Un juego infantil se transforma en la principal ocupación de verano de un grupo de cinco amigos. Llevan casi 30 años jugando al “te atrapé” (algo tan sencillo como “la pinta”), sin embargo uno de ellos ha resultado ser imbatible. Está invicto, nunca lo han podido pillar y ahora tienen una oportunidad única, ya que este escurridizo amigo está a punto de casarse. Quedan pocos días, porque solo hasta el último día de mayo de cada año pueden hacerlo.
De esta idea originalmente basada en un grupo de amigos reales, surge el guion de Rob McKittrick y Mark Steilen que es dirigido por Jeff Tomsic. La verdad es que la película se torna bastante ridícula desde el comienzo, pues cada situación está exagerada y las sobre actuaciones -tal vez necesarias- abundan durante todo el metraje.
Tan absurda como desopilante, la cinta no tiene cable a tierra. Las situaciones son impensadas, improbables y caricaturizadas. Solo cobran sentido al final, cuando vemos algunas imágenes reales del verdadero grupo de amigos en pleno juego.
Sin embargo, hay dos aspectos a destacar a mi modo de ver: el ritmo de la cinta impide que nos aburramos de presenciar situaciones torpes y sin sentido. El otro aspecto, y para mi el más rescatable, es que tener la libertad para dejar hacer al “niño” que llevamos dentro siendo adultos ya formados (o tal vez ya deformados) es siempre algo que renueva la vitalidad. Finalmente el juego es solo una excusa para seguir juntos, más cerca o más lejos, pero juntos al fin y al cabo. Y es esa amistad y lealtad el valor principal que la historia expone de forma relevante.
Ficha técnica
Título original: Tag
Año: 2018
Duración: 100 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. / Broken Road Productions / New Line Cinema
Género: Comedia | Basado en hechos reales. Amistad
Guion: Rob McKittrick, Mark Steilen
Música: Germaine Franco
Fotografía: Larry Blanford, Steven Capitano Calitri
Reparto: Jeremy Renner, Annabelle Wallis, Isla Fisher, Jon Hamm, Leslie Bibb, Rashida Jones, Jake Johnson, Ed Helms, Hannibal Buress, Brian Dennehy, Braxton Alexander, Curtis Gammage, Jaren Lewison, Al Mitchell, Nora Dunn, Joey Thurmond, Elijah Marcano, Laura Distin, Patti Schellhaas, William Walker, Kyle Jackson, Braxton Bjerken, Lucie Carroll, Marisol Correa
Dirección: Jeff Tomsic
¿Quieres saber qué hay detrás de una película? Soy Carlos Correa Acuña, crítico de cine, y desde 2007 comparto comentarios, reseñas y análisis de películas y estrenos de todos los géneros. Una mirada personal, independiente y fundamentada sobre el cine, para descubrir nuevas películas, conocer sus claves y contrastar tu propia experiencia.
jueves, 28 de junio de 2018
miércoles, 20 de junio de 2018
Jurassic World: El Reino Caído
Isla Nublar, 190 kms. de Costa Rica. Una erupción volcánica amenaza de muerte a los dinosaurios que han vivido allí libremente desde el desastroso y caótico epílogo del Parque de Diversiones “Jurassic World”.
Retrocedemos 25 años y en la misma Isla Nublar abría sus puertas “Jurassic Park”, la primera, la original, dirigida por Steven Spielberg, marcando el inicio de una de las historias más exitosas de los últimos tiempos. Recuerdo que ese estreno me produjo una fascinación inmediata. No solo la película, sobre todo la música excepcional de John Williams y una historia de ficción con mucha base científica -tan verosímil como imposible- escrita por el visionario Michael Crichton.
Pero ahora es otro tiempo y la historia continúa. Claire Dearing -Bryce Dallas Howard- la ex administradora del ya abandonado y arruinado “Jurassic World” ha fundado el Grupo de Protección de Dinosaurios, que aboga por salvarlos de una nueva extinción. El gobierno de Estados Unidos no acoge el llamado por lo que todo queda en manos privadas. La poderosa aparición de Benjamin Lockwood -James Cromwell-, socio original del recordado John Hammond en la investigación y posterior desarrollo de la tecnología de clonación, junto a Eli Mills -Rafe Spall- su hombre de confianza y mano derecha-, convencen a Claire que convoque a Owen Grady -Chris Pratt-, el cuidador y entrenador de los raptors -recuerdan a “Blue”, ¿cierto?-, para acudir al rescate de al menos 11 especies en riesgo inminente por el ya desencadenado cataclismo volcánico. Parten rumbo a la isla acompañados por Franklin Webb -un ex TI del parque y actual colaborador de Claire- y Zia Rodríguez -una joven paleoveterinaria del Grupo de Protección-, más un ejército de operarios de Lockwood, armados y blindados, teniendo clarísimo su objetivo. Por supuesto las cosas no eran lo que parecían y todo se complica. Ahora no solo están amenazados los dinosaurios. Ellos también deben correr para salvar sus vidas.
No es necesario conocer las historias anteriores. El relato fluye articulado y logra muy buenos momentos de tensión durante los 128 minutos de duración. Los efectos especiales son cada vez más reales y la ambientación es de lujo gracias a una prolija edición. El relato sigue una lógica muy similar a las cintas anteriores sobre todo en la ubicación de los momentos de acción y reposo. El director español J.A. Bayona realiza, en ese sentido, un excelente trabajo con el guion de Colin Trevorrow, director de la anterior entrega, co-escrito por Derek Connolly, dotándolo de un ritmo que va siempre “in crescendo”. La mano del creador de la saga se percibe también, pues Steven Spielberg y el guionista principal son los productores ejecutivos de la cinta por lo que su influencia indudablemente no es menor.
Dentro de los puntos más destacados, tal vez respetando o bien homenajeando a la original “Jurassic”, es la secuencia inicial de la película. Excelentemente lograda, nos sitúa perfecto en el lugar y nos introduce de lleno en el contexto en el que se desarrolla la historia. Los nuevos personajes -de la mano con la referencia icónica de Hammond y la exposición del matemático Dr. Ian Malcom (el inconfundible Jeff Goldblum) ante el Congreso- le dan continuidad a este resurgimiento Jurásico iniciado el año 2015. Hay nuevos elementos, relatos derivados y conexiones que permiten desarrollar más historias, pero siempre con su base precisa y clara. Por un lado el debate científico y moral sobre la clonación que sigue presente. Las riquezas que aquel negocio pueda generar junto al poder y ambición desmedidos serán siempre detonantes de conflictos y amenazas cuyo techo es solo la imaginación, aunque a veces la realidad nos demuestre que puede ser aún peor de lo que imaginamos.
Para los nostálgicos hay muchos guiños y referencias. En mi caso, destaco los musicales, ya que la excelente partitura de Michael Giacchino deja espacio y ubicación privilegiada a sentidos motivos y al tema principal de la película original, componiendo con maestría un nuevo universo sonoro que se nutre de lo precedente y evoluciona desde allí.
“Jurassic World, el Reino Caído”, -muy recomendado el formato Imax- está un paso más arriba gracias a su excelente producción y calidad. Si sigue en esta línea, tendremos historias de dinosaurios por un buen tiempo pues son sin duda fascinantes. Verlos como protagonistas en la pantalla grande, tan reales, conviviendo -obvio, es una forma de decir- con los humanos, y además en nuestro tiempo, resulta a lo menos disruptivo. Y esa es la magia y por ello vamos al cine, entre otras cosas, para ver hecho realidad aquello que imaginamos que es imposible.
Ficha técnica
Título original: Jurassic World: Fallen Kingdom
Año: 2018
Duración: 128 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Universal Pictures / Amblin Entertainment / The Kennedy/Marshall Company / Perfect World Pictures / Legendary Pictures. Distribuida por Universal Pictures
Género: Ciencia ficción. Aventuras. Acción | Dinosaurios. Volcanes. Secuela. 3-D
Guion: Colin Trevorrow, Derek Connolly (Personajes: Michael Crichton)
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Óscar Faura
Reparto: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, James Cromwell, Rafe Spall, Toby Jones, Justice Smith, Daniella Pineda, Ted Levine, Geraldine Chaplin, Jeff Goldblum, BD Wong, David Olawale Ayinde, Bobbi Jo Hart, Daniel Stisen, Robert Emms, Kamil Lemieszewski, Michael Papajohn, Peter Jason, Sean Gislingham, Max Baker, Faith Fay, Kevin Layne, Daniel Eghan, Ronan Summers, Deborah Rock, Charlie Rawes, Manoj Anand, Cory Peterson, Fran Targ, John Heartstone
Dirección: J.A. Bayona
Retrocedemos 25 años y en la misma Isla Nublar abría sus puertas “Jurassic Park”, la primera, la original, dirigida por Steven Spielberg, marcando el inicio de una de las historias más exitosas de los últimos tiempos. Recuerdo que ese estreno me produjo una fascinación inmediata. No solo la película, sobre todo la música excepcional de John Williams y una historia de ficción con mucha base científica -tan verosímil como imposible- escrita por el visionario Michael Crichton.
Pero ahora es otro tiempo y la historia continúa. Claire Dearing -Bryce Dallas Howard- la ex administradora del ya abandonado y arruinado “Jurassic World” ha fundado el Grupo de Protección de Dinosaurios, que aboga por salvarlos de una nueva extinción. El gobierno de Estados Unidos no acoge el llamado por lo que todo queda en manos privadas. La poderosa aparición de Benjamin Lockwood -James Cromwell-, socio original del recordado John Hammond en la investigación y posterior desarrollo de la tecnología de clonación, junto a Eli Mills -Rafe Spall- su hombre de confianza y mano derecha-, convencen a Claire que convoque a Owen Grady -Chris Pratt-, el cuidador y entrenador de los raptors -recuerdan a “Blue”, ¿cierto?-, para acudir al rescate de al menos 11 especies en riesgo inminente por el ya desencadenado cataclismo volcánico. Parten rumbo a la isla acompañados por Franklin Webb -un ex TI del parque y actual colaborador de Claire- y Zia Rodríguez -una joven paleoveterinaria del Grupo de Protección-, más un ejército de operarios de Lockwood, armados y blindados, teniendo clarísimo su objetivo. Por supuesto las cosas no eran lo que parecían y todo se complica. Ahora no solo están amenazados los dinosaurios. Ellos también deben correr para salvar sus vidas.
No es necesario conocer las historias anteriores. El relato fluye articulado y logra muy buenos momentos de tensión durante los 128 minutos de duración. Los efectos especiales son cada vez más reales y la ambientación es de lujo gracias a una prolija edición. El relato sigue una lógica muy similar a las cintas anteriores sobre todo en la ubicación de los momentos de acción y reposo. El director español J.A. Bayona realiza, en ese sentido, un excelente trabajo con el guion de Colin Trevorrow, director de la anterior entrega, co-escrito por Derek Connolly, dotándolo de un ritmo que va siempre “in crescendo”. La mano del creador de la saga se percibe también, pues Steven Spielberg y el guionista principal son los productores ejecutivos de la cinta por lo que su influencia indudablemente no es menor.
Dentro de los puntos más destacados, tal vez respetando o bien homenajeando a la original “Jurassic”, es la secuencia inicial de la película. Excelentemente lograda, nos sitúa perfecto en el lugar y nos introduce de lleno en el contexto en el que se desarrolla la historia. Los nuevos personajes -de la mano con la referencia icónica de Hammond y la exposición del matemático Dr. Ian Malcom (el inconfundible Jeff Goldblum) ante el Congreso- le dan continuidad a este resurgimiento Jurásico iniciado el año 2015. Hay nuevos elementos, relatos derivados y conexiones que permiten desarrollar más historias, pero siempre con su base precisa y clara. Por un lado el debate científico y moral sobre la clonación que sigue presente. Las riquezas que aquel negocio pueda generar junto al poder y ambición desmedidos serán siempre detonantes de conflictos y amenazas cuyo techo es solo la imaginación, aunque a veces la realidad nos demuestre que puede ser aún peor de lo que imaginamos.
Para los nostálgicos hay muchos guiños y referencias. En mi caso, destaco los musicales, ya que la excelente partitura de Michael Giacchino deja espacio y ubicación privilegiada a sentidos motivos y al tema principal de la película original, componiendo con maestría un nuevo universo sonoro que se nutre de lo precedente y evoluciona desde allí.
“Jurassic World, el Reino Caído”, -muy recomendado el formato Imax- está un paso más arriba gracias a su excelente producción y calidad. Si sigue en esta línea, tendremos historias de dinosaurios por un buen tiempo pues son sin duda fascinantes. Verlos como protagonistas en la pantalla grande, tan reales, conviviendo -obvio, es una forma de decir- con los humanos, y además en nuestro tiempo, resulta a lo menos disruptivo. Y esa es la magia y por ello vamos al cine, entre otras cosas, para ver hecho realidad aquello que imaginamos que es imposible.
Ficha técnica
Título original: Jurassic World: Fallen Kingdom
Año: 2018
Duración: 128 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Universal Pictures / Amblin Entertainment / The Kennedy/Marshall Company / Perfect World Pictures / Legendary Pictures. Distribuida por Universal Pictures
Género: Ciencia ficción. Aventuras. Acción | Dinosaurios. Volcanes. Secuela. 3-D
Guion: Colin Trevorrow, Derek Connolly (Personajes: Michael Crichton)
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Óscar Faura
Reparto: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, James Cromwell, Rafe Spall, Toby Jones, Justice Smith, Daniella Pineda, Ted Levine, Geraldine Chaplin, Jeff Goldblum, BD Wong, David Olawale Ayinde, Bobbi Jo Hart, Daniel Stisen, Robert Emms, Kamil Lemieszewski, Michael Papajohn, Peter Jason, Sean Gislingham, Max Baker, Faith Fay, Kevin Layne, Daniel Eghan, Ronan Summers, Deborah Rock, Charlie Rawes, Manoj Anand, Cory Peterson, Fran Targ, John Heartstone
Dirección: J.A. Bayona
miércoles, 13 de junio de 2018
Los Increíbles 2
Esta secuela enlaza perfecto con la cinta original del 2004, es decir, la historia continúa desde el punto en que quedó. La primera parte no es totalmente necesaria para poder entender la trama, sin embargo un recuerdo de los protagonistas y el lugar que cada uno ocupa ayuda a formarnos un cuadro más completo. Los superhéroes lo están pasando mal. Han sido declarados ilegales, deben ocultarse y aquello ha devenido en un aumento de la criminalidad en la ciudad. La familia Parr formada por Robert -Mr. Increíble-, Helen -Elastigirl- y sus hijos Violeta, Dash y el bebé Jack-Jack, debe reinventarse pues no recibirán más apoyo del gobierno. Luego de derrotar al super villano autodenominado “el subterráneo”, retoman su rutina y vaya coincidencia, justo aparece una oferta muy sugerente y tentadora. Winston Deavor -fan irrestricto, multimillonario dueño de una enorme compañía de telecomunicaciones- y su hermana “techie” Evelyn les ofrecen trabajar juntos en una campaña que cambie la percepción pública restableciendo así el prestigio de los superhéroes para revertir políticamente la decisión tomada de marginarlos de la sociedad. Y la elegida para este desafío es Helen, lo que involucra un brusco cambio de la vida familiar. Bob se siente frustrado y postergado por ser quien ahora debe cuidar a los niños como forma de apoyar el nuevo trabajo de su esposa y además modificar completamente sus rutinas.
Con estos detalles, que no son adelantos, ya son bastantes los temas que la cinta pone sobre la mesa y que permiten internarnos en un mundo fantástico -con bastantes elementos “retro” y mucha imaginación- que sin embargo tiene todos sus elementos principales con un pie firme en la realidad. Tal vez esta profunda conexión es lo que permite que la película resulte ser una joya animada transversal. Funciona muy bien tanto para el público infantil como para todos quienes tenemos algo o más de “juventud acumulada”.
“The Incredibles 2”, escrita y dirigida por Brad Bird quien también es el creador de la cinta original, tiene un ritmo trepidante. Las escenas de acción son notables, sin pausas ni concesiones. Gracias a un guion agudo y ágil, la película entretiene de comienzo a fin. La estética es preciosa y la animación, que ya es una marca registrada de Pixar, naturalmente es de excelencia.
Con estos detalles, que no son adelantos, ya son bastantes los temas que la cinta pone sobre la mesa y que permiten internarnos en un mundo fantástico -con bastantes elementos “retro” y mucha imaginación- que sin embargo tiene todos sus elementos principales con un pie firme en la realidad. Tal vez esta profunda conexión es lo que permite que la película resulte ser una joya animada transversal. Funciona muy bien tanto para el público infantil como para todos quienes tenemos algo o más de “juventud acumulada”.
“The Incredibles 2”, escrita y dirigida por Brad Bird quien también es el creador de la cinta original, tiene un ritmo trepidante. Las escenas de acción son notables, sin pausas ni concesiones. Gracias a un guion agudo y ágil, la película entretiene de comienzo a fin. La estética es preciosa y la animación, que ya es una marca registrada de Pixar, naturalmente es de excelencia.
Los detalles argumentales también son infinitos. Hay guiños, trampas y bromas casi en todo momento. Todo aquello fluye dócilmente durante el relato porque nada resulta forzado o encasillado. Desde los temas familiares, la compleja relación entre hijos y padres, la educación, los nuevos roles parentales, las reacciones adolescentes y la amistad, entre muchos otros aspectos cotidianos de la vida “normal”, hasta la desafiante lucha contra el villano de turno, esta vez un malévolo y oscuro personaje que se hace llamar “raptapantallas” -en una genial llamada de atención a nuestra actual dependencia tecnológica-, es seguido de cerca por un relato incombustible, robusto y vertiginoso que no solo se queda en entretener. Hay mucho de fábula, a veces más explicita y a veces más oculta, que permite que cada uno de nosotros pueda entrar de acuerdo a su edad y a su grado de cercanía con las temáticas expuestas.
Brad Bird construye nuevamente una película excelente. Lleva la idea original, que ya era novedosa y atractiva el año de su estreno, a un nivel superior, que no solo re-crea la historia, sino que además abre nuevas variantes y posibilidades gracias a la incorporación de otros superhéroes con distintos poderes. Así se suman al ya conocido mejor amigo de Bob, Lucius Best -Frozono, capaz de crear capas de hielo a partir de la humedad-, personajes como Voyd, que tiene el poder de abrir portales móviles transportadores, junto a otros muy diversos y extraños “súpers”.
Mención aparte para Edna Mode -el mismo Brad Bird aporta con su voz- la diseñadora amiga de los Parr y que en sus breves intervenciones e inventos está realmente genial. También destacan un par de cuadros muy graciosos, uno con Bob leyéndole al pequeño Jack-Jack y otro cuando trata de ayudar a Dash con sus ejercicios escolares de matemáticos, en los que sin duda nos vemos reflejados.
Con una producción impecable y una preciosa banda sonora del excelente Michael Giacchino, “Los Increíbles 2” está sólidamente destinada a ser todo un éxito, incluso en el actual mundo donde los superhéroes dominan la pantalla grande. Y esto es sin duda porque divierte, emociona, deslumbra y provoca reflexión en animados 118 minutos que pasan, literalmente, volando.
Ficha técnica
Título original: The Incredibles 2
Año: 2018
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Pixar Animation Studios / Walt Disney Pictures
Género: Animación. Aventuras. Acción | Superhéroes. Secuela. 3-D. Pixar
Guion: Brad Bird
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Animation
Reparto: Animation
Dirección: Brad Bird
Brad Bird construye nuevamente una película excelente. Lleva la idea original, que ya era novedosa y atractiva el año de su estreno, a un nivel superior, que no solo re-crea la historia, sino que además abre nuevas variantes y posibilidades gracias a la incorporación de otros superhéroes con distintos poderes. Así se suman al ya conocido mejor amigo de Bob, Lucius Best -Frozono, capaz de crear capas de hielo a partir de la humedad-, personajes como Voyd, que tiene el poder de abrir portales móviles transportadores, junto a otros muy diversos y extraños “súpers”.
Mención aparte para Edna Mode -el mismo Brad Bird aporta con su voz- la diseñadora amiga de los Parr y que en sus breves intervenciones e inventos está realmente genial. También destacan un par de cuadros muy graciosos, uno con Bob leyéndole al pequeño Jack-Jack y otro cuando trata de ayudar a Dash con sus ejercicios escolares de matemáticos, en los que sin duda nos vemos reflejados.
Con una producción impecable y una preciosa banda sonora del excelente Michael Giacchino, “Los Increíbles 2” está sólidamente destinada a ser todo un éxito, incluso en el actual mundo donde los superhéroes dominan la pantalla grande. Y esto es sin duda porque divierte, emociona, deslumbra y provoca reflexión en animados 118 minutos que pasan, literalmente, volando.
Ficha técnica
Título original: The Incredibles 2
Año: 2018
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Pixar Animation Studios / Walt Disney Pictures
Género: Animación. Aventuras. Acción | Superhéroes. Secuela. 3-D. Pixar
Guion: Brad Bird
Música: Michael Giacchino
Fotografía: Animation
Reparto: Animation
Dirección: Brad Bird
miércoles, 6 de junio de 2018
Ocean's Eight
Este spin off -derivada- de las tres “Ocean’s” -Eleven, Twelve y Thirteen- tiene como protagonista central a Debbie -Sandra Bullock-, hermana de Danny Ocean. Tras pasar una temporada tras las rejas y salir bajo fianza, decide conseguir un selecto equipo para cometer un gran atraco durante una glamorosa gala en el MET de Nueva York. El sofisticado robo consiste en sustraer un millonario y exclusivo collar que será lucido en dicha fiesta por la reconocida Daphne Kluger interpretada por la siempre encantadora Anne Hathaway.
La estructura del relato es bastante similar a sus referencias: preparación, ejecución y explicación, tres partes muy claramente marcadas en esta cinta dirigida por Gary Ross y producida por Steven Soderbergh y George Clooney, director y protagonista respectivamente de la trilogía original.
La estructura del relato es bastante similar a sus referencias: preparación, ejecución y explicación, tres partes muy claramente marcadas en esta cinta dirigida por Gary Ross y producida por Steven Soderbergh y George Clooney, director y protagonista respectivamente de la trilogía original.
Ocean's Eight -gracias Warner Bros por mantener el título original- es totalmente femenina. Con un elenco de lujo, partiendo por las ya mencionadas Sandra Bullock y Anne Hathaway, a quienes se suman Cate Blanchett, Mindy Kaling, Sarah Paulson, Rihanna y Helena Bonham Carter, el peso de sus personajes se siente desde un comienzo. El grupo de mujeres calza perfecto, se entienden aun mejor y planifican todo al milímetro.
Si este año la serie de Netflix “La casa de papel” ha sido furor por el original atraco a la Casa de Moneda de España, el sueño de llevar a cabo “el robo del siglo” es algo que está en el inconsciente colectivo. Tal como en las otras “Ocean’s” la parte clave es la oportunidad, la idea y el plan perfecto. En esta película están todos esos componentes por lo que la entretención está garantizada.
Nueva York, el MET y Sandra Bullock ya tienen bonos de entrada y si a esto le sumamos un guion ingenioso y lógico en su resolución, la cinta funciona de maravillas. Solo en mi opinión, la presentación de la historia se hace algo lenta al compararla con el ritmo que imprime Ross a contar del atraco, su desarrollo y posterior calce de piezas, cual puzzle perfectamente armado.
Ficha técnica
Título original: Ocean's Eight
Año: 2018
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. / Village Roadshow Pictures / Smoke House Pictures. Distribuida por 20th Century Fox de Argentina
Género: Acción. Comedia | Crimen
Guion: Olivia Milch, Gary Ross
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Eigil Bryld
Reparto: Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Mindy Kaling, Rihanna, Awkwafina, Sarah Paulson, Dakota Fanning, Eric West, Denisa Juhos, Leonardo Collaguazo, Bridget Gabbe, Abigail Rich, Douglas Cafran, Olivia Munn, Richard Armitage, Matt Damon, Katie Holmes, James Corden, Kim Kardashian, Carl Reiner, Adriana Lima, Anna Wintour, Marko Caka, Carlo Sciortino, Doris McCarthy
Dirección: Gary Ross
Si este año la serie de Netflix “La casa de papel” ha sido furor por el original atraco a la Casa de Moneda de España, el sueño de llevar a cabo “el robo del siglo” es algo que está en el inconsciente colectivo. Tal como en las otras “Ocean’s” la parte clave es la oportunidad, la idea y el plan perfecto. En esta película están todos esos componentes por lo que la entretención está garantizada.
Nueva York, el MET y Sandra Bullock ya tienen bonos de entrada y si a esto le sumamos un guion ingenioso y lógico en su resolución, la cinta funciona de maravillas. Solo en mi opinión, la presentación de la historia se hace algo lenta al compararla con el ritmo que imprime Ross a contar del atraco, su desarrollo y posterior calce de piezas, cual puzzle perfectamente armado.
Ficha técnica
Título original: Ocean's Eight
Año: 2018
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. / Village Roadshow Pictures / Smoke House Pictures. Distribuida por 20th Century Fox de Argentina
Género: Acción. Comedia | Crimen
Guion: Olivia Milch, Gary Ross
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Eigil Bryld
Reparto: Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway, Helena Bonham Carter, Mindy Kaling, Rihanna, Awkwafina, Sarah Paulson, Dakota Fanning, Eric West, Denisa Juhos, Leonardo Collaguazo, Bridget Gabbe, Abigail Rich, Douglas Cafran, Olivia Munn, Richard Armitage, Matt Damon, Katie Holmes, James Corden, Kim Kardashian, Carl Reiner, Adriana Lima, Anna Wintour, Marko Caka, Carlo Sciortino, Doris McCarthy
Dirección: Gary Ross
Hereditary, El legado del diablo
Viene precedida de expectativas altas y buenos comentarios. “Hereditary”, en ese sentido, no defrauda en absoluto. Escrita y dirigida por Agri Aster, cuenta la historia de la familia Graham. Annie -Toni Collette- tiene dos hijos, Peter y Charlie, trabaja haciendo miniaturas que parecen reales para exponer en galerías de arte. Ellen, su madre y la figura matriarcal de la familia, acaba de fallecer. En este punto comienza un relato que involucra a toda su familia, en conjunto y por separado. Charlie -Milly Shapiro-, la hija menor, comienza a sentir extrañas presencias luego de la partida de su abuela. Se comporta introvertida y algo pasa en su interior. Más que mal. Ellen la había cuidado desde su nacimiento y era su favorita. Por otra parte Peter -Alex Wolff- el hermano mayor, también muestra un errático deambular sin poder saber desde dónde provienen sus inquietudes. Steve -Gabriel Byrne-, esposo de Annie y padre de ambos niños, intenta acompañarles, sin embargo está bastante desconcertado por el actuar de su familia. Presentimos que algo se está incubando y desarrollando; lo hereditario ha despertado.
Esta cinta independiente presentada en enero de 2018 en el Festival Sudance y recibida con expectación por la crítica, funciona muy bien por varias razones. La primera y que es bastante evidente es porque está bien hecha. Los detalles de producción y montaje dan cuenta de un sólido trabajo artístico. Desde las delicadas figuras en miniatura, los planos generales y sus transiciones, junto a una fotografía preciosa de Pawel Pogorzelski, logra darle un tono y carácter propio y por ello especial. La segunda razón es porque las actuaciones están perfectamente logradas, gracias a un guion que tiene la característica de no abusar en la responsabilidad de sostener el metraje solo en uno de los protagonistas. Al contrario, con sutileza y precisión, entrega a cada actor su espacio de desarrollo dramático y no apura en absoluto el avance de la historia. La tercera razón, tal vez la más fuerte, es porque no es más de lo mismo. “Hereditary”, (muy mal cambiado el título en español a “El legado del diablo” que poco tiene que ver) propone algo diferente, no solo desde el punto de vista narrativo sino que también desde su abordaje argumental. De hecho, son muchas más las preguntas que respuestas las que contiene y durante gran parte de la cinta no sabemos ni deducimos para nada cuál es el destino hacia el que conduce el relato.
Agri Aster, el director, es muy prudente a la hora de los golpes de efecto. Su mano no va por el susto fácil o por la manida característica de alguna irrupción. Su dirección apunta a que el espectador ingrese en la historia y la haga suya. Una vez lograda aquello y con nuestro interés centrado en los personajes, nos mueve el piso y nos cambia la perspectiva. Esto es para destacar y agradecer, sobre todo en los tiempos actuales en que en general los espectadores no somos muy desafiados por los autores.
Uno de los trabajos mejor logrados de la cinta es el diseño de sonido. La partitura de Colin Stetson, con efectos clásicos muy bien situados, se combina de manera sutil con los diálogos y los ruidos, creando ambientes de alta tensión que potencian los cuadros plásticos e imágenes que vemos en la pantalla. Poco a poco quedamos absorbidos por una atmósfera que nos guía y conduce a su propio ritmo.
“Hereditary” se perfila certeramente para conquistar un espacio dentro de las mejores cintas de suspenso del último tiempo. El terror desplegado no es evidente y esa es su gran apuesta. Lo que ofrece es una suma de tensiones y un suspenso mantenido que, justamente gracias a dicho efecto acumulativo, va generando estrés en los protagonistas el que es traspasado a la audiencia en forma clara y precisa, seduciéndonos consistentemente sin forzarnos en ningún momento.
Esta es una película para verla en el cine. No la dejen pasar porque la experiencia no será lo mismo en TV, con otras distracciones presentes. En este sentido, “Hereditary” es un aporte a un género que está vivo y vigente, abierto a nuevas ideas y propuestas que logren correr la línea un poco más allá de lo habitual. Un refresco para una cartelera que necesita variaciones para ir algo más allá de los superhéroes y la ciencia ficción.
Ficha técnica
Título original: Hereditary
Año: 2018
Duración: 126 minutos
País: Estados Unidos
Productora: PalmStar Entertainment / Windy Hill Pictures. Distribuida por A24
Género: Terror | Casas encantadas. Fantasmas. Sobrenatural. Cine independiente USA
Guion: Ari Aster
Música: Colin Stetson
Fotografía: Pawel Pogorzelski
Reparto: Toni Collette, Milly Shapiro, Gabriel Byrne, Alex Wolff, Ann Dowd
Dirección: Agri Aster
Esta cinta independiente presentada en enero de 2018 en el Festival Sudance y recibida con expectación por la crítica, funciona muy bien por varias razones. La primera y que es bastante evidente es porque está bien hecha. Los detalles de producción y montaje dan cuenta de un sólido trabajo artístico. Desde las delicadas figuras en miniatura, los planos generales y sus transiciones, junto a una fotografía preciosa de Pawel Pogorzelski, logra darle un tono y carácter propio y por ello especial. La segunda razón es porque las actuaciones están perfectamente logradas, gracias a un guion que tiene la característica de no abusar en la responsabilidad de sostener el metraje solo en uno de los protagonistas. Al contrario, con sutileza y precisión, entrega a cada actor su espacio de desarrollo dramático y no apura en absoluto el avance de la historia. La tercera razón, tal vez la más fuerte, es porque no es más de lo mismo. “Hereditary”, (muy mal cambiado el título en español a “El legado del diablo” que poco tiene que ver) propone algo diferente, no solo desde el punto de vista narrativo sino que también desde su abordaje argumental. De hecho, son muchas más las preguntas que respuestas las que contiene y durante gran parte de la cinta no sabemos ni deducimos para nada cuál es el destino hacia el que conduce el relato.
Agri Aster, el director, es muy prudente a la hora de los golpes de efecto. Su mano no va por el susto fácil o por la manida característica de alguna irrupción. Su dirección apunta a que el espectador ingrese en la historia y la haga suya. Una vez lograda aquello y con nuestro interés centrado en los personajes, nos mueve el piso y nos cambia la perspectiva. Esto es para destacar y agradecer, sobre todo en los tiempos actuales en que en general los espectadores no somos muy desafiados por los autores.
Uno de los trabajos mejor logrados de la cinta es el diseño de sonido. La partitura de Colin Stetson, con efectos clásicos muy bien situados, se combina de manera sutil con los diálogos y los ruidos, creando ambientes de alta tensión que potencian los cuadros plásticos e imágenes que vemos en la pantalla. Poco a poco quedamos absorbidos por una atmósfera que nos guía y conduce a su propio ritmo.
“Hereditary” se perfila certeramente para conquistar un espacio dentro de las mejores cintas de suspenso del último tiempo. El terror desplegado no es evidente y esa es su gran apuesta. Lo que ofrece es una suma de tensiones y un suspenso mantenido que, justamente gracias a dicho efecto acumulativo, va generando estrés en los protagonistas el que es traspasado a la audiencia en forma clara y precisa, seduciéndonos consistentemente sin forzarnos en ningún momento.
Esta es una película para verla en el cine. No la dejen pasar porque la experiencia no será lo mismo en TV, con otras distracciones presentes. En este sentido, “Hereditary” es un aporte a un género que está vivo y vigente, abierto a nuevas ideas y propuestas que logren correr la línea un poco más allá de lo habitual. Un refresco para una cartelera que necesita variaciones para ir algo más allá de los superhéroes y la ciencia ficción.
Ficha técnica
Título original: Hereditary
Año: 2018
Duración: 126 minutos
País: Estados Unidos
Productora: PalmStar Entertainment / Windy Hill Pictures. Distribuida por A24
Género: Terror | Casas encantadas. Fantasmas. Sobrenatural. Cine independiente USA
Guion: Ari Aster
Música: Colin Stetson
Fotografía: Pawel Pogorzelski
Reparto: Toni Collette, Milly Shapiro, Gabriel Byrne, Alex Wolff, Ann Dowd
Dirección: Agri Aster
miércoles, 30 de mayo de 2018
Los Versos del olvido
Este largometraje, ópera prima del cineasta iraní Alireza Khatami, presentado y premiado en la sección “Orizzonti” -nuevas tendencias y vanguardias estéticas- del Festival de Venecia del año 2017, narra la historia de un veterano cuidador de una morgue situada al interior de un cementerio. Este anciano, que posee una memoria prodigiosa y sin embargo es incapaz de recordar nombres, es interpretado por el actor español Juan Margallo, quien hace un excelente trabajo desarrollando un personaje cuyo relato son mayormente gestos y acciones, más que diálogos, seguidos muy de cerca por la aguda cámara de Khatami. Su trabajo es ayudar a los visitantes del camposanto en la ubicación de las tumbas y mostrar los cadáveres aún no identificados a quienes vienen en busca de los cuerpos de sus seres queridos. En el relato es acompañado por una anciana que busca incansablemente a su hija desaparecida -Itziar Aizpuru-, un enterrador -Tomás del Estal- que recoge las historias de los difuntos y el conductor de una carroza fúnebre -Manuel Morón-, que no se ha podido liberar de su pasado. Esta rutina se interrumpe de pronto por la llegada de un batallón policial con varios cuerpos que ocupan temporalmente la morgue y que modifican el escenario que el veterano cuidador debe enfrentar.
La cinta es abstracta. No hay tiempo ni lugar reconocible, aunque las locaciones son chilenas y participan en roles secundarios los excelentes actores nacionales Julio Jung, Amparo Noguera, Gonzalo Robles, Willy Semler y Luis Dubó. El director consigue dotar a la película de una atmósfera muy especial y en esto es clave la dirección de arte del chileno Jorge Zambrano junto a la fotografía del francés Antoine Héberlé.
En la presentación del filme, Alireza Khatami menciona que su infancia transcurre entre la guerra entre su país, Irán, e Irak, y que posteriormente pudo descubrir situaciones similares en otros lugares. "Recordar es un acto de resistencia", expresa el director, y tal vez es por ello las licencia narrativas que asume, y lo onírico de algunas secciones del filme. En palabras de uno de los productores, Giancarlo Nasi, “nos gusta hacer cine para cruzar los límites del arte y llevar los límites del cine siempre más allá, hacer cosas atrevidas y novedosas... crea un mundo en el que todo está permitido”.
El punto de inflexión es el descubrimiento que realiza el viejo sepulturero del cuerpo de una joven desconocida, abandonada presumiblemente por error por parte de quienes invadieron el lugar anteriormente. Ante ello, y a la luz de los sucesos, decide hacer lo posible por darle un entierro digno y es en este tránsito en el que transcurre la segunda mitad de la historia.
Esta co-producción entre Francia, Alemania, Holanda y Chile, no es tan sencilla de presenciar. Y tal vez aquello es justamente su mayor valor. A través de un relato aparentemente lineal, el guion permite que busquemos hilos y ramas, que volvamos atrás y vayamos adelante e incluso que incómodamente seamos nosotros mismos los que le demos sentido a la historia. Eso es interesante y se transforma en un trabajo que se disfruta mucho más luego de terminar de verla, momento en el que los elementos retratados y las imágenes comienzan a llegarnos como preguntas, sensaciones y recuerdos.
“Los versos del olvido" tiene algo que es difícil de describir. Es un movimiento constante, una búsqueda, un impulso vital que nace desde lo más íntimo del protagonista. Este “perpetuum mobile” no lo deja tranquilo, lo ahoga y lo obliga a mantenerse alerta, algo que Margallo interpreta de forma notable. Solo hay una frase que tal vez nos puede dar una pista; “olvidar el olvido, ese es el verdadero olvido", algo que naturalmente parece imposible tomando en cuenta la memoria persistente del anciano y que nos recuerda que hay cosas que verdaderamente, por más esfuerzo que hagamos, no se pueden olvidar.
Ficha técnica
En la presentación del filme, Alireza Khatami menciona que su infancia transcurre entre la guerra entre su país, Irán, e Irak, y que posteriormente pudo descubrir situaciones similares en otros lugares. "Recordar es un acto de resistencia", expresa el director, y tal vez es por ello las licencia narrativas que asume, y lo onírico de algunas secciones del filme. En palabras de uno de los productores, Giancarlo Nasi, “nos gusta hacer cine para cruzar los límites del arte y llevar los límites del cine siempre más allá, hacer cosas atrevidas y novedosas... crea un mundo en el que todo está permitido”.
El punto de inflexión es el descubrimiento que realiza el viejo sepulturero del cuerpo de una joven desconocida, abandonada presumiblemente por error por parte de quienes invadieron el lugar anteriormente. Ante ello, y a la luz de los sucesos, decide hacer lo posible por darle un entierro digno y es en este tránsito en el que transcurre la segunda mitad de la historia.
Esta co-producción entre Francia, Alemania, Holanda y Chile, no es tan sencilla de presenciar. Y tal vez aquello es justamente su mayor valor. A través de un relato aparentemente lineal, el guion permite que busquemos hilos y ramas, que volvamos atrás y vayamos adelante e incluso que incómodamente seamos nosotros mismos los que le demos sentido a la historia. Eso es interesante y se transforma en un trabajo que se disfruta mucho más luego de terminar de verla, momento en el que los elementos retratados y las imágenes comienzan a llegarnos como preguntas, sensaciones y recuerdos.
“Los versos del olvido" tiene algo que es difícil de describir. Es un movimiento constante, una búsqueda, un impulso vital que nace desde lo más íntimo del protagonista. Este “perpetuum mobile” no lo deja tranquilo, lo ahoga y lo obliga a mantenerse alerta, algo que Margallo interpreta de forma notable. Solo hay una frase que tal vez nos puede dar una pista; “olvidar el olvido, ese es el verdadero olvido", algo que naturalmente parece imposible tomando en cuenta la memoria persistente del anciano y que nos recuerda que hay cosas que verdaderamente, por más esfuerzo que hagamos, no se pueden olvidar.
Ficha técnica
Título original: Oblivion Verses
Francia-Alemania-Holanda-Chile, 2017
Duración: 78 minutos
Calificación: Todo espectador +7
Productores: Frédéric Bellaïche, Joost de Vries, Fabian Massah, Giancarlo Nasi, Leontine Petit, Catharina Schreckenberg, Vincent Wang, Dominique Welinski
Dirección de fotografía: Antoine Héberlé
Dirección de arte: Jorge Zambrano
Montaje: Florent Mangeot
Elenco: Juan Margallo, Tomás del Estal, Manuel Morón, Itziar Aizpuru, Julio Jung, Amparo Noguera, Gonzalo Robles, Willy Semler, Luis Dubó
Dirección y guion: Alireza Khatami
Francia-Alemania-Holanda-Chile, 2017
Duración: 78 minutos
Calificación: Todo espectador +7
Productores: Frédéric Bellaïche, Joost de Vries, Fabian Massah, Giancarlo Nasi, Leontine Petit, Catharina Schreckenberg, Vincent Wang, Dominique Welinski
Dirección de fotografía: Antoine Héberlé
Dirección de arte: Jorge Zambrano
Montaje: Florent Mangeot
Elenco: Juan Margallo, Tomás del Estal, Manuel Morón, Itziar Aizpuru, Julio Jung, Amparo Noguera, Gonzalo Robles, Willy Semler, Luis Dubó
Dirección y guion: Alireza Khatami
Amor de medianoche
Katie -Bella Thorne- es una joven de 17 años que debe permanecer al interior de su casa durante el día debido a una rara enfermedad, la xerodermia pigmentosa (XP), que provoca que la mínima luz solar directa sobre la piel sea mortal. Su padre, comprensiblemente sobreprotector la mantiene encerrada y con el menor contacto posible con el mundo exterior. Solo su mejor amiga de infancia ha podido ingresar en un círculo prácticamente impenetrable, todo esto hasta que una casual coincidencia hace que Katie no pueda evadir a Charlie -Patrick Schwarzenegger-, su amor platónico desde la infancia, quien queda inmediatamente encandilado con ella.
Este drama juvenil del director Scott Speer, con guion de Eric Kirsten y Kenji Bando, está basado en una película japonesa del año 2006 que tenía algo más de relato autobiográfico que de ficción. Los personajes en esta versión son perfectos, la enfermedad mortal y el amor, ideal. Es sin duda un relato previsible, incluso cuando sobreviene el conflicto principal del filme, sin embargo es muy difícil no emocionarse con una historia bien construida y que cumple con lo que se propone.
Tangencialmente observamos temáticas interesantes y que son tremendamente actuales. La amistad adolescente, la popularidad de algunos y la discriminacion hacia otros, el deporte y la música como factores diferenciadores y algunas críticas contra el sistema, son abordados por el metraje sin necesariamente profundizar. La cinta es un drama romántico y no se aparta de ese patrón, sin embargo cuando logra mayor intensidad es justamente al momento de exponer realidades que no se pueden fragmentar, ni evadir, ni pasar por alto. La confianza y la verdad están en entredicho y aquello es el detonante del desarrollo de la tragedia, que aunque es evidente, logra ser intensa.
“Midnight Sun”, es decir sol de medianoche, su título original, nuevamente es mejor que la traducción comercial con la que llega a Chile esta cinta del 2017. ¿Y por qué mi majadera insistencia en este tipo de aspectos formales? Porque el título original no se queda en el drama sino que da lugar a la esperanza, abre el espacio hacia algo diferente, hacia lo que no está escrito ni representado. Se refiere más al valor agregado que nosotros podemos darle a la historia dependiendo el punto de vista en el que estemos situados. Este ejercicio, más racional que emocional, permite destacar lo relevante y disminuir lo accesorio, pues muchas veces lo que realmente importa está oculto bajo capaz de barnices que impiden incluso que podamos observarlo desde perspectivas distintas, fuera del centro en nosotros mismos, es decir, fuera de la comodidad de simples espectadores. Es un desafío para tratar de mirar lo positivo de este relato y quedarnos así con un mejor recuerdo de él.
Ficha técnica
Título original: Midnight Sun
Año: 2017
Duración: 91 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Wrigley Pictures / Boies / Schiller Film Group. Distribuida por Open Road
Género: Romance. Drama | Drama romántico. Enfermedad. Remake
Guion: Eric Kirsten, Kenji Bando
Música: Nate Walcott
Fotografía: Karsten Gopinath
Reparto: Bella Thorne, Patrick Schwarzenegger, Quinn Shephard, Tiera Skovbye, Jaeda Lily Miller, Kiefer O'Reilly, Allyson Grant, Dean Petriw, Ava Dewhurst, Rob Riggle, Ken Tremblett, Jenn Griffin, Paul McGillion
Este drama juvenil del director Scott Speer, con guion de Eric Kirsten y Kenji Bando, está basado en una película japonesa del año 2006 que tenía algo más de relato autobiográfico que de ficción. Los personajes en esta versión son perfectos, la enfermedad mortal y el amor, ideal. Es sin duda un relato previsible, incluso cuando sobreviene el conflicto principal del filme, sin embargo es muy difícil no emocionarse con una historia bien construida y que cumple con lo que se propone.
Tangencialmente observamos temáticas interesantes y que son tremendamente actuales. La amistad adolescente, la popularidad de algunos y la discriminacion hacia otros, el deporte y la música como factores diferenciadores y algunas críticas contra el sistema, son abordados por el metraje sin necesariamente profundizar. La cinta es un drama romántico y no se aparta de ese patrón, sin embargo cuando logra mayor intensidad es justamente al momento de exponer realidades que no se pueden fragmentar, ni evadir, ni pasar por alto. La confianza y la verdad están en entredicho y aquello es el detonante del desarrollo de la tragedia, que aunque es evidente, logra ser intensa.
“Midnight Sun”, es decir sol de medianoche, su título original, nuevamente es mejor que la traducción comercial con la que llega a Chile esta cinta del 2017. ¿Y por qué mi majadera insistencia en este tipo de aspectos formales? Porque el título original no se queda en el drama sino que da lugar a la esperanza, abre el espacio hacia algo diferente, hacia lo que no está escrito ni representado. Se refiere más al valor agregado que nosotros podemos darle a la historia dependiendo el punto de vista en el que estemos situados. Este ejercicio, más racional que emocional, permite destacar lo relevante y disminuir lo accesorio, pues muchas veces lo que realmente importa está oculto bajo capaz de barnices que impiden incluso que podamos observarlo desde perspectivas distintas, fuera del centro en nosotros mismos, es decir, fuera de la comodidad de simples espectadores. Es un desafío para tratar de mirar lo positivo de este relato y quedarnos así con un mejor recuerdo de él.
Ficha técnica
Título original: Midnight Sun
Año: 2017
Duración: 91 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Wrigley Pictures / Boies / Schiller Film Group. Distribuida por Open Road
Género: Romance. Drama | Drama romántico. Enfermedad. Remake
Guion: Eric Kirsten, Kenji Bando
Música: Nate Walcott
Fotografía: Karsten Gopinath
Reparto: Bella Thorne, Patrick Schwarzenegger, Quinn Shephard, Tiera Skovbye, Jaeda Lily Miller, Kiefer O'Reilly, Allyson Grant, Dean Petriw, Ava Dewhurst, Rob Riggle, Ken Tremblett, Jenn Griffin, Paul McGillion
Dirección: Scott Speer
sábado, 26 de mayo de 2018
Desobediencia
El director chileno Sebastián Lelio dirige este drama que tiene como protagonistas a Rachel Weisz y Rachel McAdams. Ronit -Weisz-, fotógrafa en Nueva York, se entera de la muerte de su padre, Rav Kruschka. Decide volver a su casa, en Londres, para los tradicionales ritos funerarios judios de una familia ortodoxa de la que ella había huido años atrás. Su repentina e inesperada llegada toma a todos por sorpresa. Dovid -Alessandro Nivola-, el próximo rabino de la comunidad y protegido de su padre, está casado con Esti Kuperman -McAdams-. Ellos tres eran grandes amigos de jóvenes, pero no solo eso, las dos mujeres tuvieron en esa época algo bastante más en común que solo su amistad.
Ambientada en la Inglaterra del siglo XX, Lelio compone el guion de esta cinta basado en la novela de Naomi Alderman junto a la escritora Rebecca Lenkiewicz. Y el director imprime su sello, aún cuando en algunos momentos es difícil reconocer su mano debido a un relato algo plano y lineal. Donde si podemos ver a Sebastián Lelio es en todos aquellos planos en que los personajes femeninos son seguidos de cerca por una cámara dispuesta a captar los más mínimos detalles de la femineidad, algo que se ha transformado en marca registrada del realizador chileno.
La película es íntima y entrega su mayor profundidad en las actuaciones de Weisz y McAdams. Prácticamente todo el hilo conductor recae sobre sus hombros y todo lo demás gira alrededor del ritmo entregado por ellas. La religión, la moral, la presión social y el “deber ser”, son temáticas subyacentes a la historia central que vincula a las dos protagonistas, sin embargo están presentes permanentemente como un contrapunto intenso -y visiblemente expuesto- a la química que logran ambas actrices en la configuración de sus roles.
Acá las figuras masculinas son anexas, aunque no menos importantes, en la filmación. Lelio se encarga de dejarnos muy claro los roles que cada uno de los personajes tiene en el rodaje. Las secuencias más logradas e íntimas son sin duda las femeninas. Las demás, o corresponden a entornos argumentales de contexto o a aquellas situaciones que condicionan de alguna forma el actuar de la comunidad, la de los mencionados papeles masculinos y las decisiones que van tomando las dos protagonistas.
Hay en el metraje un estilo distinto a lo observado en anteriores cintas de Lelio. Es posible que ciertos condicionamientos lo hubiesen obligado a seguir caminos diferentes o a tomar otras decisiones. No obstante aquello, el pulso del cineasta está presente, su intención es perfectamente clara y el lenguaje de su “fascinación por lo femenino”, dicho en palabras del propio director, es algo que está en la esencia del trabajo y es sin duda los más valioso de un drama que conmueve por la temática filmada pero que no logra alcanzar un vuelo narrativo cercano y a la altura de “Gloria” o “Una mujer Fantástica”, los dos últimos premiados y exitosos largometrajes del ya consolidado Sebastián Lelio.
Ficha técnica
Título original: Disobedience
Año: 2017
Duración: 114 minutos
País: Reino Unido
Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos-Irlanda; Braven Films / Element Pictures / Film 4
Género: Romance. Drama | Drama romántico. Homosexualidad
Guion: Sebastián Lelio (Novela: Naomi Alderman)
Música: Mathew Herbert
Fotografía: Danny Cohen
Reparto: Rachel Weisz, Rachel McAdams, Alessandro Nivola, David Olawale Ayinde, Mark Stobbart, Cara Horgan, Sophia Brown, Lasco Atkins, Bernardo Santos, Dominic Applewhite, Omri Rose, Liza Sadovy, Dave Simon, Trevor Allan Davies, Cristian Lazar
Dirección: Sebastián Lelio
Ambientada en la Inglaterra del siglo XX, Lelio compone el guion de esta cinta basado en la novela de Naomi Alderman junto a la escritora Rebecca Lenkiewicz. Y el director imprime su sello, aún cuando en algunos momentos es difícil reconocer su mano debido a un relato algo plano y lineal. Donde si podemos ver a Sebastián Lelio es en todos aquellos planos en que los personajes femeninos son seguidos de cerca por una cámara dispuesta a captar los más mínimos detalles de la femineidad, algo que se ha transformado en marca registrada del realizador chileno.
La película es íntima y entrega su mayor profundidad en las actuaciones de Weisz y McAdams. Prácticamente todo el hilo conductor recae sobre sus hombros y todo lo demás gira alrededor del ritmo entregado por ellas. La religión, la moral, la presión social y el “deber ser”, son temáticas subyacentes a la historia central que vincula a las dos protagonistas, sin embargo están presentes permanentemente como un contrapunto intenso -y visiblemente expuesto- a la química que logran ambas actrices en la configuración de sus roles.
Acá las figuras masculinas son anexas, aunque no menos importantes, en la filmación. Lelio se encarga de dejarnos muy claro los roles que cada uno de los personajes tiene en el rodaje. Las secuencias más logradas e íntimas son sin duda las femeninas. Las demás, o corresponden a entornos argumentales de contexto o a aquellas situaciones que condicionan de alguna forma el actuar de la comunidad, la de los mencionados papeles masculinos y las decisiones que van tomando las dos protagonistas.
Hay en el metraje un estilo distinto a lo observado en anteriores cintas de Lelio. Es posible que ciertos condicionamientos lo hubiesen obligado a seguir caminos diferentes o a tomar otras decisiones. No obstante aquello, el pulso del cineasta está presente, su intención es perfectamente clara y el lenguaje de su “fascinación por lo femenino”, dicho en palabras del propio director, es algo que está en la esencia del trabajo y es sin duda los más valioso de un drama que conmueve por la temática filmada pero que no logra alcanzar un vuelo narrativo cercano y a la altura de “Gloria” o “Una mujer Fantástica”, los dos últimos premiados y exitosos largometrajes del ya consolidado Sebastián Lelio.
Ficha técnica
Título original: Disobedience
Año: 2017
Duración: 114 minutos
País: Reino Unido
Productora: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos-Irlanda; Braven Films / Element Pictures / Film 4
Género: Romance. Drama | Drama romántico. Homosexualidad
Guion: Sebastián Lelio (Novela: Naomi Alderman)
Música: Mathew Herbert
Fotografía: Danny Cohen
Reparto: Rachel Weisz, Rachel McAdams, Alessandro Nivola, David Olawale Ayinde, Mark Stobbart, Cara Horgan, Sophia Brown, Lasco Atkins, Bernardo Santos, Dominic Applewhite, Omri Rose, Liza Sadovy, Dave Simon, Trevor Allan Davies, Cristian Lazar
Dirección: Sebastián Lelio
miércoles, 23 de mayo de 2018
Han Solo: Una historia de Star Wars
Para quienes hemos seguido “Star Wars” desde sus primeros episodios a fines de los años setenta, probablemente aquellos iconos sean siempre nuestros máximos referentes. Sin embargo, en mi caso particular, estoy gratamente sorprendido del rumbo que ha tomado la saga una vez que Walt Disney Studios adquirió los derechos de distribución de la historia. Antes de ello nos encontrábamos admirando los originales y observando, tal vez críticamente, las historias presentadas en la trilogía anterior al Episodio IV, “Una nueva esperanza”, el primero en ser presentado por su creador George Lucas en pantalla grande. Disney Studios corrió el riesgo y movió el límite. No solo diseñó una trilogía final -que ya lleva dos exitosas entregas y concluirá con el futuro Episodio IX- sino que expandió la historia con ramificaciones. “Rogue One” fue una de ellas, una exitosa cinta que se ubica entre los Episodios III y IV. Ahora es el turno de otra “historia de Star Wars”. Se trata de “Solo”, que se remonta a la juventud del famoso personaje inmortalizado por Harrison Ford y que está en el corazón de la saga y en el alma de todos quienes somos fans de la historia de la Guerra de las Galaxias.
Han -Alden Ehrenreich-, joven e impulsivo, quiere buscar nuevos horizontes. Vive en Corellia, planeta situado a corta distancia de Coruscant, la capital de la Galaxia, sueña con ser un gran piloto y junto a su novia Qi’ra -Emilia Clarke- tienen todo arreglado para huir. Sin embargo un contratiempo de último momento no les permite escapar juntos. Luego de tres años, el intrépido protagonista no ha podido cumplir su sueño y quiere regresar por su amada, pero se ha convertido en un simple soldado que está envuelto en guerras de trincheras y en un crudo día a día. Un oscuro traficante llamado Tobías Beckett -Woody Harrelson- le da una chance de poder conseguir un dinero extra para llevar a cabo sus planes los que se ven interrumpidos porque el destino vuelve a juntar a estos dos jóvenes idealistas. La diferencia, esta vez, es que Qi’ra es la asistente y mano derecha de Dryden Vos, uno de los criminales más violentos e implacables de este rincón galáctico, por tanto las aventuras y desventuras de los jóvenes toman un rumbo muy distinto a lo planeado -o no planeado- originalmente.
El relato de la historia es interesante pues conocemos algunos detalles importantes del origen de la amistad de Han Solo con su fiel acompañante Chewbacca y también sobre otro icono de la saga principal que es el “Millenium Falcon”, la famosísima nave que a esta altura es ya una leyenda. También podemos apreciar antecedentes de la rebelión contra el imperio que de manera incipiente se está conformando y comenzando a dar sus primeros pasos.
La película es entretenida. La verdad, supera mis expectativas. Escenas muy bien logradas, vertiginosas, llenas de acción, efectos especiales clásicos, vigor y emoción en un relato que, aunque puede ser bastante lineal y predecible, conduce apropiadamente esta travesía galáctica de 135 minutos. Las actuaciones satisfacen aunque no han estado exentas de polémica, sobre todo lo que dice relación con Ehrenreich, su joven protagonista. Tampoco pasa inadvertido el brusco cambio de dirección producido el año 2017, cuando Ron Howard debió tomar el proyecto luego del despido de la dupla Lord-Miller. Con todo, el resultado es una cinta trepidante, con nuevos bríos juveniles y una puerta abierta hacia la independencia del protagonista hacia su propia historia.
Dejo para el final un aspecto que es esencial para cualquier cinta de “Star Wars” o de las historias que se desprendan de ella. Basada en los temas originales de John Williams, la partitura de John Powell está muy bien compuesta transformándose, también, en un elemento fundamental del metraje.
Muy bien por estas nuevas historias de “Star Wars”. Hay movimiento, creatividad, recursos e ilusión. Podrán gustarnos más o menos, lo que es subjetivo e indudablemente opinable, sin embargo da cuenta que esta “Guerra de las Galaxias” está más viva que nunca y es fuente de inspiración -y también de recursos- para nuevas producciones y relatos que nos lleven a lo sucedido “hace mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana”.
Ficha técnica
Título original: Solo: A Star Wars Story
Año: 2018
Duración: 135 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Lucasfilm / Walt Disney Pictures / Allison Shearmur Productions / Imagine Entertainment
Género: Ciencia ficción. Aventuras | Star Wars
Guion: Lawrence Kasdan, Jon Kasdan (Personaje: George Lucas)
Música: John Powell
Fotografía: Bradford Young
Reparto: Alden Ehrenreich, Emilia Clarke, Donald Glover, Woody Harrelson, Thandie Newton, Phoebe Waller-Bridge, Warwick Davis, Clint Howard, Paul Bettany, Richard Dixon, Joonas Suotamo, Sarah-Stephanie, Deepak Anand, Slim Khezri, Ian Kenny, Douglas Robson, Omar Alboukharey, Sean Gislingham, Nathaniel Lonsdale
Dirección: Ron Howard
Han -Alden Ehrenreich-, joven e impulsivo, quiere buscar nuevos horizontes. Vive en Corellia, planeta situado a corta distancia de Coruscant, la capital de la Galaxia, sueña con ser un gran piloto y junto a su novia Qi’ra -Emilia Clarke- tienen todo arreglado para huir. Sin embargo un contratiempo de último momento no les permite escapar juntos. Luego de tres años, el intrépido protagonista no ha podido cumplir su sueño y quiere regresar por su amada, pero se ha convertido en un simple soldado que está envuelto en guerras de trincheras y en un crudo día a día. Un oscuro traficante llamado Tobías Beckett -Woody Harrelson- le da una chance de poder conseguir un dinero extra para llevar a cabo sus planes los que se ven interrumpidos porque el destino vuelve a juntar a estos dos jóvenes idealistas. La diferencia, esta vez, es que Qi’ra es la asistente y mano derecha de Dryden Vos, uno de los criminales más violentos e implacables de este rincón galáctico, por tanto las aventuras y desventuras de los jóvenes toman un rumbo muy distinto a lo planeado -o no planeado- originalmente.
El relato de la historia es interesante pues conocemos algunos detalles importantes del origen de la amistad de Han Solo con su fiel acompañante Chewbacca y también sobre otro icono de la saga principal que es el “Millenium Falcon”, la famosísima nave que a esta altura es ya una leyenda. También podemos apreciar antecedentes de la rebelión contra el imperio que de manera incipiente se está conformando y comenzando a dar sus primeros pasos.
La película es entretenida. La verdad, supera mis expectativas. Escenas muy bien logradas, vertiginosas, llenas de acción, efectos especiales clásicos, vigor y emoción en un relato que, aunque puede ser bastante lineal y predecible, conduce apropiadamente esta travesía galáctica de 135 minutos. Las actuaciones satisfacen aunque no han estado exentas de polémica, sobre todo lo que dice relación con Ehrenreich, su joven protagonista. Tampoco pasa inadvertido el brusco cambio de dirección producido el año 2017, cuando Ron Howard debió tomar el proyecto luego del despido de la dupla Lord-Miller. Con todo, el resultado es una cinta trepidante, con nuevos bríos juveniles y una puerta abierta hacia la independencia del protagonista hacia su propia historia.
Dejo para el final un aspecto que es esencial para cualquier cinta de “Star Wars” o de las historias que se desprendan de ella. Basada en los temas originales de John Williams, la partitura de John Powell está muy bien compuesta transformándose, también, en un elemento fundamental del metraje.
Muy bien por estas nuevas historias de “Star Wars”. Hay movimiento, creatividad, recursos e ilusión. Podrán gustarnos más o menos, lo que es subjetivo e indudablemente opinable, sin embargo da cuenta que esta “Guerra de las Galaxias” está más viva que nunca y es fuente de inspiración -y también de recursos- para nuevas producciones y relatos que nos lleven a lo sucedido “hace mucho tiempo en una galaxia muy muy lejana”.
Ficha técnica
Título original: Solo: A Star Wars Story
Año: 2018
Duración: 135 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Lucasfilm / Walt Disney Pictures / Allison Shearmur Productions / Imagine Entertainment
Género: Ciencia ficción. Aventuras | Star Wars
Guion: Lawrence Kasdan, Jon Kasdan (Personaje: George Lucas)
Música: John Powell
Fotografía: Bradford Young
Reparto: Alden Ehrenreich, Emilia Clarke, Donald Glover, Woody Harrelson, Thandie Newton, Phoebe Waller-Bridge, Warwick Davis, Clint Howard, Paul Bettany, Richard Dixon, Joonas Suotamo, Sarah-Stephanie, Deepak Anand, Slim Khezri, Ian Kenny, Douglas Robson, Omar Alboukharey, Sean Gislingham, Nathaniel Lonsdale
Dirección: Ron Howard
martes, 22 de mayo de 2018
Isla de Perros
Megasaki City, veinte años en el futuro, Japón. Con la contagiosa gripe canina en aumento, el alcalde Kobayashi decide exiliar a todos los perros de la ciudad en una ficticia isla deshabitada usada solo como como un vertedero gigante de basura. El relato sigue a cinco perros que han sido llevados al lugar -Chief, Rex, Boss, Duke y King- y al pequeño Atari Kobayashi, sobrino del alcalde, que en un desvencijado aparatado volador tipo Junior-Turbo Prop XJ750 llega en busca de su fiel perro Spots, el primero de los canes en ser enviado allí al comenzar la cuarentena decretada. Ante el revuelo de esta noticia, el alcalde decide intervenir para traer de vuelta a su sobrino y dejar la isla a su suerte, sin embargo debe enfrentar un movimiento en favor de los perros llamado “Pro Dog”, liderado por la valiente joven Tracy Walker.
Wes Anderson, en su segunda cinta de animación realizada con la técnica de stop-motion, da forma a una historia original coescrita por él mismo, junto a Roman Coppola, Kunichi Nomura y Jason Schwartzman. Anderson, fiel a su lenguaje narrativo, mantiene en esta cinta varios de sus sellos característicos. La película es deliciosa y está repleta de infinidad de detalles, frases y gestos que cautivan a la audiencia desde la primera escena. La elaboración animada es fantástica y el ritmo, otro pulso del director, es implacable.
El relato de este exilio perruno, la actitud dictatorial del alcalde y la rebelión ante la arbitraria medida, divide a los habitantes de la ciudad y marcan un contrapunto importante con las secuencias que protagoniza el grupo de perros en la isla, tanto en su interacción con el joven Atari, como cuando se deben defender de los ataques que reciben con drones y robots. Es notable la caracterización de personalidades en los canes y los estereotipos que configuran a los humanos, todo ello, por supuesto, sazonado en justa medida por el talentoso director.
“Isle of Dogs” tiene un humor inteligente y sin abusos. Posee fina delicadeza en la configuración de cada escena junto con detalles gráficos de elocuente imaginación. Además, funciona perfecta como parábola para los tiempos actuales. Anderson encandila con pequeños giros y sorprende con fragmentaciones que entregan a la película un toque particular y único. Otro aspecto notable es la música incidental de Alexandre Desplat, una partitura variada, rítmica y sencilla que no solo ambienta sino que proporciona al relato diversos grados de tensión que van de la mano y en perfecta unidad con las secuencias visuales.
¡Gran película! Para disfrutar tal vez más de una vez, porque la cantidad de información y preciosuras es extensa. Anderson confirma con esta cinta animada su excelente mano de realizador, honesto y fiel a una narración particular que logra atención y emoción.
Ficha técnica
Título original: Isle of Dogs
Año: 2018
Duración: 101 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Coproducción Estados Unidos-Alemania; American Empirical Pictures / Indian Paintbrush / Scott Rudin Productions / Studio Babelsberg
Género: Animación. Fantástico. Comedia. Aventuras | Stop Motion. Perros/Lobos. Distopía
Guion: Wes Anderson (Historia: Wes Anderson, Roman Coppola, Kunichi Nomura, Jason Schwartzman)
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Animation, Tristan Oliver
Reparto: Animation
Dirección: Wes Anderson
Wes Anderson, en su segunda cinta de animación realizada con la técnica de stop-motion, da forma a una historia original coescrita por él mismo, junto a Roman Coppola, Kunichi Nomura y Jason Schwartzman. Anderson, fiel a su lenguaje narrativo, mantiene en esta cinta varios de sus sellos característicos. La película es deliciosa y está repleta de infinidad de detalles, frases y gestos que cautivan a la audiencia desde la primera escena. La elaboración animada es fantástica y el ritmo, otro pulso del director, es implacable.
El relato de este exilio perruno, la actitud dictatorial del alcalde y la rebelión ante la arbitraria medida, divide a los habitantes de la ciudad y marcan un contrapunto importante con las secuencias que protagoniza el grupo de perros en la isla, tanto en su interacción con el joven Atari, como cuando se deben defender de los ataques que reciben con drones y robots. Es notable la caracterización de personalidades en los canes y los estereotipos que configuran a los humanos, todo ello, por supuesto, sazonado en justa medida por el talentoso director.
“Isle of Dogs” tiene un humor inteligente y sin abusos. Posee fina delicadeza en la configuración de cada escena junto con detalles gráficos de elocuente imaginación. Además, funciona perfecta como parábola para los tiempos actuales. Anderson encandila con pequeños giros y sorprende con fragmentaciones que entregan a la película un toque particular y único. Otro aspecto notable es la música incidental de Alexandre Desplat, una partitura variada, rítmica y sencilla que no solo ambienta sino que proporciona al relato diversos grados de tensión que van de la mano y en perfecta unidad con las secuencias visuales.
¡Gran película! Para disfrutar tal vez más de una vez, porque la cantidad de información y preciosuras es extensa. Anderson confirma con esta cinta animada su excelente mano de realizador, honesto y fiel a una narración particular que logra atención y emoción.
Ficha técnica
Título original: Isle of Dogs
Año: 2018
Duración: 101 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Coproducción Estados Unidos-Alemania; American Empirical Pictures / Indian Paintbrush / Scott Rudin Productions / Studio Babelsberg
Género: Animación. Fantástico. Comedia. Aventuras | Stop Motion. Perros/Lobos. Distopía
Guion: Wes Anderson (Historia: Wes Anderson, Roman Coppola, Kunichi Nomura, Jason Schwartzman)
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Animation, Tristan Oliver
Reparto: Animation
Dirección: Wes Anderson
miércoles, 16 de mayo de 2018
Tully
Esta película del director Jason Reitman se inscribe dentro del género de comedia, sin embargo, y como suele pasar a menudo, ello se convierte solo en una excusa y así desarrollar un formato menos duro para poder abordar una temática que es más cercana a los conflictos y al drama.
Marlo -la inconfundible Charlize Theron que subió muchísimos kilos para caracterizar a su personaje- es una mamá que está esperando a su tercer hijo y debe lidiar con el día a día de la crianza de los otros dos, lo que a esta altura la sobrepasa con creces. La relación con Drew -Ron Livingston-, su marido, es normal pero él está fuera gran parte del día y tiene viajes fuera de la ciudad por lo que la responsabilidad y el agobiante trabajo de llevar la casa recae solo en ella. Y verdaderamente ya no da más. Su hermano, al verla tan agobiada, le ofrece una ayuda diferente: contratar a una niñera de noche para que pueda descansar algo más, evitando los desvelos y preocupaciones del bebé recién nacido.
Así es como llega Tully -una joven y atrevida Mackenzie Davis- quien de inmediato toma las riendas de la casa y envía a Marlo a dormir pues ella se encargará de todo. Pero para la protagonista esto no es tan sencillo. ¿Cómo dejar en manos de una extraña a su bebé? No la conoce, no tiene confianza, ¿qué debería hacer? Es en ese momento donde el relato comienza a exponer los momentos de mayor reflexión y profundidad con diálogos precisos entre las dos mujeres que parece que coinciden en demasiados gustos y también da la impresión que se conocieran muy bien. Su relación es franca y abierta, sin tapujos ni temas escondidos.
El guion de Diablo Cody es interesante, agudo e inteligente, y además tiene una lógica distinta a lo habitual. La cinta presenta tres partes muy marcadas. Un comienzo muy intenso y poco extenso que muestra la rutina desesperante de una madre superada por las circunstancias. Un segundo momento, mucho más largo, donde todo parece calzar y ajustarse hacia una comodidad bastante natural y el surgimiento de un repentino último cuarto que recupera y aumenta la tensión inicial, genera el conflicto y conduce hacia su desenlace. Desde la forma es diferente y desde su desarrollo la audacia y la química de las dos protagonistas le dan mucho carácter al metraje. Theron realiza un trabajo notable para expresar con su mirada, tonos de voz y movimientos corporales todo aquello que la hace sentir mal, transmitir sus estados extremos de sensibilidad y sus emociones, provocando natural empatía con los espectadores. Por su parte, Mackenzie Davis entrega a su personaje una fuerza juvenil arrolladora que brilla y provoca al mismo tiempo.
“Tully” es una cinta que está bien narrada. Sus actuaciones son sólidas y en sus variados aspectos muy reales. La transformación que experimenta Marlo es notable gracias al carisma con el que Theron nutre a su personaje, subiendo el nivel de una honesta comedia que acomete temas serios y tremendamente actuales.
Ficha técnica
Título original: Tully
Año: 2018
Duración: 94 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Bron Studios / Right Way Productions / Denver and Delilah Productions
Género: Comedia
Guion: Diablo Cody
Música: Rob Simonsen
Fotografía: Eric Steelberg
Reparto: Charlize Theron, Mackenzie Davis, Mark Duplass, Emily Haine, Ron Livingston, Elaine Tan, Maddie Dixon-Poirier, Lia Frankland
Dirección: Jason Reitman
Marlo -la inconfundible Charlize Theron que subió muchísimos kilos para caracterizar a su personaje- es una mamá que está esperando a su tercer hijo y debe lidiar con el día a día de la crianza de los otros dos, lo que a esta altura la sobrepasa con creces. La relación con Drew -Ron Livingston-, su marido, es normal pero él está fuera gran parte del día y tiene viajes fuera de la ciudad por lo que la responsabilidad y el agobiante trabajo de llevar la casa recae solo en ella. Y verdaderamente ya no da más. Su hermano, al verla tan agobiada, le ofrece una ayuda diferente: contratar a una niñera de noche para que pueda descansar algo más, evitando los desvelos y preocupaciones del bebé recién nacido.
Así es como llega Tully -una joven y atrevida Mackenzie Davis- quien de inmediato toma las riendas de la casa y envía a Marlo a dormir pues ella se encargará de todo. Pero para la protagonista esto no es tan sencillo. ¿Cómo dejar en manos de una extraña a su bebé? No la conoce, no tiene confianza, ¿qué debería hacer? Es en ese momento donde el relato comienza a exponer los momentos de mayor reflexión y profundidad con diálogos precisos entre las dos mujeres que parece que coinciden en demasiados gustos y también da la impresión que se conocieran muy bien. Su relación es franca y abierta, sin tapujos ni temas escondidos.
El guion de Diablo Cody es interesante, agudo e inteligente, y además tiene una lógica distinta a lo habitual. La cinta presenta tres partes muy marcadas. Un comienzo muy intenso y poco extenso que muestra la rutina desesperante de una madre superada por las circunstancias. Un segundo momento, mucho más largo, donde todo parece calzar y ajustarse hacia una comodidad bastante natural y el surgimiento de un repentino último cuarto que recupera y aumenta la tensión inicial, genera el conflicto y conduce hacia su desenlace. Desde la forma es diferente y desde su desarrollo la audacia y la química de las dos protagonistas le dan mucho carácter al metraje. Theron realiza un trabajo notable para expresar con su mirada, tonos de voz y movimientos corporales todo aquello que la hace sentir mal, transmitir sus estados extremos de sensibilidad y sus emociones, provocando natural empatía con los espectadores. Por su parte, Mackenzie Davis entrega a su personaje una fuerza juvenil arrolladora que brilla y provoca al mismo tiempo.
“Tully” es una cinta que está bien narrada. Sus actuaciones son sólidas y en sus variados aspectos muy reales. La transformación que experimenta Marlo es notable gracias al carisma con el que Theron nutre a su personaje, subiendo el nivel de una honesta comedia que acomete temas serios y tremendamente actuales.
Ficha técnica
Título original: Tully
Año: 2018
Duración: 94 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Bron Studios / Right Way Productions / Denver and Delilah Productions
Género: Comedia
Guion: Diablo Cody
Música: Rob Simonsen
Fotografía: Eric Steelberg
Reparto: Charlize Theron, Mackenzie Davis, Mark Duplass, Emily Haine, Ron Livingston, Elaine Tan, Maddie Dixon-Poirier, Lia Frankland
Dirección: Jason Reitman
Deadpool 2
Esta cinta tal vez debió llamarse “Las desventuras de Deadpool”. Habría sido un título algo más apropiado que solo “2”. Además, la acción cae en tantos despropósitos ridículos que me viene a la mente -guardando naturalmente toda proporción- aquella famosa frase de Les Luthiers refiriéndose al “adelantado don Rodrigo Díaz de Carrera; las aventuras en que se vio envuelto y como... se desenvolvió”. Porque así es Deadpool, no termina de desenvolverse de un problema para envolverse en el siguiente.
Ya conocemos bastante bien a nuestro personaje desde la primera entrega. Ryan Reynolds lo encarna con una naturalidad y humor únicos. A diferencia de la anterior, esta vez el personaje alterna mucho más su presencia con y sin su disfraz, pues ya no es sorpresa el rostro de Wade al natural. ¿Y el argumento? Nuestro súper héroe debe luchar contra un malvado que tiene súper poderes. ¿Suena conocido? Pero así es, se los prometo. Lo singular es con quien lucha y lo plural es quienes le acompañan en estas peleas.
Lo inconmensurable de esta película es la cantidad de situaciones que enfrenta el personaje y su capacidad increíble de superar todo obstáculo que se le presenta, incluso, su extrema capacidad de supervivencia a explosiones, balazos y desmembramientos. Es de no creerlo. ¿Es entretenida? Si. ¿Divertida? Bastante. ¿Chistosa? Pocas veces. ¿Irreverente? Siempre.
El desfile de autoreferencias marvelianas es enorme y de todo tipo, naturalmente. Reírse de sí mismo es lo más sano que existe y ello la película lo cumple perfectamente, sobresaliente diría yo. Y me encanta que una de las mayores fábricas de superhéroes se ría de sus personajes y no se tome las cosas tan en serio. Ojo con la escena Post Créditos. ¡Notable!
“Deadpool 2” no sorprende como la primera pero es más sólida y apalancada. El guion es de vértigo en la acción y bastante más remolón en las escenas que la interrumpen. Aún así tiene una gracia que es parte de su esencia y que la saca adelante. No brilla pero cumple. Ni fu ni fa, es más bien Sol*. (Referencia, explicación y spoiler después de la ficha técnica)
Ficha técnica
Título original: Deadpool 2
Año: 2018
Duración: 111 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Marvel Entertainment / 20th Century-Fox / Donners' Company / Kinberg Genre
Género: Acción. Fantástico. Comedia | Superhéroes. Marvel Comics. Cómic. Secuela
Guion: Rhett Reese, Paul Wernick, Ryan Reynolds (Cómic: Rob Liefeld, Fabian Nicieza)
Música: Tyler Bates
Fotografía: Jonathan Sela
Reparto: Ryan Reynolds, Zazie Beetz, Josh Brolin, Morena Baccarin, T.J. Miller, Karan Soni, Brianna Hildebrand, Leslie Uggams, Jack Kesy, Julian Dennison, Eddie Marsan, Lewis Tan, Bill Skarsgård, Rob Delaney, Terry Crews, Shiori Kutsuna, Hayley Sales, Luke Roessler, Scott Vickaryous, Tanis Dolman, Nikolai Witschl, Andréa Vawda
Dirección: David Leitch
* La referencia es a la escena de la muerte de DeadPool y además al color que para mi representa en la música la nota sol, es decir, amarillo.
Ya conocemos bastante bien a nuestro personaje desde la primera entrega. Ryan Reynolds lo encarna con una naturalidad y humor únicos. A diferencia de la anterior, esta vez el personaje alterna mucho más su presencia con y sin su disfraz, pues ya no es sorpresa el rostro de Wade al natural. ¿Y el argumento? Nuestro súper héroe debe luchar contra un malvado que tiene súper poderes. ¿Suena conocido? Pero así es, se los prometo. Lo singular es con quien lucha y lo plural es quienes le acompañan en estas peleas.
Lo inconmensurable de esta película es la cantidad de situaciones que enfrenta el personaje y su capacidad increíble de superar todo obstáculo que se le presenta, incluso, su extrema capacidad de supervivencia a explosiones, balazos y desmembramientos. Es de no creerlo. ¿Es entretenida? Si. ¿Divertida? Bastante. ¿Chistosa? Pocas veces. ¿Irreverente? Siempre.
El desfile de autoreferencias marvelianas es enorme y de todo tipo, naturalmente. Reírse de sí mismo es lo más sano que existe y ello la película lo cumple perfectamente, sobresaliente diría yo. Y me encanta que una de las mayores fábricas de superhéroes se ría de sus personajes y no se tome las cosas tan en serio. Ojo con la escena Post Créditos. ¡Notable!
“Deadpool 2” no sorprende como la primera pero es más sólida y apalancada. El guion es de vértigo en la acción y bastante más remolón en las escenas que la interrumpen. Aún así tiene una gracia que es parte de su esencia y que la saca adelante. No brilla pero cumple. Ni fu ni fa, es más bien Sol*. (Referencia, explicación y spoiler después de la ficha técnica)
Ficha técnica
Título original: Deadpool 2
Año: 2018
Duración: 111 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Marvel Entertainment / 20th Century-Fox / Donners' Company / Kinberg Genre
Género: Acción. Fantástico. Comedia | Superhéroes. Marvel Comics. Cómic. Secuela
Guion: Rhett Reese, Paul Wernick, Ryan Reynolds (Cómic: Rob Liefeld, Fabian Nicieza)
Música: Tyler Bates
Fotografía: Jonathan Sela
Reparto: Ryan Reynolds, Zazie Beetz, Josh Brolin, Morena Baccarin, T.J. Miller, Karan Soni, Brianna Hildebrand, Leslie Uggams, Jack Kesy, Julian Dennison, Eddie Marsan, Lewis Tan, Bill Skarsgård, Rob Delaney, Terry Crews, Shiori Kutsuna, Hayley Sales, Luke Roessler, Scott Vickaryous, Tanis Dolman, Nikolai Witschl, Andréa Vawda
Dirección: David Leitch
* La referencia es a la escena de la muerte de DeadPool y además al color que para mi representa en la música la nota sol, es decir, amarillo.
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