miércoles, 19 de abril de 2017

Una mujer fantástica


La última película del cineasta chileno Sebastián Lelio ha sido reconocida en el Festival Berlín con el Oso de Plata al mejor guión. Y no es casualidad, pues luego del éxito de “Gloria”, su anterior cinta, Lelio enfrentó un desafío que no es menor. Filmar la historia de Marina Vidal -Daniela Vega-, una mujer transexual, 20 años menor que su pareja Orlando -Francisco Reyes- quien muere en la urgencia de la clínica luego de una noche de fiesta. A las sospechas sobre la causa de muerte de Orlando quien tenía moretones y golpes recientes, Marina debe hacer frente a una brutal discriminación, marginaciones y humillaciones por parte de la familia del difunto y también de Carabineros, médicos y de la sociedad en general que no entiende su condición.

Esta cinta es tremendamente honesta y valiente. Abordando una temática que no es sencilla, tiene múltiples capas por las que transitan los protagonistas y también nosotros los espectadores. Sin duda no estamos acostumbrados a las reacciones que nos puede provocar, que por cierto cambian constantemente durante los 104 minutos de un metraje perfectamente desarrollado y estupendamente filmado. La transexualidad, el fondo de la historia, es la primera capa. Si logramos pasar, al interior encontramos un desarrollo expresivo de victimización, agresividad, sentimientos de empatía y de rebeldía por lo que le toca vivir a la protagonista. Su lucha la hacemos propia y si nos sumergimos más aun podremos explorar nuestras propias convicciones que son puestas a prueba en forma cruda, vital y sin concesiones.

El lenguaje visual de Sebastián Lelio posee finas texturas, colores particulares, planos especiales y una convicción precisa de lo que significa el mundo femenino. Su dirección se explaya en aquellos planos íntimos de Marina, donde lo que sostiene la cinta son los sentimientos más que la razón o la acción. Aquello es de una gran finura y revela un gran trabajo en la fotografía de Benjamín Echazarreta. Son muchos los elementos que Lelio utiliza para crear la atmósfera de esta cinta, pues lentamente, con oscuridad y claridad, nos va llevando de la mano hasta la profundidad a la que aceptemos llegar.

“Una mujer fantástica” posee atributos que la hacen aun más interesante. No se trata solo de poner encima de la mesa un tema que por años ha sido tabú, ocultado, ignorado, desechado o tal vez solo de una reivindicación de género de connotación social. La producción va más allá. Cuestiona con hechos, violenta con lenguaje, empatiza con acciones y profundiza con emociones.

La cinta en si misma también es “transgénero” pues cruza elementos policiales, de thriller y de drama. La crítica explícita a la sociedad conservadora no es burda sino que contiene elementos de fondo en su argumentación. El rechazo a la condición sexual y física de Marina visto como una “aberración”, o aquella insólita -trascendente y morbosa- conversación entre la inspectora y el médico forense que debe tomarle fotografías, despliega, entre otros ejemplos y en dos planos diversos, lo que sustenta la esencia del relato. Si algo podría cuestionarse, a mi modo de ver, es un solo exceso. Creo que no era necesaria tanta victimización, sin embargo aquello, más que una crítica, responde a que en lo personal me provoca ausencia de esperanza.

Sebastián Lelio, con esta su quinta película, se consolida como uno de los jóvenes directores chilenos más talentoso de los últimos años junto a Pablo Larraín, cuya Productora “Fábula” también forma parte de esta realización. Impecable en la forma, sólido en el fondo y con un trabajo de lujo junto a Gonzalo Maza en el guión, Lelio aporta una mirada coherente, crítica y fundada sobre problemáticas actuales sin quedarse en el eslogan o en la frase tipo cuña. Al contrario, supera aquello y lo transforma en una historia de carácter verdadero, apasionada, crítica y profundamente humana.

Ficha Técnica

Título original: Una mujer fantástica
Año: 2017
Duración: 104 minutos
País: Chile
Género: Drama | Transexualidad / transgénero
Guión: Sebastián Lelio, Gonzalo Maza
Música: Matthew Herbert
Fotografía: Benjamín Echazarreta
Productora: Coproducción Chile-España; Fabula / Komplizen Film / Setembro Cine
Reparto: Daniela Vega, Francisco Reyes, Luis Gnecco, Aline Küppenheim, Amparo Noguera
Director: Sebastián Lelio

Rápidos y furiosos 8

Esta octava entrega de la saga no decepciona. Es muy entretenida y, aunque pueda resultar un molde que ya conocemos, se las ingenia para cumplir cabalmente su propósito. Hay un cierto "placer culpable" en el seguimiento de estas películas, lo reconozco, sin embargo también hay que reconocer que en su estilo, con limitaciones, aciertos y errores, uno puede entender por qué son éxito de taquilla y convocan a un público muy diverso dentro de sus fieles espectadores.

La historia es simple (hay otras versiones que se han enredado tanto en lo argumental que les ha costado un mundo llevar la trama) y si bien puede considerarse bastante predecible, sirve de pretexto y contexto a la centralidad de la cinta que es la acción. Con Dom y Letty de luna de miel, Brian y Mía sin participar en nada y sus leales amigos sin responsabilidades, la aparente normalidad de esta particular “familia” parece no ser puesta en jaque por nadie hasta que una atractiva mujer -Charlize Theron- se encuentra con Dominic Toretto -Vin Diesel- y literalmente lo obliga a volver al mundo del crimen. Ello significará traición a sus cercanos, escenarios complejos y una serie de aventuras a las que nunca se habían enfrentado.

El director F. Gary Gray no se complica en nada, al contrario, parece que entiende perfectamente de qué se trata el oficio y lo conduce con agilidad y fluidez. La habitual combinación entre acción y reposo está bien coordinada. Las escenas se suceden sin pausa y su variedad hace que no cansen ni saturen. Solo ya después de las dos horas, en un final que pudo ser algo más breve, la cinta da muestras de un pequeño “bajón" que por lo demás es perfectamente normal aunque inexcusable a estas alturas.

Desde la colorida Cuba -filmación interesante que muestra La Habana desde el aire y también en sus pequeñas calles, recovecos, mercados y pobreza- hasta la "gran manzana" de Nueva York, con sus rascacielos, sobrepoblación y normal ajetreo, el argumento parece recordarnos siempre aquello barroco que tienen los opuestos: riqueza, pobreza; amor, odio; fraternidad, venganza; el bien y el mal; el día y la noche; lo claro y lo oscuro y una gran lista adicional. Nada nuevo, cierto, pero aún así motor del mundo, propulsor de historias y fiel reflejo de una realidad que supera la ficción.

"The Fate of the Furious" no es cine arte, es pura y sencilla entretención y está bien lograda. Se disfruta mejor en pantallas grandes y me imagino que con más efectos especiales del tipo 4DX, pero aún en una sala sencilla logra lo que se propone. Aunque simple y sencilla, siempre se impone su moraleja: la importancia de la familia, el amor y la leal fraternidad. Por ello seguramente la historia continuará, aunque ya no esté el fallecido Paul Walker, para quien esta cinta se transforma en un gran homenaje.

Ficha técnica 

Título original: The Fate of the Furious
Año: 2017
Duración: 136 minutos
País: Estados Unidos
Acción. Thriller | Coches / Automovilismo. Secuela
Guión: Chris Morgan, Gary Scott Thompson
Música: Brian Tyler
Fotografía: Stephen F. Windon
Reparto: Vin Diesel, Dwayne "The Rock" Johnson, Jason Statham, Charlize Theron, Michelle Rodriguez, Tyrese Gibson, Ludacris, Helen Mirren, Scott Eastwood, Chris Bridges, Kurt Russell, Kristofer Hivju, Nathalie Emmanuel, Don Omar, Tego Calderon, Elsa Pataky, Luke Evans
Director: F. Gary Gray

El Cristo ciego

Michael -Michael Silva- es un joven mecánico que siente que es un enviado de Dios y que su misión es ser un Cristo en la tierra. Su vida ha estado marcada por la búsqueda de señales divinas, diversas historias, aceptaciones y rechazos. La historia transcurre en el norte de Chile, con sus habitantes viviendo en un entorno difícil, rudo, solitario y carenciado, y es justamente este el lugar donde Michael se propone llevar a cabo su primer milagro: sanar a su amigo de la infancia, accidentado en una mina, recorriendo un largo camino desde los parajes del interior hasta la costa.

Esta cinta del director Christopher Murray, estrenada justamente en la Semana Santa del año 2017, imprime mucho de piedad popular, de mística y tal vez superstición, contraponiendo aquello a la poco clara -y siempre en duda- fe profunda de su protagonista. Hay mucho del relato que no está entregado explícitamente por lo que esos vacíos los debemos llenar los espectadores que podamos ver esta realización.

Destacada en varios festivales, "El Cristo ciego" llega entonces precedida de alguna atmósfera que impulsa a verla. Su ritmo y guión son en extremo pausados, tanto como el paisaje desértico que la hermosa fotografía nos va revelando constantemente. Con un solo actor profesional, su protagonista, la cinta emplea a las personas de cada lugar para interactuar con Michael, en un esfuerzo notable por dotar de naturalidad y frescura un relato filmado de manera simple y sencilla -muy difícil de sostener por momentos- en un metraje de 85 minutos que parecen extenderse indefinidamente.

Si estamos en presencia de un estilo particular de su director, no lo sabremos hasta sus próximas creaciones. Por el momento, esta cinta se asemeja más a una experiencia, a un camino y a una búsqueda de algo poco definido, difuso y por cierto contradictorio. Cuando los elementos presentes son tan simples como los que entrega esta cinta, sin duda el camino de exploración propia suele ir más allá y por cierto depende de cada uno la profundidad del viaje interior que aquello represente. Sin duda acá hay un mérito que no es menor, sin embargo queda tal vez demasiado condicionado a la recepción particular de un público masivo (o más bien específico). En ese sentido tal vez sea bueno tomar más riesgo o contar una historia con una posición más "jugada", sin embargo esas son justamente las decisiones que están en las manos de cada director y productor, lo que naturalmente determina los atributos de una película.
       
Ficha técnica

País: Chile
Año: 2016
Género: Drama
Duración: 85 minutos
Calificación: Todo espectador
Elenco: Michael Silva, Ana María Henríquez, Mauricio Pinto, Pedro Godoy, Bastián Inostroza
Director: Christopher Murray

miércoles, 5 de abril de 2017

La Cabaña

Difícil tarea la de hacer una película cristiana en los tiempos que corren. O se transforma delicadamente en un sermón o definitivamente aborda la temática sin la profundidad adecuada. En el caso de “La Cabaña” tenemos una base importante, un best seller del canadiense William Paul Young, publicado el 2007 y éxito de ventas señalado por la lista de “The New York Times” entre mediados de 2008 y comienzos de 2010. Y el desafío de adaptarla corre por cuenta del guionista John Fusco y del director Stuart Hazeldine.

Cuatro años atrás, la hija menor de Mackenzie Allen Phillips, Missy, desaparece durante unas vacaciones familiares. Todo indica que fue secuestrada y asesinada brutalmente en una cabaña abandonada en los bosques de Oregon. La tristeza no ha desaparecido y la rebeldía hacia la fe, tampoco. Mack -Sam Worthington- recibe una misteriosa carta firmada por Dios en la que le invita a ir de nuevo al lugar un fin de semana. No muy convencido, Mack llega al lugar una tarde de invierno, comienza a revivir su peor pesadilla, sin embargo lo que sucede allí provoca un cambio radical en su vida.

Si hablar de religión, creencia o fe es de suyo complejo, más lo es llevarlo a cabo en un formato artístico orientado a una audiencia masiva como es a través de una película. El esfuerzo bien vale la pena, aunque los resultados siempre serán evaluados de maneras diversas, dependiendo la óptica desde la que se le observe. “La cabaña” es honesta. No pretende más de lo que quiere y puede mostrar. Las preguntas son tan profundas que cualquier respuesta puede ser incompleta. El viaje personal de cada uno y la experiencia individual es muy difícil que coincida con una representación dramática. Distinto es el caso de un libro, donde cada uno puede construir su propio entorno, personificar de manera diferente y lograr aproximaciones más certeras a sus propias convicciones.

El director Stuart Hazeldine construye un relato correcto. Un comienzo inestable, con un thriller policial en ciernes que luego va evolucionando a un drama interno y contenido. El ritmo de la cinta es pausado, parece escapar de las preocupaciones cotidianas, como una vuelta al origen, al centro, a la paz interior. Mack no logra comprender qué sucede. Tampoco logra situarse en el lugar donde está. La profundidad del ser es el espacio más grande y a la vez más temido que una persona podría enfrentar y Mack está allí, en medio, pugnando por salidas, respuestas o al menos explicaciones.

“La cabaña” es abiertamente una película cristiana. Su centro es la Santísima Trinidad y su relato no excluye a ninguna religión que la reconozca. Este es un punto no menor cuando se trata de una temática que muchas veces aporta división más que comunión. ¿Cómo Dios puede permitir el mal? Aquello es muy difícil de comprender y el guión intenta entregarnos una aproximación diferente. Como un llamado a una profunda revisión interior, la fuerza de la rebeldía ante lo incomprensible, la facilidad de juzgar el bien o el mal pero en los otros más que en nosotros mismos, la culpa y todos los valores asociados, entregan al metraje contenido y propuesta para la reflexión personal.

Ficha técnica

Título original: The Shack
Año: 2016
Duración: 132 minutos
País: EE.UU
Género: Drama
Guión: John Fusco
Reparto: Sam Worthington, Radha Mitchell, Octavia Spencer, Graham Greene, Tim McGraw, Alice Braga, Aviv Alush
Director: Stuart Hazeldine

miércoles, 29 de marzo de 2017

La bella y la bestia

Disney regresa a uno de los clásicos más recordados de los 90. La historia de "La bella y la bestia", está vez en una versión real que es prácticamente idéntica a la original animada. Ello ya es un gran logro del director Bill Condon, quien se abocó a la tarea de hacer realidad este relato escrito por Evan Spiliotopoulos y Stephen Chbosky y que está basado en el cuento de hadas francés de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont. 

Bella -Emma Watson- vive en una pequeña aldea junto a su padre, cuyo oficio es fabricar inventos para vender en ferias y eventos. En uno de sus viajes, el anciano se pierde en medio del camino, y llega a un castillo habitado por una Bestia -Dan Stevens- que lo encierra por invadir su propiedad. Bella corre al rescate de su padre y cuando descubre el castillo logra introducirse y hacer un veloz intercambio para liberarlo. Allí comienza poco a poco a conocer el lugar y a entender el por qué de la presencia de objetos que cobran vida y que le ayudan a acercarse a la temible bestia.

La cinta tiene un excelente nivel de producción, una atractiva banda sonora que incluye nuevos temas además de los ya conocidos y un sinnúmero de efectos especiales que permiten hacer "convivir" la realidad con la animación de los objetos. Este punto tal vez sea el menos logrado -quizás producto de la edición o el montaje-, pues provoca que algunas escenas queden un poco en el "limbo" o con falta de conexión entre los actores reales y las animaciones lo que sin embargo no le resta puntos a la eficiente producción.

Esta nueva recreación, donde la fantasía y la realidad se cruzan, da cuenta de la creciente necesidad de volver a relatos que se transforman con el tiempo en inmortales, y cuya actualidad parece siempre estar vigente. Puede ser que estemos ante la ausencia de nuevas historias, sin embargo es interesante revisar estas nuevas lecturas, modernas y actualizadas, que dan nueva vida a estos clásicos. ¿Qué significa hoy esta película? Esta pregunta se puede responder desde varios frentes. Uno de ellos, tal vez el más evidente, es desde el significado de la fuerza del amor como eje central de la historia. Por más predecible que resulte, siempre será un tema atractivo y vigente. La apariencia versus el fondo, antagónicos las más de las veces, cobra acá una importancia radical y con tono de fábula quiere refrendar la moraleja y enseñanza del cuento original. Por otra parte, la fantasía cobra también un carácter fundamental. ¿Queremos escapar de la realidad o bien vemos la fantasía como un recurso para intentar cambiarla?, podría ser otra pregunta que se desprendería, analizando la cinta desde el "hoy", a casi 30 años de su versión de 1991. 

"La bella y la bestia", como la mayoría de las producciones de Disney, es una película que habla de valores y antivalores. Su fórmula es totalmente barroca, donde el claro - oscuro, lo bueno y lo malo, lo bello y lo feo se van contraponiendo en cada secuencia y a cada momento. Los estereotipos abundan y las caricaturas también. Todo ello conjuga un mundo fantástico, tan irreal como verdadero, un poco dando cuenta del actual formato de la cinta con personajes de carne y hueso interactuando con animaciones digitales y efectos especiales. El prototipo de "malo" y el ideal de "bueno", como es obvio, están también siempre presentes y desarrollados ampliamente en diferentes aspectos y formas, es decir, la historia es relatada de la forma más clásica que podamos imaginar.

Una tímida -aunque arriesgada y no exenta de polémica- incursión en temáticas de género le dan a "La bella y la bestia", versión 2017, una excusa y un contexto para situarnos en el complejo universo actual, algo que podría resultar sorpresivo pero que sin duda va de la mano con los tiempos que corren.

Ficha técnica

Título original: Beauty and the Beast
Año: 2017
Duración: 123 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Walt Disney Pictures / Mandeville Films
Género: Fantástico. Romance. Musical | Cuentos. Remake
Música: Alan Menken
Fotografía: Tobias A. Schliessler
Guión: Stephen Chbosky, Evan Spiliotopoulos (Novela: Jeanne-Marie Leprince de Beaumont)
Reparto: Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Emma Thompson, Ewan McGregor, Ian McKellen, Kevin Kline, Josh Gad, Audra McDonald, Gugu Mbatha-Raw, Stanley Tucci, Hattie Morahan, Adrian Schiller, Chris Andrew Mellon
Director: Bill Condon

martes, 28 de marzo de 2017

Fragmentado

M. Night Shyamalan está de regreso con una cinta que tiene su sello, un thriller de suspenso elaborado que si bien no vuela tan alto como "Sexto Sentido", permite distinguir claramente la mano y el talento de su director. Kevin -James McAvoy, en un rol que le queda y que además interpreta muy bien- secuestra a tres adolescentes. Hasta ese momento no sabemos ni conocemos que Kevin tiene 23 personalidades, que es tratado por la Dra. Fletcher -Betty Buckley- y que cada una de sus versiones tiene motivaciones muy diferentes. Una de las chicas raptadas, Casey -Anya Taylor-Joy- entra en sintonía con la personalidad probablemente más vulnerable de Kevin y apela a su ayuda, sin embargo no es tan sencillo pues Kevin muta en los momentos menos pensados. Hablar más de la historia es develar la trama, la que si bien podría ser predecible, posee elementos que logran sostener un relato pausado y en ocasiones, aparentemente desconectado.

Shyamalan es muy interesante como guionista y director. Sus cintas muchas veces no son fáciles de interpretar y de seguir. En ocasiones son verdaderos puzzles, con acertijos, atajos y situaciones que parecen ser reales y que sin embargo resultan ser todo lo contrario. Su trabajo en "Split", su título original, sigue esa línea y además está enmarcado por un relato paralelo que entrega ciertas luces sobre la temporalidad presente. El tiempo es vital en la construcción de Shyamalan, tanto como presencia como por ausencia. Hay un esfuerzo importante para sostener la cinta desde la intelectualidad, desde los diálogos y desde las diversas formas que permiten las múltiples personalidades, a pesar que no son muchas las que se desarrollan explícitamente a lo largo del metraje. La construcción del suspenso hace suponer que en cualquier momento se revelará algo trascendente, o sucederá algo que estamos esperando -o no esperamos-, es decir, la magia está en la forma de relatar más que el fondo relatado. Y esto lo consigue de manera espléndida M. Night Shyamalan, es sin duda parte de su particularidad.

"Fragmentado" es una película íntima y filmada hacia el interior. No es mucho lo que sucede y en parte ello podría ser también evidente, sin embargo pesa más aquello que está implícito que aquello que se revela sin atisbos de duda. Ciertas teorías o hipótesis sobre las personalidades disociadas se abren paso durante el metraje. Es cierto que 23 son un número tal vez exagerado, pero ¿tres o cuatro, podrían ser reales? ¿Cuántas formas tenemos de relacionarnos las personas que nos autodenominamos "normales"? Claramente no actuamos igual cuando estamos solos, en un grupo de confianza o en público. Tal vez no alcanza para decir que tenemos "personalidades diferentes" o "disociadas", pero sí perfectamente puede llevar a algunos a decir que conocen a otra persona, dependiendo del entorno en que esta se encuentre. Y acá revelo mi propia hipótesis de la película: una búsqueda y exploración interior de nuestra forma de ver el mundo, de relacionarnos, qué pasa con nuestro propio autocontrol y con los comportamientos que están determinados por la sociedad en la que nos desenvolvemos.

Me gusta el cine de Shyamalan, incluso en sus cintas anteriores bastante criticadas. Y por varias razones: es valiente, honesto, no intenta complacer y entrega siempre una historia original. A veces puede ser más interesante y otras veces menos prolijo, sin embargo algo que caracteriza su relato es que nunca va a entregar todas las respuestas. Su cine es de preguntas, de exposición y de reacción, y ello entrega un componente adicional y reflexivo, no solo emocional. Es un cine diferente, tal vez no multitudinario, pero que incomoda, provoca e inquieta. ¡Y así da gusto experimentar una inmersión en la pantalla grande!

Ficha técnica 

Título original: Split
Año: 2016
Duración: 116 minutos
País: Estados Unidos
Género: Thriller. Intriga | Thriller psicológico. Secuestros / Desapariciones
Guión: M. Night Shyamalan
Música: West Dylan Thordson
Fotografía: Michael Gioulakis
Reparto: James McAvoy,  Anya Taylor-Joy,  Betty Buckley,  Brad William Henke, Haley Lu Richardson,  Sterling K. Brown,  Kim Director,  Sebastian Arcelus, Lyne Renee,  Neal Huff,  Jessica Sula,  Maria Breyman,  Steven Dennis, Peter Patrikios,  Matthew Nadu
Director: M. Night Shyamalan

miércoles, 22 de marzo de 2017

Un jefe en pañales

DreamWorks Animation nos sorprende con ideas originales, puestas en escena atractivas y "The Boss Baby" no es la excepción. Basada en el libro de dibujos del mismo nombre de Marla Frazee, la cinta cuenta la historia de un bebé particular que llega a una familia con una clara misión: descubrir por qué las mascotas están acaparando todo el amor de los padres y están así desplazando y reemplazando a los bebés. Y este pequeño, que es especial porque viste traje, lleva un maletín y trabaja en Baby Corp., no puede hacerlo solo, necesita de su hermano mayor Tim para poder lograr su propósito.

La película es entretenida para chicos y grandes, algo que ya es marca registrada en las actuales cintas animadas. A pesar de apelar a muchas caricaturas y estereotipos, la temática aborda tópicos interesantes como la llegada invasora de un hermano menor -en especial si se es hijo único-, el radical cambio familiar que se vive con ello, la tiranía de algunos bebés -acá asociado al autoritario molde de jefatura-, la creciente disminución del número de hijos por familia y con ello el también creciente aumento en la tenencia de mascotas. Es cierto que un guión más elaborado habría contribuido a mejorar el predecible último tercio de la película, sin embargo alcanza para, al menos, conseguir que los mensajes que trae para los más adultos sean perfectamente claros -y algunos vergonzosamente divertidos- y que los más pequeños gocen con la naturalidad de los personajes.

La narración que realiza Tim en primera persona es deliciosamente poco objetiva. Siempre en tono de comedia, se preocupa de transmitir sus sentimientos intentando entregar esa visión del mundo a los siete años, con inocencia pero a la vez con mucho realismo. La ironía es fundamental en el relato, como por ejemplo que los papás de Tim trabajen justamente en la empresa Puppy Corporation, encargada de las mascotas o la producción en serie de los bebés que son elegidos o descartados para ir a una familia o ser jefes, luego de hacerles una simple prueba de cosquillas. Son justamente esos pequeños detalles los que más gozaremos los adultos, ya que al ver esta cinta volvemos a ser niños y redecubrimos lo importante que es no dejar de serlo nunca, que podría ser otro de los mensajes centrales. La familia como eje importante e irreemplazable, la convivencia entre hermanos y la adaptación a los diferentes entornos giran también como temáticas abordadas en forma divertida y ágil, no pretendiendo dar clase, ni juzgar, pero si poniéndolas de relieve en una trama sencilla y de fácil comprensión.

“Un jefe en pañales” funciona bien a pesar de no ser demasiado brillante. Tiene elementos como para pensar en alguna secuela, pero ojo, si fuera tan evidente como su desarrollo final, es posible que caiga en desgracia. DreamWorks Animation deberá proponerse trabajar mejor la historia porque una buena idea no asegura necesariamente que pueda llegar a materializar una buena animación. Por ahora podemos disfrutar con este nuevo jefe vestido de bebé -¿o bebé vestido de jefe?-, de sus aventuras y desventuras y de una entretenida y moderna propuesta visual.

Ficha Técnica

Título original: The Boss Baby
DreamWorks Animation
Animación 3D
97 minutos
Voces: Alec Baldwin, Lisa Kudrow y Jimmy Kimmel
Director: Tom McGrath

Silencio

“Silencio”, la última cinta del director Martin Scorsese, basada en la novela homónima de Shushaku Endo, relata la historia de dos sacerdotes jesuitas portugueses, Sebastião Rodrigues -Andrew Garfield- y Francisco Garupe -Adam Driver-, que viajan a Japón en la época más dura de la persecución cristiana -en la segunda mitad del siglo XVII- tras la huella de su mentor, Cristóvão Ferreira -Liam Neeson-, quien supuestamente habría renunciado públicamente a su fe, luego de haber sido brutalmente torturado. Este viaje revela crudamente a los misioneros el sufrimiento y martirio que viven los cristianos japoneses: denigración, violencia y torturas que llegan incluso hasta la muerte.

Scorsese, con su talento único para filmar, nos sumerge en una experiencia tan traumática como demoledora. No solo cuestiona los pilares fundamentales de la fe, del budismo y de la religión católica sino que revela en profundidad los cuestionamientos más humanos que cualquier persona puede llegar a hacerse al vivir situaciones límite. Las interrogantes que surgen de este viaje son profundas y trascendentes. La persecución es despiadada, no da tregua y tampoco permite una respuesta parcial: si se es capturado o se renuncia públicamente a la fe o se mantienen los valores y principios fieles e inalterables, lo que sin ambigüedades conducirá al sacrificio de la propia vida.

“Silencio” es semejante a una inmensa Catedral. Es una obra compleja, gigante y difícil tanto por su forma narrativa como por su sólido pilar argumental. Martin Scorsese no hace concesiones de ningún tipo. La violencia es desgarradora, la tortura intolerable y las dudas van apareciendo y creciendo en un entorno hostil, lleno de miedos; todo es tan humano, terrenal y pantanoso que parece absorber todo a su paso sin dejar nada reservado a la propia espiritual. La colonización católica versus la resistencia japonesa es un choque de fuerzas potentes y en claro desequilibrio. Surgen entonces más preguntas: ¿los campesinos siguen verdaderamente la fe o simplemente el cariño y afecto de los sacerdotes? ¿Dónde está la compasión, uno de los pilares del budismo? ¿El amor al próximo es tanto más fuerte que permite hacer sacrificios personales por los hermanos? Ninguna de ellas es sencilla de responder y la cinta no se hace cargo de aquello, solo nos enuncia más y más cuestionamientos en tanto avanza el rodaje.

Esta película no es fácil de ver. 161 minutos es un metraje extenso para un relato que sin apuro alguno tiene como fin invitarnos a ser parte de la historia, que vivamos de cerca los sentimientos que expresan los protagonistas, que empalicemos con ellos y que finalmente las interrogantes queden en nuestro lado, esperando reflexión, escucha, calma y alguna decisión. Hay algo que cuesta mucho entender en el arte de la música y es que “el silencio también es música”. Esto puede ser aparentemente contradictorio, sin embargo, magistralmente Martin Scorsese nos demuestra acá que el silencio es también cine, relato y comunicación. El mensaje central es que Dios nos habla a través del silencio, incluso tal vez más fuerte y claro que si fueran palabras. Es posible que a través de ese profundo silencio podamos lograr una conexión aun más cercana con el creador y por supuesto con la profundidad e inmensidad de nuestro propio ser. En este caso el silencio no es ausencia sino presencia, una presencia viva que llega y transforma profundamente al corazón de nuestra fe.

Ficha técnica

Silencio
País: EE.UU., Taiwan, México
Año: 2016
Género: Drama histórico religioso
Duración: 161 minutos
Actores: Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Neeson, Yosuke Kubosuka, Issei Ogata, Tadanobe Asano
Director: Martin Scorsese

lunes, 20 de marzo de 2017

Logan

Esta última parte de la trilogía de Wolverine, que toma como base el personaje de Marvel Comics, presenta una nueva película de X-Men, esta vez con un concepto diferente. James "Logan" Howlett -Hugh Jackman- vive en un mundo donde los mutantes son leyenda, trabaja como chofer de una limusina y el “adamantium” insertado en su cuerpo años atrás, lentamente lo está envenenando y dañando seriamente su factor regenerativo. Por otra parte, Charles Xavier -Patrick Stewart-, ya tiene 90 años, y una enfermedad neurodegenerativa hace que pierda el control de sus habilidades telepáticas provocando un efectos devastadores. Así la historia, podemos apreciar que el ciclo de ambos se aproxima a su fin. Sin embargo, aparece Laura, una niña de once años que insiste en llegar a un lugar en Dakota del Norte llamado el "Edén”. Laura tiene habilidades similares a las de Logan -autoregeneración- y es producto de un experimento en los laboratorios “Transigen”, donde se criaban niños mutantes para utilizarlos como armas con muestras de ADN de algunos X-Men.

La cinta escrita y dirigida por James Mangold es mucho más drama que sus antecesoras. La acción se limita a secuencias más aisladas y que están en directa relación a la narración de este camino hacia el ocaso. Ya el afiche promocional nos da una idea de aquello. La soledad de Logan es evidente. Hay un silencio interior y exterior, cansancio, agobio; el sin sentido, la angustia y el dolor están cada vez más presentes en el otrora imbatible Wolverine. Esta es, tal vez, la más humana de las secuelas y en ese sentido la más convincente desde el punto argumental.

Las películas de super héroes habitualmente no muestran el lado “B” del protagonista. “Logan”, en cambio, se basa en sus debilidades -físicas y ahora emocionales- para configurar un relato que va cobrando relevancia con el correr de los minutos. James percibe el vínculo con Laura, no obstante se niega a aceptarlo como algo real. El metraje explora de manera interesante la construcción -forzada al comienzo- de esta relación, diferente, única y especial, en un momento de extrema vulnerabilidad del protagonista. Este es el valor más importante de la cinta y finalmente su eje central.

“Logan” se destaca por su sobriedad, por cierto dentro de los márgenes de la serie de X-Men. Los efectos especiales no son su principal foco, sino que están supeditados solo a las necesidades propias de la historia. La narración es fluida, el relato adecuado y el guión va abriendo camino hacia una nueva generación, que sin duda nos traerá nuevas historias, nuevos personajes y nuevas aventuras de este fascinante mundo de los X.Men.

Ficha técnica

Título original: Logan
Año: 2017
Duración: 135 minutos
País: Estados Unidos
Género: Thriller. Acción. Drama. Ciencia ficción | Road Movie. Cómic. Marvel Comics. Secuela. Distopía. Vejez
Guión: Scott Frank, James Mangold, Michael Green (Historia: James Mangold)
Música: Marco Beltrami
Fotografía: John Mathieson
Reparto: Hugh Jackman, Patrick Stewart, Dafne Keen, Boyd Holbrook, Stephen Merchant, Elizabeth Rodriguez, Richard E. Grant, Doris Morgado, Han Soto, Julia Holt, Elise Neal, Al Coronel
Género:Thriller. Acción. Drama. Ciencia ficción | Road Movie. Cómic. Marvel Comics. Secuela. Distopía. Vejez
Director: James Mangold

martes, 28 de febrero de 2017

Moonlight

Escrita y dirigida por Barry Jenkins, esta cinta ganadora del Oscar 2017 a la mejor película, está basada en la obra “In Moonlight Black Boys Look Blue” de Tarell Alvin McCraney. “Luz de luna” narra la complicada infancia, adolescencia y madurez de un afroamericano que crece en un barrio carenciado y conflictivo de Miami. La película se divide en tres espacios de tiempo donde su protagonista Chiron -interpretado por Alex Hibbert, cuando niño; Ashton Sanders, adolescente y Trevante Rhodes, ya adulto- va descubriendo su propia identidad recorriendo un camino lleno de dificultades e inconvenientes propios de una vida difícil.

Moonlight es una película extremadamente íntima. En la primera parte -Little- los elementos puestos en escena son minimalistas y reflejan muy bien la personalidad del protagonista. Hay una serie de situaciones que condicionan la vida y el actuar de Chiron y su enorme timidez. Su madre Paula -Naomie Harris- es drogadicta, violenta y lo tiene bastante abandonado. Chiron sufre por ello, en silencio y hacia su interior. Chiron, perseguido y objeto de burlas por parte de otros niños de su edad, solo puede refugiarse y es cuando aparece Juan -excelente Mahershala Ali, ganador del Oscar a mejor actor de reparto- y Teresa -Janelle Monáe- quienes acogen al pequeño en su hogar aunque en un ambiente también complejo: Juan es traficante de drogas y vive en un entorno que tampoco contribuye demasiado al desarrollo de la personalidad de Chiron.

En las dos siguientes partes, Chiron y Black, vemos el crecimiento y maduración del protagonista y cómo aquellos rasgos dibujados al comienzo de la historia empiezan a tomar forma y acentuarse configurando su manera de ser y de enfrentar al mundo: bajo la apariencia de dureza extrema y convertido en traficante, ahora en Atlanta, Chiron sigue siendo una persona frágil, introvertida e insegura.

El director Barry Jenkins realiza un notable trabajo de composición para describir un recorrido interior marcado por el abandono, la ausencia de referentes, la falta de cariño y el acoso. El camino interior de Chiron es muy duro y cruel. Su sexualidad tampoco está definida. Solo Kevin -André Holland- con quien comparte algo más de intimidad, logra abrir en parte el corazón de Chiron, pero ello es solo una pequeña apertura en un mundo cerrado que parece no tener salida.

Con un guión pausado, con mucho tiempo para poder apreciar gestos, actitudes, reacciones en planos que estremecen, el director logra transmitir las emociones de una forma directa, honesta y real. Y este es el mayor valor de “Moonlight”, ser una cinta especial, diferente, que llama a la reflexión sobre las circunstancias y entornos que marcan la personalidad de las personas y su desarrollo. “Luz de luna” es triste y muy dura, sin embargo bien vale la pena observarla con detención y cuidado pues la ausencia de valores que afecta al protagonista debido a su entorno nos revela la importancia de mucho de aquello que creemos natural y que por ello estaría asegurado.

Ficha técnica

Título Original: Moonlight
Drama social
EE.UU. 
111 minutos
Actores: Alex Hibbert, Ashton Sanders, Trevante Rhodes, Mahershala Ali, Shariff Earp, Duan Sanderson
Director y Guionista: Barry Jenkins

sábado, 25 de febrero de 2017

Jackie

Días después del fatal 22 de noviembre de 1963, Jacqueline Kennedy -una excelente y brillante Natalie Portman- concede una larga entrevista a la Revista Life. En esta entrevista, totalmente controlada por Jackie, revela la intimidad de uno de los capítulos más tristes y a la vez más esperanzadores de la historia de Estados Unidos: John F. Kennedy había sido asesinado y el sueño de un mundo mejor, brutalmente detenido. Jackie -hasta ese momento considerada solo como una “literalmente” decorativa Primera Dama- se encarga con coraje, entereza, dignidad y serenidad de escribir la historia sobre el Presidente número treinta y cinco de los Estados Unidos, un mandato breve pero que quedó impreso con sangre en la historia del Siglo XX.

Pablo Larraín, director chileno de gran trayectoria, emprende este desafío con la base de un excelente guión de Noah Oppenheim, lo que le permite explorar en las zonas más personales de la protagonista, sin dedicarse a narrar hechos -que todos conocemos, hemos visto u oido- sino a mostrarnos sentimientos profundos en base a gestos, palabras, primeros planos consistentes y diálogos tremendamente incómodos y provocativos. Larraín no escatima en desnudar la emoción de Jackie. Todo gira en torno a su semblante, sus desplazamientos, sus palabras, sus dudas, discusiones y pretensiones. Y Natalie Portman responde al desafío en el que podría ser su mejor interpretación a la fecha. Una construcción dramática de alto vuelo, sencilla y compleja a la vez, donde ella no representa a Jacqueline Kennedy sino realmente se transforma en ella.

Una de las grandes virtudes del cineasta es la forma y el ángulo desde el cual se cuenta la historia. Por más que conozcamos detalles, sepamos el final, el comienzo o su desarrollo, estos elementos carecen de importancia cuando presenciamos una composición que no es lineal, que no concede pausa aunque su ritmo tiene una cadencia y lentitud enorme. Larraín ya lo incorpora como marca registrada. Su manejo de los tiempos y los planos de sus cámaras incomodan y bastante. Sabe sacar un partido único a una mirada, a un pequeño gesto y es capaz de transformar un diálogo sutil en un párrafo lleno de sentido.

“Jackie” es una gran película, no solo sustentada por la notable protagonista y por uno de los hechos mediáticos más impactantes de la segunda mitad del siglo pasado, sino porque justamente no intenta describir los hechos y mostrarnos sucesos. Esta cinta nos invita a acompañar el sentir de quien acaba de quedar viuda, a quien le han arrebatado de sus manos al amor de su vida, a quien le han paralizado de pronto y no encuentra ninguna explicación humana ni divina a lo que le ha sucedido. Y este retrato de emoción está perfecto, ingresa profundamente en nuestros propios sentimientos produciendo una cercanía y empatía asombrosa. Gran mérito de sus realizadores y de una producción madura, honesta, siempre al servicio del fondo argumental y que a la vez no descuida nunca ninguno de los detalles de forma que una cinta de este tipo debe guardar celosamente.

Ficha técnica

Título original: Jackie
País: Chile, EE.UU
Año: 2016
Duración: 95 minutos
TE+7
Género: Drama, Biografía, Historia
Guión: Noah Oppenheim
Música: Mica Levi
Actores: Natalie Portman, Peter Sarsgaard, Greta Gerwig, Billy Crudup, John Hurt, Gaspar Phillipson
Director: Pablo Larraín

Lion

Basada en el libro autobiográfico de Saroo Brierley, el director Garth Davis narra la historia de un pequeño niño de cinco años -Saroo, interpretado de manera magnífica por Sunny Pawar- quien junto a su hermano mayor Gaddú ayudan a su madre recolectando rocas y robando carbón para poder subsistir en un pequeño poblado de la India. Un día Saroo insiste en acompañar a su hermano a un trabajo pero llega tan cansado que se duerme en la estación de trenes a la que habían llegado. Al despertar, está solo y sin su hermano mayor. Se vuelve a dormir en un tren vacío y al despertar, con el tren ya en movimiento, se da cuenta que está encerrado y camino a lo desconocido, hacia la gigante Calcuta, donde Saroo se verá enfrentado a peligros, abandono y soledad que aparecen como insuperables. 

Esta primera parte del filme -la mejor desarrollada- nos muestra una miseria inconmensurable, tan grande como los paisajes que la hermosa fotografía inicial nos quiere transmitir. El contraste que se muestra no nos deja indiferente. Por una parte la belleza de los campos y vistas aéreas y por otra la precariedad en que miles y millones viven en su entorno es difícil de dimensionar. Por otra parte, un niño perdido en un ambiente hostil, una selva de cemento, donde se puede dudar de todo gesto de cariño y cada uno está abandonado a su propia suerte, transmite una tristeza indescriptible.

Sin embargo los milagros existen. Saroo es adoptado por una pareja australiana -Nicole Kidman, su madre adoptiva, en un excelente rol de soporte- y junto a ellos tiene una nueva oportunidad de vida en Hobart (Tasmania). Luego de un salto temporal de 20 años, Saroo -ahora interpretado por Dev Patel- necesita encontrar sus raíces y reencontrarse con su madre y su familia. Ello lo lleva a usar Google Earth para intentar buscar su hogar -que es literalmente una aguja en un pajar- y así tener la oportunidad de encontrarse a si mismo.

La cinta prosigue en forma bastante previsible al igual que su historia. Garth Davis no incorpora mayores novedades a un relato lineal con algunos recuerdos intercalados, lo que hace de su desarrollo algo extenso, obvio y en lo que tampoco ayuda mucho la personificación realizada por Dev Patel, a pesar de su nominación al Óscar. El ritmo va de más a menos, decae y lo que pierde en interés lo gana en emocionalidad intencionada e ineludible.

La sustancia de esta bellísima historia -porque su mayor valor es ser un retrato fiel de una historia real, de hace muy pocos años y donde podemos ver al final de los créditos a los reales protagonistas de este verdadero milagro de amor- es poder realizar una síntesis entre extremos: pobreza, miseria, condiciones inhumanas, abandono, abuso; familia, cariño, hogar, cuidado, amor infinito. Esta síntesis en la que podríamos encerrar los mayores valores y las peores intenciones y maldades humanas, es en realidad nuestra propia vida en la que -mediando todas las diferencias que podamos encontrar- vemos cotidianamente lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Es un viaje, un retorno largo y cansador hacia el interior de cada uno de nosotros que nos invita a descubrir quienes somos, nuestras raíces y nuestra pertenencia.

Ficha técnica

Título original: "Lion"
Calificación: TE+7
Duración: 120 minutos
Género: Drama
Año: 2016
País: Australia
Elenco: Dev Patel, Sunny Pawar, Nicole Kidman, Rooney Mara, David Wenham, Nawazuddin Siddiqui, Tannishtha Chatterjee, Deepti Naval, Priyanka Bose, Divian Ladwa
Director: Garth Davis