viernes, 30 de junio de 2017

El Círculo

Basada en la novela del mismo nombre escrita el año 2013 por Dave Eggers, “El Círculo” narra la historia de la joven Mae Holland -Emma Watson- quien es contratada por la empresa líder de Internet, oportunidad que se le presenta como vital su desarrollo personal y profesional. Mae comienza haciendo lo que sabe, que es atención al cliente. Una amiga suya ya trabaja en la compañía. Ella le ha conseguido la entrevista y ocupa un alto cargo que la obliga a viajar por todo el mundo.

“The Circle” es una película que pudo ser. La historia es muy interesante y suponemos que el Best Seller debe ser entretenido y provocador a pesar que podemos imaginarnos que la estructura puede no ser novedosa ni innovadora. Sin embargo, la historia no basta. El argumento de la cinta se va derrumbando en la medida que avanzan los minutos. Lo que promete acción se queda inmóvil. La tensión no existe y el desarrollo de la principal temática queda abandonado a una suerte de estado de “desconexión”.

No obstante lo anterior, el gran mérito del relato es justamente poner en lenguaje juvenil y moderno uno de los temas más importantes que la era digital ha provocado en nuestra forma de relacionarnos. Lamentablemente, es justamente la forma de abordarlo lo que hace sucumbir la película y a pesar de intentar levantar el vuelo, tropieza y se cae.

La privacidad versus la transparencia es aquí lo trascendente. El Círculo, la empresa, sueña con diferentes formas de tecnología que permitan aumentar la observación de todas las personas y de todo lo que ocurre. La teoría es que si las personas nos sabemos observadas, actuaremos bien. Es decir, los secretos son mentiras y mientras esté todo cada vez más al descubierto, el control social será lo que regule nuestros actos. Peligrosa teoría, sin duda, pero que en ciertos ámbitos puede hasta ser razonable. El punto es que ni el director ni los actores logran dotar a la cinta de un ritmo y convicción adecuados. Las reflexiones se diluyen y se incluyen tantos temas (hasta el registro de todos los ciudadanos y su voto obligatorio por dar un ejemplo) que pierde efectividad, emoción y vitalidad.

Pudo ser una buena película. Podría haber profundizado en temas actuales para los que no tenemos respuestas ni menos recetas. Pudo ser una oportunidad para la dupla Watson - Hanks pero no resultó. Podría haber sido más provocadora (como lo fue “Nerve”) pero ni siquiera alcanzó a generar mayor reflexión. Pudo ser tantas cosas y lamentablemente no consiguió ninguna.

Insisto en un aspecto medular. La idea central está, nos preocupa, no sabemos qué hacer y probablemente estamos permanentemente buscando soluciones. Por ahora seguimos caminando por un mundo que todos los días nos depara algo nuevo, algo distinto, y que si no es así, nos aburre fácilmente. Parecemos estar inmersos en un reality permanente, provocado por nosotros mismos, a veces intencionalmente y a veces sin querer. ¿Cuán conscientes somos de lo que vivimos? ¿Hacia dónde vamos en este mundo digital? ¿Nos respetamos? ¿Nos dejamos pautear por el rating de los “social media”? Si al menos quedamos con las inquietudes, ya será un grano de arena aportado a la discusión de fondo.

Ficha técnica

Título original: The Circle
Año: 2017
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Género: Ciencia ficción. Thriller. Internet. Informática
Guión: James Ponsoldt, Dave Eggers (Novela: Dave Eggers)
Música: Danny Elfman
Fotografía: Matthew Libatique
Actores: Emma Watson, Tom Hanks, John Boyega, Karen Gillan, Bill Paxton, Patton Oswalt, Ellar Coltrane, Ellen Wong, Nate Corddry, Jimmy Wong, Poorna Jagannathan, Kelli Barksdale, Allyson Nicole Jones, Amir Talai, Regina Saldivar
Director: James Ponsoldt

sábado, 17 de junio de 2017

La mujer maravilla

Las películas de superhéroes son un género que parece no tener fin. En general son entretenidas, tienen grandes audiencias pero en general no son mayor novedad. Los efectos especiales brillan, las tramas suelen ser complejas y en general el guión decae, perdiendo interés en la medida que la cinta avanza hacia su desarrollo y conclusión. Sin embargo hay algo en esta nueva película que es diferente. Puede ser su tono “retro”, la centralidad femenina, la composición del ritmo del relato o bien todas las anteriores, lo que dota a esta película de una inusual novedad que hace recomendar verla en pantalla grande.

Diana -Gal Gadot- es una princesa de las Amazonas que ha sido entrenada para ser guerrera. Se nos relata su vida desde pequeña, donde su tía -Robin Wright, si, la mismísima, interpretando a la General Antiope- le enseña a escondidas a pesar de la resistencia de su hermana Hippolyta -Connie Nielsen-, madre de la pequeña. Viven en una idílica y protegida isla, habitada solo por mujeres, donde Diana crece y descubre sus poderes. Un piloto americano, el Mayor Steve Trevor -Chris Pine-, escapando de los enemigos, ingresa a este mundo protegido donde luego de hundir su avión en el mar, es rescatado por Diana. Son tiempos de la Primera Guerra Mundial, Steve es un espía y la confrontación está en un momento clave. Diana, al enterarse que el mundo está en conflicto, decide ir a enfrentar al Dios de la guerra para acabarla y restaurar la paz.

Lo interesante en términos argumentales se visualiza en varios aspectos. Diana es de otro mundo, por tanto su inocencia es algo que llama la atención de Steve, quien pacientemente acoge y responde las preguntas. La centralidad femenina es tal, que en este caso los papeles se invierten en relación a lo que estamos acostumbrados a ver. Es ella quien toma las decisiones, lleva la iniciativa y finalmente conduce la relación con Steve. Los super poderes son importantes, sin embargo es la sensibilidad y fortaleza femenina lo que finalmente hace que esta líder de las Amazonas, princesa de Themiscyra y semidiosa hija de Zeus, sea la mujer maravilla. La natural belleza de Gal Gadot entrega a la protagonista un encanto adicional, que seduce desde sus primeras apariciones en pantalla, adquiriendo fuerza y diversidad en la medida que el metraje avanza.

La firme y amable mano de la directora Patty Jenkins entrega al relato un ritmo particular. La cinta avanza sin contratiempos, el guión no decae y aunque muchos de los nudos son adivinables, la trama se va desarrollando en forma fluida. El buen manejo de los efectos especiales, las pausas y el espacio para cada uno de los personajes hacen aun más interesante el trabajo. Aunque tal vez los 141 minutos parecen bastante, la película no se hace pesada, al contrario, juega con el género y hay más sorpresas que moldes establecidos. Buena película y altamente recomendable.

Ficha técnica

Título original: Wonder Woman
Año: 2017
Duración: 141 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Warner Bros. Pictures / DC Entertainment
Género: Ciencia ficción, Acción, Superhéroes, cómic. DC Comics
Guión: Allan Heinberg
Música: Rupert Gregson-Williams
Fotografía: Matthew Jensen
Reparto: Gal Gadot, Chris Pine, Robin Wright, Connie Nielsen, David Thewlis, Elena Anaya, Lucy Davis, Danny Huston, Ewen Bremner, Samantha Jo, Saïd Taghmaoui, Lisa Loven Kongsli, Florence Kasumba, Mayling Ng, Tilly Powell, Doutzen Kroes
Directora: Patty Jenkins

miércoles, 7 de junio de 2017

Los niños

Reconozco que cuando vi por primera vez el trailer de "Los niños" me sentí incómodo. Si para mi era difícil verlo en pantalla, pensaba en lo complejo que debe ser filmar una realidad de la que poco conocemos y que en muchos casos se omite o al menos se oculta. Maite Alberdi, la premiada directora de "La once", es valiente y se atreve a mostrarnos una nueva dimensión a través de una cinta documental que esta vez incluye a personas con Síndrome de Down. Y el resultado es realmente maravilloso.

Este grupo de amigos y amigas lleva juntos 40 años. Asisten al Centro Educacional Especial y Laboral COOCENDE y participan en un taller de gastronomía donde ofrecen a la comunidad diversos productos de elaboración propia. Ricardo, Anita, Andrés y Rita son los cuatro protagonistas de este relato que tiene tanto de cotidiano como de futuro y de esperanza. Es difícil imaginar un acercamiento fílmico a este particular mundo sin el talento de la joven directora. Su delicadeza para situar las cámaras y configurar tomas precisas, la sensibilidad sobre los tiempos de exposición, la construcción del relato a partir de situaciones simples y un extremo cuidado y respeto por quienes son retratados, son características que dotan a esta cinta de un encanto y una magia que conmueve.

El metraje se desarrolla en varios planos. Uno de ellos, el descriptivo, nos muestra el día a día con sus luces y sombras. Otro es de ensueño, abarca las ilusiones explícitas -y principalmente las implícitas- de los protagonistas, sus deseos de llevar una vida normal, de acercarse al modelo idealizado de sus padres, de ser independientes, de poder ganar lo suficiente para mantener su propia vida, de acompañar y velar por la persona amada y tantos otros deseos que tal vez nosotros consideramos tan normales y que para todos ellos son anhelos casi inalcanzables. La dimensión social pone de manifiesto una discriminación que no debe ser tolerada, y el amor, principio central de la historia, profundiza su fundamental importancia en la relación de Andrés y Anita, y es así también reflejado en las otras parejas que la cinta nos revela.

La película construye un relato cercano, amable y también ameno gracias a un guión sencillo, bien elaborado y muy bien narrado, gracias a una sorprendente naturalidad. Lentamente vamos conociendo a los protagonistas hasta sentirlos inexplicablemente -y entrañablemente- cercanos. Somos capaces de vibrar con la difícil -también curiosa y llena de guiños- elección entre Anita y Ricardo como representante del grupo, sufrir con la tristeza de Anita por la muerte de su padre, proteger a Rita en su debilidad por el chocolate y empatizar con los deseos irrefrenables de Andrés por formar su propio hogar. Esta fuerte y sincera transmisión de sentimientos hace de "Los niños" una película tremendamente emotiva y profunda.

Aquello que se ve simple es tal vez lo más difícil de hacer, es por ello que la genialidad está muy cerca de la sencillez. El cine de Maite Alberdi tiene ese talento, hacer sencillo aquello que es tremendamente complejo, y esto es una virtud notable que nos permite acceder a mundos que tal vez nunca imaginamos conocer ni menos apreciar y valorar. "Los niños" no solo es un bellísimo relato, es al mismo tiempo una oportunidad de acercamiento a una realidad compleja. El cine puede ser una excelente mediación y en este caso esta expresión de arte cumple cabalmente su misión. Encanta, entretiene, conmueve e involucra.

Ficha técnica

Título original: Los niños
Título en ingles: The Grown-Ups
Países productores: Chile- Holanda -Francia
Año de finalización: 2016
Director de fotografía: Pablo Valdés
Montajistas: Juan Eduardo Murillo-Menno Boerema
Música original: Miguel Miranda, José Miguel Tobar
Productor: Maite Alberdi.
Compañía Productora: Micromundo Producciones, www.micromundo.cl
Productores: Maite Alberdi, Denis Vaslin, Fleur Knopperts, Sebastián Brahm.
Directora y guionista: Maite Alberdi

martes, 6 de junio de 2017

La mentirilla blanca

Esta cinta chilena explora una temática que resulta interesante en los tiempos que corren. En un pequeño pueblo rural del sur de Chile, el Diario “El Esfuerzo” se está quedando sin auspicios y corre el riesgo de cerrar. Las personas ya no lo compran y los avisadores no ven sentido a seguir publicando allí sus menciones. Edgardo -Rodrigo Salinas- es el periodista que ante la necesidad de mantener su trabajo y junto a su ayudante Vladimir -Ernesto Meléndez- comienza inocentemente a inventar noticias para levantar la venta y recuperarse económicamente. Esto tal vez funcione en un comienzo, pero luego la fama, la soberbia, el poco tino, la falta de preparación y los errores naturales que provocan una seguidilla de falsedades van complicando cada vez más a los protagonistas de esta película.

La cinta del joven director Tomás Alzamora posee un ritmo lento. Nada apura, todo transcurre en calma, no hay urgencias y la vida pasa sencilla y engañosamente plácida. Hay amenazas, pero al parecer no son lo suficientemente importantes como para movilizarse con premura. En este contexto, se observan dos conflictos muy claros. Por un lado la posibilidad de quedarse sin trabajo y por otro, el compromiso con la honestidad profesional del periodismo. Esta problemática, Alzamora la resuelve inclinando la balanza hacia lo práctico, hacia lo que podríamos llamar “conveniencia”. Si puedo perder mi trabajo, soy capaz de sacrificar mi ética para salir adelante.

Esta película no falla en la argumentación ni en el fondo de la historia. Tropieza -y cae- debido a una fuerte carencia de estructura dramática que le proporcione identidad. Es un relato a medias, donde los personajes solo son esbozos, donde no hay desarrollo ni profundidad y a pesar de los reconocibles esfuerzos, no logran soportar el peso que significa llevar una historia.

Demasiadas caricaturas tampoco aportan a su construcción. El dueño -“el patrón”- del Diario, la hermana enferma del protagonista, el ayudante de imprenta iletrado y el jefe de Carabineros, entre otros, son personajes cuya inclusión y justificación por momentos no se comprende. Hay una sensación de corrupción general y de ignorancia extrema que cuesta asimilar, entendiendo por supuesto el fondo de la argumentación que la historia representa y la moraleja que quiere entregar al concluir.

Dejo para el final algo que me cuesta aún más entender. Enmarcada dentro del género comedia, no recuerdo haber compartido ninguna sonrisa cómplice durante sus casi 80 minutos de duración. Tal vez no tengo un sentido del humor propio para películas como esta, o bien no me causa risa la sola actuación de Rodrigo Salinas, reconociendo que este es tal vez su papel más serio de los últimos años. Entiendo también que las historias de aprovechamiento, de abuso por tener información privilegiada y finalmente del poder que subyuga a los más débiles son temáticas cada vez más presentes en la actual realidad socio cultural de nuestro país. Sin embargo, no entiendo la forma en que se relatan, la manera como cobran forma y el estilo que imprimen a una película como “La mentirilla blanca”. Aspiraría a un mayor desarrollo, a la transmisión de un mensaje más enfocado y a una historia con mayor narrativa.

Pero claro, esto es arte y podemos tener opiniones diferentes, intereses distintos y muchos otros variados grados de subjetividad. Y esta película está en cartelera y gracias a ello podemos apreciar, disentir y conversar. La posibilidad de debatir está abierta, y de nosotros depende.

Ficha técnica

Título original: La Mentirita Blanca
Calificación: Todo Espectador
Duración: 75 minutos
Género: Comedia
Producción: Pablo Calisto
Empresa Productora: EQUECO
Dirección de fotografía: Jonathan Maldonado
Dirección de arte: Michelle Mege
Montaje: Tomás Alzamora y Roberto Doveris
Sonido: Sebastián Arjona
Música Original: Martín Schlotfeldt
Productor asociado: Christian Turres
Elenco: Rodrigo Salinas, Ernesto Meléndez, Catalina Saavedra, Daniel Antivilo, Jonas Sanche, Daniel Candia, Alejandra Yáñez
Dirección y guión: Tomás Alzamora

miércoles, 31 de mayo de 2017

Niñas Araña

Primera plana de diarios y apariciones reiteradas en los principales noticiarios de televisión. La historia de las tres adolescentes denominadas "niñas araña" porque trepaban altos edificios para entrar a departamentos desocupados, y que conmocionó a la opinión pública hace algunos años, entrega la base para esta película del director Guillermo Helo. Inspirada en "hechos reales", como señala su publicidad y basada en la obra de Teatro de Luis Barrales, la cinta intenta incursionar en una problemática difícil, compleja, vulnerable y de extrema sensibilidad social.

Avi -Michelle Mella-, Cindy -Javiera Orellana- y Estefany -Dominique Silva- son tres amigas que viven en la Toma de Peñalolén. Juntas, sus aventuras cerca de la toma, que incluyen pequeños hurtos, cambian de matiz y de carácter cuando deciden ir al "barrio alto" y al observar las grandes diferencias existentes con su precario entorno, ven la posibilidad de acceder a lugares y a bienes que a ellas les son negados.

Helo no hace concesiones. Los planos con los que filma la carencia -material y mayormente afectiva- suelen ser crudos y a veces chocantes. Nos cuesta asimilarlos, podrían resultarnos ajenos si no hemos tenido la posibilidad de conocerlos y en muchos casos esta ficción es claramente superada por una realidad dinámica, presente y agobiante.

Un guión activo nos lleva por una senda delicada, donde parece que no hay solución, un callejón aparentemente sin salida. El cuestionamiento que la película provoca es inmenso. En su logro, las convincentes actuaciones de las tres protagonistas colaboran muchísimo. Sus caracterizaciones resultan naturales y la cámara del director es capaz de mostrar de cerca los sentimientos que cada una experimenta en diferentes momentos, en un excelente trabajo conjunto. La fotografía de Mauro Veloso es intensa e inquieta. El transitar, el movimiento continuo, la premura y la pausa se hacen presentes a cada momento.

La película va más allá de un relato policial o de una trama simplemente delictual. Es una historia de vida, de falta de oportunidades, de pobreza, de diferencias que no se entienden y de aspiraciones que exceden las posibilidades, mostrando claramente con ello una brecha real que muchos aspiramos cambiar, o al menos reducir. La inspiración es este bullado caso, sin embargo el fondo es provocador, intenso, desafiante y al mismo tiempo presenta una humilde falta de respuestas. ¿Un sistema económico insensible que aniquila a los más desposeídos y vulnerables? ¿Una realidad social imposible de cambiar? ¿Existen luces de esperanza o todo es negativo? Las preguntas y posibles respuestas son nuestro trabajo si nos dejamos interpelar por la cinta. Guillermo Helo nos entrega un relato vívido, incomodo y honesto, que nos hace estar en permanente tensión y no nos defrauda.

Ficha técnica

Título original: Niñas araña
Año: 2017
Duración: 94 minutos
País: Chile
Género: Drama | Basado en hechos reales
Guión: Daniela Aguayo, Ticoy Rodríguez, Guillermo Helo (Obra: Luis Barrales)
Música: Angelo Pierattini
Fotografía: Mauro Veloso
Productora: Altirosapiens / Demente
Reparto: Michelle Mella, Javiera Orellana, Dominique Silva, Patricio Contreras, Francisca Gavilán, Pablo Schwartz, Pablo Macaya, Francisco Diaz, Marcelo Castro
Director: Guillermo Helo

miércoles, 17 de mayo de 2017

Alien: Covenant

Ridley Scott y "Alien" a esta altura son inseparables, fecundos e inagotables, sobre todo luego que el director propusiera filmar la precuela de la saga original que debutara hace ya 38 años, en 1979. El modelo es similar y solo cambia la forma, lo que naturalmente no es tan original pero si muy efectivo. Y esta nueva entrega, ”Alien: Covenant”, no es la excepción.

Walter -excelente actuación de Michael Fassbender personificando al androide asistente de esta misión- colabora en la nave colonizadora Covenant que se traslada hacia el remoto planeta Origae-6. Es el año 2104, la distancia es larga y la tripulación humana junto a los 2.000 colonos viajan en estado de hibernación. En una rutinaria recarga de energía, una onda de radiación afecta a la nave, se declara una seria emergencia y "Madre" -el cerebro informático- debe despertar a la tripulación. Los daños son importantes y le cuestan la vida al capitán de la misión. Mientras se reparan los destrozos, una señal de radio de origen desconocido es captada, lo que llama la atención del ahora responsable de la operación -el capitán Christopher Oram, Billy Crudup,- quien decide, pese a la oposición de Daniels -Katherine Waterston-, la experta en terraformación, explorar un planeta que ofrece características similares a la Tierra y que se encuentra considerablemente más cerca que el destino original. Y claro, nada es lo que parece. Cuando se acercan y aterrizan en este supuesto "paraíso", descubren que el peligro está mucho más cerca de lo que imaginan.

En tres secciones claramente identificables, Scott da forma a este relato futurista que conjuga ciencia ficción y terror extraterrestre en una alucinarte aventura espacial. La primera de ellas es una joya de tecnología y diseño, donde los elementos expuestos son tan transparentes como la luminosa secuencia de apertura. La segunda sección responde al clásico "encuentro", donde en luchas totalmente desiguales y crudas los colonizadores pierden a varios de sus compañeros de manos de un enemigo muy poco convencional. Naturalmente la parte final relata el escape de los sobrevivientes, o más bien los esfuerzos extraordinarios que deben realizar para poder lograrlo.

Una fórmula así de probada es funcional al resultado, lo que no le resta ningún mérito al filme. Scott tiene un gran talento para situar las cámaras, generar tensión y mantenernos alerta durante los 123 minutos que dura el metraje. La banda sonora de Jed Kurzel es particularmente atractiva y acompaña muy bien el desarrollo de la acción. Los efectos especiales están muy en consonancia con la tecnología que visualizamos y entregan fluidez a un relato que, si bien es muy predecible, resulta atractivo.

Al parecer tenemos asegurada la continuación de la franquicia, al menos con la tercera parte de esta serie de precuelas a la que le correspondería enlazar con la versión original. El tema seguramente ya no estará en qué novedad nos podrá aportar sino en la forma que Ridley Scott elegirá para desarrollar la nueva historia, completando un círculo y probablemente abriendo múltiples ramificaciones. Bienvenido sea, para los fans y para quienes lo vemos un poco más de lejos. Como mucho en la vida, se dice, la historia se repite y solo cambian los protagonistas. Y "Alien" en eso, tampoco es la excepción.

Ficha técnica

Título original: Alien: Covenant
Año: 2017
Duración: 123 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Twentieth Century Fox Film Corporation / Scott Free Productions / Brandywine Productions
Género: Ciencia ficción. Terror | Extraterrestres. Aventura espacial
Guión: John Logan, Dante Harper (Historia: Jack Paglen, Michael Green)
Música: Jed Kurzel
Fotografía: Dariusz Wolski
Reparto: Michael Fassbender, Katherine Waterston, Billy Crudup, Demián Bichir, Danny McBride, Carmen Ejogo, Jussie Smollett, Amy Seimetz, Callie Hernandez, Benjamin Rigby, Alexander England, Uli Latukefu, Tess Haubrich, Guy Pearce, Noomi Rapace, James Franco
Director: Ridley Scott

martes, 16 de mayo de 2017

Si no despierto

Parece, a simple vista, una película más sobre temáticas adolescentes: chicas populares, jóvenes en busca de experiencias, juegos, diversión, fiestas, carretes que se salen de control y un fuerte bullying. Sin embargo esta historia, basada en el libro “Before I Fall” de Lauren Oliver, y que tiene como eje el fenómeno del "Día de la Marmota" -volver a revivir, una y otra vez el mismo día-, va un paso más allá en sus intenciones.

Samantha Kingston -Zoey Deutch- parece tenerlo todo: su grupo de amigas, cuatro en total, son las “chicas top”, su novio es guapo y su vida promete mucha más aventura y diversión que algún desencanto. Sin embargo, ese viernes 12 de febrero algo extraño sucede pues luego de un día normal de colegio y una masiva fiesta con todos los ingredientes ya descritos, Sam y sus amigas se ven envueltas en un accidente automovilístico donde la protagonista muere… pero despierta, asustada, en la misma mañana del viernes 12 de febrero. Lo que al principio parece solo un “Déjà vu”, comienza a tomar forma y Sam lo hace consciente: está viviendo lo mismo, una y otra vez, y el final es siempre igual.

Una película juvenil, abordando el tema de la muerte, está directamente en la actual contingencia y es una razón más que poderosa para verla. Sin embargo esta cinta, a diferencia de la exitosa serie “13 Reasons Why”, enfrenta los problemas de la protagonista desde otro ámbito. El hecho de volver a vivir lo mismo, día a día, jornada tras jornada, impone a la protagonista un esfuerzo consciente de realizar variantes a sus conductas para observar diferencias, ya sea en el final o bien en la interacción con sus compañeros, amigos y familia. Estos cambios que Sam va experimentando e intencionado, nos muestran claramente lo que las relaciones provocan en cada uno de nosotros. Sabemos -o más bien nos vamos dando cuenta con el tiempo- que a veces sin querer podemos herir y otras veces cuesta muy poco acoger y hacer sentir bien a otra persona. Sin embargo la poca conciencia que tenemos sobre esto muchas veces nos juega en contra. Un libreto conocido permite hacer cambios, pero no es sencillo. Hay que probar, no sabemos que puede suceder, ¿y si no despierto?…

“Before I Fall” -Antes de caer- su título original, da una pista del enfoque y perspectiva que guía la historia. A pesar que nosotros como audiencia conocemos el desenlace del día al igual que la protagonista, hay algo en el relato que no nos permite bajar la guardia y que nos compromete con el resultado de este “tema con variaciones”. La tensión se respira, por momentos tal vez somos nosotros quienes hacemos los cambios -de perspectiva, claro- para entender una u otra acción, actitud u omisión. El metraje es activo, actual, consistente y plantea más preguntas que respuestas. Es como una fotografía de los tiempos actuales, donde no sabemos muy bien cómo leer la dinámica juvenil, su relación con la tecnología, y/o con sus amigos y amigas. Lo que si vemos, en ocasiones con temor, son los pasos que aceleradamente van dando hacia un mundo que es diferente al que nos tocó vivir a nosotros cuando teníamos su edad.

Es cierto que tal vez esta película como construcción dramática es sencilla, sin embargo su contenido no deja de ser importante y central. Acá prima la historia, el relato, la construcción de un personaje -muy bien caracterizado por Zoey Deutch- que va cambiando, que toma conciencia lentamente de lo trascendente que es el camino que se recorre día a día. Y abrir un espacio de conversación a partir de esta cinta -como también es bueno hacerlo sobre “13 …”- puede ser una excelente oportunidad para observar, apreciar y acercarse al mundo juvenil. Por supuesto que hay estereotipos y moldes, lugares comunes y frases cliché, sin embargo la suma de los elementos es positiva y lleva a la reflexión y aquello ya es un paso adelante, sin duda.

Ficha técnica

Título Original: Before I Fall
BfDistribution
Drama, misterio EE.UU.
98 minutos
Música: Adam Taylor
Fotografía: Michael Fimognari
Edición: Joe Landauer
Guión: Maria Maggenti, Lauren Oliver (novela)
Actrices: Zoey Deutch, Halston Sage, Cynthy Wu, Jennifer Beals
Directora: Ry Russo-Young

martes, 9 de mayo de 2017

Huye

Este filme del director Jordan Peele es un thriller diferente a lo que acostumbramos observar habitualmente. Chris -Daniel Kaluuya- es afroamericano y tiene a una novia, Rose -Allison Williams-, que es blanca. La relación es perfecta y el paso natural es que él pueda conocer a sus padres. Con cierto recelo, temor y nerviosismo, Chris accede a pasar un fin de semana con sus futuros suegros. Todo va de maravillas, la acogida es generosa y la bienvenida es muy distinta a todo lo que Chris podía imaginar para una relación interracial. Sin embargo lo que parece ser no lo es necesariamente, y lo que va descubriendo en el camino es inquietante y perturbador.

Fuera de los moldes tradicionales, con agudeza y precisión, Jordan Peele como guionista y director nos regala una composición de contrastes. Hay crítica social, diferencias raciales, psicosis, peligro y un sinnúmero personalidades y algunas caricaturas, por cierto, que van retratando este tiempo que vive Estados Unidos post Barack Obama que no parece ser tan distinta a la realidad actual.

Las actuaciones resultan convincentes y naturales. Hay planos muy interesantes que logran transmitir la angustia del protagonista, que avanza sin entender lo que está sucediendo. La edición está hecha a medida para conseguir que todo se vea real, entregando un ritmo que luego de los dos tercios se va agilizando enormemente. Cámaras, banda sonora e iluminación contribuyen a generar atmósferas concretas que dan a la cinta una textura propia y una sensación de estar al filo de la sorpresa en casi en todo el metraje.

“Get Out”, su título original es naturalmente más apropiado que “Déjame salir” -traducción en otros países-, en el contexto de la trama. “Huye” -el título para nuestros países- es similar al imperativo y a la orden que no se discute sino solo se obedece, que nos señala la expresión en inglés. Y a raíz de esto una advertencia: que sea un thriller diferente no significa la ausencia de aquello que esperamos del género. Hay sangre, terror y suspenso pero con altas dosis de humor negro desopilante que altera las líneas y que lleva a esos elementos a insertarse en un cine más profundo, afilado, no consecuente y a la vez altamente contingente.

Ficha técnica

Título original: Get Out
Año: 2017
Duración: 103 minutos
País: Estados Unidos
Género: Terror. Thriller
Productora: Blumhouse Productions / QC Entertainment
Guión: Jordan Peele
Música: Michael Abels
Fotografía: Toby Oliver
Reparto: Daniel Kaluuya, Bradley Whitford, Allison Williams, Catherine Keener, Betty Gabriel, Caleb Landry Jones, Lyle Brocato, Ashley LeConte Campbell, Marcus Henderson, LilRel Howery, Gary Wayne Loper, Jeronimo Spinx, Rutherford Cravens
Director: Jordan Peele

miércoles, 19 de abril de 2017

Una mujer fantástica


La última película del cineasta chileno Sebastián Lelio ha sido reconocida en el Festival Berlín con el Oso de Plata al mejor guión. Y no es casualidad, pues luego del éxito de “Gloria”, su anterior cinta, Lelio enfrentó un desafío que no es menor. Filmar la historia de Marina Vidal -Daniela Vega-, una mujer transexual, 20 años menor que su pareja Orlando -Francisco Reyes- quien muere en la urgencia de la clínica luego de una noche de fiesta. A las sospechas sobre la causa de muerte de Orlando quien tenía moretones y golpes recientes, Marina debe hacer frente a una brutal discriminación, marginaciones y humillaciones por parte de la familia del difunto y también de Carabineros, médicos y de la sociedad en general que no entiende su condición.

Esta cinta es tremendamente honesta y valiente. Abordando una temática que no es sencilla, tiene múltiples capas por las que transitan los protagonistas y también nosotros los espectadores. Sin duda no estamos acostumbrados a las reacciones que nos puede provocar, que por cierto cambian constantemente durante los 104 minutos de un metraje perfectamente desarrollado y estupendamente filmado. La transexualidad, el fondo de la historia, es la primera capa. Si logramos pasar, al interior encontramos un desarrollo expresivo de victimización, agresividad, sentimientos de empatía y de rebeldía por lo que le toca vivir a la protagonista. Su lucha la hacemos propia y si nos sumergimos más aun podremos explorar nuestras propias convicciones que son puestas a prueba en forma cruda, vital y sin concesiones.

El lenguaje visual de Sebastián Lelio posee finas texturas, colores particulares, planos especiales y una convicción precisa de lo que significa el mundo femenino. Su dirección se explaya en aquellos planos íntimos de Marina, donde lo que sostiene la cinta son los sentimientos más que la razón o la acción. Aquello es de una gran finura y revela un gran trabajo en la fotografía de Benjamín Echazarreta. Son muchos los elementos que Lelio utiliza para crear la atmósfera de esta cinta, pues lentamente, con oscuridad y claridad, nos va llevando de la mano hasta la profundidad a la que aceptemos llegar.

“Una mujer fantástica” posee atributos que la hacen aun más interesante. No se trata solo de poner encima de la mesa un tema que por años ha sido tabú, ocultado, ignorado, desechado o tal vez solo de una reivindicación de género de connotación social. La producción va más allá. Cuestiona con hechos, violenta con lenguaje, empatiza con acciones y profundiza con emociones.

La cinta en si misma también es “transgénero” pues cruza elementos policiales, de thriller y de drama. La crítica explícita a la sociedad conservadora no es burda sino que contiene elementos de fondo en su argumentación. El rechazo a la condición sexual y física de Marina visto como una “aberración”, o aquella insólita -trascendente y morbosa- conversación entre la inspectora y el médico forense que debe tomarle fotografías, despliega, entre otros ejemplos y en dos planos diversos, lo que sustenta la esencia del relato. Si algo podría cuestionarse, a mi modo de ver, es un solo exceso. Creo que no era necesaria tanta victimización, sin embargo aquello, más que una crítica, responde a que en lo personal me provoca ausencia de esperanza.

Sebastián Lelio, con esta su quinta película, se consolida como uno de los jóvenes directores chilenos más talentoso de los últimos años junto a Pablo Larraín, cuya Productora “Fábula” también forma parte de esta realización. Impecable en la forma, sólido en el fondo y con un trabajo de lujo junto a Gonzalo Maza en el guión, Lelio aporta una mirada coherente, crítica y fundada sobre problemáticas actuales sin quedarse en el eslogan o en la frase tipo cuña. Al contrario, supera aquello y lo transforma en una historia de carácter verdadero, apasionada, crítica y profundamente humana.

Ficha Técnica

Título original: Una mujer fantástica
Año: 2017
Duración: 104 minutos
País: Chile
Género: Drama | Transexualidad / transgénero
Guión: Sebastián Lelio, Gonzalo Maza
Música: Matthew Herbert
Fotografía: Benjamín Echazarreta
Productora: Coproducción Chile-España; Fabula / Komplizen Film / Setembro Cine
Reparto: Daniela Vega, Francisco Reyes, Luis Gnecco, Aline Küppenheim, Amparo Noguera
Director: Sebastián Lelio

Rápidos y furiosos 8

Esta octava entrega de la saga no decepciona. Es muy entretenida y, aunque pueda resultar un molde que ya conocemos, se las ingenia para cumplir cabalmente su propósito. Hay un cierto "placer culpable" en el seguimiento de estas películas, lo reconozco, sin embargo también hay que reconocer que en su estilo, con limitaciones, aciertos y errores, uno puede entender por qué son éxito de taquilla y convocan a un público muy diverso dentro de sus fieles espectadores.

La historia es simple (hay otras versiones que se han enredado tanto en lo argumental que les ha costado un mundo llevar la trama) y si bien puede considerarse bastante predecible, sirve de pretexto y contexto a la centralidad de la cinta que es la acción. Con Dom y Letty de luna de miel, Brian y Mía sin participar en nada y sus leales amigos sin responsabilidades, la aparente normalidad de esta particular “familia” parece no ser puesta en jaque por nadie hasta que una atractiva mujer -Charlize Theron- se encuentra con Dominic Toretto -Vin Diesel- y literalmente lo obliga a volver al mundo del crimen. Ello significará traición a sus cercanos, escenarios complejos y una serie de aventuras a las que nunca se habían enfrentado.

El director F. Gary Gray no se complica en nada, al contrario, parece que entiende perfectamente de qué se trata el oficio y lo conduce con agilidad y fluidez. La habitual combinación entre acción y reposo está bien coordinada. Las escenas se suceden sin pausa y su variedad hace que no cansen ni saturen. Solo ya después de las dos horas, en un final que pudo ser algo más breve, la cinta da muestras de un pequeño “bajón" que por lo demás es perfectamente normal aunque inexcusable a estas alturas.

Desde la colorida Cuba -filmación interesante que muestra La Habana desde el aire y también en sus pequeñas calles, recovecos, mercados y pobreza- hasta la "gran manzana" de Nueva York, con sus rascacielos, sobrepoblación y normal ajetreo, el argumento parece recordarnos siempre aquello barroco que tienen los opuestos: riqueza, pobreza; amor, odio; fraternidad, venganza; el bien y el mal; el día y la noche; lo claro y lo oscuro y una gran lista adicional. Nada nuevo, cierto, pero aún así motor del mundo, propulsor de historias y fiel reflejo de una realidad que supera la ficción.

"The Fate of the Furious" no es cine arte, es pura y sencilla entretención y está bien lograda. Se disfruta mejor en pantallas grandes y me imagino que con más efectos especiales del tipo 4DX, pero aún en una sala sencilla logra lo que se propone. Aunque simple y sencilla, siempre se impone su moraleja: la importancia de la familia, el amor y la leal fraternidad. Por ello seguramente la historia continuará, aunque ya no esté el fallecido Paul Walker, para quien esta cinta se transforma en un gran homenaje.

Ficha técnica 

Título original: The Fate of the Furious
Año: 2017
Duración: 136 minutos
País: Estados Unidos
Acción. Thriller | Coches / Automovilismo. Secuela
Guión: Chris Morgan, Gary Scott Thompson
Música: Brian Tyler
Fotografía: Stephen F. Windon
Reparto: Vin Diesel, Dwayne "The Rock" Johnson, Jason Statham, Charlize Theron, Michelle Rodriguez, Tyrese Gibson, Ludacris, Helen Mirren, Scott Eastwood, Chris Bridges, Kurt Russell, Kristofer Hivju, Nathalie Emmanuel, Don Omar, Tego Calderon, Elsa Pataky, Luke Evans
Director: F. Gary Gray

El Cristo ciego

Michael -Michael Silva- es un joven mecánico que siente que es un enviado de Dios y que su misión es ser un Cristo en la tierra. Su vida ha estado marcada por la búsqueda de señales divinas, diversas historias, aceptaciones y rechazos. La historia transcurre en el norte de Chile, con sus habitantes viviendo en un entorno difícil, rudo, solitario y carenciado, y es justamente este el lugar donde Michael se propone llevar a cabo su primer milagro: sanar a su amigo de la infancia, accidentado en una mina, recorriendo un largo camino desde los parajes del interior hasta la costa.

Esta cinta del director Christopher Murray, estrenada justamente en la Semana Santa del año 2017, imprime mucho de piedad popular, de mística y tal vez superstición, contraponiendo aquello a la poco clara -y siempre en duda- fe profunda de su protagonista. Hay mucho del relato que no está entregado explícitamente por lo que esos vacíos los debemos llenar los espectadores que podamos ver esta realización.

Destacada en varios festivales, "El Cristo ciego" llega entonces precedida de alguna atmósfera que impulsa a verla. Su ritmo y guión son en extremo pausados, tanto como el paisaje desértico que la hermosa fotografía nos va revelando constantemente. Con un solo actor profesional, su protagonista, la cinta emplea a las personas de cada lugar para interactuar con Michael, en un esfuerzo notable por dotar de naturalidad y frescura un relato filmado de manera simple y sencilla -muy difícil de sostener por momentos- en un metraje de 85 minutos que parecen extenderse indefinidamente.

Si estamos en presencia de un estilo particular de su director, no lo sabremos hasta sus próximas creaciones. Por el momento, esta cinta se asemeja más a una experiencia, a un camino y a una búsqueda de algo poco definido, difuso y por cierto contradictorio. Cuando los elementos presentes son tan simples como los que entrega esta cinta, sin duda el camino de exploración propia suele ir más allá y por cierto depende de cada uno la profundidad del viaje interior que aquello represente. Sin duda acá hay un mérito que no es menor, sin embargo queda tal vez demasiado condicionado a la recepción particular de un público masivo (o más bien específico). En ese sentido tal vez sea bueno tomar más riesgo o contar una historia con una posición más "jugada", sin embargo esas son justamente las decisiones que están en las manos de cada director y productor, lo que naturalmente determina los atributos de una película.
       
Ficha técnica

País: Chile
Año: 2016
Género: Drama
Duración: 85 minutos
Calificación: Todo espectador
Elenco: Michael Silva, Ana María Henríquez, Mauricio Pinto, Pedro Godoy, Bastián Inostroza
Director: Christopher Murray

miércoles, 5 de abril de 2017

La Cabaña

Difícil tarea la de hacer una película cristiana en los tiempos que corren. O se transforma delicadamente en un sermón o definitivamente aborda la temática sin la profundidad adecuada. En el caso de “La Cabaña” tenemos una base importante, un best seller del canadiense William Paul Young, publicado el 2007 y éxito de ventas señalado por la lista de “The New York Times” entre mediados de 2008 y comienzos de 2010. Y el desafío de adaptarla corre por cuenta del guionista John Fusco y del director Stuart Hazeldine.

Cuatro años atrás, la hija menor de Mackenzie Allen Phillips, Missy, desaparece durante unas vacaciones familiares. Todo indica que fue secuestrada y asesinada brutalmente en una cabaña abandonada en los bosques de Oregon. La tristeza no ha desaparecido y la rebeldía hacia la fe, tampoco. Mack -Sam Worthington- recibe una misteriosa carta firmada por Dios en la que le invita a ir de nuevo al lugar un fin de semana. No muy convencido, Mack llega al lugar una tarde de invierno, comienza a revivir su peor pesadilla, sin embargo lo que sucede allí provoca un cambio radical en su vida.

Si hablar de religión, creencia o fe es de suyo complejo, más lo es llevarlo a cabo en un formato artístico orientado a una audiencia masiva como es a través de una película. El esfuerzo bien vale la pena, aunque los resultados siempre serán evaluados de maneras diversas, dependiendo la óptica desde la que se le observe. “La cabaña” es honesta. No pretende más de lo que quiere y puede mostrar. Las preguntas son tan profundas que cualquier respuesta puede ser incompleta. El viaje personal de cada uno y la experiencia individual es muy difícil que coincida con una representación dramática. Distinto es el caso de un libro, donde cada uno puede construir su propio entorno, personificar de manera diferente y lograr aproximaciones más certeras a sus propias convicciones.

El director Stuart Hazeldine construye un relato correcto. Un comienzo inestable, con un thriller policial en ciernes que luego va evolucionando a un drama interno y contenido. El ritmo de la cinta es pausado, parece escapar de las preocupaciones cotidianas, como una vuelta al origen, al centro, a la paz interior. Mack no logra comprender qué sucede. Tampoco logra situarse en el lugar donde está. La profundidad del ser es el espacio más grande y a la vez más temido que una persona podría enfrentar y Mack está allí, en medio, pugnando por salidas, respuestas o al menos explicaciones.

“La cabaña” es abiertamente una película cristiana. Su centro es la Santísima Trinidad y su relato no excluye a ninguna religión que la reconozca. Este es un punto no menor cuando se trata de una temática que muchas veces aporta división más que comunión. ¿Cómo Dios puede permitir el mal? Aquello es muy difícil de comprender y el guión intenta entregarnos una aproximación diferente. Como un llamado a una profunda revisión interior, la fuerza de la rebeldía ante lo incomprensible, la facilidad de juzgar el bien o el mal pero en los otros más que en nosotros mismos, la culpa y todos los valores asociados, entregan al metraje contenido y propuesta para la reflexión personal.

Ficha técnica

Título original: The Shack
Año: 2016
Duración: 132 minutos
País: EE.UU
Género: Drama
Guión: John Fusco
Reparto: Sam Worthington, Radha Mitchell, Octavia Spencer, Graham Greene, Tim McGraw, Alice Braga, Aviv Alush
Director: Stuart Hazeldine