viernes, 17 de octubre de 2025

La Máquina: The Smashing Machine

Las peleas realistas, bien coreografiadas y filmadas muy de cerca, con música tensa y repetitiva, son el sello de esta película escrita y dirigida por Ben Safdie. Se trata de un biopic especial, la historia real del luchador Mark Kerr -Dwayne Johnson-, pionero de la UFC -Ultimate Fighting Championship-, un hombre con grandes aspiraciones deportivas y complejas relaciones personales.

La trama abarca pocos años, a fines de los noventa, y muestra a Kerr iniciando un ascenso que parece no tener techo, una creciente adicción a las drogas y un tortuoso noviazgo con su compañera de ruta, Dawn Staples, interpretada por Emily Blunt.

El suspenso se respira en el aire. Las peleas se suceden unas tras otras y las victorias no dejan lugar a dudas. ¿Quién detiene a Mark?, parecen preguntarse todos quienes le conocen y siguen. La sensación es que nadie posee esa capacidad; sin embargo un abrupto golpe vendrá de la mano de su primera derrota formal en la liga.

Dwayne Johnson brilla con su interpretación. Acostumbrados a ver al hombre rudo tras el fornido actor, el director Ben Safdie modifica nuestra perspectiva al mostrar a una persona vulnerable en su intimidad, llena de temores que se ocultan debajo de sus grandes músculos. Johnson sorprende. La construcción de su personaje parece no tener grietas; es cercana y creíble, dando cuenta de un trabajo exhaustivo y dedicado. Los cambios de personalidad del protagonista son, tal vez, lo que emerge con más fuerza y se refleja en sus confusiones públicas y en el desarrollo del romance tórrido con Dawn.

No llegamos a conocer las motivaciones principales de Mark Kerr. Pareciera que nada supera lo que siente en el cuadrilátero, por ello relega todo lo demás a lugares secundarios que no representan motivación alguna. Es probable que esa sea la causa de su adicción, que empeora día a día, y que le provoca euforia, tristeza, ira desmedida y un abatimiento generalizado.

Cuando sobreviene una crisis, la decisión de emprender un largo camino de rehabilitación es, tal vez, la única opción posible. Y hacia allá se enfoca Kerr, llevando a cabo una preparación ardua junto a Bas Rutten -que se interpreta a sí mismo-, y que culmina en una de las mejores secuencias mientras, de fondo, escuchamos “My Way”.

Ben Safdie filma con seguridad. Es capaz de combinar sin problemas la pirotecnia de las peleas con las escenas más íntimas. Es notable su trabajo con Johnson; sin embargo, resulta extraño el tratamiento que le da a los personajes secundarios y especialmente al rol de soporte de Emily Blunt. Mientras ella entra y sale de la pantalla y a veces está ausente por largos minutos, el director tampoco se detiene en el personaje de Mark Coleman -Ryan Bader-, gran amigo de Kerr, entrenador, compañero de combate y un verdadero cable a tierra. Un breve paso por la rutina familiar de Coleman no resulta suficiente para explicar su rol, que solo debemos imaginar y componer nosotros mismos.

“The Smashing Machine”, con sus dos horas de duración, tiene varios puntos a destacar. Primero, conocer la historia de un pionero en el deporte violento y brutal de las artes marciales mixtas; segundo, observar a Dwayne Johnson en un papel dramático que logra sortear con aplausos; y tercero, descubrir, un poco antes de los créditos, al verdadero Mark Kerr comprando en un supermercado, como una forma de poner en evidencia el excelente trabajo de recreación realizado y también reconocer en vida a un deportista que abrió el camino para el desarrollo de nuevas generaciones en el difícil y complejo mundo de las artes marciales mixtas.

Ficha técnica

Título original: The Smashing Machine
Año: 2025
Duración: 123 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: A24, Out for the Count, Seven Bucks Productions. Distribuidora: A24
Género: Drama | Biográfico. Wrestling/Lucha libre
Guion: Ben Safdie
Música: Nala Sinephro
Fotografía: Maceo Bishop
Reparto: Dwayne Johnson, Emily Blunt, Ryan Bader, Bajo Rutten, Oleksandr Usyk
Dirección: Ben Safdie 

miércoles, 15 de octubre de 2025

La Venganza

La apertura no da muchas pistas, pero un sonido de alta definición anticipa lo que vendrá. Se trata de una prisión que tiene diferentes bloques distribuidos según la peligrosidad y las características de sus convictos. La rutina diaria adormece tanto a los guardias como a los reclusos. Uno que otro problema, clases para los internos y ejercicios de relajación, entre pausas, nada parece variar para Eva Hansen -Sidse Babett Knudsen-, acostumbrada a lidiar con sus múltiples funciones como una funcionaria más del recinto.

El escenario cambia cuando llega un nuevo prisionero, Mikkel -Sebastian Bull-, un asesino con un importante prontuario carcelario a cuestas que de inmediato es trasladado al área más peligrosa. Eva, que lo ha mirado en silencio y parece reconocerlo, pide ser trasladada al mismo sector. ¿Qué relación tienen? ¿Existe un pasado que une a estos dos personajes? ¿Hacia dónde se orientará esta historia entre dos personas encerradas, uno por los actos que cometió y la otra por el oficio que decidió ejercer?

Gustav Möller dirige un thriller sicológico que se va intensificando con el correr de los minutos. No resulta extenso, pero se torna cada vez más denso por los temas que el director va exponiendo en pantalla. Eva parece idealista a pesar de arrastrar un gran dolor. La justicia -o quizá la falta de ella- ha calado hondo en su alma, afectándola profundamente en su modo de ser. Möller se interna en terrenos pedregosos al introducir la figura de Mikkel en el camino de la protagonista. El resultado es un elaborado relato sobre la culpa, la venganza, el poder, el control, los límites morales. Finalmente, podríamos decir que es casi un estudio acerca de la ética del comportamiento.

“Vogter”, su título original, significa guardián, nombre interesante y bastante menos evidente que su denominación en inglés, “Sons” (hijos). Tal vez esto sea una nimiedad, pero los títulos nos ayudan a la comprensión de un filme cuando nos aproximamos a él. En este caso, titularla “La Venganza”, no solo se aleja de su original, sino que, además, imprime inmediatamente un sesgo a nuestra percepción.

El fondo de la película es tan interesante como su puesta en escena. ¿Existe posibilidad de salvación o de redención, o el destino está escrito en piedra? ¿Los impulsos pueden cegar la racionalidad? ¿Es posible medir las consecuencias de los actos cuando la emocionalidad pasa por encima de la razón? ¿Existe el perdón genuino o aquello es solo una utopía? La narración plantea muchas más preguntas que Gustav Möller deja abiertas para generar nuestras propias reflexiones.

Actuaciones sólidas, cargadas de realismo, pocos diálogos y mucha sensibilidad son lo que provoca una cámara cercana que presiona a los protagonistas permanentemente. Esos primeros planos no son casualidad, porque reducen los espacios y hacen que cobre importancia también lo que está fuera de cada cuadro. La iluminación cerrada, mayormente artificial en tonos grises y oscuros, da cuenta de un sistema carcelario en decadencia y de una moralidad que se diluye entre las manos. La atmósfera se torna irrespirable: oprime, agobia, conmueve.

100 minutos de metraje para una cinta que interpela y queda abierta a interpretaciones. La esperanza es lo último que se pierde, lo sabemos, pero a veces la luz al final del túnel es demasiado tenue como para ser percibida.

Ficha técnica

Título original: Vogter
Año: 2024
Duración: 100 minutos
País: Dinamarca
Compañías: Coproducción Dinamarca-Suecia; Nordisk Film, Radio (DR), SVT, Les Films du Losange
Género: Thriller. Drama | Drama carcelario
Guion: Emil Nygaard Albertsen, Gustav Möller
Música: Jon Ekstrand
Fotografía: Jasper Spanning
Reparto: Sidse Babett Knudsen, Sebastian Bull, Dar Salim, Marina Bouras
Dirección: Gustav Möller

lunes, 13 de octubre de 2025

La Hermanastra Fea

¡Sorpresa! Cuando esperábamos una nueva película de terror, una más del género, emerge una cinta que va bastante más allá. Primero, se trata de un terror diferente y que aparece catalogado como “body horror”; segundo, lo que vemos en pantalla es solo una parte de lo que encierra tras sus capas; y tercero, no abusa de ninguno de los elementos sobre los que está construida. ¿De qué se trata, entonces, “La hermanastra fea”?

Como introducción, una música especial -variaciones sobre una escala pentatónica elaborada con toques expresionistas- entrega algunas pistas sobre lo que vendrá a continuación. Al volverse más clásica, la armonía acompaña a tres personajes femeninos, una madre con sus dos hijas, en su llegada a un enorme Castillo con el objetivo que Rebekka -Ane Dahl Torp-, ya viuda, se case con otro viudo, Otto -Ralph Carlsson-, dueño del lugar y padre de la hermosa Agnes -Thea Sofie Loch Næss-.

Un incidente en la noche de bodas -no haré spoiler- permite revelar la verdad: el matrimonio, por ambas partes, era solo por dinero. Él pensaba que ella tenía; ella pensaba que él tenía. Ni lo uno ni lo otro. Ambas familias estaban en bancarota. Lo que sucede es tan abrupto que a Rebekka no le queda otra opción que hacerse cargo del lugar junto a sus poco agraciadas hijas Elvira -Lea Myren-, y Alma -Flo Fagerli-, quienes deben convivir a la fuerza con su nueva hermanastra.

La invitación a un baile ofrecido por el Príncipe Julián -Isac Calmroth-, a concretarse en cuatro lunas llenas, da inicio a las acciones. Elvira siempre ha soñado con el príncipe, lee sus escritos y está perdidamente enamorada de él. Pero, ¿Julián se fijará en ella, siendo una joven simpática pero alejada de los cánones de belleza tradicionales? Rebekka, conocedora de las aspiraciones de su hija, decide intervenir, para cambiar la fisonomía de Elvira con rudimentarias operaciones plásticas para corregir su nariz y otros aspectos de su rostro. Además, le entrega un huevo con una larva que, si lo ingiere -asegura-, todo lo que ella coma será devorado en su interior y así no tendrá más problemas de gordura.

Sobre la preparación para el baile transcurre la mayoría de la película y no seguiré adelantando la trama para que no pierdan la novedad del descubrimiento.

Vamos al análisis. La directora noruega Emilie Blichfeldt hace su debut escribiendo y dirigiendo esta historia. Se trata de un inicio promisorio, porque es capaz de guiar un relato con inspiración en el famoso cuento de “La Cenicienta”, aportando una mirada completa y totalmente diferente al clásico que conocemos, pero que, sin embargo, se acerca más al estilo particular de estas historias originalmente no concebidas para niños.

La ambientación y los decorados son estupendos. Nos sumergimos en el lugar, en cada habitación y en cada espacio, con una iluminación que permite observar solo algunos elementos, obligándonos a imaginar el resto. La banda sonora de John Erik Kaada y Vilde Tuv sorprende a cada momento, con una partitura incidental que cambia permanentemente y que, además, mezcla música actual y música electrónica, con algunas piezas clásicas muy bien escogidas. Coloración perfecta para los solos de arpa y un efecto especial con esos “glissandi” de los timbales, que provocan tanta tensión como la presión que se ejerce por momentos sobre sus parches.

Esta cinta transcurre en permanente preparación. Esperamos siempre: media hora, una hora, una hora y media y seguimos esperando. Algo viene, no sabemos qué, pero viene. Sin duda, se trata de mucho más suspenso que terror, aunque las escenas más crudas sean aquellas de las intervenciones plásticas y algunas mutilaciones de gran realismo.

Las actuaciones aportan gran credibilidad a la historia. Cada personaje está muy bien desarrollado, incluso los secundarios, que con muy pocos elementos dan a conocer el vasto interior de cada uno. Se nota la dirección de actores, pues la ubicación de cada uno en su espacio de tiempo permite que nada sature y que tampoco queden cabos sueltos, salvo los que la propia directora quiere destacar y mantener.

Emilie Blichfeldt plantea una feroz denuncia en esta cinta. Es cierto que es un tema que hemos visto otras veces y que tiene que ver con los cánones de belleza, la frustración que provoca en quienes no pueden alcanzarlos y el camino que algunas personas recorren para poder llegar a ellos. En este sentido, las transformaciones que tiene el personaje de Elvira son notables, no solo en el plano físico, sino también en el emocional. Hay muchas escenas en que la actriz Lea Myren está sola en pantalla, sin diálogos, actuando solo con sus gestos y miradas. La forma de transmitir su calvario interior es, por momentos, desgarradora, demuestra excelentes recursos expresivos con el mínimo de recursos a su disposición. Lo mismo sucede con otros personajes, cada uno bien ubicado en su cuadro, creando un círculo virtuoso que se complementa y se potencia durante todo el metraje.

“Den stygge stesøsteren” no es del todo explícita y eso se agradece. Vemos abusos, desamparos, ilusiones y frustraciones que, a pesar de ambientarse en una época pasada, resultan tremendamente actuales y con ello “atemporales”. El grito de la directora es transversal: la destrucción interna que provoca una transformación externa, simplemente no es medible, ni siquiera cuantificable. La vuelta de tuerca al relato tradicional de “La Cenicienta” resulta aún más apropiado, porque invita a reflexionar en profundidad sobre los verdaderos alcances de las apariencias y lo difícil que resulta rescatar lo realmente importante: la intimidad y el interior de las personas.

Casi dos horas más que interesantes: una grata sorpresa. Véanla, no se van a arrepentir.

Ficha técnica

Título original: Den stygge stesøsteren
Año: 2025
Duración: 110 minutos
País: Noruega
Compañías: Coproducción Noruega-Dinamarca-Rumanía-Polonia; MER Film, Lava Films, Motor, Zentropa International Sweden
Género: Terror | Gore. Body Horror. Comedia de terror
Guion: Emilie Blichfeldt
Música: John Erik Kaada, Vilde Tuv
Fotografía: Marcel Zyskind
Reparto: Lea Myren, Thea Sofie Loch Næss, Ane Dahl Torp, Flo Fagerli, Isac Calmroth [sv], Malte Gårdinger
Dirección: Emilie Blichfeldt 

miércoles, 8 de octubre de 2025

El club del crimen de los jueves

Cuatro jubilados con claras habilidades para resolver misterios -una exespía (Helen Mirren), un exlíder sindical (Pierce Brosnan), un agudo psiquiatra (Ben Kingsley) y una inquieta enfermera (Celia Imrie)- se reúnen cada jueves en su residencia para adultos mayores para investigar algunos casos sin resolver. Cuando se descubre un asesinato en su condominio, el hasta entonces pasatiempo se convierte en algo real, por lo que deberán enfrentar secretos, imprevistos y una red de mentiras que solo su experiencia y sabiduría podrían desentrañar.

El director Chris Columbus filma un guion escrito por Katy Brand y Suzanne Heathcote, el que está basado en la novela del 2020 de Richard Osman. La estética funciona como catalizador: los escenarios de esta “residencia” bien los querría cualquiera para pasar sus últimos años.

La trama, por momentos, se torna espesa y compleja. Muchos nombres, varios personajes que no aparecen y relaciones ambiguas no contribuyen demasiado a la fluidez del relato. Tampoco ayuda la duración, se hace larga la espera de aquellos descubrimientos importantes que recién aparecen pasada la mitad del metraje.

¿Lo mejor? El elenco. Un lujo de actores. Con una soltura envidiable y una energía a toda prueba, Mirren, Brosnan, Kingsley e Imrie sostienen la película de comienzo a fin. Su aporte es enorme en cuanto a carisma, química, carácter y credibilidad, aunque lo que suceda en pantalla pierda cierta efectividad. Solo por la presencia de estos cuatro protagonistas -y Jonathan Pryce como Stephen, el marido de Elizabeth-, vale la pena ver la película. Sin embargo, todo eso despierta más expectativas de las que puede realmente ofrecer.

“The Thursday Murder Club” entretiene, por cierto, a pesar de que no provoque carcajadas ni tampoco sea memorable por mucho tiempo. Al parecer, no tiene más aspiraciones que proporcionar una tarde o noche recreativa, pero mi sensación es que el material podría haber sido mejor aprovechado, teniendo en cuenta la calidad de sus protagonistas.

No nos sorprendería que se anunciara una segunda parte. La audiencia y las visualizaciones tienen la palabra.

Ficha técnica

Título original: The Thursday Murder Club
Año: 2025
Duración: 118 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Amblin Entertainment, Jennifer Todd Pictures, Maiden Voyage, Netflix. Distribuidora: Netflix
Género: Comedia. Intriga | Crimen. Vejez / Madurez
Guion: Katy Brand, Suzanne Heathcote. Libro: Richard Osman
Música: Thomas Newman
Fotografía: Don Burgess
Reparto: Helen Mirren, Pierce Brosnan, Ben Kingsley, Celia Imrie
Dirección: Chris Columbus 

lunes, 6 de octubre de 2025

Mikaela

La historia parte de una premisa simple pero eficaz: una tormenta de nieve paraliza España en vísperas del día de los Reyes Magos, y el caos de una autopista colapsada se convierte en el escenario perfecto para un atraco audaz y muy peligroso. Entre el humo, el hielo y los disparos, aparece Leo -Antonio Resines-, un policía agobiado por todo. A su lado, surge inesperadamente una joven -Natalia Azahara-, y juntos deben enfrentar una carrera frenética contra el tiempo, la nieve y una banda decidida a hacerse con un suculento botín. ¿Es esta una simple película de acción o hay algo más bajo la fría superficie? Veamos.

El comienzo es desolador. La nevazón no para, la nieve se acumula y el frío lo congela todo. Un hombre mayor quiere comprar un teléfono pero no sabe nada de las diferentes opciones y la infinidad de modelos disponibles; una familia, algo disfuncional, está por dejar un hotel y emprender un viaje; y una joven mujer llega a su puesto de trabajo en una oficina que vigila el tráfico de las carreteras. Tres escenarios, tres historias, tres momentos, en apariencia desconectados, que se unen debido al corte de carreteras que ha ocasionado una tormenta infernal.

Después de este devastador comienzo, aparece el título de la película, que juega como pivote entre el nombre de la tormenta y el de una de sus protagonistas. El director, Daniel Calparsoro, con indudable oficio, nos introduce en un clima árido de tensión creciente. Para ello se basa en el fenómeno climático como telón de fondo para introducir descripciones de personalidades y escenarios que pasan desde motivaciones e historias personales de sus protagonistas hasta, incluso, inferir una posible búsqueda de redención del personaje más veterano.

Como marca de agua -o de nieve, mejor dicho-, el director cambia constantemente el foco de los protagonismos en cada escena. Tanto es así, que algunas secuencias se perciben sin resoluciones adecuadas, logrando confundir a la audiencia con un desarrollo habitado por personajes secundarios tratados en forma liviana y con poca sustancia.

Hasta acá, poco para “Mikaela”, que sí destaca en lo parafernálico y apocalíptico del escenario que envuelve la acción. La película entretiene, sí. Son 90 minutos que pasan rápido y que, al menos, tienen el mérito que continuemos atentos para saber cómo termina.

En fin, una cinta fácilmente olvidable para pasar el rato y sin mayores pretensiones.

Ficha técnica

Título original: Mikaela
Año: 2025
Duración: 90 minutos
País: España
Compañías: AP6 La Película, Atresmedia Cine, Atlantia Media Producciones, Ikiru Films, La Terraza Films
Género: Thriller. Acción | Robos & Atracos
Guion: Arturo Ruiz
Música: Carlos Jean
Fotografía: Tommie Ferreras
Reparto: Antonio Resines, Natalia Azahara, Roger Casamajor, Pavel Antón, Cristina Kovani, Adriana Torrebejano, Javier Albalá, Patricia Vico
Dirección: Daniel Calparsoro

viernes, 3 de octubre de 2025

Los Extraños: Capítulo 2

La película comienza con esta frase: “En Estados Unidos hubo 1670 asesinatos por azar en el año 2023”. Es un dato de la causa, que debe ser verificado, pero que no es necesariamente la inspiración para una cinta que es la segunda parte de una trilogía que comenzó el año pasado y que retoma la trama en el mismo lugar donde la dejó.

Maya -Madelaine Petsch- despierta en el hospital con recuerdos difusos y rodeada de dos policías. Mientras tanto, en la cantina de este pequeño pueblo en Oregón, se teje gran parte de la historia. Recordemos que ella y su marido fueron acosados y atacados por tres “extraños” en plena luna de miel y que solo ella logró sobrevivir.

Como corresponde al género, todos son potencialmente sospechosos. De capitán a paje. Son las imágenes las que siembran la duda desde el primer momento y la elaboración no pasa más allá de eso, porque este filme pone todas sus fichas en los efectos esenciales que se usan para producir suspenso y un poquitito de terror: la lluvia, la oscuridad, la penumbra y una música que promete acción.

Básica en su primera secuencia “terrorífica”, esta película tiene dos elementos que merecen la pena destacar. Primero, está bien filmada, es nítida y su paleta de colores en condiciones de baja iluminación mantiene gradientes adecuados y bien perceptibles. Segundo, el seguimiento de los planos cercanos en movimiento resulta muy bien, con una cámara que no cede en ningún momento y que permite, incluso, algunos giros en 360 grados que entregan una perspectiva más amplia del entorno. Encomiable, aunque lamentablemente solo queda en eso. No es poco, pero podría -o debería- haber sido más.

Tras una larga persecución de la protagonista a manos de sus victimarios, la película parece entrar en una pausa. ¿Habrá un rescate? Así parece, pero no, es solo una ilusión. De ahí en más, Maya sigue escapando, sola y desprotegida, en extensas escenas sin ningún diálogo y con una dinámica que es siempre similar.

Llama la atención una radio con proclamas evangélicas, pero no es más que un detalle. El metraje avanza y ahora el principal peligro no es humano. Se trata de una especie de bestia. Hablamos de otro sujeto que provoca terror, que aparta un poco el foco, pero como todo lo anterior, solo es algo pasajero.

Aparece otro recurso que se hará cada vez más recurrente: el pasado. Se trata de unos niños inocentes que juegan despreocupadamente. ¿Realmente inocentes? ¿Quiénes son? ¿Es acaso la protagonista en sus primeros años o corresponde a alguien más? La respuesta es demasiado evidente, pero al menos démosle el beneficio de la duda.

“The Strangers: Chapter 2” podría conseguir capturar nuestra atención, sin embargo abusa del formato. Se siente igual en todo momento y eso la torna plana, sin aristas y sin las necesarias variaciones para un atractivo mayor. Estamos esperando sucesos durante al menos una hora, o tal vez más, esperando lo inevitable, algún encuentro, un enfrentamiento directo, todo eso entre una huida constante y otra serie de reinicios.

Un poco más de una hora y media de Maya. Y no exagero. Si se trata de minutos en pantalla, la protagonista está cerca de un récord. Podríamos decir que es un tema con variaciones sobre Maya, ya que se da una y mil vueltas en torno a ese único personaje. ¿Funciona? No lo sé, porque cuando llega el término del capítulo vemos el obvio “continuará”, que por supuesto ya sabíamos que aparecería. Entonces, dependerá de la tercera entrega si la evaluación de sus dos primeras partes alcanza una valoración mayor. Tengo la impresión de que la elección del formato de película puede haber jugado un poco en contra. Una serie o miniserie de cuatro a seis capítulos podría haber funcionado mejor, tal vez, pero no nos adelantemos. En una de esas tenemos sorpresas por venir. Lo veremos dentro de un año… o quizá menos…

Ficha técnica

Título original: The Strangers: Chapter 2
Año: 2025
Duración: 96 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Elipsis Capital, Filmframe S.R.O, Fifth Element Productions, Lionsgate, Sherborne Media, Vertigo Entertainment. Distribuidora: Lions Gate Films
Género: Terror | Secuela. Home Invasion
Guion: Alan R. Cohen, Alan Freedland, Amber Loutfi
Música: Justin Caine Burnett
Fotografía: José David Montero
Reparto: Madelaine Petsch, Gabriel Basso, Ema Horvath
Dirección: Renny Harlin 

lunes, 29 de septiembre de 2025

Una Batalla tras Otra

Inspirada en la novela del año 1990, “Vineland”, de Thomas Pynchon, esta película escrita y dirigida por Paul Thomas Anderson no es sencilla de ver ni digerir. Al contrario, nos desafía a un análisis posterior más allá de su visualización, porque es una cinta que queda dando vuelta y vueltas para encontrar un lugar dentro de nuestra mente, al interior de nuestro propio mundo.

Podría escribir bastante sobre la trama y también sobre algunas situaciones que ocurren a lo largo del metraje, pero evitaré hacerlo dado que, a mi modo de ver, ese sería un camino fácil. Me remitiré solo a su breve premisa, que no dice casi nada, pero que en sus breves letras resume la sencillez de la propuesta central: “cuando un malvado enemigo resurge después de 16 años, una banda de exrevolucionarios se reúne para rescatar a la hija de uno de los suyos”. Simple, clara y directa. Esa es, en esencia, la descripción de esta película, pero obviamente hay bastante más. Veamos.

Haciendo una síntesis que puede resultar muy delgada, esta película es una gran historia de amor tanto de pareja como, especialmente, amor desplegado a través de los lazos filiales de un padre con su hija. Por cierto, también existe otra vertiente que corre en paralelo y que tiene que ver con las aspiraciones y la búsqueda de poder, algo que es transversal, pero que se transforma, por momentos, en un foco que podría amenazar radicalmente la profundidad del amor como motor principal.

Vamos por partes, hilvanando algunos de sus componentes. Tenemos desesperación en grandes dosis; también lucha y rebelión a manos de una resistencia revolucionaria que arremete contra todo sistema, ejecutando acciones con una ira implacable que se contrapone con aquellos íntimos gestos de bondad y cariño que se entregan entre ellos. Vemos también movimientos radicales, como evocación directa a los años 60, pero insertos al día de hoy, tal vez como reflejo de la actual polarización a nivel mundial. En pocas palabras, activismo auténtico y desenfrenado como contrapunto a un poder militar que intenta mantener el orden y el estado de las cosas, tal y como los círculos de poder necesitan que estén.

Ahora revisemos los personajes, quizás lo más potente de este filme. Primero, Bob Ferguson -Leonardo DiCaprio-, miembro de un grupo revolucionario conocido como los French 75. Bob es duro y sensible a la vez. Es el encargado de las acciones “pirotécnicas” del grupo, pero eso no quita que pueda transformarse en un elemento letal si se modifican las circunstancias. A su lado se encuentra la líder natural del grupo en terreno, Perfidia Beverly Hills -Teyana Taylor-, una mujer valiente y decidida que es capaz de enfrentar la adversidad con la fuerza de una montaña. Ambos son pareja y viven felices la vida, apasionados tanto por sus acciones como por su revolucionario romance.

En las antípodas se encuentra el coronel Steven J. Lockjaw -Sean Penn-, encargado de las fuerzas militares que deben combatir todo intento de insurrección. Némesis total, porque Lockjaw es un líder solitario que está más preocupado del deber ser y de su ascenso personal en la escala social, que de dotar de humanidad cualquiera de sus acciones.

Este es el trío que protagoniza la primera mitad de la película, donde se sientan las bases de lo que elaborará la sección final. Este triángulo inicial también da paso a un cuarteto cuando la cinta salta 16 años y surge Willa Ferguson -Chase Infiniti-, la hija de la pareja, quien de inmediato se roba las cámaras. Su protagonismo junto al de Benicio del Toro, quien interpreta a Sergio St. Carlos, el sensei líder de los 75 franceses, entrega nuevos aires al relato, el que poco a poco va haciéndose cada vez más fino para de esa forma entrar de lleno en lo esencial.

Decir algo del elenco es fundamental, porque cada una de las piezas está ubicada donde debe estar. La solidez de DiCaprio, la arrogancia audaz de Taylor y la notable personificación de Penn para, tal vez, el personaje más complejo, se complementan perfectamente con la frescura de Infiniti y la experiencia de Del Toro. Entre todos construyen un equipo sólido que en ningún momento pierde el foco, logrando mantener la tensión incluso en los momentos en que la cinta perfectamente podría caer y disolverse. La decisión estructural de incluir a Willa en la segunda parte es acertadísima, no solo por la novedad que conlleva, sino también porque gira el eje y con ello modifica todo el peso dramático. La presencia de sus clarísimos genes, con espíritu y liderazgo sorprendente, provoca que todo lo que propone este salto en el tiempo se sienta coherente y relacionado con lo anterior, no como continuación, sino más bien como una equilibrada construcción hacia lo que podríamos llamar el punto cúlmine del relato.

Desde el punto de vista de la dirección, vemos una película confusa, muy enrevesada en sus inicios, pero sencilla en su interior. Paul Thomas Anderson dirige siempre de manera muy cuidadosa, manteniendo firme la cámara en una cinta que resulta tremendamente difícil de actuar y de producir. Muchas escenas son largas tomas, no necesariamente en plano secuencia, pero sí escenas que requieren una milimétrica coreografía para que cada elemento encuentre su espacio. La maestría del director es justamente aquella, invitarnos a ser parte de un vasto entorno y a la vez ser espectadores privilegiados de lo más íntimo y desgarrador que sucede con cada personaje, adornado con gran parafernalia que se encuentra siempre bien ubicada.

“One Battle After Another” es un thriller adrenalínico, trepidante por momentos, mordaz y muy audaz. Con una compleja edición que construye fases y etapas, va de más a menos pero no en tensión sino en densidad, descartando aquello que no es indispensable para ir centrándose lentamente en su punto principal. Tanto es así que podemos predecir el final, pero no podemos adivinar el resultado, porque Anderson se guarda algunas cartas hasta el último momento, preparando el terreno para que cualquier resolución posible resulte inesperada.

Dos horas y cuarenta minutos difíciles de observar pero que nos conducen a un proceso extremadamente rico y desafiante. Justamente, este es el tipo de películas que esperamos ver, las que descolocan, las disruptivas, las que nos hacen salir de lo conocido y nos remueven, y que, finalmente, nos acompañan un buen rato con su recuerdo.

Ficha técnica

Título original: One Battle After Another
Año: 2025
Duración: 161 minutos
País: Estados Unidos Estados Unidos
Compañías: Warner Bros., Ghoulardi Film Company. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Acción. Thriller. Drama. Comedia | Comedia negra. Sátira. Crimen
Guion: Paul Thomas Anderson. Novela: Thomas Pynchon
Música: Jonny Greenwood
Fotografía: Paul Thomas Anderson, Michael Bauman
Reparto: Leonardo DiCaprio, Sean Penn, Benicio del Toro, Salón Regina, Teyana Taylor
Dirección: Paul Thomas Anderson 

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Rescate Implacable

Disponible en Prime Video.

Esta historia podría ser un relato sobre segundas oportunidades. Sin embargo, no lo es. La historia gira en torno a los García: Joe, su esposa Carla y su hija Jenny, quien dirige la empresa familiar de construcción. En el escenario se encuentra Levon Cade, un amable y leal jefe de obra, hombre viudo, de fuerte carácter y con un pasado marcado como excomando de la Marina Real.

Todo se quiebra con la misteriosa desaparición de Jenny. Ese es el punto de inflexión que gatilla todo, aunque no entendemos bien qué es lo que ocurre. El hecho concreto es que estaríamos en presencia de un secuestro, pero el móvil no es demasiado claro. ¿Por dinero? ¿Por venganza? ¿Por alguna otra razón? Lo cierto es que la afanosa búsqueda que emprende Levon lo enfrenta a la mafia de Chicago y lo sumerge directo en un mundo de drogas, corrupción y violencia, donde avanzar sin transar se convierte en la única forma de sobrevivir.

La empatía inicial es inevitable. ¿Cómo no ponerse de su lado cuando lo único que quiere es rescatar a la hija de su jefe? Asoma quizá la búsqueda de redención, sobre todo si pensamos en su hija pequeña, a la que, con dificultades, puede ver de vez en cuando. Pero en el camino, la historia se dispersa. El secuestro, que sigue siendo el centro, pasa a ser solo una excusa para encadenar persecuciones, tiroteos y peleas que, naturalmente, están muy bien coreografiadas.

Por supuesto, no tardan en aparecer las caricaturas de siempre: los villanos de manual, los matones pintorescos pero torpes y uno que otro informante…; todos reconocibles, pero sin mayor desarrollo, como piezas de utilidad solo para mover la trama. Y lo que podría ser contradictorio, un hombre con un rígido “deber ser”, pero que no duda en meterse a fondo en los negocios turbios, nunca termina de ser explotado. Pero bueno, es lo que hay y no podemos pedir más.

En lo técnico, la cinta está bien filmada por David Ayer, pero aquello no es suficiente para sostenerla. Jason Statham, una vez más, hace de sí mismo: imperturbable, eficiente, y siempre preparado para lanzar un golpe o apretar el gatillo sin mover un músculo de la cara. Sylvester Stallone firma también el guion, junto al director, aportando su nombre y quizás un poco de la valentía y la constancia que definen al protagonista, aunque sin llevarlo más allá de lo esperable.

“A Working Man” tiene varios momentos de trepidante acción, entretiene en sus casi dos horas, y funciona para ser vista un fin de semana sin mayores pretensiones. Pero, al final, no es más que una película de manual, en tono menor, más memorable por la cantidad de muertos por metro cuadrado que por la historia que pretende contar.

Ficha técnica

Título original: A Working Man
Año: 2025
Duración: 116 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Coproducción Estados Unidos-Reino Unido; Black Bear, Block Films, CAT5, Ceder Park Entertainment, Punch Palace Productions, Balboa Productions. Distribuidora: Amazon MGM Studios
Género: Acción. Thriller. Intriga | Crimen. Secuestros / Desapariciones
Guion: Sylvester Stallone, David Ayer. Novela: Chuck Dixon
Música: Jared Michael Fry
Fotografía: Shawn White
Reparto: Jason Statham, Jason Flemyng, Michael Peña, David Harbour
Dirección: David Ayer

sábado, 20 de septiembre de 2025

Amores Compartidos

¡Qué difícil es hacer comedia! O resulta original, o cae en los clichés de siempre.

A mi parecer, lo segundo es lo que pasa con esta película escrita por Michael Angelo Covino y Kyle Marvin, donde abunda el chiste fácil y el doble sentido, bien al filo de lo vulgar y chabacano.

Es una lástima, porque el tema de fondo, que es una premisa más que interesante, queda escondido bajo una gruesa capa de superficialidad, tan anodino que ni siquiera permite el más mínimo de los esfuerzos.

Vamos a la trama.

Ashley -Adria Arjona-, le pide el divorcio a Carey -Kyle Marvin- en medio de la carretera y luego de ser parte de un insólito accidente. Carey, despavorido, acude a sus amigos, Julie -Dakota Johnson-, y Paul -Michael Angelo Covino-, en busca de soporte emocional y apoyo. Allí descubre que el secreto de la pareja para ser felices en su matrimonio es mantener una relación abierta. Sin embargo, no todo es color de rosa. Cuando los límites se cruzan o se ignoran, vienen las consecuencias, y en este caso, son bastante desastrosas.

La historia es contada en seis capítulos, seis fases para una problemática que no termina de cuajar. Se suceden los eventos ridículos, varios de ellas absolutamente inconcebibles (claro, de película), para ejemplificar situaciones que, de otro modo, serían un absoluto drama.

Enredos, buenas intenciones que devienen en malentendidos y otros tantos problemas bastante más complejos de resolver, dan paso a todo tipo de secuencias que, en la medida que el metraje avanza, resultan cada vez más insólitas, casi sacadas de un compendio de escenas estrambóticas.

Ni las actuaciones de Dakota Johnson, Adria Arjona, Kyle Marvin y Michael Angelo Covino logran hacer flotar esta película que finalmente hace agua por los cuatro costados. Ni graciosa ni entretenida, ni chicha ni limonada, quizá lo más cercano a la intrascendencia que se ha visto en la cartelera cinematográfica de los últimos tiempos.

A riesgo de ser muy duro y taxativo, si quiere salir de dudas sobre esta película, puede esperar a verla en streaming, especialmente hoy, cuando afortunadamente hay varias otras opciones que merecen muchísima más atención y que sí es recomendable ver en pantalla grande.

Ficha técnica

Título original: Splitsville
Año: 2025
Duración: 100 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Neon, Watch This Ready, TeaTime Pictures, First Look. Distribuidora: Neon
Género: Comedia. Romance | Amistad
Guion: Michael Angelo Covino, Kyle Marvin
Música: Dabney Morris, David Wingo
Fotografía: Adam Newport-Berra
Reparto: Dakota Johnson, Adria Arjona, Kyle Marvin, Michael Angelo Covino, Nicholas Braun, David Castañeda, O-T Fagbenle, Charlie Gillespie, Simon Webster

Dirección: Michael Angelo Covino 

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Camina o Muere

Parece que se trata de un escritor consolidado. Es la segunda novela de Richard Bachman, el año 1979, y el éxito no se hace esperar. Eso sí, poco tiempo después se sabría que Bachman no era otro que Stephen King, quien, por las limitaciones de la época, decidió publicar bajo un seudónimo para no saturar a sus primeros y crecientes fans.

La maestría del relato se aprecia de inmediato en esta película dirigida por Francis Lawrence. Desde la carta de aceptación inicial, pasando por la dolorosa despedida de una desconsolada madre, vemos cómo Raymond "Ray" Garraty -Cooper Hoffman-, portando el número 47 y junto a un grupo de cincuenta muchachos, emprende una aventura sin igual. Se trata de una marcha que no tiene final, sujeta a férreas órdenes que marcan una sutil diferencia entre la vida y la muerte. ¿Quién ganará? El que llegue más lejos. Simplemente eso, nada puede ser más claro y preciso.

Desconocemos las motivaciones personales que llevan a estos jóvenes a desafiar los límites de la naturaleza humana. Se sabe, desde ya, que habrá caídos. Todos o prácticamente todos. No puede ser de otra manera. Caídos naturales y caídos en desgracia, pero caídos al fin y al cabo. Pese a las advertencias, simplemente a veces no se puede seguir adelante. Su participación se borra, abandonan el juego y son, literalmente, eliminados.

Pensar en una cinta que documente una marcha durante casi dos horas llama la atención. Pero claro, el mundo distópico que nos presenta el autor y la inusual competencia, resulta ser solo una excusa para entrar en problemas de fondo. Las conversaciones entre los participantes de este variopinto grupo dan paso a ejes claros y fundamentales: compañía, solidaridad y un, al menos “curioso”, ánimo colectivo. Las personalidades emergen rápidamente. Hay rasgos psicóticos presentes y también problemas físicos de salud. Si el trayecto va a ser siempre así, ¿dónde se producirá algún tipo de cambio o innovación?

Sigamos. Los estados de ánimo cambian permanentemente y el humor también. Las crisis sobrevienen cuando los participantes están al límite de la fuerza. ¿Locura? ¿Hay marcha atrás? Se juega con la sensibilidad y con la insensibilidad. ¿Cómo es posible animarse cuando el desafío se torna imposible? Llevan 230 kilómetros recorridos. ¿Se puede más? Surgen historias y emergen valores. Lealtad por sobre todo, pero también rebelión y, más adentro, las verdaderas motivaciones.

Ray tiene claro el porqué. Peter -David Jonsson-, el #23, está en contra. Opuestos pero amigos, sostenes ante la adversidad y las muertes brutales que por cierto los desgarran. Ya quedan solo seis en competencia y es recién en ese momento cuando conocemos a Peter, portador de una historia de profundo coraje, bondad y resiliencia. Se mantienen las sorpresas. La rebeldía parece imponerse pero pronto también es sometida. La humanidad se rescata con los tres últimos participantes que son recibidos por la multitud. ¿Quién -o qué- se impondrá finalmente?

Esta película es diferente a lo habitual. Brutal pero muy interesante, principalmente por una historia que traspasa y al mismo tiempo trasciende. Aunque posee una narrativa lineal y enfocada en una particular competencia, “The Long Walk” es mucho más profunda de lo que podría parecer a primera vista. Lo esencial, acá, se encuentra tras varias capas que debemos superar y algunas de ellas no son para nada fáciles.

Si logramos llegar al final, acompañando a los muchachos, el premio puede resultar más que satisfactorio, aunque ello encierre cierto egocentrismo. Se trata de cuestionar nuestros impulsos o darles rienda suelta. En situaciones límite, de poco sirve el control mental. ¿Se impone, entonces, la emoción o la razón?

Véanla para descubrir lo que King propone en una de sus primeras novelas, con su estilo particular, aunque algo diferente de lo que estamos acostumbrados de él. ¡Buena!

Ficha técnica

Título original: The Long Walk
Año: 2025
Duración: 108 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Lionsgate, Vertigo Entertainment
Género: Terror. Thriller | Distopía. Adolescencia
Guion: J.T. Mollner. Novela: Stephen King
Música: Jeremiah Fraites
Fotografía: Jo Willems
Reparto: Cooper Hoffman, David Jonsson, Garrett Wareing, Tut Nyuot, Charlie Plummer, Ben Wang, Roman Griffin Davis, Jordan Gonzalez, Josh Hamilton, Judy Greer, Mark Hamill
Dirección: Francis Lawrence

miércoles, 10 de septiembre de 2025

El Conjuro 4: Últimos Ritos

¿Fin de la saga? Difícil. Aunque se anuncie como el último capítulo, concluir una serie de películas tan exitosas en taquilla resulta complicado. Menos aún con el vistoso cartel de “basada en hechos reales”. Por eso, permítanme dudarlo y observar esta nueva historia como una bisagra, algo así como un puente hacia más derivadas que acrecienten el misterio y la fama de estos investigadores de fenómenos paranormales.

Corre el año 1986. Ed y Lorraine Warren, ya retirados, se dedican a dar conferencias sobre sus casos. Su hija Judy está de novia, a punto de casarse, cuando un evento los pilla desprevenidos. Una antigua presencia vuelve a rondar muy cerca. No directamente, claro, sino a través del sacerdote con el que los esposos han desarrollado la mayoría de los casos. Un trágico acontecimiento desencadena todo. Judy conecta el hecho con la familia Smurl y nos remontamos a los inicios, a 1964, cuando ella nació. Un espejo parece ser la clave. Entendemos el inicio de la cinta. La lucha contra el maligno promete una batalla sin cuartel.

Anunciada como “Los últimos ritos”, esta cuarta parte de “El Conjuro”, pero novena entrega de su universo, pone en pantalla a sus ya emblemáticos protagonistas. Vera Farmiga y Patrick Wilson conocen sus papeles a la perfección y los dotan de natural credibilidad, incluso en las secuencias más extrañas. La incorporación de nuevos personajes aporta frescura, sin embargo, el peso del relato siempre es llevado por los actores principales.

La dinámica de esta nueva cinta es similar a todas las anteriores. Dirigida por Michael Chaves, pocas sorpresas podemos esperar desde el punto de vista de la construcción formal. Es cierto que remontarse al nacimiento de Judy en el inicio es un acierto y tal vez descoloca un poco, pero muy pronto la película se enriela en aquello que maneja muy bien: hechos, situaciones, misteriosas apariciones, movimientos inesperados, confusiones, oscuridad y un buen número de golpes de efecto que quieren mantenernos siempre alerta.

Descontando su excelente calidad de producción, esta secuela no deslumbra pero tampoco defrauda. Termino medio, dirán algunos; ni fu ni fa, dirán otros. Por eso, tal vez, no se siente conclusiva. Además, ¿por qué matar la gallina de los huevos de oro si aún quedan historias y el fuego parece no extinguirse? Aunque queden unas pocas brasas, no importa. Vale la pena seguir, no solo porque los fans responden, sino que también la expectativa y la recaudación van en sintonía.

Hay “Conjuro” para rato, creo yo, tal vez en formatos diferentes y con otras caras juveniles. Más que mal, lo que se refiere a fenómenos paranormales es atractivo y adquiere un halo especial si las historias provienen de un pareja referente, como los Warren.

¡Ah! No se vayan al final. Hay una escena postcréditos. Yo salí antes y me la perdí, aunque tuve la suerte de que después me la contaron. Lo advierto para que no les pase, aunque la espera sea más inquietante que la propia escena.

Ficha técnica

Título original: The Conjuring: Last Rites
Año: 2025
Duración: 135 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: New Line Cinema, Atomic Monster, The Safran Company, Warner Bros.. Productor: James Wan. Distribuidora: Warner Bros.
Género: Terror. Thriller | Sobrenatural. Años 80. Secuela
Guion: Ian Goldberg, Richard Naing, David Johnson
Música: Benjamin Wallfisch
Fotografía: Eli Born
Reparto: Vera Farmiga, Patrick Wilson, Mia Tomlinson, Ben Hardy
Dirección: Michael Chaves 

domingo, 7 de septiembre de 2025

La vida de Chuck

Una película basada en un libro de Stephen King produce expectación por varios factores. El maestro del suspenso, prolífico como pocos, no deja de sorprender: a veces por el estilo con que aborda la mayoría de sus relatos y, en otras ocasiones, por giros radicales. Esta vez, estamos ante una historia que se aparta de lo que King suele entregar, una novela del mismo nombre incluida en su libro recopilatorio de 2020, “If It Bleeds”.

Desde la forma de narrar ya observamos diferencias. “La vida de Chuck” se cuenta en orden inverso -acto 3, acto 2, acto 1-, sorprendiendo de entrada a una audiencia que, de encontrarse algo desprevenida, podría llegar a confundirse. La entrada es lapidaria. Un terremoto de proporciones apocalípticas causa un caos generalizado, pero no solo eso. Desastres y sucesos sobrenaturales provocan un apagón mundial de internet y con ello la desconexión total. Cunde la desesperación. Mientras tanto, conocemos a dos personajes: el profesor de secundaria Marty Anderson -Chiwetel Ejiofor-, y su exesposa Felicia -Karen Gillan-, quienes, ante una incertidumbre generalizada, encuentran refugio para la inminente tragedia. El único denominador común ante la desolación total es un aviso publicitario que se repite en cada esquina y en diferentes formatos: "Charles Krantz: ¡39 grandes años! ¡Gracias, Chuck!"

El acto dos entrega unas pocas pistas más. Ya sabemos que Chuck, de solo 39 años, ha muerto producto de un agresivo tumor cerebral. Por eso, en esta sección intermedia, retrocedemos unos nueve meses para ver a este contador común y silvestre salir de una conferencia. En el recorrido, se encuentra con Taylor Franck -Taylor Gordon-, quien ha instalado una batería en la calle e interpreta secuencias rítmicas hipnóticas. Casi de la nada, Chuck comienza a bailar. La multitud los rodea. Pronto se les suma Janice Halliday -Annalise Basso-, una joven que acaba de sufrir una ruptura amorosa. El espectáculo es fenomenal y los improvisados artistas son aclamados por la multitud. Esta coincidente unión de tres almas rompe esquemas y nos deja preparados para la tercera parte.

En forma natural llega la conclusión del relato con los primeros años de la vida de Chuck, donde podremos conocer a sus abuelos, quienes lo criaron luego de la fatídica muerte de sus padres. Acá veremos la afición de Mia Sarah Krantz -Sara-, la "bubbe" de Chuck, quien le inspira el amor por la danza; a Albie Krantz -Mark Hamill-, el "zayde" o abuelo, que también es contador y quien le entrega a su nieto esa fascinación por los números. Y en la casa, signos importantes, muy propios de Stephen King: una cúpula cerrada con llave, lugar prohibido para todos los habitantes de la casa y, en especial, para el pequeño Chuck.

Los tres actos parecen tres historias diferentes a pesar de constituir una secuencia, inversamente ordenada, de la vida del protagonista. Claro, desde un punto de vista formal es así; sin embargo, lo que el relato contiene en su interior es una reflexión profunda sobre la vida entera, no solo de una persona en particular, sino algo que adquiere forma global. Por ejemplo, la asimilación de la historia del universo, desde el Big Bang a la actualidad, reducida a un año calendario, es notable. Situar los sucesos más importantes en los últimos meses de ese año y entender que la vida actual se reduce a los últimos milisegundos del 31 de diciembre es de una abstracción impresionante.

La metáfora respecto al fin de la existencia humana y el fin del universo es enorme. Las reflexiones que surgen ante el fin inminente no resultan indiferentes para nadie. Al quedarnos sin lo conocido, sin aquello que podemos llamar nuestro espacio de confort, emerge la incertidumbre. La conversación recupera su lugar cuando la tecnología se apaga. Hay un regreso a la esencia, una relación importante entre el final del universo y el final de la vida, una maravillosa reflexión sobre el verdadero sentido de la existencia.

Una frase llama a profundizar: “contengo multitudes”, del poema de Walt Whitman "Song of Myself". ¿Será la mente de Stephen King y su desbordante imaginación, producto de aquella sentencia? La inquietud por descubrir, abrirse a lo desconocido parece ser la premisa de Chuck, un reflejo perfecto de este autor retratado en el personaje. Vivir plenamente el presente, lo único real, se revela como premisa central ante cualquier inseguridad e incertidumbre. Esta es la única certeza: el minuto actual.

“La vida de Chuck” sorprende en sus casi dos horas de duración. Se trata de una veta distinta de Stephen King muy bien llevada a la pantalla a través del guion y dirección de Mike Flanagan y la certera interpretación de actores que ponen su talento al servicio del relato. Simple y directa, tiene muchas más capas de las que se ven a simple vista. Y ahí está el desafío.

¿Y si, de alguna u otra forma, todos fuéramos Chuck?

Ficha técnica

Título original: The Life of Chuck
Año: 2024
Duración: 110 minutos
País: Estados Unidos
Compañías: Intrepid Pictures, Red Room Pictures, QWGmire
Género: Drama. Fantástico. Ciencia ficción | Fin del mundo. Sobrenatural. Casas encantadas. Baile
Guion: Mike Flanagan. Historia: Stephen King
Música: The Newton Brothers
Fotografía: Eben Bolter
Reparto: Tom Hiddleston, Chiwetel Ejiofor, Karen Gillan, Mia Sara, Carl Lumbly, Benjamin Pajak, Jacob Tremblay, Mark Hamill
Dirección: Mike Flanagan