martes, 26 de julio de 2016

La leyenda de Tarzán

Hermosos parajes, tomas aéreas y cámaras que vuelan como las lianas de Tarzán, son elementos que presenta esta cinta del director David Yates y que sitúa una vez más al irónico personaje creado por Edgar Rice Burroughs en la pantalla grande en una aventura no animada. John Clayton -Alexander Skarsgård- ha dejado la selva y vive junto a su esposa Jane -Margot Robbie- como Lord Greystoke. Un plan ideado por un capitán belga llamado Rom -el siempre brillante villano Christoph Waltz- hace que John regrese y se encuentre con un escenario poco alentador. El tráfico de marfil, la esclavitud y la avaricia del Rey tiene al Congo en estado de alerta pues sus fuerzas económicas pretenden obtener todo a cualquier costo.

Si bien el relato se comprende sin problemas, el guión no aporta para sostener el metraje. Tampoco ayuda la edición ni el montaje, pues vemos cortes y cambios de planos que dificultan el ritmo y desencajan al espectador. Sombras y luces, con cambios bruscos, que son tratadas como efectos, finalmente perturban e incomodan, perdiendo momentos clave de conexión con la cinta.

El despliegue de recursos es intenso. Una superproducción que flaquea por el lado más importante: el relato, la historia y la composición de sus personajes. Alexander Skarsgård está muy cómodo en todas las escenas de acción, viajes en liana y caídas aparatosas, sin embargo en los mínimos momentos de reflexión no logra profundizar. Margot Robbie, con su belleza exuberante, logra unas escenas interesantes con quien, una vez más, se roba la pantalla. El oficio de Waltz, sin embargo, no logra salvar al elenco coral que también incluye a un bajo Samuel L. Jackson quien, en el papel de un norteamericano llamado George Washington Williams, termina ayudando al protagonista en el desafío de ordenar el caos.

“La leyenda de Tarzán” queda al debe. No logra conmover, entretiene con reparos apenas sobrevolando la magia del personaje. La música de Rupert Gregson-Williams es una banda sonora interesante pero algo fuera de lugar por cierta interferencia con ambientes naturales. El punto alto es para la fotografía de Henry Braham que es un acierto, y que aunque descolgada del relato, ayuda a crear atmósferas tipo “National Geographic”. Es una lástima ver una producción con tantos recursos invertidos y, a mi modo de ver, desaprovechados, sin embargo el cine es una apuesta y algunas veces se logra y otras no. Esta vez, lamentablemente nos quedamos a medio camino, o a “media liana”. Será para la próxima.

Ficha técnica

Título original: The Legend of Tarzan
Año: 2016
Duración: 109 minutos
País: Estados Unidos
Género: Aventuras | Naturaleza
Guión: Stuart Beattie, Craig Brewer, John Collee, Adam Cozad (Novela: Edgar Rice Burroughs)
Música: Rupert Gregson-Williams
Fotografía: Henry Braham
Productora: Warner Bros. Pictures / Jerry Weintraub
Reparto: Alexander Skarsgård, Margot Robbie, Christoph Waltz, Samuel L. Jackson, Djimon Hounsou, Jim Broadbent, John Hurt, Ella Purnell, Cali, Simon Russell Beale, Madeleine Worrall, Laurence Spellman, Lasco Atkins, Matthew William Jones, Casper Crump, Guy Potter
Director: David Yates

Los ilusionistas 2

Ya en la primera parte, estos Cuatro Jinetes nos deslumbraron con ilusiones y magia. Si bien ahora no nos sorprenden tanto, esta cinta dirigida por Jon M. Chu se da maña para volver sobre un pasado que explica una parte de la historia, y es al principio bastante confusa y particionada. Algo propio del estilo, sin duda.

La trama transcurre en el período que los “magos” están ocultos. Siendo buscados y con falsas apariciones y pistas, reciben un nuevo encargo: “ayudar” a una empresa de tecnología a robar secretos de su rival.

El metraje es intenso, mas no complejo. A mi modo de ver, menos que en la primera parte. Esto, a pesar de que el centro del relato son los profusos engaños a todos los protagonistas, espectadores incluidos. Los trucos son interesantes y los procesos de explicación también. Eisenberg -Danny- se posiciona como el nuevo líder, dejando al expuesto Dylan -Mark Ruffalo- un poco a la deriva. Y el villano de turno es un “ex-mago”, claro en que otra cinta). Daniel Radcliffe, interpreta a Walter Tressler, hijo de Arthur, el icónico Michael Caine.

“Now You see Me 2” cumple con la premisa de segundas partes… No pasará al recuerdo, sin embargo se encarga de cerrar un ciclo, y tal vez abrir otro. Eso si, deberá echar mano a mucha creatividad para lograr un guión novedoso y ágil, que desarrolle y lleve a otro nivel las habilidades de sus protagonistas. Y aquello no se consigue con magia ni dinero, que es lo que claramente abunda en esta superproducción.

Ficha técnica

Now You see Me 2
BFDistribution
Acción, comedia
EE.UU
129 minutos
Actores: Daniel Radcliffe, Jesse Eisenberg, Mark Ruffalo, Morgan Freeman, Woody Harrelson, Michael Caine, Lizzy Caplan
Director: Jon M. Chu

jueves, 14 de julio de 2016

Si Dios quiere

Esta comedia “a la italiana” escrita y dirigida por Edoardo Maria Falcone, pone su centro en una disfuncional familia, su forma de relacionarse y las reacciones que cada uno tiene al recibir una noticia inesperada. Tommaso -Marco Giallini-, médico cirujano, prestigioso e insoportable, es un ateo militante. La vida la concibe desde su propio ego, sin espacio para los demás. Su matrimonio con Carla -Laura Morante- avanza por inercia; su hija Bianca -Ilaria Spada-, prototipo de la simpleza vacía, y su marido Gianni -Edoardo Pesce- viven en el departamento contiguo, y es sobre su hijo Andrea -Enrico Oetiker-, quien estudia medicina, donde cae el peso de la responsabilidad y la esperanza de este “padre de familia”. 

Todo este aparentemente “normal” panorama cambia cuando Andrea le comunica a la familia que ha decidido hacerse cura. Y es aquel punto de inflexión el que desata la carrera de Tommaso para evitarlo a toda costa y desacreditar al “culpable” de esta vocación: el carismático Padre Pietro -Alessandro Gassman-. Las secuencias que el relato nos muestra son en general cortas y precisas. El ritmo se parece más a una obra del “Teatro del Absurdo” que a un metraje de corte tradicional. En ello juega un papel importante una dinámica edición y un guión ágil, aunque bastante obvio.

La cinta tiene momentos que son verdaderamente hilarantes. La caricaturización de cada personaje, y por cierto su construcción, está muy bien lograda. El reparto es sólido y su trabajo consistente, lo que le da frescura a los 87 minutos de narración. Es cierto que la apertura es en grande y que decae hacia el último tercio, sin embargo Falcone se da mañana para avanzar al construir una atípica relación entre Tomasso y Pietro.

“Si Dios quiere” tiene un atributo que destaca. Es liviana dentro de una profundidad que se percibe más lejana pero que está latente. Los estereotipos nos permiten descubrir conductas que muchas veces no vemos. El riesgo de caer en lugares comunes es permanente. Algo de ello sucede en esta cinta, sin embargo sale adelante con astucia, alegría, risas y deja la sensación de haber asistido a una entretenida representación plástica.

Ficha técnica

Título original: Se Dio vuole
Año: 2015
Duración: 87 minutos
País: Italia
Género: Comedia | Religión
Música: Carlo Virzì
Fotografía: Tommaso Borgstrom
Actores: Marco Giallini, Alessandro Gassman, Laura Morante, Ilaria Spada, Edoardo Pesce, Enrico Oetiker, Carlo De Ruggeri, Giuseppina Cervizzi, Alex Cendron, Fabrizio Giannini, Silvia Munguia
Guión: Edoardo Maria Falcone, Marco Martani
Director: Edoardo Maria Falcone

lunes, 11 de julio de 2016

El Tila: fragmentos de un psicópata

Este primer largometraje del realizador chileno Alejandro Torres Conteras está inspirado en caso policial que remeció al barrio alto de Santiago hace un par de décadas, culminando en el año 2002 con la captura de Roberto Martínez Vásquez, el así llamado "psicópata de La Dehesa”. Martínez Vásquez, más conocido como “El Tila”, a los 14 años ya había cometido su primer delito. Luego de su paso por el SENAME, este joven disfuncional y vulnerable, con talento para la pintura y graves problemas de adaptación social, inteligente pero incapaz de dimensionar las consecuencias de sus actos, se transforma en un impactante icono cuya historia fue reconstruida por cuatro periodistas de la Universidad Diego Portales en el libro “El Tila: un psicópata al acecho”.

El director Alejandro Torres presenta un relato fuerte, incómodo, no lineal y por momentos confuso. Su lenguaje es descriptivo, de asociaciones y emociones. La cámara es firme y a la vez vulnerable, tal como retrata al protagonista. Nicolás Zárate, interpretando al “Tila”, hace un trabajo de excepción: no solo es creíble, sino que por momentos parece ser el mismo Roberto Martínez. Su mirada perdida, su lejanía emocional de los atroces crímenes y las obsesiones que guían su actuar, entregan solidez y contraste a una caracterización que sin duda colabora al ritmo sostenido del metraje.

La cinta conmueve no solo por la gravedad de las acciones que muestra. Es sincera y valiente la exposición de la intimidad del protagonista, tal vez sin un ánimo explícito de buscar una empatía que por momentos obliga. Las largas secuencias sin diálogo muestran búsquedas fallidas, falta de orientación y permanente inquietud. Ayuda mucho la composición de estos “fragmentos” que proponen un desafío al espectador. No encontramos lo que esperamos, más bien vamos descubriendo lo que sentimos. Interesante apuesta, no siempre comprendida del todo, que por instantes nos puede desorientar.

“El Tila: Fragmentos de un psicópata” es una película distinta. Es un thriller psicológico que quiere volar alto dentro del encierro de la mente de un ser humano abandonado, sin perspectiva y sin esperanza. Torres capta aquello de manera especial y lo plasma en un registro audiovisual que se mueve en la indefinición de la ficción y los hechos reales; entre la imaginación y la verdad; entre la riqueza de un interior devastado y la crudeza de acciones que son desoladoras. Es una posición interesante la que toma Alejandro Torres Contreras al elaborar el guión, producir y dirigir. Sin duda, una posición no exenta de riesgos, que se abre paso y cala profundo, tanto en la razón como en la emoción que es capaz de provocar.

Ficha técnica

El Tila: fragmentos de un psicópata
País: Chile
Año: 2015
Distribuidor:
Duración: 97 minutos
Calificación:
Género: Drama
Elenco: Nicolás Zárate, Daniel Alcaíno, Daniela Ramírez, Rodrigo Soto, Jorge Becker, Trinidad González, Fabián Sanhueza
Director y Guionista: Alejandro Torres

Buscando a Dory

Esta secuela de la exitosa “Buscando a Nemo” está situada un año después de las aventuras del pequeño pez. Esta vez, Dory, quien sufre pérdida de memoria de corto plazo, comienza a recordar fragmentos de su vida que aparecen como flashback lo que la lleva a querer buscar a sus padres a como de lugar. Como lo más probable es que lo olvide, les pide a Nemo y a su padre Marlin que le ayuden en este recorrido que debiera llevarlos al único recuerdo concreto: "la Joya de Morro Bay, California”.

La historia es entretenida, aunque bastante predecible. Dory, obviamente se pierde, es "rescatada" por personas del Instituto de Vida Marina y llevada a la sección de “cuarentena”. Allí conoce al pulpo Hank, quien no quiere volver a la naturaleza y le propone a Dory ayudarla a cambio de su etiqueta, que le da pasajes al acuario permanente en Cleveland.

Las películas de animación han logrado una técnica que realmente impresiona. La realidad alcanzada, la perfección de las secuencias y la profundidad de la filmación, similar a cualquier gran producción, entregan a este género un gran valor cinematográfico. Y la sustancia, entonces, recae en el relato. La forma de contarlo, las emociones que va generando y en los guiños al mundo adulto que acompaña a los más pequeños en esta aventura a gran escala.

Si bien podríamos aplicar aquello de “segundas partes…”, “Buscando a Dory” tiene algunos argumentos para sobreponerse. El primero, naturalmente, es la empatía que provoca su protagonista. Luego del inicio de la película es imposible no sentir lo que le sucede a ella con el recuerdo de sus padres. A poco andar, o nadar, tampoco podemos eludir la firme determinación de Nemo para devolverle la mano a quien acudió en su rescate y animó permanentemente a su padre, un tímido Marlin que, aunque más suelto, encarna a la perfección el temor y el miedo de salir de su espacio de comodidad.

Como ya es costumbre, previamente disfrutamos de un corto cuyo mensaje es claro y esencial. Una pequeña joya que antecede a un nuevo acierto de Walt Disney Pictures y Pixar, escrito y dirigido con seguridad y confianza por Andrew Stanton.

Ficha técnica

Título original: Findig Dory
País: Estados Unidos
Año: 2016
Género: Animación
Duración: 103 minutos
Producción: Lindsey Collins, John Lasseter (Productor ejecutivo), Bob Roath (Productor asociado)
Guión: Andrew Stanton, Victoria Strouse
Historia: Andrew Stanton, Bob Peterson
Música: Thomas Newman
Fotografía: Jeremy Lasky, Ian Megibben
Dirección: Andrew Stanton, Angus MacLane (Co-director)

lunes, 4 de julio de 2016

Colonia

Lena -Emma Watson- es una joven azafata que visita en Chile a su pareja Daniel -Daniel Brühl-, fotógrafo y artista gráfico alemán que colabora activamente para el gobierno de Salvador Allende. Durante este encuentro sucede el golpe de estado y comienza la persecución a los seguidores de la UP. Daniel es apresado, llevado al Estadio Nacional, delatado y llevado con rumbo desconocido. Lena sale libre, sin embargo decide buscar a Daniel, lo que la lleva a sospechar que su paradero está en la enigmática Colonia Dignidad -también conocida como Villa Babiera-, un enclave gobernado por un carismático líder llamado Paul Schäfer. Lena logra ingresar, fingiendo ser su seguidora, y allí se encuentra con un ambiente hostil del que se hace parte con la esperanza de poder reencontrarse con el amor de su vida.

La cinta del director Florian Gallenberger no logra gran vuelo en sus 110 minutos de duración. Salvo puntuales -y obvias- situaciones de pánico y tortura, el relato es bastante plano, con emociones básicas y actuaciones que no destacan de mayor manera. La trama es, en el fondo, muy interesante. Dejar claro y en evidencia que esta secta fue aliada de la dictadura de Pinochet y cumplió un papel importante en la tortura y desaparición de personas opositoras al régimen. Junto con ello, la carta blanca para que Schäfer hiciera y deshiciera a su antojo, refleja un secreto a voces que tardó varios años en salir a la luz y solo terminó con su captura.

“Colonia” tiene mayormente un valor testimonial que cinematográfico, que no le resta mérito. Sin embargo, ante lo importante de su temática de fondo, hubiésemos esperado -y acá las expectativas le juegan en contra- un relato mucho más firme, más sólido y que mostrara una historia con un mayor peso dramático, lo que no concreta a pesar de sus buenas intenciones y fallidos intentos.

Ta vez hay que ser menos crítico y observar “Colonia” desde otro ángulo, aquél que permita asociarla a los trascendentes hechos del comienzo de la feroz dictadura que se desplegó en Chile desde ese trágico 11 de septiembre de 1973 donde nuestro país cambió para siempre. Bajo esa óptica y también pensando en el tratamiento del mismo enclave una vez recuperada la democracia, puede adquirir otro prisma. Pero ello sería otra cinta y no la que tuvimos la ocasión de presenciar, que por cierto en ello queda al debe.

Ficha técnica

País: Alemania
Año: 2015
Género: Thriller
Duración: 110 minutos
Idioma: Inglés
Producción: Benjamin Herrmann
Guión: Torsten Wenzel - Florian Gallenberger
Fotografía: Kolja Brandt
Montaje: Hansjörg Weißbrich
Protagonistas: Daniel Brühl, Emma Watson, Michael Nyqvist, Angel Gonzalez
Dirección: Florian Gallenberger

El Día de la Independencia Contraataque

Precedida de trailers espectaculares y una buena campaña de marketing, esta secuela de la original cinta que Roland Emmerich rodó en 1996, dista 20 años -literalmente- de lo que fue en su momento una película que recordamos hasta el día de hoy. Tal vez por ello es que  cuesta tanto recibir una segunda parte débil, pobre en argumentos y sin un guión que le permita hilar un relato medianamente convincente.

Luego del asalto frustrado de 1996, la humanidad ha tomado resguardos. Una base lunar con sistemas de defensa y tecnología de punta tanto en la tierra como en sus satélites no son suficientes para advertir ni detener una nueva aventura alienígena que quiere apoderarse del núcleo de la tierra y eliminar la raza humana y todo aquello que tenga vida como la conocemos.

Los personajes son similares, sin embargo la ausencia del Capitán Steven Hiller -Will Smith- se siente y mucho. La sorpresa, la novedad y la espontaneidad se diluyen en nuevos actores que tienen relación con los originales pero que no logran convencer de modo alguno. La historia se repite, pero los argumentos no dan el ancho. Parece una pegatina de efectos especiales, destrucción y de intentos desesperados por combatir no al enemigo, sino al tedio que durante largos pasajes se apodera de la película.

Un paso en falso que lamentablemente deja abierta la posibilidad de nuevas secuelas, esta vez en el espacio exterior que ojalá puedan concentrarse en mejores guiones y un desarrollo creativo que esté a la altura de lo que la excepcional técnica visual puede entregar ahora, y que a fin de cuenta son medios y herramientas disponibles para permitir contar una buena historia, algo que en esta nueva entrega está absolutamente ausente.

Ficha técnica

Titulo Original: "Independence Day: Resurgence"
Duración: 119 minutos

Calificación: TE
Género: Ciencia Ficción
Año: 2016
País: Estados Unidos
Elenco: Liam Hemsworth, Jeff Goldblum, Bill Pullman, Judd Hirsch, Vivica A. Fox, Brent Spiner, Charlotte Gainsbourg, Jessie Usher, Maika, Monroe, Sela Ward
Director: Roland Emmerich

miércoles, 15 de junio de 2016

Talión

El tema de la pedofilia es uno de aquellos temas difíciles y a los que habitualmente le hacemos el quite. Por ello que una película valiente y audaz como "Talión" viene a remecernos, crudamente, la conciencia, preocupación y atención que debemos prestarle. La crudeza de sus imágenes, las redes de encubrimiento presentes en todo nivel, la extrema vulnerabilidad de las víctimas y la denuncia activa vienen a conformar pilares sólidos para sustentar un relato oscuro, desagradable y poco esperanzador.

Amira -Viviana Rodríguez- es una periodista que ha sido contactada en el chat por “Mirubín", quien tras una mascara se dedica a cobrar justicia con sus propias manos, secuestrando, torturando y matando a hombres acusados de pedofilia. Las razones no son explícitas, sin embargo se presume y luego se confirma que es la ausencia de verdadera justicia su principal motivación. Su novio psicólogo -Tiago Correa- la acompaña y apoya. La policía está tras la pista de este asesino, al principio sin unir los hechos y apariciones con las acusaciones. Sin embargo, las piezas comienzan lentamente a calzar. La denuncia de Amira, vídeos, ejecuciones y la consecuencia de los hechos entregan herramientas al Comisario Fuenzalida -Ramón González- para acercarse a descubrir quién es este enigmático “Mirubín”.

Este primer largometraje del director colombiano radicado en Chile Martín Tuta, se construye de manera no lineal y en gran parte atemporal. Incluso solo sabemos que es Santiago por las imágenes icónicas elegidas. La policía es neutra (aplica por ello a cualquier país), las autoridades también, las redes en torno al encubrimiento son universales y las víctimas pueden ser las personas más cercanas a nosotros mismos, lo que configura un escenario amplio, que preocupa y atemoriza.

Este thriller logra sumergirnos en atmósferas duras. Sentimos de cerca la crueldad de la pedofilia en la vulnerabilidad de los indefensos menores; provoca natural empatía con esta "venganza" de la que son "víctimas" reconocidos pedófilos; y observamos con estupor la protección, el encubrimiento y la inacción de la justicia.

La puesta en escena es creíble. Viviana Rodríguez encarna el sufrimiento, Ramón González la desesperación de no tener resultados y los conflictos escalan a sus parejas y sus familias. Además, Tuta nos tiende trampas y así dudar de todos, de tal forma que nosotros también comenzamos nuestra propia búsqueda de “Mirubin”.

Como un llamado de atención y con pistas a tomar en cuenta para prevenir abusos, "Talión" se abre paso firme para colocar el tema al alcance de un público masivo a través de este relato. Tal vez pudo ser una serie, sin embargo su resultado como relato cinematográfico es fuerte y adecuado. No podemos mirar para el lado y debemos hacernos cargo, cada uno desde sus roles y responsabilidades. El mensaje es fuerte y claro: prevenir para no lamentar.

Ficha técnica

Talión
Chile
2015
Diamond Films
85 minutos
Fotografía: Pablo Letelier
Edición: Patricio Riesco
Música: Juan Cristóbal Meza
Dirección de Arte: Pamela Chamorro
Drama, pedofilia, policial
Actores: Viviana Rodríguez, Tiago Correa, Manolo Cruz, Luis Dubó, Osvaldo Silva
Director y guionista: Martín Tuta

miércoles, 8 de junio de 2016

La última ola

Llega a las salas chilenas esta producción noruega, la primera en su género, sobre un desastre natural de proporciones catastróficas. Es conocido que la montaña Åkneset, en el hermoso fiordo de Geiranger, es una masa rocosa inestable y su posible desprendimiento amenaza con generar un Tsunami de gran magnitud. 

El geólogo Kristian Eikjord -Kristoffer Joner- trabaja en un centro de vigilancia y alerta que mide constantemente los movimientos de la montaña. Ha decidido emigrar a la ciudad junto a su familia a una nueva oportunidad laboral, sin embargo en medio de los preparativos del traslado, algunos hechos le hacen presentir que el desastre se aproxima y es inminente.

El relato se configura en tres segmentos claros. Un primer momento donde conocemos el entorno -una fotografía hermosa, filmada con detención, cuidado y detalle; los personajes que componen la historia -la familia de Kristian y el equipo que trabaja en la oficina de alertas-, y la dinámica turística del lugar. El segundo momento es la preparación y desencadenamiento del desastre con todo lo que destruye a su paso. Finalmente, el tercer momento, muestra la carrera contra el tiempo emprendida por el protagonista para averiguar dónde está su familia y así intentar salvar sus vidas.

La cinta está muy bien construida en sus dos primeras secciones. La tensión es manejada consistentemente sabiendo de antemano que el evento se va a producir, que habrá mucho daño, muerte y destrucción. El tiempo estimado desde el derrumbe de la montaña hasta la llegada del Tsunami al pequeño poblado es de solo 10 minutos, por tanto el metraje nos mantiene en permanente suspenso. Los efectos especiales son convincentes y no tienen nada que envidiar a la industria de Hollywood.

No obstante lo anterior, es la tercera parte la más débil de la película. En este segmento, todo lo construido tiende a diluirse en lugares comunes, hechos conocidos y en salidas previsibles, lo que, sin quitarle méritos al conjunto de toda la producción, deja la idea que podría haberse resuelto de mejor forma.

“Bølgen” responde muy bien al género al que pertenece -películas de desastres- y gracias su factura, ritmo y entorno se sitúa por encima de la media que conocemos. Logra capturar nuestra atención y emoción haciéndonos parte de un evento natural incontrolable, nos sintoniza con empáticos protagonistas y nos recuerda que por más esfuerzos que despleguemos, la fuerza de la naturaleza se transforma en algo incontenible. Solo la cultura, organización y eficacia en estos momentos trascendentes puede salvar vidas, por tanto a dicha preparación debemos enfocarnos rigurosamente.

Ficha técnica

Título original: Bølgen (The Wave)
Año: 2015
Duración: 104 minutos
País: Noruega
Guión: John Kåre Raake, Harald Rosenløw-Eeg
Música: Magnus Beite
Fotografía: John Christian Rosenlund
Productora: Fantefilm
Género: Acción, Thriller
Elenco: Kristoffer Joner, Ane Dahl Torp, Eili Harboe, Jonas Hoff Oftebro, Herman Bernhoft, Edith Haagenrud-Sande
Director: Roar Uthaug

jueves, 2 de junio de 2016

El hilo rojo

Esta cinta argentina tiene como protagonistas a María Eugenia "china" Suárez y Benjamín Vicuña, quienes han estado en el centro de la polémica porque su relación de pareja ha comenzado justo durante el rodaje de la película. Este antecedente de farándula, sin duda le otorga un cierto morbo e interés a una película que promete más de lo que es en realidad.

Manuel -Vicuña- y Abril -Suárez- se conocen en un avión. Un fugaz encuentro, una química especial los hace buscarse al aterrizar pero el encuentro no se da y cada uno debe seguir su camino. años después, el azar -o bien esta leyenda china del hilo rojo invisible que une a dos personas destinadas a encontrarse- los junta nuevamente. Ahora, sin embargo, Manuel es pareja de Laura -Guillermina Valdés- y tienen una hija. Abril por su parte comparte la vida con Bruno -Hugo Silva-, un famoso músico y con quien tiene un pequeño hijo.

El amor, la oportunidad y el drama, se suceden durante todo el relato. Algo de este destino del que habla la leyenda se puede representar en la atracción real que ambos protagonistas sienten en pantalla. En ese sentido, sus actuaciones son naturales, espontáneas y sencillas. No es misterio que allí sucede algo especial y aquello es muy bien representado.

La cinta es bastante clásica, por momentos casi predecible. Las emociones brotan en los momentos que el guión (manual) lo dicta, lo que no es intrínsecamente negativo, pero se presenta con algún grado de estructura fija.

“El hilo rojo” tal vez no tiene una mayor pretensión. No es un triángulo amoroso. Es un cuadrado o más bien un cubo, por sus dimensiones. Muchas referencias a clásicos del tema y pasajes que solo se basan en la belleza de los actores y escenas “hot”, no terminan de dotar al metraje de una solidez mayor. Las caricaturas y lugares comunes se hacen presentes y solo se superan por la flexibilidad de sus intérpretes que logran no caer en la tentación de dramatizar ni alivianar en forma profunda. La película funciona, está de moda, tiene luces de farándula y con ello una buena taquilla. En tiempos actuales no es menor, pero tampoco resulta ser un aporte al género.

Ficha técnica

Título original: El hilo rojo
Año: 2016
País: Argentina
Género: Romance, Drama
Guión: Alejandro Montiel, Daniela Goggi, Mili Roque Pitt
Fotografía: Sol Lopatin
Actores: María Eugenia Suárez, Benjamín Vicuña, Hugo Silva, Guillermina Valdés
Directora: Daniela Goggi

domingo, 29 de mayo de 2016

X-Men: Apocalipsis

Es interesante, de vez en cuando, ir a ver una cinta sin muchas expectativas y sin revisar detalles que puedan generar prejuicios. Es cierto, en este caso, la última versión de X-Men venía a la baja, con críticas de medianas a malas, de las que naturalmente uno no se puede sustraer. Sin embargo, otra cosa es con guitarra y verla en el cine permite ponderar y ajustar en base a lo observado.

En Sabah Nur -Oscar Isaac- es el primero y más poderoso de los mutantes que ha amasado los poderes de muchos otros, convirtiéndose en inmortal e invencible. Regresa desde el antiguo Egipto a la actualidad, reclutando a un desencantado Magneto -Michael Fassbender- junto a otros poderosos mutantes y pretende eliminar el mundo, creando un nuevo orden para gobernar a sus anchas. Raven -Jennifer Lawrence-, junto al profesor Charles Xavier -James McAvoy-, deben guiar a un grupo de jóvenes X-Men para contrarrestarle y así salvar a los humanos de una destrucción casi segura. 

La cinta es una adaptación libre de “la Era de Apocalipsis” con una estructura y desarrollo temporal diferente. No es necesario saber mucho de la historia para entender lo básico del relato. Los personajes se explican bastante bien y la dirección de Bryan Singer es sólida y fluida.

Un aspecto a destacar es la música de John Ottman. Logra una partitura muy acorde a la acción, de hecho el inicio de la cinta tiene una sincronía imagen-sonido que resulta muy interesante y atractiva. En el desarrollo, logra intercalar canciones e incorpora una versión arreglada del segundo movimiento de la 7a Sinfonía de Beethoven, lo que otorga un carácter solemne a las escenas correspondientes. 

Bryan Singer es un especialista en X-Men y aquello se nota. Los tiempos los maneja a la perfección, y aun abusando de los relatos bajos en ritmo, se las arregla para montar una historia sobre el poder casi invencible de los mutantes, su relación de desconfianza permanente con los humanos y la unión que se produce cuando todos se ven amenazados por una fuerza superior prácticamente incontrarrestable. 

Por cierto, esperar los créditos finales siempre entrega una sorpresa. Marvel tiene material de sobra y en esta etapa, aunque las historias se tiendan a repetir, ya no calcen los tiempos ni las explicaciones y vivamos casi en dimensiones paralelas, tendremos recursos y más historias que seguir viendo por varios años más en pantalla grande.

Ficha técnica

País: Estados Unidos
Año. 2016
Género: Acción, Ciencia ficción, Superhéroes
Duración: 131 minutos
Producción: Lauren Shuler Donner, Bryan Singer, Simon Kinberg, Hutch Parker
Guión: Simon Kinberg, Dan Harris, Michael Dougherty, Bryan Singer
Música: John Ottman
Fotografía: Newton Thomas Sigel
Montaje: John Ottman
Protagonistas: James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, Oscar Isaac, Nicholas Hoult, Rose Byrne, Evan Peters, Tye Sheridan, Sophie Turner, Olivia Munn, Lucas Till
Dirección: Bryan Singer

miércoles, 25 de mayo de 2016

Fragmentos de Lucía

Búsqueda, viaje, movimiento continuo. Conceptos que se funden en uno en esta cinta del director y guionista chileno Jorge Yacoman, su segundo largometraje luego de “La comodidad de la distancia”.

Lucía -Javiera Díaz de Valdés- viaja de Santiago a Valparaíso. La razón no es evidente, algo busca. Más bien busca a alguien; alguien a quien no conoce, su madre. La confusión y los accidentes no tardan en llegar, así como también se hace presente la solidaridad y acogida en una ciudad porteña oscura y tan desgarrada como el alma de Lucía.

Yacoman maneja los tiempos del relato con bastante soltura. Sin prisa, filma primeros planos y seguimientos que entregan suspenso y un “ritmo especial” en palabras del propio director. Por su parte, Javiera Díaz de Valdés crea un personaje íntimo, poco descifrable, confuso y cuyas emociones están reprimidas hacia el exterior y al mismo tiempo que bullen en un plano interior lleno de interrogantes, dudas y contradicciones.

Es interesante descubrir y acompañar la cinta. Muchos detalles previos sobre este camino pueden generar prejuicios por lo que es recomendable no saber mucho de la historia pues el relato se encarga de ir componiéndola lentamente, generando una natural complicidad y cercanía con los desconocidos personajes.

En este drama psicológico, de comienzo a fin los elementos propuestos resultan muy interesantes y están bien retratados. No es fácil explorar la psiquis femenina, y menos retratarla. “Fragmentos de Lucía” es lo que su enunciado explícito señala. Son pequeñas partes de un universo mucho mayor que se avisora impredecible, incontrolable e indescifrable. Un ejercicio valiente y audaz, con actuaciones disímiles que sin embargo colaboran a lograr un resultado emocional que no es neutro. Un resultado que no tiene un final explícito, sino que deja abierta la puerta, permitiendo con ello desarrollar una reflexión posterior que puede ser tanto o más interesante que los fragmentos observados.

Ficha técnica

Distribuidor: Storyboard Media
País: Chile
Año: 2016
Duración: 89 minutos
Género: Drama
Calificación: Mayores de 14 años
Actores: Javiera Díaz de Valdés, Alejandro Sieveking, Pablo Schwarz
Director: Jorge Yacoman