lunes, 24 de noviembre de 2025

Terror en Shelby Oaks

Una cámara fija, imágenes que parecen reales. Una mujer al interior de una cabaña observa una puerta. La abre, ingresa; se corta la grabación. Buen inicio, sombrío y sugerente, pero…

Esta película, escrita y dirigida por Chris Stuckmann, sigue a una mujer, Mia Brennan-Walker -Camille Sullivan-, que está decidida a encontrar a su hermana Riley -Sloane Burkett-, desaparecida hace años en la misteriosa ciudad abandonada de Shelby Oaks mientras se ocupaba de un caso en compañía de un grupo investigador llamado “Paranormal Paranoids”. Con el paso del tiempo, se encontraron los cuerpos de todos menos el de Riley, sin embargo, lo que sí se logró recuperar fue una de sus dos cámaras, aquella que contenía imágenes que muestran a la joven aterrorizada.

La trama se desarrolla doce años después de estos sucesos. Mia, entrevistada para un documental sobre la desaparición de su hermana, afirma que Riley todavía está viva, y cuenta que a menudo experimentaba terrores nocturnos cuando era niña, al creer que algo la estaba observando. Algo le dice que eso continúa y que el demonio imaginario de la infancia podría haber sido real. Por eso quiere encontrarla, dilucidar el misterio y así cerrar el caso.

Stuckmann compone esta película como si se tratara de un documental. Se llega a sentir real, como si fuera un trabajo periodístico, con un buen inicio potenciado por música aleatoria, notas graves largas (pedales), movimientos lentos de cámara y sonidos intrigantes. Las imágenes parecen artesanales, en algunos casos incluso descuidadas, entregando la perspectiva de una cámara en mano que se cruza siempre con más de alguna sorpresa.

Todo corre bien por unos 30 o 40 minutos, pero luego la cinta empieza a deccaer. La lentitud del relato pasa a ser la tónica y sentimos que ya no vamos a ninguna parte. Es como dar vueltas en círculo, una y otra vez, sin conducir hacia algún punto disonante. Este suspenso, que resulta demasiado obvio, se rompe más o menos a la hora de metraje, momento en que Mia decide emprender un viaje a Shelby Oaks. Lo que promete un cambio de escenario, pronto pasa a ser más de lo mismo, para solo agregar típicos elementos del género: imágenes nocturnas, oscuras, terror en una prisión abandonada, y una búsqueda en la espesura de un bosque que termina con el descubrimiento de una cabaña vacía y desolada.

“Shelby Oaks”, título original que sin la palabra “terror”, añadida en estas latitudes, resulta ser una interesante premisa que falla, producto de un flojo desarrollo. Tal vez, con menos minutos podría haber concentrado mejor el material y evitado los baches narrativos de su parte central, pero eso no sucedió. Entonces, lo que tenemos es un filme de un poco más de una hora y media, con moderado suspenso y un par de gotas de angustia que no alcanzan a producir adrenalina.

Ficha técnica

Título original: Shelby Oaks
Año: 2024
Duración: 99 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Paper Street Pictures, Intrepid Pictures, Title Media. Productor: Mike Flanagan
Género: Terror. Intriga | Secuestros / Desapariciones. Familia. Cine independiente USA
Guion: Chris Stuckmann. Historia: Sam Liz, Chris Stuckmann
Música: Aaron J. Morton
Fotografía: Andrew Scott Baird
Reparto: Camille Sullivan, Brendan Sexton III, Keith David, Sarah Durn, Derek Mears, Emily Bennett, Charlie Talbert, Robin Bartlett, Michael Beach
Dirección: Chris Stuckmann 

jueves, 20 de noviembre de 2025

Los Ilusionistas 3

En los tiempos actuales, una era en la que podemos ver fotos trucadas y hasta imágenes de video generadas por inteligencia artificial que pueden parecer reales, una película como esta viene bien. ¿Por qué se preguntarán? Veamos.

Cuando tanto imágenes como videos pueden resultar falsos -y nadie es inmune a sufrir un engaño-, la realidad física se transforma, tal vez, en lo único concreto a tomar en cuenta. Bueno, ¿y si ni siquiera eso fuera cierto? Esa es la idea detrás de la magia y de la ilusión, hacernos creer algo que se comporta de una manera pero que en verdad, podría resultar todo lo contrario.

La película comienza con el anunciado regreso de los famosos “Cuatro Jinetes”. Hace 10 años que están fuera de las pistas, por lo que se prevé un espectáculo concurrido y vistoso, un truco que, además funciona como introducción para tres nuevos personajes que se suman a la saga: los jóvenes magos Charlie -Justice Smith-, Bosco Leroy -Dominic Sessa-, y June McClure -Ariana Greenblatt-.

Después del espectáculo, se acerca inesperadamente a ellos J. Daniel Atlas -Jesse Eisenberg-, uno de los jinetes fundadores, con la misión de reclutarlos. Los necesita porque ha recibido el encargo de “The Eye”, la sociedad mágica secreta, para robar "The Heart", el diamante más grande del mundo que está en posesión de Veronika Vanderberg -Rosamund Pike-, jefa de una empresa de diamantes sudafricana iniciada por su padre, un exnazi que utiliza el negocio para lavar dinero para delincuentes. El reencuentro de los ex compañeros no tarda en producirse y el grupo, ahora ampliado, debe emprender su nuevo desafío.

Ruben Fleischer dirige esta historia utilizando la misma fórmula de siempre. Es curioso cómo a pesar de ser un formato conocido, funciona y logra fácilmente su propósito. Claro, no solo se trata de repetir, sino también agregar algunos elementos que logren continuidad con las anteriores entregas y que, al mismo tiempo, generen novedad e interés. Uno de ellos es reunir a los famosos Jinetes, porque en diez años han pasado muchas cosas; el otro, la aparición de nuevas generaciones, surgidas al alero de la admiración de figuras reconocidas, pero con deseos de cultivar su propia identidad. Es algo así como una transición, un traspaso generacional que abre puertas y que permite ramificar historias.

Un tercer elemento es un objetivo común. Cuando son reclutados por “El Ojo”, la misión está clara. El cómo se desarrolla podrá tener variantes, pero están todos de acuerdo en el fin a cumplir. La parte central de la cinta decae un poco en ritmo, justamente en el instante en el que deben planificar los siguientes pasos y enlazar con el último tercio de la cinta, el que sí resulta vertiginoso.

Los trucos son básicamente juegos, desafíos de ingenio que integran la experiencia de unos con la juventud de otros. Pero atención con la arrogancia, mal consejera para cualquiera, sobre todo en casos como este, en que todo puede ser cambiado. El refuerzo del trabajo en equipo por sobre cualquier individualidad es, probablemente, otro tema clave que este filme pone de relieve en forma constante. No es posible conseguir resultados sin unidad. Por más experticia que cada una de las partes tenga, deben trabajar juntas y en forma coordinada.

Muy bien los protagonistas, en general, un team que cumple a pesar de ser bastante numeroso. En lo particular, creo que son demasiados y eso diluye los papeles; sin embargo, y por otra parte, eso es lo que permite el lucimiento de quien brilla y se roba la película cada vez que está en pantalla: Rosamund Pike dando vida a una villana perfecta.

“Los Ilusionistas 3”, un apropiado título en español que no es opacado por el original en inglés, aunque este último sea mejor: “Ahora me ves, ahora no”. Tal vez es solo semántico y con fines comerciales, pero ambos resumen lo mismo: lo que se ve, puede ser o no ser. Sin buscar demasiada profundidad, este filme entretiene y deja todo preparado para su continuación. ¿Dónde veremos a los Jinetes ampliados la próxima vez? Pronto se dilucidará, tal vez, o tal vez no…

Ficha técnica


Título original: Now You See Me: Now You Don't
Año: 2025
Duración: 112 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Lionsgate, Summit Entertainment, Epic Films, Reese Wernick Productions, The Fusion Media. Distribuidora: Lionsgate
Género: Intriga | Crimen. Secuela
Guion: Seth Grahame-Smith, Gavin James, Michael Lesslie, Eric Singer, ver 7 más
Música: Brian Tyler
Fotografía: George Richmond
Reparto: Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Dave Franco, Isla Fisher, Justice Smith, Dominic Sessa, Ariana Greenblatt, Rosamund Pike, Morgan Freeman
Dirección: Ruben Fleischer 

viernes, 14 de noviembre de 2025

Amor Fuera de Tiempo

Una sencilla historia de amor de secundaria que esconde algunos temas más profundos. ¿De qué se trata “Amor fuera de tiempo”?

Se dice que los polos opuestos se atraen. Algo parecido pasa en este filme que se concentra en la vida de dos jóvenes que cursan su último año escolar antes de postular a la universidad. Drayton Lahey -Noah Beck-, es un deportista destacado. Galán reconocido y estrella de su equipo, como certero “quarterback”, Drayton se propone seguir la tradición familiar para ingresar a un prestigioso centro de estudios. Por su parte, Dallas Bryan -Siena Agudong-, una talentosa bailarina, está empeñada en lograr una beca e ingresar a una afamada escuela artística. Opuestos, claro que sí, pero el deporte los reúne. Él, como líder en el campo de juego; ella, siendo líder de la barra del equipo.

Tan distintos como dos caras de una misma moneda, parecen distantes como el agua y el aceite. Sin embargo, algunas coincidencias los van uniendo a pesar de sus miedos y resistencias iniciales. Adolescentes en plena ebullición y con las hormonas a tope, poco tardan en ceder, pues los desacuerdos y peleas pronto dan paso al romance. Era lo previsto, y nos complacen pronto, por lo que el nudo a dilucidar será lo que pasará con la pareja al definir su futuro.

Basada en el libro de Tay Marley, el guion de Mary Gulino y Crystal Ferreiro se siente fluido, pero un poco básico. Los estereotipos sobreabundan y la tensión nunca logra encontrar un tono adecuado. Es cierto que la química de los dos protagonistas es el alma del filme, sin embargo, nos deja con la duda de si resulta suficiente.

Hasta acá, novedad ninguna. Pero no todo es negativo, aunque haya que hurgar con más decisión (y también bondad). Sin poner un foco expreso, la película igual aborda temas complicados. Primero, hay tragedias familiares que los jóvenes arrastran desde siempre, asuntos no resueltos que amenazan con pasarles la cuenta tarde o temprano. Segundo, pone de relieve la necesidad del esfuerzo para lograr metas, y cómo sin quererlo, las personas nos saboteamos constantemente. Tercero, las acciones y sus consecuencias, son un tema importante y que no siempre tiene visibilidad o presencia relevante. Cuarto, las presiones, propias y de las familias, sea por aspiraciones o caminos ya trazados, que ponen en riesgo el encuentro de la propia identidad. Como se ve, hay complejidades varias, pero siempre supeditadas a la medida del género del filme: un romance adolescente.

“Sidelined: The QB and Me”, título original y algo enredado (Sidelined significa marginada), es una cinta liviana y que no tiene grandes expectativas. No obstante eso, se las arregla para dejar un buen sabor, tanto por la natural actuación de Siena Agudong, quien, por lo demás, demuestra expresamente sus dotes de bailarina y es capaz de dotar a su personaje de momentos íntimos creíbles, como por la prestancia de Noah Beck, representando fortaleza y vulnerabilidad, en un papel más encasillado, pero que saca adelante en forma correcta.

En resumen, casi dos horas que pasan rápido y que resultan agradables. Un panorama divertido para una tarde sin complicaciones ni urgencias, para llevar la mente a otro lugar y así olvidarse por un momento del siempre afanoso día a día.

Ficha técnica

Título original: Sidelined: The QB and Me
Año: 2024
Duración: 99 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Creator+, Wattpad Webtoon Studios, Marshall Arts, Great Pacific Media. Distribuidora: Tubi TV, Blue Fox Entertainment
Género: Romance. Comedia | Comedia romántica. Comedia juvenil. Colegios & Universidad. Adolescencia. Fútbol americano. Baile
Guion: Mary Gulino, Crystal Ferreiro. Libro: Tay Marley
Música: Nikhil Seetharam
Fotografía: Mark Chow
Reparto: Siena Agudong, Noah Beck
Dirección: Justin Wu

lunes, 10 de noviembre de 2025

Mátate, Amor

Tal vez se trate de una de las películas de la temporada. Y no es sencilla, se muestra como una apuesta arriesgada incluso desde el propio título, “Die My love” (Muere, mi amor).

El inicio tiene puntos suspensivos. Una cámara de enfoque fijo abarca un largo trecho del interior de una casa vacía, donde se vislumbra el ventanal que la separa del bosque. Afuera se sienten voces. Son las de Grace -Jennifer Lawrence-, y Jackson -Robert Pattinson-, una joven pareja que ha decidido mudarse de Nueva York a la casa natal de los padres de Jackson, en Montana. El cambio es rotundo, lo resienten. La compleja adaptación se hace particularmente difícil; esperan su primer hijo.

La tranquilidad del lugar asombra. La ausencia de música destaca la soledad y el aislamiento del entorno. De pronto, con un pesado rock de fondo, comenzamos a observar dinámicas íntimas de la pareja. El contexto se va aclarando y ciertas obsesiones quedan marcadas. Unas breves escenas se remontan al momento del embarazo. Conocemos algo más de la familia y de la historia de Jackson. Volvemos al presente, Grace sola, mientras Jackson debe viajar largo tiempo por trabajo. Si antes había tranquilidad, esta se ha transformado en ausencia y, muy probablemente, se siente como si se tratara de un abandono.

Lynne Ramsay trabaja esta adaptación de la novela homónima de Ariana Harwicz, publicada en 2012, a partir de un particular tratamiento estético. Por ejemplo, utiliza un formato 4:3 y las imágenes se filtran con clara tonalidad retro, lo que tiñe la cinta de elementos atemporales. La paleta de colores, una combinación de azules y grises, es bastante elocuente para evidenciar lo trascendente, aquello que marcará el alma del relato.

Grace está sola -en su casa y en pantalla- la mayor parte del tiempo. Diríamos que es todo un personaje, incluso antisocial al momento de relacionarse con los demás. ¿Corresponde a su momento actual o es parte de una condición? La respuesta no es clara, pero lo concreto es que dentro de la pareja comienzan recriminaciones y peleas que se incrementan con la llegada de un pequeño e inquieto perro que, en vez de calmar a Grace, la irrita cada día más. La situación se torna insoportable, invivible.

“Die My love” es una cinta para Jennifer Lawrence. Me recordó de inmediato “Silver Linings Playbook”, de 2013, por la que la actriz ganó su primer Óscar. Esta vez, retoma la senda y no sería extraño verla con nuevas nominaciones, pues se trata de una actuación sólida y muy comprometida. Elaborando un personaje complejo, Lawrence da vida a los múltiples estados de ánimo de Grace, destacando el trabajo psicológico expresado en sus miradas y el escaso o nulo control de emociones que observamos a través de sus movimientos. No sabemos bien si hay traumas heredados o la serie de trastornos tienen solo que ver con una explosiva depresión posparto. Lo cierto es que Jennifer Lawrence construye un personaje muy personal, con un arco dramático extenso y flexible que logra, en segundos, pasar de la dulzura más tierna a una hostilidad feroz y agresiva.

Interesante trabajo, aunque difícil de ver y asimilar. ¿A qué me refiero? Esta es de esas películas que son áridas de visualización y que requieren procesos posteriores para entenderlas mejor. Y es un riesgo grande, porque nos podemos quedar afuera y no ingresar nunca al interior de una cinta de este tipo, retenidos por barreras que pueden interrumpir nuestra conexión. Pero también podemos acceder a sus capas con posterioridad, y modificar nuestras percepciones con un análisis más reposado.

“Mátate amor” es distinta y trae de regreso la mejor versión de Jennifer Lawrence, sin por ello dejar de mencionar el rol de Robert Pattinson intentando sostener un huracán con las manos. Solo por eso, vale la pena verla, sin embargo, hay razones mucho más de fondo para ir por ella. Hablamos de la depresión, de la salud mental, de su deterioro, de lo que puede afectar la propia vida y la de otros, y sobre la necesidad de pedir ayuda y, tan importante como eso, dejarse ayudar. Cuando la mente se desfigura, la realidad se confunde con los sueños y todo se torna borroso. ¿Qué es cierto y qué es ensoñación? La película juega con esa incertidumbre gracias a su estética y sus actuaciones, y por lo demás, lo hace muy bien.

Dos horas oscuras, expresivas y desafiantes. Muy recomendable.

Ficha técnica

Título original: Die My Love
Año: 2025
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Black Label Media, Excellent Cadaver, Sikelia Productions. Distribuidora: MUBI
Género: Drama. Thriller. Comedia | Thriller psicológico. Maternidad. Vida rural
Guion: Lynne Ramsay, Enda Walsh, Alice Birch. Libro: Ariana Harwicz
Música: Raife Burchell, Lynne Ramsay, George Vjestica
Fotografía: Seamus McGarvey
Reparto: Jennifer Lawrence, Robert Pattinson, LaKeith Stanfield, Nick Nolte, Sissy Spacek
Dirección: Lynne Ramsay 

viernes, 7 de noviembre de 2025

Un Buen Ladrón

Al estar basada en hechos reales surge de inmediato la pregunta de cuán reales son estos hechos. Acá se trata de un ladrón, con todas sus letras, pero uno que es amable, gentil y preocupado. Hasta buena persona, podríamos decir. Su nombre, Jeffrey Manchester, y su prontuario es haber asaltado más de cuarenta locales de McDonald's ingresando por el techo. De ahí su apodo de “Roofman”, que, por lo demás, es el título original de esta película.

Channing Tatum es el protagonista de una historia que avanza rápido en sus primeros minutos. Comienza con un asalto “tipo”, en el que Jeffrey trata muy bien a sus víctimas, e incluso le pasa su propio abrigo al encargado de la tienda antes de encerrarlos a todos en el congelador. Por cierto, este “hombre del techo” pronto es capturado y condenado a un largo tiempo en prisión. Pero Jeffrey no quiere estar encerrado, quiere ver a sus hijos, y se las ingenia para escapar. Nuestro protagonista es astuto y tiene una brillante capacidad de observación, la que pone en práctica en todo momento.

Hasta este punto no han pasado ni treinta minutos y el guion se da tal como se muestra en la sinopsis, porque Jeffrey, sin poder ir a ningún lado, consigue ocultarse a plena vista en medio de una concurrida juguetería llamada Toys "R" Us. Y emerge otra pregunta: ¿cómo se sostendrá el resto de la cinta si ya ha pasado de todo y el final -su recaptura- podría ser bastante predecible?

El guion, escrito por Derek Cianfrance junto al director Kirt Gunn, avanza lentamente desde el momento en que comienza la vida de Jeffrey en la tienda de juguetes. Aparecen algunos personajes secundarios, más como caricaturas que como verdaderos apoyos narrativos, como una forma de preparar el terreno a la persona que verdaderamente capturará la atención del ladrón: Leigh Wainscott -Kirsten Dunst-, madre soltera y empleada ejemplar de Toys "R" Us. Con los elementos ya combinados -ingenio, astucia e interés amoroso-, la historia cobra otro ritmo y fluye inexorablemente hacia el terreno de las emociones.

Channing Tatum es muy simpático en la caracterización de Jeffrey Manchester. Suponemos que el verdadero debe haber sido encantador, sin duda. De hecho, esa es su mayor virtud, porque tal vez sin quererlo, empatizamos con él y con las desventuras que debe pasar para sobrevivir en la clandestinidad. Manchester es incapaz de despertar sospechas, incluso en momentos complicados y con explicaciones que resultan a todas luces descabelladas, como la de decir que es un agente encubierto del gobierno. A pesar de eso, nadie duda. Al contrario, lo apoyan y le entregan un voto de confianza, como la comunidad religiosa a la que Leigh asiste.

Sin embargo, en una vida basada en mentiras pronto aparecen grietas. Además, la urgencia de escapar hacia un lugar apartado donde nadie lo recuerde, le hace cometer errores. Todo esto, sumado a su indecisión y falta de rumbo, genera la tormenta perfecta para un desafortunado aprendiz de estafador.

“Roofman” funciona si se tienen pocas expectativas. La simpatía de Channing Tatum y el contrapeso emotivo de Kirsten Dunst no brillan con su química, pero logran sortear el desafío de dar vida a una historia entretenida que, eso sí, podría haber sido un poco menos extensa. Ya lo dijimos, Jeffrey, en el fondo, es buena persona, pero todo lo que hace es un engaño. ¿Se puede construir algo verdadero basado en mentiras? Aun cuando empaticemos, lo real es que no es posible, y tarde o temprano la verdad saldrá a la luz. Ante una disyuntiva, las decisiones son cruciales, y Jeffrey Manchester no sabe muy bien qué hacer. Esas dudas terminan siendo la causa de todas sus penurias.

Ficha técnica

Título original: Roofman
Año: 2025
Duración: 126 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: 51 Entertainment, Hunting Lane Films, Limelight. Distribuidora: Paramount Pictures
Género: Drama. Thriller | Basado en hechos reales. Crimen
Guion: Derek Cianfrance, Kirt Gunn
Fotografía: Andrij Parekh
Reparto: Channing Tatum, Kirsten Dunst, Ben Mendelsohn, LaKeith Stanfield, Juno Temple, Melonie Diaz, Uzo Aduba, Lily Collias, Jimmy O. Yang, Peter Dinklage
Dirección: Derek Cianfrance 

jueves, 6 de noviembre de 2025

Lo que no se dijo

Escasa música, formato 4:3 y mucha nitidez en cada toma son características que el director Ricardo Valenzuela imprime en esta cinta desde un comienzo. Lo minimalista está siempre presente porque los elementos son pocos, pero no quiere decir que el trabajo no mire más allá.

La historia remite a dos vendedores de celulares, una tecnología que se abre puertas en Chile a mediados de la década de los noventa, prometiendo conectividad avanzada de última generación. Ambientada en el año 1994 en Puerto Montt, el filme sigue a Margarita -Patricia Cuyul-, una madre soltera carismática que se destaca como ejecutiva de ventas junto a su compañero Cucho -Héctor Morales-, recorriendo apartadas zonas rurales buscando clientes y exponiéndose a situaciones, por decir lo menos, extrañas..

Valenzuela, autor también del guion, expone sin rodeos el difícil mundo de la venta y la resistencia de los potenciales clientes. Mucho trabajo y gran cantidad de tiempos “invertidos” para generar una tasa de conversión mínima y aceptable, sobre todo para un producto que no se conoce y que además genera rechazo de buenas a primeras.

Los parajes maravillosos del sur de Chile, que son visitados por los dos colegas, contrastan con la ciudad de Puerto Montt y el barrio donde ambos viven. Una vecina cuida a la pequeña hija de Margarita mientras ella trabaja todo el día. Su madre, la abuela de la niña, está enferma y no puede expresar nada con palabras. Su vida quedó anclada en la visita que el Santo Padre Juan Pablo II realizó a Puerto Montt en abril de 1987 y desde allí no ha logrado salir. Un VHS con la grabación y una serie de objetos religiosos e imágenes dan cuenta de esta suspensión en el tiempo.

Vemos la pobreza material pero también el vacío de estas almas solitarias. Las relaciones son mínimas, funcionales y apenas efectivas. No van más allá. Las visitas a los potenciales clientes son cada vez más desagradables e incluso peligrosas. En cada situación parece que algo va a pasar, pero nada sucede hasta que sucede.

Cuesta definir las intenciones del realizador con esta película. ¿Cuál es la idea? ¿Cuál es el mensaje? Entiendo que quiere ser simbólica, representar una realidad, pero ¿es suficiente? Los diálogos, muchas veces inconducentes, son formateados y no resultan naturales. Las bellas tomas exteriores carecen de líneas argumentales claras, salvo mostrar en terreno a la pareja que hace el mayor esfuerzo por conquistar a sus clientes, ya sea con una sonrisa impostada o con un preciso discurso comercial.

El ritmo impreso por Valenzuela tampoco ayuda mucho. La cinta se mueve lenta y reflexiva pero no sabemos hacia dónde se dirige ese movimiento. Es cierto que en muchos momentos refleja claramente sentimientos: pena, angustia, crisis, malas condiciones de trabajo y frustración, mucha frustración. Es algo así como dos caras de la misma moneda: un aparente éxito exterior y una constante frustración interior.

Tres escenarios, en paralelo, tienen la misión de concluir la historia. “Lo que no se dijo” no es solo un conjunto de palabras o una frase. Parece ser todo aquello que guardan en el interior sus protagonistas y que nunca llegan a expresar externamente. Así es como este título, evocador pero a la vez concreto, resulta acertado, porque pesa mucho más lo que no es explícito, a riesgo de que cada espectador interprete de manera distinta lo que ve en pantalla.

Ficha técnica

Título original: Lo que no se dijo
Duración: 77 minutos
Asistente de dirección: Sofía Bascuñán Svendsen
Dirección de fotografía: Pablo Valenzuela
Dirección de arte: Juana Lizaso
Sonido directo: Carlo Sánchez
Compositor: Oscar Lapó
Montaje: Ricardo Valenzuela Pinilla y Benjamín Miranda McLeod
Consultora de montaje: Danielle Fillios
Elenco: Patricia Cuyul, Héctor Morales, Mariana Loyola Ruz, Judith Chávez, Antonia Méndez
Director: Ricardo Valenzuela 

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Ensayos y errores

Sinopsis: Ignacio es un joven cineasta que quiere hacer una película. Como está sin trabajo, su extravagante madre le ofrece un puesto como vendedor en la boutique familiar, ubicada en un acomodado balneario llamado Reñaca. Su lista de trabajo en la tienda es extensa: atender a las clientas, realizar un video publicitario y hacer fotografías de moda; pero nada de ello le sale bien. Entre vestidos, modelos, disparos y una posible historia de amor, encontrará la posibilidad de hacer su primera película.


Este documental es un verdadero diario de vida. La sinopsis describe muy bien cada paso, porque su base corresponde a videos que el mismo director fue registrando progresivamente sin un objetivo claro ni una ruta concebida. El resultado, entonces, es una historia sobre lo cotidiano, un trabajo experimental al que cuesta encontrarle un único sentido.

Debo reconocer que, independientemente de las imágenes, lo primero que me llamó la atención fue el estilo de la narración “en off”. Corresponde al mismo Ignacio Rojas e imagino que fue realizada al momento de la edición. Sin matices y algo plana, denota ausencia de emoción, tal vez en un esfuerzo por objetivar un trabajo que, al fin y al cabo, es claramente personal.

La presencia de la madre de Ignacio es más que protagónica. De hecho, en una parte de la película el director lo explica: la filmación de lo que ocurre al interior de la Boutique es posible porque la estrella debe ser ella, por lo que él intenta darle gusto en todo.

Algunos detalles más. A veces no sabemos si quienes resultan filmados saben de la existencia de la cámara o no. Pareciera que no, pero surge la duda de cuán naturales o guionizadas están algunas de sus escenas. Por otro lado, vemos que, a pesar de transcurrir bastante tiempo, ciertas vestimentas se repiten. ¿Continuidad o coincidencia? Algunas deficiencias en el audio y extraños cortes de escenas pueden ser parte de un trabajo tal vez artesanal; sin embargo, son puntos a tomar en cuenta, al menos desde el punto de vista técnico, al decidir su publicación.

A pesar de diluirse hacia el final, el metraje se torna interesante desde que Celina se incorpora al relato. Contratada por Paula para realizar una sesión profesional de fotos, esta joven actriz argentina despierta en Ignacio un motivo para componer la película. De ahí en más, todo gira alrededor de ella y es, claramente, un nudo por dilucidar.

Cuando observamos imágenes y hechos del llamado “estallido social” del año 2019, podemos contextualizar los tiempos de desarrollo de este trabajo. Resulta interesante este registro documental, sobre todo porque expone el punto de vista del propio cineasta que, desde las bellas playas de Reñaca, intenta encontrar su camino personal y laboral.

Ficha técnica

Guión y Dirección: Ignacio Rojas Vallejo
Producción General: Sebastián Cartajena Alvarado
Producción Ejecutiva: Alexis Sánchez Baeza
Montaje: María Teresa Viera-Gallo, Ignacio Rojas Vallejo
Con la participación de: Ignacio Rojas Vallejo, Paula Vallejo Reyes y Celina Rozenwurcel
Casa Productora: Ciudad Cultural Producciones
País: Chile
Año: 2024
Duración: 70 minutos 

viernes, 31 de octubre de 2025

Cuando el Cielo se Equivoca

Películas con intercambios de vida hay varias. Parece ser un sueño recurrente o una aspiración, pero indudablemente funciona en un solo sentido. Quien tiene una vida de sacrificios y compleja quisiera la vida del que, a su vista, no los tiene. A la inversa, claro, no se da. Sin embargo, para cambiar roles es indispensable que cada parte asuma el rol del otro y eso no siempre sucede.

En esta película pasa algo similar. Arj -Aziz Ansari-, una persona que sobrevive apenas y con mucho apuro, está a punto de tirar todo por la borda cuando un bondadoso ángel -Keanu Reeves-, que quiere hacer mucho más de lo que le es permitido, se propone salvar a Arj. Como no se le ocurre nada mejor, y a la vez quiere demostrarle que el dinero no hace la felicidad, mágicamente intercambia su vida con la de Jeff -Seth Rogen-, un acaudalado inversor de capital riesgo, quien lo acaba de despedir tras haberlo contratado como su asistente.

Aziz Ansari escribe, actúa y filma esta película. Es su debut en largometrajes, y gracias a su amistad con Seth Rogen, el proyecto se potencia. Lamentablemente, el problema radica en que en todo momento sabemos lo que vendrá después de una introducción que abarca casi un tercio de la cinta.

Es cierto, esta película, luego del intercambio de roles, da un giro y la imposibilidad de revertir el cambio enfoca el metraje hacia otro tipo de desarrollo, sin embargo esta construcción se diluye por una evidente falta de tensión.

La premisa de la historia es interesante porque Ansari quiere exponer una radiografía de temas actuales, donde la precaria situación económica de algunos trabajadores choca de frente con la riqueza ampulosa de empresarios e inversores. Claro, la diferencia es abismal y el guion no escatima esfuerzos en amplificarlo como si fuera una caja de resonancia. A la vista de quien no lo tiene, las comodidades y el lujo son solo una ilusión; en la otra vereda, las vidas esforzadas y sin mucha perspectiva son una realidad tan ajena y distante que parecen no existir. Dos mundos que no convergen, que no se tocan, salvo por situaciones como las que expone esta película y que las enfoca a modo de denuncia.

Si bien la historia proporciona un buen material inicial, algo sucede con el desarrollo. Son tantos temas que al final se deshojan. Algo falla a pesar de la simpatía de los personajes y el atractivo que representan los nombres de Rogen y Reeves. La película se siente limitada y un poco plana debido, quizá, a la presencia de múltiples conflictos y la falta de un nudo principal.

Poco más de una hora y media para un filme con pretensiones pero que se queda en el camino. Tiene buenos momentos que despiertan risas, sí, pero se esfuman rápido en un metraje que no levanta el vuelo y resulta bastante flojo.

Como distracción para un viaje o una tarde de streaming, está bien, pero tal vez no más que eso.

Ficha técnica

Título original: Good Fortune
Año: 2025
Duración: 98 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Lionsgate, Oh Brudder Productions. Productor: Aziz Ansari. Distribuidora: Lionsgate
Género: Comedia. Fantástico
Guion: Aziz Ansari
Música: Carter Burwell
Fotografía: Adam Newport-Berra
Reparto: Seth Rogen, Aziz Ansari, Keke Palmer, Sandra Oh, Keanu Reeves
Dirección: Aziz Ansari 

lunes, 27 de octubre de 2025

Amores Materialistas

Ella trabaja en una agencia de citas que promete encontrar la pareja ideal. Él es un galán millonario que asiste al matrimonio de su hermano, un reciente caso de éxito de la agencia. Ella ha conseguido nueve enlaces durante sus años en Adore; él aún está soltero. Lucy conoce a Harry; Harry conoce a Lucy. Una vez más, el clásico “chica conoce chico”. Sin embargo, hay un elemento particular: John, el exnovio de Lucy, es parte del staff de servicio del matrimonio y ambos se encuentran en el evento. Resurgen la historia y las razones de su quiebre. ¿Cómo terminará este triángulo amoroso que se desarrolla en bellos parajes de la Gran Manzana?

La directora Celine Song escribe y dirige su segundo largometraje tras el reconocido “Vidas Pasadas”. Siguiendo un estilo similar, que mezcla intimidad y reflexión, Song se introduce en el mercado de las citas, un ámbito cubierto por un sinnúmero de aplicaciones, pero que también tiene espacio para exclusivas y personalizadas atenciones.

El encuadre funciona muy bien, porque entre el dinero y el lujo se mueve gran parte de la clientela que Lucy debe atender. La fiesta de matrimonio del comienzo es un ejemplo concreto y además un excelente escenario para mostrar la influencia que pueden tener las expectativas en el éxito o fracaso de una relación amorosa.

Unas breves imágenes de Lucy y John como novios, que evidencian sus diferencias y aspiraciones, entregan un barniz sobre las razones que quebraron su relación. Pero no solo eso, también marcan claramente el presente de ambos: ella, soltera y sin ánimo de emparejarse; él, aún sosteniendo, con muchas dificultades económicas, su sueño de ser actor.

En el presente, el interés de Harry por Lucy parece genuino. Qué mejor partido para ella, con dinero suficiente, un departamento soñado de seis millones de dólares en un exclusivo sector de Manhattan y dispuesto a complacerla en lo que ella siempre ha soñado. ¿Match perfecto o solo ensoñación?

Avanza el metraje y Celine Song incorpora otros elementos. En ella surgen dudas laborales debido a un incidente con una clienta y la pareja contactada, en contraste con la oportunidad amorosa que está iniciando. Emerge un conflicto interno en Lucy, lleno de tensiones complejas. ¿Qué razón de ser tiene su trabajo? Claramente no se encuentra en su mejor momento. Sus colegas consiguen éxitos y ahora es ella la que tiene un difícil periodo laboral. El problema de Sophie, su clienta, es bastante serio y aquello la desestabiliza desnudando totalmente sus vulnerabilidades. Pero con Harry todo parece ir viento en popa. ¿O no?

La película se sacude la modorra y avanza hacia lo esencial. Retoma el rumbo y plantea preguntas cruciales: ¿matrimonio por amor o solo negocio? Dudas importantes, porque en rigor el casarse es un contrato entre dos partes, muchas veces independiente de las razones que involucre interna y externamente. La reflexión de fondo se esboza lo suficiente para no cerrar la discusión y dejar abierto el debate, sin olvidar que esta es una comedia romántica y no un ensayo sobre las emociones.

El guion de la realizadora está bien arropado por sus capas estéticas que esconden, en su interior, valores fundamentales. En rigor, “Materialistas”, su título original, es una historia que habla de soledad, de expectativas, de protección y de confianzas. Song deja pronto al descubierto la intimidad de sus protagonistas, rasgos que cobran importancia con actuaciones naturales y convincentes del trío principal. Dakota Johnson, Chris Evans y Pedro Pascal se complementan y cada uno tiene un espacio reservado sin competir por destacar ni opacar al otro. Todo fluye en un metraje cuya conclusión puede inclinarse hacia cualquiera de las opciones que ofrece la trama.

¿Cómo se resuelve la historia? ¿Qué sucederá con Lucy, John y Harry? Aún, a diez minutos del final podemos sospecharlo pero no asegurarlo, y aquello es, en gran parte, mérito de la dirección.

“Amores Materialistas”: casi dos horas para un romance que posee más fondo de lo que aparenta. La anterior, “Vidas Pasadas”, dejó la vara alta, pero a esta nueva propuesta bien vale la pena darle una oportunidad.

Ficha técnica

Título original: Materialists
Año: 2025
Duración: 109 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: A24, Killer Films, 2AM. Distribuidora: A24
Género: Romance. Drama. Comedia | Drama romántico. Comedia romántica
Guion: Celine Song
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Shabier Kirchner
Reparto: Dakota Johnson, Chris Evans, Pedro Pascal
Dirección: Celine Song 

viernes, 24 de octubre de 2025

El Padre del Año

Como comedia, quizá le falta un poquito más de gracia, y como drama, carece de la profundidad necesaria. Es extraño lo que sucede con esta cinta escrita por Hallie Meyers-Shyer, porque queda a medio camino. No se siente consolidada en ninguno de sus aspectos, no obstante tener un protagonista de lujo sobre el que recae el peso del relato.

Vamos por partes.

Andy Goodrich -Michael Keaton, en un papel que le sienta muy bien-, es dueño de una galería de arte por más de dos décadas. Una llamada a medianoche lo pone en alerta. Se trata de su esposa, quien le informa que se internará en un centro de rehabilitación por noventa días, por lo cual él deberá encargarse del cuidado de sus hijos gemelos de nueve años. Andy solo sabe trabajar, por tanto, esta situación lo descoloca totalmente. Literalmente, su vida queda “patas para arriba”.

En otra vereda, Grace -Mila Kunis-, hija del primer matrimonio de Andy, está esperando su primer hijo. Tampoco ve mucho a su padre, por similares razones, pero la situación está por cambiar. Andy le pide ayuda para sobrellevar el caos de enfrentarse a tareas cotidianas que nunca ha hecho.

Un tercer escenario es la galería. Por más empeño y dedicación, los artistas ya no generan los ingresos necesarios para pagar los costos. La deuda se agranda y las perspectivas no son buenas. Gastando más de lo que se recibe, no hay economía que resista, por tanto, el negocio va cuesta abajo y solo un buen contrato puede salvarles de la bancarrota.

“El Padre del Año”, un título que no se corresponde en absoluto con su denominación original, “Goodrich”, es un recorrido, una historia de vida. El protagonista es el centro del relato y todas las situaciones giran en torno a él. Andy Goodrich, trabajólico por décadas, ha descuidado sistemáticamente a sus familias, razón por la que ya arrastra dos rupturas matrimoniales. El tema es que la vida pasa la cuenta y son justamente sus hijos quienes se encargan de extender la boleta: los amorosos gemelos, inesperadamente a su cargo, y su hija mayor, en plena construcción de su propia familia.

La directora Hallie Meyers-Shyer saca partido de Michael Keaton pero no consigue avanzar demasiado con los personajes que lo acompañan. Existe cierta desconexión, a veces más evidente, a veces más sutil, entre las historias paralelas, tal vez producto de la forma en que aborda los roles secundarios. Tanto es así, que Mila Kunis se ve intermitente, entrando y saliendo de escena, a veces sin suficiente justificación dramática. Es cierto que cuando se produce continuidad, es decir, no cambiamos de escenario, se producen los mejores momentos -la caminata por el sendero de la colina o en la entrada de la clínica, por ejemplo-, pero eso no se extrapola al resto del metraje.

Comprendiendo que es una cinta cuya aspiración es mayormente entretener, al querer entrar en temas de fondo como el sentido de la vida y el equilibrio entre desarrollo profesional y cuidado de la familia, “Goodrich” no se decide totalmente. Es cierto que las prioridades, el aprendizaje, las nuevas oportunidades, la recomposición y la maduración están encima de la mesa, sin embargo carecen de desarrollo y por ello se sienten incompletas. Creo que el ritmo y la dispersión de temas impiden que se unan los puntos que conducirían a un cierre más sólido.

“Goodrich” funciona si no se tiene expectativas. En ese sentido, el título en español ayuda, pero lamentablemente es la misma película la que se hace trampa al intentar ir más allá de lo que puede realmente abarcar. Casi dos horas que se hacen un poco largas, aunque ver a Michael Keaton en forma -y a Mila Kunis, por cierto-, no deja de ser un buen panorama.

Ficha técnica

Título original: Goodrich
Año: 2024
Duración: 111 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: C2 Motion Picture Group, Gramercy Park Media, RainMaker Films, Stay Gold Features, CaliWood Pictures
Género: Drama. Comedia | Familia. Paternidad
Guion: Hallie Meyers-Shyer
Música: Christopher Willis
Fotografía: Jamie Ramsay
Reparto: Michael Keaton, Mila Kunis, Carmen Ejogo, Michael Urie, Kevin Pollak, Vivien Lyra Blair, Nico Hiraga, Danny Deferrari, Laura Benanti, Andie MacDowell
Dirección: Hallie Meyers-Shyer 

miércoles, 22 de octubre de 2025

Good Boy: confía en su Instinto

Buena premisa aunque se diluye con la ejecución. Una lástima.

“Good Boy” es una película de terror algo diferente. Está narrada desde la perspectiva de Indy, un perro Nova Scotia Duck Tolling Retriever que es fiel y leal a su amo Todd -Shane Jensen-. Podemos observar esto desde el inicio, cuando un incidente de salud de Todd lo pone en alerta. A continuación, sin mayores explicaciones, nos remontamos a videos que retratan los primeros años de Indy, su crecimiento y un rasgo que pronto se vuelve característico: su gran preocupación y cariño.

La historia prosigue con el viaje de Indy y Todd desde la ciudad de Nueva York hasta la casa rural de su difunto abuelo ubicada al interior de un bosque, un lugar especial y aislado que no solo guarda recuerdos, sino también secretos. En ese sitio se desarrollará prácticamente toda la acción, en una casa aparentemente encantada, aunque en realidad parece que está habitada por oscuras presencias.

Ben Leonberg dirige este filme usando los recursos típicos del género. Sentimos y observamos la lluvia; la penumbra es constante y la falta de luz se vuelve un recurso recurrente. Desde el punto de vista de la filmación, abundan los planos cerrados y enfoques que están cien por ciento dedicados a Indy. Durante casi todo el metraje no hay rostros en cámara, solo cuerpos y siluetas, fotografiados en forma artística para destacar al único y gran protagonista.

La cámara de Leonberg juega también con planos amplios, fijos y muy luminosos, donde vemos a los protagonistas acercarse lentamente, o bien pasar de un lado a otro en la pantalla. Un acierto, porque produce un gran contraste, al punto de tener escenas -como una de las primeras, con el bosque de día- que se recuerdan claramente por su amplia contemplación y belleza. Acercamientos y alejamientos progresivos suman herramientas narrativas al tratamiento audiovisual de la película, aunque no aportan mucho a una trama que avanza muy lentamente.

La banda sonora a cargo de Sam Boase-Miller es quizá lo más interesante de este trabajo. Configurando pasajes aleatorios asignados básicamente a instrumentos de cuerda baja, el suspenso que se produce es inquietante. Por ejemplo, el timbre del contrabajo -con sonidos armónicos y notas largas-, ejerce un contrapunto interesante con los trémolos “in crescendo” de las otras cuerdas, cortados abruptamente por certeros golpes de arco, o bien desarrollando movimientos cromáticos ascendentes y descendentes en el grupo orquestal. ¡Todo un concierto!

Volvamos ahora a la cinta. Todd se muestra errático en su actuar. De ser alguien cercano a Indy, pasa a dejarlo de lado. ¿Qué está pasando? ¿Por qué ve repetitivamente esos videos de su abuelo, aparentemente sin ningún sentido? ¿Acaso también presiente algo?

La información en esta cinta se transmite a través de las llamadas telefónicas de Todd con su hermana, algunas fotos, los videos ya mencionados y, por cierto, las certeras miradas de Indy. Todo aquello es sugerente, porque las presencias que residen en la antigua casa son quizá recuerdos que están volviendo a la vida a través de diferentes dimensiones temporales.

Un párrafo para el protagonista: Indy. Es increíble la manera cómo actúa, la tranquilidad que expresa su mirada y la elegancia con que se mueve en cada toma. Parece hecho para este papel. Es más, tengo una hipótesis: muchas de las escenas que vemos en la película podrían haberse filmado antes del rodaje final, entregando elementos para elaborar el montaje final. Pero es solo una suposición, aunque basada en un hecho cierto: Indy es el perro de Leonberg y Kari Fischer, productora de la cinta, por tanto, todo lo que vemos es muy realista. Indy huele, siente, ve y sueña; realmente actúa para la cámara.

“Good Boy”, en solo 72 minutos, se va deshojando y se pierde hacia el final. Todos los méritos expuestos se reducen porque la historia no logra cuajar y la gran cantidad de insumos que se presentan confunde más. No obstante lo anterior, se trata de una película distinta, tal vez experimental, donde es posible apreciar el material trabajado a pesar de un desarrollo que resulta algo fallido. Veremos cómo acompaña la taquilla, pues de eso dependerá el futuro del bueno de Indy.

Ficha técnica

Título original: Good Boy
Año: 2025
Duración: 72 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: What's Wrong With Your Dog
Género: Terror. Thriller | Perros/Lobos. Sobrenatural. Cine independiente USA
Guion: Alex Cannon, Ben Leonberg
Música: Sam Boase-Miller
Reparto: Shane Jensen, Arielle Friedman, Larry Fessenden, Indy
Dirección: Ben Leonberg 

viernes, 17 de octubre de 2025

La Máquina: The Smashing Machine

Las peleas realistas, bien coreografiadas y filmadas muy de cerca, con música tensa y repetitiva, son el sello de esta película escrita y dirigida por Ben Safdie. Se trata de un biopic especial, la historia real del luchador Mark Kerr -Dwayne Johnson-, pionero de la UFC -Ultimate Fighting Championship-, un hombre con grandes aspiraciones deportivas y complejas relaciones personales.

La trama abarca pocos años, a fines de los noventa, y muestra a Kerr iniciando un ascenso que parece no tener techo, una creciente adicción a las drogas y un tortuoso noviazgo con su compañera de ruta, Dawn Staples, interpretada por Emily Blunt.

El suspenso se respira en el aire. Las peleas se suceden unas tras otras y las victorias no dejan lugar a dudas. ¿Quién detiene a Mark?, parecen preguntarse todos quienes le conocen y siguen. La sensación es que nadie posee esa capacidad; sin embargo un abrupto golpe vendrá de la mano de su primera derrota formal en la liga.

Dwayne Johnson brilla con su interpretación. Acostumbrados a ver al hombre rudo tras el fornido actor, el director Ben Safdie modifica nuestra perspectiva al mostrar a una persona vulnerable en su intimidad, llena de temores que se ocultan debajo de sus grandes músculos. Johnson sorprende. La construcción de su personaje parece no tener grietas; es cercana y creíble, dando cuenta de un trabajo exhaustivo y dedicado. Los cambios de personalidad del protagonista son, tal vez, lo que emerge con más fuerza y se refleja en sus confusiones públicas y en el desarrollo del romance tórrido con Dawn.

No llegamos a conocer las motivaciones principales de Mark Kerr. Pareciera que nada supera lo que siente en el cuadrilátero, por ello relega todo lo demás a lugares secundarios que no representan motivación alguna. Es probable que esa sea la causa de su adicción, que empeora día a día, y que le provoca euforia, tristeza, ira desmedida y un abatimiento generalizado.

Cuando sobreviene una crisis, la decisión de emprender un largo camino de rehabilitación es, tal vez, la única opción posible. Y hacia allá se enfoca Kerr, llevando a cabo una preparación ardua junto a Bas Rutten -que se interpreta a sí mismo-, y que culmina en una de las mejores secuencias mientras, de fondo, escuchamos “My Way”.

Ben Safdie filma con seguridad. Es capaz de combinar sin problemas la pirotecnia de las peleas con las escenas más íntimas. Es notable su trabajo con Johnson; sin embargo, resulta extraño el tratamiento que le da a los personajes secundarios y especialmente al rol de soporte de Emily Blunt. Mientras ella entra y sale de la pantalla y a veces está ausente por largos minutos, el director tampoco se detiene en el personaje de Mark Coleman -Ryan Bader-, gran amigo de Kerr, entrenador, compañero de combate y un verdadero cable a tierra. Un breve paso por la rutina familiar de Coleman no resulta suficiente para explicar su rol, que solo debemos imaginar y componer nosotros mismos.

“The Smashing Machine”, con sus dos horas de duración, tiene varios puntos a destacar. Primero, conocer la historia de un pionero en el deporte violento y brutal de las artes marciales mixtas; segundo, observar a Dwayne Johnson en un papel dramático que logra sortear con aplausos; y tercero, descubrir, un poco antes de los créditos, al verdadero Mark Kerr comprando en un supermercado, como una forma de poner en evidencia el excelente trabajo de recreación realizado y también reconocer en vida a un deportista que abrió el camino para el desarrollo de nuevas generaciones en el difícil y complejo mundo de las artes marciales mixtas.

Ficha técnica

Título original: The Smashing Machine
Año: 2025
Duración: 123 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: A24, Out for the Count, Seven Bucks Productions. Distribuidora: A24
Género: Drama | Biográfico. Wrestling/Lucha libre
Guion: Ben Safdie
Música: Nala Sinephro
Fotografía: Maceo Bishop
Reparto: Dwayne Johnson, Emily Blunt, Ryan Bader, Bajo Rutten, Oleksandr Usyk
Dirección: Ben Safdie 

miércoles, 15 de octubre de 2025

La Venganza

La apertura no da muchas pistas, pero un sonido de alta definición anticipa lo que vendrá. Se trata de una prisión que tiene diferentes bloques distribuidos según la peligrosidad y las características de sus convictos. La rutina diaria adormece tanto a los guardias como a los reclusos. Uno que otro problema, clases para los internos y ejercicios de relajación, entre pausas, nada parece variar para Eva Hansen -Sidse Babett Knudsen-, acostumbrada a lidiar con sus múltiples funciones como una funcionaria más del recinto.

El escenario cambia cuando llega un nuevo prisionero, Mikkel -Sebastian Bull-, un asesino con un importante prontuario carcelario a cuestas que de inmediato es trasladado al área más peligrosa. Eva, que lo ha mirado en silencio y parece reconocerlo, pide ser trasladada al mismo sector. ¿Qué relación tienen? ¿Existe un pasado que une a estos dos personajes? ¿Hacia dónde se orientará esta historia entre dos personas encerradas, uno por los actos que cometió y la otra por el oficio que decidió ejercer?

Gustav Möller dirige un thriller sicológico que se va intensificando con el correr de los minutos. No resulta extenso, pero se torna cada vez más denso por los temas que el director va exponiendo en pantalla. Eva parece idealista a pesar de arrastrar un gran dolor. La justicia -o quizá la falta de ella- ha calado hondo en su alma, afectándola profundamente en su modo de ser. Möller se interna en terrenos pedregosos al introducir la figura de Mikkel en el camino de la protagonista. El resultado es un elaborado relato sobre la culpa, la venganza, el poder, el control, los límites morales. Finalmente, podríamos decir que es casi un estudio acerca de la ética del comportamiento.

“Vogter”, su título original, significa guardián, nombre interesante y bastante menos evidente que su denominación en inglés, “Sons” (hijos). Tal vez esto sea una nimiedad, pero los títulos nos ayudan a la comprensión de un filme cuando nos aproximamos a él. En este caso, titularla “La Venganza”, no solo se aleja de su original, sino que, además, imprime inmediatamente un sesgo a nuestra percepción.

El fondo de la película es tan interesante como su puesta en escena. ¿Existe posibilidad de salvación o de redención, o el destino está escrito en piedra? ¿Los impulsos pueden cegar la racionalidad? ¿Es posible medir las consecuencias de los actos cuando la emocionalidad pasa por encima de la razón? ¿Existe el perdón genuino o aquello es solo una utopía? La narración plantea muchas más preguntas que Gustav Möller deja abiertas para generar nuestras propias reflexiones.

Actuaciones sólidas, cargadas de realismo, pocos diálogos y mucha sensibilidad son lo que provoca una cámara cercana que presiona a los protagonistas permanentemente. Esos primeros planos no son casualidad, porque reducen los espacios y hacen que cobre importancia también lo que está fuera de cada cuadro. La iluminación cerrada, mayormente artificial en tonos grises y oscuros, da cuenta de un sistema carcelario en decadencia y de una moralidad que se diluye entre las manos. La atmósfera se torna irrespirable: oprime, agobia, conmueve.

100 minutos de metraje para una cinta que interpela y queda abierta a interpretaciones. La esperanza es lo último que se pierde, lo sabemos, pero a veces la luz al final del túnel es demasiado tenue como para ser percibida.

Ficha técnica

Título original: Vogter
Año: 2024
Duración: 100 minutos
País: Dinamarca
Compañías: Coproducción Dinamarca-Suecia; Nordisk Film, Radio (DR), SVT, Les Films du Losange
Género: Thriller. Drama | Drama carcelario
Guion: Emil Nygaard Albertsen, Gustav Möller
Música: Jon Ekstrand
Fotografía: Jasper Spanning
Reparto: Sidse Babett Knudsen, Sebastian Bull, Dar Salim, Marina Bouras
Dirección: Gustav Möller

lunes, 13 de octubre de 2025

La Hermanastra Fea

¡Sorpresa! Cuando esperábamos una nueva película de terror, una más del género, emerge una cinta que va bastante más allá. Primero, se trata de un terror diferente y que aparece catalogado como “body horror”; segundo, lo que vemos en pantalla es solo una parte de lo que encierra tras sus capas; y tercero, no abusa de ninguno de los elementos sobre los que está construida. ¿De qué se trata, entonces, “La hermanastra fea”?

Como introducción, una música especial -variaciones sobre una escala pentatónica elaborada con toques expresionistas- entrega algunas pistas sobre lo que vendrá a continuación. Al volverse más clásica, la armonía acompaña a tres personajes femeninos, una madre con sus dos hijas, en su llegada a un enorme Castillo con el objetivo que Rebekka -Ane Dahl Torp-, ya viuda, se case con otro viudo, Otto -Ralph Carlsson-, dueño del lugar y padre de la hermosa Agnes -Thea Sofie Loch Næss-.

Un incidente en la noche de bodas -no haré spoiler- permite revelar la verdad: el matrimonio, por ambas partes, era solo por dinero. Él pensaba que ella tenía; ella pensaba que él tenía. Ni lo uno ni lo otro. Ambas familias estaban en bancarota. Lo que sucede es tan abrupto que a Rebekka no le queda otra opción que hacerse cargo del lugar junto a sus poco agraciadas hijas Elvira -Lea Myren-, y Alma -Flo Fagerli-, quienes deben convivir a la fuerza con su nueva hermanastra.

La invitación a un baile ofrecido por el Príncipe Julián -Isac Calmroth-, a concretarse en cuatro lunas llenas, da inicio a las acciones. Elvira siempre ha soñado con el príncipe, lee sus escritos y está perdidamente enamorada de él. Pero, ¿Julián se fijará en ella, siendo una joven simpática pero alejada de los cánones de belleza tradicionales? Rebekka, conocedora de las aspiraciones de su hija, decide intervenir, para cambiar la fisonomía de Elvira con rudimentarias operaciones plásticas para corregir su nariz y otros aspectos de su rostro. Además, le entrega un huevo con una larva que, si lo ingiere -asegura-, todo lo que ella coma será devorado en su interior y así no tendrá más problemas de gordura.

Sobre la preparación para el baile transcurre la mayoría de la película y no seguiré adelantando la trama para que no pierdan la novedad del descubrimiento.

Vamos al análisis. La directora noruega Emilie Blichfeldt hace su debut escribiendo y dirigiendo esta historia. Se trata de un inicio promisorio, porque es capaz de guiar un relato con inspiración en el famoso cuento de “La Cenicienta”, aportando una mirada completa y totalmente diferente al clásico que conocemos, pero que, sin embargo, se acerca más al estilo particular de estas historias originalmente no concebidas para niños.

La ambientación y los decorados son estupendos. Nos sumergimos en el lugar, en cada habitación y en cada espacio, con una iluminación que permite observar solo algunos elementos, obligándonos a imaginar el resto. La banda sonora de John Erik Kaada y Vilde Tuv sorprende a cada momento, con una partitura incidental que cambia permanentemente y que, además, mezcla música actual y música electrónica, con algunas piezas clásicas muy bien escogidas. Coloración perfecta para los solos de arpa y un efecto especial con esos “glissandi” de los timbales, que provocan tanta tensión como la presión que se ejerce por momentos sobre sus parches.

Esta cinta transcurre en permanente preparación. Esperamos siempre: media hora, una hora, una hora y media y seguimos esperando. Algo viene, no sabemos qué, pero viene. Sin duda, se trata de mucho más suspenso que terror, aunque las escenas más crudas sean aquellas de las intervenciones plásticas y algunas mutilaciones de gran realismo.

Las actuaciones aportan gran credibilidad a la historia. Cada personaje está muy bien desarrollado, incluso los secundarios, que con muy pocos elementos dan a conocer el vasto interior de cada uno. Se nota la dirección de actores, pues la ubicación de cada uno en su espacio de tiempo permite que nada sature y que tampoco queden cabos sueltos, salvo los que la propia directora quiere destacar y mantener.

Emilie Blichfeldt plantea una feroz denuncia en esta cinta. Es cierto que es un tema que hemos visto otras veces y que tiene que ver con los cánones de belleza, la frustración que provoca en quienes no pueden alcanzarlos y el camino que algunas personas recorren para poder llegar a ellos. En este sentido, las transformaciones que tiene el personaje de Elvira son notables, no solo en el plano físico, sino también en el emocional. Hay muchas escenas en que la actriz Lea Myren está sola en pantalla, sin diálogos, actuando solo con sus gestos y miradas. La forma de transmitir su calvario interior es, por momentos, desgarradora, demuestra excelentes recursos expresivos con el mínimo de recursos a su disposición. Lo mismo sucede con otros personajes, cada uno bien ubicado en su cuadro, creando un círculo virtuoso que se complementa y se potencia durante todo el metraje.

“Den stygge stesøsteren” no es del todo explícita y eso se agradece. Vemos abusos, desamparos, ilusiones y frustraciones que, a pesar de ambientarse en una época pasada, resultan tremendamente actuales y con ello “atemporales”. El grito de la directora es transversal: la destrucción interna que provoca una transformación externa, simplemente no es medible, ni siquiera cuantificable. La vuelta de tuerca al relato tradicional de “La Cenicienta” resulta aún más apropiado, porque invita a reflexionar en profundidad sobre los verdaderos alcances de las apariencias y lo difícil que resulta rescatar lo realmente importante: la intimidad y el interior de las personas.

Casi dos horas más que interesantes: una grata sorpresa. Véanla, no se van a arrepentir.

Ficha técnica

Título original: Den stygge stesøsteren
Año: 2025
Duración: 110 minutos
País: Noruega
Compañías: Coproducción Noruega-Dinamarca-Rumanía-Polonia; MER Film, Lava Films, Motor, Zentropa International Sweden
Género: Terror | Gore. Body Horror. Comedia de terror
Guion: Emilie Blichfeldt
Música: John Erik Kaada, Vilde Tuv
Fotografía: Marcel Zyskind
Reparto: Lea Myren, Thea Sofie Loch Næss, Ane Dahl Torp, Flo Fagerli, Isac Calmroth [sv], Malte Gårdinger
Dirección: Emilie Blichfeldt 

miércoles, 8 de octubre de 2025

El club del crimen de los jueves

Cuatro jubilados con claras habilidades para resolver misterios -una exespía (Helen Mirren), un exlíder sindical (Pierce Brosnan), un agudo psiquiatra (Ben Kingsley) y una inquieta enfermera (Celia Imrie)- se reúnen cada jueves en su residencia para adultos mayores para investigar algunos casos sin resolver. Cuando se descubre un asesinato en su condominio, el hasta entonces pasatiempo se convierte en algo real, por lo que deberán enfrentar secretos, imprevistos y una red de mentiras que solo su experiencia y sabiduría podrían desentrañar.

El director Chris Columbus filma un guion escrito por Katy Brand y Suzanne Heathcote, el que está basado en la novela del 2020 de Richard Osman. La estética funciona como catalizador: los escenarios de esta “residencia” bien los querría cualquiera para pasar sus últimos años.

La trama, por momentos, se torna espesa y compleja. Muchos nombres, varios personajes que no aparecen y relaciones ambiguas no contribuyen demasiado a la fluidez del relato. Tampoco ayuda la duración, se hace larga la espera de aquellos descubrimientos importantes que recién aparecen pasada la mitad del metraje.

¿Lo mejor? El elenco. Un lujo de actores. Con una soltura envidiable y una energía a toda prueba, Mirren, Brosnan, Kingsley e Imrie sostienen la película de comienzo a fin. Su aporte es enorme en cuanto a carisma, química, carácter y credibilidad, aunque lo que suceda en pantalla pierda cierta efectividad. Solo por la presencia de estos cuatro protagonistas -y Jonathan Pryce como Stephen, el marido de Elizabeth-, vale la pena ver la película. Sin embargo, todo eso despierta más expectativas de las que puede realmente ofrecer.

“The Thursday Murder Club” entretiene, por cierto, a pesar de que no provoque carcajadas ni tampoco sea memorable por mucho tiempo. Al parecer, no tiene más aspiraciones que proporcionar una tarde o noche recreativa, pero mi sensación es que el material podría haber sido mejor aprovechado, teniendo en cuenta la calidad de sus protagonistas.

No nos sorprendería que se anunciara una segunda parte. La audiencia y las visualizaciones tienen la palabra.

Ficha técnica

Título original: The Thursday Murder Club
Año: 2025
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Amblin Entertainment, Jennifer Todd Pictures, Maiden Voyage, Netflix. Distribuidora: Netflix
Género: Comedia. Intriga | Crimen. Vejez / Madurez
Guion: Katy Brand, Suzanne Heathcote. Libro: Richard Osman
Música: Thomas Newman
Fotografía: Don Burgess
Reparto: Helen Mirren, Pierce Brosnan, Ben Kingsley, Celia Imrie
Dirección: Chris Columbus 

lunes, 6 de octubre de 2025

Mikaela

La historia parte de una premisa simple pero eficaz: una tormenta de nieve paraliza España en vísperas del día de los Reyes Magos, y el caos de una autopista colapsada se convierte en el escenario perfecto para un atraco audaz y muy peligroso. Entre el humo, el hielo y los disparos, aparece Leo -Antonio Resines-, un policía agobiado por todo. A su lado, surge inesperadamente una joven -Natalia Azahara-, y juntos deben enfrentar una carrera frenética contra el tiempo, la nieve y una banda decidida a hacerse con un suculento botín. ¿Es esta una simple película de acción o hay algo más bajo la fría superficie? Veamos.

El comienzo es desolador. La nevazón no para, la nieve se acumula y el frío lo congela todo. Un hombre mayor quiere comprar un teléfono pero no sabe nada de las diferentes opciones y la infinidad de modelos disponibles; una familia, algo disfuncional, está por dejar un hotel y emprender un viaje; y una joven mujer llega a su puesto de trabajo en una oficina que vigila el tráfico de las carreteras. Tres escenarios, tres historias, tres momentos, en apariencia desconectados, que se unen debido al corte de carreteras que ha ocasionado una tormenta infernal.

Después de este devastador comienzo, aparece el título de la película, que juega como pivote entre el nombre de la tormenta y el de una de sus protagonistas. El director, Daniel Calparsoro, con indudable oficio, nos introduce en un clima árido de tensión creciente. Para ello se basa en el fenómeno climático como telón de fondo para introducir descripciones de personalidades y escenarios que pasan desde motivaciones e historias personales de sus protagonistas hasta, incluso, inferir una posible búsqueda de redención del personaje más veterano.

Como marca de agua -o de nieve, mejor dicho-, el director cambia constantemente el foco de los protagonismos en cada escena. Tanto es así, que algunas secuencias se perciben sin resoluciones adecuadas, logrando confundir a la audiencia con un desarrollo habitado por personajes secundarios tratados en forma liviana y con poca sustancia.

Hasta acá, poco para “Mikaela”, que sí destaca en lo parafernálico y apocalíptico del escenario que envuelve la acción. La película entretiene, sí. Son 90 minutos que pasan rápido y que, al menos, tienen el mérito que continuemos atentos para saber cómo termina.

En fin, una cinta fácilmente olvidable para pasar el rato y sin mayores pretensiones.

Ficha técnica

Título original: Mikaela
Año: 2025
Duración: 90 minutos
País: España
Compañías: AP6 La Película, Atresmedia Cine, Atlantia Media Producciones, Ikiru Films, La Terraza Films
Género: Thriller. Acción | Robos & Atracos
Guion: Arturo Ruiz
Música: Carlos Jean
Fotografía: Tommie Ferreras
Reparto: Antonio Resines, Natalia Azahara, Roger Casamajor, Pavel Antón, Cristina Kovani, Adriana Torrebejano, Javier Albalá, Patricia Vico
Dirección: Daniel Calparsoro

viernes, 3 de octubre de 2025

Los Extraños: Capítulo 2

La película comienza con esta frase: “En Estados Unidos hubo 1670 asesinatos por azar en el año 2023”. Es un dato de la causa, que debe ser verificado, pero que no es necesariamente la inspiración para una cinta que es la segunda parte de una trilogía que comenzó el año pasado y que retoma la trama en el mismo lugar donde la dejó.

Maya -Madelaine Petsch- despierta en el hospital con recuerdos difusos y rodeada de dos policías. Mientras tanto, en la cantina de este pequeño pueblo en Oregón, se teje gran parte de la historia. Recordemos que ella y su marido fueron acosados y atacados por tres “extraños” en plena luna de miel y que solo ella logró sobrevivir.

Como corresponde al género, todos son potencialmente sospechosos. De capitán a paje. Son las imágenes las que siembran la duda desde el primer momento y la elaboración no pasa más allá de eso, porque este filme pone todas sus fichas en los efectos esenciales que se usan para producir suspenso y un poquitito de terror: la lluvia, la oscuridad, la penumbra y una música que promete acción.

Básica en su primera secuencia “terrorífica”, esta película tiene dos elementos que merecen la pena destacar. Primero, está bien filmada, es nítida y su paleta de colores en condiciones de baja iluminación mantiene gradientes adecuados y bien perceptibles. Segundo, el seguimiento de los planos cercanos en movimiento resulta muy bien, con una cámara que no cede en ningún momento y que permite, incluso, algunos giros en 360 grados que entregan una perspectiva más amplia del entorno. Encomiable, aunque lamentablemente solo queda en eso. No es poco, pero podría -o debería- haber sido más.

Tras una larga persecución de la protagonista a manos de sus victimarios, la película parece entrar en una pausa. ¿Habrá un rescate? Así parece, pero no, es solo una ilusión. De ahí en más, Maya sigue escapando, sola y desprotegida, en extensas escenas sin ningún diálogo y con una dinámica que es siempre similar.

Llama la atención una radio con proclamas evangélicas, pero no es más que un detalle. El metraje avanza y ahora el principal peligro no es humano. Se trata de una especie de bestia. Hablamos de otro sujeto que provoca terror, que aparta un poco el foco, pero como todo lo anterior, solo es algo pasajero.

Aparece otro recurso que se hará cada vez más recurrente: el pasado. Se trata de unos niños inocentes que juegan despreocupadamente. ¿Realmente inocentes? ¿Quiénes son? ¿Es acaso la protagonista en sus primeros años o corresponde a alguien más? La respuesta es demasiado evidente, pero al menos démosle el beneficio de la duda.

“The Strangers: Chapter 2” podría conseguir capturar nuestra atención, sin embargo abusa del formato. Se siente igual en todo momento y eso la torna plana, sin aristas y sin las necesarias variaciones para un atractivo mayor. Estamos esperando sucesos durante al menos una hora, o tal vez más, esperando lo inevitable, algún encuentro, un enfrentamiento directo, todo eso entre una huida constante y otra serie de reinicios.

Un poco más de una hora y media de Maya. Y no exagero. Si se trata de minutos en pantalla, la protagonista está cerca de un récord. Podríamos decir que es un tema con variaciones sobre Maya, ya que se da una y mil vueltas en torno a ese único personaje. ¿Funciona? No lo sé, porque cuando llega el término del capítulo vemos el obvio “continuará”, que por supuesto ya sabíamos que aparecería. Entonces, dependerá de la tercera entrega si la evaluación de sus dos primeras partes alcanza una valoración mayor. Tengo la impresión de que la elección del formato de película puede haber jugado un poco en contra. Una serie o miniserie de cuatro a seis capítulos podría haber funcionado mejor, tal vez, pero no nos adelantemos. En una de esas tenemos sorpresas por venir. Lo veremos dentro de un año… o quizá menos…

Ficha técnica

Título original: The Strangers: Chapter 2
Año: 2025
Duración: 96 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Elipsis Capital, Filmframe S.R.O, Fifth Element Productions, Lionsgate, Sherborne Media, Vertigo Entertainment. Distribuidora: Lions Gate Films
Género: Terror | Secuela. Home Invasion
Guion: Alan R. Cohen, Alan Freedland, Amber Loutfi
Música: Justin Caine Burnett
Fotografía: José David Montero
Reparto: Madelaine Petsch, Gabriel Basso, Ema Horvath
Dirección: Renny Harlin 

lunes, 29 de septiembre de 2025

Una Batalla tras Otra

Inspirada en la novela del año 1990, “Vineland”, de Thomas Pynchon, esta película escrita y dirigida por Paul Thomas Anderson no es sencilla de ver ni digerir. Al contrario, nos desafía a un análisis posterior más allá de su visualización, porque es una cinta que queda dando vuelta y vueltas para encontrar un lugar dentro de nuestra mente, al interior de nuestro propio mundo.

Podría escribir bastante sobre la trama y también sobre algunas situaciones que ocurren a lo largo del metraje, pero evitaré hacerlo dado que, a mi modo de ver, ese sería un camino fácil. Me remitiré solo a su breve premisa, que no dice casi nada, pero que en sus breves letras resume la sencillez de la propuesta central: “cuando un malvado enemigo resurge después de 16 años, una banda de exrevolucionarios se reúne para rescatar a la hija de uno de los suyos”. Simple, clara y directa. Esa es, en esencia, la descripción de esta película, pero obviamente hay bastante más. Veamos.

Haciendo una síntesis que puede resultar muy delgada, esta película es una gran historia de amor tanto de pareja como, especialmente, amor desplegado a través de los lazos filiales de un padre con su hija. Por cierto, también existe otra vertiente que corre en paralelo y que tiene que ver con las aspiraciones y la búsqueda de poder, algo que es transversal, pero que se transforma, por momentos, en un foco que podría amenazar radicalmente la profundidad del amor como motor principal.

Vamos por partes, hilvanando algunos de sus componentes. Tenemos desesperación en grandes dosis; también lucha y rebelión a manos de una resistencia revolucionaria que arremete contra todo sistema, ejecutando acciones con una ira implacable que se contrapone con aquellos íntimos gestos de bondad y cariño que se entregan entre ellos. Vemos también movimientos radicales, como evocación directa a los años 60, pero insertos al día de hoy, tal vez como reflejo de la actual polarización a nivel mundial. En pocas palabras, activismo auténtico y desenfrenado como contrapunto a un poder militar que intenta mantener el orden y el estado de las cosas, tal y como los círculos de poder necesitan que estén.

Ahora revisemos los personajes, quizás lo más potente de este filme. Primero, Bob Ferguson -Leonardo DiCaprio-, miembro de un grupo revolucionario conocido como los French 75. Bob es duro y sensible a la vez. Es el encargado de las acciones “pirotécnicas” del grupo, pero eso no quita que pueda transformarse en un elemento letal si se modifican las circunstancias. A su lado se encuentra la líder natural del grupo en terreno, Perfidia Beverly Hills -Teyana Taylor-, una mujer valiente y decidida que es capaz de enfrentar la adversidad con la fuerza de una montaña. Ambos son pareja y viven felices la vida, apasionados tanto por sus acciones como por su revolucionario romance.

En las antípodas se encuentra el coronel Steven J. Lockjaw -Sean Penn-, encargado de las fuerzas militares que deben combatir todo intento de insurrección. Némesis total, porque Lockjaw es un líder solitario que está más preocupado del deber ser y de su ascenso personal en la escala social, que de dotar de humanidad cualquiera de sus acciones.

Este es el trío que protagoniza la primera mitad de la película, donde se sientan las bases de lo que elaborará la sección final. Este triángulo inicial también da paso a un cuarteto cuando la cinta salta 16 años y surge Willa Ferguson -Chase Infiniti-, la hija de la pareja, quien de inmediato se roba las cámaras. Su protagonismo junto al de Benicio del Toro, quien interpreta a Sergio St. Carlos, el sensei líder de los 75 franceses, entrega nuevos aires al relato, el que poco a poco va haciéndose cada vez más fino para de esa forma entrar de lleno en lo esencial.

Decir algo del elenco es fundamental, porque cada una de las piezas está ubicada donde debe estar. La solidez de DiCaprio, la arrogancia audaz de Taylor y la notable personificación de Penn para, tal vez, el personaje más complejo, se complementan perfectamente con la frescura de Infiniti y la experiencia de Del Toro. Entre todos construyen un equipo sólido que en ningún momento pierde el foco, logrando mantener la tensión incluso en los momentos en que la cinta perfectamente podría caer y disolverse. La decisión estructural de incluir a Willa en la segunda parte es acertadísima, no solo por la novedad que conlleva, sino también porque gira el eje y con ello modifica todo el peso dramático. La presencia de sus clarísimos genes, con espíritu y liderazgo sorprendente, provoca que todo lo que propone este salto en el tiempo se sienta coherente y relacionado con lo anterior, no como continuación, sino más bien como una equilibrada construcción hacia lo que podríamos llamar el punto cúlmine del relato.

Desde el punto de vista de la dirección, vemos una película confusa, muy enrevesada en sus inicios, pero sencilla en su interior. Paul Thomas Anderson dirige siempre de manera muy cuidadosa, manteniendo firme la cámara en una cinta que resulta tremendamente difícil de actuar y de producir. Muchas escenas son largas tomas, no necesariamente en plano secuencia, pero sí escenas que requieren una milimétrica coreografía para que cada elemento encuentre su espacio. La maestría del director es justamente aquella, invitarnos a ser parte de un vasto entorno y a la vez ser espectadores privilegiados de lo más íntimo y desgarrador que sucede con cada personaje, adornado con gran parafernalia que se encuentra siempre bien ubicada.

“One Battle After Another” es un thriller adrenalínico, trepidante por momentos, mordaz y muy audaz. Con una compleja edición que construye fases y etapas, va de más a menos pero no en tensión sino en densidad, descartando aquello que no es indispensable para ir centrándose lentamente en su punto principal. Tanto es así que podemos predecir el final, pero no podemos adivinar el resultado, porque Anderson se guarda algunas cartas hasta el último momento, preparando el terreno para que cualquier resolución posible resulte inesperada.

Dos horas y cuarenta minutos difíciles de observar pero que nos conducen a un proceso extremadamente rico y desafiante. Justamente, este es el tipo de películas que esperamos ver, las que descolocan, las disruptivas, las que nos hacen salir de lo conocido y nos remueven, y que, finalmente, nos acompañan un buen rato con su recuerdo.

Ficha técnica

Título original: One Battle After Another
Año: 2025
Duración: 161 minutos
País: Estados Unidos Estados Unidos
Compañías: Warner Bros., Ghoulardi Film Company. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Acción. Thriller. Drama. Comedia | Comedia negra. Sátira. Crimen
Guion: Paul Thomas Anderson. Novela: Thomas Pynchon
Música: Jonny Greenwood
Fotografía: Paul Thomas Anderson, Michael Bauman
Reparto: Leonardo DiCaprio, Sean Penn, Benicio del Toro, Salón Regina, Teyana Taylor
Dirección: Paul Thomas Anderson 

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Rescate Implacable

Disponible en Prime Video.

Esta historia podría ser un relato sobre segundas oportunidades. Sin embargo, no lo es. La historia gira en torno a los García: Joe, su esposa Carla y su hija Jenny, quien dirige la empresa familiar de construcción. En el escenario se encuentra Levon Cade, un amable y leal jefe de obra, hombre viudo, de fuerte carácter y con un pasado marcado como excomando de la Marina Real.

Todo se quiebra con la misteriosa desaparición de Jenny. Ese es el punto de inflexión que gatilla todo, aunque no entendemos bien qué es lo que ocurre. El hecho concreto es que estaríamos en presencia de un secuestro, pero el móvil no es demasiado claro. ¿Por dinero? ¿Por venganza? ¿Por alguna otra razón? Lo cierto es que la afanosa búsqueda que emprende Levon lo enfrenta a la mafia de Chicago y lo sumerge directo en un mundo de drogas, corrupción y violencia, donde avanzar sin transar se convierte en la única forma de sobrevivir.

La empatía inicial es inevitable. ¿Cómo no ponerse de su lado cuando lo único que quiere es rescatar a la hija de su jefe? Asoma quizá la búsqueda de redención, sobre todo si pensamos en su hija pequeña, a la que, con dificultades, puede ver de vez en cuando. Pero en el camino, la historia se dispersa. El secuestro, que sigue siendo el centro, pasa a ser solo una excusa para encadenar persecuciones, tiroteos y peleas que, naturalmente, están muy bien coreografiadas.

Por supuesto, no tardan en aparecer las caricaturas de siempre: los villanos de manual, los matones pintorescos pero torpes y uno que otro informante…; todos reconocibles, pero sin mayor desarrollo, como piezas de utilidad solo para mover la trama. Y lo que podría ser contradictorio, un hombre con un rígido “deber ser”, pero que no duda en meterse a fondo en los negocios turbios, nunca termina de ser explotado. Pero bueno, es lo que hay y no podemos pedir más.

En lo técnico, la cinta está bien filmada por David Ayer, pero aquello no es suficiente para sostenerla. Jason Statham, una vez más, hace de sí mismo: imperturbable, eficiente, y siempre preparado para lanzar un golpe o apretar el gatillo sin mover un músculo de la cara. Sylvester Stallone firma también el guion, junto al director, aportando su nombre y quizás un poco de la valentía y la constancia que definen al protagonista, aunque sin llevarlo más allá de lo esperable.

“A Working Man” tiene varios momentos de trepidante acción, entretiene en sus casi dos horas, y funciona para ser vista un fin de semana sin mayores pretensiones. Pero, al final, no es más que una película de manual, en tono menor, más memorable por la cantidad de muertos por metro cuadrado que por la historia que pretende contar.

Ficha técnica

Título original: A Working Man
Año: 2025
Duración: 116 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; Black Bear, Block Films, CAT5, Ceder Park Entertainment, Punch Palace Productions, Balboa Productions. Distribuidora: Amazon MGM Studios
Género: Acción. Thriller. Intriga | Crimen. Secuestros / Desapariciones
Guion: Sylvester Stallone, David Ayer. Novela: Chuck Dixon
Música: Jared Michael Fry
Fotografía: Shawn White
Reparto: Jason Statham, Jason Flemyng, Michael Peña, David Harbour
Dirección: David Ayer

sábado, 20 de septiembre de 2025

Amores Compartidos

¡Qué difícil es hacer comedia! O resulta original, o cae en los clichés de siempre.

A mi parecer, lo segundo es lo que pasa con esta película escrita por Michael Angelo Covino y Kyle Marvin, donde abunda el chiste fácil y el doble sentido, bien al filo de lo vulgar y chabacano.

Es una lástima, porque el tema de fondo, que es una premisa más que interesante, queda escondido bajo una gruesa capa de superficialidad, tan anodino que ni siquiera permite el más mínimo de los esfuerzos.

Vamos a la trama.

Ashley -Adria Arjona-, le pide el divorcio a Carey -Kyle Marvin- en medio de la carretera y luego de ser parte de un insólito accidente. Carey, despavorido, acude a sus amigos, Julie -Dakota Johnson-, y Paul -Michael Angelo Covino-, en busca de soporte emocional y apoyo. Allí descubre que el secreto de la pareja para ser felices en su matrimonio es mantener una relación abierta. Sin embargo, no todo es color de rosa. Cuando los límites se cruzan o se ignoran, vienen las consecuencias, y en este caso, son bastante desastrosas.

La historia es contada en seis capítulos, seis fases para una problemática que no termina de cuajar. Se suceden los eventos ridículos, varios de ellas absolutamente inconcebibles (claro, de película), para ejemplificar situaciones que, de otro modo, serían un absoluto drama.

Enredos, buenas intenciones que devienen en malentendidos y otros tantos problemas bastante más complejos de resolver, dan paso a todo tipo de secuencias que, en la medida que el metraje avanza, resultan cada vez más insólitas, casi sacadas de un compendio de escenas estrambóticas.

Ni las actuaciones de Dakota Johnson, Adria Arjona, Kyle Marvin y Michael Angelo Covino logran hacer flotar esta película que finalmente hace agua por los cuatro costados. Ni graciosa ni entretenida, ni chicha ni limonada, quizá lo más cercano a la intrascendencia que se ha visto en la cartelera cinematográfica de los últimos tiempos.

A riesgo de ser muy duro y taxativo, si quiere salir de dudas sobre esta película, puede esperar a verla en streaming, especialmente hoy, cuando afortunadamente hay varias otras opciones que merecen muchísima más atención y que sí es recomendable ver en pantalla grande.

Ficha técnica

Título original: Splitsville
Año: 2025
Duración: 100 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Neon, Watch This Ready, TeaTime Pictures, First Look. Distribuidora: Neon
Género: Comedia. Romance | Amistad
Guion: Michael Angelo Covino, Kyle Marvin
Música: Dabney Morris, David Wingo
Fotografía: Adam Newport-Berra
Reparto: Dakota Johnson, Adria Arjona, Kyle Marvin, Michael Angelo Covino, Nicholas Braun, David Castañeda, O-T Fagbenle, Charlie Gillespie, Simon Webster

Dirección: Michael Angelo Covino