jeffrey Donovan, Anthony Ramos, Jamie Ghazarian, Janelle Feigley, Devon Diep, Arthur Hiou, Adrian M. Mompoint, Birol Tarkan Yildiz, Kayla Caulfield, Jose Guns Alves, Marcela Jaramillo, Lewis D. Wheeler, Michael Malvesti, Patty O'Neil, Osmani Rodriguez, Ineke Garbacz, Guy Cooper, Adam Teper, David Palandjian, Tazzie, Rickland Powell 
Dirección: Mark Williams

lunes, 6 de septiembre de 2021

Lazos de Familia

Disponible en Cinemark.cl 


Esta cinta escrita por Paul Laverty y dirigida por Ken Loach presenta la vida de la familia Turner. Ricky -Kris Hitchen-, y su mujer Abby -Debbie Honeywood-, han sido golpeados por la crisis financiera del año 2008 e intentan solventar una gran cantidad de deudas. Junto a sus hijos Sub -Rhys Stone- y Liza -Katie Proctor -, componen un hogar que tiene escasas oportunidades para salir adelante. 

No obstante las mencionadas dificultades, a Ricky -que no tiene formación profesional ni estudios-, se le presenta una oportunidad para trabajar como repartidor autónomo en una franquicia manejada por un tipo inescrupuloso llamado Maloney -Ross Brewster-. Es la opción que tanto esperada, tal vez una luz de esperanza que le permita, por fin, progresar y surgir. Para iniciarse en el trabajo, Ricky requiere tener una camioneta propia por lo que debe convencer a Abbie de vender el automóvil que ella usa para trasladarse y cuidar a sus pacientes domiciliarios, lo que significará un importante sacrificio y esfuerzo que esperan compensar a futuro. 

El nuevo trabajo es tan agobiante como extenuante. Maloney es duro, no tiene sentimientos y trata a sus colaboradores sin contemplación alguna. Si hay demoras en la entrega, multas; si llega tarde, multas; si tiene problemas urgentes y no puede trabajar, debe encontrar un reemplazo y también recibe una multa. Estrés al máximo, cansancio intolerable. Abby, por su parte, se frustra con sus pacientes. Tiene un horario exigente y sin el transporte que le ayudaba a enfrentar mejor las cosas es todo más difícil. ¿Qué le depara el destino a esta familia? 

“Sorry We Missed You” -su título original- posee un sentido de urgencia que compromete al espectador. Pocas películas logran generar este sentimiento que se observa cuando la inquietud crece y queremos defender a los protagonistas, ayudarlos, interceder por ellos, tratar de evitarles sufrimientos y más problemas.  

Las actuaciones son naturales y espontáneas. Por momentos parecen registros documentales, tomas íntimas que no se ven como ensayadas, algo que le agrega sentido de realidad al metraje. La opresión laboral que se muestra es francamente agobiante. Y sin anestesia. La familia intenta seguir unida pero la tensión aflora en cada grieta que sus relaciones dejan entrever. Seb, el hijo adolescente, resiente la ausencia de sus padres, se rebela en la escuela y se mete en una espiral problemas que crece día a día. Liza, la menor, observa un poquito más de lejos, anhela que todo vuelva a ser como antes, que regrese la calma y tranquilidad, y sobre todo aspira a ver a sus padres más relajados. Pero no hay descanso, no hay tregua; la rutina apremia, se pierden las perspectivas. 

Naturalmente, la familia es el apoyo primario, pero acá vemos que falla la contención, el acompañamiento, la guía y también la enseñanza. Sin duda quieren recuperar lo que eran pero no tienen claro el cómo. La búsqueda es afanosa, sin embargo chocan de frente con la aplastante realidad. 

El amor profundo que se tienen no pareciera suficiente para enmendar el rumbo de las cosas. Ricky y Abby hacen todo por sus hijos, pero a la vez, y sin quererlo, los dañan. Hay afecto, hay unión, pero la impotencia ante este yugo permanente no les permite discernir qué camino emprender. 

Estamos ante una vida que extravía su sentido, donde aspectos fundamentales pierden relevancia y la rutina absorbente del día a día se impone como un mazazo. ¿Cuál debiera ser el rumbo? ¿Existe acaso algún horizonte? Se trata, entonces, de tomar decisiones y de actuar. Esto es algo ineludible y urgente para descubrir si hay esperanza. ¿Existirá? 

Ficha técnica 

Título original: Sorry We Missed You 
Año: 2019 
Duración: 101 minutos 
País: Reino Unido 
Productora: Coproducción Reino Unido-Francia-Bélgica; Sixteen Films, BBC Films, BFI Film Fund, Les Films du Fleuve, Why Not Productions, Wild Bunch. Distribuidora: Front Row Filmed Entertainment 
Género: Drama | Drama social. Familia 
Guion: Paul Laverty 
Música: George Fenton 
Fotografía: Robbie Ryan 
Reparto: Kris Hitchen, Debbie Honeywood, Rhys Stone, Katie Proctor, Nikki Marshall, Harriet Ghost, Linda E Greenwood, Alfie Dobson, Mark Birch, Ross Brewster, Julian Ions, Charlie Richmond, Brad Hopper 
Dirección: Ken Loach

jueves, 2 de septiembre de 2021

Sweet Girl

Disponible en Netflix.


Ante la muerte de su esposa producto de un cáncer poco común, Ray Cooper -Jason Momoa-, promete llegar hasta las últimas consecuencias para lograr justicia. Aunque debe proteger a su hija Rachel -Isabela Merced-, Ray no se detiene en su propósito de dejar al descubierto a Simon Keeley -Justin Bartha-, CEO del laboratorio responsable del retiro del medicamento que podría haber curado a su mujer. 

Una investigación periodística sobre sobornos y conspiraciones representan el inicio de una serie de sucesos que se desencadenan precipitadamente luego de la muerte del periodista a cargo en un violento ataque en el metro que deja heridos e inconscientes a Rachel y Ray, quienes varios meses después ya no solo buscan justicia sino ahora venganza. 

Esta cinta dirigida por Brian Andrew Mendoza posee un desarrollo irregular. No obstante tener una premisa interesante y que podría resultar incluso inquietante -el poder de los laboratorios farmacéuticos, los sobornos y la turbiedad política-, abandona muy pronto esas substancias para concentrarse en persecuciones, escapes, coreografías y golpes. Tanto es el sin sentido en que desemboca, que incluso los esfuerzos desplegados por Isabela Merced para transmitir emocionalidad y los de Jason Momoa por construir un personaje más sensible, son superados por la ineficacia de un guion que abusa de los lugares comunes, los estereotipos y las caricaturas. 

“Sweet Girl” tiene mejor apariencia que fondo, porque cuando uno se acerca un poco más se perciben sus grietas, los vacíos se agigantan y los giros del relato -que deberían generar sorpresas-, no se condicen con su desarrollo y posterior conclusión. En síntesis, una película que se cae por su propio peso, que entretiene solo a medias y que olvidamos al minuto de haber abandonado la plataforma. 

Ficha técnica  

Título original: Sweet Girl 
Año: 2021 
Duración: 110 minutos 
País: Estados Unidos 
Productora: ASAP Entertainment, Pride of Gypsies, On The Roam. Distribuidora: Netflix 
Género: Acción | Familia. Venganza 
Guion: Philip Eisner, Gregg Hurwitz, Will Staples 
Música: Steven Price 
Fotografía: Barry Ackroyd 
Reparto: Jason Momoa, Isabela Merced, Manuel García-Rulfo, Adria Arjona, Raza Jaffrey, Justin Bartha, Lex Scott Davis, Michael Raymond-James, Dominic Fumusa, Nelson Franklin, Reggie Lee, Brian Howe, Dale Pavinski 
Dirección: Brian Andrew Mendoza

lunes, 30 de agosto de 2021

Otra ronda

Disponible en Netflix. 


Tener un porcentaje de alcohol en sangre de 0.05 compensaría un déficit de nacimiento y nos haría más creativos y relajados. Esta teoría, adjudicada al psiquiatra Finn Skårderud -no comprobada y rechazada por el mismo Skårderud-, es la base de la historia que presenta esta cinta danesa dirigida por Thomas Vinterberg, ganadora del Premio Óscar 2021 a Mejor Película Internacional. 

Cuatro amigos, cuatro profesores de un colegio en Copenhague, Martin -Mads Mikkelsen-, Tommy -Thomas Bo Larsen-, Peter -Lars Ranthe -, y Nikolaj -Magnus Millang-, tienen vidas aburridas y se encuentran decepcionados. Sus motivaciones han desaparecido bruscamente y enfrentan crisis de diversa naturaleza: familiares, laborales, íntimas, sociales, y también producto de su edad. Llevan años así, pero el cumpleaños número 40 de Nikolaj les lleva a tomar conciencia de lo que enfrentan como asimismo de las pocas opciones de salida que poseen. 

Entonces surge algo revelador y la teoría pasa a ser una práctica. Como grupo se proponen llevar a cabo el experimento: tomar alcohol para equilibrarse, observar las reacciones y documentar el proceso como si de un ensayo psicológico se tratara. El comienzo resulta alentador, porque con una ingesta moderada aunque permanente, parece que sus vidas recobran ese impulso perdido pues observan notorios progresos. En las clases con sus desmotivados alumnos, en sus casas con sus familias y en sus relaciones más cercanas, parece que todo mejora en proporción y los resultados se ven prometedores. A raíz de las pruebas, deciden aumentar la dosis y ver qué sucede, excediendo incluso los límites auto fijados, lo que desencadena una serie de hechos no previstos con infortunadas consecuencias. 

Inspirada en una obra de teatro que Thomas Vinterberg había escrito mientras trabajaba en Burgtheater (Viena), “Druk” originalmente se definía como “una celebración del alcohol basada en la tesis de que la historia mundial habría sido diferente sin el alcohol”. Sin embargo, la trágica muerte de Ida, su hija, cambiaría el propósito: “No debería tratarse solo de beber. Se trataría de despertar a la vida”. Con estos antecedentes, a primera vista pareciera una apología del alcohol, sin embargo sus múltiples capas van bastante más allá. Veamos. 

La cinta resulta espléndida desde variados puntos de vista y vale la pena mencionarlos. El primero, y que sin duda es el más visible, comprende las excelentes actuaciones protagónicas del grupo de amigos sobresaliendo el papel que consigue Mads Mikkelsen con su excepcional interpretación. En segundo término, la forma de capturar la escena que desarrolla el director Thomas Vinterberg resulta sorprendente. Sus planos y encuadres son particulares, están ejecutados con extrema dificultad en muchos casos, en espacios muy reducidos, entregando primeros planos que ofrecen una perspectiva íntima que sensibiliza y conmueve. Los rostros son captados muy en detalle, ofrecen pequeños movimientos en la cara, sutilezas en ojos y labios, miradas profundas y penetrantes, llenas de múltiples emociones en cada una de las escenas y secuencias. 

El arte de la dirección que entrega Vinterberg, y las notables configuraciones de todos sus personajes, dotan al metraje de un sentido de realidad único, donde los protagonistas no parecen actores sino sujetos de la vida real captados en la intimidad de su actuar cotidiano. Por ello resulta excepcional el rol de Mikkelsen, porque lo que expresa es natural, profundo, sin estridencia, con una carga emocional que impacta con el solo hecho de observarlo en escena. Pocas veces resulta tan vital una actuación que, además, se encuentra al servicio de la historia y en perfecta concordancia con quienes le acompañan y apoyan. 

Las capas más profundas de la cinta están más ligadas al aspecto interno de la personalidad de cada uno de los cuatro amigos. Sin tener que declarar todo en forma explícita, cada personaje expresa características esenciales y podemos perfectamente saber qué le sucede íntimamente, sus conflictos, sus sueños, sus aspiraciones, sus desesperanzas y desalientos. La película habla de la tolerancia a la frustración y a la forma de abordarla y/o enfrentarla. ¿El alcohol es una excusa, o una solución plausible? ¿O bien se transforma en un escape para evadir la realidad, borrar lo que les sucede, una manera de embriagar los problemas? 

Otra capa es la relacionada con el así llamado “despertar”. Hay algo en el alcohol que tiene un efecto deshinibidor, que permite que algunas personas puedan superar ciertas barreras, especialmente de personalidad y en encuentros sociales. La cinta lo presenta tal cual, pero no esconde que se trata de una droga que además afecta variadas funciones básicas y motrices, y que incluso provoca muchos más problemas que beneficios. Así y todo el experimento pareciera funcionar, pareciera ir bien, pero el problema es cuando se rompe ese teórico equilibrio, lo que indudablemente genera que la balanza se incline hacia los efectos negativos que, en muchos casos, no tienen vuelta atrás. 

Desde un punto medular, la película resulta desoladora. La angustia interior de los protagonistas y en especial la que muestra Martin es agobiante. ¿Medicamentos o tratamientos? Tal vez, con un diagnóstico oportuno y certero, pero ante tales carencias, el uso de una droga -en este caso el alcohol- podría a simple vista parecer la solución ideal para superar cualquier obstáculo y recuperar aquella añorada normalidad. No obstante, pensar así puede ser solo un espejismo, recubierto de tantas bondades que no permite visualizar el fondo del problema, al punto de encapsularlo para evitar enfrentarlo de una forma correcta. 

Me gustó mucho esta película. Podría seguir analizando lo que me produjo y las muchas aristas que se revelan en ella, pero es mejor dejar espacio para que cada uno la descubra. Cintas como esta se expanden en nuestro interior, nos tocan según nuestras propias historias y además se completan de acuerdo a nuestras experiencias y vivencias. “Druk” es un brillante ejemplo, con actuaciones de primer nivel y una cinematografía envolvente que nos impide permanecer indiferentes. Una película imprescindible. ¡Muy buena! 

Ficha técnica 

Título original: Druk 
Año: 2020 
Duración: 116 minutos 
País: Dinamarca 
Productora: Coproducción Dinamarca-Suecia-Países Bajos (Holanda); Zentropa Productions, Topkapi Films, Film I Väst, Zentropa International Sweden, Det Danske Filminstitut, Eurimages, Svenska Filminstitutet, Netherlands Film Production Incentive 
Género: Drama | Alcoholismo. Amistad. Colegios & Universidad 
Guion: Tobias Lindholm, Thomas Vinterberg 
Fotografía: Sturla Brandth Grøvlen 
Reparto: Mads Mikkelsen, Thomas Bo Larsen, Magnus Millang, Lars Ranthe, Susse Wold, Maria Bonnevie, Dorte Højsted, Helene Reingaard Neumann, Martin Greis, Magnus Sjørup, Mercedes Claro Schelin, Frederik Winther Rasmussen, Silas Cornelius Van, Albert Rudbeck Lindhardt, Aksel Vedsegaard, Aya Grann 
Dirección: Thomas Vinterberg

viernes, 27 de agosto de 2021

Free Guy

Disponible en Cines.


La trama es más o menos esta: Guy -Ryan Reynolds-, se desempeña como cajero de un banco, es un hombre sencillo, ameno, y no tiene grandes preocupaciones. Su rutina es la misma todo el tiempo. En realidad, Guy vive los mismos días todos los días y básicamente no tiene problemas con ello, sin embargo, cuando por primera vez ve pasar por la calle a Molotov Girl, quien tararea una canción que le hace estar seguro que corresponde a la chica de sus sueños, desde ese momento, Guy se inquieta, prueba otras rutinas, hace cambios a su vida y empieza a descubrir que Free City no es la ciudad que él pensaba y que su rol en ella es muy diferente al que creía tener.

Con guion de Matt Lieberman y Zak Penn, “Free Guy” presenta un desarrollo en varias dimensiones. Conocemos de antemano que el protagonista forma parte de un videojuego. También sabemos que Guy es un NPC, es decir un personaje “no jugable” dentro del mencionado escenario virtual. Aun así, faltan elementos, por lo que el viaje que emprenderemos nos permitirá descubrir otros planos donde se desarrollarán las acciones.

A modo de compartir algunos detalles adicionales, es importante mencionar que Free City es un juego virtual desarrollado por “Soonami Games”, empresa informática liderada por Antwan -Taika Waititi-, quien no ha sido honesto por apropiarse de un código original escrito por Walter "Keys" McKey -Joe Keery- y Millie Rusk -Jodie Comer-, dos jóvenes programadores que continuan buscando evidencia para demostrar el robo. Walter aun trabaja en la empresa y Millie usa su avatar de Molotov Girl para recorrer el interior del juego.

Con estos dos planos diferenciados, el real y el virtual, emergen otros más producto del cruce de espacios y tiempos, y son los que aportan originalidad a la historia. Guy tiene un amigo del alma, Buddy -Lil Rel Howery-, que es su cable a tierra o tal vez un ancla a la realidad cotidiana de Free City, pero Guy no se siente para nada atado. Es más, se atreve a cambiar rutinas cuando descubre unos lentes especiales y se propone como objetivo principal acercarse a su chica soñada. Por otro lado, Millie pasea con su avatar para descubrir las pistas ocultas del código fuente, ignorando a este NPC, a pesar de encontrarse varias veces con él al interior del juego. ¿Qué los podría unir? ¿Qué haría que un personaje virtual provocara cambios en uno real? 0, ¿qué haría que un personaje virtual cobrara vida propia y quisiera ir más allá de su rol?

“Free Guy” es entretenida. Es un producto fresco y agradable, con un diseño moderno y con una filmación que cubre muy bien los elementos del videojuego y también de la realidad que observamos detrás. La dirección de Shawn Levy es dinámica, las tomas son fluidas y los complementos resultan apropiados para sumergirnos en una irrealidad que por momentos parece el reflejo de algo conocido. La superposición de escenarios y los guiños funcionan bien. Las sátiras y sarcasmos también aciertan. Son todos elementos que desnudan situaciones que pueden resultar evidentes, pero que se esconden y camuflan cuando se confunde la realidad con la ficción.

Esta cinta no solo entrega un grato entretenimiento sino que además encierra valores universales. El amor, el cariño, la amistad, la solidaridad, el apoyo del grupo, la búsqueda de la verdad y el reconocimiento de los derechos individuales están presentes, como asimismo la caricatura de un villano sin escrúpulos a quien solo le sirve el poder y el dinero. Además, la película marca un punto respecto a la problemática actual del derecho de autor en el mundo virtual. Aunque todas sean exageraciones en tono de comedia y ciertamente con el fin de entretener, resulta gratificante observar un título así, con mucha acción y aventuras, efectivo, bien desarrollado, y con un claro mensaje positivo.

Ficha técnica

Título original: Free Guy
Año: 2021
Duración: 115 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Berlanti Productions, 20th Century Studios, 21 Laps Entertainment, Lit Entertainment Group, Maximum Effort. Distribuidora: 20th Century Studios
Género: Fantástico. Comedia. Acción. Aventuras | Videojuego
Guion: Matt Lieberman, Zak Penn
Música: Christophe Beck
Fotografía: George Richmond
Reparto: Ryan Reynolds, Jodie Comer, Joe Keery, Lil Rel Howery, Taika Waititi, Utkarsh Ambudkar, Britne Oldford, Camille Kostek, Jamaal Burcher, Bob Gilliam, Matty Cardarople, Owen Burke, Leah Procito
Dirección: Shawn Levy

jueves, 26 de agosto de 2021

Reminiscencia

Disponible en Cines.

¿El pasado nos acecha o nosotros acechamos el pasado? Esta pregunta ronda permanentemente la trama de esta película escrita y dirigida por Lisa Joy y que narra la historia de Nick Bannister -Hugh Jackman-, un investigador que permite a las personas explorar el interior de sus recuerdos. A través de una máquina especial, el tanque, y con la colaboración de su socia Emily "Watts" Sanders -Thandiwe Newton-, quienes acuden en busca de su ayuda pueden revivir su pasado y buscar detalles específicos como si los estuvieran presenciando por primera vez. 

La vida en Miami ha cambiado por completo. Las mareas han subido y la ciudad permanece prácticamente inundada, lo que sumado a las altas temperaturas durante el día, provoca que la vida ordinaria se desarrolle por las noches. La rutina, eso sí, se mantiene, y el negocio de Nick parece tener continuidad asegurada pues también colabora con la policía en el esclarecimiento de complejos casos criminales. 

Todo cambia un día que aparece una nueva cliente, sin cita alguna, buscando algo tan especifico como el recordar dónde ha dejado sus llaves. Se trata de Mae -Rebecca Ferguson-, quien de inmediato provoca que Nick se fije en ella con especial atención. Ambos se sienten atraídos y comienzan una relación amorosa que termina abruptamente cuando, sin razón aparente, Mae desaparece sin dejar rastro. 

Con una premisa más que interesante, esta cinta se desarrolla en el mundo de los recuerdos, lo que naturalmente provoca saltos temporales que descolocan. El guion juega con ese elemento para confundirnos y por momentos no sabemos si es presente o pasado lo que estamos presenciando. Otra arista que emerge con cierta claridad es la reiteración que el pasado ha sido una mejor época. Es más, se menciona que producto de la situación actual, las personas buscan refugio en sus recuerdos, en lo que vivieron, en lo que perdieron, en lo que añoran, algo asimilable a una nueva y profunda adicción. 

La película se centra en Nick y en su obsesión por resolver el misterio de la desaparición de Mae. Pero eso no es todo, porque en el camino descubre una conspiración criminal, trapos sucios familiares, junto a varios problemas no resueltos, lo que provoca un sinnúmero de situaciones peligrosas con enfrentamientos cuerpo a cuerpo en los que Bannister pone a prueba su capacidad tanto física como mental. 

“Reminiscencia” está bien compuesta y bien filmada. Aunque en ocasiones alarga algunas escenas y repite en exceso algunos conceptos, la cinta fluye hacia sus puntos de inflexión y no pierde el grado de tensión necesario para mantener el interés. Las piezas solo cuadran al final, cuando las historias encuentran su curso, cuando algunos misterios se develan y el puzzle ya resuelto luce en esplendor. En ese momento surge tal vez una hipótesis más compleja y una pregunta acuciante: ¿Preferimos vivir en un pasado confortable, seguro y cuasi perfecto o nos arriesgamos a ir por un futuro por descubrir, desconocido y lleno de incertidumbre? La película solo expone el tema, nosotros debemos elaborar la respuesta. 

Ficha técnica  

Título original: Reminiscence 
Año: 2021 
Duración: 116 minutos 
País: Estados Unidos 
Productora: Filmnation Entertainment, Kilter Films, Michael De Luca Productions. Distribuidora: Warner Bros. 
Género: Ciencia ficción. Thriller. Romance 
Guion: Lisa Joy 
Música: Ramin Djawadi 
Fotografía: Paul Cameron 
Reparto: Hugh Jackman, Rebecca Ferguson, Thandie Newton, Daniel Wu, Angela Sarafyan, Marina de Tavira, Cliff Curtis, Natalie Martinez, Teri Wyble, Sam Medina, Sue-Lynn Ansari, Mojean Aria, Demi Castro
Dirección: Lisa Joy