jueves, 15 de enero de 2026

La única opción

La música juega un papel fundamental en esta película. Podríamos decir que es un personaje más. Y no solo se trata de los primeros compases del segundo movimiento del Concierto para Piano No.23 de W.A. Mozart, con los que la cinta arranca. La hija del protagonista toca violoncello, por eso los sonidos inundan hasta los poros de esta familia que parece tenerlo todo hasta que una inesperada crisis irrumpe en su casa.

Man-su -Lee Byung-hun- es un empleado que lleva 25 años trabajando en la empresa de fabricación de papel Solar Paper. Con un muy buen salario, ha logrado comprar su casa de infancia, y vive feliz con su esposa Mi-ri, su hijastro adolescente Si-one, su pequeña hija Ri-one y sus dos perros. Sin embargo, la empresa se vende a capitales estadounidenses y proceden a despedir a muchos empleados, incluido nuestro protagonista. Ahora, sin trabajo y después de infructuosas gestiones, entrevistas e incluso humillaciones, debe tomar una decisión: si no existe una vacante de trabajo para él, entonces lo que tiene que hacer es crear una, a como dé lugar, aunque aquello implique eliminar su competencia directa.

Coescrita, producida y dirigida por Park Chan-wook, y basada en “The Ax” de Donald Westlake -llevada al cine anteriormente por el cineasta Costa-Gavras en 2005-, esta cinta entra de lleno a la problemática de perder el empleo y no poder recuperarlo oportunamente. Man-su siente que su vida es soñada, pero en un abrir y cerrar de ojos, el mundo se desvanece. Aunque no se queda de brazos cruzados, las posibilidades que tiene son cada vez más reducidas, sobre todo por su nivel de experticia, en un mundo laboral cada vez más sofisticado.

El golpe es brutal. Man-su lo resiente y su familia carga con las consecuencias. Deben reducirse, ahorrar, vender bienes e incluso desprenderse temporalmente de sus mascotas para aliviar los gastos. En ese momento hace perfecto sentido el título de la película, pues esa “única opción” que le queda es abrirse paso anulando todos los obstáculos habidos y por haber. En ese instante, la cinta adquiere un tono oscuro, sin dejar de lado la comedia negra, y en forma lineal va dando cuenta de las andanzas que emprende Man-su para descartar a sus principales rivales.

Park Chan-wook plantea con fuerza el problema moral que enfrenta el protagonista. Y acá hay varias lecturas, desde las superficiales a las profundas, y nos entrega la facultad de sumergirnos con mayor o menor intensidad en cada una de ellas. El ejercicio no deja de ser interesante y desafiante, pero la cinta baja paulatinamente el ritmo dando paso a situaciones donde la contemplación de los hechos y las cavilaciones del protagonista disminuyen la tensión y diluyen la atención del espectador.

Mencionaba al inicio la música. Casi al final, vuelve el Concierto No.23, como si fuera algo circular, pero se intensifica la partitura de cello interpretada por Ri-one, la hija de Man-su. Los sonidos de "Le Badinage" de Marin Marais, se hacen cada vez más presentes, tal vez como algo premonitorio, una suerte de sueño de una vida mejor.

“No Other Choice”, con actuaciones sólidas de un elenco muy bien escogido, funciona bien como crítica punzante al capitalismo salvaje y sus costos colaterales. Nadie está libre de pasar por algo como lo descrito, sin embargo poner de manifiesto una opción claramente amoral, fuera de ser disruptivo, tiene el peso de ser una provocación sustantiva. Muchas de las capas de la película no se logran cerrar, quedan en nuestra retina. Lo mismo que su final, que puede ser analizado y juzgado desde múltiples perspectivas.

Trabajo interesante, que invita a la reflexión -y tal vez a ver a ver nuevamente- para poder captar todos los puntos que conforman su esencia.

Ficha técnica

Título original: No Other Choice
Año: 2025
Duración: 139 minutos
País: Corea del Sur
Compañías: Moho Films, CJ Entertainment
Género: Thriller. Comedia. Drama | Crimen. Familia. Comedia negra. Trabajo/empleo
Guion: Park Chan-wook, Don McKellar, Lee Kyoung-mi, Jahye Lee. Novela: Donald E. Westlake
Música: Jo Yeong-wook
Reparto: Lee Byung-hun, Son Ye-jin, Park Hee-soon, Lee Sung-min ,Yeom Hye-ran, Cha Seung-won
Dirección: Park Chan-wook

martes, 13 de enero de 2026

Valor Sentimental

¡Qué introducción! Cada detalle en su lugar y una perspectiva con personaje central: la entrañable casa familiar.

Con la “Sinfonía Fantástica” de Berlioz de fondo, observamos a Nora Borg -Renate Reinsve-, una joven actriz que hace frente a sus demonios. Sufre parálisis teatral; intenta despegar y no puede, sin embargo, cuando se repone consigue un éxito rotundo. Su hermana, Agnes -Inga Ibsdotter Lilleaas-, parece ser la otra cara de la moneda. Ella es una mujer tranquila, con un matrimonio estable. Cría a un hijo pequeño, tan travieso como inquieto.

El escenario de estas hermanas se modifica radicalmente al morir su madre. De manera imprevista regresa su padre, Gustav Borg -Stellan Skarsgård-, un célebre director de cine que lleva años alejado de sus hijas sin dar señales de vida. En ese momento, la casa cobra todavía más protagonismo, no solo por los ritos fúnebres, sino porque el refugio ha sido mudo testigo de varias generaciones y tal parece que el ciclo familiar estaría llegando a su fin.

La visita de Gustav no solo es personal. Transcurridos quince años desde su última película, tiene en sus manos un nuevo proyecto fílmico que retrata una intimidad familiar, la propia, la de su familia. Por eso, desea que Nora sea la protagonista, se lo propone directamente, pero ella, en forma tajante, lo rechaza. Como Gustav está decidido a concretar la película, recurre a Rachel Kemp -Elle Fanning-, una exitosa actriz norteamericana con la que coincide en un reconocido festival.

El director Joachim Trier construye un relato profundo y melancólico sobre la vida. Con personajes delineados, claros e intrigantes, aborda varias décadas de emociones y frustraciones familiares. Tenemos historias paralelas, cada una con sus propios detalles y líneas: la del director, la de sus dos hijas (juntas y separadas) y la de la promisoria actriz, oportuna protagonista de su filme. Pero eso no es todo, también está presente la industria del cine (y un guiño a Netflix como productora omnipresente), además de varias otras aristas sobre el proceso de confección cinematográfica.

Trier se apoya en múltiples elementos para narrar esta historia. El más claro es la casa, pero no es solo su estructura física ya que le entrega un significado aún mayor, de permanencia, de base, de solidez. Surge de inmediato, y casi sin advertirlo, ese contraste respecto a su familia. Y eso duele. La relación se encuentra dañada; quebrada.

“Los personajes son para no ser uno mismo”, parece una frase suelta, pero cuando se trata de narrar la vida, la propia, ¿dónde está el límite? Las relaciones pasan a ser, entonces, lo más importante. Sin embargo, acá están rotas y casi no existen. Se deben limpiar, rehacer, reconstruir. O tal vez elaborar algo nuevo, dejando de lado las recriminaciones y centrándose en el arrepentimiento verdadero. ¡Qué ardua y difícil tarea!

Joachim Trier reflexiona sobre la vida cruzando innumerables ámbitos. Y la expone con mucho nervio, en forma artística, abarcando dimensiones que se tornan difusas con el correr del metraje. Su estilo constituye un modo de expresar intimidad que, en ocasiones, genera pudor por sentirse viendo algo tremendamente reservado. La tristeza inunda el espacio. Lo que no resuelto ahoga. ¿Y el futuro? No existe. Únicamente tenemos el presente y el pasado. Nada más.

Trier ahonda todavía más en el daño causado por relaciones familiares mal llevadas. La sensación es de incomodidad permanente, una dolorosa lejanía cuya sanación solo puede ser producto de la honestidad y de la valentía para reconocer acciones, omisiones y, naturalmente, los errores.

“Valor Sentimental” es una película que posee muchísimas capas, a las que podemos llegar desde muchas vertientes. Cada cuadro, cada toma, cada silencio está dispuesto con delicadeza extrema. Cada corte y cada detalle confeccionado con sutileza, sin nada al azar, ubicado donde corresponde, con gran sintonía. ¡Y qué decir de su música! Espléndida.

Una escena particular produce un cambio fundamental. Se trata del encuentro entre las dos hermanas con el guion de la película como elemento central. Tras años de caminos divergentes, se reencuentran. Surge acá un punto de inflexión, en este cambio, en esta transformación.

En algo más de dos horas, Joachim Trier nos brinda una mirada personal y profunda al interior de los sentimientos de sus protagonistas. Son mucho más importantes los silencios, las miradas y lo que no se dice, que aquello que está expresamente dibujado en pantalla a través de imágenes y textos.

No en vano se dice que las crisis son oportunidades. Identificarlas es, tal vez, la mayor dificultad, porque significa admitir vulnerabilidad, pero ese reconocimiento es absolutamente necesario para renovar, rehacer y recomponer lo esencial: nuestros vínculos emocionales y, tal como señala el título, su valor sentimental.

¡Imperdible!

Ficha técnica

Título original: Sentimental Value
Año: 2025
Duración: 135 minutos
País: Noruega
Compañías: Coproducción Noruega-Francia-Dinamarca-Alemania-Reino Unido; MER Film, Eye Eye Pictures, Lumen Production, Komplizen Film, BBC Film, Zentropa Productions, MK2 Productions
Género: Drama | Familia. Cine dentro del cine
Guion: Joachim Trier, Eskil Vogt
Música: Hania Rani
Fotografía: Kasper Tuxen
Reparto: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning
Dirección: Joachim Trier 

viernes, 9 de enero de 2026

Fue solo un accidente

Un auto con tres ocupantes circula por la carretera. Es de noche. Chocan con un perro. Lo matan. El coche queda averiado y necesita reparación. Les prestan ayuda en un taller cercano.

Lo que parece ser un incidente menor se transforma en el corazón de este relato, pues Vahid -Vahid Mobasseri-, mecánico del taller, percibe algo que le resulta extraño pero difícil de olvidar. Se trata del sonido seco producido por una prótesis que solo puede corresponder a quien, tiempo atrás, fue su carcelero y torturador. Inseguro, se oculta y lo sigue hasta su casa. ¿Será efectivamente Eghbal -Ebrahim Azizi-, ese implacable agente del régimen que le hizo tanto daño y castró su vida?

Escrita y dirigida con maestría por Jafar Panahi, esta cinta establece con claridad el conflicto en menos de veinte minutos. Y no es un nudo cualquiera. Estamos ante un problema moral, donde la duda se transforma en lo esencial.

Vahid no está completamente seguro de que se trate de Eghbal, y es por eso que no concreta su improvisado plan y decide pedir ayuda. En el fondo, no sabe qué hacer, y tampoco quiere ejecutar lo que le nace: cobrar venganza. Lo que busca, en realidad, son certezas. Sin embargo, sus ex compañeros de reclusión, enfrentados a la evidencia, tampoco las tienen. ¿Y si fuera un error, una desafortunada coincidencia? TTodos se postergan y, ante la duda, se abstienen.

Mientras la tensión sube y buscan despejar la incógnita, Jafar Panahi nos sumerge en el contexto, mostrando la cultura iraní, sus calles, su gente y su forma de proceder. Sabemos que el director no tiene permiso para filmar en su tierra natal, sin embargo, lo realiza de todos modos, a pesar de haber estado encarcelado y ser una persona non grata para este régimen islámico teocrático que gobierna la nación.

El conflicto moral sube de tono. ¿Se combate la violencia con más violencia? ¿La venganza es un camino posible hacia la justicia? La situación se torna dramática, pero Panahi introduce con habilidad toques de humor negro que podrían parecer ridículos bajo algunas circunstancias, pero que, providencialmente, acá logran alivianar el registro.

El recuerdo de las torturas sigue vivo. Se necesita justicia. Pero ¿realmente vale todo? Se trata de un sistema perverso. Sin embargo, sin la mínima humanidad, cualquier acto pierde sentido. La tensión aumenta. Los personajes se tornan más densos. Aflora con más fuerza el dolor. Ni siquiera es posible pensar en el perdón.

Ante un escenario tan complejo, ¿es posible apelar a la razón y a la cordura? Las dudas persisten y se agigantan cada vez más, pero también transforman a las personas. Tal vez, esa es la clave. El diálogo final es sobrecogedor, tan notable como su cierre de antología, el que, solo mediante el sonido, logra detener la respiración del protagonista y también la nuestra, como espectadores.

Con actuaciones naturales y una impecable dirección de arte, “Fue solo un accidente” destaca por sus sutilezas: iluminación inquietante, un sonido prístino y una cámara que se transforma en nuestros ojos. Jafar Panahi sabe perfectamente cómo involucrarnos, y emocionarnos. Nos regala un drama de resolución incierta que en todo momento pone a prueba nuestros valores fundamentales.

¡Notable!

Ficha técnica

Título original: It Was Just an Accident
Año: 2025
Duración: 105 minutos
País: Irán
Compañías: Coproducción Irán-Francia-Luxemburgo; Les Films Pelléas, Bidibul Productions, Jafar Panahi Film Productions, Pio & Co, arte France Cinéma
Género: Thriller. Drama
Guion: Jafar Panahi
Reparto: Ebrahim Azizi, Madjid Panahi, Vahid Mobasseri, Mariam Afshari, Hadis Pakbaten, Delmaz Najafi, George Hashemzadeh
Fotografía: Amin Jaferi
Dirección: Jafar Panahi

jueves, 8 de enero de 2026

El Beso de la Mujer Araña

No tengo especial afinidad con los musicales pero aquí hay dos razones para ver este trabajo: las canciones y, por supuesto, Jennifer Lopez.

Es una novela la que da origen a la historia. Escrita en 1976 por Manuel Puig, fue llevada al cine en 1985 y adaptada como musical teatral en 1992. Sobre este último está inspirada esta película que, como buen exponente de su género, privilegia por sobre todo la música y las coreografías.

En plena dictadura militar argentina, Valentín Arregui -Diego Luna-, es tomado prisionero y llevado a una oscura prisión. Su compañero de celda resulta ser Luis Molina -Tonatiuh-, un modisto homosexual que ha sido apresado por participar en un incidente callejero. Con personalidades opuestas, Arregui introvertido, y Molina, extremadamente locuaz, ambos reos chocan de inmediato. Pero no solo son sus personalidades, también tienen secretos: Arregui posee información vital sobre la resistencia y Molina tiene presión del alcaide para obtenerla. 

¿Y Jennifer Lopez? Ella interpreta a Ingrid Luna, la protagonista del musical de Hollywood favorito de Molina, “El beso de la mujer araña”, y que es, prácticamente, su razón de ser. Y es perfecto, porque el relato del musical -hecho película- sirve tanto para establecer la conexión entre Molina y Arregui, como también de excusa para que ambos puedan evadir una realidad angustiante marcada por presiones y torturas.

Así las cosas, tenemos una película dentro de una película, dos historias paralelas que permiten ir saltando entre ellas como una suerte de sueño o proyección. Se revela poco del pasado de los protagonistas, aunque se vislumbra con el correr de los minutos. La realidad es la cárcel; el escape, la película. Molina la cuenta en detalle, con un brío tal que logra captar la atención de Arregui. Poco a poco, ambos se comienzan a involucrar y construyen otro mundo, uno muy diferente al encierro injusto e inmundo que les toca compartir.

¿Qué es verdadero y qué es imaginación? Poco importa. El paso del tiempo genera vínculo, confianza y empatía entre dos hombres solitarios que, por circunstancias de la vida, están juntos al interior de una celda. El vuelo de la película en boca de Molina da cuenta de un contraste mayor. Allí todo es glamour, belleza, libertad. Jennifer Lopez brilla como la diva que es, acompañada por estos mismos dos hombres pero en papeles muy diferentes, a pesar de finas similitudes con la realidad. Sin entrar a la trama del musical, lo más importante es su tono simbólico, especialmente lo que significa aquel beso, un sacrificio necesario para obtener un bien mayor.

“Kiss of the Spider Woman”, en poco más de dos horas, resulta un filme interesante a pesar de decaer en los últimos quince minutos. Tal vez otra forma de resolver la historia -sin cambiarla- habría resultado mejor. No lo sabemos, pero la presencia de al menos tres posibles momentos que marcan un “cuasi” final, dejan la sensación de una extensión que quizá podría haberse limitado.

Si le gustan las coreografías, los cantos y la versatilidad de Jennifer Lopez, esta es su película. Y si no, bien vale verla la pena para despertar el interés por la novela original, sin duda disruptiva para la época, gracias a su fuerte carga política, social y emocional.

Ficha técnica

Título original: Kiss of the Spider Woman
Año: 2025
Duración: 128 minutos
País: Estados Unidos 
Género: Drama. Musical | Drama carcelario. Homosexualidad. Amistad. Cine dentro del cine. Remake
Compañías: 1000 Eyes, Artists Equity, Josephson Entertainment, Nuyorican Productions
Grupos: Adaptaciones de Manuel Puig
Guion: Bill Condon. Musical: Terrence McNally. Novela: Manuel Puig
Música: John Kander
Fotografía: Tobias A. Schliessler
Reparto: Diego Luna, Tonatiuh, Jennifer Lopez
Dirección: Bill Condon

miércoles, 7 de enero de 2026

Bugonia

Cuadro inicial: abejas que lentamente van muriendo. Es una amenaza acuciante. Sin polinización, el futuro de las especies peligra. Es en serio. En paralelo, dos hombres discuten. Se trata de Teddy Gatz -Jesse Plemons- y Don -Aidan Delbis-, su primo autista. Se preparan para algo grande. Intriga. Música de misterio.

Teddy manipula. Tiene un plan. Don solo acepta. Colabora. La idea es secuestrar a Michelle Fuller -Emma Stone-, jefa máxima de una importante compañía farmacéutica. ¿La razón? Teddy cree que ella es un ser extraterrestre, miembro de una especie alienígena que está matando las abejas para subordinar la vida humana en el planeta. De hecho, la madre de Teddy está en coma luego de participar en un ensayo clínico de un medicamento generado por la compañía. Las pruebas están claras. ¡Hay que actuar! El secuestro, cuya secuencia es de antología, tendrá graves consecuencias.

Yorgos Lanthimos dirige un remake de una película coreana de 2003 -“Save the Green Planet!”, de Jang Joon-hwan-, y lo hace a partir de un guion adaptado por Will Tracy. Hay variaciones, por cierto, pero la esencia se mantiene intacta. La historia es, en sí, originalísima, pero Lanthimos imprime su sello magistralmente.

¿Qué tenemos? Temas fundamentales cubiertos con deliciosas capas de comedia negra. Muy a lo Lanthimos, ciertamente, aunque mucho menos personal respecto a lo que el director griego nos tiene acostumbrados. No obstante, la denuncia es clara. Estamos matando el planeta y hay que hacer algo. En este caso, la amenaza viene desde el exterior, pero ¿será tan así?

Figuras centrales son estos dos héroes que se proponen salvar el mundo. Teddy lidera, Don acompaña. Están solos en esto, la paranoia es total y el plazo fatal; solo quedan tres días para el eclipse.

Los textos de Will Tracy son un manjar, con diálogos áridos y punzantes que coronan cada escena. No resultan fáciles y las imágenes tampoco. Se debe esperar para digerir cada secuencia. La música se torna apoteósica por momentos, lo que contrasta con la ausencia de sonido en varios pasajes del metraje. Lanthimos, una vez más.

Jesse Plemons está brillante para dar vida a un indignado conspiranoico. Su actitud corporal, pasando por cada gesto, revela detalles de una mente que tiene claro su propósito. Emma Stone, en otra vereda, no es la dulzura transformada en mujer. No. Ella tiene claro su papel y lo juega en todo momento, conteniendo los ataques y esperando el momento para tomar la iniciativa. Finalmente, el personaje construido por Aidan Delbis resulta enigmático. Quiere escapar, se siente oprimido, quiere salvarse, pero no sabe cómo. Solo le sigue el amén a su primo, pero ¿está realmente convencido?

El “sello Lanthimos” es perfectamente coherente, desde la estética hasta el manejo de cada uno de los cuadros. Se trata de un arte diferente, sugerente, con permanentes gallitos psicológicos y una buena dosis de locura. Enfoques especiales, porque en grandes pasajes no sabemos si lo que vemos es cierto o solo una tomadura de pelo.

“Bugonia” advierte la amenaza que el ser humano representa para la supervivencia del planeta. Y lo hace de una forma particular, apoyado en una historia sólida y un guion que no permite concesiones. De la mano de Yorgos Lanthimos experimentamos muchas sensaciones y, por supuesto, quedamos con más dudas que respuestas, porque el arte de este director griego es que obliga a pensar y a tomar partido.

Ficha técnica

Título original: Bugonia
Año: 2025
Duración: 118 minutos
País: Irlanda
Compañías: Coproducción Irlanda-Reino Unido-Canadá-Corea del Sur-Estados Unidos; Element Pictures, Fruit Tree, Square Peg, CJ Entertainment, Fremantle Media North America. Distribuidora: Focus Features, Universal Pictures
Género: Comedia. Ciencia ficción. Thriller | Comedia negra. Extraterrestres. Remake
Guion: Will Tracy. Remake: Jang Joon-hwan
Música: Jerskin Fendrix
Fotografía: Robbie Ryan
Reparto: Emma Stone, Jesse Plemons, Aidan Delbis, Stavros Halkias, Alicia Silverstone
Dirección: Yorgos Lanthimos 

viernes, 2 de enero de 2026

La Empleada

Un thriller clásico, de esos que resultan inquietantes hasta que se descubre la encrucijada. Y acá, tarda en llegar, lo que está perfecto, pero cuando se revela el misterio, se hace bastante predecible.

La joven Millie -Sydney Sweeney- necesita trabajar. Busca una oportunidad de empleo y se juega todas las cartas en una entrevista. Es recibida en una enorme casa, lejos de la gran ciudad, por una mujer de clase alta. Para Millie, obtener el trabajo significa todo, pues al arrastrar algunos problemas que no la dejan tranquila, la única opción que le queda es ser la empleada de esta lujosa mansión.

Cuando casi pierde las esperanzas, ocurre el milagro. Le dan el trabajo, pero Millie percibe signos extraños. Nina Winchester -Amanda Seyfried-, la dueña de casa, está feliz con su llegada. Sin embargo, su marido Andrew -Brandon Sklenar- no, y tampoco la hija pequeña, una niña consentida y manipuladora.

El comienzo resulta de dulce y de agraz, porque a la mañana siguiente Nina pierde el control. Al parecer se trata de un caso psiquiátrico. Ha dejado de tomar sus medicamentos y situaciones como esta se podrían dar con más frecuencia. Dice una cosa, luego se desdice; dice otra y vuelve atrás. No hay por dónde. Hasta aquí hay suspenso y una leve amenaza de terror, pero sin decantar.

Por supuesto, viene lo que tiene que venir. Andrew se fija en Millie y viceversa. La química brota de inmediato. Pero el pasado a ella la condena. Aun así, se ve transformada en una nueva Cenicienta y pasa a tener una vida soñada. Una salida inesperada, un hotel… bueno, ustedes saben…

No más revelaciones. La idea es descubrir la trama junto a los protagonistas para no matar la curiosidad. Más que mal, ese es el centro de la película: conectar con los personajes, saber qué ocultan y cómo se resolverá cada caso.

A partir de la novela de Freida McFadden, Rebecca Sonnenshine construye un guion entretenido. Tiene secretos, misterio, intereses, celos, algo de sexo y, sobre todo, intriga. Claro, queremos saber quiénes son estas personas que se van develando muy lentamente con el correr del metraje, lo que es coronado con un giro radical que no se ve venir pero se presiente. Sin usar todo el material disponible, pues deja algo para el final, la guionista nos atrapa y nos obliga a entender qué es lo que sucede.

Bien dirigida por Paul Feig, “The Housemaid” es una película de apariencias, perversiones, abuso y locura. Plantea claramente el tema del tenerlo todo con estrictas reglas versus la libertad, algo que, al final del día, se transforma en un verdadero juego del terror. Las actuaciones de Sydney Sweeney y Amanda Seyfried resultan efectivas, cada una adoptando un papel que obliga a la otra a superarse y apostar un poco más. Sweeney maneja varias facetas, desde una angelical e inocente juventud hasta un decidido y maduro comportamiento. Seyfried, por su parte, aporta solidez a un rol mucho más adulto que transita por fases y que varía según sus diferentes tipos de personalidades. Completando el trío protagónico, Brandon Sklenar, eje entre ambas mujeres, fija muy bien su posición al no mostrar nada más allá de lo necesario, guardando más de una sorpresa para el decisivo tercio final.

“La Empleada”, en un poco más de dos horas, entrega una trama llena de oscuros secretos que nos mantendrán inquietos y expectantes. ¡Y atención! Aunque muchas secciones las podamos prever, igual no deja de sorprender el final.

Ficha técnica

Título original: The Housemaid
Año: 2025
Duración: 130 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Feigco Entertainment, Hidden Pictures, Lionsgate. Distribuidora: Lionsgate
Género: Thriller | Thriller psicológico
Guion: Rebecca Sonnenshine. Novela: Freida McFadden
Música: Theodore Shapiro
Reparto: Sydney Sweeney, Amanda Seyfried, Brandon Sklenar, Michele Morrone, Elizabeth Perkins
Dirección: Paul Feig