viernes, 3 de octubre de 2025

Los Extraños: Capítulo 2

La película comienza con esta frase: “En Estados Unidos hubo 1670 asesinatos por azar en el año 2023”. Es un dato de la causa, que debe ser verificado, pero que no es necesariamente la inspiración para una cinta que es la segunda parte de una trilogía que comenzó el año pasado y que retoma la trama en el mismo lugar donde la dejó.

Maya -Madelaine Petsch- despierta en el hospital con recuerdos difusos y rodeada de dos policías. Mientras tanto, en la cantina de este pequeño pueblo en Oregón, se teje gran parte de la historia. Recordemos que ella y su marido fueron acosados y atacados por tres “extraños” en plena luna de miel y que solo ella logró sobrevivir.

Como corresponde al género, todos son potencialmente sospechosos. De capitán a paje. Son las imágenes las que siembran la duda desde el primer momento y la elaboración no pasa más allá de eso, porque este filme pone todas sus fichas en los efectos esenciales que se usan para producir suspenso y un poquitito de terror: la lluvia, la oscuridad, la penumbra y una música que promete acción.

Básica en su primera secuencia “terrorífica”, esta película tiene dos elementos que merecen la pena destacar. Primero, está bien filmada, es nítida y su paleta de colores en condiciones de baja iluminación mantiene gradientes adecuados y bien perceptibles. Segundo, el seguimiento de los planos cercanos en movimiento resulta muy bien, con una cámara que no cede en ningún momento y que permite, incluso, algunos giros en 360 grados que entregan una perspectiva más amplia del entorno. Encomiable, aunque lamentablemente solo queda en eso. No es poco, pero podría -o debería- haber sido más.

Tras una larga persecución de la protagonista a manos de sus victimarios, la película parece entrar en una pausa. ¿Habrá un rescate? Así parece, pero no, es solo una ilusión. De ahí en más, Maya sigue escapando, sola y desprotegida, en extensas escenas sin ningún diálogo y con una dinámica que es siempre similar.

Llama la atención una radio con proclamas evangélicas, pero no es más que un detalle. El metraje avanza y ahora el principal peligro no es humano. Se trata de una especie de bestia. Hablamos de otro sujeto que provoca terror, que aparta un poco el foco, pero como todo lo anterior, solo es algo pasajero.

Aparece otro recurso que se hará cada vez más recurrente: el pasado. Se trata de unos niños inocentes que juegan despreocupadamente. ¿Realmente inocentes? ¿Quiénes son? ¿Es acaso la protagonista en sus primeros años o corresponde a alguien más? La respuesta es demasiado evidente, pero al menos démosle el beneficio de la duda.

“The Strangers: Chapter 2” podría conseguir capturar nuestra atención, sin embargo abusa del formato. Se siente igual en todo momento y eso la torna plana, sin aristas y sin las necesarias variaciones para un atractivo mayor. Estamos esperando sucesos durante al menos una hora, o tal vez más, esperando lo inevitable, algún encuentro, un enfrentamiento directo, todo eso entre una huida constante y otra serie de reinicios.

Un poco más de una hora y media de Maya. Y no exagero. Si se trata de minutos en pantalla, la protagonista está cerca de un récord. Podríamos decir que es un tema con variaciones sobre Maya, ya que se da una y mil vueltas en torno a ese único personaje. ¿Funciona? No lo sé, porque cuando llega el término del capítulo vemos el obvio “continuará”, que por supuesto ya sabíamos que aparecería. Entonces, dependerá de la tercera entrega si la evaluación de sus dos primeras partes alcanza una valoración mayor. Tengo la impresión de que la elección del formato de película puede haber jugado un poco en contra. Una serie o miniserie de cuatro a seis capítulos podría haber funcionado mejor, tal vez, pero no nos adelantemos. En una de esas tenemos sorpresas por venir. Lo veremos dentro de un año… o quizá menos…

Ficha técnica

Título original: The Strangers: Chapter 2
Año: 2025
Duración: 96 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Elipsis Capital, Filmframe S.R.O, Fifth Element Productions, Lionsgate, Sherborne Media, Vertigo Entertainment. Distribuidora: Lions Gate Films
Género: Terror | Secuela. Home Invasion
Guion: Alan R. Cohen, Alan Freedland, Amber Loutfi
Música: Justin Caine Burnett
Fotografía: José David Montero
Reparto: Madelaine Petsch, Gabriel Basso, Ema Horvath
Dirección: Renny Harlin 

lunes, 29 de septiembre de 2025

Una Batalla tras Otra

Inspirada en la novela del año 1990, “Vineland”, de Thomas Pynchon, esta película escrita y dirigida por Paul Thomas Anderson no es sencilla de ver ni digerir. Al contrario, nos desafía a un análisis posterior más allá de su visualización, porque es una cinta que queda dando vuelta y vueltas para encontrar un lugar dentro de nuestra mente, al interior de nuestro propio mundo.

Podría escribir bastante sobre la trama y también sobre algunas situaciones que ocurren a lo largo del metraje, pero evitaré hacerlo dado que, a mi modo de ver, ese sería un camino fácil. Me remitiré solo a su breve premisa, que no dice casi nada, pero que en sus breves letras resume la sencillez de la propuesta central: “cuando un malvado enemigo resurge después de 16 años, una banda de exrevolucionarios se reúne para rescatar a la hija de uno de los suyos”. Simple, clara y directa. Esa es, en esencia, la descripción de esta película, pero obviamente hay bastante más. Veamos.

Haciendo una síntesis que puede resultar muy delgada, esta película es una gran historia de amor tanto de pareja como, especialmente, amor desplegado a través de los lazos filiales de un padre con su hija. Por cierto, también existe otra vertiente que corre en paralelo y que tiene que ver con las aspiraciones y la búsqueda de poder, algo que es transversal, pero que se transforma, por momentos, en un foco que podría amenazar radicalmente la profundidad del amor como motor principal.

Vamos por partes, hilvanando algunos de sus componentes. Tenemos desesperación en grandes dosis; también lucha y rebelión a manos de una resistencia revolucionaria que arremete contra todo sistema, ejecutando acciones con una ira implacable que se contrapone con aquellos íntimos gestos de bondad y cariño que se entregan entre ellos. Vemos también movimientos radicales, como evocación directa a los años 60, pero insertos al día de hoy, tal vez como reflejo de la actual polarización a nivel mundial. En pocas palabras, activismo auténtico y desenfrenado como contrapunto a un poder militar que intenta mantener el orden y el estado de las cosas, tal y como los círculos de poder necesitan que estén.

Ahora revisemos los personajes, quizás lo más potente de este filme. Primero, Bob Ferguson -Leonardo DiCaprio-, miembro de un grupo revolucionario conocido como los French 75. Bob es duro y sensible a la vez. Es el encargado de las acciones “pirotécnicas” del grupo, pero eso no quita que pueda transformarse en un elemento letal si se modifican las circunstancias. A su lado se encuentra la líder natural del grupo en terreno, Perfidia Beverly Hills -Teyana Taylor-, una mujer valiente y decidida que es capaz de enfrentar la adversidad con la fuerza de una montaña. Ambos son pareja y viven felices la vida, apasionados tanto por sus acciones como por su revolucionario romance.

En las antípodas se encuentra el coronel Steven J. Lockjaw -Sean Penn-, encargado de las fuerzas militares que deben combatir todo intento de insurrección. Némesis total, porque Lockjaw es un líder solitario que está más preocupado del deber ser y de su ascenso personal en la escala social, que de dotar de humanidad cualquiera de sus acciones.

Este es el trío que protagoniza la primera mitad de la película, donde se sientan las bases de lo que elaborará la sección final. Este triángulo inicial también da paso a un cuarteto cuando la cinta salta 16 años y surge Willa Ferguson -Chase Infiniti-, la hija de la pareja, quien de inmediato se roba las cámaras. Su protagonismo junto al de Benicio del Toro, quien interpreta a Sergio St. Carlos, el sensei líder de los 75 franceses, entrega nuevos aires al relato, el que poco a poco va haciéndose cada vez más fino para de esa forma entrar de lleno en lo esencial.

Decir algo del elenco es fundamental, porque cada una de las piezas está ubicada donde debe estar. La solidez de DiCaprio, la arrogancia audaz de Taylor y la notable personificación de Penn para, tal vez, el personaje más complejo, se complementan perfectamente con la frescura de Infiniti y la experiencia de Del Toro. Entre todos construyen un equipo sólido que en ningún momento pierde el foco, logrando mantener la tensión incluso en los momentos en que la cinta perfectamente podría caer y disolverse. La decisión estructural de incluir a Willa en la segunda parte es acertadísima, no solo por la novedad que conlleva, sino también porque gira el eje y con ello modifica todo el peso dramático. La presencia de sus clarísimos genes, con espíritu y liderazgo sorprendente, provoca que todo lo que propone este salto en el tiempo se sienta coherente y relacionado con lo anterior, no como continuación, sino más bien como una equilibrada construcción hacia lo que podríamos llamar el punto cúlmine del relato.

Desde el punto de vista de la dirección, vemos una película confusa, muy enrevesada en sus inicios, pero sencilla en su interior. Paul Thomas Anderson dirige siempre de manera muy cuidadosa, manteniendo firme la cámara en una cinta que resulta tremendamente difícil de actuar y de producir. Muchas escenas son largas tomas, no necesariamente en plano secuencia, pero sí escenas que requieren una milimétrica coreografía para que cada elemento encuentre su espacio. La maestría del director es justamente aquella, invitarnos a ser parte de un vasto entorno y a la vez ser espectadores privilegiados de lo más íntimo y desgarrador que sucede con cada personaje, adornado con gran parafernalia que se encuentra siempre bien ubicada.

“One Battle After Another” es un thriller adrenalínico, trepidante por momentos, mordaz y muy audaz. Con una compleja edición que construye fases y etapas, va de más a menos pero no en tensión sino en densidad, descartando aquello que no es indispensable para ir centrándose lentamente en su punto principal. Tanto es así que podemos predecir el final, pero no podemos adivinar el resultado, porque Anderson se guarda algunas cartas hasta el último momento, preparando el terreno para que cualquier resolución posible resulte inesperada.

Dos horas y cuarenta minutos difíciles de observar pero que nos conducen a un proceso extremadamente rico y desafiante. Justamente, este es el tipo de películas que esperamos ver, las que descolocan, las disruptivas, las que nos hacen salir de lo conocido y nos remueven, y que, finalmente, nos acompañan un buen rato con su recuerdo.

Ficha técnica

Título original: One Battle After Another
Año: 2025
Duración: 161 minutos
País: Estados Unidos Estados Unidos
Compañías: Warner Bros., Ghoulardi Film Company. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Acción. Thriller. Drama. Comedia | Comedia negra. Sátira. Crimen
Guion: Paul Thomas Anderson. Novela: Thomas Pynchon
Música: Jonny Greenwood
Fotografía: Paul Thomas Anderson, Michael Bauman
Reparto: Leonardo DiCaprio, Sean Penn, Benicio del Toro, Salón Regina, Teyana Taylor
Dirección: Paul Thomas Anderson 

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Rescate Implacable

Disponible en Prime Video.

Esta historia podría ser un relato sobre segundas oportunidades. Sin embargo, no lo es. La historia gira en torno a los García: Joe, su esposa Carla y su hija Jenny, quien dirige la empresa familiar de construcción. En el escenario se encuentra Levon Cade, un amable y leal jefe de obra, hombre viudo, de fuerte carácter y con un pasado marcado como excomando de la Marina Real.

Todo se quiebra con la misteriosa desaparición de Jenny. Ese es el punto de inflexión que gatilla todo, aunque no entendemos bien qué es lo que ocurre. El hecho concreto es que estaríamos en presencia de un secuestro, pero el móvil no es demasiado claro. ¿Por dinero? ¿Por venganza? ¿Por alguna otra razón? Lo cierto es que la afanosa búsqueda que emprende Levon lo enfrenta a la mafia de Chicago y lo sumerge directo en un mundo de drogas, corrupción y violencia, donde avanzar sin transar se convierte en la única forma de sobrevivir.

La empatía inicial es inevitable. ¿Cómo no ponerse de su lado cuando lo único que quiere es rescatar a la hija de su jefe? Asoma quizá la búsqueda de redención, sobre todo si pensamos en su hija pequeña, a la que, con dificultades, puede ver de vez en cuando. Pero en el camino, la historia se dispersa. El secuestro, que sigue siendo el centro, pasa a ser solo una excusa para encadenar persecuciones, tiroteos y peleas que, naturalmente, están muy bien coreografiadas.

Por supuesto, no tardan en aparecer las caricaturas de siempre: los villanos de manual, los matones pintorescos pero torpes y uno que otro informante…; todos reconocibles, pero sin mayor desarrollo, como piezas de utilidad solo para mover la trama. Y lo que podría ser contradictorio, un hombre con un rígido “deber ser”, pero que no duda en meterse a fondo en los negocios turbios, nunca termina de ser explotado. Pero bueno, es lo que hay y no podemos pedir más.

En lo técnico, la cinta está bien filmada por David Ayer, pero aquello no es suficiente para sostenerla. Jason Statham, una vez más, hace de sí mismo: imperturbable, eficiente, y siempre preparado para lanzar un golpe o apretar el gatillo sin mover un músculo de la cara. Sylvester Stallone firma también el guion, junto al director, aportando su nombre y quizás un poco de la valentía y la constancia que definen al protagonista, aunque sin llevarlo más allá de lo esperable.

“A Working Man” tiene varios momentos de trepidante acción, entretiene en sus casi dos horas, y funciona para ser vista un fin de semana sin mayores pretensiones. Pero, al final, no es más que una película de manual, en tono menor, más memorable por la cantidad de muertos por metro cuadrado que por la historia que pretende contar.

Ficha técnica

Título original: A Working Man
Año: 2025
Duración: 116 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; Black Bear, Block Films, CAT5, Ceder Park Entertainment, Punch Palace Productions, Balboa Productions. Distribuidora: Amazon MGM Studios
Género: Acción. Thriller. Intriga | Crimen. Secuestros / Desapariciones
Guion: Sylvester Stallone, David Ayer. Novela: Chuck Dixon
Música: Jared Michael Fry
Fotografía: Shawn White
Reparto: Jason Statham, Jason Flemyng, Michael Peña, David Harbour
Dirección: David Ayer

sábado, 20 de septiembre de 2025

Amores Compartidos

¡Qué difícil es hacer comedia! O resulta original, o cae en los clichés de siempre.

A mi parecer, lo segundo es lo que pasa con esta película escrita por Michael Angelo Covino y Kyle Marvin, donde abunda el chiste fácil y el doble sentido, bien al filo de lo vulgar y chabacano.

Es una lástima, porque el tema de fondo, que es una premisa más que interesante, queda escondido bajo una gruesa capa de superficialidad, tan anodino que ni siquiera permite el más mínimo de los esfuerzos.

Vamos a la trama.

Ashley -Adria Arjona-, le pide el divorcio a Carey -Kyle Marvin- en medio de la carretera y luego de ser parte de un insólito accidente. Carey, despavorido, acude a sus amigos, Julie -Dakota Johnson-, y Paul -Michael Angelo Covino-, en busca de soporte emocional y apoyo. Allí descubre que el secreto de la pareja para ser felices en su matrimonio es mantener una relación abierta. Sin embargo, no todo es color de rosa. Cuando los límites se cruzan o se ignoran, vienen las consecuencias, y en este caso, son bastante desastrosas.

La historia es contada en seis capítulos, seis fases para una problemática que no termina de cuajar. Se suceden los eventos ridículos, varios de ellas absolutamente inconcebibles (claro, de película), para ejemplificar situaciones que, de otro modo, serían un absoluto drama.

Enredos, buenas intenciones que devienen en malentendidos y otros tantos problemas bastante más complejos de resolver, dan paso a todo tipo de secuencias que, en la medida que el metraje avanza, resultan cada vez más insólitas, casi sacadas de un compendio de escenas estrambóticas.

Ni las actuaciones de Dakota Johnson, Adria Arjona, Kyle Marvin y Michael Angelo Covino logran hacer flotar esta película que finalmente hace agua por los cuatro costados. Ni graciosa ni entretenida, ni chicha ni limonada, quizá lo más cercano a la intrascendencia que se ha visto en la cartelera cinematográfica de los últimos tiempos.

A riesgo de ser muy duro y taxativo, si quiere salir de dudas sobre esta película, puede esperar a verla en streaming, especialmente hoy, cuando afortunadamente hay varias otras opciones que merecen muchísima más atención y que sí es recomendable ver en pantalla grande.

Ficha técnica

Título original: Splitsville
Año: 2025
Duración: 100 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Neon, Watch This Ready, TeaTime Pictures, First Look. Distribuidora: Neon
Género: Comedia. Romance | Amistad
Guion: Michael Angelo Covino, Kyle Marvin
Música: Dabney Morris, David Wingo
Fotografía: Adam Newport-Berra
Reparto: Dakota Johnson, Adria Arjona, Kyle Marvin, Michael Angelo Covino, Nicholas Braun, David Castañeda, O-T Fagbenle, Charlie Gillespie, Simon Webster

Dirección: Michael Angelo Covino 

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Camina o Muere

Parece que se trata de un escritor consolidado. Es la segunda novela de Richard Bachman, el año 1979, y el éxito no se hace esperar. Eso sí, poco tiempo después se sabría que Bachman no era otro que Stephen King, quien, por las limitaciones de la época, decidió publicar bajo un seudónimo para no saturar a sus primeros y crecientes fans.

La maestría del relato se aprecia de inmediato en esta película dirigida por Francis Lawrence. Desde la carta de aceptación inicial, pasando por la dolorosa despedida de una desconsolada madre, vemos cómo Raymond "Ray" Garraty -Cooper Hoffman-, portando el número 47 y junto a un grupo de cincuenta muchachos, emprende una aventura sin igual. Se trata de una marcha que no tiene final, sujeta a férreas órdenes que marcan una sutil diferencia entre la vida y la muerte. ¿Quién ganará? El que llegue más lejos. Simplemente eso, nada puede ser más claro y preciso.

Desconocemos las motivaciones personales que llevan a estos jóvenes a desafiar los límites de la naturaleza humana. Se sabe, desde ya, que habrá caídos. Todos o prácticamente todos. No puede ser de otra manera. Caídos naturales y caídos en desgracia, pero caídos al fin y al cabo. Pese a las advertencias, simplemente a veces no se puede seguir adelante. Su participación se borra, abandonan el juego y son, literalmente, eliminados.

Pensar en una cinta que documente una marcha durante casi dos horas llama la atención. Pero claro, el mundo distópico que nos presenta el autor y la inusual competencia, resulta ser solo una excusa para entrar en problemas de fondo. Las conversaciones entre los participantes de este variopinto grupo dan paso a ejes claros y fundamentales: compañía, solidaridad y un, al menos “curioso”, ánimo colectivo. Las personalidades emergen rápidamente. Hay rasgos psicóticos presentes y también problemas físicos de salud. Si el trayecto va a ser siempre así, ¿dónde se producirá algún tipo de cambio o innovación?

Sigamos. Los estados de ánimo cambian permanentemente y el humor también. Las crisis sobrevienen cuando los participantes están al límite de la fuerza. ¿Locura? ¿Hay marcha atrás? Se juega con la sensibilidad y con la insensibilidad. ¿Cómo es posible animarse cuando el desafío se torna imposible? Llevan 230 kilómetros recorridos. ¿Se puede más? Surgen historias y emergen valores. Lealtad por sobre todo, pero también rebelión y, más adentro, las verdaderas motivaciones.

Ray tiene claro el porqué. Peter -David Jonsson-, el #23, está en contra. Opuestos pero amigos, sostenes ante la adversidad y las muertes brutales que por cierto los desgarran. Ya quedan solo seis en competencia y es recién en ese momento cuando conocemos a Peter, portador de una historia de profundo coraje, bondad y resiliencia. Se mantienen las sorpresas. La rebeldía parece imponerse pero pronto también es sometida. La humanidad se rescata con los tres últimos participantes que son recibidos por la multitud. ¿Quién -o qué- se impondrá finalmente?

Esta película es diferente a lo habitual. Brutal pero muy interesante, principalmente por una historia que traspasa y al mismo tiempo trasciende. Aunque posee una narrativa lineal y enfocada en una particular competencia, “The Long Walk” es mucho más profunda de lo que podría parecer a primera vista. Lo esencial, acá, se encuentra tras varias capas que debemos superar y algunas de ellas no son para nada fáciles.

Si logramos llegar al final, acompañando a los muchachos, el premio puede resultar más que satisfactorio, aunque ello encierre cierto egocentrismo. Se trata de cuestionar nuestros impulsos o darles rienda suelta. En situaciones límite, de poco sirve el control mental. ¿Se impone, entonces, la emoción o la razón?

Véanla para descubrir lo que King propone en una de sus primeras novelas, con su estilo particular, aunque algo diferente de lo que estamos acostumbrados de él. ¡Buena!

Ficha técnica

Título original: The Long Walk
Año: 2025
Duración: 108 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Lionsgate, Vertigo Entertainment
Género: Terror. Thriller | Distopía. Adolescencia
Guion: J.T. Mollner. Novela: Stephen King
Música: Jeremiah Fraites
Fotografía: Jo Willems
Reparto: Cooper Hoffman, David Jonsson, Garrett Wareing, Tut Nyuot, Charlie Plummer, Ben Wang, Roman Griffin Davis, Jordan Gonzalez, Josh Hamilton, Judy Greer, Mark Hamill
Dirección: Francis Lawrence

miércoles, 10 de septiembre de 2025

El Conjuro 4: Últimos Ritos

¿Fin de la saga? Difícil. Aunque se anuncie como el último capítulo, concluir una serie de películas tan exitosas en taquilla resulta complicado. Menos aún con el vistoso cartel de “basada en hechos reales”. Por eso, permítanme dudarlo y observar esta nueva historia como una bisagra, algo así como un puente hacia más derivadas que acrecienten el misterio y la fama de estos investigadores de fenómenos paranormales.

Corre el año 1986. Ed y Lorraine Warren, ya retirados, se dedican a dar conferencias sobre sus casos. Su hija Judy está de novia, a punto de casarse, cuando un evento los pilla desprevenidos. Una antigua presencia vuelve a rondar muy cerca. No directamente, claro, sino a través del sacerdote con el que los esposos han desarrollado la mayoría de los casos. Un trágico acontecimiento desencadena todo. Judy conecta el hecho con la familia Smurl y nos remontamos a los inicios, a 1964, cuando ella nació. Un espejo parece ser la clave. Entendemos el inicio de la cinta. La lucha contra el maligno promete una batalla sin cuartel.

Anunciada como “Los últimos ritos”, esta cuarta parte de “El Conjuro”, pero novena entrega de su universo, pone en pantalla a sus ya emblemáticos protagonistas. Vera Farmiga y Patrick Wilson conocen sus papeles a la perfección y los dotan de natural credibilidad, incluso en las secuencias más extrañas. La incorporación de nuevos personajes aporta frescura, sin embargo, el peso del relato siempre es llevado por los actores principales.

La dinámica de esta nueva cinta es similar a todas las anteriores. Dirigida por Michael Chaves, pocas sorpresas podemos esperar desde el punto de vista de la construcción formal. Es cierto que remontarse al nacimiento de Judy en el inicio es un acierto y tal vez descoloca un poco, pero muy pronto la película se enriela en aquello que maneja muy bien: hechos, situaciones, misteriosas apariciones, movimientos inesperados, confusiones, oscuridad y un buen número de golpes de efecto que quieren mantenernos siempre alerta.

Descontando su excelente calidad de producción, esta secuela no deslumbra pero tampoco defrauda. Termino medio, dirán algunos; ni fu ni fa, dirán otros. Por eso, tal vez, no se siente conclusiva. Además, ¿por qué matar la gallina de los huevos de oro si aún quedan historias y el fuego parece no extinguirse? Aunque queden unas pocas brasas, no importa. Vale la pena seguir, no solo porque los fans responden, sino que también la expectativa y la recaudación van en sintonía.

Hay “Conjuro” para rato, creo yo, tal vez en formatos diferentes y con otras caras juveniles. Más que mal, lo que se refiere a fenómenos paranormales es atractivo y adquiere un halo especial si las historias provienen de un pareja referente, como los Warren.

¡Ah! No se vayan al final. Hay una escena postcréditos. Yo salí antes y me la perdí, aunque tuve la suerte de que después me la contaron. Lo advierto para que no les pase, aunque la espera sea más inquietante que la propia escena.

Ficha técnica

Título original: The Conjuring: Last Rites
Año: 2025
Duración: 135 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: New Line Cinema, Atomic Monster, The Safran Company, Warner Bros.. Productor: James Wan. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Terror. Thriller | Sobrenatural. Años 80. Secuela
Guion: Ian Goldberg, Richard Naing, David Johnson
Música: Benjamin Wallfisch
Fotografía: Eli Born
Reparto: Vera Farmiga, Patrick Wilson, Mia Tomlinson, Ben Hardy
Dirección: Michael Chaves 

domingo, 7 de septiembre de 2025

La vida de Chuck

Una película basada en un libro de Stephen King produce expectación por varios factores. El maestro del suspenso, prolífico como pocos, no deja de sorprender: a veces por el estilo con que aborda la mayoría de sus relatos y, en otras ocasiones, por giros radicales. Esta vez, estamos ante una historia que se aparta de lo que King suele entregar, una novela del mismo nombre incluida en su libro recopilatorio de 2020, “If It Bleeds”.

Desde la forma de narrar ya observamos diferencias. “La vida de Chuck” se cuenta en orden inverso -acto 3, acto 2, acto 1-, sorprendiendo de entrada a una audiencia que, de encontrarse algo desprevenida, podría llegar a confundirse. La entrada es lapidaria. Un terremoto de proporciones apocalípticas causa un caos generalizado, pero no solo eso. Desastres y sucesos sobrenaturales provocan un apagón mundial de internet y con ello la desconexión total. Cunde la desesperación. Mientras tanto, conocemos a dos personajes: el profesor de secundaria Marty Anderson -Chiwetel Ejiofor-, y su exesposa Felicia -Karen Gillan-, quienes, ante una incertidumbre generalizada, encuentran refugio para la inminente tragedia. El único denominador común ante la desolación total es un aviso publicitario que se repite en cada esquina y en diferentes formatos: "Charles Krantz: ¡39 grandes años! ¡Gracias, Chuck!"

El acto dos entrega unas pocas pistas más. Ya sabemos que Chuck, de solo 39 años, ha muerto producto de un agresivo tumor cerebral. Por eso, en esta sección intermedia, retrocedemos unos nueve meses para ver a este contador común y silvestre salir de una conferencia. En el recorrido, se encuentra con Taylor Franck -Taylor Gordon-, quien ha instalado una batería en la calle e interpreta secuencias rítmicas hipnóticas. Casi de la nada, Chuck comienza a bailar. La multitud los rodea. Pronto se les suma Janice Halliday -Annalise Basso-, una joven que acaba de sufrir una ruptura amorosa. El espectáculo es fenomenal y los improvisados artistas son aclamados por la multitud. Esta coincidente unión de tres almas rompe esquemas y nos deja preparados para la tercera parte.

En forma natural llega la conclusión del relato con los primeros años de la vida de Chuck, donde podremos conocer a sus abuelos, quienes lo criaron luego de la fatídica muerte de sus padres. Acá veremos la afición de Mia Sarah Krantz -Sara-, la "bubbe" de Chuck, quien le inspira el amor por la danza; a Albie Krantz -Mark Hamill-, el "zayde" o abuelo, que también es contador y quien le entrega a su nieto esa fascinación por los números. Y en la casa, signos importantes, muy propios de Stephen King: una cúpula cerrada con llave, lugar prohibido para todos los habitantes de la casa y, en especial, para el pequeño Chuck.

Los tres actos parecen tres historias diferentes a pesar de constituir una secuencia, inversamente ordenada, de la vida del protagonista. Claro, desde un punto de vista formal es así; sin embargo, lo que el relato contiene en su interior es una reflexión profunda sobre la vida entera, no solo de una persona en particular, sino algo que adquiere forma global. Por ejemplo, la asimilación de la historia del universo, desde el Big Bang a la actualidad, reducida a un año calendario, es notable. Situar los sucesos más importantes en los últimos meses de ese año y entender que la vida actual se reduce a los últimos milisegundos del 31 de diciembre es de una abstracción impresionante.

La metáfora respecto al fin de la existencia humana y el fin del universo es enorme. Las reflexiones que surgen ante el fin inminente no resultan indiferentes para nadie. Al quedarnos sin lo conocido, sin aquello que podemos llamar nuestro espacio de confort, emerge la incertidumbre. La conversación recupera su lugar cuando la tecnología se apaga. Hay un regreso a la esencia, una relación importante entre el final del universo y el final de la vida, una maravillosa reflexión sobre el verdadero sentido de la existencia.

Una frase llama a profundizar: “contengo multitudes”, del poema de Walt Whitman "Song of Myself". ¿Será la mente de Stephen King y su desbordante imaginación, producto de aquella sentencia? La inquietud por descubrir, abrirse a lo desconocido parece ser la premisa de Chuck, un reflejo perfecto de este autor retratado en el personaje. Vivir plenamente el presente, lo único real, se revela como premisa central ante cualquier inseguridad e incertidumbre. Esta es la única certeza: el minuto actual.

“La vida de Chuck” sorprende en sus casi dos horas de duración. Se trata de una veta distinta de Stephen King muy bien llevada a la pantalla a través del guion y dirección de Mike Flanagan y la certera interpretación de actores que ponen su talento al servicio del relato. Simple y directa, tiene muchas más capas de las que se ven a simple vista. Y ahí está el desafío.

¿Y si, de alguna u otra forma, todos fuéramos Chuck?

Ficha técnica

Título original: The Life of Chuck
Año: 2024
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Intrepid Pictures, Red Room Pictures, QWGmire
Género: Drama. Fantástico. Ciencia ficción | Fin del mundo. Sobrenatural. Casas encantadas. Baile
Guion: Mike Flanagan. Historia: Stephen King
Música: The Newton Brothers
Fotografía: Eben Bolter
Reparto: Tom Hiddleston, Chiwetel Ejiofor, Karen Gillan, Mia Sara, Carl Lumbly, Benjamin Pajak, Jacob Tremblay, Mark Hamill
Dirección: Mike Flanagan

sábado, 30 de agosto de 2025

Mascotas al Rescate

Un tren desbocado, corriendo a toda velocidad, sin control y a punto de estrellarse. Dantesco escenario. Esta idea, que hemos visto desarrollada varias veces, es la columna vertebral de una nueva película animada francesa dirigida por Benoît Daffis y Jean-Christian Tassy. Pero el ingrediente principal no es solamente la loca ruta del tren. Hay algo más. A punto de salir de la estación, cuando todo pareciera ser una jornada normal, los pasajeros son conminados a abandonar los vagones dejando todo a bordo, incluso a sus mascotas. 


¿Qué sucede? Indudablemente hay un cerebro detrás; se trata de una operación cuidadosamente planificada. La médula es Hans, un tejón manipulador y rencoroso que quiere cobrar venganza de Rex, un perro policía que lo encarceló hace años. Para conseguir su objetivo, usa a Falcon, un mapache bonachón, algo ingenuo, que fácilmente cae en su trampa. Con las cartas sobre la mesa, solo queda preguntarse una cosa: ¿logrará Hans su propósito, o las mascotas podrán salvarse de un terrible accidente?

Uno de los aciertos de esta animación es la construcción de sus personajes. Vemos en ellos personalidades marcadas y definidas, con una amplia variedad de rasgos. Surgen liderazgos, algunos improvisados, frente a los temores y limitaciones de otros compañeros de ruta. Ante la adversidad, la ayuda solidaria y la amistad encabezan la lista de principios, porque, más que mal, están todos en el mismo tren y deben buscar soluciones en conjunto, trabajando como un gran equipo.

Los valores no se quedan atrás en esta cinta que está claramente dirigida a los más pequeños. La responsabilidad y la esperanza son presentados con mucha claridad, y también aquello de aparentar lo que no se es, tema que Falcon aborda en una profunda reflexión. El cómo transformar una crisis en oportunidad también se encuentra presente, porque debemos ser capaces de encontrar la forma de solucionar los problemas de manera creativa y oportuna.

Los dueños de las mascotas saltan al tapete gracias a sus marcadas características. Emergen diferentes motivaciones personales, como asimismo la relación que cada uno de ellos tiene con sus queridos cachorros, reflejando en caricatura un mundo cada vez más presente.

Cuadros variopintos, bellas estéticas y una animación fluida dan vida a una aventura de corte infantil y sencilla, pero que no escatima en guiños para acompañantes mayores a través de píldoras de humor y no pocos sarcasmos. Algunas críticas a la exposición en redes sociales y a la cobertura de la prensa sensacionalista saltan al ruedo, detalles que quizá escapen a los más pequeños pero que a nosotros, los adultos, nos podría abrir más de un tema de reflexión.

“Falcon Express” es ágil, graciosa, simpática y entretenida. En solo 99 minutos se da maña para contar una historia que transcurre prácticamente en un solo escenario -el tren en movimiento-, pero que deja en la retina la sensación de ser más amplia y sugerente. Animación para entretener y también para enseñar, una mezcla virtuosa bien rescatada por sus creadores, en una propuesta que destaca por su renovada frescura.

Ficha técnica

Título original: Falcon Express
Año: 2025
Duración: 99 minutos
País: Francia 
Guion: David Alaux, Eric Tosti, Jean-François Tosti
Reparto: Animación
Fotografía: Animación
Compañías: Coproducción Francia-Estados Unidos; Apollo Films, France 3 Cinéma, France TV, Kinologic Films (DC), TAT Productions. 
Distribuidora: Apollo Films
Género: Animación. Comedia. Infantil | Animales. Trenes / Metros
Dirección: Benoît Daffis, Jean-Christian Tassy

miércoles, 27 de agosto de 2025

The Storm: El Secreto del Gran Barco Negro

Daguzi, un hombre pobre, descubre a un niño flotando en un río y decide adoptarlo como su hijo. Se llama Mantou. Juntos viajan a la Bahía del Gran Dragón en busca de un tesoro escondido a bordo de un misterioso barco negro. Sin embargo, Daguzi es atacado y comienza a transformarse lentamente. Mantou quiere salvarlo, pero se encuentra en el interior del barco con espíritus de artistas de la Ópera de Pekín y se da cuenta de que quienes han subido a bordo no han salido realmente vivos.

Algo de mito, leyenda e historia está presente en este relato del director Yang Zhigang. La película explora algunos elementos simbólicos como la codicia humana, el castigo sobrenatural, la búsqueda de redención y la restauración del equilibrio con criaturas místicas, como medusas y dragones, y también con la presencia de algunos pájaros míticos. La cinta, entonces, funciona como una parábola social, donde el barco no es solo el escenario, sino el espejo de una sociedad decadente compuesta tanto por seres vivos como por espectros culposos.

Tal vez el punto más alto de esta animación sea su estética. Inspirada en la pintura tradicional china, cada cuadro combina detalles artesanales con un clima húmedo y amenazante, conectando tradición y modernidad, y generando una identidad propia.

Este relato está compuesto de muchas luces y sombras. La idea de esta “arca oscura” viene a ser opuesta a la luminosidad de aves y peces que abren camino hacia la vida. La figura blanca en el interior del barco, tal vez representando la imagen de un “Ser Superior”, remarca esa búsqueda de redención, algo que se puede observar con mayor claridad al ser representada por aquel satín de luz que luego se posiciona como elemento central. Al mismo tiempo, la tormenta, que da título a esta obra, remite a un concepto universal: cae sobre todos por igual, sin distinguir a los justos de los injustos.

“The Storm: El Secreto del Gran Barco Negro” no es solo una narración fantástica. Es, más bien, un comentario profundamente crítico sobre la condición humana. En sus múltiples capas cargadas de simbolismo, se expresa lo político, lo moral y lo existencial, todo ello envuelto en un estilo visual que irradia fuerza y singularidad. La tormenta, también sinónimo de caos y desesperación, instala la necesidad de salvación. De esa forma, el barco presentado esta vez como un “arca” de rescate, cumpliría el propósito, funcionando como metáfora de la liberación de los necesitados y del fin del mal.

Llama la atención la banda sonora de este filme. Compuesta con un marcado uso de figuras rítmicas y abundantes matices, fácilmente remite a música para ballet. Incluso propone algunos guiños expresos a “La Consagración de la Primavera” de Igor Stravinsky, dentro de una partitura interesante y, curiosamente muy occidental. Es otro contrapunto, quizá menos visible, pero igualmente importante.

“The Storm”, con una duración de 112 minutos, apuesta por un relato adulto, simbólico y con un expresivo trasfondo filosófico. Al crear un lugar donde la ambición y la maldad chocan con la bondad y la inocencia, Yang Zhigang no busca competir en el terreno del entretenimiento rápido, sino presentar un cine de autor encarnado en una animación de gran densidad política y cultural.

Ficha técnica

Título original: The Storm (大雨).
Año: 2024
Duración: 102 minutos
País: China
Fotografía: Animación
Género: Animación. Aventuras. Fantástico
Reparto: Animación
Dirección: Yang Zhigang 

miércoles, 20 de agosto de 2025

Drácula: Una historia de amor

La pasión de amor de dos jóvenes enamorados se interrumpe abruptamente. Es la guerra la que golpea la puerta, la obligación que tiene él de liderar una cruzada impostergable. Encomienda a su esposa al papa, pero las consecuencias del conflicto bélico son inevitables. Un sorpresivo ataque del enemigo trae la muerte consigo. Desesperado, el príncipe no sabe qué hacer. No quiere vivir, no quiere seguir adelante. Renuncia a todo, incluso a Dios. Y se transforma en vampiro; en el Conde Drácula.

Transcurren 400 años y el protagonista -Caleb Landry Jones-, aún no supera la pérdida de su amada Elisabeta -Zoë Bleu-. Convencido de su reencarnación, la busca con la ayuda de sus leales colaboradores. Nada. No hay rastros. Por otra parte, un estudioso sacerdote -Christoph Waltz-, cuya orden ha perseguido por siglos a los vampiros, llega a París alertado por la presencia de una joven que parece poseída.

Cuando Drácula recibe en su castillo a un joven abogado dedicado a los negocios se produce lo imprevisto. Curioso y atrevido, el visitante no obedece la instrucción de quedarse en su habitación por lo que el castigo que se le impone es la muerte. No obstante, un último deseo concedido por el anfitrión abre la puerta a una solución diferente. Los recuerdos inundan al vampiro y el invitado le comparte algo muy íntimo: pronto se casará con Mina, la mujer de sus sueños. El Conde, al ver el retrato, no lo puede creer. Es ella, es su amada que, tras una larga espera, efectivamente está viva.

El director francés Luc Besson se arriesga con una especial mirada sobre el vampiro más conocido del mundo. No es sencillo. Luego de tantas visiones e interpretaciones, crear algo diferente es un reto fantástico. Besson escribe también el guion, asumiendo, así, el desafío de entregar nueva vida al famoso libro de Bram Stoker.

La presente versión tiene a la estética como elemento principal. Todo lo gótico sobresale, con diseños particulares y una oscuridad transversal. Llaman la atención los decorados: un castillo medieval en medio de las montañas de Rumania, ornamentaciones vistosas, vestimentas cuidadas al detalle y coreografías grupales que por momentos se parecen a un musical. La música de Danny Elfman es una delicia. No solo acompaña, sino que, a través del empleo de motivos, es capaz de asociar personajes con características células melódicas.

La película gira sobre sí misma cuando Drácula se encuentra con Elisabeta. El pasado emerge lentamente alentado por el cortejo paciente y constante. Una cajita musical cierra el círculo. Los amantes se reencuentran y todo parece encaminarse hacia un final feliz, pero no debemos olvidarnos del sacerdote y del prometido de Mina. Son ellos la contraparte y están decididos a llegar hasta las últimas consecuencias.

Caleb Landry Jones resulta más sólido como Drácula que como príncipe, con una caracterización oscura y buena química con Zoë Bleu. La doble responsabilidad de la joven también funciona bien, porque debe dar cuenta de dos personajes en tiempos distintos y asumir características débiles y fuertes según el entorno en el que se encuentre.

Punto parte para Christoph Waltz. Actorazo en el papel que se le entregue. Domina la escena y se roba la pantalla en cada aparición, ya sea con la gestualidad de sus ojos, o bien a través de su particular ironía al momento de hablar. Un acierto su elección, además tomando en cuenta la modalidad elegida por Besson: un drama envuelto en capas delicadas de comedia negra con pequeñas dosis de terror.

“Dracula: A Love Tale” es finalmente lo que su título señala: una historia de amor. Con presencia del castigo y el sacrificio en pos de valores más trascendentes, la lucha contra la eternidad es el eje que se revela tras las capas lúdicas de la estructura formal. El desarrollo lineal aporta claridad al no ser necesario complicar una acción que fluye naturalmente al interior de una composición audiovisual sugerente y atractiva.

Un poco más de dos horas para una película distinta y que perfectamente pueden ver quienes se resisten, por diversas razones, a las historias de vampiros. Luc Besson intenta alivianar algunos estereotipos y buscar mucho más la humanización del archiconocido Conde Drácula. Bajo esa perspectiva, vaya que lo consigue en esta cinta entretenida, visualmente llamativa y que nos mantiene en estado de alerta durante todo su metraje.

Ficha técnica

Título original: Dracula: A Love Tale
Año: 2025
Duración: 129 minutos
País: Francia
Compañías: LBP Productions, Europa Corp, Actarus. Distribuidora: Leonine Distribution
Género: Terror. Drama | Vampiros
Guion: Luc Besson. Libro: Bram Stoker
Música: Danny Elfman
Fotografía: Colin Wandersman
Reparto: Caleb Landry Jones, Christoph Waltz, Zoë Bleu, Matilda De Angelis, Ewens Abid, David Shields, Guillaume de Tonquédec
Dirección: Luc Besson 

lunes, 18 de agosto de 2025

Homo Argentum

Si el anuncio de una película con Guillermo Francella me llama la atención desde el primer momento, un filme que menciona que el actor trasandino dará vida a 16 personajes, simplemente no la puedo dejar pasar.

Debo ser honesto. Me declaro fan de Francella. Lo sigo en cada una de sus entregas desde hace bastante tiempo, y a pesar de ello, siempre me sorprende, ya sea por su histrionismo, o bien por su capacidad de leer en profundidad, con sutiles gestos, cada uno de sus roles.

“Homo Argentum” nos brinda la oportunidad de ver al protagonista de “El Clan” y “El Encargado” en más de una docena de facetas distintas, cada una con un estereotipo diferente y una marcada intención común: develar aquel “gen argentino” perspicaz, particular y ampliamente reconocible. No es fácil analizar el metraje global de esta película al ser una suma de historias, sin embargo, existe un delgado hilo conductor y muchos vasos comunicantes que le entregan consistencia y unidad.

Primero, lo más evidente. El trabajo de Guillermo Francella es brillante. Las caracterizaciones que logra son notables, especialmente en aquellas que, a los pocos segundos, logran sacar no solo sonrisas, sino también consiguen la atención y complicidad de una audiencia expectante. El actor sabe ponerse en la piel de cada uno de sus representados consiguiendo una variedad más allá de estupendos camuflajes que, si no fuera por su voz, perfectamente nos podrían confundir. Un reto muy especial, superado con honores por un actor que posee múltiples herramientas dramáticas y que aún tiene mucho que entregar.

Segundo, un guion inteligente e incisivo a cargo de Mariano Cohn, Andrés Duprat y Gastón Duprat, que incorpora diálogos llenos de significado para resaltar la particularidad de cada una de las historias en cortos minutos. Es tan ágil y concreto, que en cada uno de los textos no existe desperdicio alguno. Quizá se percibe un halo de “Relatos Salvajes”, una cinta también episódica, pero en esta ocasión, multiplicado casi por tres.

Tercero, la realización. Mariano Cohn y Gastón Duprat dirigen un trabajo meticuloso que no deja nada al azar. Cada escena está diseñada al detalle y las interpretaciones conseguidas por el actor principal son de antología. Cuesta imaginar las horas de confección y creación de estilos junto a la posterior implementación concreta de aquello. Se nota el arduo trabajo tras bambalinas, coronado por una ejecución brillante y a la altura de estas exigentes circunstancias.

Cuarto, la profundidad del análisis. Estamos en presencia de una comedia que es utilizada como plataforma para poner sobre la mesa temas complejos. Hay una mirada común y una minuciosa investigación para mostrar situaciones cotidianas en las que los personajes se ven enfrentados a sendos dilemas morales. Como resultado, tanto la sorpresa, la risa o una conmovedora emoción, surgen en forma espontánea, traspasando nuestras capas de protección, calando hondo.

La crítica social presente en esta cinta, realizada con humor, por lo demás bastante negro en algunos pasajes, refleja una mirada clara y concreta, una radiografía sin anestesia capturada con ironía, bastante cinismo y también mucha reflexión. Destaco en particular seis de los capítulos en los que debemos fijar nuestra atención: el golpe de apertura con “Aquí no ha pasado nada”; el premonitorio “Piso 54”; el idiosincrático “Auto de mis sueños”; la desopilante “Cadena nacional”; la sorpresa presente en “Un juguete carísimo”; y la crudeza de “Las ventajas de ser pobre”. Las destaco no para opacar al resto, sino porque las mencionadas van un poco más allá, tanto en su formato como en su impacto.

“Homo Argentum”, en 98 minutos, resulta una delicia para quienes disfrutamos de composiciones diferentes. Es una apuesta arriesgada para la Argentina de hoy, en la que más de algún otro país sudamericano puede verse reflejado.

¡Imperdible!

Ficha técnica

Título original: Homo argentum
Año: 2025
País: Argentina
Compañías: Pampa Films, Star Original Productions
Género: Comedia | Película de episodios. Comedia negra
Guion: Mariano Cohn, Andrés Duprat, Gastón Duprat
Música: Federico Mercuri, Matías Mercuri
Fotografía: Leo Resende Ferreira
Reparto: Guillermo Francella, Eva De Dominici, Clara Kovacic, Miguel Granados, Gastón Soffritti, Dalma Maradona
Dirección: Mariano Cohn, Gastón Duprat

jueves, 14 de agosto de 2025

Mi año en Oxford

¡Número uno, número uno, número uno! 

¿Qué tiene esta película recién estrenada en Netflix y que está al tope de lo más visto hace ya varios días? Más aún, tomando en consideración que responde a un formato muy parecido a “Emily en París”, liviano y poco trascendente, ¿se trata de un producto destinado a la entretención o pretende ir un poco más allá? ¿Y si solo es entretención, logra su objetivo? Veamos.

Anna de la Vega -Sofia Carson-, una estudiante norteamericana, se matricula en la prestigiosa universidad de Oxford para estudiar poesía. Al momento de arribar, sufre ya sus primeras decepciones producto de ciertos choques culturales. Qué más da, lo importante es el estudio y el desafío académico que está a punto de comenzar. Como estamos ante una típica historia de “chica conoce chico” y viceversa, el destino hace que su mentor sea un joven y apuesto profesor, Jamie Davenport -Corey Mylchreest-, un gentleman de tomo y lomo, pero que tiene algunas historias además de su reconocida fama de “Don Juan”

Anna quiere estudiar porque tiene un plan de vida ya decidido, tal vez algo muy estadounidense. Ella es constante y ambiciosa, su carrera es promisoria, y este postgrado la orienta hacia lo que tiene previsto hacer a su regreso: trabajar en una gran empresa de su país. Su motivación es netamente aspiracional y esa es su primera confrontación. Encuentra gran diversidad. Se ve obligada a modificar pautas y conductas para adaptarse a una nueva realidad.

Hasta acá, el guion escrito por Allison Burnett, Savion Einstein y Melissa Osborne, basado en la novela de Julia Whelan, es de manual. Destacan la gran cantidad de caricaturas -y no he visto ninguna crítica por ello-, más un variopinto número de figuritas que aparecen en el camino conformando un universo amplio de estereotipos perfectamente representados.

Vemos en esta cinta una historia de amigos en un ambiente universitario donde no puede faltar la diversión. Pero ahí se queda, no retrocede pero tampoco avanza, porque cada vuelta de la historia y cada recoveco del guion resulta de una obviedad enorme. Que pasen 40 minutos para que suceda lo que esperamos que pase desde el minuto uno, es mucho tiempo, pero en fin. Se demora, se hace esperar, pero finalmente se deja caer.

Y después de eso nos preguntamos inevitablemente: ¿entonces cuál es el verdadero nudo? Y aquí sí que se demora una infinidad, y creo que llega demasiado tarde. Por supuesto, no se puede adelantar nada para no romper, tal vez, lo único que podría no ser fácilmente adivinable.

“My Oxford Year” es sencilla y grácil al mismo tiempo. No aburre, pero da un poquito de rabia que sea todo tan evidente. La fotografía del lugar es preciosa y los escenarios en los que transcurre la trama incluye hermosos paisajes. Es que Oxford, al menos por lo que vemos, se las trae y se posiciona como un entorno de lujo. La química de los dos protagonistas no está nada mal, pero tampoco logran una complicidad que nos mueva a empatizar con facilidad. Algo similar pasa con los secundarios, que naufragan entre las numerosas caricaturas superficiales que componen la comparsa.

Casi dos horas que se consumen rápido. ¿Entretiene? Sí, por supuesto. ¿Aunque sea obvia? Sí, podemos hacer la vista gorda. Ahora bien, ¿es suficiente? Tal vez no, pero eso ya está en cada uno de nosotros.

Evalúe usted, querido lector o lectora, porque, aunque tiene un innegable éxito de taquilla, ¿aquello es garantía de calidad? Creo que no, pero esta película al menos se deja ver como algo complementario para una floja tarde de domingo.

Ficha técnica

Título original: My Oxford Year
Año: 2025
Duración: 112 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Temple Hill Entertainment, Presque Isle Films. Distribuidora: Netflix
Género: Romance | Drama romántico. Comedia romántica. Colegios & Universidad. Enseñanza
Guion: Allison Burnett, Savion Einstein, Melissa Osborne. Novela: Julia Whelan
Música: Isabella Summers
Fotografía: Remi Adefarasin
Reparto: Sofia Carson, Corey Mylchreest
Dirección: Iain Morris