jueves, 25 de febrero de 2016

Joy

Una vez más el equipo Russell, Lawrence y Cooper, nos ofrecen -tal como en “Silver Linings Playbook” (El lado bueno de las cosas)- una cinta sostenida por actuaciones que se llevan el mérito en si mismo. Esta vez Jennifer Lawrence encarna a Joy Mangano, una mujer sencilla y trabajadora, madre de tres hijas, con una familia disfuncional quien debe enfrentar el peso de la vida que le ha tocado y sacar adelante su tarea lo mejor posible. Joy es inquieta y tiene un espíritu de superación que la lleva a enfrentar las situaciones cotidianas con un coraje que Lawrence lo hace propio. Pero también es hábil para descubrir necesidades y buscar soluciones. Así, de forma simple, nacen sus primeras ideas de niña y sus inventos -ya mujer- que la convertirán en un ícono de las ventas por TV y en exitosa empresaria.

David O. Russell conduce la historia centrada en Joy. Su perspectiva, sus dificultades y su visión del mundo nos abren los ojos para entrar a la casa de la protagonista. Cuando mencionamos “la casa”, es en verdad su hogar: su madre que se quedó pegada en las teleseries, su padre -De Niro- que la desafía a ser más, aunque sin saber qué puede resultar de aquello y un ex marido que vive con ella y sus hijos en una relación tan extraña como improbablemente “civilizada”.

La cinta, que es una historia real por cierto, está transversalmente cruzada por valores y antivalores muy sencillos de apreciar. Vemos traición, deslealtad, forzosa pérdida de inocencia oponiéndose al valor de la familia, la verdadera lealtad y el amor. Un drama hecho comedia que permite vislumbrar el sabor del éxito inesperado, el fracaso más absoluto y la recuperación gracias a la fuerza humana y decidida de una mujer que se hace poderosa gracias a sus mayores “debilidades” en un mundo machista, de amabilidad superficial por conveniencia -Cooper hace excelente este papel- difícil y duro de conquistar y atraer.

La gran actuación de Jennifer Lawrence, sin embargo, no alcanza para que esta cinta logre despegarse de un guión relativamente plano que no avanza lo suficiente, no profundiza y tampoco logra empatizar del todo. Así en más, la historia es interesante y se sobrepone al relato. Queda, si, la sensación que se podría haber hecho mejor, mientras Jennifer Lawrence consolida una posición expectante como la gran actriz que es, con honestidad, sinceridad y una natural belleza capaz de conquistar cualquier papel que se le presente.

Ficha técnica

Título: Joy
País: Estados Unidos
Año: 2015
Género: Película biográfica, comedia dramática
Idioma: Inglés
Protagonistas: Jennifer Lawrence, Bradley Cooper, Robert De Niro, Édgar Ramírez, Elisabeth Röhm
Isabella Rossellini, Diane Ladd, Virginia Madsen
Dirección: David O. Russell

miércoles, 10 de febrero de 2016

En primera plana

Esta cinta de Thomas McCarthy da cuenta de lo trascendente que puede ser el periodismo investigativo realizado con rectitud y oficio para exponer verdades que se ocultan a la opinión pública desde diferentes realidades. En este caso se trata del mayor escándalo de pedofilia de la Iglesia Católica en Estados Unidos, donde la Arquidiócesis de Boston cubrió una serie de hechos y actuó sistemáticamente para proteger a un sinnúmero de sacerdotes.

“Spotlight”, su título original, es la división del periódico “Boston Globe” encargada de investigar casos especiales y llevarlos a la primera plana del diario. Conducidos por el editor Walter "Robby" Robinson -Michael Keaton-, el grupo de periodistas Michael Rezendes -Mark Ruffalo-, Sacha Pfeiffer -Rachel McAdams- y Matt Carroll -Brian d'Arcy James- comienzan a descubrir una compleja red de encubrimiento de casos de abusos sexuales. Rastreando archivos, entrevistando víctimas, contrastando testimonios, el secretismo de los casos se va derrumbando en la medida que la investigación avanza. Es de no creer la cantidad de obstáculos presentes en el camino, el temor que ello genera y la cantidad de personas y oficinas involucradas en el escándalo.

La cinta se concentra en la labor periodística y no en el ocultamiento por parte de la Iglesia. No en vano, el Boston Globe ganó en 2003 el Premio Pulitzer al servicio público por esta investigación. Los hechos descubiertos van cambiando a los reporteros, modifican su sentido de responsabilidad y urgencia e indudablemente los enfrenta a la necesidad de caminar juntos buscando la verdad para que hechos de esta naturaleza no se vuelvan a repetir, siendo este es uno de los valores fundamentales de la película.

“Spotlight” tiene su mayor fortaleza en un guión sólido, bien compuesto y que organiza un metraje interesante con excelentes actuaciones de sus protagonistas. En mi opinión, por momentos se torna agobiante, no tanto por su extensión sino más bien por el fondo de la investigación, sin embargo McCarthy tiene la claridad para no caer en un círculo oscuro sino por el contrario, detentar una luz de esperanza al final del camino. En una época sin redes sociales, sin la inmediatez de internet que tenemos hoy en día, el mérito del equipo de reporteros se agranda aun más ante nuestros ojos, y aquello está muy bien representado en esta película, entregando un tenso thriller de investigación, que expone una de las historias de abusos más impactantes y que daría origen a numerosas investigaciones similares en otras partes del mundo.

Ficha técnica

Título original: Spotlight
Año: 2015
Duración: 121 minutos
País: Estados Unidos
Género: Drama | Periodismo. Religión. Abusos sexuales. Basado en hechos reales
Guión: Thomas McCarthy, Josh Singer
Música: Howard Shore
Fotografía: Masanobu Takayanagi
Reparto: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery, Stanley Tucci, Brian d'Arcy James, Gene Amoroso, Billy Crudup, Elena Wohl, Doug Murray, Sharon McFarlane, Jamey Sheridan, Neal Huff, Robert B. Kennedy, Duane Murray, Brian Chamberlain, Michael Cyril Creighton, Paul Guilfoyle, Michael Countryman
Director: Thomas McCarthy

miércoles, 3 de febrero de 2016

El Niño

Con esta cinta, el género de suspenso tiene un pequeño respiro, luego de algunos poco afortunados estrenos el año recién pasado. En esta ocasión, y gracias a un guión preciso, el director William Brent Bell logra un resultado que se ajusta a lo previsto, no defrauda, e incluso da pie para las posibles secuelas que puedan continuar la historia.

Greta -Lauren Cohan, la atractiva protagonista de "The Walking Death"- es una joven norteamericana que llega a trabajar de niñera a una acomodada casa en un lugar remoto de Inglaterra. Su misión es cuidar a un niño de 8 años, que en realidad es un muñeco de porcelana que sus padres tratan como un niño de carne y hueso, pues con ello sobrellevan la muerte de su hijo Brahms en un incendio, unos 20 años atrás. ¿Está vivo el muñeco? Parece que si. Una serie de hechos inexplicables van configurando ese suspenso y lentamente convencen a Greta que de no seguir las reglas estrictas indicadas por los ahora ausentes padres, todo se puede volver en su contra, incluso poner exponer su vida pues todo indica que este "niño" es travieso, juguetón y cuando se molesta puede llegar a ser peligroso.

La película cumple e incluso supera las expectativas que genera, lo que no es un punto menor. La producción se encarga de entregar una buena fotografía, un sonido apropiado y una iluminación acorde a los cortes requeridos. No abusa, y esto es indudablemente un mérito, de los tradicionales recursos que nos hacen saltar de nuestras butacas. El suspenso y la intriga van de la mano de construcciones más extensas que combinan muy bien la tensión y el reposo necesario durante el metraje.

"El niño" es una grata sorpresa para un género que últimamente carece de buenas historias y desarrollos interesantes. Incluso este relato da pie para el esbozo de otros temas paralelos; la vida anterior de Greta, aquello que la une con esta familia a la que ha llegado y la natural relación que se va desarrollando con el joven almacenero del pueblo. Todo esto configura una película ágil y entretenida, que sin tener grandes aspiraciones, desarrolla un correcto y clásico thriller de suspenso-terror.

Ficha técnica

Título original: The Boy
Terror, suspenso 
EE.UU.
97 minutos
Guionista: Stacy Menear
Actores: Lauren Cohan, Rupert Evans, James Russell
Director: William Brent Bell

Sin filtro

Esta última cinta del director chileno Nicolás López, parece dejar atrás la olvidable trilogía de “Qué pena...”. Con una historia mucho más argumentada, López se propone relatar en tono de comedia un drama actual en el que muchos nos vemos representados.

Pía -Paz Bascuñán-, vive estresada por sus múltiples obligaciones. El trabajo, la casa, sus propias responsabilidades y las irresponsabilidades de los demás configuran en ella un cuadro agudo de presión que se manifiesta en un fuerte dolor al pecho. Esta angustia se ve aumentada por el carácter de Pía, quien se mide, se contiene, intenta agradar y nunca se sale de un centro que funciona bien hacia los demás pero que le provoca a ella un daño irreparable. Cansada de todo aquello, decide ir donde un extraño doctor chino quien le hace un tratamiento de acupuntura y le impulsa a no guardarse lo que siente para liberar la presión a la que está sometida. Pía sigue los consejos y se transforma totalmente, liberando, tal cual un volcán, todo que que siempre guardó, esta vez sin ninguna contención ni filtro.

La idea de fondo es excelente. La realidad en que vivimos, lo que aparentamos, nuestra sujeción a los formalismos, el temor al rechazo y la insostenible dependencia de la conexión virtual por sobre la presencial, configuran un escenario en extremo interesante para desarrollar un argumento que permita leer y mostrar este nuevo escenario. Sin embargo, Nicolás López a pesar de su gran talento, no logra construir un relato que de cuenta de este fondo, sino que se queda a medio camino, entregando una suma de situaciones que se van resolviendo de manera predecible y burda.

En un principio, pensé no escribir sobre esta cinta, sin embargo modifiqué mi opinión pues considero que aunque no está bien desarrollada, toca un tema importante para nuestra realidad actual. Su éxito de público lo demuestra y puede servir de impulso para reflexionar sobre un tema de real fondo: nos estamos dando cuenta que no somos lo que queremos ser y parecer. Nuestras relaciones carecen de una honestidad vital que permita ir más allá de lo políticamente correcto para entrar en un grado mayor de comunicación. Acá hay algo importante y la virtud de López es exponerlo sobre la mesa en un medio masivo y con un formato entretenido.

Ficha técnica

Título: Sin filtro
Guión: Nicolás López, Diego Ayala
Música: Alberto Alen
Fotografía: Antonio Quercia
País: Chile
Año: 2016
Género: Comedia
Producción: Miguel Asensio
Protagonista: Paz Bascuñán
Dirección: Nicolás López

domingo, 31 de enero de 2016

El renacido

Basada en la novela de Michael Punke, el guión fue escrito por González Iñárritu y Mark L. Smith, esta cinta está protagonizada por Leonardo DiCaprio, Tom Hardy, Domhnall Gleeson y Will Poulter.

En 1820, un grupo de cazadores de pieles sufren una feroz emboscada por parte de un grupo de indios. Hugh Glass -DiCaprio-, es el único que conoce la ruta para regresar, sin embargo resulta gravemente herido por el furioso y cruel ataque de un oso grizzly. El capitán de la expedición, Andrew Henry -Domhnall Gleeson- se ve obligado a dejarlo con el hijo indígena de Glass, Hawk -Forrest Goodluck- y dos de sus hombres: Jim Bridger -Will Poulter- y el ex militar John Fitzgerald -Tom Hardy-. Fitzgerald asesina a Hawk, miente a Bridger y abandona a Glass a su fortuna. Allí comienza la leyenda, una odisea para tratar de sobrevivir en el frío clima, además de ir en búsqueda de Fitzgerald para cobrar venganza.

“The Revenant” es -junto con “Sicario” a mi juicio- de las mejores producciones comerciales del año 2015. Con distinta suerte en lo que a nominaciones y premiaciones se refiere, el cine de González Iñárritu provoca opiniones divididas. Algunos, dentro de quienes me encuentro, vemos CINE en mayúscula. Otros, válidamente, solo mimos hacia un Hollywood carente de originalidad y novedad. No obstante aquello, y desde el punto de vista técnico, esta última cinta del director mexicano, reciente ganador del Óscar por “Birdman”, es sencillamente una obra magistral. Posee una fotografía insuperable, un sonido espectacular, una ambientación excepcional y un actor que es un lujo: Di Caprio, probablemente en su mejor interpretación a la fecha. Y sin dejar de mencionar la excelencia de Tom Hardy en un papel duro y antagónico.

Este cine de González Iñárritu me emociona. La ubicación de la cámara, los planos secuencia, la apertura del paisaje y el cierre a primeros planos que son envolventes, configuran un entorno que es mediado por la música -y la ausencia de ella- en un relato que se asemeja a una gran sinfonía de imagen y sonido. Sostener en 158 minutos una historia que probablemente es predecible y cuyo final podemos anticipar sin mayor dificultad es sin duda un reto de proporciones. Un riesgo, una apuesta a la forma de un relato cuyos pilares son la construcción de un personaje resiliente, capaz de sobreponerse a todo con tal de lograr despejar una verdad insalvable en un entorno que no puede ser más duro y adverso.

Cine de calidad, historia impregnada de valentía, coraje, amor propio y fuerza de voluntad. El compromiso de Di Caprio con González Iñárritu es notable, al punto de fundir en cámara ambos roles, empañando la cámara con el aliento de Glass. Cine de excepción, sin concesiones. Filmación por momentos neutra, donde nos encontramos situados como uno más de la expedición, donde podemos tomar partido, decidir, aventurar y condenar. Cine como obra de arte, donde podemos opinar diferente ya que nos provoca desde diversos puntos de acercamiento. Cine en su máxima dimensión, que transporta, emociona, guía, sorprende y tensiona, para luego generar opinión, debate y reflexión.

Ficha  técnica

Titulo Original: “The Revenant”
Calificación: Mayores de 14 años
Duración: 156 minutos
Genero: Drama, wéstern
Año: 2015
Pais: EE.UU.
Elenco: Leonardo DiCaprio, Tom Hardy, Forrest Goodluck, Domhnall Gleeson
Director: Alejandro González Iñárritu

Los odiosos ocho

La octava película de Quentin Tarantino se mantiene fiel a su estilo. Observación, construcción y desarrollo de ambientes y personajes son la clave de un filme ambientado algunos años después de la Guerra de Secesión en las nevadas montañas de Wyoming.

La diligencia camino a Red Rock transporta al cazarrecompensas John Ruth -Kurt Russell- y su prisionera Daisy Domergue -Jennifer Jason Leigh-. Su destino es que Domergue sea ahorcada. En el camino encuentran a dos extraños: el mayor Marquis Warren -Samuel L. Jackson-, un ex-cobatiente negro de la Unión, y Chris Mannix -Walton Goggins-, un personaje que dice ser el nuevo Sheriff del pueblo. En la Mercería de Minnie, una posada en medio de la nada, se encuentran con Bob -Demian Bichir-, un mexicano que se encarga del negocio, Oswaldo Mobray -Tim Roth, el verdugo que viaja a Red Rock, el vaquero Joe Gage -Michael Madsen-, y el general confederado Sandy Smithers -Bruce Dern-. Tal número de personajes -exactamente ocho- da el nombre al relato y es el centro de atención de historias cruzadas por el racismo, la soberbia, la avaricia, la venganza social y una bestialidad humana que va creciendo en la medida que el metraje avanza.

Tarantino filma con pausa. No hay apuro. Cada toma tiene su tiempo, cada detalle su atención y cada gesto es cine en si mismo. Hace carne la premisa de la forma de narrar más que la propia narración. Somos parte de ello, queramos o no. Nos involucra en emoción, cuerpo y razón. Los diálogos son banales y profundos a la vez. No sabemos cuánta verdad existe en ellos; debemos descubrirla. Tarantino nunca nos hará fácil lo que él considera que es responsabilidad del espectador.

Técnicamente la película es notable. La fotografía es excelente, la música de Morricone, inconfundible (a pesar de ser bastante escasa) y la edición permite que las casi tres horas fluyan de manera natural.

Para quienes seguimos al director, “The Hateful Eight” no es su obra cumbre. Es algo más floja que las predecesoras, sin embargo su lenguaje visual y dramático tiene un sello inconfundible de esa humanidad bestial que entusiasma a Tarantino: es un motivo de vida. La composición y desarrollo de los personajes es excelente, desde el modo de hablar, la forma de moverse, lo grotesco de algunas acciones y por cierto los baños de sangre que ya son su marca registrada.

Ocho películas, ocho historias, ocho realizaciones. Tarantino no descansa, sigue adelante a paso firme como uno de los mayores realizadores de la actualidad, inquieto, irrenunciable y seguro. Mientras disfrutamos su última producción ya estamos esperando la siguiente. Así es Quentin Tarantino; impredecible y predecible, luz y sombra, humanidad y bestialidad. Como la vida. La vida según Tarantino.

Ficha  técnica

Titulo Original: The Hateful Eight
Duración: 167 minutos
Genero: Tragicomedia, violencia, misterio.
Año: 2015
Pais: Estados Unidos
Guión: Quentin Tarantino
Elenco: Samuel L. Jackson, Kurt Russell, Jennifer Jason Leigh, Channing Tatum
Director: Quentin Tarantino

La gran apuesta

Esta cinta del director Adam McKay presenta de una forma diferente lo sucedido con la crisis bursátil de Estados Unidos a fines de la década pasada. El relato se basa en las historias de quienes lograron predecir que la burbuja inmobiliaria norteamericana explotaría e invirtieron contra el mercado para sacar dividendos -suculentos por cierto- del colapso global de la economía.

Christian Bale, Steve Carell, Ryan Gosling, Brad Pitt dan vida a personajes distintos a los que habitualmente caracterizan. El Dr. Michael Burry -Bale- es excéntrico y mientras toca su batería para relajarse, es capaz de invertir el fondo de inversión que dirige contra todo sentido común al descubrir un patrón de cifras que avisora el desastre. Max Baum -Carell- interpreta a un gerente de fondos de cobertura que insiste en que lo que viene no es mercado sino un vergonzoso e inmoral fraude. Jared Vennett y Ben Rickert -Ryan Gosling, Brad Pitt- agregan a otros dos actores de esta compra y venta de bonos bursátiles, swaps, hipotecas triple A, doble B, CDO y otros términos financieros que sin duda son importantes, aunque no trascendentes para comprender la historia.

El fondo de "The Big Short" -su título original- es la avaricia económica, es decir, de qué manera obtener más rentabilidad del dinero sin importar lo que esté detrás para conseguirlo. La falta de regulación del mercado -los famosos bonos subprime junto a otras operaciones de deuda consolidada- colaboró para acrecentar una falsedad que arrastró a la quiebra a los principales bancos de inversión y que hizo millonarios a quienes -sabiendo de las irregularidades- ganaron bonos impresionantes por rendimientos económicos de dudosa realidad.

La gran apuesta tiene un metraje extenso, cargado de diálogos técnicos que por momentos se hacen cansadores, y actuaciones convincentes que logran centrar el relato en lo principal. En ello, los protagonistas colaboran a mantener la tensión y la edición de la cinta, en no perder el foco de lo que más que llamar una “gran apuesta” deberíamos declarar como la “gran estafa”.

Ficha técnica

Titulo Original: "The Big Short"
Duración: 130 minutos
Genero: Drama bursátil, historia, ironía
Pais: EE.UU.
Guión: Charles Randolph, Adam McKay. Michael Lewis (libro)
Elenco: Christian Bale, Steve Carell, Ryan Gosling, Brad Pitt
Director: Adam McKay

viernes, 8 de enero de 2016

Steve Jobs

Revisar algunos capítulos de la vida de Steve Jobs vuelve a provocar en mi un número no menor de emociones, recuerdos y reflexiones. Si luego de su muerte el 5 de octubre de 2011 pudimos conocerlo más a fondo gracias a su biografía escrita brillantemente por Walter Isaacson y acercarnos a una versión cinematográfica en “Jobs” en 2013, es esta la cinta que muchos esperábamos por muy diversas razones: la principal, su guionista Aaron Sorkin.

Danny Boyle -“Trainspotting”, “Slumdog Millionaire”- construye esta película con mucha solidez. Sorkin -“Red Social”- elabora un relato muy cercano al género teatral a partir de tres pilares fundamentales en la vida de Jobs: el lanzamiento del “Macintosh” en 1984, la computadora “Next” en 1988 y la irrupción del “iMac” en 1998. Estos tres iconos no son al azar, están íntimamente relacionados y permiten explorar una faceta íntima del cofundador de Apple.

El tejido dramático de la película es intenso. Los diálogos -marca registrada de Aaron Sorkin- son complejos y profundos. El situarla en los minutos previos a los tres lanzamientos, nos permite asistir a la preparación de los eventos, donde la tensión creciente y la expectativa hacen que el ritmo no se pierda en ningún momento.

Michael Fassbender como Steve Jobs y Kate Winslet como Joanna Hoffman -su principal asistente en la cinta- hacen un trabajo de lujo para sobrellevar sus protagónicos roles. Fassbender construye a un Jobs fascinante, ilustrando con fuerza algunas de las características que de él conocimos: una absoluta obsesión por los detalles, una desconexión con la realidad -también llamado “campo de distorsión”- un desconsiderado trato con sus colaboradores y una seguridad capaz de traspasar fronteras a pesar de sus reiterados fracasos.

“Steve Jobs” no es solo una cinta para nosotros, los “fan” de Apple. Es cierto que detalles fundamentales están rápidamente expuestos en los diálogos -ojo con los guiños al iPod y al iPad- y encontremos que hay poca muestra del trabajo creativo que caracterizó a Jobs, sin embargo, esta lectura enfocada entrega una mirada más profunda a su personalidad desde algunos aspectos fundamentales: la relación con su exnovia, Chrissan Brennan -Katherine Waterston- y su hija Lisa, a quien tardó mucho en reconocer; la leal amistad con su socio Steve Wozniak -Seth Rogen-; las confrontaciones con John Sculley -Jeff Daniels- quien lo despidió de su propia empresa y su siempre compleja y tensa relación con sus colaboradores a quienes desafiaba permanentemente, exigiendo hacer posible lo imposible.

“Think different”.

Ficha técnica

País: Estados Unidos
Año: 2015
Género: Película biográfica
Duración: 122 minutos
Producción: Danny Boyle
Guión: Aaron Sorkin
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Alwin H. Küchler
Montaje: Jon Harris
Protagonistas: Michael Fassbender, Kate Winslet, Seth Rogen, Jeff Daniels
Dirección: Danny Boyle

sábado, 2 de enero de 2016

Operación Zulu

Ciudad del Cabo, Sudáfrica, 2013. La huella del apartheid es tangible, las diferencias sociales, aun más evidentes; la desigualdad, impresentable. En este contexto y con este marco de referencia, transcurre “Operación Zulu”, un excelente thriller del director francés Jérôme Salle estrenado en Cannes el año 2013.

Tres detectives amigos, Ali Sokhela -Forrest Whitaker-, Dan Fletcher -Conrad Kemp- y Brian Epkeen -Orlando Bloom-, tan diferentes como leales compañeros, investigan el asesinato a golpes de una joven blanca. Las pistas los conducen a una playa dominada por narcos y aquel momento desencadena tragedias que con el correr de los minutos aumentan en tensión, crueldad e intensidad.

Jérôme Salle filma cada escena con dedicación. Sus planos cercanos son cuidadosos y con ellos entramos a la intimidad de los personajes. Como contraparte, la fotografía de la ciudad, los grandes planos, nos muestran un escenario de extrema pobreza y exceso de riqueza, que intenta convivir dentro de un entorno dominado por bandas de narcos, territorios difíciles para la policía y con una población amenazada y sometida.

El asesinato es solo la punta del iceberg de una corrupción política y generación de nuevas drogas que atenta contra la misma población que ha logrado someter bajo su manto.

Orlando Bloom y Forest Whitaker sostienen personajes muy bien desarrollados. La gestualidad de Whitaker da cuenta de su historia, que se remonta a una traumática niñez. La semblanza de Bloom, disfrazado de mujeriego, nos muestra la frustración de un hombre que en lo personal ha fracasado como esposo y padre, y que busca su redención en su oficio y en el apoyo a sus compañeros de profesión.

“Operación Zulu” no nos puede dejar indiferentes. Provoca emociones a raudales, nos sorprende y conmueve de manera brutal. ¡Cuánto ayuda el excelente relato, un guión sólido y actuaciones macizas! La cámara de Salle nos transporta e inserta en un mundo que posiblemente está más cerca de nosotros de lo que pensamos o creemos. El poder la la industria farmacéutica, el tráfico de droga y los poderes políticos parecen destruir los valores más preciados: la familia, el amor, la amistad, la lealtad. Incluso la venganza se disfraza de justicia y es difícil resistirse a no estar de acuerdo, sin embargo la reflexión -gracias a las múltiples capas de la cinta- no puede estar ausente y “Zulu” aporta muchos elementos para un debate valórico profundo, serio y comprometido.

Ficha técnica

Título Original: Zulu
Guión: Caryl Ferey, Julien Rappeneau, Jérôme Salle
Música: Alexandre Desplat
Duración: 110 minutos
País: Francia
Idioma: Inglés, Africano
Elenco: Orlando Bloom, Forest Whitaker
Director: Jérôme Salle

Bus 657

Scott Mann dirige esta cinta de acción con muchos elementos de otras películas ya clásicas del género. Un dueño de casino déspota y sin moral -Robert De Niro como Francis-; un empleado con dificultades familiares  -Jeffrey Dean Morgan como Luke Vaughn- y la oportunidad de conseguir el dinero necesario para el tratamiento de su hija, configuran el escenario de un robo “perfecto” que por cierto no sale tal como lo habían planeado junto al codicioso guardia y compañero de trabajo de Luke -Dave Bautista como Cox-.

La asociación con “Speed” es natural, sin embargo estamos varios peldaños bajo ella. La producción intenta mantener un relato que es básico, un guión que si bien tiene el mérito de una edición adecuada no logra elevarse y abandonar  la media. Sin embargo, los 93 minutos de metraje se hacen entretenidos y cumplen con el objetivo que se proponen, sin aspirar a mayor profundidad.

Las buenas ideas de la cinta, el contrapeso entre el mal y el bien, o la justificación de los medios por un noble fin, no son desarrolladas. No esta la oportunidad de hacerlo, cuando los personajes son más bien livianos y solo esbozados. Por ello tal vez Scott Mann se dedica mucho más a la acción que a las historias personales de los protagonistas que, intercaladas, o bien no resultan -no provocan mayor incidencia-, o bien solo están para dar solo un contexto que explique levemente las motivaciones íntimas de Luke y Francis.

“Bus 657” funciona bien como producto de entretención, lo que en ciertos casos es bastante, en especial en este género. No promete más allá de sus expectativas y en ese sentido no defrauda, aunque con De Niro y Dean Morgan, podría haber aspirado a algo mejor, sin embargo la ausencia de guiones novedosos y originales ya se torna transversal y preocupante, pues no solo de efectos especiales, y acción viven este tipo de cintas, más cercanas a la efímera TV que merecedoras de la pantalla grande.

Ficha técnica

Título original: Heist
Año: 2015
País: Estados Unidos
Género: Suspenso , Acción
Duración:  93 Minutos
Elenco: Robert De Niro, Dave Bautista, Jeffrey Dean Morgan
Director: Scott Mann

miércoles, 23 de diciembre de 2015

El despertar de la fuerza

Siendo "fan" de "La Guerra de las Galaxias" es posible que lo que escriba a continuación no sea objetivo. Dicho esto, el inicio de esta nueva trilogía de la saga creada en 1977 por George Lucas, sin duda es algo largamente esperado. Ahora en manos de Disney —Lucas vendió los derechos el 2012— y bajo la dirección de J. J. Abrams —uno de los creadores de “Lost”—, esta nueva entrega viene precedida de una gran campaña de marketing y las dudas —será, no será, cambia, no cambia— propias de quienes crecimos bajo el alero de una historia que, hay que reconocerlo, es parte de nuestra vida. Aún recuerdo la primera escena del Episodio IV al verlo por primera vez en el cine “Centenario” de La Serena: una mancha en la pantalla que se agranda progresivamente y que da paso a una gigantesca nave espacial que parece no terminar nunca su paso por sobre nuestro. ¡Increíble! Pero vamos al presente, a esta nueva historia que le han llamado " El despertar de la Fuerza".

Situada 30 años después de la batalla de Endor —Episodio VI— la Alianza Rebelde ha pasado a ser la "Resistencia" que se enfrenta a la "Primera Orden", grupo nacido e inspirado en el Imperio Galáctico. Leia —Carrie Fisher— ahora es generala, y encomienda al mejor piloto de sus tropas, Poe Dameron —Oscar Isaac—, seguir una pista en el planeta Jakku, un fragmento de mapa que podría develar el paradero de su hermano Luke Skywalker —Mark Hamill— quien lleva años desaparecido. Poe, perseguido por Kylo Ren —Adam Driver—, claro admirador y seguidor de Darth Vader, decide proteger tan valiosa información ocultándola en su fiel “BB-8”. Luego de ser capturado por Kylo, escapa con la ayuda de Finn —John Boyega—, un soldado de asalto que decide desertar, quien encuentra a Rey —Daisy Ridley—, una recolectora de chatarra que lucha por sobrevivir con los residuos logra juntar. Seguir con algo más de la historia podría dar demasiados detalles, sin embargo en el camino los protagonistas se encontrarán con nuevos amigos, enemigos, personajes emblemáticos de las primeras entregas como Han Solo, Chewbacca, C3PO, R2D2 y muchos más.

Podría escribir bastante sobre la cinta, pues cada tema es un mundo. Trataré de resumir, sin embargo lo primero es lo primero: la música. Impensada sin la maestría de John Williams, quién compone un verdadero concierto para cada uno de los episodios y esta vez no es una excepción. El contrapunto técnico y emocional con las imágenes, las secuencias, la tensión y el reposo de cada escena es vital para el ritmo y fluidez del relato. Tanta es la sintonía que, a mi modo de ver, la partitura es parte medular del elenco y de la historia. J. J. Abrams lo sabe y maneja con una gran solidez la edición, permitiendo amplitud y aire a esta mágica conexión. Desde el punto de vista técnico, la factura de la cinta es de primer nivel con efectos especiales consistentes, logrando recrear y mantener la esencia vital de “Star Wars”.

La temática de este nuevo episodio sigue la estructura de la película inicial de 1977, en un claro guiño-homenaje a Lucas, y va aún más allá. Abre las posibilidades argumentales y logra una interacción generacional notable en pantalla que produce una natural empatía en la audiencia, que en varios casos también se encuentra en un proceso similar. Esta lucha entre el bien y el mal, donde los valores principales son los que están en juego -la familia, el amor, la justicia y la libertad, ente otros- es un campo fértil para poder reflexionar y compartir con quienes recién comienzan a conocer esta historia de humanidad, desarrollada sobre el entorno de la ciencia ficción.

“El despertar de la Fuerza” cumple con creces las expectativas. Enlaza perfectamente con los episodios anteriores y da inicio a una nueva trilogía que se vislumbra interesante y exitosa. No conocemos lo que vendrá, sin embargo confiamos en que la Fuerza seguirá presente y nos acompañará en las próximas entregas de esta historia, tan fascinante y tan actual como lo fue en su estreno.

Ficha técnica

Titulo Original: "Star Wars: Episode VII - The Force Awakens"
Duración: 136 minutos
Calificación: TE
Género: Ciencia Ficción
Año: 2015
País: Estados Unidos - Reino Unido
Elenco: Harrison Ford, Mark Hamill, Carrie Fisher, Adam Driver, Daisy Ridley, John Boyega, Oscar Isaac
Director: J. J. Abrams

martes, 22 de diciembre de 2015

Sicario

Escrita por Taylor Sheridan y dirigida por Denis Villeneuve, Sicario es una cinta tremendamente cruda y real. El tráfico de drogas y las matanzas son cada vez más intensas en la frontera entre México y Estados Unidos, un terreno sin ley, donde priman las armas, la violencia y la destrucción. Kate Macy -Emily Blunt-, agente del FBI que lidera operaciones en Tucson, es reclutada por Matt -Josh Brolin-, un agente especial de la fuerza de élite del gobierno norteamericano cuyo fin es combatir a los mayores responsables de los carteles de droga. Este grupo es asesorado por Alejandro -notable papel de Benicio del Toro-, un enigmático personaje que conduce al grupo a un viaje clandestino para encontrar al mayor responsable de las salvajes matanzas fronterizas.

Villeneuve nos regala una cinta de excepción. La calidad de la filmación y del relato -sin puntos medios ni bajos- es realmente de lujo. Las tomas amplias, los planos aéreos, el ritmo de las secuencias y los momentos de tensa calma están perfectamente logrados gracias a una cuidadosa fotografía y edición. Todo calza en el metraje; la música, los diálogos, los gestos de cada uno de los personajes se unen en un recorrido que nos inserta en el clima que los autores quieren entregar a esta película.

La violencia desplegada es muy fuerte. Hay una primera capa que podría impedir llegar más al fondo del idealismo que Kate profesa y las condiciones de un entorno brutal. Ella es apegada a las normas, a “lo justo”, sin embargo en el camino comienza a darse cuenta que este ideal es absolutamente contradictorio con la realidad que se vive “en terreno”. A pesar que su vocación es clara y desea atrapar a los responsables, no está de acuerdo con la forma con la que este grupo lleva a cabo las operaciones por lo que su contradicción es absoluta. No quiere ser solo una observadora, quiere ser parte del proceso pero no puede serlo, no quiere serlo; ya no sabe realmente quién es y qué hacer. Este dilema ético y moral es la piedra angular de la cinta, y tanto el elenco como su director lo trabajan de forma estupenda, clara y concreta.

“Sicario” es de un nivel cinematográfico altísimo, de lo mejor de la temporada en su género. Es una película a considerar, que merece la pena verla con detención, calma y criterio. Sin duda es una ficción, sin embargo queda muy claro que puede ser más que una realidad. Hace carne aquel dicho que “la realidad supera la ficción”. Si fuera una historia real, no cabría la menor duda. Y podría ser mucho más real de lo que siquiera imaginamos. Allí Villeneuve nos desnuda y provoca, nos confunde y nos despierta compasión. Nos hace parte, nos suma y nos involucra. Reflexionamos y cuestionamos gracias a su mirada, y su cine nos seduce y nos maravilla.

Ficha técnica

Título original: Sicario
Género: Drama , Suspenso , Crimen
Duración: 121 Minutos
Elenco: Emily Blunt, Benicio Del Toro, Josh Brolin
Director: Denis Villeneuve