Este documental dirigido por Tom Volf es un trabajo indispensable para aproximarse a la figura legendaria de María Callas. Nacida en diciembre de 1923, Maria Anna Cecilia Sofia Kalogeropoúlou es de origen griego. Célebre por su amplio registro vocal y su desenvoltura escénica, Callas no dejó a nadie indiferente. En su juventud, presionada por su madre para tomar clases de música, debió incluso esconder su edad al inscribirse en el Conservatorio Nacional de Atenas pues aun no tenía los 16 años mínimos exigidos. Siempre destacada y con una personalidad construida en parte por diversas situaciones adversas, María Callas se transformó en una leyenda, un icono de la ópera, con cientos de miles de seguidores a través del mundo.
“Maria by Callas” -me encanta el nombre original del documental- permite conocer en primera persona a “La Divina”. Dueña de una voz privilegiada y de una técnica exquisita, Callas emociona cada vez que interpreta alguno de sus papeles más reconocidos. Las imágenes y el sonido nos permiten apreciarla en roles tan diferentes como sus protagónicos en “Madama Butterfly”, de Giacomo Puccini o “Carmen” de Georges Bizet. “Norma”, “Tosca”, “Gianni Schicchi” y tantas otras emergen durante este precioso trabajo que no solo rememora a la cantante sino que principalmente pone énfasis en la persona que hay detrás.
Por supuesto no todo fue fama y elogios. Hubo fracasos y también decisiones que la expusieron en la primera plana de la época. Su separación de Giovanni Battista Meneghini y su idilio con el magnate griego Aristóteles Onassis fueron ampliamente difundidas y llenaron muchas páginas de revistas sociales y periódicos. Asimismo, el 2 de enero de 1958 está marcado a fuego en su carrera. Producto de un fuerte resfriado, María Callas tuvo que abandonar una función especial de “Norma” de Bellini en la “Ópera de Roma”. Solo cantó el primer acto y no pudo continuar; el episodio fue un escándalo que trajo enormes repercusiones en sus posteriores coberturas periodísticas.
El director Tom Volf construye con una fina pluma un relato imperdible. Con entrevistas, imágenes de archivo, declaraciones a la prensa, actuaciones, vida social y un gran número de recuerdos, el realizador nos permite conocer más detalles de la cantante. Nos emocionamos con la música porque su voz parece tan actual y cercana a pesar de grabaciones que no tienen mucha fidelidad. Nos dejamos sorprender con su personalidad, una fortaleza digna de halago y que sin embargo observamos frágil en los momentos más duros y complejos. El ritmo narrativo del metraje nos captura, nos conduce por su vida revelando rasgos desconocidos. Belleza, arte, humanidad. La artista, la mujer, la diva. La música florece desde su voz, la emoción nos embarga como audiencia; “Maria by Callas”, es un hermoso homenaje a su nombre, a su leyenda y a su legado; un testimonio fundamental.
Ficha técnica
Título original: Maria by Callas: In Her Own Words
Año: 2017
Duración: 113 minutos
País: Francia
Productora: Elephant Doc, Petit Dragon, Unbeldi Productions, France 3 Cinéma, Ciné+, France Télévisions
Género: Documental | Música. Biográfico. Documental sobre música
Música: Jean-Guy Veran
Fotografía: Janice Jones
Reparto: Documentary, Maria Callas
Dirección: Tom Volf
domingo, 19 de julio de 2020
sábado, 18 de julio de 2020
Encuentro Fatal
Disponible en Netflix.
Elli -Nia Long- es abogada. Al estudio jurídico donde se desempeña llega un compañero de universidad a quien no ha visto en 20 años. David -Omar Epps- parece amable y el encuentro, fruto de la casualidad. Elli pasa por un momento de tedio en su matrimonio por lo que la insistencia de David para que se pongan al día le hace bajar sus defensas. Primero la cena, luego el baile, luego… Elli se detiene al filo. David no acepta un no y en las semanas siguientes sigue insistiendo. Es obsesivo, arrastra un quiebre doloroso y además se le ve inestable. Elli se siente acosada y lo rechaza. David, sin embargo, continúa, la acecha, la vigila, se acerca a su familia, observa a su marido, a su hija; nada parece detenerlo. Entonces se desencadena la peor pesadilla que podamos imaginar.
Predecible hasta en los detalles, esta cinta dirigida por Peter Sullivan está construida con elementos ultra archi conocidos. Su aporte argumental es cero y los giros que presenta se adelantan desde el trailer. Aun así, es posible verla con alguna atención. En ocasiones son necesarias las películas que no requieran pensar, que solo sean una distracción para que la mente se vaya a otro lugar.
En 89 minutos, “Fatal Affair” no es más de lo que ofrece en su publicidad. Tampoco es menos. Pasa rápido y por momentos engancha. La producción ayuda y si bien las actuaciones podrían ser mejores, al menos están dentro del margen correcto. Lo más probable es que no la recordemos y no importa. Si tiene para elegir una cinta con buenas recomendaciones y que no ha visto junto a esta nueva producción, no hay por dónde perderse, elija la primera. Pero si en una tarde fría, oscura, no tiene nada a mano, y tampoco quiere pensar mucho, apriete “play” y durante una hora y media se podrá distraer de lo que sucede a su alrededor.
Ficha técnica
Título original: Fatal Affair
Año: 2020
Duración: 89 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por Netflix. Hybrid
Género: Thriller. Drama | Celos. Telefilm
Guion: Peter Sullivan, Rasheeda Garner
Música: Matthew Janszen
Fotografía: Eitan Almagor
Reparto: Nia Long, Omar Epps, Stephen Bishop, Aubrey Cleland, Maya Stojan, Khaneshia 'KJ' Smith, Jason-Shane Scott, Carolyn Hennesy
Dirección: Peter Sullivan
Predecible hasta en los detalles, esta cinta dirigida por Peter Sullivan está construida con elementos ultra archi conocidos. Su aporte argumental es cero y los giros que presenta se adelantan desde el trailer. Aun así, es posible verla con alguna atención. En ocasiones son necesarias las películas que no requieran pensar, que solo sean una distracción para que la mente se vaya a otro lugar.
En 89 minutos, “Fatal Affair” no es más de lo que ofrece en su publicidad. Tampoco es menos. Pasa rápido y por momentos engancha. La producción ayuda y si bien las actuaciones podrían ser mejores, al menos están dentro del margen correcto. Lo más probable es que no la recordemos y no importa. Si tiene para elegir una cinta con buenas recomendaciones y que no ha visto junto a esta nueva producción, no hay por dónde perderse, elija la primera. Pero si en una tarde fría, oscura, no tiene nada a mano, y tampoco quiere pensar mucho, apriete “play” y durante una hora y media se podrá distraer de lo que sucede a su alrededor.
Ficha técnica
Título original: Fatal Affair
Año: 2020
Duración: 89 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por Netflix. Hybrid
Género: Thriller. Drama | Celos. Telefilm
Guion: Peter Sullivan, Rasheeda Garner
Música: Matthew Janszen
Fotografía: Eitan Almagor
Reparto: Nia Long, Omar Epps, Stephen Bishop, Aubrey Cleland, Maya Stojan, Khaneshia 'KJ' Smith, Jason-Shane Scott, Carolyn Hennesy
Dirección: Peter Sullivan
viernes, 17 de julio de 2020
El fotógrafo de Mauthausen
Disponible en Netflix.
Francesc Boix -Mario Casas-, un preso que trabaja en el laboratorio fotográfico del campo de concentración de Mauthausen, está decidido. Tiene acceso a material de primera fuente que acredita las brutalidades cometidas por los nazis. Cientos de negativos muestran la crueldad de los mandos alemanes en pleno desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. Francesc es un testigo privilegiado. Sufre la prisión pero tiene un trato diferente, pues su trabajo de asistente le brinda beneficios. Es por esto que, junto a otros compatriotas españoles, urde un plan para poder rescatar los negativos y sacarlos de la prisión, sabiendo que pueden transformarse en pruebas cruciales para condenar a los altos oficiales del Tercer Reich.
Mar Targarona dirige con aplomo una historia cruda y violenta. Las violaciones a los Derechos Humanos, indescriptibles, son mostradas sin anestesia. Abusos de toda índole, asesinatos, torturas y humillaciones, son el día a día de quienes están en Mauthausen. Algunos son llevados a otro campo de concentración; se sabe que no regresan. Los que se quedan apenas sobrellevan el día a día. El relato es amargo, oscuro, con una tonalidad gris que se impregna en la manera de filmar y que no enseña luces de esperanza.
El sueño de Francesc es dar a conocer lo que sucede. Eso lo mantiene en pie, lo mantiene vivo. Juega doble; por un lado se gana la confianza de sus superiores, en especial del fotógrafo de la prisión, y por otro se confabula con sus compañeros. Este grupo de comunistas españoles ha vivido la Guerra Civil y régimen de Franco los ha expulsado; han pasado literalmente “de la sartén a las brasas”.
El trabajo que la película realiza con el guion de Roger Danès y Alfred Pérez Fargas refleja muy bien el sufrimiento cotidiano de los prisioneros. También se encarga de no dejar dudas de la carencia absoluta de principios morales por parte de los oficiales alemanes. Su inhumanidad se siente, se palpa y se vive en primera persona.
Lo que el relato no desarrolla es una profundidad mayor en sus personajes. Queda en cada espectador construirla, lo que se hace difícil al estar permanentemente visualizando el yugo de la opresión y la tortura. Nadie se salva, ni siquiera los niños. Es tremendo, intimidante, frustrante y deprimente. Además deja una interrogante… ¿quién es el verdadero fotógrafo de Mauthausen, Boix o su jefe alemán?
“El fotógrafo de Mauthausen”, inspirado en hechos reales, resuena como un homenaje a Francesc Boix quien no solo rescata los negativos sino que además toma muchas fotografías en el lugar, antes y después de la liberación. Este testimonio gráfico y también personal, es el que permite condenar a varios oficiales nazis en el Tribunal Internacional de Núremberg, en 1946. La cinta le entrega en este metraje un merecido tributo por su valor, coraje y decisión.
Ficha técnica
Título original: El fotógrafo de Mauthausen
Año: 2018
Duración: 110 minutos
País: España
Productora: Televisión Española (TVE), FilmTeam, Rodar y Rodar
Género: Thriller | Basado en hechos reales. Fotografía. Nazismo. Holocausto. Años 40
Guion: Roger Danès, Alfred Pérez Fargas
Música: Diego Navarro
Fotografía: Aitor Mantxola
Reparto: Mario Casas, Richard van Weyden, Alain Hernández, Adrià Salazar, Stefan Weinert, Macarena Gómez, Frank Feys, Rubén Yuste, Eduard Buch, Efrain Anglès, Luka Peros, Igor Szpakowski, Marc Rodríguez, Joan Negrié, Roger Vilá
Dirección: Mar Targarona
Mar Targarona dirige con aplomo una historia cruda y violenta. Las violaciones a los Derechos Humanos, indescriptibles, son mostradas sin anestesia. Abusos de toda índole, asesinatos, torturas y humillaciones, son el día a día de quienes están en Mauthausen. Algunos son llevados a otro campo de concentración; se sabe que no regresan. Los que se quedan apenas sobrellevan el día a día. El relato es amargo, oscuro, con una tonalidad gris que se impregna en la manera de filmar y que no enseña luces de esperanza.
El sueño de Francesc es dar a conocer lo que sucede. Eso lo mantiene en pie, lo mantiene vivo. Juega doble; por un lado se gana la confianza de sus superiores, en especial del fotógrafo de la prisión, y por otro se confabula con sus compañeros. Este grupo de comunistas españoles ha vivido la Guerra Civil y régimen de Franco los ha expulsado; han pasado literalmente “de la sartén a las brasas”.
El trabajo que la película realiza con el guion de Roger Danès y Alfred Pérez Fargas refleja muy bien el sufrimiento cotidiano de los prisioneros. También se encarga de no dejar dudas de la carencia absoluta de principios morales por parte de los oficiales alemanes. Su inhumanidad se siente, se palpa y se vive en primera persona.
Lo que el relato no desarrolla es una profundidad mayor en sus personajes. Queda en cada espectador construirla, lo que se hace difícil al estar permanentemente visualizando el yugo de la opresión y la tortura. Nadie se salva, ni siquiera los niños. Es tremendo, intimidante, frustrante y deprimente. Además deja una interrogante… ¿quién es el verdadero fotógrafo de Mauthausen, Boix o su jefe alemán?
“El fotógrafo de Mauthausen”, inspirado en hechos reales, resuena como un homenaje a Francesc Boix quien no solo rescata los negativos sino que además toma muchas fotografías en el lugar, antes y después de la liberación. Este testimonio gráfico y también personal, es el que permite condenar a varios oficiales nazis en el Tribunal Internacional de Núremberg, en 1946. La cinta le entrega en este metraje un merecido tributo por su valor, coraje y decisión.
Ficha técnica
Título original: El fotógrafo de Mauthausen
Año: 2018
Duración: 110 minutos
País: España
Productora: Televisión Española (TVE), FilmTeam, Rodar y Rodar
Género: Thriller | Basado en hechos reales. Fotografía. Nazismo. Holocausto. Años 40
Guion: Roger Danès, Alfred Pérez Fargas
Música: Diego Navarro
Fotografía: Aitor Mantxola
Reparto: Mario Casas, Richard van Weyden, Alain Hernández, Adrià Salazar, Stefan Weinert, Macarena Gómez, Frank Feys, Rubén Yuste, Eduard Buch, Efrain Anglès, Luka Peros, Igor Szpakowski, Marc Rodríguez, Joan Negrié, Roger Vilá
Dirección: Mar Targarona
jueves, 16 de julio de 2020
Greyhound
Disponible en Apple TV+.
1942, Atlántico Norte, Segunda Guerra Mundial. El Comandante Ernest Krause -Tom Hanks- lidera el destructor USS Keeling cuyo nombre en código es “Greyhound”. Su misión, escoltar un convoy de 37 barcos mercantes con soldados y provisiones cuyo destino es Liverpool, Inglaterra. Cuenta con apoyo aéreo norteamericano y la ayuda de dos destructores británicos, sin embargo en la travesía hay un punto ciego. Durante cinco días no disponen de apoyo desde el aire y quedan a merced de submarinos alemanes, una verdadera manada de lobos llamados U-Boot, que intentan hundir los barcos. El destino de la operación recae en los hombros del comandante Krause; sus decisiones son vitales hasta que retomen la cobertura aérea, esta vez provista por Gran Bretaña.
Dirigida por Aaron Schneider, la cinta está basada en la novela publicada en 1955 “The Good Shepherd” de Cecil Scott Forester. Si bien no es una historia real, sí está inspirada en hechos reales. Las travesías del atlántico para llevar combatientes y suministros fueron parte importante de la estrategia de los aliados luego de la incorporación de Estados Unidos a la Guerra producto del ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941. El guion escrito por Tom Hanks rescata precisamente algunos de los aspectos menos visibles y no menos importantes del desarrollo bélico que dice relación con uno de los escenarios cruciales del conflicto; el éxito o fracaso del puente entre los dos continentes.
“Greyhound” tiene un ritmo que atrapa desde el comienzo. La película no entrega mucho contexto, de hecho la única mujer que aparece en el metraje, Evelyn -Elisabeth Shue-, pareja sentimental del protagonista, tiene una brevísima aparición al comenzar la historia. En solo 92 minutos, el relato se centra básicamente en lo que vive el Comandante Ernest Krause y su tripulación a bordo del destructor. Lo que sucede con el convoy y los otros buques de apoyo solo lo conocemos por las comunicaciones radiales. Estamos también nosotros a bordo del “Greyhound”. La cinta logra que seamos parte de los hechos y los presenciemos casi en primera persona. Su foco es Ernest Krause y Tom Hanks lo interpreta con solidez. Vemos a un hombre entrenado, un marino con convicciones y que sin embargo se ve enfrentado a su primera vez, es decir, no tiene experiencia anterior en la misión encomendada. Sin contar con esa experiencia previa, Hanks enfatiza los rasgos personales del comandante; humanidad, buen trato, preocupación. También sus errores, confunde nombres o tiene olvidos. Es tan natural que resulta precisamente humano. Sus decisiones deben ser adoptadas bajo presión. ¿Qué mayor presión que la responsabilidad sobre decentas de cientos de marinos y su propia vida? ¿Qué decir del éxito o fracaso de la misión respecto al objetivo principal de las fuerzas aliadas?
Uno de los aspectos que más me llama la atención es la condensación del relato. En tres metros cuadrados se desarrollan gran parte de las escenas. Allí, muchas personas interactúan bajo las órdenes de su líder. Las instrucciones son constantemente repetidas, algo que puede cansar, sin embargo le dan al relato un sentido de alerta y de urgencia. Pasamos de un lado a otro, de babor a estribor, en el puente de mando mientras en el mar la amenaza aparece y desaparece. Por momentos se siente una angustia que traspasa la pantalla. Imágenes aéreas y tomas de los enfrentamientos nos entregan contexto. Luego volvemos a planos cerrados y a la profundidad del momento. 92 minutos que no se sienten y que pasan muy rápido. Hace un buen tiempo que no veo una película con esta agilidad de narración. Es cierto, la temática debe interesarnos y además tener buen ritmo. “Greyhound”, en mi opinión, lo consigue.
La película está concebida para pantalla grande. Sus efectos especiales, su entorno y las escenas en el mar dan cuenta de ello. Verla en televisión puede significar una pérdida en ese sentido, sin embargo aun así es posible observar en detalle la realización. Está bien construida, bien elaborada y tiene un resultado final satisfactorio. ¿Algo sentimental? Puede ser, pero no le quita mérito. El aplomo y entereza del comandante, bien vale un reconocimiento, como así también su gran sentido religioso y humildad. La satisfacción del deber cumplido, aunque nunca suficiente, es lo que queda resonando. Ser capaz de tomar decisiones difíciles y complejas, asumir la responsabilidad, analizar en fracción de segundos las ventajas y desventajas de una maniobra y seguir adelante con coraje es digno de admiración. La figura se realza y con ello también se transforma en un modelo a seguir. Hanks lo sabe y lo pone en relieve. Es un homenaje y también un ejemplo de liderazgo basado en valores y principios, algo que bien vale la pena poner sobre la mesa sobre todo en los tiempos actuales.
Ficha técnica
Título original: Greyhound
Año: 2020
Duración: 92 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por Sony Pictures Entertainment (SPE). Playtone, Filmnation Entertainment, Bron Studios, Zhengfu Pictures, Creative Wealth Media Finance, Sycamore Pictures
Género: Bélico | II Guerra Mundial. Años 40. Basado en hechos reales. Submarinos. Aventuras marinas
Guion: Tom Hanks (Novela: C.S. Forester)
Música: Blake Neely
Fotografía: Shelly Johnson
Reparto: Tom Hanks, Elisabeth Shue, Stephen Graham, Rob Morgan, Manuel García-Rulfo, Lee Norris, Karl Glusman, Tom Brittney, Alex Kramer, Jimi Stanton, Joseph Poliquin, Bill Martin Williams, Matthew Zuk, Devin Druid, Grayson Russell, Dave Randolph-Mayhem Davis, Michael Benz, David Maldonado, Adam Aalderks, Casey Bond, Jesse Gallegos, Parker Wierling, Maximilian Osinski, Craig Tate, Ian James Corlett, Stephan Goldbach, Jake Ventimiglia, John Frederick, Travis Quentin Young, Michael Carollo
Dirección: Aaron Schneider
Dirigida por Aaron Schneider, la cinta está basada en la novela publicada en 1955 “The Good Shepherd” de Cecil Scott Forester. Si bien no es una historia real, sí está inspirada en hechos reales. Las travesías del atlántico para llevar combatientes y suministros fueron parte importante de la estrategia de los aliados luego de la incorporación de Estados Unidos a la Guerra producto del ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941. El guion escrito por Tom Hanks rescata precisamente algunos de los aspectos menos visibles y no menos importantes del desarrollo bélico que dice relación con uno de los escenarios cruciales del conflicto; el éxito o fracaso del puente entre los dos continentes.
“Greyhound” tiene un ritmo que atrapa desde el comienzo. La película no entrega mucho contexto, de hecho la única mujer que aparece en el metraje, Evelyn -Elisabeth Shue-, pareja sentimental del protagonista, tiene una brevísima aparición al comenzar la historia. En solo 92 minutos, el relato se centra básicamente en lo que vive el Comandante Ernest Krause y su tripulación a bordo del destructor. Lo que sucede con el convoy y los otros buques de apoyo solo lo conocemos por las comunicaciones radiales. Estamos también nosotros a bordo del “Greyhound”. La cinta logra que seamos parte de los hechos y los presenciemos casi en primera persona. Su foco es Ernest Krause y Tom Hanks lo interpreta con solidez. Vemos a un hombre entrenado, un marino con convicciones y que sin embargo se ve enfrentado a su primera vez, es decir, no tiene experiencia anterior en la misión encomendada. Sin contar con esa experiencia previa, Hanks enfatiza los rasgos personales del comandante; humanidad, buen trato, preocupación. También sus errores, confunde nombres o tiene olvidos. Es tan natural que resulta precisamente humano. Sus decisiones deben ser adoptadas bajo presión. ¿Qué mayor presión que la responsabilidad sobre decentas de cientos de marinos y su propia vida? ¿Qué decir del éxito o fracaso de la misión respecto al objetivo principal de las fuerzas aliadas?
Uno de los aspectos que más me llama la atención es la condensación del relato. En tres metros cuadrados se desarrollan gran parte de las escenas. Allí, muchas personas interactúan bajo las órdenes de su líder. Las instrucciones son constantemente repetidas, algo que puede cansar, sin embargo le dan al relato un sentido de alerta y de urgencia. Pasamos de un lado a otro, de babor a estribor, en el puente de mando mientras en el mar la amenaza aparece y desaparece. Por momentos se siente una angustia que traspasa la pantalla. Imágenes aéreas y tomas de los enfrentamientos nos entregan contexto. Luego volvemos a planos cerrados y a la profundidad del momento. 92 minutos que no se sienten y que pasan muy rápido. Hace un buen tiempo que no veo una película con esta agilidad de narración. Es cierto, la temática debe interesarnos y además tener buen ritmo. “Greyhound”, en mi opinión, lo consigue.
La película está concebida para pantalla grande. Sus efectos especiales, su entorno y las escenas en el mar dan cuenta de ello. Verla en televisión puede significar una pérdida en ese sentido, sin embargo aun así es posible observar en detalle la realización. Está bien construida, bien elaborada y tiene un resultado final satisfactorio. ¿Algo sentimental? Puede ser, pero no le quita mérito. El aplomo y entereza del comandante, bien vale un reconocimiento, como así también su gran sentido religioso y humildad. La satisfacción del deber cumplido, aunque nunca suficiente, es lo que queda resonando. Ser capaz de tomar decisiones difíciles y complejas, asumir la responsabilidad, analizar en fracción de segundos las ventajas y desventajas de una maniobra y seguir adelante con coraje es digno de admiración. La figura se realza y con ello también se transforma en un modelo a seguir. Hanks lo sabe y lo pone en relieve. Es un homenaje y también un ejemplo de liderazgo basado en valores y principios, algo que bien vale la pena poner sobre la mesa sobre todo en los tiempos actuales.
Ficha técnica
Título original: Greyhound
Año: 2020
Duración: 92 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por Sony Pictures Entertainment (SPE). Playtone, Filmnation Entertainment, Bron Studios, Zhengfu Pictures, Creative Wealth Media Finance, Sycamore Pictures
Género: Bélico | II Guerra Mundial. Años 40. Basado en hechos reales. Submarinos. Aventuras marinas
Guion: Tom Hanks (Novela: C.S. Forester)
Música: Blake Neely
Fotografía: Shelly Johnson
Reparto: Tom Hanks, Elisabeth Shue, Stephen Graham, Rob Morgan, Manuel García-Rulfo, Lee Norris, Karl Glusman, Tom Brittney, Alex Kramer, Jimi Stanton, Joseph Poliquin, Bill Martin Williams, Matthew Zuk, Devin Druid, Grayson Russell, Dave Randolph-Mayhem Davis, Michael Benz, David Maldonado, Adam Aalderks, Casey Bond, Jesse Gallegos, Parker Wierling, Maximilian Osinski, Craig Tate, Ian James Corlett, Stephan Goldbach, Jake Ventimiglia, John Frederick, Travis Quentin Young, Michael Carollo
Dirección: Aaron Schneider
martes, 14 de julio de 2020
Medea
Disponible en Ondamedia.cl
Medea y Jasón llegan por mar al desierto de Atacama, en Chile. Tienen un hijo y pasado algunos años Jasón abandona a Medea. ¿La razón? Se ha comprometido en matrimonio con la hija de Creonte. Anticipando la reacción de la mujer despechada, éste la expulsa de la región minera y le da un día de plazo, tiempo propicio para que ella construya su venganza.
“Medea”, trabajo del dramaturgo chileno Alejandro Moreno, se basa en la clásica Tragedia de Eurípides. Moreno ya había presentado su propia versión como obra teatral el año 1999 en la Sala Víctor Jara. “Medea se quedó ahí dando vueltas, sobre todo me venían constantemente los textos de ellas, las cosas que ella decía, que yo no me sentía tan autor, sino que era como un habla independiente de una mujer que había sido humillada y quería vengarse”, señala el director. “Esta voz, se volvía más presente en el desierto. Medea contra el espacio vacío de un desierto de Atacama que florece todos los años y pensé, que si no floreciera la culpa sería de Medea. Y ahí empecé a pensar la película”, señala el director.
La cinta cuenta con un elenco encabezado por Millaray Lobos, quien interpreta a Medea, Michael Silva a Jasón, Paulina García a la nodriza y Alfredo Castro al camionero, entre otros. La filmación en el desierto incluye los cuatro elementos fundamentales de la naturaleza: Fuego, Tierra, Aire y Agua. El mar, el cielo, los parajes desérticos y las llamas evocan la esencia principal de la historia y también lo atemporal del relato.
Esta declamación poética está llena de metáforas y simbolismos. Existe un camino, un deambular. El abandono y soledad de Medea implica un profundo desprecio y desarraigo. El conflicto provocado por el matrimonio de Jasón provoca su destierro. Surge de su búsqueda interior la necesidad de venganza junto con la confección y ejecución de un plan.
A través de tomas amplias y primeros planos muy cercanos, el director se interna en la profundidad de sus personajes. Monólogos, diálogos internos y algunos cruces sin aparente relación, entregan al texto una prosa que se entrelaza con sonidos y la música inquietante de Diego Noguera.
La referencia geográfica y también explícita a las mujeres mineras, acentúa la vertiente feminista que el guion posee. “Debemos asustar a los hombres, ¡vamos a dejar de parir!” puntualiza Medea. “¡Cobarde y hombre!” o derechamente “¡no más hombres!”, son frases duras, llenas de resentimiento.
“Mi intención era la superposición de paisajes, es decir, paisajes espaciales con los otros pasajes más bien síquicos que abren los textos, como una palabra hablada que suena y abre un paisaje sónico por donde los personajes se desplazan… Poner voces en el espacio desierto, y mostrar el desierto no en la típica postal sino un lugar vacío pero lleno de sonidos, imágenes, signos de vida… donde las voces producen un eco” resume Moreno respecto a su obra.
En esta realización experimental, destaca el trabajo de su elenco. Alfredo Castro hace un estupendo trabajo cada vez que está en pantalla, tanto en imagen como con su voz. Llena el espacio, logra traspasar la frontera y señala rumbos. Millaray Lobos dota a Medea de un carácter frágil y fuerte a la vez, sin exagerar, conteniendo lo íntimo y explorando también la esencia de la anhelada venganza. Paulina García comienza lentamente a desarrollar un rol que no es protagónico y que con el correr del metraje logra ajustarse a lo requerido por el guion. Michael Silva se encuentra, quizá, un escalón más abajo; su Jasón carece de vigor y de fuerza, se observa extraviado, sin lograr mostrar intimidad.
“Medea” se escapa de lo habitual. Es una obra que desafía por su concepción y que invita a conocer su texto inspirador. También permite observar la forma en que pueden conversar el teatro con la cinematografía, en una poesía que a menudo resulta fluida y que, sin embargo, se encuentra con dificultades inherentes a lenguajes narrativos distintos. Cabe destacar la idea de Alejandro Moreno, alabar la fotografía de José Luis Canales y animar trabajos de este tipo, audaces, libres y soñadores.
Ficha técnica
Título original: Medea
Año: 2019
Duración: 75 minutos
País: Chile
Productora: Azabache, Fabula
Género: Drama
Guion: Alejandro Moreno
Música: Diego Noguera
Fotografía: José Luis Canales
Reparto: Félix Alcayaga, Alfredo Castro, José Manuel Cáceres, Guillermo Díaz, Paulina García, Pablo Alonso González, Paola Lattus, Millaray Lobos García, Cristián Portilla, Salvador Rojas, Guilherme Sepúlveda, Michael Silva, Rodrigo Velásquez
Dirección: Alejandro Moreno
Medea y Jasón llegan por mar al desierto de Atacama, en Chile. Tienen un hijo y pasado algunos años Jasón abandona a Medea. ¿La razón? Se ha comprometido en matrimonio con la hija de Creonte. Anticipando la reacción de la mujer despechada, éste la expulsa de la región minera y le da un día de plazo, tiempo propicio para que ella construya su venganza.
“Medea”, trabajo del dramaturgo chileno Alejandro Moreno, se basa en la clásica Tragedia de Eurípides. Moreno ya había presentado su propia versión como obra teatral el año 1999 en la Sala Víctor Jara. “Medea se quedó ahí dando vueltas, sobre todo me venían constantemente los textos de ellas, las cosas que ella decía, que yo no me sentía tan autor, sino que era como un habla independiente de una mujer que había sido humillada y quería vengarse”, señala el director. “Esta voz, se volvía más presente en el desierto. Medea contra el espacio vacío de un desierto de Atacama que florece todos los años y pensé, que si no floreciera la culpa sería de Medea. Y ahí empecé a pensar la película”, señala el director.
La cinta cuenta con un elenco encabezado por Millaray Lobos, quien interpreta a Medea, Michael Silva a Jasón, Paulina García a la nodriza y Alfredo Castro al camionero, entre otros. La filmación en el desierto incluye los cuatro elementos fundamentales de la naturaleza: Fuego, Tierra, Aire y Agua. El mar, el cielo, los parajes desérticos y las llamas evocan la esencia principal de la historia y también lo atemporal del relato.
Esta declamación poética está llena de metáforas y simbolismos. Existe un camino, un deambular. El abandono y soledad de Medea implica un profundo desprecio y desarraigo. El conflicto provocado por el matrimonio de Jasón provoca su destierro. Surge de su búsqueda interior la necesidad de venganza junto con la confección y ejecución de un plan.
A través de tomas amplias y primeros planos muy cercanos, el director se interna en la profundidad de sus personajes. Monólogos, diálogos internos y algunos cruces sin aparente relación, entregan al texto una prosa que se entrelaza con sonidos y la música inquietante de Diego Noguera.
La referencia geográfica y también explícita a las mujeres mineras, acentúa la vertiente feminista que el guion posee. “Debemos asustar a los hombres, ¡vamos a dejar de parir!” puntualiza Medea. “¡Cobarde y hombre!” o derechamente “¡no más hombres!”, son frases duras, llenas de resentimiento.
“Mi intención era la superposición de paisajes, es decir, paisajes espaciales con los otros pasajes más bien síquicos que abren los textos, como una palabra hablada que suena y abre un paisaje sónico por donde los personajes se desplazan… Poner voces en el espacio desierto, y mostrar el desierto no en la típica postal sino un lugar vacío pero lleno de sonidos, imágenes, signos de vida… donde las voces producen un eco” resume Moreno respecto a su obra.
En esta realización experimental, destaca el trabajo de su elenco. Alfredo Castro hace un estupendo trabajo cada vez que está en pantalla, tanto en imagen como con su voz. Llena el espacio, logra traspasar la frontera y señala rumbos. Millaray Lobos dota a Medea de un carácter frágil y fuerte a la vez, sin exagerar, conteniendo lo íntimo y explorando también la esencia de la anhelada venganza. Paulina García comienza lentamente a desarrollar un rol que no es protagónico y que con el correr del metraje logra ajustarse a lo requerido por el guion. Michael Silva se encuentra, quizá, un escalón más abajo; su Jasón carece de vigor y de fuerza, se observa extraviado, sin lograr mostrar intimidad.
“Medea” se escapa de lo habitual. Es una obra que desafía por su concepción y que invita a conocer su texto inspirador. También permite observar la forma en que pueden conversar el teatro con la cinematografía, en una poesía que a menudo resulta fluida y que, sin embargo, se encuentra con dificultades inherentes a lenguajes narrativos distintos. Cabe destacar la idea de Alejandro Moreno, alabar la fotografía de José Luis Canales y animar trabajos de este tipo, audaces, libres y soñadores.
Ficha técnica
Título original: Medea
Año: 2019
Duración: 75 minutos
País: Chile
Productora: Azabache, Fabula
Género: Drama
Guion: Alejandro Moreno
Música: Diego Noguera
Fotografía: José Luis Canales
Reparto: Félix Alcayaga, Alfredo Castro, José Manuel Cáceres, Guillermo Díaz, Paulina García, Pablo Alonso González, Paola Lattus, Millaray Lobos García, Cristián Portilla, Salvador Rojas, Guilherme Sepúlveda, Michael Silva, Rodrigo Velásquez
Dirección: Alejandro Moreno
lunes, 13 de julio de 2020
Secretos de estado
Disponible en Amazon Prime.
Inicios del año 2003 y la invasión a Irak es inminente. Las maniobras políticas de Estados Unidos y Gran Bretaña se suceden y cobra relevancia una nueva votación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Es con este trasfondo que el papel de Katharine Gun -Keira Knightley- surge como fundamental. Katharine trabaja como traductora en el GCHQ -Cuartel General de Comunicaciones-, uno de los tres servicios de inteligencia del gobierno británico. Su tarea es recopilar información clasificada por lo que la recepción de un e-mail que solicita un trabajo de espionaje no le es ajeno. Sin embargo, a quiénes se debe espiar es lo realmente preocupante; urge encontrar información específica que permita presionar a los miembros del Consejo de Seguridad para forzar la resolución y hacer viable la guerra.
Katharine, que sigue con atención el desarrollo de los hechos a través de la prensa, tiene muy claro que ir a la guerra no es una buena idea. Duda de la información oficial y descree que las razones que se enseñan públicamente sean verídicas. La instrucción recibida no hace más que ratificar su pensamiento y decide filtrar la comunicación. Es un acto arriesgado pero su conciencia no le permite una opción distinta. Acusada de traición por violar el Acta de Secretos Oficiales y arriesgando pena de cárcel, Katharine debe emprender una lucha por sus principios y por la defensa de lo que considera una situación injusta e inaceptable.
La cinta, inspirada en hechos reales, está basada en el libro “The Spy Who Tried to Stop a War” de Marcia y Thomas Mitchell. Dirigida por Gavin Hood, “Official Secrets” plantea temas muy interesantes de analizar. En primer lugar, la decisión de la protagonista de filtrar información secreta. Este acto implica un dilema valórico y moral. Katharine está sujeta a normas y ha comprometido lealtad con una agencia de inteligencia, sin embargo la instrucción que recibe le genera una contradicción vital. ¿Se puede justificar una guerra en base a mentiras y presiones? El viejo dilema de si “el fin justifica los medios” se presenta una vez más y con letras mayúsculas.
Un segundo elemento de la reflexión se dirige hacia la prensa. La filtración de la información clasificada tiene como destino que ésta sea publicada. Para cumplir este objetivo, la cadena de transmisión no es sencilla pues se trata de una materia secreta donde los involucrados en la operación arriesgan sanciones no menores. La cinta retrata este pedregoso camino a través de Martin Bright -Matt Smith-, reportero de “The Observer”, y abarca desde la recepción del documento, su compleja validación y posterior publicación, poniendo mucho énfasis en las discusiones respecto a las diversas opiniones que genera, las definiciones editoriales y la materia de interés público que representa la información descubierta.
Luego de la filtración y una vez que Katharine asume su responsabilidad, se desencadena un tercer elemento que resulta inquietante. Las presiones que comienza a recibir, sin ser acusada formalmente, la persecución a su marido -extranjero, con una situación migratoria en suspenso y al borde de la deportación-, la casi nula posibilidad de defenderse y la discriminación que sufre, ahogan y ponen en jaque sus ideales. Las dudas de Katharine se hacen mayores y la incertidumbre se incrementa. ¿Vale la pena arriesgar tanto por defender principios?
Un cuarto aspecto que la cinta aborda es la defensa jurídica de Katharine. Por ser parte de un régimen especial producto de su trabajo en inteligencia gubernamental, su posibilidad de ejercer acciones legales es muy limitada. No obstante, una agencia de Derechos Humanos le brinda ayuda logrando construir una estrategia que adquiere importantes características. El abogado a cargo, Ben Emmerson -Ralph Fiennes-, presenta una tesis de argumentación que se basa en la ilegalidad de ir a la guerra y el interés nacional -necesidad- de evitar dicha acción. Es muy interesante este elemento pues, a la luz de lo sucedido, resulta fundamental para las decisiones finales.
“Secretos de estado” es un thriller que funciona perfectamente en sus 112 minutos de duración. Logra combinar intriga, hechos públicos, política, situaciones personales, trabajo periodístico, investigación y elementos legales, entregando con ello una amplia variedad temática. En lo principal, se centra en valores y principios que se cuestionan desde la privacidad, el secretismo y lo público, dejando preguntas abiertas para posteriores reflexiones. La honestidad, el coraje y la valentía de la protagonista son valores puestos a prueba. La lealtad, la prudencia y el respeto a la norma, por otra parte, son otros valores cuestionados en aras de un bien mayor. Un dilema ético-moral tremendamente interesante y debatidle que no tiene en esta cinta un punto final.
Ficha técnica
Título original: Official Secrets
Año: 2019
Duración: 112 minutos
País: Reino Unido
Productora: Distribuida por Entertainment One. Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Clear Pictures Entertainment, Raindog Films, Screen Yorkshire
Género: Thriller. Drama | Basado en hechos reales. Espionaje. Política. Guerra de Iraq
Guion: Gregory Bernstein, Sara Bernstein, Gavin Hood (Libro: Marcia Mitchell, Thomas Mitchell)
Música: Paul Hepker, Mark Kilian
Fotografía: Florian Hoffmeister
Reparto: Keira Knightley, Matt Smith, Ralph Fiennes, Matthew Goode, Indira Varma, Tamsin Greig, Conleth Hill, Kenneth Cranham, Lee Byford, Dave Simon, Jeremy Northam, Rhys Ifans, Adam Bakri, MyAnna Buring, Hattie Morahan, John Heffernan, Monica Dolan, Jack Farthing, Peter Guinness, Angus Wright
Dirección: Gavin Hood
Katharine, que sigue con atención el desarrollo de los hechos a través de la prensa, tiene muy claro que ir a la guerra no es una buena idea. Duda de la información oficial y descree que las razones que se enseñan públicamente sean verídicas. La instrucción recibida no hace más que ratificar su pensamiento y decide filtrar la comunicación. Es un acto arriesgado pero su conciencia no le permite una opción distinta. Acusada de traición por violar el Acta de Secretos Oficiales y arriesgando pena de cárcel, Katharine debe emprender una lucha por sus principios y por la defensa de lo que considera una situación injusta e inaceptable.
La cinta, inspirada en hechos reales, está basada en el libro “The Spy Who Tried to Stop a War” de Marcia y Thomas Mitchell. Dirigida por Gavin Hood, “Official Secrets” plantea temas muy interesantes de analizar. En primer lugar, la decisión de la protagonista de filtrar información secreta. Este acto implica un dilema valórico y moral. Katharine está sujeta a normas y ha comprometido lealtad con una agencia de inteligencia, sin embargo la instrucción que recibe le genera una contradicción vital. ¿Se puede justificar una guerra en base a mentiras y presiones? El viejo dilema de si “el fin justifica los medios” se presenta una vez más y con letras mayúsculas.
Un segundo elemento de la reflexión se dirige hacia la prensa. La filtración de la información clasificada tiene como destino que ésta sea publicada. Para cumplir este objetivo, la cadena de transmisión no es sencilla pues se trata de una materia secreta donde los involucrados en la operación arriesgan sanciones no menores. La cinta retrata este pedregoso camino a través de Martin Bright -Matt Smith-, reportero de “The Observer”, y abarca desde la recepción del documento, su compleja validación y posterior publicación, poniendo mucho énfasis en las discusiones respecto a las diversas opiniones que genera, las definiciones editoriales y la materia de interés público que representa la información descubierta.
Luego de la filtración y una vez que Katharine asume su responsabilidad, se desencadena un tercer elemento que resulta inquietante. Las presiones que comienza a recibir, sin ser acusada formalmente, la persecución a su marido -extranjero, con una situación migratoria en suspenso y al borde de la deportación-, la casi nula posibilidad de defenderse y la discriminación que sufre, ahogan y ponen en jaque sus ideales. Las dudas de Katharine se hacen mayores y la incertidumbre se incrementa. ¿Vale la pena arriesgar tanto por defender principios?
Un cuarto aspecto que la cinta aborda es la defensa jurídica de Katharine. Por ser parte de un régimen especial producto de su trabajo en inteligencia gubernamental, su posibilidad de ejercer acciones legales es muy limitada. No obstante, una agencia de Derechos Humanos le brinda ayuda logrando construir una estrategia que adquiere importantes características. El abogado a cargo, Ben Emmerson -Ralph Fiennes-, presenta una tesis de argumentación que se basa en la ilegalidad de ir a la guerra y el interés nacional -necesidad- de evitar dicha acción. Es muy interesante este elemento pues, a la luz de lo sucedido, resulta fundamental para las decisiones finales.
“Secretos de estado” es un thriller que funciona perfectamente en sus 112 minutos de duración. Logra combinar intriga, hechos públicos, política, situaciones personales, trabajo periodístico, investigación y elementos legales, entregando con ello una amplia variedad temática. En lo principal, se centra en valores y principios que se cuestionan desde la privacidad, el secretismo y lo público, dejando preguntas abiertas para posteriores reflexiones. La honestidad, el coraje y la valentía de la protagonista son valores puestos a prueba. La lealtad, la prudencia y el respeto a la norma, por otra parte, son otros valores cuestionados en aras de un bien mayor. Un dilema ético-moral tremendamente interesante y debatidle que no tiene en esta cinta un punto final.
Ficha técnica
Título original: Official Secrets
Año: 2019
Duración: 112 minutos
País: Reino Unido
Productora: Distribuida por Entertainment One. Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Clear Pictures Entertainment, Raindog Films, Screen Yorkshire
Género: Thriller. Drama | Basado en hechos reales. Espionaje. Política. Guerra de Iraq
Guion: Gregory Bernstein, Sara Bernstein, Gavin Hood (Libro: Marcia Mitchell, Thomas Mitchell)
Música: Paul Hepker, Mark Kilian
Fotografía: Florian Hoffmeister
Reparto: Keira Knightley, Matt Smith, Ralph Fiennes, Matthew Goode, Indira Varma, Tamsin Greig, Conleth Hill, Kenneth Cranham, Lee Byford, Dave Simon, Jeremy Northam, Rhys Ifans, Adam Bakri, MyAnna Buring, Hattie Morahan, John Heffernan, Monica Dolan, Jack Farthing, Peter Guinness, Angus Wright
Dirección: Gavin Hood
domingo, 12 de julio de 2020
La vieja guardia
Disponible en Netflix.
Un grupo de mercenarios lleva a cabo una nueva misión. Esta vez se trata del recate de unos niños secuestrados en Sudán del Sur pero en realidad les han plantado una emboscada. A los 15 minutos descubrimos la causa; tienen un poder especial que los transforma en inmortales pues son capaces de curar sus heridas. Andrómaca de Escitia -Charlize Theron- es quien lidera el grupo. “Andy” es secundada por Booker -Matthias Schoenaerts-, Joe -Marwan Kenzari- y Nicky -Luca Marinelli-, y por siglos han luchado para proteger al mundo. Ahora, un ex agente de la CIA, James Copley -Chiwetel Ejiofor-, les ha engañado con el objetivo de sacar a la luz sus habilidades únicas.
Estos milenarios guerreros están cansados, quieren poner fin a sus misiones, pero no se encuentran solos. En Afganistán, la soldado Nile Freeman -KiKi Layne- sufre un brutal corte en la garganta y muere. Ante la sorpresa de todos, despierta sin un solo rasguño y sin saber ni comprender lo que le ha sucedido. Un sueño de Nile con el grupo los conecta y hace que Andy la vaya a buscar pues una amenaza se les viene encima. Un ambicioso ejecutivo farmacéutico, Steven Merrick -Harry Melling -, quiere capturarles para experimentar con ellos, descifrar los secretos de su poder regenerativo y por supuesto, enriquecerse. Andy le dice a Nile que ellos son “bastante difíciles de matar” y es momento de confirmarlo.
Esta cinta dirigida por Gina Prince-Bythewood se basa en la novela gráfica del año 2017 escrita por Greg Rucka e ilustrada por Leandro Fernandez. El guion, del mismo Rucka, en general es bastante ágil. Las preguntas son más que las respuestas. La progresión es constante y no hay tiempo para pensar. La trama, algo confusa al comienzo, se va develando con el correr de los minutos y en realidad es sustancialmente más sencilla de lo que puede parecer.
“La vieja guardia” tiene sus puntos más altos en las logradas coreografías de acción y en la actuación de Charlize Theron. La actriz sudafricana y nacionalizada estadounidense está espléndida en su caracterización. Da vida a su personaje con soltura y ritmo, siempre a cargo de la situación pero al mismo tiempo dejando traslucir sus vulnerabilidades. Las coreografías son efectivas, tanto en las escenas más violentas como en aquellas donde la lucha cuerpo a cuerpo se toma la pantalla. La elección de Charlize Theron para el rol principal es quizá el mayor acierto de la película.
Dejo para el final algo que tal vez es una diferencia con algunos otros relatos de superhéroes. Conocemos que la mayoría de los poderes que poseen estos personajes son características especiales; resistencia extrema, fortaleza sobre humana, capacidad de volar, etc. Sin embargo, esta vez el gran poder es la inmortalidad gracias a la increíble capacidad de auto curación que tienen sus protagonistas. Sin embargo, esta habilidad tiene un cara y sello. Si bien esto podría ser un anhelo profundo, la cinta también presenta la otra mirada, aquella que habla de la carga o de lo difícil que puede ser vivir tanto tiempo, cuando la muerte podría verse como una aspiración intensa o como un esperado descanso. Interesante, porque sin duda vendrán secuelas gracias a un final que justamente deja abierta la posibilidad de explorar el tema. Veremos, entonces, cómo continúan las acciones de este grupo y cómo enfrentan esta singular característica en sus futuros relatos.
Ficha técnica
Título original: The Old Guard
Año: 2020
Duración: 125 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por Netflix. Netflix, Denver and Delilah Productions, Skydance Productions, Dune Films
Género: Fantástico. Acción | Cómic
Guion: Greg Rucka (Novela gráfica: Greg Rucka, Leandro Fernandez)
Música: Volker Bertelmann, Dustin O'Halloran
Fotografía: Barry Ackroyd
Reparto: Charlize Theron, Chiwetel Ejiofor, KiKi Layne, Chico Kenzari, Matthias Schoenaerts, Luca Marinelli, Harry Melling, Veronica Ngo, Anamaria Marinca, Joey Ansah, Adam Collins, Jill Buchanan, Peter Brooke, Tuncay Gunes, Oliver Simms, Steve Healey, Natacha Karam, Russell Balogh, Adam Basil, Obie Matthew
Dirección: Gina Prince-Bythewood
Estos milenarios guerreros están cansados, quieren poner fin a sus misiones, pero no se encuentran solos. En Afganistán, la soldado Nile Freeman -KiKi Layne- sufre un brutal corte en la garganta y muere. Ante la sorpresa de todos, despierta sin un solo rasguño y sin saber ni comprender lo que le ha sucedido. Un sueño de Nile con el grupo los conecta y hace que Andy la vaya a buscar pues una amenaza se les viene encima. Un ambicioso ejecutivo farmacéutico, Steven Merrick -Harry Melling -, quiere capturarles para experimentar con ellos, descifrar los secretos de su poder regenerativo y por supuesto, enriquecerse. Andy le dice a Nile que ellos son “bastante difíciles de matar” y es momento de confirmarlo.
Esta cinta dirigida por Gina Prince-Bythewood se basa en la novela gráfica del año 2017 escrita por Greg Rucka e ilustrada por Leandro Fernandez. El guion, del mismo Rucka, en general es bastante ágil. Las preguntas son más que las respuestas. La progresión es constante y no hay tiempo para pensar. La trama, algo confusa al comienzo, se va develando con el correr de los minutos y en realidad es sustancialmente más sencilla de lo que puede parecer.
“La vieja guardia” tiene sus puntos más altos en las logradas coreografías de acción y en la actuación de Charlize Theron. La actriz sudafricana y nacionalizada estadounidense está espléndida en su caracterización. Da vida a su personaje con soltura y ritmo, siempre a cargo de la situación pero al mismo tiempo dejando traslucir sus vulnerabilidades. Las coreografías son efectivas, tanto en las escenas más violentas como en aquellas donde la lucha cuerpo a cuerpo se toma la pantalla. La elección de Charlize Theron para el rol principal es quizá el mayor acierto de la película.
Dejo para el final algo que tal vez es una diferencia con algunos otros relatos de superhéroes. Conocemos que la mayoría de los poderes que poseen estos personajes son características especiales; resistencia extrema, fortaleza sobre humana, capacidad de volar, etc. Sin embargo, esta vez el gran poder es la inmortalidad gracias a la increíble capacidad de auto curación que tienen sus protagonistas. Sin embargo, esta habilidad tiene un cara y sello. Si bien esto podría ser un anhelo profundo, la cinta también presenta la otra mirada, aquella que habla de la carga o de lo difícil que puede ser vivir tanto tiempo, cuando la muerte podría verse como una aspiración intensa o como un esperado descanso. Interesante, porque sin duda vendrán secuelas gracias a un final que justamente deja abierta la posibilidad de explorar el tema. Veremos, entonces, cómo continúan las acciones de este grupo y cómo enfrentan esta singular característica en sus futuros relatos.
Ficha técnica
Título original: The Old Guard
Año: 2020
Duración: 125 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por Netflix. Netflix, Denver and Delilah Productions, Skydance Productions, Dune Films
Género: Fantástico. Acción | Cómic
Guion: Greg Rucka (Novela gráfica: Greg Rucka, Leandro Fernandez)
Música: Volker Bertelmann, Dustin O'Halloran
Fotografía: Barry Ackroyd
Reparto: Charlize Theron, Chiwetel Ejiofor, KiKi Layne, Chico Kenzari, Matthias Schoenaerts, Luca Marinelli, Harry Melling, Veronica Ngo, Anamaria Marinca, Joey Ansah, Adam Collins, Jill Buchanan, Peter Brooke, Tuncay Gunes, Oliver Simms, Steve Healey, Natacha Karam, Russell Balogh, Adam Basil, Obie Matthew
Dirección: Gina Prince-Bythewood
miércoles, 8 de julio de 2020
The Report
Disponible en Amazon Prime.
Escrita y dirigida por Scott Z. Burns, “The Report” centra la mirada en Daniel Jones -excelente personificación de Adam Driver-, un joven miembro del personal del Senado de Estados Unidos, quien recibe la misión de liderar una investigación sobre las acciones realizadas en el Programa de Detención e Interrogación de la CIA post 11-S. Todo comienza cuando la agencia norteamericana destruye, el año 2005, cientos de cintas con los interrogatorios. Por esta razón, el Comité de Inteligencia de la Cámara Alta liderado por la senadora Dianne Feinstein -Annette Bening-, designa el año 2009 un grupo de 6 personas con dedicación exclusiva a la investigación detallada de los hechos.
Basada en eventos reales y en el artículo "Rorschach and Awe" de Katherine Eban, la cinta se propone mostrar cómo se llega a configurar el informe de 6.700 páginas que da cuenta del fallido programa de “técnicas de interrogación mejoradas”. Revisando miles de páginas con evidencias, los investigadores descubren la brutalidad de las torturas ejecutadas durante los interrogatorios de la CIA tras el 11-S. Jones se obsesiona con la investigación. Mientras más profundiza, es testigo principal de las trabas que la agencia y el poder político le ponen a su trabajo con el fin de ocultad la verdad de lo acontecido.
El guion es muy nutrido, tienen muchos antecedentes y la cantidad de texto por momentos abruma. Sin perder agilidad vamos pasando por diferentes escenarios, confrontando a los protagonistas y a través de flashback, conociendo lo que sucede realmente con esas “nuevas técnicas”. La inclusión de ahogamientos con agua, encierros en cubículos minúsculos, impedimento del sueño con música a todo volumen y tantas otras, las justifican por el miedo producido por los atentando de Septiembre de 2001. La investigación de Jones derriba mitos entorno a la efectividad de los interrogatorios. Esas torturas no solo fueron inhumanas y una inaceptable violación sistemática a los Derechos Humanos de los prisioneros; claramente no cumplieron su objetivo, no aportaron ninguna información trascendente o que permitiera salvar vidas.
“The Report” es profunda. No solo se trata de una investigación para dar a luz una verdad, se trata de la necesidad de corregir errores, de aceptarlos y enmendarlos. El énfasis, a veces enfocado en una sola persona como es el caso de Jones, desvía un poco la atención, sin embargo la altura política de la senadora Feinstein va al fondo del cuestionamiento. No podemos perder de vista que se trata de acciones políticas. Lo fue la tortura implementada en esos años, lo fue la supresión de aquello al asumir el presidente Obama en 2009 y también lo es la investigación que revela la cinta. La lucha de poder entre la Casa Blanca, el Senado y la CIA no es trivial. Se trata de fuerzas poderosas, que responden a intereses diversos y que son juzgados permanentemente por todos los actores.
Scott Z. Burns y las excelentes actuaciones de Adam Driver y Annette Bening, dan el tono perfecto a una temática polémica y que genera por cierto mucho debate. Pone el centro en un concepto que es vital al hablar de política; “accountability”, difícil de traducir y que implica hacerse cargo, asumir la responsabilidad de las acciones y dar cuenta de ello. Este es el punto central, es lo que la confección del informe se propone al investigar los hechos. Saber qué sucedió, entender los contextos, analizarlos, describirlos y luego de evaluarlos entregar una opinión. Con estos elementos nos acercamos a la “accountability”” no para juzgar el pasado sino con el fin de enmendar lo necesario y aprender de los errores para no cometerlos en el futuro.
“The Report” es intensa y también agobia. Al mismo tiempo, proporciona una luz de esperanza. Las cosas pueden hacerse bien, por las vías oficiales y llegar a buen puerto. La persistencia de Daniel Jones habla de aquello. También la conducción política acertada, honesta y valiente de la senadora Dianne Feinstein. Varios elementos se juntan para poder sobrellevar los obstáculos. Después de muchos años, trabajo arduo, discusiones infinitas y diálogos interminables, el informe vio la luz como un resumen de 500 páginas, suficiente para acreditar los hechos y conocer la verdad de lo sucedido. Un paso adelante y una tarea cumplida. Enaltece que personas dediquen sus esfuerzos por el bien común a pesar de las amenazas, incluso arriesgando su integridad. Todo esfuerzo por la transparencia y la verdad bien vale su reconocimiento y esta cinta así lo pone de relieve.
Ficha técnica
Título original: The Report
Año: 2019
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por Amazon Studios. Productor: Steven Soderbergh. Vice, Topic Studios, Margin of Error, Unbranded Pictures
Género: Drama. Thriller | Política. Basado en hechos reales
Guion: Scott Z. Burns
Música: David Wingo
Fotografía: Eigil Bryld
Reparto: Adam Driver, Annette Bening, Jon Hamm, Ted Levine, Maura Tierney, Michael C. Hall, Tim Blake Nelson, Jennifer Morrison, Matthew Rhys, Ben McKenzie, Sarah Goldberg, Noah Bean, Carlos Gómez, Daniel London, Linda Powell, Victor Slezak, Joseph Siravo, Hope Blackstock, Jane May Graves, Evander Duck Jr., Julia Murney, Pun Bandhu, T. Ryder Smith, Jake Silbermann, Frances Eve, CJ Parson, Gregory Jones, Ratnesh Dubey, Corey Stoll, John Rothman, Alexander Chaplin, Guy Boyd, Dominic Fumusa, Ian Blackman, Fajer Al-Kaisi, Douglas Hodge, Scott Shepherd, Kate Beahan
Dirección: Scott Z. Burns
Basada en eventos reales y en el artículo "Rorschach and Awe" de Katherine Eban, la cinta se propone mostrar cómo se llega a configurar el informe de 6.700 páginas que da cuenta del fallido programa de “técnicas de interrogación mejoradas”. Revisando miles de páginas con evidencias, los investigadores descubren la brutalidad de las torturas ejecutadas durante los interrogatorios de la CIA tras el 11-S. Jones se obsesiona con la investigación. Mientras más profundiza, es testigo principal de las trabas que la agencia y el poder político le ponen a su trabajo con el fin de ocultad la verdad de lo acontecido.
El guion es muy nutrido, tienen muchos antecedentes y la cantidad de texto por momentos abruma. Sin perder agilidad vamos pasando por diferentes escenarios, confrontando a los protagonistas y a través de flashback, conociendo lo que sucede realmente con esas “nuevas técnicas”. La inclusión de ahogamientos con agua, encierros en cubículos minúsculos, impedimento del sueño con música a todo volumen y tantas otras, las justifican por el miedo producido por los atentando de Septiembre de 2001. La investigación de Jones derriba mitos entorno a la efectividad de los interrogatorios. Esas torturas no solo fueron inhumanas y una inaceptable violación sistemática a los Derechos Humanos de los prisioneros; claramente no cumplieron su objetivo, no aportaron ninguna información trascendente o que permitiera salvar vidas.
“The Report” es profunda. No solo se trata de una investigación para dar a luz una verdad, se trata de la necesidad de corregir errores, de aceptarlos y enmendarlos. El énfasis, a veces enfocado en una sola persona como es el caso de Jones, desvía un poco la atención, sin embargo la altura política de la senadora Feinstein va al fondo del cuestionamiento. No podemos perder de vista que se trata de acciones políticas. Lo fue la tortura implementada en esos años, lo fue la supresión de aquello al asumir el presidente Obama en 2009 y también lo es la investigación que revela la cinta. La lucha de poder entre la Casa Blanca, el Senado y la CIA no es trivial. Se trata de fuerzas poderosas, que responden a intereses diversos y que son juzgados permanentemente por todos los actores.
Scott Z. Burns y las excelentes actuaciones de Adam Driver y Annette Bening, dan el tono perfecto a una temática polémica y que genera por cierto mucho debate. Pone el centro en un concepto que es vital al hablar de política; “accountability”, difícil de traducir y que implica hacerse cargo, asumir la responsabilidad de las acciones y dar cuenta de ello. Este es el punto central, es lo que la confección del informe se propone al investigar los hechos. Saber qué sucedió, entender los contextos, analizarlos, describirlos y luego de evaluarlos entregar una opinión. Con estos elementos nos acercamos a la “accountability”” no para juzgar el pasado sino con el fin de enmendar lo necesario y aprender de los errores para no cometerlos en el futuro.
“The Report” es intensa y también agobia. Al mismo tiempo, proporciona una luz de esperanza. Las cosas pueden hacerse bien, por las vías oficiales y llegar a buen puerto. La persistencia de Daniel Jones habla de aquello. También la conducción política acertada, honesta y valiente de la senadora Dianne Feinstein. Varios elementos se juntan para poder sobrellevar los obstáculos. Después de muchos años, trabajo arduo, discusiones infinitas y diálogos interminables, el informe vio la luz como un resumen de 500 páginas, suficiente para acreditar los hechos y conocer la verdad de lo sucedido. Un paso adelante y una tarea cumplida. Enaltece que personas dediquen sus esfuerzos por el bien común a pesar de las amenazas, incluso arriesgando su integridad. Todo esfuerzo por la transparencia y la verdad bien vale su reconocimiento y esta cinta así lo pone de relieve.
Ficha técnica
Título original: The Report
Año: 2019
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Distribuida por Amazon Studios. Productor: Steven Soderbergh. Vice, Topic Studios, Margin of Error, Unbranded Pictures
Género: Drama. Thriller | Política. Basado en hechos reales
Guion: Scott Z. Burns
Música: David Wingo
Fotografía: Eigil Bryld
Reparto: Adam Driver, Annette Bening, Jon Hamm, Ted Levine, Maura Tierney, Michael C. Hall, Tim Blake Nelson, Jennifer Morrison, Matthew Rhys, Ben McKenzie, Sarah Goldberg, Noah Bean, Carlos Gómez, Daniel London, Linda Powell, Victor Slezak, Joseph Siravo, Hope Blackstock, Jane May Graves, Evander Duck Jr., Julia Murney, Pun Bandhu, T. Ryder Smith, Jake Silbermann, Frances Eve, CJ Parson, Gregory Jones, Ratnesh Dubey, Corey Stoll, John Rothman, Alexander Chaplin, Guy Boyd, Dominic Fumusa, Ian Blackman, Fajer Al-Kaisi, Douglas Hodge, Scott Shepherd, Kate Beahan
Dirección: Scott Z. Burns
martes, 7 de julio de 2020
El silencio de otros
Disponible en Netflix.
Este es un documental que impacta. Impacta porque duele, porque muestra una verdad, se hace cargo de una injusticia que persiste hasta el día de hoy. Almudena Carracedo y Robert Bahar filmaron durante seis años este testimonio de valor, un homenaje honesto, valiente y directo a las miles de víctimas de la dictadura de Franco en España.
Qué duda cabe, las dictaduras dividen. Hay vencedores y vencidos; víctimas y victimarios. Cuando son extensas, aquello se multiplica exponencialmente. Lo hemos vivido en carne propia en Chile y Sudamérica. En España el poder lo ejerció el General Francisco Franco durante casi 40 años, entre 1939 y 1975, desde la Guerra Civil hasta la muerte del dictador. Este documental nos entrega el contexto muy gráficamente con imágenes de la época. Nos introduce de golpe en un tiempo oscuro y desolador.
A través del testimonio de víctimas de la dictadura, el trabajo de los realizadores profundiza aspectos vitales. El primero es la necesidad que tienen de conocer el paradero de sus parientes asesinados. Enterrados mayoritariamente en fosas comunes, sus deudos no han podido despedirse de sus restos y les han negado por años la posibilidad de siquiera identificarlos. La ley de Amnistía aprobada en España en 1977 ha cerrado esa posibilidad. Solo la apertura de la “querella argentina”, una acción legal interpuesta en Buenos Aires, le ha permitido a un grupo de abogados poder tener una luz de esperanza para que decenas de víctimas sean escuchadas por la justicia y asimismo torturadores y responsables sean llamados a comparecer por sus acciones.
El documental tiene mucha fuerza. El trabajo es delicado y metódico. La música de Leonardo Heiblum y Jacobo Lieberman es precisa. La narración, intrigante y los testimonios, emocionantes. Son seis años de seguimiento directo, seis años de trabajo incesante en la búsqueda de justicia. Justicia, no venganza. Es increíble cuán profundo es el sentimiento expresado en este sentido. Porque sin duda esta búsqueda afanosa y decidida de justicia podría parecer, superficialmente, una búsqueda de venganza. Sin embargo es genuino lo que vemos y escuchamos; poder exhumar los restos, identificarlos, sindicar a los responsables y que estos asuman las consecuencias de sus actos. Eso no es venganza, es un acto de justicia. Los Derechos Humanos son universales y su violación no prescribe, jamás.
“El Silencio de otros” conmueve de comienzo a fin. La realización técnica es de excelencia y su edición permite que el testimonio de cada persona tenga el espacio que merece. Emociona la fuerza narrativa porque está impregnada de verdad y honestidad. Quienes encabezan el movimiento se muestran vigorosos, aun cuando reciben negativas o las puertas se cierran en sus narices. A pesar de todo, continuan la acción. Todo un ejemplo de perseverancia y de resiliencia.
Este documental presentado por Pedro Almodóvar, premiado por el público en Berlín, ganador del Premio Goya, Forqué y Platino, es en sí mismo un acto de justicia. Reconocer a quienes luchan por no olvidar lo sucedido. Le entrega voz a quienes ya casi la han perdido. Presenta un registro relevante que contribuye a tener claridad que las situaciones expuestas no pueden suceder jamás y que para ello la solución no es el olvido. Al contrario, la obligación de olvidar solo agudiza la injusticia; hace más latente la necesidad de tener siempre presente la memoria histórica. No hay herida que sane sin antes limpiarla, y con mucho dolor. “El silencio de otros” lo hace profundamente, con rigor, con emoción. Un homenaje indispensable, necesario. Imperdible.
Ficha técnica
Título original: El silencio de otros
Año: 2018
Duración: 95 minutos
País: España
Productora: Coproducción España-Estados Unidos-Francia-Canadá; Semilla Verde Productions, Lucernam Films, American Documentary POV, Independent Television Service, Latino Public Broadcasting (LPB), El Deseo
Género: Documental | Posguerra española
Guion: Almudena Carracedo, Robert Bahar
Música: Leonardo Heiblum, Jacobo Lieberman
Fotografía: Almudena Carracedo
Reparto: Documentary
Dirección: Almudena Carracedo, Robert Bahar
Qué duda cabe, las dictaduras dividen. Hay vencedores y vencidos; víctimas y victimarios. Cuando son extensas, aquello se multiplica exponencialmente. Lo hemos vivido en carne propia en Chile y Sudamérica. En España el poder lo ejerció el General Francisco Franco durante casi 40 años, entre 1939 y 1975, desde la Guerra Civil hasta la muerte del dictador. Este documental nos entrega el contexto muy gráficamente con imágenes de la época. Nos introduce de golpe en un tiempo oscuro y desolador.
A través del testimonio de víctimas de la dictadura, el trabajo de los realizadores profundiza aspectos vitales. El primero es la necesidad que tienen de conocer el paradero de sus parientes asesinados. Enterrados mayoritariamente en fosas comunes, sus deudos no han podido despedirse de sus restos y les han negado por años la posibilidad de siquiera identificarlos. La ley de Amnistía aprobada en España en 1977 ha cerrado esa posibilidad. Solo la apertura de la “querella argentina”, una acción legal interpuesta en Buenos Aires, le ha permitido a un grupo de abogados poder tener una luz de esperanza para que decenas de víctimas sean escuchadas por la justicia y asimismo torturadores y responsables sean llamados a comparecer por sus acciones.
El documental tiene mucha fuerza. El trabajo es delicado y metódico. La música de Leonardo Heiblum y Jacobo Lieberman es precisa. La narración, intrigante y los testimonios, emocionantes. Son seis años de seguimiento directo, seis años de trabajo incesante en la búsqueda de justicia. Justicia, no venganza. Es increíble cuán profundo es el sentimiento expresado en este sentido. Porque sin duda esta búsqueda afanosa y decidida de justicia podría parecer, superficialmente, una búsqueda de venganza. Sin embargo es genuino lo que vemos y escuchamos; poder exhumar los restos, identificarlos, sindicar a los responsables y que estos asuman las consecuencias de sus actos. Eso no es venganza, es un acto de justicia. Los Derechos Humanos son universales y su violación no prescribe, jamás.
“El Silencio de otros” conmueve de comienzo a fin. La realización técnica es de excelencia y su edición permite que el testimonio de cada persona tenga el espacio que merece. Emociona la fuerza narrativa porque está impregnada de verdad y honestidad. Quienes encabezan el movimiento se muestran vigorosos, aun cuando reciben negativas o las puertas se cierran en sus narices. A pesar de todo, continuan la acción. Todo un ejemplo de perseverancia y de resiliencia.
Este documental presentado por Pedro Almodóvar, premiado por el público en Berlín, ganador del Premio Goya, Forqué y Platino, es en sí mismo un acto de justicia. Reconocer a quienes luchan por no olvidar lo sucedido. Le entrega voz a quienes ya casi la han perdido. Presenta un registro relevante que contribuye a tener claridad que las situaciones expuestas no pueden suceder jamás y que para ello la solución no es el olvido. Al contrario, la obligación de olvidar solo agudiza la injusticia; hace más latente la necesidad de tener siempre presente la memoria histórica. No hay herida que sane sin antes limpiarla, y con mucho dolor. “El silencio de otros” lo hace profundamente, con rigor, con emoción. Un homenaje indispensable, necesario. Imperdible.
Ficha técnica
Título original: El silencio de otros
Año: 2018
Duración: 95 minutos
País: España
Productora: Coproducción España-Estados Unidos-Francia-Canadá; Semilla Verde Productions, Lucernam Films, American Documentary POV, Independent Television Service, Latino Public Broadcasting (LPB), El Deseo
Género: Documental | Posguerra española
Guion: Almudena Carracedo, Robert Bahar
Música: Leonardo Heiblum, Jacobo Lieberman
Fotografía: Almudena Carracedo
Reparto: Documentary
Dirección: Almudena Carracedo, Robert Bahar
Adú
Disponible en Netflix.
A orillas del Mar Mediterráneo está Melilla, una ciudad española que se encuentra en el norte de África. Allí, un grupo de inmigrantes intenta cruzar una alta valla que les separa de lo que ven como un mundo mejor. Es de noche, los alambres de púas los hieren, sin embargo la ilusión es mayor. La guardia civil protege el lugar pero son muy pocos oficiales. Es algo que se repite día a día y noche tras noche, sin embargo en esta ocasión, uno de los inmigrantes cae desde lo alto de la estructura divisoria y muere.
En Camerún, un activista ambiental español intenta frenar la caza ilegal de elefantes. Los matan para obtener sus colmillos. En un gran Parque Nacional sus esfuerzos se desvanecen no solo por la poca colaboración de los guardias a cargo sino también por su mal carácter, algo que le juega siempre en contra. La visita de su hija para pasar el verano con él modifica su vida. Debe protegerla y tomar aun más conciencia de los peligros a los que está expuesto.
En medio de la selva, un niño pequeño y su hermana algunos años mayor son testigos de un brutal ataque del que logran escapar apenas. Comienza, desde ese momento, un viaje sin retorno en busca de un sueño, la ilusión de una mejor vida y sobre todo de una anhelada protección.
Estos son los tres frentes que presenta esta cinta del director Salvador Calvo. Con guion de Alejandro Hernández, la película va intercalando los tres escenarios y desde un comienzo hace explícitas sus conexiones.
Mateo -Álvaro Cervantes- es uno de los guardias que está en el lugar cuando muere el inmigrante. Obediente, respalda la versión de sus compañeros a pesar de saber que la verdad es otra. Es cierto, son siempre atacados y cada vez con más violencia, pero nada les da el derecho a terminar con una vida.
Gonzalo -Luis Tosar- es malas pulgas, cierto. Defiende con exceso de vehemencia sus ideales, protege a los elefantes y lucha contra la corrupción en una zona que parece fuera de control. Su hija Sandra -Anna Castillo-, heredera del carácter de su padre y a quien no ha visto en años, llega en un momento que los obliga a parar. Es el momento de una pausa, de reflexionar y reconectar.
Adú -Moustapha Oumarou- es pequeño y frágil. Su ternura se transmite de inmediato y la protección de su hermana resulta fundamental. Deben huir, su padre ha pagado para que les lleven a Marruecos, sin embargo los encargados no cumplen su palabra y los abandonan a su suerte. Al borde de una pista de aterrizaje, la única opción posible es colarse en las bodegas de un avión y emprender rumbo a lo desconocido.
La película nos va conduciendo al interior de las tres historias. Sabemos que están relacionadas y esperamos el momento del encuentro. Cada una tiene su relato particular y también su ritmo. La hermosa fotografía de Sergi Vilanova junto con una banda sonora muy adecuada compuesta por Roque Baños entregan luces de contextos muy distintos. Selva, extensos parajes, ciudad, pobreza, hacinamiento; subdesarrollo, barrios marginales, delincuencia, falta de oportunidades, inseguridad. Tras la cámara de Calvo vemos muchos matices de un claro-oscuro marcado por la discriminación y por la supervivencia del más fuerte.
“Adú” recorre un camino lento para mostrarnos realidades que hoy son cada vez más urgentes. Si bien no está basada en hechos reales, su inspiración se remite a miles de historias similares, historias que no llegan a concretarse y otras pocas que tal vez tienen un final feliz. Las vemos reflejadas en números, en esa creciente masa que se mueve hacia un desconocido futuro, hacia algo mejor. Pero no son números ni una masa, son personas. Cada una de ellas es una vida, un mundo, una ilusión. Cuando vemos a Adú nos conmovemos, queremos salir a rescatarlo y ayudarlo. Cuando vemos cifras, olvidamos la historia que hay detrás.
Salvador Calvo pone imagen a lo que ya conocemos desde lejos. Entrega perspectivas distintas y agrega dramatismo para su mejor comprensión. El reflejo de estas tres historias en suelo africano nos hacen pensar. Adú nos brinda los momentos más dramáticos, los más tristes y desoladores. Gonzalo y Sandra nos conectan con los lazos filiales, con la protección y contención necesaria. Mateo, con sus silencios íntimos, con la reflexión sobre lo que es correcto y lo que no lo es. Los relatos también nos interpelan hacia una toma de conciencia necesaria. Las historias deben tener nombre, deben ser personales, porque cuando solo vemos cifras, las observamos como un dato más. El mayor valor de esta cinta es precisamente mostrar esta odisea de “Adú” para alertar que como él, cientos, tal vez miles, día a día viven esta realidad. Algo que no debiera suceder pero sucede. Algo que debiera ser resuelto porque lo que está en juego es el derecho más fundamental del ser humano, la vida.
Ficha técnica
Título original: Adú
Año: 2020
Duración: 119 minutos
País: España
Productora: Ikiru Films, La Terraza Films, Telecinco Cinema, ICAA, Mediaset España, Mogambo, Netflix
Género: Drama | Inmigración. África. Historias cruzadas
Guion: Alejandro Hernández
Música: Roque Baños
Fotografía: Sergi Vilanova
Reparto: Luis Tosar, Anna Castillo, Moustapha Oumarou, Álvaro Cervantes, Miquel Fernández, Zayiddiya Dissou, Jesús Carroza, Ana Wagener, Nora Navas, Marta Calvó, Josean Bengoetxea, Jose María Chumo, Candela Cruz, Rubén Miralles, Emilio Buale
Dirección: Salvador Calvo
En Camerún, un activista ambiental español intenta frenar la caza ilegal de elefantes. Los matan para obtener sus colmillos. En un gran Parque Nacional sus esfuerzos se desvanecen no solo por la poca colaboración de los guardias a cargo sino también por su mal carácter, algo que le juega siempre en contra. La visita de su hija para pasar el verano con él modifica su vida. Debe protegerla y tomar aun más conciencia de los peligros a los que está expuesto.
En medio de la selva, un niño pequeño y su hermana algunos años mayor son testigos de un brutal ataque del que logran escapar apenas. Comienza, desde ese momento, un viaje sin retorno en busca de un sueño, la ilusión de una mejor vida y sobre todo de una anhelada protección.
Estos son los tres frentes que presenta esta cinta del director Salvador Calvo. Con guion de Alejandro Hernández, la película va intercalando los tres escenarios y desde un comienzo hace explícitas sus conexiones.
Mateo -Álvaro Cervantes- es uno de los guardias que está en el lugar cuando muere el inmigrante. Obediente, respalda la versión de sus compañeros a pesar de saber que la verdad es otra. Es cierto, son siempre atacados y cada vez con más violencia, pero nada les da el derecho a terminar con una vida.
Gonzalo -Luis Tosar- es malas pulgas, cierto. Defiende con exceso de vehemencia sus ideales, protege a los elefantes y lucha contra la corrupción en una zona que parece fuera de control. Su hija Sandra -Anna Castillo-, heredera del carácter de su padre y a quien no ha visto en años, llega en un momento que los obliga a parar. Es el momento de una pausa, de reflexionar y reconectar.
Adú -Moustapha Oumarou- es pequeño y frágil. Su ternura se transmite de inmediato y la protección de su hermana resulta fundamental. Deben huir, su padre ha pagado para que les lleven a Marruecos, sin embargo los encargados no cumplen su palabra y los abandonan a su suerte. Al borde de una pista de aterrizaje, la única opción posible es colarse en las bodegas de un avión y emprender rumbo a lo desconocido.
La película nos va conduciendo al interior de las tres historias. Sabemos que están relacionadas y esperamos el momento del encuentro. Cada una tiene su relato particular y también su ritmo. La hermosa fotografía de Sergi Vilanova junto con una banda sonora muy adecuada compuesta por Roque Baños entregan luces de contextos muy distintos. Selva, extensos parajes, ciudad, pobreza, hacinamiento; subdesarrollo, barrios marginales, delincuencia, falta de oportunidades, inseguridad. Tras la cámara de Calvo vemos muchos matices de un claro-oscuro marcado por la discriminación y por la supervivencia del más fuerte.
“Adú” recorre un camino lento para mostrarnos realidades que hoy son cada vez más urgentes. Si bien no está basada en hechos reales, su inspiración se remite a miles de historias similares, historias que no llegan a concretarse y otras pocas que tal vez tienen un final feliz. Las vemos reflejadas en números, en esa creciente masa que se mueve hacia un desconocido futuro, hacia algo mejor. Pero no son números ni una masa, son personas. Cada una de ellas es una vida, un mundo, una ilusión. Cuando vemos a Adú nos conmovemos, queremos salir a rescatarlo y ayudarlo. Cuando vemos cifras, olvidamos la historia que hay detrás.
Salvador Calvo pone imagen a lo que ya conocemos desde lejos. Entrega perspectivas distintas y agrega dramatismo para su mejor comprensión. El reflejo de estas tres historias en suelo africano nos hacen pensar. Adú nos brinda los momentos más dramáticos, los más tristes y desoladores. Gonzalo y Sandra nos conectan con los lazos filiales, con la protección y contención necesaria. Mateo, con sus silencios íntimos, con la reflexión sobre lo que es correcto y lo que no lo es. Los relatos también nos interpelan hacia una toma de conciencia necesaria. Las historias deben tener nombre, deben ser personales, porque cuando solo vemos cifras, las observamos como un dato más. El mayor valor de esta cinta es precisamente mostrar esta odisea de “Adú” para alertar que como él, cientos, tal vez miles, día a día viven esta realidad. Algo que no debiera suceder pero sucede. Algo que debiera ser resuelto porque lo que está en juego es el derecho más fundamental del ser humano, la vida.
Ficha técnica
Título original: Adú
Año: 2020
Duración: 119 minutos
País: España
Productora: Ikiru Films, La Terraza Films, Telecinco Cinema, ICAA, Mediaset España, Mogambo, Netflix
Género: Drama | Inmigración. África. Historias cruzadas
Guion: Alejandro Hernández
Música: Roque Baños
Fotografía: Sergi Vilanova
Reparto: Luis Tosar, Anna Castillo, Moustapha Oumarou, Álvaro Cervantes, Miquel Fernández, Zayiddiya Dissou, Jesús Carroza, Ana Wagener, Nora Navas, Marta Calvó, Josean Bengoetxea, Jose María Chumo, Candela Cruz, Rubén Miralles, Emilio Buale
Dirección: Salvador Calvo
lunes, 6 de julio de 2020
Hecho en casa
Disponible en Netflix.
En este tiempo de COVID-19 surge una respuesta artística, “Homemade”, una idea del cineasta chileno Pablo Larraín, que convoca a 17 directores de todo el mundo con el desafío de reunir diferentes miradas sobre el confinamiento decretado en diversas latitudes para enfrentar al virus y evitar su dispersión.
Reconozco que cuando supe de este proyecto no me llamó particularmente la atención. Pensaba en lo que podría surgir desde el encierro, con recursos limitados y bajo una presión difícil de describir. La verdad, no me tincaba para nada. Sin embargo, el resultado es sorprendente y por supuesto estaba totalmente equivocado. El arte es como el agua, se abre paso a raudales y la creatividad, cuando más escasos son los recursos, parece que fuera un río torrentoso que se desborda en todo momento. Esto es lo que sucede con “Hecho en casa”, un reflejo de miradas particulares y globales a la vez; focos específicos, historias distintas pero todas con un nivel de humanidad que sobresale y que nos llega profundamente.
Los nombres que firman los relatos son reconocidos. Cada uno tiene un sello particular. Han elegido temáticas diversas, han optado por crear historias desde diferentes ópticas y en conjunto ofrecen una riqueza digna de alabanza. Describirlos creo que no corresponde. Es necesaria la experiencia de descubrirlos. Considero que mientras menos información tengamos la sorpresa es mayor.
Aunque me gustaría nombrarlos a todos por su valor particular, los que más me llaman la atención son los trabajos del italiano Paolo Sorrentino -un diálogo entre el papa Francisco y la reina Isabel-; del alemán Sebastián Schipper -un desdoblamiento en varios “yo”-; de la keniata Gurinder Chadha -su vida en familia y el tiempo con sus hijos-; del maliense Ladj Ly -un drone que retrata la cuarentena en un barrio de inmigrantes de París-; del chileno Pablo Larraín -una hilarante puesta en escena de Jaime Vadell con Mercedes Morán a través de videollamada-; del chino Johnny Ma -una carta-homenaje a su madre desde México-; y el aislamiento-denuncia en modo musical creado por el chileno Sebastián Lelio.
“Hecho en casa” es necesario. Abre una ventana al mundo. En tiempos de encierro nos hace bien saber que no somos los únicos. El arte y la creatividad expande el horizonte y nos hace abandonar aquello que nos ata. Experimentar esa sensación es lo más vital que tiene este volumen de 17 cortos que retratan los últimos meses. ¿Un regalo? Puede ser. Pero en realidad es más que un regalo. Es un desafío que queda sembrado; mirar más allá, con otros ojos, la diversidad de personas, sentimientos y realidades. Pensar fuera de la pecera, fuera de la caja, algo que tal vez sabemos en teoría pero que sin duda llevarlo a cabo es incómodo y difícil. “Otra cosa es con guitarra” dice el dicho y “Hecho en casa” nos ofrece el testimonio de 17 cineastas que aceptan el desafío, nos emocionan, nos entretienen, nos cautivan y nos entregan vida.
Ficha técnica
Título original: Homemade (TV Series)
Año: 2020
Duración: 138 minutos
País: Italia
Productora: Distribuida por Netflix. Coproducción Italia-Chile-Francia-Reino Unido-Estados Unidos; The Apartment, Fabula
Género: Drama. Serie de TV | Coronavirus (COVID-19). Serie de antología
Reparto: Peter Sarsgaard, Kristen Stewart, Mercedes Morán, Jaime Vadell, Amalia Kassai
Dirección: Ladj Ly, Paolo Sorrentino, Rachel Morrison, Pablo Larraín, Rungano Nyoni, Natalia Beristain, Sebastian Schipper, Naomi Kawase, David Mackenzie, Maggie Gyllenhaal, Nadine Labaki, Khaled Mouzanar, Antonio Campos, Johnny Ma, Kristen Stewart, Gurinder Chadha, Sebastián Lelio, Ana Lily Amirpour
Reconozco que cuando supe de este proyecto no me llamó particularmente la atención. Pensaba en lo que podría surgir desde el encierro, con recursos limitados y bajo una presión difícil de describir. La verdad, no me tincaba para nada. Sin embargo, el resultado es sorprendente y por supuesto estaba totalmente equivocado. El arte es como el agua, se abre paso a raudales y la creatividad, cuando más escasos son los recursos, parece que fuera un río torrentoso que se desborda en todo momento. Esto es lo que sucede con “Hecho en casa”, un reflejo de miradas particulares y globales a la vez; focos específicos, historias distintas pero todas con un nivel de humanidad que sobresale y que nos llega profundamente.
Los nombres que firman los relatos son reconocidos. Cada uno tiene un sello particular. Han elegido temáticas diversas, han optado por crear historias desde diferentes ópticas y en conjunto ofrecen una riqueza digna de alabanza. Describirlos creo que no corresponde. Es necesaria la experiencia de descubrirlos. Considero que mientras menos información tengamos la sorpresa es mayor.
Aunque me gustaría nombrarlos a todos por su valor particular, los que más me llaman la atención son los trabajos del italiano Paolo Sorrentino -un diálogo entre el papa Francisco y la reina Isabel-; del alemán Sebastián Schipper -un desdoblamiento en varios “yo”-; de la keniata Gurinder Chadha -su vida en familia y el tiempo con sus hijos-; del maliense Ladj Ly -un drone que retrata la cuarentena en un barrio de inmigrantes de París-; del chileno Pablo Larraín -una hilarante puesta en escena de Jaime Vadell con Mercedes Morán a través de videollamada-; del chino Johnny Ma -una carta-homenaje a su madre desde México-; y el aislamiento-denuncia en modo musical creado por el chileno Sebastián Lelio.
“Hecho en casa” es necesario. Abre una ventana al mundo. En tiempos de encierro nos hace bien saber que no somos los únicos. El arte y la creatividad expande el horizonte y nos hace abandonar aquello que nos ata. Experimentar esa sensación es lo más vital que tiene este volumen de 17 cortos que retratan los últimos meses. ¿Un regalo? Puede ser. Pero en realidad es más que un regalo. Es un desafío que queda sembrado; mirar más allá, con otros ojos, la diversidad de personas, sentimientos y realidades. Pensar fuera de la pecera, fuera de la caja, algo que tal vez sabemos en teoría pero que sin duda llevarlo a cabo es incómodo y difícil. “Otra cosa es con guitarra” dice el dicho y “Hecho en casa” nos ofrece el testimonio de 17 cineastas que aceptan el desafío, nos emocionan, nos entretienen, nos cautivan y nos entregan vida.
Ficha técnica
Título original: Homemade (TV Series)
Año: 2020
Duración: 138 minutos
País: Italia
Productora: Distribuida por Netflix. Coproducción Italia-Chile-Francia-Reino Unido-Estados Unidos; The Apartment, Fabula
Género: Drama. Serie de TV | Coronavirus (COVID-19). Serie de antología
Reparto: Peter Sarsgaard, Kristen Stewart, Mercedes Morán, Jaime Vadell, Amalia Kassai
Dirección: Ladj Ly, Paolo Sorrentino, Rachel Morrison, Pablo Larraín, Rungano Nyoni, Natalia Beristain, Sebastian Schipper, Naomi Kawase, David Mackenzie, Maggie Gyllenhaal, Nadine Labaki, Khaled Mouzanar, Antonio Campos, Johnny Ma, Kristen Stewart, Gurinder Chadha, Sebastián Lelio, Ana Lily Amirpour
El libro de Henry
Disponible en Netflix.
Esta es la historia de Henry -Jaeden Martell-, su hermano Peter -Jacob Tremblay-, su madre Susan -Naomi Watts- y la chica del lado, su vecina y compañera de curso, Christina -Maddie Ziegler-. Henry tiene 11 años y es superdotado. Posee una madurez que impacta a su corta edad. Y no solo eso, es él quien parece llevar sobre sus hombros la responsabilidad del hogar. Su madre le consulta todas las decisiones que debe tomar. Susan escribe libros infantiles y trabaja como camarera en una pequeña ciudad del valle de Hudson. Henry lleva las cuentas, los estados financieros, las inversiones y también se hace cargo de su hermano menor en la escuela.
Colin Trevorrow dirige una cinta que pone énfasis en el seguimiento de sus protagonistas. Durante la exposición, se toma bastante tiempo para entregarnos el contexto en el que la historia transcurre. Hermosos lugares retratados por una fotografía precisa de John Schwartzman más la estupenda partitura de Michael Giacchino, dan cuenta de la belleza del entorno que rodea a esta particular familia. También dedica varios minutos a mostrarnos cómo Henry actúa en la escuela. Asiste a un establecimiento regular y no a uno de niños genios. La razón, el “bienestar para su desarrollo psico-social e interacción con un grupo de sus mismos intereses”, en sus propias palabras.
Hasta el primer tercio no sabemos hacia dónde conduce la historia. Una luz aparece cuando descubrimos que Cristina está en problemas. Ella vive con su padrastro Glenn Sickleman -Dean Norris- quien aparece como un hombre normal, comisionado de la policía local y un hombre muy respetado en la ciudad. Cristina se ha vuelto callada y tímida, mucho más de lo habitual, y por eso surge una sospecha que se hace realidad cuando Henry observa que ella es abusada. A pesar de hacerlo ver en la escuela y a las autoridades, la impronta de Glenn impide que se realice una investigación y se tome en cuenta la denuncia. En ese momento surge el plan; Henry está dispuesto a poner freno a la situación, documenta todo en un libro -un libro rojo-, y elabora una secuencia detallada para librar a Cristina de su actual condición de vulnerabilidad.
La cinta es bastante lineal y el guion de Gregg Hurwitz, si bien aporta antecedentes, deja de lado varios aspectos. El más importante es el desarrollo de sus personajes. Salvo Henry, los demás roles carecen de mayor profundidad. Susan, por ejemplo, no logra configurarse pese al esfuerzo de la reconocida Naomi Watts. Lo mismo sucede con el padre de Cristina. Dean Norris imprime a Glenn algo de misterio y de oscuridad, pero no es suficiente para configurar el retrato de un abusador y menos aquello que lo lleva a cometer esas brutales acciones. Una excepción es Peter gracias al gran trabajo de Jacob Tremblay que lo interpreta con mucha soltura y frescura. La complicidad de los hermanos, su complemento con Jaeden Martell y su relación cercana, es de lo mejor de la cinta.
La película toma un ritmo y un matiz distinto en su último tercio. Un hecho inesperado marca la historia y desencadena que los acontecimientos aceleren el plan de Henry. Susan deja de lado su dependencia, adquiere seguridad y decisión para ayudar a Cristina, mientras el resto de las piezas, coincidentemente, se alinean en una secuencia casi perfecta.
“The Book of Henry” resulta débil en el relato al no configurar relaciones más estrechas y solo observar el desarrollo desde una distancia más bien lejana. Es un retrato general de situaciones cotidianas y que respecto al tema del abuso ofrece una solución que dista bastante de la racionalidad. Ni la brillante mente de Henry ni la frescura de Peter logran revertir un descenso argumental que se percibe desde su medianía. Así todo, la cinta logra un desenlace diferente que permite, al menos, mantenernos atentos hasta el final.
Ficha técnica
Título original: The Book of Henry
Año: 2017
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Focus Features, Double Nickel Entertainment, Sidney Kimmel
Género: Drama | Familia
Guion: Gregg Hurwitz
Música: Michael Giacchino
Fotografía: John Schwartzman
Reparto: Naomi Watts, Jaeden Martell, Jacob Tremblay, Dean Norris, Sarah Silverman, Lee Pace, Maddie Ziegler, Bobby Moynihan, Marjan Neshat, Deborah Rayne, Maxwell Simkins, Mary Joy
Dirección: Colin Trevorrow
Colin Trevorrow dirige una cinta que pone énfasis en el seguimiento de sus protagonistas. Durante la exposición, se toma bastante tiempo para entregarnos el contexto en el que la historia transcurre. Hermosos lugares retratados por una fotografía precisa de John Schwartzman más la estupenda partitura de Michael Giacchino, dan cuenta de la belleza del entorno que rodea a esta particular familia. También dedica varios minutos a mostrarnos cómo Henry actúa en la escuela. Asiste a un establecimiento regular y no a uno de niños genios. La razón, el “bienestar para su desarrollo psico-social e interacción con un grupo de sus mismos intereses”, en sus propias palabras.
Hasta el primer tercio no sabemos hacia dónde conduce la historia. Una luz aparece cuando descubrimos que Cristina está en problemas. Ella vive con su padrastro Glenn Sickleman -Dean Norris- quien aparece como un hombre normal, comisionado de la policía local y un hombre muy respetado en la ciudad. Cristina se ha vuelto callada y tímida, mucho más de lo habitual, y por eso surge una sospecha que se hace realidad cuando Henry observa que ella es abusada. A pesar de hacerlo ver en la escuela y a las autoridades, la impronta de Glenn impide que se realice una investigación y se tome en cuenta la denuncia. En ese momento surge el plan; Henry está dispuesto a poner freno a la situación, documenta todo en un libro -un libro rojo-, y elabora una secuencia detallada para librar a Cristina de su actual condición de vulnerabilidad.
La cinta es bastante lineal y el guion de Gregg Hurwitz, si bien aporta antecedentes, deja de lado varios aspectos. El más importante es el desarrollo de sus personajes. Salvo Henry, los demás roles carecen de mayor profundidad. Susan, por ejemplo, no logra configurarse pese al esfuerzo de la reconocida Naomi Watts. Lo mismo sucede con el padre de Cristina. Dean Norris imprime a Glenn algo de misterio y de oscuridad, pero no es suficiente para configurar el retrato de un abusador y menos aquello que lo lleva a cometer esas brutales acciones. Una excepción es Peter gracias al gran trabajo de Jacob Tremblay que lo interpreta con mucha soltura y frescura. La complicidad de los hermanos, su complemento con Jaeden Martell y su relación cercana, es de lo mejor de la cinta.
La película toma un ritmo y un matiz distinto en su último tercio. Un hecho inesperado marca la historia y desencadena que los acontecimientos aceleren el plan de Henry. Susan deja de lado su dependencia, adquiere seguridad y decisión para ayudar a Cristina, mientras el resto de las piezas, coincidentemente, se alinean en una secuencia casi perfecta.
“The Book of Henry” resulta débil en el relato al no configurar relaciones más estrechas y solo observar el desarrollo desde una distancia más bien lejana. Es un retrato general de situaciones cotidianas y que respecto al tema del abuso ofrece una solución que dista bastante de la racionalidad. Ni la brillante mente de Henry ni la frescura de Peter logran revertir un descenso argumental que se percibe desde su medianía. Así todo, la cinta logra un desenlace diferente que permite, al menos, mantenernos atentos hasta el final.
Ficha técnica
Título original: The Book of Henry
Año: 2017
Duración: 105 minutos
País: Estados Unidos
Productora: Focus Features, Double Nickel Entertainment, Sidney Kimmel
Género: Drama | Familia
Guion: Gregg Hurwitz
Música: Michael Giacchino
Fotografía: John Schwartzman
Reparto: Naomi Watts, Jaeden Martell, Jacob Tremblay, Dean Norris, Sarah Silverman, Lee Pace, Maddie Ziegler, Bobby Moynihan, Marjan Neshat, Deborah Rayne, Maxwell Simkins, Mary Joy
Dirección: Colin Trevorrow
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