miércoles, 22 de marzo de 2017

Silencio

“Silencio”, la última cinta del director Martin Scorsese, basada en la novela homónima de Shushaku Endo, relata la historia de dos sacerdotes jesuitas portugueses, Sebastião Rodrigues -Andrew Garfield- y Francisco Garupe -Adam Driver-, que viajan a Japón en la época más dura de la persecución cristiana -en la segunda mitad del siglo XVII- tras la huella de su mentor, Cristóvão Ferreira -Liam Neeson-, quien supuestamente habría renunciado públicamente a su fe, luego de haber sido brutalmente torturado. Este viaje revela crudamente a los misioneros el sufrimiento y martirio que viven los cristianos japoneses: denigración, violencia y torturas que llegan incluso hasta la muerte.

Scorsese, con su talento único para filmar, nos sumerge en una experiencia tan traumática como demoledora. No solo cuestiona los pilares fundamentales de la fe, del budismo y de la religión católica sino que revela en profundidad los cuestionamientos más humanos que cualquier persona puede llegar a hacerse al vivir situaciones límite. Las interrogantes que surgen de este viaje son profundas y trascendentes. La persecución es despiadada, no da tregua y tampoco permite una respuesta parcial: si se es capturado o se renuncia públicamente a la fe o se mantienen los valores y principios fieles e inalterables, lo que sin ambigüedades conducirá al sacrificio de la propia vida.

“Silencio” es semejante a una inmensa Catedral. Es una obra compleja, gigante y difícil tanto por su forma narrativa como por su sólido pilar argumental. Martin Scorsese no hace concesiones de ningún tipo. La violencia es desgarradora, la tortura intolerable y las dudas van apareciendo y creciendo en un entorno hostil, lleno de miedos; todo es tan humano, terrenal y pantanoso que parece absorber todo a su paso sin dejar nada reservado a la propia espiritual. La colonización católica versus la resistencia japonesa es un choque de fuerzas potentes y en claro desequilibrio. Surgen entonces más preguntas: ¿los campesinos siguen verdaderamente la fe o simplemente el cariño y afecto de los sacerdotes? ¿Dónde está la compasión, uno de los pilares del budismo? ¿El amor al próximo es tanto más fuerte que permite hacer sacrificios personales por los hermanos? Ninguna de ellas es sencilla de responder y la cinta no se hace cargo de aquello, solo nos enuncia más y más cuestionamientos en tanto avanza el rodaje.

Esta película no es fácil de ver. 161 minutos es un metraje extenso para un relato que sin apuro alguno tiene como fin invitarnos a ser parte de la historia, que vivamos de cerca los sentimientos que expresan los protagonistas, que empalicemos con ellos y que finalmente las interrogantes queden en nuestro lado, esperando reflexión, escucha, calma y alguna decisión. Hay algo que cuesta mucho entender en el arte de la música y es que “el silencio también es música”. Esto puede ser aparentemente contradictorio, sin embargo, magistralmente Martin Scorsese nos demuestra acá que el silencio es también cine, relato y comunicación. El mensaje central es que Dios nos habla a través del silencio, incluso tal vez más fuerte y claro que si fueran palabras. Es posible que a través de ese profundo silencio podamos lograr una conexión aun más cercana con el creador y por supuesto con la profundidad e inmensidad de nuestro propio ser. En este caso el silencio no es ausencia sino presencia, una presencia viva que llega y transforma profundamente al corazón de nuestra fe.

Ficha técnica

Silencio
País: EE.UU., Taiwan, México
Año: 2016
Género: Drama histórico religioso
Duración: 161 minutos
Actores: Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Neeson, Yosuke Kubosuka, Issei Ogata, Tadanobe Asano
Director: Martin Scorsese

lunes, 20 de marzo de 2017

Logan

Esta última parte de la trilogía de Wolverine, que toma como base el personaje de Marvel Comics, presenta una nueva película de X-Men, esta vez con un concepto diferente. James "Logan" Howlett -Hugh Jackman- vive en un mundo donde los mutantes son leyenda, trabaja como chofer de una limusina y el “adamantium” insertado en su cuerpo años atrás, lentamente lo está envenenando y dañando seriamente su factor regenerativo. Por otra parte, Charles Xavier -Patrick Stewart-, ya tiene 90 años, y una enfermedad neurodegenerativa hace que pierda el control de sus habilidades telepáticas provocando un efectos devastadores. Así la historia, podemos apreciar que el ciclo de ambos se aproxima a su fin. Sin embargo, aparece Laura, una niña de once años que insiste en llegar a un lugar en Dakota del Norte llamado el "Edén”. Laura tiene habilidades similares a las de Logan -autoregeneración- y es producto de un experimento en los laboratorios “Transigen”, donde se criaban niños mutantes para utilizarlos como armas con muestras de ADN de algunos X-Men.

La cinta escrita y dirigida por James Mangold es mucho más drama que sus antecesoras. La acción se limita a secuencias más aisladas y que están en directa relación a la narración de este camino hacia el ocaso. Ya el afiche promocional nos da una idea de aquello. La soledad de Logan es evidente. Hay un silencio interior y exterior, cansancio, agobio; el sin sentido, la angustia y el dolor están cada vez más presentes en el otrora imbatible Wolverine. Esta es, tal vez, la más humana de las secuelas y en ese sentido la más convincente desde el punto argumental.

Las películas de super héroes habitualmente no muestran el lado “B” del protagonista. “Logan”, en cambio, se basa en sus debilidades -físicas y ahora emocionales- para configurar un relato que va cobrando relevancia con el correr de los minutos. James percibe el vínculo con Laura, no obstante se niega a aceptarlo como algo real. El metraje explora de manera interesante la construcción -forzada al comienzo- de esta relación, diferente, única y especial, en un momento de extrema vulnerabilidad del protagonista. Este es el valor más importante de la cinta y finalmente su eje central.

“Logan” se destaca por su sobriedad, por cierto dentro de los márgenes de la serie de X-Men. Los efectos especiales no son su principal foco, sino que están supeditados solo a las necesidades propias de la historia. La narración es fluida, el relato adecuado y el guión va abriendo camino hacia una nueva generación, que sin duda nos traerá nuevas historias, nuevos personajes y nuevas aventuras de este fascinante mundo de los X.Men.

Ficha técnica

Título original: Logan
Año: 2017
Duración: 135 minutos
País: Estados Unidos
Género: Thriller. Acción. Drama. Ciencia ficción | Road Movie. Cómic. Marvel Comics. Secuela. Distopía. Vejez
Guión: Scott Frank, James Mangold, Michael Green (Historia: James Mangold)
Música: Marco Beltrami
Fotografía: John Mathieson
Reparto: Hugh Jackman, Patrick Stewart, Dafne Keen, Boyd Holbrook, Stephen Merchant, Elizabeth Rodriguez, Richard E. Grant, Doris Morgado, Han Soto, Julia Holt, Elise Neal, Al Coronel
Género:Thriller. Acción. Drama. Ciencia ficción | Road Movie. Cómic. Marvel Comics. Secuela. Distopía. Vejez
Director: James Mangold

martes, 28 de febrero de 2017

Moonlight

Escrita y dirigida por Barry Jenkins, esta cinta ganadora del Oscar 2017 a la mejor película, está basada en la obra “In Moonlight Black Boys Look Blue” de Tarell Alvin McCraney. “Luz de luna” narra la complicada infancia, adolescencia y madurez de un afroamericano que crece en un barrio carenciado y conflictivo de Miami. La película se divide en tres espacios de tiempo donde su protagonista Chiron -interpretado por Alex Hibbert, cuando niño; Ashton Sanders, adolescente y Trevante Rhodes, ya adulto- va descubriendo su propia identidad recorriendo un camino lleno de dificultades e inconvenientes propios de una vida difícil.

Moonlight es una película extremadamente íntima. En la primera parte -Little- los elementos puestos en escena son minimalistas y reflejan muy bien la personalidad del protagonista. Hay una serie de situaciones que condicionan la vida y el actuar de Chiron y su enorme timidez. Su madre Paula -Naomie Harris- es drogadicta, violenta y lo tiene bastante abandonado. Chiron sufre por ello, en silencio y hacia su interior. Chiron, perseguido y objeto de burlas por parte de otros niños de su edad, solo puede refugiarse y es cuando aparece Juan -excelente Mahershala Ali, ganador del Oscar a mejor actor de reparto- y Teresa -Janelle Monáe- quienes acogen al pequeño en su hogar aunque en un ambiente también complejo: Juan es traficante de drogas y vive en un entorno que tampoco contribuye demasiado al desarrollo de la personalidad de Chiron.

En las dos siguientes partes, Chiron y Black, vemos el crecimiento y maduración del protagonista y cómo aquellos rasgos dibujados al comienzo de la historia empiezan a tomar forma y acentuarse configurando su manera de ser y de enfrentar al mundo: bajo la apariencia de dureza extrema y convertido en traficante, ahora en Atlanta, Chiron sigue siendo una persona frágil, introvertida e insegura.

El director Barry Jenkins realiza un notable trabajo de composición para describir un recorrido interior marcado por el abandono, la ausencia de referentes, la falta de cariño y el acoso. El camino interior de Chiron es muy duro y cruel. Su sexualidad tampoco está definida. Solo Kevin -André Holland- con quien comparte algo más de intimidad, logra abrir en parte el corazón de Chiron, pero ello es solo una pequeña apertura en un mundo cerrado que parece no tener salida.

Con un guión pausado, con mucho tiempo para poder apreciar gestos, actitudes, reacciones en planos que estremecen, el director logra transmitir las emociones de una forma directa, honesta y real. Y este es el mayor valor de “Moonlight”, ser una cinta especial, diferente, que llama a la reflexión sobre las circunstancias y entornos que marcan la personalidad de las personas y su desarrollo. “Luz de luna” es triste y muy dura, sin embargo bien vale la pena observarla con detención y cuidado pues la ausencia de valores que afecta al protagonista debido a su entorno nos revela la importancia de mucho de aquello que creemos natural y que por ello estaría asegurado.

Ficha técnica

Título Original: Moonlight
Drama social
EE.UU. 
111 minutos
Actores: Alex Hibbert, Ashton Sanders, Trevante Rhodes, Mahershala Ali, Shariff Earp, Duan Sanderson
Director y Guionista: Barry Jenkins

sábado, 25 de febrero de 2017

Jackie

Días después del fatal 22 de noviembre de 1963, Jacqueline Kennedy -una excelente y brillante Natalie Portman- concede una larga entrevista a la Revista Life. En esta entrevista, totalmente controlada por Jackie, revela la intimidad de uno de los capítulos más tristes y a la vez más esperanzadores de la historia de Estados Unidos: John F. Kennedy había sido asesinado y el sueño de un mundo mejor, brutalmente detenido. Jackie -hasta ese momento considerada solo como una “literalmente” decorativa Primera Dama- se encarga con coraje, entereza, dignidad y serenidad de escribir la historia sobre el Presidente número treinta y cinco de los Estados Unidos, un mandato breve pero que quedó impreso con sangre en la historia del Siglo XX.

Pablo Larraín, director chileno de gran trayectoria, emprende este desafío con la base de un excelente guión de Noah Oppenheim, lo que le permite explorar en las zonas más personales de la protagonista, sin dedicarse a narrar hechos -que todos conocemos, hemos visto u oido- sino a mostrarnos sentimientos profundos en base a gestos, palabras, primeros planos consistentes y diálogos tremendamente incómodos y provocativos. Larraín no escatima en desnudar la emoción de Jackie. Todo gira en torno a su semblante, sus desplazamientos, sus palabras, sus dudas, discusiones y pretensiones. Y Natalie Portman responde al desafío en el que podría ser su mejor interpretación a la fecha. Una construcción dramática de alto vuelo, sencilla y compleja a la vez, donde ella no representa a Jacqueline Kennedy sino realmente se transforma en ella.

Una de las grandes virtudes del cineasta es la forma y el ángulo desde el cual se cuenta la historia. Por más que conozcamos detalles, sepamos el final, el comienzo o su desarrollo, estos elementos carecen de importancia cuando presenciamos una composición que no es lineal, que no concede pausa aunque su ritmo tiene una cadencia y lentitud enorme. Larraín ya lo incorpora como marca registrada. Su manejo de los tiempos y los planos de sus cámaras incomodan y bastante. Sabe sacar un partido único a una mirada, a un pequeño gesto y es capaz de transformar un diálogo sutil en un párrafo lleno de sentido.

“Jackie” es una gran película, no solo sustentada por la notable protagonista y por uno de los hechos mediáticos más impactantes de la segunda mitad del siglo pasado, sino porque justamente no intenta describir los hechos y mostrarnos sucesos. Esta cinta nos invita a acompañar el sentir de quien acaba de quedar viuda, a quien le han arrebatado de sus manos al amor de su vida, a quien le han paralizado de pronto y no encuentra ninguna explicación humana ni divina a lo que le ha sucedido. Y este retrato de emoción está perfecto, ingresa profundamente en nuestros propios sentimientos produciendo una cercanía y empatía asombrosa. Gran mérito de sus realizadores y de una producción madura, honesta, siempre al servicio del fondo argumental y que a la vez no descuida nunca ninguno de los detalles de forma que una cinta de este tipo debe guardar celosamente.

Ficha técnica

Título original: Jackie
País: Chile, EE.UU
Año: 2016
Duración: 95 minutos
TE+7
Género: Drama, Biografía, Historia
Guión: Noah Oppenheim
Música: Mica Levi
Actores: Natalie Portman, Peter Sarsgaard, Greta Gerwig, Billy Crudup, John Hurt, Gaspar Phillipson
Director: Pablo Larraín

Lion

Basada en el libro autobiográfico de Saroo Brierley, el director Garth Davis narra la historia de un pequeño niño de cinco años -Saroo, interpretado de manera magnífica por Sunny Pawar- quien junto a su hermano mayor Gaddú ayudan a su madre recolectando rocas y robando carbón para poder subsistir en un pequeño poblado de la India. Un día Saroo insiste en acompañar a su hermano a un trabajo pero llega tan cansado que se duerme en la estación de trenes a la que habían llegado. Al despertar, está solo y sin su hermano mayor. Se vuelve a dormir en un tren vacío y al despertar, con el tren ya en movimiento, se da cuenta que está encerrado y camino a lo desconocido, hacia la gigante Calcuta, donde Saroo se verá enfrentado a peligros, abandono y soledad que aparecen como insuperables. 

Esta primera parte del filme -la mejor desarrollada- nos muestra una miseria inconmensurable, tan grande como los paisajes que la hermosa fotografía inicial nos quiere transmitir. El contraste que se muestra no nos deja indiferente. Por una parte la belleza de los campos y vistas aéreas y por otra la precariedad en que miles y millones viven en su entorno es difícil de dimensionar. Por otra parte, un niño perdido en un ambiente hostil, una selva de cemento, donde se puede dudar de todo gesto de cariño y cada uno está abandonado a su propia suerte, transmite una tristeza indescriptible.

Sin embargo los milagros existen. Saroo es adoptado por una pareja australiana -Nicole Kidman, su madre adoptiva, en un excelente rol de soporte- y junto a ellos tiene una nueva oportunidad de vida en Hobart (Tasmania). Luego de un salto temporal de 20 años, Saroo -ahora interpretado por Dev Patel- necesita encontrar sus raíces y reencontrarse con su madre y su familia. Ello lo lleva a usar Google Earth para intentar buscar su hogar -que es literalmente una aguja en un pajar- y así tener la oportunidad de encontrarse a si mismo.

La cinta prosigue en forma bastante previsible al igual que su historia. Garth Davis no incorpora mayores novedades a un relato lineal con algunos recuerdos intercalados, lo que hace de su desarrollo algo extenso, obvio y en lo que tampoco ayuda mucho la personificación realizada por Dev Patel, a pesar de su nominación al Óscar. El ritmo va de más a menos, decae y lo que pierde en interés lo gana en emocionalidad intencionada e ineludible.

La sustancia de esta bellísima historia -porque su mayor valor es ser un retrato fiel de una historia real, de hace muy pocos años y donde podemos ver al final de los créditos a los reales protagonistas de este verdadero milagro de amor- es poder realizar una síntesis entre extremos: pobreza, miseria, condiciones inhumanas, abandono, abuso; familia, cariño, hogar, cuidado, amor infinito. Esta síntesis en la que podríamos encerrar los mayores valores y las peores intenciones y maldades humanas, es en realidad nuestra propia vida en la que -mediando todas las diferencias que podamos encontrar- vemos cotidianamente lo mejor y lo peor de nosotros mismos. Es un viaje, un retorno largo y cansador hacia el interior de cada uno de nosotros que nos invita a descubrir quienes somos, nuestras raíces y nuestra pertenencia.

Ficha técnica

Título original: "Lion"
Calificación: TE+7
Duración: 120 minutos
Género: Drama
Año: 2016
País: Australia
Elenco: Dev Patel, Sunny Pawar, Nicole Kidman, Rooney Mara, David Wenham, Nawazuddin Siddiqui, Tannishtha Chatterjee, Deepti Naval, Priyanka Bose, Divian Ladwa
Director: Garth Davis

miércoles, 1 de febrero de 2017

Hacksaw Ridge

Mel Gibson regresa con una cinta que es fiel a su estilo. Violencia -mucha violencia- crudeza, realismo y un estilo que no quiere ocultar nada al espectador. Su cámara se mueve entre tormentosas escenas de una guerra que es un infierno; imágenes que muestran el sin sentido del conflicto armado y que con dureza extrema nos hacen reflexionar sobre algo que carece de humanidad y es sencillamente exterminación. Destrucción, muerte, aniquilamiento, no solo físico sino sicológicamente brutal, con odio y vehemencia, sin compasión alguna y carente de sentimientos; solo instinto de supervivencia sabiendo que un paso más puede significar el comienzo o el final de todo.

Desmond Doss -Andrew Garfield- decide formar parte de ejército para poder colaborar y salvar vidas como asistente médico. Sus compañeros ya se han unido y él, con un ánimo y conducta patriota y fraterna no puede ser menos. Su padre -ex combatiente y ahora alcohólico- es una figura controvertida para Desmond. Quiere huir de él pues representa un icono del que se quiere separar lo más posible. Desmond, sin embargo, no pasa por la milicia como cualquiera: se niega a portar armas, menos a usarlas, es objeto de burlas de sus compañeros y de ridículas acusaciones por parte de los altos mandos que incluso lo llevan ante la Corte Marcial. No obstante todo lo anterior, Desmond Doss va a la guerra y se transforma en el primer objetor de conciencia en la historia de Estados Unidos en recibir la Medalla de Honor del Congreso. ¿Qué sucedió? Mel Gibson filma esta historia real a su modo, retratando cada etapa y cada suceso de forma clara y concreta, extremadamente concreta.

La amplísima variedad de películas sobre héroes y batallas de la Segunda guerra mundial parecen no tener tregua. Necesitamos historias humanas, ver ideales de carne y hueso luchando contra la adversidad del medio y superando barreras para lograr lo imposible. Incluso, necesitamos de aquello que no es solo material, aquello que es parte del misterio de la fe, de una creencia superior y que está sobre el bien y el mal. Algo de ello existe en esta cinta, sin embargo es la historia real la que se impone por sobre todas las cosas. La historia de un hombre que asumiendo sus limitaciones se pone al servicio de los demás, confía ciegamente en ello y logra algo que a todas luces aparece como inimaginable. Las escenas finales -con testimonios de los propios testigos- coronan un trabajo que si bien se nota ausente de una caracterización más profunda y creíble de su protagonista, deja en claro que Mel Gibson no transa y tampoco está dispuesto a pasar inadvertido.

Ficha técnica

Título original: "Hacksaw Ridge"
Duración: 139 minutos
Calificación: +14
Género: Drama, Biográfica, Antibélica
Año: 2016
País: Estados Unidos
Elenco: Andrew Garfield, Sam Worthington, Hugo Weaving, Vince Vaughn, Teresa Palmer
Director: Mel Gibson

miércoles, 18 de enero de 2017

Snowden

Oliver Stone está de regreso. Y su tema, ahora, se enfoca en la historia de Edward Snowden -Joseph Gordon-Levitt- quien desclasificó datos vitales sobre el programa secreto de vigilancia mundial de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos).

Basada en el libro "The Snowden files. The inside story of the world's most wanted man", escrito por Luke Harding, y en un libro escrito por Anatoly Kucherena, el abogado ruso de Edward Snowden, la cinta relata el momento en que la documentación ultra clasificada se hace pública por parte del diario “The Guardian” y desde aquel acontecimiento, reconstruye la vida de su protagonista y las causas que lo llevaron a tomar esa decisión.

Oliver Stone filma sin apuro, compone los ambientes con pulcritud, retrotrae la historia y le da a la cinta un carácter oscuro y misterioso. Todos -un poco más o un poco menos- conocemos la trama. Un consultor de tecnología que decide desnudar lo que es secreto, corre el riesgo de ser perseguido, deportado, extraditado y donde su vida da un giro en 180 grados. Parece ficción, sin embargo son hechos reales. Sucedió. Y no hace mucho tiempo, recién el año 2013. Por ello el desafío es mayor. la historia está cerca, en la retina, y por ello la forma cuenta mucho más que el fondo.

Los 134 minutos de "Snowden" se sienten. Sobre todo por el relato cansino que el director imprime al metraje. No pierde interés ni tampoco decae en tensión, sin embargo por momentos resulta densa la cantidad de información procesada que se intenta abordar.

Lo que es claro en esta cinta es el debate moral-ético, justo o no, de la rebeldía ante situaciones aparentemente imposibles de cambiar. ¿Snowden es un traidor o un héroe? ¿Es lícito o no, revelar información que me ha sido confiada en términos confidenciales? ¿Debo mantener silencio ante situaciones de abuso de poder, de clara violación de derechos? ¿Me corresponde a mi dicha decisión? Estas son unas pocas preguntas que la cinta no responde sino que a través de los hechos narrados pretende poner sobre la mesa, tal vez para tomar conciencia de lo que un hecho así significa.

En mayor o menor medida Oliver Stone logra su propósito. Universalizar la historia de Snowden y dejar planteada la discusión. Podemos opinar distinto, sin embargo es muy difícil pasar sin formarse una opinión. Aquello es muy valioso y un incentivo claro para ir a ver esta película.

Ficha técnica

Título original: "Snowden"
Duración: 134 minutos

Calificación: TE+7
Género: Suspenso, Biográfica
Año: 2016
País: Estados Unidos
Elenco: Joseph Gordon-Levitt, Shailene Woodley, Melissa Leo, Zachary Quinto, Tom Wilkinson, Rhys Ifans, Nicolas Cage, Scott Eastwood y Edward Snowden
Director: Oliver Stone

La La Land

Si una película queda por días -y en este caso semanas- es una señal. Y además, cuando inmediatamente después de verla, uno siente que algo ha cambiado, es aún más claro. “La La Land” tiene mucho de ambos aspectos. Escribo estas líneas escuchando la preciosa banda sonora que Justin Hurwitz compuso para esta maravillosa joya del talentoso director Damien Chazelle, quien ya nos sorprendiera hace dos años con la excelente “Whiplash”.

Mia -Emma Stone- y Sebastián -Ryan Gosling-, son dos jóvenes soñadores que habitan Los Ángeles, la ciudad de las estrellas. Ella quiere ser actriz, va a todas las audiciones posibles para conseguir un papel mientras trabaja en una cafetería que es asiduamente visitada por estrellas consagradas. Él, pianista de Jazz tradicional, se gana la vida tocando en bares y pubs, intentando que la música que lo apasiona siga viva y vigente. Mia y Sebastián, dos almas gemelas que se encuentran por casualidad, cruzan sus vidas, sus emociones, sus frustraciones y sus sueños en un romance que amplía sus horizontes y que parece no tener límite.

Damien Chazelle -de 31 años- narra esta historia como un musical, sin embargo esta cinta es muchísimo más amplia. “La La Land” no solo es excelente musicalmente sino que es un maravilloso relato sobre el amor, la ilusión y la vocación de dos personas, dos almas artísticas que juntas descubren su propio potencial. Habla de fracaso -las más de las veces- y pequeñas cimas -las menos-, en un camino azaroso, difícil, complejo, situados en un universo muchas veces hostil, que no da ventajas y que al menor descuido, pasa la cuenta.

Todo encaja perfectamente en “La La Land”. Las actuaciones de Emma Stone y Ryan Gosling son realmente excelentes. Cantan y bailan de manera estupenda y se complementan con una química y magia única. La música como hilo conductor de la historia es sencilla y a la vez elaborada. El tema central de ambos protagonistas les acompaña permanentemente y el resto de la partitura fluye sólida, alegre, reflexiva y emotiva. La dirección de Chazelle es clave por la forma que tiene de filmar las emociones. Observamos plano-secuencia, diálogos, silencios, primeros planos, contexto, todo desarrollado certeramente y generando una complicidad que aumenta en la medida que el metraje avanza. Ya no son Mia y Sebastián. Somos nosotros representados en ellos. Allí están nuestros propios sueños, nuestra pasión y tal vez nuestra propia historia. Nos apropiamos de sus frustraciones y nos emocionamos con sus conquistas. Aquella sincronía afectiva y fuertemente empática, logra compenetrar la historia y nos hace protagonistas de ella.

“La La Land” es una gran película y sin duda irá por todos los premios del 2016. Es cierto que mira hacia el interior de Hollywood no solo como homenaje -tal vez un poco también mirándose el ombligo-, sin embargo esto no le resta absolutamente ningún mérito. Al contrario, aumenta sus virtudes en un drama musical que tiene de comedia, de romance y un gran abanico de formatos, para dar vida a una historia narrada con variados lenguajes donde la emoción, la pasión, la locura y los sueños se abren paso con energía y vitalidad sin frontera, en una película que nos ilusiona y simplemente nos deja maravillados.

Ficha técnica

Título original: La La Land 
Año: 2016
Duración: 127 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Summit Entertainment / Gilbert Films / Impostor Pictures / Marc Platt Productions
Género: Musical. Comedia. Drama. Romance
Guión: Damien Chazelle
Música: Justin Hurwitz
Fotografía: Linus Sandgren
Reparto: Ryan Gosling, Emma Stone, J.K. Simmons, Rosemarie De Witt, John Legend, Finn Wittrock, Sonoya Mizuno, Jessica Rothe, Jason Fuchs, Callie Hernandez, Trevor Lissauer, Phillip E. Walker, Hemky Madera, Kaye L. Morris
Director: Damien Chazelle

domingo, 8 de enero de 2017

Un monstruo viene a verme

El director español Juan Antonio Bayona (“El orfanato”, “Lo imposible”) nos entrega el relato de un adolescente de 12 años, Connor -Lewis MacDougall-, cuya madre -Felicity Jones- está enferma de cáncer. “Conn” debe sobrellevar este tiempo haciendo deberes que para su edad no se condicen -se prepara la comida, lava y seca su ropa- pues el tratamiento debilita cada vez más a su mamá. Sus temores y miedos tienen un factor común: despierta todos los días a las 12:07 con una recurrente pesadilla, donde todo se destruye a su alrededor. Justo en ese momento se hace presente un “monstruo”, un árbol gigante con interior de fuego -Liam Neeson- quien habla con Connor y le narra historias que le resultan sin sentido y poco comprensibles. Por otra parte su abuela -Sigourney Weaver- tampoco colabora mucho en la visión del muchacho, ya que cuando va a vivir a su casa se encuentra con un lugar frío, ordenado y más parecido a un Museo que a un cálido hogar.

La cinta -la más vista en España el 2016 y con 12 nominaciones al Premio Goya- es un relato sobre el dolor, en este caso el de un hijo que no quiere perder a su madre y que sin embargo intuye que no habrá un final diferente. No obstante lo anterior, este viaje emocional incursiona en otros niveles, algunos difíciles de palpar y entender sin profundizar las capas que Bayona, inteligentemente, incorpora en el filme.

“A Monster Calls” puede conmover o dejar indiferente, dependiendo la vereda en la que nos situemos. El desolador drama se compensa con una fantasía que toma distancia de la emoción. O también, podemos interpretar aquella fantasía como una vía natural de expresión de un dolor que no tiene igual; de un temor a aquello que no logramos comprender ni pretendemos conocer, justamente porque nos abraza, nos supera y nos anula.

Juan Antonio Bayona construye un metraje interesante desde el punto de vista de la cuidadosa filmación. Sin embargo, desde la construcción de los personajes -salvo la conmovedora actuación del protagonista Lewis MacDougall-, deja algunas dudas. Hay ciertas inflexiones en las actuaciones de la madre y la abuela, ciertos giros melodramáticos, que quitan sustancia a una elaboración más contundente del drama del que ambas deben dar cuenta.

“Un monstruo viene a verme” funciona bien en términos generales. No es solo una historia. Son varias historias -de hecho es lo que sucede y es su hilo conductor- que finalmente confluyen en una particularidad, que a la vez es universal: el dolor es parte consustancial del crecimiento, se supera y entrega nuevos elementos para las futuras etapas de la vida. En esto hay una gran verdad aunque nuestra naturaleza humana trate de engañarnos o desviarnos de aquello que es inevitable.

Ficha técnica

Título original: A Monster Calls
Año: 2016
Duración: 108 minutos
País: España
Género: Fantástico. Drama | Acoso escolar. Infancia. Monstruos. Enfermedad. Familia
Guión: Patrick Ness (Novela: Patrick Ness)
Música: Fernando Velázquez
Fotografía: Óscar Faura
Reparto: Lewis MacDougall, Sigourney Weaver, Felicity Jones, Liam Neeson, Toby Kebbell, Geraldine Chaplin, James Melville, Garry Marriott, Joe Curtis, Kai Arnthal, Max Gabbay
Director: J.A. Bayona

sábado, 7 de enero de 2017

Pasajeros

“Ávalon”, una sofisticada y ultramoderna nave espacial, con 5.000 personas y 258 tripulantes en su interior en estado de hibernación, viaja a Homestead II, un planeta-colonia lejano, en un recorrido que tomaría unos 120 años. Un importante impacto con un meteorito causa algunos problemas y la cápsula de Jim Preston -Chris Pratt- se abre y comienza su proceso de activación, faltando aún 90 años para la llegada a destino. ¿Hay alguna razón para esto y está solo él despierto? ¿Cuáles son sus opciones en este viaje interestelar?

Esta cinta del director Morten Tyldum abarca un tema muy atractivo e interesante. Por un lado la necesidad humana -presente o futura- de buscar nuevos lugares habitales y por otro lado el cómo llegar hasta ellos dado su infinita lejanía, ambas variables aun en etapa de ficción y de sueño imposible. Este es, en rigor, lo más destacado de la película, porque el guión se encarga de hacerla predecible y de alargar, sin sentido aparente, la presentación del conflicto.

Es un mérito de sus dos protagonistas -Jennifer Lawrence interpreta a la escritora Aurora Lane- mantener el relato y el peso dramático del metraje, sin embargo, lo que comienza como ciencia ficción se transforma en excusa para mutar hacia el romance, lleno de lugares comunes, frases hechas y acciones repetidas que no hacen más que apagar el hilo conductor de la historia.

Creo que esta cinta es un ejemplo de algo interesante que no logra desarrollarse en plenitud. Es cierto que la sensación que va quedando cuando nos alejamos de ella mejora, pero aquello no es suficiente para que la historia recobre interés. Adicionales a la sustancia, sí cobran protagonismo. La partitura de Thomas Newman y la fotografía de Rodrigo Prieto se alzan como puntos altos en una producción bien ejecutada, correcta, con los efectos especiales justos para acompañar un relato que debió ser mucho mejor construido.

“Pasajeros” tiene presentes otros valores y emociones gracias a su temática esencial. La confianza, la verdad, la moral, el instinto y el deber ser, se presentan en conflicto cuando se deben tomar algunas decisiones. Aunque tomado en forma de comedia, explorar en ellos puede resultar un ejercicio interesante, sobre todo cuando el escenario es tanto inhóspito como desconocido.Finalmente es la humanidad por sobre la ciencia la que busca encontrar la salida o resolución y aquello siempre será interesante, aunque no necesariamente nos conduzca al final que cada uno prefiera para un romance espacial.

Ficha técnica

Título original: Passengers
Año: 2016
Duración: 116 minutos
País: Estados Unidos
Género: Ciencia ficción. Drama. Aventuras. Romance | Aventura espacial. 3-D
Guión: Jon Spaihts
Música: Thomas Newman
Fotografía: Rodrigo Prieto
Reparto: Chris Pratt, Jennifer Lawrence, Michael Sheen, Laurence Fishburne, Andy García, Julee Cerda
Director: Morten Tyldum

viernes, 6 de enero de 2017

Assassin's Creed

Un video juego transformado en película puede ser un desafío bastante interesante. Cuando además se añade una interpretación libre sin perder la esencia, las perspectivas son mejores. Y si en el reparto figuran nombres como Marion Cotillard, Jeremy Irons y Michael Fassbender, las expectativas crecen. No obstante lo anterior, “Assassin's Creed” no logra despegar por la debilidad de su columna vertebral: el relato. Ritmo cansino, poco digerible para quienes no conozcan la historia del juego y con muy poca profundidad en el tratamiento de sus personajes.

A través de una tecnología impresionante, Callum Lynch -Michael Fassbender- es forzado a revivir las batallas de Aguilar, antepasado que vivió en la inquisición española del siglo XV. Descendiente de una oscura organización secreta, los Assassins, Callum se da cuenta que tiene habilidades para hacer frente a los Templarios. “Animus” le permite ir y volver, no estando exento del riesgo que ello implica. Callum es investigado (en realidad usado) para descubrir aquél indicio que tan sagradamente ha sido protegido de los Templarios y que contendría -dentro de una una manzana- los principios de la violencia, con lo que podrían extinguirla y con ello dominar el mundo.

Tal como mencionaba en el primer párrafo, el relato es modesto. Está hecho para fans y no para quienes no conocemos la historia. Claro, podemos investigar, mirar el video juego, admirarnos por ello, sin embargo estamos en presencia de una película que debería valerse por si misma y no necesariamente lo hace. 

Justin Kurzel, su director, hace un magnífico trabajo de imágenes, efectos especiales, mezclado con bella fotografía y coreografías que resultan muy brillantes y emocionantes. Sin embargo, la sustancia de la historia se queda donde mismo, parece no empezar ni terminar -característico de los video juegos que nos pueden tomar horas y días en similares escenarios con variantes más, variantes menos- y que finalmente ensaya un final que no hace más que abrir la puerta a posteriores entregas de la saga.

Atractiva visualmente y me imagino que largamente esperada y aclamada por sus fans, Assassin's Creed tendrá su público seguidor en todo el mundo. Sin embargo, como entrega cinematográfica, lejos de un guión adecuado queda al debe y se centra solo en acción y efectos, que entretienen pero pasan tan rápido como las etapas de cualquier juego. Y en este último sentido, hacer cine no es un juego. Es arte, historia y magia, algo lejano para esta cinta, al menos en su primera aproximación a la pantalla grande.

Ficha técnica

Título original: Assassin's Creed
Año: 2016
Duración: 108 minutos
País: Estados Unidos
Género: Aventuras. Acción. Ciencia ficción | Viajes en el tiempo. Siglo XV. Videojuego
Guión: Adam Cooper, Bill Collage, Michael Lesslie (Videojuego: Patrick Désilets, Corey May, Jade Raymond)
Música: Jed Kurzel
Fotografía: Adam Arkapaw
Reparto: Michael Fassbender, Marion Cotillard, Jeremy Irons, Charlotte Rampling, Brendan Gleeson, Michael Kenneth Williams, Ariane Labed, Brian Gleeson, Carlos Bardem, Hovik Keuchkerian, Javier Gutiérrez, Matías Varela, Denis Ménochet, Mohammed Ali, Dino Fazzani, Gabriel Andreu, Megan Affonso
Director: Justin Kurzel

lunes, 2 de enero de 2017

Rogue One: una historia de Star Wars

Cuando Disney adquirió Lucasfilm el año 2012 podíamos suponer que un nuevo impulso se daría al mundo de Star Wars. Ya lo vimos el 2015 con “El despertar de la fuerza” y ahora es el turno de “Rogue One”, que si bien no es parte de los episodios originales de las tres trilogías, se inscribe como una historia de Star Wars situada entre los capítulos II y IV.

El Imperio acaba de confeccionar el arma más dañina y exterminadora llamada la “Estrella de la muerte”. No obstante, la alianza rebelde y un puñado de combatientes decide tomar un riesgo inusual: intentar robar los planos para con ello encontrar la vulnerabilidad que permita destruirla. En el camino encontrarán muchísimas dificultades e incluso deberán evadir al mismísimo Darth Vader.

Felicity Jones interpreta a Jyn Erso, una joven luchadora, quien junto al capitán Cassian Andor -Diego Luna- son los encargados de liderar esta misión imposible. El escenario galáctico es propicio para el despliegue de todo tipo de efectos especiales, peleas cuerpo a cuerpo, batallas aéreas, estrategias bélicas y todo aquello que los fans de Star Wars admiramos.

El relato, en términos generales es convincente no siendo brillante. El guión va develando los personajes y lentamente situándonos en la historia. Es cierto, no hay profundidad argumental ni tampoco un desarrollo dramático de los protagonistas y secundarios. Están presentes en el mundo Star Wars, sin embargo no destacan con la fuerza de un Jedi, una princesa o un aventurero.

Lo que se encuentra en el punto más alto de la cinta es la música de Michael Giacchino. Basada en las ideas originales de John Williams, Rogue One es un verdadero concierto. Hay variaciones constantes, motivos melódicos y rítmicos que llaman al recuerdo y que se proyectan al futuro. Mr. Williams puede estar tranquilo, Giacchino ha hecho un gran trabajo de empalme y ahora busca sus propios horizontes a través de una partitura llena de matices, inflexiones y colores que se abren paso a las nuevas generaciones.

“Rogue One” es una grata sorpresa. Es mejor verla sin expectativas pues de esa forma podemos disfrutarla mejor. No es la segunda división de las trilogías de Star Wars. Es un relato diferente, “basado en” y que quiere lograr abrir un camino propio, rellenar algunas partes de la historia que ya conocemos y darle vida y movimiento al universo que George Lucas maravillosamente nos ha heredado.

Ficha técnica

Rogue One: A Star Wars Story
2016
Duración: 133 minutos
País: Estados Unidos
Productora: The Walt Disney Company / Lucasfilm
Género: Ciencia ficción. Fantástico. Acción. Bélico | Aventura espacial. Spin-off. Star Wars. 3-D
Guión: Chris Weitz, Tony Gilroy (Historia: John Knoll, Gary Whitta; Personajes: George Lucas)
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Greig Fraser
Reparto: Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn, Donnie Yen, Jiang Wen, Mads Mikkelsen, Forest Whitaker, Alan Tudyk, Riz Ahmed, Jonathan Aris, Jimmy Smits, Alistair Petrie, Genevieve O'Reilly, Valene Kane, Warwick Davis

Director: Gareth Edwards